Oscuridad.

Lo último que recuerda Ace antes de tocar el piso es a Luffy no queriendo aceptar su muerte, negándose a entender que su hermano pecoso rompió su promesa, pero él no se arrepentía. Ace aceptó su destino porque murió protegiendo a su mayor tesoro y lo haría las veces que fueran necesario, porque su mundo se vendría abajo si Luffy no estuviera allí.

Aunque sus únicos arrepentimientos serían no poder ver a su hermano menor cumplir sus sueños pero confiaba en que lo lograría, no por nada era su hermanito, y el otro era que lo dejo solo, rompiendo su promesa pero cumpliendo la promesa que le hizo a Sabo: cuidar a Luffy.

Abrió los ojos algo desorientado mientras trataba de ver en la oscuridad, confundido ya que no observar en dónde se encontraba y estaba solo.

— ¿Dónde estoy? ¿Este es el otro mundo? Necesitan remodelar este lugar… — comentó mientras se enderezó, tenía la esperanza de encontrarse con su hermano rubio aunque esté lo insultara por haberse dado la vuelta, sabiendo que este muchas veces le dijo que su terquedad lo llevaría a la muerte, cuánta razón tenía pero no lo admitiría, ante todo su orgullo.

Se sentó con los pies cruzados en el piso, mientras esperaba que Thatch, su madre o él propio Sabo – excepto el bastardo de Roger – viniera a darle la bienvenida, después de todo murió sacrificándose por su hermano menor o mínimo le explicarán dónde se encontraba.

— ¡Enserio no van a venir por mi! — exclamó indignado después de unos minutos al ver que nadie venía en su ayuda para orientarlo.

Se levantó con un suspiro, mientras puedo ver mejor la habitación, había una pequeña ventana con algunos muebles a su alrededor y algunos cuadros. Delante de él había un escritorio con un cofre, por alguna razón se sintió atraído, la curiosidad de apoderó de él mientras abrió con rapidez el cofre, quedó paralizado en su lugar, su boca se abrió mientras sus ojos se abrieron por el shock, se quedó aturdido mientras parpadeó, incluso se dio un par de cachetadas.

— ¡¿Qué mierda hace esto aquí?! — exclamó exaltado al ver la mera mera no mi, su fruta se encontraba en frente de él, incluso la tocó un poco para ver si era real —. ¿Es posible que esté atada a mi? No entiendo nada… ¿Acaso soy un caso especial?

Por supuesto que soy especial, soy el hijo del demonio pensó amargamente Ace con el ceño fruncido.

El sonido de la puerta ser abierta alertó al pecoso quien observó la figura que se asomaba, un hombre de aspecto extraño – según en la opinión de Ace -, su vestimenta era una capa larga color verde con un patrón de anillos, una camisa gris abrochada con varios cinturones y unos pantalones anchos de color negro, andando descalzo y para la curiosidad del pecoso lleva en los tobillos un par de grilletes que no están unidos, y en la nariz un par de mocos que sobresalían para su disgusto. Aunque aún no está seguro de la apariencia de su cabello, en fin, ha visto cosas más extrañas.

—¿Quien es usted? ¿Acaso lo enviaron por mí? — preguntó Ace educadamente aunque se sentía decepcionado porque no fue alguien conocido en su encuentro. Pero no tuvo ninguna respuesta ya que él hombre lo ignoró, ante esto tuvo un tic en el ojo pero espero pacientemente a una respuesta. Al no escuchar nada, se puso delante del hombre que empezó a caminar —. ¡Te estoy hablando bastardo! — le gritó molesto, olvidando por completo sus modales pero se quedó en shock al ver como lo atravesó como si nada.

— Oye, oye, ¿Quién abrió esto? — preguntó el hombre extraño.

Parpadeando Ace dio media vuelta mirando al hombre que se puso delante del cofre cerrándolo, confundido estiró su mano para tocar al hombre pero lo atravesó al ver como tuvo un sobresalto, movió la cabeza como si buscará a alguien más en la habitación aparté de él.

Agarrando el cofre, dio media vuelta saliendo de la habitación seguido por un confundido Ace que no entiende lo que está pasando.


— Ahora si ya estoy más confundido, ¿Dónde mierda estoy? ¿Y qué hace este tipo aquí? — exclamó en un grito Ace después de haber seguido al sujeto extraño y encontrarse con Don Quixote Doflamingo pero al parecer nadie lo escuchó lo que le causa frustración.

— Oye, oye, oye… La traje. Lo que pediste Doffy.

— ¡Estás muy cerca! — exclamó Doflamingo.

— ¿Muy cerca?

— Está bien, toma asiento.

Ante su conversación Ace tenía el ceño fruncido, sospechaba acerca de lo que se refiere ese sujeto con lo que según trajo, su fruta del diablo. Aunque no entiende que piensan conseguir con la mera mera no mi. Entrecerró los ojos al ver como le dio el cofre a Doflamingo, su cuerpo se puso en alerta, vigilando las acciones del Shichibukai.

— Si Mugiwara se entera sobre esto, estoy seguro que hará hasta lo imposible por conseguirla. Una alianza puede disolverse fácilmente.

Ace dejo de escuchar lo que decía Doflamingo, se quedó estático al enterarse que pensaban utilizar su fruta del diablo para atraer a una trampa a Luffy, ¿Alianza? ¿Luffy se alió con un pirata?

— ¿Cuánto tiempo ha pasado desde mi muerte? — se preguntó a si mismo, sabe que está muerto, después de todo nadie lo puede oír ni ver, pero no entiende porque sigue en el mundo de los vivos. ¿Qué es lo que lo mantiene aquí?

Salió de sus pensamientos al escuchar lo siguiente —. ¡Yo me haré cargo de ese maldito de Mugiwara! — ante eso él pecoso se enfureció, apretó los puños sintiéndose inútil ya que no podía hacer nada.

— Cuento con contigo. Ya imagino como reaccionará.El poder de su hermano… ¡La mera mera no mi! — exclamó mientras abrió el cofre sacando la fruta, sosteniendo la mano izquierda —. ¡No querrá que nadie más la tenga! empezó a reír enfureciendo aún más a Ace.

Odio que tenga razón este maldito bastardo pensó molestó sabiendo que su hermano menor al enterarse sería capaz de venir, prueba de ello cuando se infiltró en Impel Down y llegó MarineFord. Soltó un suspiro profundo, tratando de tranquilizarse ignorando a Doflamingo quien seguía riéndose.

Aún no entiende porque sigue aquí, un lugar a donde no pertenece pero no le importa, buscará la manera de ayudar a su hermano menor, incluso la muerte no lo podrá detener. Después de todo sigue siendo un hermano mayor.


¡Buenas noches mis lectores! Bienvenidos al The Dilemma Of A Ghost ¡! Tenía ganas de publicar esta historia, en general pienso publicar más historias de One Piece, tal vez esta semana publique las otras dos historias.

Los capítulos serán algo cortos a lo muchos 1000 palabras, no se cuantos capitulos serán pero estos abarcarán parte de arco de Dressrosa, y algunas serán situaciones inventadas.

Sin más que decir, disfruten la lectura y su comentario.

¡Nos vemos en la siguiente actualización!