¿Héroe?
Fuimos detenidos cerca del palacio por la muchedumbre en protesta, no sabía la razón, pero me preocupaba. ¿Que podría haber pasado a lo largo del día que ocasionara tal reacción? Flurry ya se había retirado a su alcoba, no pudo venir de ella el detonante.
No habíamos dado a conocer una decisión que dañara al imperio recientemente, habíamos logrado evitar que pasara cualquier propuesta equestriana, no tenía sentido que se hubiera realizado la protesta por esto, eran imperiales los protestantes. De momento decidí esperar dentro del carruaje, poco a poco se fueron abriendo paso los conductores empujando el carro lentamente, mientras avanzaba lograba escuchar más de lo que decían los protestantes, estando ya dentro de la marcha logré dilucidar cual parecía ser el problema. Spike, algo había hecho el dragón mientras no estaba que había disparado la protesta, eso o se corrió la voz de las posturas que defendía y la marcha era premeditada.
Fue entonces que el carruaje se detuvo nuevamente teniendo imposible el avance, abrí la ventanilla frontal del mismo parándome para alcanzarla, afuera en el banco del mismo se encontraban mis dos conductores que se habían desamarrado del carruaje y optado por descansar en el banco mientras se calmaba la situación. Al verme abrir la ventanilla dejaron el espacio en medio para que pudiera ver qué pasaba.
-¿Qué han escuchado? -les pregunté.
-Su amiga está hablando majestad.
-¿Mi amiga? – dije esforzándome en escuchar y ver qué pasaba al frente.
Ya con la ventanilla abierta y yo medianamente asomada logré detectar la voz de Angelina y verla parcialmente al frente del todo.
-¡¿Este es el héroe que por años ahora a decorado nuestra plaza?! ¡¿Un dragón con suerte que por logros ajenos consiguió el corazón de la torre?! ¡En su día lo alabaron, lo trataron como un rey! ¡Incluso yo siendo más joven llegué a llamarlo héroe, pero ya hemos visto que al final del día sigue siendo un enviado equestriano! ¡El perro faldero de Twilight Sparkle, la zorra equestriana! ¡La artífice primaria de nuestras desgracias! ¡Spike ha venido a estas tierras a empujar la retorcida retórica equestre, a intentar que bajemos la cabeza mientras la sacerdotisa Green Pasture nos dice que el corazón no es más que una reliquia menor! ¡Ha venido al imperio a intentar que esos burgueses equestres que nos han quitado hogares y trabajos tengan todavía más barata la vida en el imperio, forzando a que la población local tenga más impuestos! ¡A Spike nunca le importamos, solo fue un héroe oportunista del momento que no debería haber vuelto a nuestras tierras! -sentenció la pegaso fúrica levantando un sable con la magia que le confería la pulsera proyectora, apuntando con la punta del arma al dragón que se encontraba enfrente de aquellos ponis acompañado de Gallus, Green Pasture y una tropa de soldados equestrianos.
-¡Es suficiente dispérsense ahora mismo! – sentenció Gallus
-¡Mirad! ¡El grifo con aires de grandeza nos exige retirarnos! ¡Gallus en carne y hueso, aquel que arresta inocentes y mendigos que apenas tienen para comer! ¡¿Cuántos de los nuestros tienes entre rejas eh?! ¡¿Cuántos grifo bastardo?!
Gallus llevó su garra a la empuñadura de su espada se vio en su rostro como le ardían las palabras de Angelina pero, no hizo más, Spike viendo la situación que se suscitaba paso al frente, parecía consternado, pero su voz fue firme.
-Desde que llegué al imperio eh notado algo preocupante, algo incluso triste, eh notado que a pesar de lo que se ha hecho por ustedes en el pasado, por el imperio, se han volteado contra nosotros, les liberamos dos veces de Sombra, sin embargo, en algún punto de los últimos años se han distanciado, nos ven como enemigos, cuando no lo somos. Los equestrianos son sus amigos, somos aliados del imperio, dos naciones ponis con culturas similares, suficientemente cercanas para llamarse hermanas. No buscamos ningún mal para el imperio, no buscamos quitarles sus hogares ni traer hambrunas.
