Del Tarot y Otros Demonios
A través del cristal
Noviembre
Volteó esa carta y logró mantenerse seria ante lo que veía pues con esta era la segunda vez que veía esas cartas juntas, se acercó un poco al chico que tenía en frente y le murmuró entonces lo que veía.
—Esta primera fila es tu pasado, la segunda es tu presente y la tercera es tu futuro, puedo ver que en las primeras dos hay una constante y es una persona que te consume, tienes problemas con una mujer mayor ¿Es tu mamá?
El muchacho asintió y ella volvió a mirar las cartas.
—Esos altercados se deben a muchas cosas, parece darte la contra en todo y esa energía negativa que acumulas te afecta en todo, amigos, escuela, relaciones, no quiero que pienses que estoy de su parte, ni la conozco pero por lo que veo en tu futuro cercano, si no quieres más problemas que sean aún más graves, escúchala, no digo que hagas todo al pie de la letra pero que al menos escuches y pongas en práctica lo que no parece tan mal.
Le sonrió y el muchacho volvió a asentir pero esta vez con una pequeña sonrisa, entonces ella a su distancia normal sacó tres cartas más acomodándolas al lado mientras soltaba un suspiro algo aliviada.
—Si decides tomar aquel consejo créeme que verás un resultado pues aquí me aparece que tienes una amistad con alguien pero tú quieres algo más.
Él pareció dar un respingo y ella miró las cartas observando algo más.
—Tal vez si cambias esa actitud tan a la defensiva podrás ver como tu madre y tú se abren al dialogo y ella tal vez acepte esa relación porque muy en el fondo aquello te preocupa— Hizo una pausa y colocó sus manos sobre las cartas.
—¿Quieres saber algo más o termino aquí la lectura?
El chico negó con la cabeza, no parecía tan escéptico como al principio.
—Hasta aquí está bien, muchas gracias.
Ella sonrió y aceptó las monedas que el chico le daba, cuando terminó suspiró para ver que la fila aún seguía siendo larga y sólo tenía una hora y media.
—Escuchen— dijo alzando las manos y señalando a la última chica —No puedo quedarme hasta la cuatro y sólo atenderé hasta esta chica, lo siento— agregó mientras veía como un grupo de chicas estaban por formarse y al escuchar eso bajaron la cabeza y siguieron su camino.
Volvió a disculparse y le dio el mazo de cartas a una chica que tenía enfrente.
Sakura sonrió — Barajea un poco las cartas para que puedan cargarse con tu energía.
Miró a un lado a la chica y vio que Temari volvía con dos vasos grandes de limonada y sintió que lloraría de felicidad.
La facultad había anunciado que organizaría un bazar y Temari y Sakura pensaron que sería bueno vender algo como ropa, accesorios hechos por Temari así como algunos dulces que hacía. La venta parecía un poco lenta hasta que Temari preguntó si Sakura llevaba con ella las cartas del Tarot, Sakura había asentido y Temari bromeó sobre poner un cartel que dijera que se hacían lecturas, su amiga le dijo que no podía cobrar, debía ser sólo cooperaciones voluntarias.
"Eso hará que se acerquen con más razón"
Temari era su mejor amiga, se habían conocido durante el segundo semestre y ya estaban en el séptimo semestre, era increíble, muy inteligente, madura pero huraña y era muy reservada cuando se trataba de su vida personal, Sakura era de las pocas personas con las que se abría.
Hoy era el cumpleaños de Temari y Sakura se organizó con otras de sus amigas para invitarla al cine, al principio se había negado pero terminó aceptando, la función empezaría en una hora y media y Sakura no podía sentirse más feliz pues era la primera vez que decidía leer las cartas en público y en su universidad y vaya que le iba bien.
—Gracias— dijo mientras tomaba la limonada y volteaba a ver a la chica que seguía revolviendo las cartas.
