El juicio de Cozy Glow

El día había llegado, después de que se informara a Twilight el resultado de la investigación que habíamos llevado a cabo no tardo nada en organizar todo lo necesario para llevar acabo un juicio para dejar en claro lo que pasara el funesto día que fue envenenado Shining Armor. No había podido dormir aquella noche, me tenia preocupada todo lo que estaba pasando, todo lo que pasaría y el resultado que tendría el juicio, por más que me salvara de ser estatua sabía algo no iría bien.

Era claro que Twilight no dejaría que volviera a tener poder dentro del palacio, ahora que había avanzado tanto en tan poco tiempo en sus planes de anexión. Debía estar preparada para lo peor y esperar lo mejor, Sergeí iría conmigo, pues los soldados que dieron sus testimonios están en su mayoría en su mando.

Apenas el sol comenzó a alzarse me levanté, me prepare, me aseé y me vestí con mi uniforme y mi listón real, el cual sin importar todo lo que pasara no dejaría de portar con orgullo. Sin embargo, a pesar de todas las pruebas que tenia en mi defensa, estaba nerviosa y se me notaba ya que Janina lo notó y preocupada se acercó a mí y me dijo:

-Tranquila, todo saldrá bien, tienes como defenderte, recuperamos las pruebas del hogar de Flare y este confesará aparte.

-Lo sé, pero, aun así, Twilight no es tonta, quiere seguir con sus planes y sabe que si regreso al palacio no podrá, me preocupa que los intereses se sobrepongan hoy a la justicia.

-Comprendo tu preocupación, suena a algo que bien podría pasar, pero tranquila, al menos no regresaras a la piedra, de eso estoy segura, eso es lo primordial, luego podremos retomar control de las cosas.

- Eso espero, sin embargo, retomar control será mucho más complicado que antes.

-Contigo al frente, estoy segura se logrará – terminó Janina sonriéndome.

Volteé mi mirada hacía ella regresándole la sonrisa antes de que entrara Sergeí al cuarto, venía a informarnos que ya era hora de partir. En breve empezaría todo, Janina nos acompañaría, pero en el juicio solo estaría como parte del publicó. Twilight había decidido realizar el proceso en la plaza del corazón, donde quienes quisieran podrían ver el resultado, por lo que al menos si pasaba algo injusto quedaría en las mentes de todos los presentes.

Que el proceso se llevara acabo de esta forma aparentemente lo habían exigido los imperiales que aun quedaban en la corte, entre ellos Ópalo, fue por este que me entere de lo que pasó. Twilight planeaba realizar el juicio a puerta cerrada, pero ellos le exigieron que fuera público, que si tanto creía en su justicia no tendría nada que temer.

Twilight acepto, tal vez por probar que no planeaba ninguna injusticia, o tal vez, para camuflarla mejor. Estaba por averiguarlo, salí con Sergeí, subí al carruaje que antes ya me hubiera servido y escoltados fuimos hasta el palacio. Donde ya empezaba a congregarse una multitud, que solemne abrieron camino cuando mi carruaje abanderado con mi signo apareció.

Una vez estuvimos enfrente del palacio los guardias abrieron la puerta de mi carruaje y descendí, ahí estaban ya Twilight y Flurry Heart, quien aparto la mirada, parecía herida, aun convencida yo había sido. Twilight solo me observó severamente mientras me habría camino hasta el centro del lugar, sin embargo, no me dejaron acercarme al corazón.

-Cozy Glow, ha terminado el plazo si hoy no eres capaz de demostrar tu inocencia se te juzgara como culpable, por la muerte del príncipe Shining Armor. – Aclaró Twilight.

-Tengo todo lo necesario y demostrare aquí frente a todos los presentes que yo no tuve nada que ver en la muerte de mi padre, por que sí, era mi padre y lo seguiré considerando así hasta mi propia muerte. – respondí decidida.

-En ese casó podemos empezar con esto, y con el corazón como testigo, que mejor para probar a este pueblo que nuestras intenciones son justas y sinceras, que no hay truco detrás. – continuó.

