Catedral Fortificada
Al siguiente día nos volvimos a reunir en el bastión ahora con Janina acompañándome, Sergeí y yo informamos a Amatista y Ciande del plan, ahora solo hacia falta el informe de Janina al respecto pues había actuado la noche anterior. Se veía tranquila así que tenia suficiente esperanza en que nos traía buenas noticias respecto a lo que posiblemente sucedió, y no me equivoque. Apenas Janina se acercó a la mesa le pregunté:
-¿Qué lograste ayer? ¿Cómo fueron las negociaciones?
-Fue mejor de lo que hubiera esperado, cuando entre a la celda Flare reacciono extrañado, no me esperaba y por más que me analizo no me logro reconocer. Fue entonces que le dije: "me han contado que eres el asesino de Shining Armor, y que planeas dejar la culpa a Cozy Glow, bueno tus planes no me agradan y vengo a hacerte cambiar de opinión"
Después de escucharme solo río cuestionándome como planeaba hacer eso, que no tenía nada que pudiera hacer para hacerle traicionar su lealtad a equestria, ni pruebas tangibles para inculparlo. Fue entonces que manteniendo mi seriedad le dije: "Veremos que opina Rosa al respecto entonces, ¿Se encuentra en Ponyhattan no? ¿Avenida celestina número de lote 198?
Con solo decirle esto su rostro cambio completamente, había logrado quebrarlo, se levantó y me dijo: "¡¿Como rayos sabes eso?! ¡¿No le harás nada?!" sabiendo que ya lo tenia en control fue que continué "No le hare daño mientras tu hagas tu parte, o confiesas tu culpa o Rosa paga tu crimen"
No le di oportunidad ninguna de negociar mantuve el ultimátum hasta el ultimo momento, llegó a ser escéptico retándome, diciéndome que no haría absolutamente nada que no tendría el valor. Esto claro, hasta que le informe que yo me había encargado de extraviar a su compañero en las montañas.
Dicho esto, dudo aún más, finalmente acepto que lo haría, priorizo a su hija sobre su causa, como esperábamos, claro antes de salir del cuarto le dejé claro que, si salía una sola palabra de esto, su hija pagaría igualmente.
Le preocupo tanto que incluso me dijo que en el despacho de su casa en la ciudad hay unos azulejos flojos, bajo estos una gran cantidad de correo hablando del tema, tener estos documentos dará una razón a porque se vio obligado a admitir culpa. – terminó Janina
-Eso facilita bastante las cosas – dijo Sergeí – tenemos el asunto solucionado, mandare a buscar en la casa, con esta información seguro encontraremos dichos papeles.
-Parece que lo hemos conseguido, tenemos la forma de probar su inocencia – comentó Amatista volteado la mirada hacía mí
Al verme y notar mi cabeza cabizbaja, a pesar de las buenas noticias preguntó:
-¿Qué pasa?
-A pesar de estar segura de no regresar a la piedra, el imperio es un caos y solo empeorara, aun queda ver si a Twilight le basta esto para dejarme volver al palacio, no creo esto vaya a terminar bien a pesar de demostrar mi inocencia. – dije
- Hay que esperar y ver – Dijo Sergeí
-No nos queda más opción. – Añadió Janina
Pasamos un momento de silenció antes de que Amatista volviera a alzar la cabeza diciendo:
-Por cierto, debía informarle alteza, encontré a su amiga Angelina.
-¿Enserió? – cuestioné interesada, Janina también volteó a ver a Amatista al escuchar esto. - ¿Dónde está?
-En la catedral con Crystalia y Morfea, de hecho, creó que debes ir a ver la catedral, esta pasando algo sin precedente en la historia del imperio, a raíz de los arrestos Crystalia reaccionó de manera inmediata.
-Claro, Twilight la declaro fuera de la ley, y le di la capacidad a Crystalia de defenderse, era lógico lo hiciera, vamos ahora a ver que está pasando – terminé.
Con esto dicho salimos Amatista, Janina, Sergeí y yo camino a la catedral, nos ocultamos con largas capuchas raídas, normales en las zonas cercanas al paso de la melancolía. Al salir y caminar por las calles hasta la catedral pude notar ya señales preocupantes de lo que podía estar por venir, carteles varios de protesta algunos oficiales impresos por L'Empire aparentemente no dejarían que Twilight los atemorizara. Por otro lado, Equestria Daily igual impartía su propaganda, fue extraño verme en algunos carteles de estos, en los de un lado como salvadora, llamando a mi coronación en otros llamándome tirana.