Era alta y delgada, su cabello era castaño a la altura de los hombros, había terminado de revolver las cartas por lo que Sakura le pidió que partiera el mazo y escogiera uno. Al hacerlo ella empezó a ordenarlas, no pudo evitar alzar las cejas ante semejante lectura.
—Eres demasiado creativa y tu mente siempre está activa, supones de inmediato pero en ocasiones sólo postergas las verdad, puedo incluso adivinar por otras cartas que tu signo zodiacal es un elemento aire.
La chica comenzó a carcajearse de manera nerviosa y asintió, había otras chicas a su alrededor, parecían ir con ella pues comenzaban a hacer expresiones de asombro y a reír de la misma manera nerviosa que la chica.
—Veo que tienes un proyecto en mente, mira no te estreses demasiado porque puedo ver que eres buena, puedes hacer de una pequeña idea, un gran mundo, puedes hacer lucir reales a los personajes pero no seas tan dura contigo misma, relájate pues veo que hay tanto a tu alrededor y no te das cuenta.
—Ése muchacho— dijo la chica atrás de ella y todos comenzaron a hacer reír y la muchacha no hizo más que sonrojarse.
Sakura entonces miró la última línea y suspiro —Veo personas que desean acercarse a ti pero no les dejas ¿Cómo sabrás lo que realmente quieres si ni siquiera lo haz intentado? — Se detuvo un momento y le preguntó si también quería que le leyera las palmas de sus manos a lo que la chica accedió.
Así siguió con las demás chicas de la fila, algunas sólo querían saber que decían sus manos, otras querían tanto lectura de manos como de cartas y otras sólo de cartas, no fue hasta que estaba frente a la última chica cuando Karin y Kurotsuchi llegaron, ellas se habían quedado a terminar unos trabajos de una clase pero como Temari y ella habían adelantado la entrega de una actividad pudieron estar en aquel bazar.
Cuando terminó con la última chica empezó a recoger pero se detuvo al ver que ésta no parecía querer irse, la miró y ella se encogió de hombros.
—Lo siento, es que acertaste en todo y ni siquiera me conoces y ni siquiera mi familia es tan acertada
Aquello llamó la atención de Sakura y Temari que se vieron de reojo y después a la chica quien se encogió de hombros.
—Mi familia se dedica a eso, al menos de parte de mi papá, mi mamá no, y bueno incluso la familia de mi papá siempre ha tenido un aura sombrío y cuando me hablabas sentía como si estuviese, no sé, protegida por ti.
Sakura sonrió ante ese comentario y puso su mano sobre la de la chica que se limitó a suspiró y agregó.
—Debes de tener un don, yo puedo ver el aura de las personas pero nunca he podido ver el de mi padre o el tuyo o al menos no puedo saber si es bueno o malo que sólo visualice una especie de sombra negra a su alrededor.
— ¿De qué color es la mía?— intercedió al instante Temari quien al principio no creía en las habilidades de Sakura hasta después de un tiempo conviviendo con ella.
—Es de un lindo color verde azulado, pero no te preocupes no creo que sea malo tener un aura negra.
Aquello no tranquilizó a Sakura y mucho menos cuando aquella chica tan delgada y con cabello tan largo agregó.
—Aunque ese don no es gratis, a veces pide algo a mis tías les ha cobrado mucho y a mi papá igual, me tiene y tiene a mi mamá pero tenernos no es sinónimo de amor, lo que leíste sobre la nula afección con otros es porque no sé si yo he sido parte de eso, yo también debo de pagar por los dones de mi papá.
¿Falta de amor? Dioses, su mente comenzó a trabajar a mil, podía recordar cosas que habían sucedido, las personas que le seguían persiguiendo.
—Nadie debería pagar por las decisiones de sus padres y no creo que ese sea tu caso, ánimo que te he dicho que todo se resolverá.
