Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores Nagita e Igarashi. Fic. Para la dinámica del Fic navideño. Sakura Ardlay gracias amiga por la invitación. Mundo alterno época actual.

DESEO NAVIDEÑO 3. Entre la fe y la esperanza.

Introducción

Candice White, ha vivido una infancia terrible. Sus padres irresponsables son adictos a las drogas. Candy ha vivido maltratos, tanto sicológicos como físicos. Su vida fue inestable emocionalmente y ni que decir de su estabilidad económica. Vivían en una casa rodante y carecían de lo mas básico. El Gobierno reclamó su custodia la de ella y la de su hermanito, estuvo en varios hogares sustitutos, pero jamás logró integrarse. No sabía a quién pertenecía, se sentía sola y desamparada. Y siempre terminaban regresandole al albergue. La vida de Candy está llena de traumas y demonios. Ha pérdido la esperanza de vivir una vida normal.

Aún así, ha sacado la casta y enfrenta su vida lo mejor que puede. Con todo y sus carencias logró estudiar y terminar una carrera profesional. Estudió la carrera de Psicología Educativa y es trabajadora social en el albergue EL HOGAR DE PONY. Brinda ayuda a esos pequeños que viven una vida miserable por que sus padres son unos inadaptados y viciosos. Candy les ofrece cobijo y otras opciones. Su prioridad es que esos niños vivan felices y normales. A pesar de todo el apoyo que les brinda, Candy siente que no es suficiente la ayuda que ella prodiga. Pero no se dará por vencida. La meta para Candy en esta Navidad es que sus niños logren estar bajo su protección y cuidado.

Candy no está interesada en el amor. No cree que exista el amor de pareja, de un matrimonio y mucho menos el amor de los padres a los hijos. Se rige por el dicho. "TENEMOS MÁS DE OTRAS PERSONAS QUE DE NUESTRA FAMILIA". Ha decidido permanecer soltera y ayudar a estos niños hasta el final de sus días. Pero un DESEO NAVIDEÑO lleno de fe y esperanza puede lograr todo.

Capítulo 1

-No, no... Por favor ya no le pegues a mamá-gritaba una niñita rubia pecosa, de apenas ocho años.

-¡CÁLLATE ESTÚPIDA!-contestó ese hombre drogado e intentó golpearle también. Pero fue ágil y logró escapar de ese hombre malo. Candy tomó en brazos a su pequeño hermanito Anthony, de apenas dos años de edad. Candy fue directo al ático y se encerró con su hermanito. Pero Candy escuchaba a su padre vociferando y maldiciendo. Golpeaba la pequeña puerta e intentaba abrir. Pero al ver que no lo lograba enfurecia más y arremetía nuevamente con su madre. Candy le tapaba los oídos a Anthony y rezaba para que su padre cayera rendido y durmiera. Así terminaba esa pesadilla. Candy no lloraba, sus ojos secos ya no podían llorar. Desde que tenía uso de razón, supo que su hogar, era un infierno, sus padres se la pasaban de fiesta y drogandose hasta perderse o se liaban a los golpes, la peor parte la llevaba su madre. Pero esta siempre le perdonaba todo. Candy no lo podía ver como un padre le odiaba.

Candy despertó bañada en sudor, a sus 26 años siempre tenía esta pesadilla recurrente. Pero lo único que le dolía era recordar a su hermanito Anthony. Le dolía no haber hecho nada por él. Candy sólo es una niña, si hubiera sido más grande sólo tal vez estarían juntos.

Retrospectiva

Candy ya tenía doce años, asistía a la escuela. Siempre tenía un ojo morado y sus brazos lastimado llenos de moretes. Si padre el responsable, siempre le castigaba y lastiman. En la escuela ya se habían percatado de esto. Sabían que iba mal para Candy, pero cuando le cuestionaban Candy respondía que se había caído y negaba maltrato alguno.

-Candy, ¿qué te ha pasado? ¿por qué estás así de golpeada?-preguntó la psicóloga de la escuela.

-Me he caído, soy una estúpida y tonta, nunca me fijo por donde camino, por eso me lastimo-contestó Candy totalmente instruida. En efecto su padre le amenazaba con golpear al pequeño Anthony si decía algo o le acusaba. Candy llena de temor no diría nada.

La psicóloga sabía que mentía, pero si Candy no hablaba de esos abusos. No podían hacer nada, se sentían impotentes. Candy moría por gritar a los cuatro vientos, el infierno vivido en su casa y sus padres. Pero tenía que callar, no quería que si su adorado hermanito sufriera las concecuencias.