Mientras ella decía su discurso de bienhechora yo observaba a los presentes, a los guardias Equestrianos que nos rodeaban a Sergeí y a mí, a todos los ponis detrás, sus rostros. Aquellos que venían de equestria me veían con prejuicio, casi podía ver en su mirar el deseo de que me regresaran a la prisión de piedra, por otro lado, en los imperiales presentes, que eran la mayoría veía rostros consternados, preocupados, incluso rostros tristes, logre divisar incluso banderines imperiales cargados por algunos.

Lo que más me enterneció el corazón, sin embargo, fueron aquellos pequeños banderines que portaban mi cutie mark flanqueada por dos corazones de cristal, confiaban en que no había sido, en mi inocencia. Entre toda la multitud logre divisar a Janina, a Amatista, incluso a Morfea, entre los imperiales había muchos guardias que se habían acercado como espectadores.

Entre los no ponis vi principalmente changelings, que se acercaban curiosos al evento, viendo más cerca de mí, veía a los nobles y burgueses imperiales que aun trabajaban en la corte, entre ellos Ópalo y algo me decía Angelina también estaba oculta entre la multitud. Sin embargo, la mayoría de la corte era ahora equestre, no sería nada sencillo, Gallus que también se encontraba presente me miraba con receló, pero debía ser firme.

-Cozy Glow, como sabes bien hace poco más de una semana murió mi querido hermano Shining Armor, envenenado la mañana siguiente a mi llegada, aquel que pusiera el veneno en su vaso, dijo que tu se lo habías ordenado con la escusa de que era una medicina. En ese momento no hubo razón para no creerle, pero ahora, después de una semana quiero escuchar lo que tu tienes que decir ante esto. – comenzó Twilight

-Aquel que dio el veneno a ese poni no fui yo, no tuve nada que ver en el envenenamiento de mi padre y puedo probarlo, pues numerosos guardias que tuvieron turno aquella noche han prestado su testimonio, ninguno me vio merodeando por el palacio por la noche confirmando que estuve toda la noche en mi alcoba. -argumenté

-Eso seria así sí, si no tuviéramos por nuestra parte un testimonio de un miembro de la guardia equestriana en el palacio que te vio paseándote por la zona esa misma noche, así que viendo que todos en el imperio te adora, los guardias podrían ser imparciales a ti, no se si tus testigos de esto son confiables. – alegó Twilight

-En ese caso tampoco el tuyo lo es, pues los guardias equestrianos me guardan un profundo desdén desde hace ya mucho tiempo, sin previas razones para tenerlo, odio que solo aumento cuando me volví despota. – alegué.

-¿Te parece si verificamos estos informes? Veremos que tanto creerles, según sus historias, quiero que traigan los informes hechos por los testigos y que al menos tres de estos pasen a declarar.

Así se hizo, el primero en pasar fue el guardia equestre, quien declaro haberme visto cerca de la cocina a tarde por la noche, declaro verme tanto entrar como salir de la misma. Los dos imperiales por su parte fueron guardias asentados a puntos completamente distintos del camino entre mi alcoba y la cocina, ambos declararon no haberme visto aquella noche, es más uno declaro no haber visto a nadie que no fuera otro guardia, además que ambos declararon no conocerse más que por rostro, sus guardias eran en puntos distintos del palacio siempre. Twilight no parecía complacida con lo escuchado, aun menos después de leer los reportes escritos de los cuestionamientos a los testigos.

-Parece que las historias de tus testigos concuerda, pero aun hay uno que no, así que no se puede resolver nada con esto, mantengámonos en el rumbo a resolver lo ocurrido con mi hermano. De no ser tu la causante de lo ocurrido, ¿quién lo hizo?, después de investigar no tenemos prueba que apunte a nadie más y mucho menos posibles motivos. – continuó Sparkle.

-Yo tengo al culpable y las pruebas de su culpabilidad, no solo eso, al hacerle conocedor de que habíamos encontrado las pruebas, el por cuenta propia confeso el crimen. – respondí

-¿Y quien es este supuesto culpable? – cuestionó Twilight.

-Un burgues equestre parte de la corte llamado Flare, el planeo el asesinato y encargó a su aprendiz entrar al palacio como servidumbre y poner el veneno en el vaso de mi padre, por lo que el envenenador era más que un simple peón, era cómplice de Flare Fire y en todo momento supo lo que estaba haciendo.

-Fuertes acusaciones, pero me gustaría escucharlo del mismo Flare, ya que dices que aceptó su culpa después de ser confrontado con la evidencia.

