Requiem
La muerte de Cadence apresuro todo, las cosas se volvieron más volátiles, la información finalmente se escapo del castillo y tuvimos que dar el informe oficial. Para colmo nos enteramos que Twilight vendría al imperio, probablemente no demasiado animada después de habérsele ocultado tanto tiempo el estado de Cadence.
La problemática que había hasta ahora encapsulada en el palacio se propagó por el resto de la ciudad, lo que obligo a Shining Armor a anunciar la coronación de Flurry y declarar la posición que yo iba a desempeñar. La rápida reacción evitó que la situación escalara, el estatus por el momento fue suficientemente satisfactorio para el pueblo, en la burguesía y la aristocracia hubo variadas reacciones, sin embargo, nada tan fuerte como lo que vimos los días de planeación dentro del palacio.
El problema ahora era terminar las planificaciones de dos eventos distintos, el funeral de la emperatriz y la coronación de una nueva. Las sacerdotisas se habían llevado los restos de Cadence a la capilla imperial, en la procesión planeada para el funeral se los llevarían hasta la catedral principal de la ciudad. Aparte de esto nos tuvimos que comenzar a preparar para la llegada de Twilight y de otro contingente del ejercito Equestriano junto con ella.
Gracias al movimiento del clero, el funeral de la emperatriz estuvo preparado para llevarse a cabo mucho más rápido que la coronación, que a orden Equestriana se tuvo que atrasar. A pesar de esto, Flurry estaba empezando a tomar decisiones junto a Shining, mi título se impartió mucho más rápido sin necesidad de mayor preparación, el plan era que se me diera a la par de la coronación, sin embargo, Shining decidió oficializarlo antes, para que no hubiera posibilidad de negociarlo con Equestria, lo cual hubiera causado caos internó entre los tres estados.
Tuvimos que hacer tiempo para preparar una recepción medianamente aceptable, fue al cuarto día desde la muerte de Cadence que llegó el tren de Equestria. Shining se quedó en el palacio, fuimos solo Flurry y yo quienes partimos a recibir a Twilight, la calle estaba desierta. El hecho de que nadie haya salido a la avenida principal de la capital a ver a la regente equestriana, más que un par de sus conciudadanos, era reflejo del descontento del imperio y de la reciente crisis.
Al descender Twilight del tren fue notorio que se percato de la escasa cantidad de ponis, observó la casi desierta estación notablemente extrañada, pero antes de cualquier pregunta Flurry se acercó a ella y dio la bienvenida:
-Tia Twilight, le damos la bienvenida a la ciudad de cristal, sin embargo, tiene que disculparnos, nadie tiene el animo de realizar una gran recepción en estas tristes condiciones y a pesar de haber informado su llegada, la avenida principal esta casi desierta.
-Tranquila Flurry, sé que se está pasando un momento difícil, pero lo solucionaremos y todo estará en orden – respondió Twilight sonriendo.
-Por supuesto, todo estará en orden ¿porque nos toma? – me comentó en voz baja el general Sergei, quien, desde mi asenso a mariscal y déspota, se mantenía cerca de mí, él era el general de la guardia imperial, encargado de la protección de la familia regente.
-Tranquilo, llevaremos acabo esta reunión, se le comunicara lo ocurrido lo decidido y terminaremos con este asunto – le respondí.
-Eso espero, al menos que respete nuestras tradiciones funerarias, la emperatriz se merece una procesión en calma.
-Me asegurare así sea – le confirmé sonriéndole.
Ambos pasamos a guardar silenció cuando Twilight se nos acercó, me observó, parecía triste, sabía que Cadence había sido importante para ella en algún momento, pero ¿Qué diferencia haría esto en política? Estaría por verse.
-¿Cómo estas tu Cozy?
-Sobre llevándolo, aun es difícil creer que ya no esté entre nosotros.
-¿El nuevo titulo lo disfrutas? – me cuestionó
-Tanto como disfrute que uno de los tuyos intentara matarme. – le respondí sarcástica.
-Un simple incidente, se me ah dicho fue arrestado ¿o no?
-Como es debido. – terminé.
Dicho esto, regresamos a la carroza y directo al palacio, la calle estaba tan vacía como cuando fuéramos del palacio a la estación. Una vez en el palacio Twilight se mostró un poco extrañada ante la subida de seguridad alrededor del mismo.
Al intentar entrar con todos sus guardias vino otra sorpresa, los guardias de cristal cerraron paso a los suyos. Twilight se dio media vuelta y cuestionó:
-¿Qué significa esto?
-Solo seguridad alteza, no estamos dejando entrar a nadie externo al palacio – respondió Sergei.