-¡Las acciones!- Interrumpió Angelina - Las acciones muestran más que las palabras, hasta ahora Equestria no ha hecho por nosotros más que drenar el imperio de riquezas, eh visto negocios locales caer ante la imposible competencia contra negocios equestrianos que llegan con todos los beneficios. Se de pueblos que se han quedado sin comida, sin recursos, porque se prioriza en desmedida la entrega a los equestres. Todos ustedes han visto como se han disparado los precios en los últimos años, seguro todos han visto caer incontables negocios locales, todos conocemos alguien que perdió mucho estos años.
La muchedumbre estuvo de acuerdo con Angelina, iniciando una andanada de quejas hacia los equestres frente a ellos, Spike se acercó más a los enfurecidos ciudadanos y habló.
-Todo lo que se ha hecho hasta ahora tiene un propósito mayor, se busca una unificación, que nuestros pueblos ya no estén separados, dejando atrás toda diferencia que pudiera haber separado ambas naciones; alcanzar la armonía entre nuestros pueblos.
-¿¡Unión!? ¿Cuál es el plan de Equestria? ¿¡Anexarnos!? – cuestionó Angelina
Spike volvió a levantar los brazos intentando apaciguar la situación, yo no pensaba intervenir, me gustaba como iban las cosas, el dragón ahora lo tenía difícil para explicarse ni siquiera alcanzaba a escuchar lo que decía entre los gritos de la muchedumbre. El pajarraco de Gallus se veía nervioso, con razón, pues no había nada que pudiera hacer para calmar el asunto a menos que quisiera mostrarse agresivo, lo que Angelina podría usar a su favor para calentar aún más a la multitud.
Admito que era un tanto delicioso ver como se desesperaban ante una bien planeada manifestación que los había tomado de camino a la mansión que se les había cedido hace un tiempo, atrapados justo saliendo del palacio, con no más opción que explicarse.
Sin embargo, la diversión se acabó cuando volteé a ver el palacio, había salido Flurry acompañada de algunos aristócratas equestrianos y algunos guardias. ¿Qué no estaba descansando ya? Debieron haber ido a buscarla a su alcoba cuando se percataron de lo que pasaba, pensando tal vez que la presencia de la emperatriz sería más capaz de calmar las aguas.
-Mierda… - dije sabiendo que lo más probable era que sí abría la boca estando acompañada de puro equestriano lo único que haría seria empeorarlo todo. ¿Era eso lo que querían acaso? ¿O eran tan tontos de creer que explicado por la emperatriz su empresa seria aceptada por los imperiales?
-¡Escuchenme! ¡Mi pueblo! ¡Mis ponis! – comenzó Flurry Heart, al verla Angelina levantó un casco bajando la espada haciendo que la muchedumbre guardara silenció, una vez tuvo su atención la emperatriz continuó: - No tienen nada que temer, estamos trabajando arduamente junto a nuestros hermanos equestres para arreglar la situación, no buscan hacernos daño alguno, solo quieren lo mejor para el imperio, como lo quieren todos ustedes igual.
Hemos pasado por tiempos difíciles, lo sé muy bien, pero todo comenzara a mejorar cuando empecemos a resolver las diferencias que hayan surgido, sé que con comprensión, amistad y generosidad podremos solucionarlo. No confundan las palabras de Spike, el plan de unificación solo es un gran proyecto con el propósito de acercar nuestros pueblos, comprendernos mejor y apoyarnos en tiempos de necesidad, me han comunicado sus preocupaciones y les aseguro que nuestra bandera seguirá ondeando incluso por mil años más. – terminó la emperatriz
Cuanta inocencia había en su corazón si de verdad creía sus propias palabras y cuan fácil la habían convencido de ello para que lo dijera frente a su pueblo, empezaron rápidamente a correr habladurías a lo largo de toda la masa de ponis que bloqueaba la gran avenida y rodeaba el palacio, la voz de los protestantes poco a poco se comenzó a encender hasta que se volvieron fúricas reclamaciones, esta vez, contra Flurry.
Spike volvió a intentar calmar a la multitud, Flurry se vio asustada ante la reacción del pueblo, volteó contra un aristócrata equestre que había salido con ella al balcón y vi que le había reclamado algo, completamente inaudible desde donde yo estaba, después huyo despavorida dentro del palacio, no vi más detalles, pero por la reacción, probablemente había roto en llanto.