De camino por mera curiosidad tomé un diario de cada uno de los periódicos y los leí, empecé por el Equestria Daily, quería saber que decían de lo que estaba pasando.
"¡LA PRINCESA TWILIGHT PONE ORDEN EN EL IMPERIO!
El pasado martes su alteza la princesa Twilight Sparkle de Equestria en su visita al imperio anuncio junto a su autoridad imperial la princesa Flurry Heart de Cristal, anunciaron las nuevas políticas que se seguirán en el imperio, para finalmente traer control, paz y armonía a estas turbulentas tierras.
La princesa a tomado la sabia decisión de tomar acción contra los extremistas imperiales, así como contra la corrupta secta de la madre sacerdotisa Crystalia del corazón de cristal, que hasta ahora se ah negado completamente al dialogo.
Sin embargo, no todo salió bien, un malvado grupo terrorista del imperio intento atacar a la guardia de Equestria quienes valientes repelieron el ataque y marcaron orden, no solo esto, si no que llevaron a cabo justos arrestos para evitar nuevamente un suceso tan lamentable.
Se espera que con las nuevas sanciones y la nueva administración pronto alcancemos la unión y la armonía verdadera"
Eso decía parte de la nota sobre el Equestria Daily, de ahí en fuera se dedicaba a alabar a Twilight y su nueva administración, poniéndolos como la esperanza del imperio, por otro lado, estaba la nota de L'Empire que decía lo siguiente:
"¡LA NUEVA DICTADURA SE IMPONE!
Como ya sabrán nuestros lectores el pasado martes la dictadora Twilight Sparkle de Equestria o como les gusta llamarle a algunos Sombra 2.0 ah instaurado leyes que atentan contra la libertad de todos nosotros, lo peor, lo hizo con aprobación y ayuda de la princesa Flurry Heart, quien nuestro periódico se niega a reconocer como regente y emperatriz.
Las nuevas leyes desconocidas por nuestros nobles y burgueses han causado gran revuelo pues entre estas se incluyeron penalizaciones simplemente atroces contra nuestros ponis. Tememos informar que con estas nuevas leyes la guardia equestriana podrá realizar lo que le plazca y como le plazca de ahora en adelante, teniendo como primer ejemplo los arrestos masivos hechos apenas un día después de ser proclamadas las leyes, justificándose con que arrestaban terroristas. Pocos de los ponis arrestados tenían crímenes mayores que hacer publico su apoyo a nuestra déspota Cozy Glow para esta adquirir el trono.
También se ha atacado a nuestro credo, sentenciándolo como sectario y a su líder actual Crystalia como apostata fuera de la ley ¡Equestria nos niega nuestras creencias!
Además de todo lo anterior, la Dictadora Sparkle lanzo una amenaza contra nuestro diario, y desde L'Empire le decimos: Váyase a la mierda su alteza, seguiremos reportando la verdad a nuestros connacionales
A pesar de los tiempos oscuros que se avecinan no queremos que olviden lo que significa nuestra gran nación, lo que nos ha regalado el corazón ¡Viva el imperio! ¡Viva la verdadera emperatriz Cozy Glow!"
Era terrible, un diario mentía descaradamente o contaba medias verdades y el otro no tenía ningún pelo en la lengua, no solo eso hacia declaraciones peligrosas. Si la situación continuaba no podía prever que podría terminar por pasar, pero no seria nada fácil, se habían terminado los días de calma.
Para este punto ya habíamos recorrido una porción de la ciudad, poco faltaba para llegar a la catedral, sin embargo, cuando esta apareció, me llevé una sorpresa enorme. Muros y barricadas de madera se habían levantado alrededor de toda la zona, parecía una fortaleza, había hasta troneras para los cañones de Morfea.
-¿Qué paso aquí? – pregunté Sorprendida.
-Sera mejor que Morfea y Crystalia te lo expliquen – respondió Amatista.
Sergeí asintió y continuamos el camino hasta la puerta de esta improvisada fortaleza, mire alrededor encontrando a la guardia sacra en todos lados acompañados de ejercito imperial, especialmente artilleros de Morfea. Fácil, habían bardeado un perímetro de cuatro cuadras hacia el norte y este de la catedral. Apenas entrando al complejo tuvimos enfrente la plaza de la catedral llena de tiendas de campaña y cajas de madera, me acerqué a unas por curiosidad encontrando mosquetes a por mayor, en otras había comida o municiones.