-Tranquila tía, solo es una medida de seguridad, por los eventos recientes, el palacio es seguro
A pesar de la sorpresa Twilight asintió a las palabras de Flurry y continuamos el camino, nos dirigimos dentro del palacio y directo al salón del trono una vez aquí Twilight cuestionó:
-¿Dónde está mi hermano?
-Ocupado con los preparativos del funeral de mañana tía.
-¿Funeral? ¿Ya prepararon el funeral? Pero, Cadence debería ser enterrada en la cripta real de Canterlot según la tradición, seria la primera regente en obtener sepultura desde que las dos hermanas adquirieran el poder. ¿Dónde pensaban enterrarla?
-Sus restos fueron reclamados por el clero local y serán transportados en sacra procesión mañana hasta la catedral imperial. – intervine.
-Entiendo, la procesión puede suceder, su pueblo necesita despedirla, pasado este evento la llevaremos a Canterlot, donde descansaran sus restos.
-¡No puede llevársela! – sentenció una voz conocida, volteé la mirada hacia la puerta este del salón, acababa de entrar el clero imperial, Crystalia había hablado.
La madre sacerdotisa junto a sus acompañantes se acercaron, detrás de ellas entraron varios aristócratas imperiales, una vez en el centro del salón la madre sacerdotisa continuó:
-¡La emperatriz fue reclamada en cuerpo y alma por el corazón y ahora la que fue su energía vital forman parte de este, las reliquias que dejó su fallecimiento pertenecen al imperio!
-No quiero entrar en debate por los restos de aquella que fue mi niñera alguna vez, de alguien que significo mucho para mí, pero la tradición dice que la realeza equestre debe ir a la cripta de Canterlot.
-Ella no era Equestre, era nuestra emperatriz – Continuó la sacerdotisa.
-Twilight, las tradiciones aquí son distintas, no puedes llevarte los restos a equestria, descansara en paz sea enterrada aquí o haya, permite al imperio quedarse sus reliquias. – intervine nuevamente.
-Por eso permito la procesión, pero en Canterlot no lo tomaran bien si no regresamos los restos a la Capital, llamare al clero para que apoye su camino mañana.
-¡Son nuestras reliquias! – sentenció nuevamente la Madre Sacerdotisa.
-Pero, ¿de que hablan? También son nuestras, tenemos la misma creencia, el árbol de la armonía, los elementos, el corazón es parte de esta doctrina.
-El árbol de la armonía es poderoso, pero no es nuestro protector, el corazón no tiene nada que ver con el árbol, estas reliquias son del corazón.
Twilight paso de responder a la sacerdotisa y observó a Flurry diciéndole:
-Permite la participación de las sacerdotisas del árbol, les ayudará a llevar a cabo la procesión y atraerá a la población equestriana de la ciudad, Cadence merece ser honrada como es debido.
-Pero, no se si eso le agrade a mi pueblo ¿Qué pasa si no lo apoyan?
-Flurry hay que mantener la procesión para el imperio. – intenté decirle.
-Ya veo que poco te importa la unidad de nuestros pueblos – dijo Twilight en respuesta.
-Me interesa la estabilidad, no mantener una unidad inexistente fuera del papel. – respondí
-¡Basta no discutan! Me confunden, solo quiero que el funeral de mi madre salga como lo planeado.
-Tranquila, saldrá todo bien, mira retirémonos al despacho imperial y te ayudare a organizarlo.
-Soy la déspota del imperio Twilight, no puedes dejarme fuera de la decisión – sentencié.
La alicornio se detuvo en secó volteó a verme y continuó:
-Parece que no, pero tampoco parece quieras negociarlo.
-Porque es inadmisible lo que pides.
A mi respuesta varios de los presentes en el salón del trono asintieron, Flurry Heart nerviosa se acercó nuevamente al centro del salón y hablo:
-Escuchen, todos queremos despedir a mi madre de la forma adecuada, el funeral se llevará a cabo según lo planeado, recibiremos a los clérigos equestres, pero te pido Twilight, deja que los restos de Cadence se queden aquí.
-No puedo hacer eso Flurry.
-Al menos un tiempo.
Twilight viéndose vencida por la petición casi a modo de suplica de su sobrina acepto.
-Un tiempo.
-Gracias. ¡Ven podremos celebrar el funeral y los restos de Cadence se quedarán un tiempo!
Nadie festejo, el silenció reino en el salón, la sonrisa de Flurry se borró como si su aparente triunfo diplomático, a sus ojos al menos, no valiera, Twilight entonces paso adelante y dijo con mirada severa:
-¿No mostraran respeto ante su heredera?