Asentí con la cabeza, siendo consciente de que Twilight iba a pedir esto, volteé a ver a Sergeí quien hizo traer a Flare, el burgues había sido movido a la zona del juicio más temprano, por guardias al servició de Sergeí ya solo habían estado esperando el momento de traerlo al frente. El poni observó todo su alrededor, a todos los presentes, sabía que se había acabado su suerte, no tenía nada que hacer más que decir la verdad.

-¿Flare, es verdad que has reconocido la culpa por el asesinato de mi hermano? – cuestionó Twilight dirigiéndose a él, tan dura como cuando se dirigía hacia mí.

-Es verdad, yo ordene a mi pupilo envenenar el vaso del príncipe y contar esa historia inculpatoria que dejaría mal parada a la despota Cozy Glow, yo fui el único culpable. – admitió cabizbajo.

-Sin embargo, dicen que tu pupilo en todo momento supo que era lo que estaba haciendo, que estuvo de acuerdo – continuó la alicornio.

-Sí, pero solamente lo hizo porque no tenia otra opción, de haberse negado le hubiera retirado mi protección y mi tutela, no le dejé ninguna otra salida más que aceptar ayudarme en aquel crimen.

Después de esta confesión Twilight no pudo evitar verlo incluso con repugnancia, tal vez incluso con odió, pude notarlo, era tanto o más que el que me profesaba a mí.

-¿Por qué lo hiciste? – cuestionó Sparkle.

-Por el bien de Equestria, por proteger nuestros intereses, y sus planes alteza.

Pude percibir un ligero temblor en el cuerpo de Twilight, parecía que esas ultimas palabras le habían hecho estremecerse hasta lo mas profundó de su ser, sin embargo, la monarca solo levantó su cascó y ordenó:

-Sáquenlo de mi vista – a lo que los guardias obedecieron llevándose al burgués con ellos.

-De quedarte aun dudas, también traje conmigo, las pruebas que orillaron a Flare a confesar. – dije mostrando un sobre en el que habíamos recopilado todos los documentos inculpatorios.

-No será necesario, esta claro que tu no fuiste la causante de la muerte de Shining Armor… aun así, esto aun no acaba aun tienes que responder ante otra serie de graves acusaciones. – respondió Twilight pasando su vista nuevamente a mí.

Era eso lo que me temía, lo sabía Twilight no iba a permitirme volver al palacio, no sabía exactamente que usaría en mi contra, pero sabía muy bien que lo que quiera que eligiera usar, era poco probable que pudiera defenderme contra ello.

-Cozy Glow, aparte del asesinato de Shining, del cual has logrado demostrar tu inocencia, se te tiene acusada de conspiración, alta traición, de alterar la paz e incitar el odio llevando a la situación que vivimos actualmente, aparte de haber aprobado la creación de cuerpos militares ilegales en y haber militarizado plazas civiles; todas estas son acusaciones graves de las cuales hay suficientes pruebas para corroborar su veracidad. ¿tienes algo que decir en tu defensa? – sentenció Twilight

-¡Claro que lo tengo! ¡Todo lo que estas diciendo no son más que perjurios contra mi persona, jamás eh realizado ninguna de las acciones que acabas de decir! – Alegué

-¡¿Cómo explicas entonces la adoración desmedida que te tienen algunos de los ponis de cristal?! ¡¿Cómo explicas tener estatuas en lugares tan importantes como la plaza de Kromapolis, y otros pueblos de los alrededores?! ¿¡Como justificas que la Catedral más importante de la ciudad esta tomada por disidentes!? ¡¿Enserio lo negaras?! ¡¿Cómo si no fue por orden tuya para promoverte como una heroína que no eres?! ¡¿Cómo escusas el haber atrasado todo intento de acercamiento?! ¡Desde que eres despota no has hecho más que confundir a mi sobrina y apartarla de su deber real! ¡Esperas como un buitre el momento de tomar su lugar y desviar al imperio del camino del bien y la armonía, solo mira a tu alrededor, te alaban mientras gritan desconocer a sus hermanos equestres! – sentenció

-¡Todo lo que eh hecho lo eh hecho por el bien del imperio, así como tu lo habrías hecho por Equestria, están matando este país, están ahogando a su pueblo! ¡Estoy tratando de arreglar las cosas cuando todos ustedes no hacen más que empeorarlo! ¡Deja de adornar la realidad! ¡Tu plan de unificación no es más que un egoísta plan de anexión! ¡Eh protegido la cultura, identidad y creencias de estos ponis! – sentencié fúrica.