Sentada en un montón de estas cajas fue que la vi, Angelina, hablando con unos cuantos ponis, no eran soldados ni de Crystalia ni de Morfea, eran civiles armados. Probablemente parte del grupo que los equestres catalogaban de terroristas, no importaba, me acerque a ella alegre, feliz de verla bien, me vio acercándome y sonriente bajo de aquellas cajas y se dirigió a mí
-¡Angelina! ¿Cómo estás que paso después de que te mandara avisar que ya no podría asegurar tu seguridad?
-Bueno pasaron muchas cosas, en el momento que me llegó el mensaje no podía creer lo que estaba pasando, el hecho de que te hubieran acusado, así como así de algo tan vil, y que te hubieran sacado del palacio. Me tomó por sorpresa, pero no tarde en actuar, con la vista gorda de los guardias imperiales, salí de mi propia casa y fui al paso de la melancolía, no me eh acercado a la tienda de mi familia puesto que me imagine ahí buscarían también.
Una vez en el paso de la melancolía moví ponis para formar ¡al batallón de la libertad! – terminó señalándome a los ponis que la acompañaban.
-No tardaste nada en actuar, ¿eh de suponer entonces sí fuiste tu la que realizo el ataque el martes?
-Sí, fuimos nosotros, arrestaron a un par después de eso, pero no tuvimos mayores bajas, por otro lado, Gallus lo tomó de escusa para apresar a otros cientos.
Mientras hablábamos de la catedral salía acompañada por toda su escolta Crystalia, probablemente le avisaran de mi visita, razón por la que se dirigió directo hacia donde yo estaba. Acorte camino dirigiéndome hacia ella igualmente, Angelina se nos unió caminando a mi lado hasta que nos encontramos con la sacerdotisa quien después de intercambiar reverencia comentó:
-Me alegra mucho ver que esta bien majestad, no fue hasta que Angelina vino a la zona que nos enteramos de que había pasado en el palacio, debo admitir me preocupe muchísimo después de escuchar todo lo ocurrido. Es inaceptable que se trate así a la adalid del corazón, y aún más, es inadmisible que se nos haya forzado a protegernos de esta manera, después de lo que la tirana declarara y la traidora secundara.
Ni siquiera me han dejado procurar al emperador, se le dará entierro completamente fuera de la normativa imperial y se lo llevaran a Canterlot, muy triste, emperatriz y emperador separados así por las circunstancias cuando deberían yacer juntos.
-La situación es desesperada, ya tengo forma de probar mi inocencia y tengo al verdadero culpable, sin embargo, no creo vaya a ser fácil que Twilight acepte estos hechos, incluso si es consciente de que yo no lo hice.
Pero, no importa, puede estar segura que intentare recuperar el control como pueda, o amortiguar al menos todo lo que vaya a pasar, tenemos que ser fuertes. – respondí.
-Sin duda alguna majestad, aun así, me gustaría las cosas fueran distintas, no se había vivido tal incertidumbre desde hace más de mil años. – continuó.
-Lo sé, pero lo superaremos, en otro asunto, ¿dónde está Morfea?
-En la atalaya aledaña al muro de madera, desde ahí observa los alrededores con un catalejo, cuando se le necesita en alguna zona de la defensa baja rápidamente y corre hasta la posición. También tenemos vigías en las torres de la iglesia y en los tejados que la mantienen informada de las a zonas que están fuera de su visión. – Explicó.
Irónicamente, mientras me comentaba esto las campanas de la iglesia sonaron, desde lo alto de esta un miembro de la guardia sacra gritó: "¡La guardia Equestriana viene del oeste, desde el palacio!"
Volteé la mirada a la entrada por la que habíamos entrado al frente de la plaza de la catedral, rápidamente la guardia Sacra y los artilleros tomaron posiciones, vi a Morfea bajar desde su atalaya y dirigirse al muro, corriendo rápidamente. Fuimos hacía el muro sin asomarnos realmente fuera del mismo.
Solo lo suficientemente cerca para escuchar lo que pasaba, ahí escuché a Gallus desde afuera sentenciar:
-¡Bajar las armas, venimos a reclamar la catedral para la sacerdotisa Green Pasture y a arrestar a la sacerdotisa Crystalia y a todos los rebeldes que se encuentren dentro, no muestren resistencia y se les tendrá consideración!
-¡No me vengas a mí con tu política del perdón de Equestria, si te dejo pasar brutalizaras a cuanto poni encuentres dentro! ¡No quieras verme cara de ilusa! – respondió Morfea.
-Si no retiras a tus ponis no me dejaras otra opción, te considerare parte de los rebeldes, no es el final para un mariscal de tu calibre, Morfea.