En este punto decidí salir del carruaje, cerré la ventanilla, abrí la puerta del mismo y uno de mis guardias se apresuró hacía mí ofreciéndome un casco para bajar diciendo a la vez:
-¿Segura que quiere salir aquí majestad?
-Tengo que hacerlo, el pueblo necesita escuchar lo que vino a escuchar.
El guardia asintió y me asistió al bajar del carro, observé después al techo del mismo, con un empuje de mis alas salté aterrizando en este y sentencié.
-¡Ponis del imperio! ¡Concededme su atención! – muchos comenzaron a voltear confundidos, dándose cuenta que estaba entre ellos, la déspota estaba en medio de todos ellos en ese mismo momento.
Ya desde el techo del carro pude ver mucho mejor la escena, había banderas a lo largo de la marcha, otros cuantos carruajes atorados por la misma, ponis de todas las clases mezclados. Las ventanas que daban a la calle estaban abiertas con ponis observando desde las mismas. Angelina cuando se percató de mi presencia volteó igual a verme.
Una vez dada mi ubicación paso lo mismo que otras ocasiones, muchos de estos ponis se intentaron acercar a mí, u observaron curiosos desde la distancia, mis ropajes no eran suficientemente largos para que algún casco pudiera alcanzarles, mi cola tampoco lo era, así que los que se acercaron se limitaron levantar un cascos hacía mí, intentando alcanzarme. Me seguía sorprendiendo mucho lo que significaba para estos ponis la poni a la que veían como su emperatriz, sabía que me veían así, creo que ya todos lo sabían; aunque a algunos les costara admitirlo.
Para no decepcionarlos me acerqué al borde del carro me agaché un poco y pase mi casco cerca de ellos, lo rozaron y tomaron cuidadosamente, como si les fuera a dar suerte. Era comprensible, muchos no sabían si tendrían otra oportunidad jamás de verme tan cerca, pensé para mí misma "¿así se habrán sentido Celestia, Luna y Cadence cada vez que salían en público?" Una vez terminara de satisfacer su curiosidad, al menos un poco, volví a levantarme y pensé lo que iba a decir muy bien, pues no podía cometer ningún error en la situación en la que estaba, una vez estuve segura de lo que diría comencé:
-¡No tienen nada que temer! ¡El imperio seguirá siendo nuestro, seguirá ondeando sus bellos colores, practicando sus preciosas tradiciones! ¡Equestria jamás lograra quitarles eso, no mientras existan en nuestra corte ponis dispuestos a defenderla! ¡No mientras viva uno solo de ustedes, que recuerde lo que fue, lo que puede ser! ¡Esta tierra es suya! ¡El corazón su sabio protector! ¡No importa cuánto nos exijan y nos digan que es parte del árbol y que lo aceptemos! ¡No cederemos jamás! ¡Y que les quede claro a todos los Equestres, Cadence no se ira del Imperio! ¡No tendrán más tierras, vivirán como todos los demás, renuncian a sus privilegios y a su plan de supuesta unificación o nos veremos obligados a mostrarles que no pueden doblegarnos! ¡Que su supuesto poder sobre el imperio es tan frágil como una torre de naipes a punto de caerse por su propio peso!
Antes de continuar hablando extendí mis alas, emprendí vuelo y me dirigí a Angelina, Ella como si supiera que buscaba, fue a la muchedumbre agarro una bandera de uno de los ponis presentes y la elevó al cielo permitiéndome tomarla entre mis cascos. Una vez la sostuve voleé de al frente de la marcha y elevando la bandera con la magia del brazalete proyector continué:
-¡Aquí sosteniendo la bandera que se ha vuelto mía! ¡Les doy mi palabra; ¡les juro que no les quitarán más tierras, no les volverán a arrebatar sus viviendas! ¡No! ¡El Imperio se volverá a levantar! ¡Mostraremos que somos tan gloriosos como lo fuimos en un pasado, que no somos vasallos de ninguna potencia externa, tenemos suficiente poder de ser nuestros propios amos!
