"El trabajo final lo realizarán con sus compañeros de la Facultad de economía, este trabajo está hecho para que puedan expandir sus conocimientos de administración junto a estudiantes que se dedican más a esos temas. Ya hable con la decana de la facultad y con el docente y ambos han aceptado, todos tendrán asesorías tanto con nosotros como con los docentes de economía" saca una caja y la pone sobre la mesa "en esta caja están anotados los nombres de sus compañeros y cada uno pasará a tomar uno, se reunirán con ellos cuando terminemos para que se conozcan y…" bla, bla, bla…

Sonrió. Estoy tan emocionada con este nuevo curso, que no puedo ni concentrarme. Por fin podré saber administrar y en un futuro poder abrir mi restaurante como siempre soñé. La cocina siempre ha estado en los corazones de toda mi familia, lastimosamente por la economía y por los problemas de trabajo, mis padres jamás han podido realizar sus sueños de tener su propio restaurante. Aunque lo han intentado pero las malas administraciones que han tenido no dejo que el restaurante prosperara. Por eso cuando vinieron a proponer tener un curso intensivo de administración a los estudiantes de la licenciatura en gastronomía, no me lo pensé dos veces para inscribirme.

Emocionada, junto a mis amigas Akane Higurashi y Aoi Senou, esperamos impacientes a que digan nuestros nombres para saber quien serán nuestros compañeros. Nos están llamando por orden, Akane es la primera a la que le dan el nombre de su compañera y después a Aoi. Cuando ya es mi turno me acerco un poco nerviosa, meto la mano dentro de la caja y saco un papel y se lo entregó a nuestro profesor.

"Vaya señorita Tokiha, estamos de suerte. Le tocó uno de los mejores estudiantes, Reito Kanzaki. Felicidades, espero un excelente trabajo de ustedes dos" asiento y le sonrió.

La verdad no se muy bien como es Kanzaki, lo único que se de el es que dicen que es muy guapo y muy agradable. El profesor termina de darnos las indicaciones y nos deja salir antes de tiempo para que podamos ir a comer antes de ir a buscar a nuestros compañeros en horas del almuerzo.

"Rayos Mai, tienes muchas suerte" me dice una compañera llamada Harumi "como me hubiera gustado tocar con el o por lo menos con Haruka Suzushiro, con ella tendría un diez seguro"

"A mi lo que me da envidia es que puedas pasar sola con ese bombón" dice otra compañera "escuché que cada vez que tiene compañeras de trabajo las lleva a su casa" suspira encantada "que no daría por ir a su casa"

"¿En serio?!"

"Si! Pero no piensen cosas malas, el es un completo caballero y las atiende como reinas" suspira.

"Parecen saber mucho de el" digo mientras mastico mi sándwich.

"¿Tu no lo conoces?" niego con la cabeza.

"Sólo he escuchado hablar de el, pero por el momento aún no lo conozco"

"No hablaras en serio" me encojo de hombros.

Ellas comienzan a hablar de las características que tiene. Abrumada por todo lo que dicen, dejo de poner atención y veo a todos lados de la cafetería de la Universidad. Aquí vienen muchas personas, la mayoría como nosotras para comer algo y otros simplemente para pasar el tiempo con amigos.

De pronto me fijo en un chico que espera que le entreguen su comida y mi pulso se acelera. El levanta la vista de su teléfono y me quedo sin palabras. Ay Dios, tiene la sonrisa más bonita que he visto nunca y una mirada cálida que me atrae. Se pasa la mano por su corto cabello y sonríe ampliamente de algo que le dice la cocinera.

"Vaya parece que tenemos suerte" me dice Akane "él es Reito Kanzaki" abro la boca.

"¿Él es Reito?" ella asiente "¿ese chico tan guapo es mi compañero?"

"Si Mai, ahora entiendes porque te tenemos envidia" asiento alucinada.

Vuelvo a observarlo, me gusta la confianza y el encanto que desprende. De repente se da la vuelta y me quedo sorprendida al ver su ancha espalda, parece que se ejercita.

"Vamos Mai, tienes que ir a hablar con el" tomo un trago de mi soda.

"Ahora está almorzando" no quiero hablar con el, me tiemblan las piernas.