En una ocasión, Candy pidió ayuda, los del servicio social acudieron e investigaron. Se entrevistaron con sus padres ese día se les veía libres de sicotropicos. Su padre se salió con la suya, puesto que su madre lo negó todo. Dijeron que Candy gastaba bromas por berrinches. Le obligaron a retractarse y Candy acepto ante las autoridades que todo había sido una broma por berrinche de que sus padres no querían comprarle un juguete. Cuando se fueron los del servicio social, su padre le golpeó hasta el desmayo y le encerró en un baúl por tres días y solo le daban agua y pan duro. La dejaban salir solamente hacer sus necesidades. De ahí jamás dijo nada a nadie y menos cuando su hermano Anthony estaba de por medio. Su padre le amenazaba con golpearle también y Candy no iba a permitir que su adorado hermanito sufriera de ese maltrato. Pero los vecinos del circuito de casas rodantes, no se quedarían callados. Ellos eran testigos de las atrocidades vividas de los pequeños. Un buen día no pudieron aguantar mas esos gritos y al escuchar nuevamente esos golpes que ese hombre le daba a su mujer e hijos. No pudieron hacer caso omiso y llamaron a la policía y a los de servicios sociales. Candy tomó en brazos a su hermanito, por que su padre pateaba sin piedad a su madre y temía que lo hiciera con ellos. Todo era un caos, golpes, gritos, súplicas. En ese momento entraron a la fuerza la policía con los de servícios sociales, sometieron a su padre y su madre yacía en el piso sin sentido y tremendamente golpeada. A Candy y a Anthony les rescataron. Los vecinos fungieron como testigos, fueron resguardados en un albergue mientras se decidía que hacer con ellos. Al padre lo metieron a la cárcel por intento de homicidio a su esposa. Puesto que estaba gravemente herida. El juez les quitó la patria potestad a ambos, pero a reserva que la madre se recupere en un futuro. Pero para lograr nuevamente tener los derechos de sus hijos, debe cumplir con algunos requisitos que el juez le ordenó realizar. Debe encontrar un buen empleo, que le permita pagar una vivienda digna, debe entrar a un programa de desintoxicación y debe demostrar con hechos que desea recuperar a sus hijos. El juez le dio un año para poner orden en su vida. Pero al ser una mujer codependiente de un hombre, su vida en lugar de mejorar se fue a pique. Su padre cumplió su condena de seis meses por que la madre le otorgó el perdón. Salió libre e iniciaron nuevamente su relación y se olvidaron de sus hijos, para ellos era mas cómodo que el Estado se hiciera cargo de ellos. Y regresaron a esa vida decadente, bebían y se drogaban en exceso. Su madre murió tiempo después por una sobre dosis de heroína y su padre huyó del país. Hasta hoy dia no saben de él.

Candy y el pequeño Anthony, se quedaron sin esperanza alguna de regresar con su familia. El juez dictaminó que se les buscara una familia sustituta. Pero lo mas triste fue que fueron separados. Anthony por tener seis años, se interesaron por él una pareja que no podía tener hijos y le adoptaron. Mientras que Candy, estuvo de hogar en hogar, hasta que cumplió su mayoría de edad y logró independizarse.

Candy nunca logró integrarse a ninguna familia, sus traumas jamás le permitieron confiar en las personas. Nunca creyó en el cariño de ellos hacia ella. Candy pensaba que si ese cariño y amor no lo recibió de las personas que pudieron ser las mas importantes de su vida. ¡¿Cómo podría, recibirlo de esas personas que apenas conocía?! . No sólo era la desconfianza, eran sus traumas sicológicos que moldearon su carácter de forma negativa y hostil, sin contar con sus episodios de ira y furia, que le daban y arremetía con los padres sustitutos, compañeros de escuela y maestros. Esa furia salía cada que se sentía frustrada. Esos episodios se manifestaron cuando le separaron de su amado Anthony. Le extrañaba horrores y eso le llenaba de dolor. Pero al no querer llorar, afloraba esa furia avasalladora. Golpeaba a quién se le atravesara y rompía cosas a la mano y lastimaba a las personas que estaban a su lado. Así que siempre era regresada al albergue. Candy creció en el albergue y se sometió a terapia emocional, para superar esos arranques de furia. Ya era mayor de edad y su madurez le permitió aceptar la ayuda. Así que sus terapias hicieron efectos y a Candy se le metió la espinita de estudiar y terminar una carrera. Y lo logró se recibió con honores en psicología educativa. Esa carrera le ayudó a dominar su carácter, ahora veía las cosas de otra manera. Pero aún así su pasado daño su corazón y lo ha cerrado para todas esas personas que piden más de ella. No tiene amigos, menos novios. Sólo quiere hacer bien su trabajo y ese es ayudar a esos niños que son víctimas de sus malos padres. No cree en la familia ni en los hombres. Es dura, fría e impersonal. Lo único que la hace flaquear es el recuerdo de su hermano, muchas veces piensa que quizás él nunca existió que sólo fue un sueño, pero nada más cerrar los ojos vienen esas imágenes vividas de su hermanito abrazandole a ella con miedo, suplicando protección. Aunque le extrañaba y le dolía no estar con él, en el fondo creía que fue lo mejor para él el ser adoptado por una familia.

Final de retrospectiva

-Candy, Candy, tenemos un reporte. Unos vecinos dicen que hay una pequeña de seis años de edad, dicen que está gritando desde el interior de su casa y estos no pueden abrir, al parecer los padres la han dejado sola, grita pidiendo ayuda-dijo Jimmy sacándole de sus recuerdos.

-¿Dónde es?-preguntó Candy molesta.

-En las afueras de Chicago, el rumbo es de gente adinerada, es un lugar residencial. Igual es sólo una broma-dijo Jimmy incrédulo.

-Tenemos que ir Jimmy, el maltrato infantil, no discrimina se da en todas las clases sociales. Quizás la pequeña este en graves problemas-contestó Candy regañando a Jimmy por su insinuación. Jimmy asintió ya sabía como era su jefa de fría y seca no se lo tomó a pecho. Ambos salieron a atender el reporte. Candy era jefa del departamento de reportes y de trabajo social. Se encargaba de esas diligencias y esas eran rescatar a pequeños en peligro. Desde que está a cargo a rescatado a infinidad de niños y niñas, logrando cuidarles y que tengan una vida digna y libre de maltratos. Candy ha sido implacable con los malos padres o familiares de los niños, ha logrado el apoyo del Gobierno del estado su labor es conocida en todos lugares y le apodan la "Leona", por que defiende como una fiera a sus críos de todo peligro.

Continuará

Chicas pues aquí está mi aporte navideño para la dinámica que están organizando, la invitación me la hizo mi querida amiga... Sakura Ardlay, amiguita aquí mi aporte mil gracias por la invitación.

Les comento la historia tendrá drama, muy diferente a mis aportes navideños anteriores. Ojalá sea de y agrado.

Besos a todas.