Aquello conmovió a todas y mientras aquella chica se fue Karin recargó su cabeza en el hombro de Sakura, Kurotsuchi abrazó a Sakura y Temari se limitó a darle unas palmadas en la cabeza, aquella escena dejó desconcertada a Hinata quien se iba acercando con unos takoyakis que habían estado vendiendo en el bazar.
Recogieron lo poco que no se había vendido y lo pusieron en su mochila y se fueron al centro comercial que estaba cerca de su facultad, usarían el subterráneo.
Mientras caminaban hacia él, tanto Kurotsuchi como Karin hablaban de la clase, Hinata al igual que Sakura y Temari había faltado pero ella ya había terminado todas las actividades y en las horas libres había estado en la biblioteca adelantando unas tareas.
Sakura hablaba de lo bien que le había ido y que tal vez la próxima vez que organizasen un bazar, ella sólo haría lecturas.
—Imagina que en una de esas conozcas al amor de tu vida
Sakura alzó una ceja ante el comentario de Karin, era imposible pues dudaba que conociera un chico y sobre todo que se gustaran por el hecho de que ambos creyeran en algunas cosas esotéricas, de hecho muchas de las personas con las que ella había salido se mostraban escépticos a lo que ella hacía.
Sakura se recogió parte de su cabello en una media coleta y miró a otras personas que había en aquel andén, era obvio que todos fueran universitarios.
Fue entonces cuando lo vio
Con los audífonos puestos y parecía cantar o sólo murmurar la canción, miró sus dedos moverse, de seguro al ritmo de aquella canción, hacía casi un mes que se habían visto en el centro y pasaron el resto de la tarde platicando… para que luego él dijera aquello.
El recuerdo de esas palabras hizo que ella apretara levemente sus labios.
No sabía si ir a saludarlo pues no sabía si él se sentiría cómodo, pero ¿si él la veía le saludaría? Decidió quedarse donde estaba.
Claro que no.
Caminó hasta donde estaba él y aun acercándose él no parecía percatarse de ella, le tocó el hombro y él pareció salir de aquella burbuja.
—Sakura
—Sasuke-kun— él se quitó ambos audífonos y se quedó un segundo observándola, ella por su parte no sabía cómo proceder así que fue directa.
— ¿Cómo has estado? Estoy con unas amigas y te vi, perdón si te corté la inspiración, sólo quería saludar.
Sakura había señalado con su pulgar en dirección hacia su espalda dando a entender que sus amigas estaban cerca, Sasuke alzó la vista para ver a Temari, a quien conocía de hacía un tiempo pues en una ocasión las acompañó a unas librerías, vio que una pelirroja le saludaba, no devolvió el saludo y volvió a mirar a Sakura.
—He estado bien, fue un día cansado de hecho y pensaba enviarte un mensaje, por si te gustaría salir mañana.
Aquello no sabía si era real o él lo había decidido en ese mismo instante pero ella aceptó, las veces que habían salido eran pocas y nunca eran seguidas
—Claro, sólo dime a qué horas sales y podemos vernos a esa hora.
El asintió y ambos vieron como el subterráneo se acercaba, durante esta pequeña conversación Sasuke se había mantenido con una expresión totalmente seria pero al verse él le sonrió brevemente.
—Supongo que debes ir con tus amigas, nos vemos Sakura.
Ella puso su mano en su hombro y le sonrió para luego irse con sus amigas en otro vagón, apenas entraron Kurotsuchi ladeó su cabeza y preguntó.
— ¿Quién era el chico con el semblante triste?
—Y dijiste que no tenías ningún enamorado— agregó Karin mientras Hinata se acercaba para escuchar, Temari se limitó a sonreír a Sakura y ella negó.
—Es un amigo, lo conocí durante mi primer semestre cuando Fu me hablaba.
Karin alzó las cejas.
— ¿Compartiste clase con la perra malagradecida de Fu?
Todas miraron a Karin y rieron a carcajadas, cuando la conocieron, la pelirroja solía ser igual de reservada que Hinata y era muy cortés, hasta la fecha pero solía decir comentarios así en algunos momentos.