Entonces los aplausos aparecieron lentamente, aplausos sarcásticos y apagados, cascos golpeando el piso desanimadamente. Antes de volver a detenerse en seco, Twilight observó y aun severa dijo:
-Así está mejor.
Dicho esto, abrazo a Flurry con un alá y salieron ambas del cuarto, entonces un noble se quito su tricornio y dijo:
-¿Alguien sigue apoyando a Flurry para ascender al trono?
Nadie en el salón hablo, ni siquiera los que defendían la tradición
-No hay nada que se pueda hacer a estas alturas, Déspota – dijo este noble dirigiéndose a mí
Volteé a verlos, a todos ellos, Sergeí quien seguía a mi lado volteó igualmente a ver a los nobles, por lo que sabía el mismo era de origen noble, pero se lo preguntaría más tarde, de momento solo observe a los aristócratas y escuché lo que tuvieran que decirme. El mismo que inicio la queja se acercó y uno a uno se comenzaron a inclinar ante mí, la madre sacerdotisa y sus seguidoras hicieron lo propio y entonces el noble más cercano a mí levanto la cabeza y dijo:
-Confiamos en usted, por favor, no dejé que el imperio caiga en mayor miseria, defienda nuestra patria.
-No se preocupen, buscare solución para esta crisis, tendremos la procesión que el pueblo desea y conservaremos las reliquias, les prometo lo solucionare – les dije segura de mí, ellos se levantaron, asintieron ante mi y se comenzaron a retirar, una vez quedamos en el salón solo Sergei y yo, me preguntó:
-¿Cómo planeas hacer eso?
-Tu mantente cerca mío mañana y trae más guardias, otra cosa, quiero que llegues más temprano de lo acordado y préstame un par de mensajeros, mándalos a la bodega Niebieski.
-¿Quieres reunirlos en una tienda de vinos y uvas?
-Ahí recibirán cartas que deberán entregar a más tardar esta noche, las recibirán de la pegaso Angelina.
-¿Qué tienes en mente?
-Ya verás – le dije guiñándole un ojo antes de dirigirme a mi alcoba, el por su parte fue inmediatamente a buscar los ponis para el trabajo.
Llegando a mí alcoba salude a Janina quien dibujaba a la ventana y fui a mí escritorio, entonces comencé a escribir, las cartas iban destinadas para Morfea, Ópalo, Angelina, la sacerdotisa Crystalia y a quien había dejado al mando del que antes de mi ascenso fuera mi batallón, Amatista. Cada carta con instrucciones precisas que necesitaba se cumpliese al dedillo, también mandaría una carta al mariscal Onyx, para informarle mi propósito.
Las ordenes que daba para asegurar que la procesión funeraria de Cadence fuera sin mayor alteración eran las siguientes. A Ópalo le pedía corriera la voz de la ruta de la procesión y el cambio de horario de inicio, y la hora de realización, le pedía que aquellos que fueran a acompañar la marcha llegaran lo más temprano posible al palacio. A Angelina le solicitaba que movilizara la mayor cantidad de ponis posible, que pudieran unirse a lo largo del camino y reunirse en la catedral imperial.
A la ahora General Amatista indicaba que debía llevar su batallón contra la catedral temprano antes del alba y desalojara de la misma al clero equestriano si era necesario a la fuerza, a la Sacerdotisa le informaba que le regresaría su preciado templo y que apenas sacaran a los ocupadores del mismo debía asegurar la catedral. Por lo mismo necesitaba a los ponis que movilizaría Angelina, para atiborrar el lugar de ponis de cristal antes de que cualquier reacción sea posible. A Morfea le pedía que atrincherara al menos cuatro baterías frente a la catedral inmediatamente después de la toma, para disuadir cualquier intento de retomarla con la presencia de la artillería imperial. Esto haría necesario que se quitara del palacio imperial o de los muros las baterías necesarias, por lo que le pedía a Onyx trajera más efectivos para reforzar la seguridad donde faltara.
Sergei me seguiría y me ayudaría a cuidar a la tropa de sacerdotisas que cargaran las reliquias de Cadence y salvaguardar la procesión. Al terminar de escribir volteé a ver a Janina quien dé hecho se me había adelantado y se me había acercado, parecía que estaba a punto de decirme algo así que pregunte:
-¿pasa algo?
-Se la identidad de uno de los conspiradores que se involucraron en el intento de asesinato.
-¿Enserio?
-Sí, un noble equestriano, lo tengo identificado y se que viajara pronto.
-¿Como sabes que fue parte del ataque?
-Logre escuchar su nombre en una de las reuniones, después de eso pude dar con él y averigüe sobre sus viajes.