¡Somos muchos los que luchamos, los que no permitiremos que tengan más privilegios! ¡Los que ya no daremos el casco a torcer! ¡Mientras vivamos no permitiremos que se lleven lo que es nuestro por derecho! ¡Pueden estar tranquilos, pues yo les digo, mis queridos amigos que el Imperio no solo sobrevivirá, sino que se hará más fuerte de lo que nunca antes fue! ¡Reclamando el título que lleva por nombre! ¡Viva el Imperio! ¡Viva la libertad y la justicia! ¡Viva el sagrado corazón de cristal! ¡Por todos nosotros! ¡Viva! – terminé
La muchedumbre explotó en emoción lentamente bajé a tierra posicionándome junto a Angelina quien me recibió cálidamente, pasé a tomar la bandera con un cascó.
-Lo ha hecho excelente majestad – me dijo Angelina – Pero, has arruinado mi turba furiosa – terminó juguetona, a lo que ambas reímos.
Sin embargo, la pequeña celebración se detuvo cuando todos los ponis a mi alrededor se apresuraron a rodearme y apuntaron trinches y espadas al frente incluida Angelina. Volteé a ver qué pasaba, Gallus y un par de sus guardias se habían acercado a mí, siendo detenidos en seco por los ponis cercanos, el grifo fúrico y sorprendido me observó y cuestionó:
-¡¿Quién te crees que eres y que te crees que estás haciendo?! ¡¿Te divierte jugar a la falsa profeta?!
Gracias a que les habían facilitado paso mis guardias, nos alcanzaron rodeándome de igual forma. Sin embargo, me acababa de percatar de algo muy importante, no necesitaba ninguna guardia, si el pueblo estaba a mi alrededor.
-¡Un canalla como tú no tiene derecho de dirigirse a nuestra emperatriz!
¡¿Emperatriz?! ¡La emperatriz es Flurry Heart! ¡Les recuerdo, además, que el título oficial es princesa no Emperatriz! ¡Son un estado satélite Equestriano!
-¡Gallus, es suficiente! – Intentó intervenir Spike, controlando a los demás guardias.
-¡Solo por ahora grifo! No como tu tierra natal, una tierra que lleva en decadencia siglos, soñando con recuperar tesoros perdidos, soñando con una gloria pasajera que cometieron el error de no asentar como es debido ¡Todo porque su rey no pudo desprenderse de una baratija que ni siquiera poseía ningún poder! – sentenció Angelina
-¡Si fuera tu cuidaría tus palabras pegaso! ¡Mas considerando que su imperio está completamente formado alrededor de una frágil baratija de cristal!
Lo que paso después fue tan rápido, tan abrupto nadie podría haber hecho nada para detenerlo, apenas termino de hablar Gallus, Angelina le propino un sablazo al rostro que acertó en el blanco, el grifo en respuesta soltó un arañazo que lanzo a Angelina hacia un lado dejándole tres cortes en el pecho, mientras él se retrocedía tambaleante sosteniéndose el rostro.
-¡Perra! ¡Arrestadla! ¡Arrestadla! – algunos guardias se acercaron a Angelina, pero ella se levantó les apunto con la espada y pronto fue asistida por más ponis de la protesta, envié un par de mis guardias a ella y dando un paso al frente dije viendo a Spike:
-Esto ha ido demasiado lejos, retírense Spike, a menos que quieras que esto ascienda peligrosamente.
El dragón observó a su alrededor, ordenó a los guardias equestrianos regresar a la fila y levantar a Gallus quien intento protestar, pero el dragón no quería problemas, no en esa situación al menos, tranquilicé al pueblo nuevamente y ordené partieran a sus hogares, descansaran. Cada quien se fue por su lado, mi carruaje fue capaz finalmente de alcanzarme, Angelina por su lado se sentó en la mesita de un café que daba a la avenida me acerqué a ella y pregunté, viendo sus ropas rasgadas y las tres heridas:
-¿Cómo te sientes?
-Sobreviviré, majestad
Reí un poco y contesté:
-No hay razón de ser tan formal conmigo, vamos, hare que un médico del palacio te atienda.
-¿Segura que quieres llevarme al palacio?
-No pregunte sandeces solo venga, es una orden – le dije juguetona.
Ella rio se levantó con ayuda de uno de mis guardias y respondió con el mismo tonó:
-Lo que usted diga alteza.