"No molestes Mai, eres la única de nosotras que tiene la posibilidad de hablar con el y no lo intentas"

"Ya hablaré con el, cuando termine" vuelvo a dar otro bocado a mi sándwich.

La verdad nunca me había impresionado tanto alguien en mi vida y no es por ser inexperta en el tema. Ya he tenido novios antes pero ninguno tan impresionante como es él. Disimuladamente me vuelvo a fijar en el, su cabello está peinado a la perfección que apuesto que aunque corriera no se despeinara. Estoy tan concentrada viéndolo que no me doy cuenta que sus impresionantes ojos claros se fijan en mi. Me regala una encantadora sonrisa y yo me giro sonrojada. Atrapada!.

Vuelvo a concentrarme en la conversación que tienen las chicas. Casi siempre son los mismos temas: clases, programas de televisión, ropa, estrellas de cine, recetas de cocina… y como no de chicos también, y aunque no a todas les gustan siempre siguen el tema, por ejemplo a Aoi que le gusta una chica que estudia en comunicaciones y se que a la mayoría les gusta mi amiga Natsuki y apuesto que por lo menos Harumi a tenido alguna aventura con Nao, porque le brillan los ojos cada vez que habló de ella, desde que la conoció en una fiesta el año pasado.

De reojo vuelvo a ver a la mesa donde el se encuentra y me doy cuenta que ya esta a punto de terminar. Así que le doy el último trago a mi soda y con decisión me acerco a el, de todas formas tengo que hablar con el para el trabajo. Se encuentra sólo en la mesa, a pesar de que veo a varias chicas observándolo.

"Hola" le saludo al acercarme "¿puedo sentarme?"

"Por supuesto, nada me haría más ilusión" vuelve a sonreír y se levanta "por favor siéntate" lo hago y el se sienta después.

"Primero quiero disculparme por si viste que te estaba observando, no quiero que pienses que soy una acosadora" y que me pareces extremadamente atractivo. Digo en mi mente.

"No te preocupes, no tienes por que disculparte" asiento.

"El motivo por el cual te observaba es porque necesito hablar contigo pero no quería interrumpir tu almuerzo"

"Por favor, no digas eso, jamás pensaría eso" pone sus manos en la mesa "me gustaría que pudieras hablar con tranquilidad"

"Si" suspiro "soy Mai Tokiha y solo quería decirte que yo soy tu compañera para el trabajo…"

"A si! Algo me habían comentado ya" asiente.

"Si, sólo quería saber como haremos con el trabajo, ¿Cuándo nos podremos reunir?" el saca un agenda de su mochila y comienza a ojearla.

"Yo puedo todos los días en la tarde"

"Perfecto, yo estoy libre a las tres" asiente y lo anota.

"Entonces nos vemos hoy ¿Qué te parece en la biblioteca?" asiento.

"Está bien por mi" me levanto "y para que lo sepas y estés preparado, el señor Lee me ha advertido en que quiere un excelente trabajo de los dos"

"No te preocupes por eso, lo haremos impresionante" tomo su bolígrafo y le anoto mi número en una servilleta.

"Nos vemos luego entonces" sonríe y asiente.

Regresó con mis amigas y desde que mi trasero se posa en la silla comienzan a bombardearme con preguntas.

La semana pasa y nuestro trabajo está avanzado, ya presentamos el tema con nuestros profesores y están encantados. Reito es un chico ambicioso y todos tienen grandes expectativas con el y lo vale. Es muy aplicado, todos los días cuando nos toca reunirnos el ya está esperando con un libro en la mano y tomando apuntes, y a pesar de ser así de aplicado también es detallista, amable, encantador y tiene buen humor.

El sábado me invita a ir a su casa para que podamos avanzar más. Encantada aceptó, nada me encantaría más que pasar más tiempo a solas con el. Al llegar a su casa me quedo sorprendida, es enorme, es mucho más grande que la casa de Natsuki y eso que era la casa más grande que habías visto hasta el momento.

Con un poco de pena tocó el timbre de la casa y espero por unos segundos. Una señora de unos cincuenta años de edad abre la puerta con una sonrisa.

"Buenas tardes" me saluda cortésmente "¿en que puedo ayudarla?"

"Buenas tardes, mi nombre es Mai. Estoy buscando a Reito, tenemos un trabajo juntos"

"Oh cierto, pase por favor" se hace a un lado para que pase.