Al llegar al centro comercial, mientras comían Karin volvió a preguntar cómo había conocido a Sasuke y Sakura se limitó a rodar los ojos.
—De acuerdo pero lo contaré de la manera más simple— dijo mientras le daba un trago a su botella de agua
—Fu dijo que tenía que entregarle algo a su hermano mayor Kotetsu, iríamos a arquitectura pero él la llamó diciendo que se encontraba en Ingeniería Mecánica, entonces llegamos, su hermano se quiso hacer el gracioso, ya saben, comentarios en los que se burla de algo, alguien o el mismo, en eso llegaron otros amigos suyos, entre ellos estaba Sasuke, resulta que había estado con ellos en la misma preparatoria y solían hablarse, Sasuke llegó dándole un celular a un tipo llamado Kisame, al parecer le había podido instalar o reparar algo, tanto Kotetsu como Sasuke estuvieron charlando conmigo, no sabían que era de otra ciudad así que les pareció interesante, Kotetsu ya me coqueteaba a lo desgraciado, a la hora de irnos les di un beso en la mejilla a ambos y al llegar a casa ambos me habían enviado mensajes, Sasuke me invitó a salir pero fue un desastre, él no.. bueno no es de los que inician conversaciones y yo dije cosas estúpidas, a la semana siguiente Kotetsu me invitó a salir y acepté, me besó, lo besé y tres días después me pidió que fuera su novia, lo hizo frente a muchos compañeros suyos y todos me miraban expectantes y dije que sí.
Karin y Hinata parecían absortas con la historia, haciendo gestos y ruidos de sorpresa pero Kurotsuchi entrecerró los ojos.
—Eso fue ejercer presión social, que asco de sujeto.
—Shhh— dijeron Hinata y Karin y Sakura comió un poco para después continuar con la historia.
—Sasuke me dejó de hablar después de eso, un año después me buscó, comenzamos a hablar, yo ya había terminado con Kotetsu, duramos menos de dos meses y Sasuke y yo salimos un par de veces, una vez cada dos meses como mucho y ya, no sé, cuando creemos que podemos ser algo más, ambos marcamos nuestra raya, él diciendo que sólo seré su amiga, yo diciendo que las veces que salimos no significan algo importante para mí, lo normal.
Tanto Karin y Hinata intercambiaron miradas pero no dijeron nada y es que era cierto, cuando parecía ser algo significativo simplemente él se alejaba, dejaba de hablarle o le decía que necesitaba concentrarse en la escuela y eso mismo solía decir Sakura, no era nada del otro mundo.
Cambiaron del tema y al cabo de una hora ya estaban viendo una película, la cual emocionó más a Sakura y a Temari pues Karin parecía haberse dormido a los 10 minutos y Kurotsuchi le pedía a Hinata que le explicara lo que sucedía.
Cuando la película terminaron compraron un helado y volvieron a tomar el subterráneo para cada quien ir a casa.
Kurotsuchi, Karin y Hinata tomaban un autobús cerca de la estación que estaba en la universidad, ellas se despidieron de Temari y Sakura quienes tomaban el subterráneo y después tomaban un autobús.
Mientras lo esperaban Sakura y Temari hablaban de la película pero alguien captó la mirada de Sakura
Era un muchacho solitario, alto, bastante alto y pálido, era muy guapo.
Llamó tanto su atención el que sus ojos fuesen de color perla, idénticos a los de Hinata, pensó en la posibilidad de que fuesen familiares pero Hinata había aclarado que aunque era algo muy poco común no todos sus familiares poseían aquel color de ojos.
No dijo nada pero sentía que debía ir y decirle que era atractivo pero volvió a la realidad en la que Temari hablaba sobre la tarea en equipo que debían entregar.