-Me alagas, pero tengo mis órdenes y no voy a desertar, no me voy a mover de aquí, así que si tienes el valor ven y enfréntame. – declaró Morfea desde el muro, flanqueada por dos piezas de artillería.
-Sabes muy bien que esta acción que realizas es ilegal, no puedes bardear y fortificar una plaza civil – alegó Gallus
-Dime grifo ¿Has escuchado el rugir de un cañón, disparando en tu dirección? ¿Has escuchado el estallido de un obús tirando cal viva sobre tus soldados? ¿Has presenciado los alaridos agonizantes de tus tropas después de ser golpeadas por metralla ardiente? ¿quieres presenciarlo?
El grifo dudo, volteó a ver sus efectivos, aunque atacara, no tenia probabilidad con los números que le acompañaban de penetra la primera defensa, el desconocía aparte si dentro había alguna otra línea de defensa, yo que tenía la visión de la gran plaza sabia que había otra línea más de defensa con cañones bien distribuidos.
Finalmente ordenó la retirada, Morfea bajo del muro en dirección a la atalaya de nuevo, sin embargo, en el camino nos encontró.
-Majestad – dijo haciendo reverencia.
-Buen trabajo Morfea, se nota tienes las cosas bajo control aquí, pero dime, de donde sacaste los demás cañones, que yo recuerde no eran tantos la ultima vez que estuve aquí.
-¡Tienes razón! los cuatro cañones originales son los de la segunda barricada más cercana a la catedral. Los dos del muro son nuevos y los ocho al lado izquierdo de la catedral son reservas que saque de los cuarteles. – respondió ella sonriendo.
-¿Es la primera vez que deben repeler a los equestrianos? – les pregunté
-Es la primera vez que vienen más seriamente, pero no la primera vez que vienen – aclaro Morfea descolgando su cañón de felpa de su alforja sentándose frente a nosotros y abrazándolo mientras continuaba hablando.
-¿Necesitas refuerzos? Parte de mis soldados estarían felices en estar aquí en lugar de ser reubicados como Twilight lo desea. – dijo Sergeí.
- Seria bastante útil la ayuda, ya que la mayoría de guardias aquí que no son de mi artillería, son de la guaria sacra o civiles, necesito unos cuantos soldados entrenados para reforzar mi posición. – le respondió Morfea.
-En ese caso los mandare – terminó Sergeí.
-No creo sea necesario decirlo, pero reafirmo mi pasada orden Morfea, cuida el área, no dejes pasar a los equestres y protege a los ponis que busquen refugió en la zona. – dije a Morfea.
-Puede contar, en que seguiré realizando mi labor arduamente majestad. – respondió dejando su cañón junto a ella y realizando con el otro casco el saludo militar.
Hecho esto Crystalia nos invitó a entrar a la catedral, nos despedimos de Morfea, quien regresó a su puesto y nosotros entramos al gran templo, donde la madre sacerdotisa impartió ceremonia. Sin embargo, al final de todos los ritos, reino el silenció, se mantuvo erguida al frente de todos antes de cerrar su libro y comenzar:
-Nuestra libertad una vez más corre peligro, Twilight Sparkle nos ha declarado sectarios y nos ah privado del corazón, no permitiendo que nadie del imperio se acerqué a su plaza, o al palacio fuera de los pocos nobles y burgueses compatriotas que aun trabajan dentro, incapaces de detener cualquier ley que quieran pasar ahora que Shining Armor a muerto y a la despota la han sacado del palacio.
Green Pasture, reclama nuestro templo, cree que lo puede tener y simplemente aceptaremos cabizbajos esa afrenta, pero no, hemos montado una zona segura dentro de nuestra propia ciudad, por más loco que eso pueda sonar. A que hemos llegado que ha tenido que ser así, y les digo, esto se pondrá peor, y tendremos que defendernos, tendremos que defender nuestra independencia, nuestras creencias, nuestras tradiciones y cultura si es que queremos tener un mañana.
Hemos resistido mil inviernos, de los inviernos más fríos de todas las naciones, nos hemos curtido contra las inclemencias del clima y no desapareceremos ahora ante las exigencias de otra nación, El imperio sobrevivirá, el pueblo de cristal sobrevivirá, mientras el corazón tenga adalid, tenemos esperanza, mientras el corazón brille tenemos esperanza. – terminó Crystalia, apasionada.
No había opción, antes había negado entrar al poder, intente la ruta mas pacifica, sin embargo, ahora ya no podía ser una opción, tenia que buscar la forma de hacerme con el poder, esperar la oportunidad para dar un golpe, o en el peor de los casos, incitar la revolución.