- De acuerdo, de momento esperaremos. ¿Cuándo viajara?
-En unas semanas.
-Perfecto, tenemos tiempo, mientras tanto, necesito que hagas algo por mí.
-¿Qué pasa?
-Lleva estas cartas a la tienda de Angelina, entrégaselas y dile lea la dirigida a ella de inmediato, ahí explico todo.
-De acuerdo, lo hare. ¿Quieres que salga ahora?
-Seria preferible.
-En ese caso vuelvo más tarde – dijo dirigiéndose a la puerta, tomando su capa y dándome una sonrisa antes de irse, con esto listo solo quedaba esperar.
El día del funeral Flurry y yo salimos a primera hora, me sentía segura, confiaba en la eficacia de mis compañeros, la había mandado despertar antes de la hora concordada, ella estaba confundida pero cuando vio las preparaciones andando pareció reaccionar.
-¿Eh? Estoy segura habíamos dicho que la hora de inicio seria por las nueve ¿Qué hacen todos aquí ya?
-Aún no están todos, pero estamos casi listos, hubo un error en los avisos y llegaron mucho más temprano, así que estamos un poco justos, deberíamos empezar cuanto antes – le dije
Ella miro a sus alrededores, al no encontrar a Twilight ni al clero equestre me dijo:
-¿No esperaremos a Twilight?
-Ya es tarde y el pueblo espera, además, tu pueblo estará mas alegre sí respetamos la procesión y se realiza según las costumbres imperiales.
-…Tal vez tienes razón.
Justo mientras terminábamos esta conversación aparecieron las Sacerdotisas lideradas por Crystalia, quien nos saludó me observó y solo cerro los ojos mostrando una sonrisa, antes de guiar las reliquias al frente, sonreí igual, y volví mi mirada a Flurry
-Vamos hermana, tu pueblo te lo agradecerá.
-¿Estas segura?
-Créeme -le respondí con una sonrisa y voz calmada.
Ella finalmente sonrió y asintió, fuimos al inicio de la marcha, Sergei nos siguió de cerca con la guardia, los músicos fueron directamente atrás de las sacerdotisas tocando los redoblantes y las tres sacerdotisas que lideraban la marcha comenzaron a cantar solemnemente. El resto de ellas portaban en sus lomos una base que sostenía la urna con los restos de la emperatriz.
La avenida estaba llena de ponis, y conforme nos escuchaban salían más, algunos se comenzaban a unir a la marcha, otros muchos de los ponis que se nos unían cargaban la bandera imperial o el estandarte del corazón de cristal. Muchos vestían negro o blanco, yo misma portaba un vestido blanco de porte neo-clasico con capa negra. Las sacerdotisas eran las únicas que portaban túnicas azuladas que emulaban el color del corazón de cristal.
Directamente atrás de las reliquias de Cadence una sacerdotisa más cargaba en alto un estandarte rosado que portaba en el centro la cutie mark de Cadence.
Los templos comenzaban a sonar las campanas al vernos pasar, cuando comenzaba el resonar de una capilla otra le seguía hasta que todas las iglesias, capillas y templos de la zona tocaban en despedida a la Emperatriz.
Una vez llegamos hasta las puertas de la ciudad la marcha giró dirigiéndose primero a los barrios del este. para este punto ya nos seguía una cantidad monumental de ponis, pasamos al barrio de la melancolía donde una cantidad aun mayor de ponis se nos unieron.
De aquí pasamos a zona controlada por equestria por lo que los guardias rodearon la procesión para asegurar su integridad. hubo un momento de la marcha en la que logre localizar a Gallus con su tropa pasando cerca, parecían tener la intención de seguirnos.
Para este momento Twilight probablemente ya se había enterado de que habíamos iniciado el recorrido sin ella y sus lacayos. En este punto por inercia miré hacia atrás, encontré entre la multitud no lejos de las reliquias a Ópalo y Janina, Angelina no estaba, por lo que supuse esperaba en la catedral.
El camino siguió tranquilo hasta que llegamos al barrio más habitado por equestrianos, aquí se hicieron notar los murmullos desde aquellos que nos observaban, pocos se unieron. Entre las palabras que llegaron a mis oídos fueron "¿Qué hacen?" "¿Y la Sacerdotisa del árbol?" "¡Herejes!" "¿Qué se creen?" "Esos no son los canticos funerarios"
A pesar de todo lo que se alcanzaba a escuchar, las sacerdotisas no parecieron inmutarse, nadie en la procesión lo hizo, continuamos nuestro camino hasta finalmente llegara al castillo de nuevo, Twilight y sus sacerdotisas esperaban fuera, no solo eso parecía muy enfadada.