Entraron al subterráneo y dos estaciones más Temari se despidió de Sakura, cuando las puertas se cerraron Sakura notó que a sus espaldas y apoyado en la puerta estaba aquel muchacho, pensó en la posibilidad de que él también se bajaría en la misma estación que ella pero sería demasiado perfecto para ser real.
La siguiente estación era su parada, salió y fue directo a la parada del autobús, estaba tan ocupada buscando que escuchar en su celular que cuando llegó el autobús, tropezó con alguien y al dar un paso hacia atrás, al girarse se dio cuenta que era el mismo chico, murmulló un lo siento y subió.
¿Le debería de hablar? ¿Si le hablaba que carajos le diría? "Hola no me conoces pero me pareces muy atractivo" Si… no parecía tan mal, algunos chicos les gustaba que las mujeres tomaran la iniciativa y estaba por acercarse pero la indecisión la atacaba ¿Qué pasaba si el sujeto tuviese novia? No quería correr el riesgo, miró al muchacho y se dio cuenta que ya se estaba pasando del lugar en donde debería de bajarse, se apresuró y pudo bajar del autobús.
Comenzó a caminar mirando al suelo, era una costumbre que había adoptado aunque sin saber la razón, seguía pensando en aquel chico, en aquella ciudad era casi imposible encontrarse con la misma persona dos veces, estaba feliz por haber visto a una persona que se acercaba demasiado a su chico perfecto pero a la vez mal porque tal vez había desperdiciado una oportunidad, se notaba que era un chico de los que tenían pocos amigos, que podía ser bastante huraño pero en el fondo de seguro era alguien muy lindo, un ser puro y ella podría pervertirlo.
Bueno, tal vez estaba idealizando de más.
Suspiró con pesadez, perdió aquella oportunidad.
Mientras caminaba ese pensamiento se esfumó con un grito ahogado, estuvo a segundos de pisar a un pobre animal muerto, se trataba de una paloma, no parecía que hubiese muerto hace días o hace muchas horas, era reciente Sakura se asustó pues sabía lo que eso significaba, se fue por el otro lado de la acera y siguió caminando dos calles más hasta llegar a su casa.
Vio que ya estaban ahí ambos autos y eso le sorprendió, así como ver un tercer auto que no conoció, probablemente algún "amigo" de su tía Mei, vio que la puerta de su casa se abría y se sorprendió al ver quien salía de ahí, entonces ella dio varios pasos hacia atrás, aún faltaban unas hora para que todo estuviera realmente oscuro, buscó entonces los arboles del Señor Bee y se escondió entre ellos.
No pudo escuchar lo que decía pero se veía enojado y por ello que la pelirrosa hizo que se ocultara con más fuerza a aquel árbol, deseando poder camuflarse en él, después de él salía la tía Mei y parecía igual de enojada que él pero la tía Tsunade le tomaba del brazo y se adelantó para decirle al hombre algo mientras se cruzaba de brazos, dijo algo que molestó o tal vez calmó al hombre, Sakura ya no sabía leer muy bien sus expresiones pero siendo sincera no sabía si quería recordar todas y cada una de sus expresiones, se abrazó a sí misma y pudo sentir debajo de su ropa la cicatriz que tenía a un costado.
El hombre asintió y se despidió de ambas, tocaba sus sienes y entró al auto cuyas luces alumbraron el árbol y ella sabiendo que eso pasaría se tiró al suelo para que su padre no pudiese verla, se quedó ahí hasta que no escuchó el auto, se levantó y fue a su casa.
Abrió la puerta y vio a su tía Mei recogiendo sus cartas de tarot y a su tía Tsunade aun con la bata de hospital, recostada en el sofá.
—Sakura, bienvenida— dijo Mei mientras Tsunade se giraba para verla y sonreírle, Sakura hizo lo mismo e hizo sonar la mochila pues eran muchas las monedas con las que le habían pagado.
—Antes de contarles porqué mi mochila suena como un monedero quisiera saber qué hacía mi papá aquí.