El interior de la casa es sorprendente, el lujo sobresalta en cada rincón. Se nota que estas personas tienen mucho dinero y buen gusto.

"El joven Reito no se encuentra, pero me dijo que le dijera que estaría aquí pronto y que por favor lo esperará" me dice cuando llegamos al salón "por favor, póngase cómoda. Mi nombre es María y estaré encantada de ayudarla en lo que pueda, así que cualquier cosa me llama" asiento y le agradezco.

No le digo nada más porque no quiero hacerla perder su tiempo. Me siento en el sofá y dejo la caja con cupcake que he hecho sobre la mesa. El lugar esta en silencio y yo me siento más nerviosa de estar sola en esta inmensa casa. Sacó mi teléfono del bolso y me pongo a revisar mis redes sociales.

Un ruido ensordecedor de una puerta golpeándose en la pared resuena por todo el lugar. Yo me sobresalto y me asusto más al ver a una chica alta correr por todo el lugar.

"María!" grita con fuerza.

Veo a un lado y observó como la señora que vi al principio se esconde apresuradamente dentro de una habitación.

"María!" vuelve a gritar viendo a todos lados.

Cada vez más cerca puedo notar como sus ojos lucen preocupados, su respiración es trabajosa pero no por el esfuerzo físico. Vuelve a gritar y al no encontrar respuestas comienza a decir improperios como si el mundo se fuera a acabar.

De repente sus ojos se fijan en mi y se acerca corriendo. Ahora que está más cerca puedo ver como su camisa tiene algunas manchas de sangre. Sobresaltada me levanto de golpe y me alejo un poco.

"No te acerques" la señaló con mi dedo.

"¿Quién eres?" me pregunta extrañada.

"Mai… ¿Quién eres tu?" le preguntó yo frunciendo el ceño.

"Mai! Necesito tu ayuda!" se acerca para tomarme del brazo.

"Ah no! Yo no iré a ningún lado contigo" retiro mi brazo antes de que lo tomé. Primero muerta que ir con esta loca.

"Por favor" me suplica "vas a salvar muchas vidas si me acompañas"

"Pero sólo si vamos con la policía" le digo cruzándome de brazos. Ella inclina su cabeza sin entenderme.

"No tengo tiempo que perder" gruñe "te he dicho que salvaras vidas y aún así te niegas" niega con la cabeza y se gira para salir corriendo.

Ese comentario me molesta, me hace ver como una mala persona y para quedar bien y que no piensen cosas malas de mi en esta casa. Recapacito y aceptó.

"Está bien te acompañare" ella muestra una gran sonrisa y algo dentro de mi se remueve.

"Sígueme" me toma de la mano y me lleva corriendo.

Salimos de la casa hacia el jardín y nos vamos directo hacía un cobertizo un poco alejado de la casa, es grande, casi parece un granero pequeño. Al llegar ella suelta mi mano y abre la puerta.

Al entrar me quedo tiesa, esperaba de todo encontrarme aquí, un matadero y que estuviera cortando la carne, un accidente o hasta un homicidio y eso explicará la sangre. Pero jamás imaginé encontrarme con un cobertizo dividido en secciones, completamente limpio y lleno de animales, tanto domésticos como algunos silvestres. Yo me quedo sorprendida, el lugar es sorprendente y a pesar de tener tantos animales, esta limpio.

Ella se va corriendo hasta una esquina del lugar y se pone unos guantes y me llama. Al acercarme veo anonadada lo que está haciendo. Una perra esta en labor de parto, rodeada por varias mantas y que ya tienen un poco de sangre.

"Son cuatro cachorros y le está costando parir" me indica "podrías sostenerla, le haré un pequeño masaje para estimular el parto" asiento automáticamente.

No se que decirle. Nunca, ni en mis más locos sueños me imaginé en esta situación. Ella comienza a presentarme a la perra, se llama Minga, como la bola blanca del billar, porque es completamente blanca pero tiene algunos parches negros. Es una Bull Terrier de tres años.

"Ven, pon tu mano aquí" me indica y yo lo hago "sientes eso" asiento "esa es la cabeza de un cachorro"

Estoy alucinada, sólo puedo sentir algo duro. Pero después de mover un poco la mano, siento otra!. Emocionada como nunca sigo tocando e imitó los movimientos que hace ella para ayudar a la perra.