-Entonces aceptas tu culpa – dijo Twilight, después de escuchar mi colérica respuesta.

-Sí, soy culpable, pero no de conspiración, ni de traición, soy culpable de querer defender este que ahora es mi pueblo, soy culpable de haberles fallado y haber permitido que hicieras todo lo que aprobaste en la ultima semana. Jamás planeé derrocar a Flurry, jamás estuvo en mis planes, eso hasta ella debería saberlo – alegué pasando a mi mirada a Flurry Heart quien solo aparto su mirada, no siendo capaz de enfrentar la mía, esto me dolió, más de lo que hubiera creído.

-No Cozy Glow, no has actuado más que por tus propios intereses, no hagas de ti ahora una mártir, nunca debí concederte la oportunidad de redimirte, solo has demostrado lo frio que puede ser tu corazón y el egoísmo y narcisismo que envenenan todo tu ser. – continúo Twilgiht, arrogante, dándose por victoriosa.

-¿Qué derecho te crees que tienes tu para juzgarme? ¡¿Qué vas a saber tu de mí?! ¡De la huérfana abandonada y rechazada por el mundo, por una cutie mark! ¡¿Que vas a saber tu lo que es sobrevivir sola en las calles por años, de pasar frio, de pasar hambre?! ¿Qué sabrás tú que siempre lo tuviste todo? ¿Qué sabrás tu que incluso te disté el tiempo de despreciar las amistades que te sobraban cuando aún no eras más que la unicornio consentida por Celestia? – continué arremetiendo contra ella, soltando todo lo que había guardado por mucho tiempo.

Twilight, sin embargo, solo me observo, con la cabeza en alto, las alas abiertas y la postura firme, imponente ante mí. Me observó con despreció, casi con asco antes de finalmente cerrar sus ojos decepcionada y decir:

-Eh escuchado y visto suficiente y pasare a dar sentencia, te doy una ultima oportunidad, acepta tus crímenes, tus errores, sal de esto con honestidad y considerare un castigo menor. – sentenció.

Sin embargo, me mantuve firme a mis palabras y leal al imperio, tome la misma postura que ella y la hubiera visto directo a los ojos de no ser por la diferencia de altura.

-No me arrepiento de nada, no tengo culpa alguna de la que sentir vergüenza, todo lo que eh hecho lo eh hecho por el imperio y los ponis de cristal. – afirmé.

-En ese caso, no me queda más opción, Cozy Glow, con el poder que se me ah sido conferido, en este día bajo los cargos ya mencionados, te exilio del Imperio y de Equestria – Sentenció Twilight al tiempo que sus guardias me flanqueaban liderados por Gallus tomándome presa, pude ver como Sergeí quiso intervenir acercándose rápidamente, pero le fue bloqueado el paso. – Estos guardias te escoltaran hasta el que ahora será tu nuevo hogar, donde pasaras el resto de tus días, bajo estricta vigilancia.

-¡Injusticia! – Gritó Sergeí - ¡Maldita Harpía Equestriana! ¡Tirana!

Pronto fue secundado por la multitud haciéndose los reclamos más y más altos. Empezaron a empujar incluso a los guardias tratando de pasar el perímetro del palacio, los escuchaba gritar en colera, por mí, por la que consideraban su emperatriz.

-¡Le eh dado un juicio justo! ¡Les eh permitido estar presentes y eh tratado el asunto con la mayor honestidad posible! ¡¿Y ni así están satisfechos?! – sentenció Twilight con la voz de Canterlot, antes de voltear hacía mi una vez más y ordenar a sus guardias. – llévensela.

No me dieron tiempo de nada, solo me tomaron y me sacaron de ahí, me arrastraron hasta una carrosa carcelera, casi lanzándome dentro de la misma. Así de fácil, me sacaron de la capital, sin que nadie pudiera detenerlos, estando rodeada de equestres en el momento del juicio sin mis guardias presentes, casi parecía que todo el juicio no había sido más que una trampa.