Aquello hizo que ambas dejaran de hacer lo que estaban haciendo y la miraron con preocupación a lo que Sakura las calmó colocando su mochila en un sillón y suspirando.
—Sólo quiero saber si esta vez me quería cerca o más lejos— mordió el interior de sus labios y bajo la vista inmediatamente y negó sintiendo un nudo en la garganta. —Olvídenlo… yo me puse a leer las cartas en el bazar
— ¿Qué?— Dijeron al unísono, Tsunade con una cara de incredulidad y Mei con sorpresa y algo de miedo. —¿Qué tal te fue? — volvieron a preguntar al mismo tiempo.
—Increíble, Dioses me sentí tan… tan yo
Aquello hizo que ambas mujeres se acercaran y comenzaran a abrazar a la chica que habían criado y veían como a una verdadera hija.
Noviembre
—Entonces cuando estaba lista para decir o hacer algo resulta que ya era hora de irme y sin más me bajé del autobús, no digo que fue amor a primera vista obvio pero hubo algo en él que llamó demasiado mi atención
Se removió un poco de donde estaba y miró a los estudiantes pasar; era hora libre y esa clase solía tomarla con Indra Otsusuki, ambos se habían sentado en un pasillo y ella se acostó para luego apoyar su cabeza en el regazo del muchacho, él le preguntó sobre lo que había pasado la semana anterior pues él sólo vio la inmensa fila que había en la mesa de Sakura, ella le comentó de lo que hizo, habló poco de las lecturas pues eran cosas personales, obviamente omitió lo de su padre y el haber visto a Sasuke, aunque no sabía por qué omitió lo de Sasuke, simplemente lo hizo, pero le contó del chico misterioso.
Había conocido a Indra, o Indro cómo ella solía llamarle, en su tercer semestre, era increíble cómo habían congeniado a la primera, tenían un carácter que se complementaba pues Sakura solía ser algo impulsiva e Indra siempre se mostraba tranquilo, lo consideraba su mejor amigo y uno de los pocos hombres a los que en realidad confiaba.
Indra recogió algunos mechones de su cabello para hacerse una coleta y Sakura se levantó al instante, a ella le gustaba hacerle algunos peinados al castaño, el chico se limitó a pasarle la liga.
—Debiste hablarle, a la mejor y si era como tú dices, de esos callados que son tu tipo y que logras hacerle plática aunque bueno, tu logras que hasta la piedras charlen, no no, deja esas partes, me gusta así — dijo mientras Sakura intentaba recoger parte del cabello que tenía a los lados
—No lo sé, tampoco es como que sea bueno hablarle a extraños sólo porque son guapos y estén en la universidad.
—Sakura— le llamó pero guardó silencio pues levanto su mano para sentir la coleta —No, más arriba— indicó mientras se acomodaba —Tal vez tengas razón pero tal vez no, yo también me ví y me veo como un chico extraño y aun así me hablaste aunque bueno primero tuviste que hablar con…—se quedó callado medio segundo pues estaba a punto de mencionar el nombre de su ex, aun le dolía a Indra y a Sakura nunca le cayó muy bien aquella chica tan loca, quien para ser sinceros, tuvo que hacerse primero amiga de ella para poder hablar con él.
—El caso es, debiste intentarlo y si lo vuelves a ver, habla con él por amor a todo lo que es bueno.
Ambos se miraron y sonrieron — ¿Unos nachos?— preguntó Sakura y el castaño se encogió de hombros.
—Pensaba en unas papas y algo de queso— dijo mientras se levantaba y le tendía su mano a Sakura, ella la aceptó para poder levantarse y la soltó, entonces fueron a comprarse aquellas papas.
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Temari había recibido aquel mensaje de parte de Sakura que la primera hora no había asistido el profesor por lo que se tomó su tiempo para alistarse, se arregló el cabello e incluso se maquilló un poco, cosa que no hacía todos los días más por pereza que nada, caminaba hacia la facultad cuando enviando un mensaje preguntando en qué parte del campus se encontrarían, Sakura respondió diciendo que Karin, Kurotsuchi y Hinata aún no llegaban y que ella estaba en la cafetería con Indra.