De pronto algo comienza a salir. Ay Dios! Ella se pone manos a la obra y le ayuda a sacarlo. Cuando el cachorro logra salir todo se llena de sangre y a mi se me va la sangre del rostro. Con cuidado ella lo pone en una toallita y lo comienza a limpiar con fuerza. Le mete un objeto en la nariz y luego lo pasa en la boca del perro. Sus pequeños lamentos comienzan a escucharse y a ella se le ilumina el rostro, lo pone frente a la madre que comienza a lamerlo enérgicamente.

Con los otros dos el procedimiento es casi lo mismo. Pero cuando ya toca el cuarto las cosas se complican un poco, no puede salir. Ella me indica que hay que moverla de posición, la ponemos de un lado, después de otro y así pasamos por un buen rato. Hasta que por fin comienza a salir.

Ella con espero la ayuda, pero esta vez al salir el perrito no hace ruido, ni se mueve. Desesperada, la pone en otra toalla y comienza a masajearlo con esmero. Le limpia la boca, la nariz como a los otros pero no reacciona. Los segundos pasan y ya puedo imaginar lo que va a pasar. Apenada la veo que sigue luchando, no se da por vencida, no dejará que ese perrito muera sin luchar. El sudor se asoma en su frente y veo que ya esta cansada, pero todo el cansancio se le olvida al escuchar por fin el tan esperado llanto. Ambas suspiramos aliviadas, lo pone con sus hermanos frente a la madre que feliz los lame.

"Felicidades" me dice quitándose los guantes "has salvado cuatro vidas el día de hoy" me sonríe y yo aún siento que me tiemblan las piernas de la impresión "¿Cómo te sientes?"

"No lo se" le digo sincera.

Se ríe y niega con la cabeza. Levanta a la perra y la coloca en otro lugar junto a sus cachorros. Las mantas y las toallas las tira en un bote que tiene a un lado y limpia con cuidado la mesa donde estaban.

"Mikoto Minagi" me dice después de limpiar y quitándose la camisa sucia "mi nombre es Mikoto y te agradezco mucho tu ayuda, no se que hubiera hecho sin ti" suspira "lo bueno es que todo salió bien" asiento.

Mi boca se seca al verla sin camisa. Diablos! A pesar de la ternura que tiene el nacimiento de los cachorritos, todo queda olvidado al ver ese abdomen. Lo tiene bien marcado y definido, su pantalón está un poco caído y se le observan unos oblicuos de infarto. Trago saliva y trató de ver a otro lado, parece que ella no se da cuenta de nada.

Regresamos a la casa después de asegurarnos que todo se encuentra bien. Al llegar a la casa veo que Reito ya se está esperando, lleva puesto un impresionante traje y más guapo no puede estar.

"Reito, ya nacieron los cachorros de Minga" dice emocionada.

"En serio?" asiente con energía "entonces me pasaré por ahí más tarde"

"De acuerdo, te estaremos esperando" se gira a mi "de verdad te agradezco Mai, espero volver a verte a ti también" me da un beso en la mano y se marcha.

Ambos vemos como se marcha otra vez al cobertizo y hasta que cierra la puerta, Reito me dice.

"Parece que conociste a mi hermana" lo veo extrañada.

"¿Ella es tu hermana?" asiente.

"Si. Esta estudiando veterinaria y es una de las mejores de su facultad, por eso le piden ayuda con los animales y es así como el cobertizo se llenó de animales"

"Debes de estar orgulloso de ella"

"Lo estoy. Pero a veces creo que le falta un par de tornillos" se ríe "tiene a varias personas asustadas en la casa"

El comienza a relatarme algunas cosas de ellas y ambos nos reímos pero inconscientemente en algunas cosas sólo puedo decir: "que chica más loca"

Hola ¿Cómo están? Espero que bien.

Tengo que aceptar que desde hace tiempo que me pidieron una parte de la historia de Mikoto y Mai, no he podido dejar de pensar en ello. Así que para quitarme esa idea comencé a escribir y me salió el primer capítulo ¿Qué les parece? ¿continuó? Por favor dejen sus comentarios.

Feliz día.