-¿Tia Twi?
-Sigue Caminando Flurry – le dije acercándome a ella rápidamente.
-Estamos honrando a Cadence, así lo hubiera querido ella.
Flurry no protesto, solo asintió y seguimos, pasando de largo a Twilight, quien nos siguió detrás de los ponis de Gallus. Nos desviamos hacia el noroeste, ahí a dos cuadras del palacio real, mirando hacia este se encontraba la catedral imperial frente a un gran parque.
Una vez aquí fuimos directo a sus puertas, alcance a ver desde mi posición a Amatista en la puerta y Morfea, durmiendo encima un cañón, habían cumplido mis órdenes a la perfección, el artillero que estaba junto a Morfea la despertó con su campanita y la poni inmediatamente se levantó, se colgó al lomo su cañón de peluche y fue a posicionarse junto a Amatista, quien la vio extrañada, pero rápidamente volteó su mirada al frente de nuevo.
Las puertas de la catedral comenzaron a abrirse de par en par y apenas comenzamos a entrar apenas llegamos, dentro estaba Angelina como imaginaba. Me hizo un saludo militar con una sonrisa, dando a entender que había cumplido su parte y yo por mi parte le sonreí de regreso.
Sin embargo, recordé quienes venían siguiendo la procesión y acercándome a Sergei le dije:
-Ven, Twilight viene detrás de nosotros, no quiero arruine la misa de ninguna manera.
Sergei asintió y me siguió detrás de él sus soldados, en la entrada, sin embargo, ya se encontraban Morfea y Amatista frente a Gallus. Lo que alcanzamos a escuchar antes de salir fue lo siguiente.
-En nombre de la princesa Twilight les ordenó se aparten, y den paso a las sacerdotisas del árbol.
-No seguimos ordenes de su majestad Twilight – respondió Amatista.
Morfea levanto un casco y alzó un poco la cabeza por lo que supuse acababa de bostezar. Gallus lo notó y le dijo:
-¿Qué te aburro? ¿Algo que decir?
-Eres demasiado ruidoso y francamente, sí, me aburres – le respondió Morfea.
-¡Serás!
-Gallus, relajado, les pido por favor nos habrá paso, comprenderán no somos ninguna amenaza para los ponis dentro.
-Tenemos nuestras ordenes princesa y no las desobedeceremos – respondió en esta ocasión Angelina
-Yo le explicare a su majestad – fue entonces que intervine saliendo de la catedral.
-Cozy Glow – dijo Twiligh – ¿Estas detrás de esto?
-Lo lamento Twilight, pero hago lo necesario para mantener la estabilidad del imperio, cosa que pareciera no te importa, ahora solo lo diré una vez, retírate de la catedral, deja que se concluya la ceremonia y todos volveremos tranquilos a casa. – le advertí retadora.
-No se dejé asustar alteza, no se atreverían a hacernos nada – añadió Gallus
-¿Quieres probar suerte grifo? – respondió Morfea retadora.
-Me gustaría ver que logran.
-Tengo cuatro baterías de artillería cargadas de metralla listas para pulverizar tu pequeño batallo, intenten algo y verán quien recibe más daño de entrada. – Continuó Morfea retadora, su voz normalmente cálida y suave había cambiado totalmente a una fría y dura. La mirada que le lanzó a Gallus fue tal que este titubeo y retrocedió.
Yo mantuve mi visión en Twilight, quien nos observó detenidamente con sus alas parcialmente extendidas, al ver que nuestra decisión no era mera amenaza guardo sus alas dio media vuelta y dijo a Gallus. Nos vamos, Cadence no hubiera querido esto, luego tendrán que cumplir su parte. Gallus asintió sin quitarle la vista a Morfea, retrocedió un poco antes de finalmente darse vuelta y partir.
Dejé salir un suspiro después de esto, Morfea se sentó, descolgó su cañón de peluche de su lomo y lo abrazo, sonriente. Amatista la observó nuevamente confundida, giró los ojos y solamente hizo un ademan con la cabeza como diciéndole a Morfea "Eres irreparable" mientras le sonreía.
Pasado el peligro volví dentro de la catedral y me senté al frente junto a Flurry, la ceremonia continuaba, vi a las Sacerdotisas pasar manejar las reliquias cuidadosas, recitar, cantar, conjurar ciertos hechizos. A pesar de la triste despedida, todo salió bien, pude relajarme el resto de la ceremonia y llorar un poco para mis adentros. Mis ultimas palabras una vez finalizada la ceremonia y antes de abandonar la catedral, volteando a ver las reliquias una última vez fueron: "descansa madre"