Al llegar vio a Sakura con el suéter de Indra y a Indra con la enorme chaqueta de cuero que Sakura suele usar, aquel intercambio no le sorprendía, de hecho cualquiera creería que ese suéter gris era de Sakura y ésa chaqueta era de Indra lo que le sorprendía es que los vio sentados riendo y Sakura le estaba dando papas fritas en la boca, tomaba una y la acercaba a Indra quien sonreía y aceptaba.
—Es como ver un accidente de auto, es algo horrendo pero no puedo evitar mirarlos— se dijo a sí misma y entró a la cafetería, no le molestaba aquella escena entre sus amigos de hecho por un momento creyó que habían puesto fin a aquella tensión entre ellos, pero era tan poco probable pues Indra no superaba a Fu (o al menos eso creía ella) pero Sakura
Sabía que Sakura solía tener momentos en los que decía lo mucho que desearía salir con alguien como Indra, tal vez era el hecho que en su universidad hubiesen tan pocos alumnos hombres que muchas chicas solían despedazarse por cualquier chico que fuera amable con ellas en clase.
Les llamó y ellos le saludaron y siguieron hablando sobre algunas de las clases que el castaño tomaba pero que ellas no.
—Y si me preguntas a mí, ese profesor no parece saber nada de nada, estuvimos leyendo sobre lo que filósofos antiguos creían acerca del alma y él sólo nos veía debatir, y no esa mirada que un profesor da para sentirse orgulloso o interesado, es mirada de fingir interés.
—Es que también deberías tener en cuenta si tus compañeros si están comprendiendo los textos—Temari siempre había querido tomar alguna clase con el profesor Pain pero en su carrera, aquel profesor no impartía clases en la carrera de la rubia
Sakura por su parte les escuchaba mientras terminaba la tarea que entregaría al Profesor Asuma, al terminar pareció ignorar por completo la conversación mientras cerraba sus ojos, el ruido de las personas de la cafetería se transformó en un sonido que pareció ayudarle en concentrarse en sus pensamientos, recordó a su padre y la manera en la que se escondió, resopló e hizo a un lado aquel pensamiento, entonces pensó de nuevo en ese chico, recordó su cabello, lo largo que era, lacio y castaño, sus ojos perlas, sus facciones afiladas, la mirada neutra, aquella sudadera negra, no, cuando lo conoció llevaba una playera azul pero ella lo estaba visualizando con una sudadera negra, unos pantalones azules, lo imaginó caminando y pasando a un lado de la cafetería, ella caminaba hacia él pero llevaba aquel vestido negro de mangas blancas que tanto le gustaba, algunas personas le miraban extrañados pero ambos se miraron, Sakura parecía sorprendida pero él se limitaba a observarla con atención.
—Sakura—Escuchó a Indra y a Temari llamarla al mismo tiempo y después un grito de Temari, haciendo que ella se levantara por inercia, Sakura abrió los ojos y frente a ella estaba la pared de cristal que dejaba ver a los chicos que caminaban por el pasillo, ella estaba del otro lado pero no era su reflejo, su reflejo no está usando jeans ni un suéter gris, si no que lleva un vestido negro de mangas blancas, y frente a su reflejo había un chico, ÉSE chico.
Temari estaba muda ¿Sakura estaba afuera y adentro? Aquello dejó de importar pues la Sakura que estaba dentro de la cafetería se desmayó, Indra la atrapó antes de caer al suelo y Temari vio que la Sakura del otro lado del cristal parecía dar media vuelta e irse, se levantó y salió de la cafetería pero al salir no la vio a ella ni al muchacho que estaba frente a ella.
—Temari—Indra la llamó, y ella tuvo que entrar.
