En nombre de la paz
Flurry acompañada por, Gallus, Ocellus, Silver Stream y algunos guardias equestres, regresaban a Equestria, habían conseguido pacificar la capital o al menos eso creían que habían logrado, ahora debía informar sus avances a Twilight. Quien esperaba buenas noticias, sin embargo, Gallus tenía noticias de fuera de la capital, se tenía que controlar toda el área antes de poder avanzar más en sus planes.
Flurry no se veía demasiado alegre, se había mantenido en su vagón personal la mayor parte del trayecto, apenas convencida de estar haciendo lo correcto, de verdad quería que lo fuera, le decían que su pueblo comenzaba a comprender, a aceptarla, eso le alegraba, pero no podía evitar sentir algo no estaba del todo bien. Silver Stream y Ocellus por su lado parecían alteradas, volteaban constantemente a verse entre si y a Gallus quien termino notando su actitud.
-¿Qué tienen? Están así desde que salimos. – cuestionó el grifo.
-Estamos preocupadas, la situación en el imperio no es buena, y francamente yo no estoy tan segura que tan buenas han sido las medidas tomadas – dijo Ocellus.
-Era lo necesario – respondió Gallus
-Pero, asaltaste negocios, tus soldados hicieron arrestos constantes por días, la escuela de la amistad en el imperio es cada vez menos activa y francamente tengo miedo de estar ahí, siento que los imperiales que pasan desde afuera odian nuestra presencia, y no creo este ayudando todo lo realizado por tus soldados – explicó Ocellus.
-¿Qué puedo hacer? Ellos no han escuchado razones, no han escuchado las enseñanzas que llegan desde Equestria, no nos dejaron opción, si actuaran distinto esto jamás sería necesario. – Alegó Gallus.
-¡No sé, si eres consciente de ello, pero eh visto a tus soldados golpeando ponis, arrestando por tan solo ondear una bandera imperial, decomisando y cobrando impuestos! ¡¿Desde cuándo se volvieron recolectores tus soldados?!
-Los encargados oficiales del imperio, se han mostrado poco cooperativos, se ha vuelto necesaria la intervención, además un par de soldados desbocados no manchan la reputación de toda mi tropa – sentenció Gallus.
-¡Pero, no son un par! – sentenció Ocellus.
-Yo no eh recibidos reportes de estos abusos y aun si fuera así ¿Qué hago? Tardaría demasiado remplazando guardias mientras tengo que mantener a raya rebeldes.
-¿Qué pasa? – cuestionó Flurry Heart quien acababa de salir de su vagón personal.
-Nada alteza – respondió Ocellus.
Ambos dejaron de discutir apenas Flurry se hiciera presente, esta notó el ambiente y solo dijo cabizbaja antes de ir hacia la puerta del vagón:
-Casi llegamos a Canterlot, una vez ahí nos escoltaran en carroza hasta el palacio de mi tía, es la gala del galope así que, intenten relajarse.
Sucedió tal como dijo Flurry, llegaron a la estación y fueron llevados directo la palacio donde se les recibió con gran calidez, más de la que Flurry vivía en su propio palacio. Twilight se encontraba esperando en el salón del trono, se alegró al ver a Flurry entrar al castillo, sin embargo, notaba a Gallus apartarse un poco. No le puso demasiada atención, ya hablaría con él, de momento era hora de hablar con Flurry Heart.
-¿Qué tal has estado? Eh escuchado que todo ha ido bastante bien últimamente, me han informado que te has esforzado mucho por perseguir nuestro objetivo, y eso me hace enorgullecer mucho. – dijo Twilight dirigiéndose a su sobrina.
-No sé, me han dicho eso, pero creo que aún hay mucha resistencia, a pesar de que me informan a diario que las cosas van mejor, solo espero que de verdad se solucionen los conflictos una vez se termine el plan. – respondió Flurry.
-Tranquila, todo estará bien, solo con la unión alcanzaremos la armonía y solo con esta lograremos la verdadera paz y prosperidad, para que dure mil años más, extender ese largo periodo en nuestra historia conocido como la Pax Celestina. -continuó Twilight.
-¿Crees que podamos hacerlo? ¿Crear una era de oro como esa? – cuestionó Flurry.
-Claro, por cierto, tengo que mostrarte algo – continuó Twilight yendo a uno de los vitrales del gran salón, vitral en el que se mostraba a Flurry recién coronada.
Flurry se acercó, observó el vitral y pensó para sí misma "ojalá mi madre pudiera verlo" de cierta forma la hacía sentir orgullosa, al fin estaba logrando cumplir y gobernar. Sin embargo, cuando se iban a retirar a las estancias reales para prepararse para la gran gala que comenzaría al anochecer Gallus llamo la atención de Twilight:
-Majestad, quisiera darle mis informes, personalmente.
-Claro Gallus, lo eh estado esperando – dijo Twilight, dándose la vuelta, caminando hacia el grifo.
Gallus se retiró su casco ante ella mostrando su demacrado rostro, tomó un profundo suspiro, antes de que la alicornio le alcanzara deteniéndose frente a él señalándole que caminara junto a ella:
-Cuéntame de camino a mis aposentos, no hay tiempo que perder.
El grifo obedeció siguiendo a la alicornio de cerca antes de comenzar:
-Eh logrado controlar las masas en la capital imperial, se han tenido que hacer algunos arrestos y aún quedan fragmentos de grupos rebeldes terroristas, la disidente que les motiva sigue libre y aun no se ha retirado el ejército imperial de la catedral principal de la ciudad. Sin embargo, hemos logrado silenciar la propaganda de Cozy Glow, creemos que esto debería desanimar a la mayoría de disidentes, pero hay otro problema. – dijo al tiempo que la alicornio entraba a los aposentos reales, no parecía demasiado complacida de lo que le contaba Gallus – hay rebeldes fuera de la capital, en gran número, creemos que entre estos están los asaltantes a las caravanas, creo tener una forma de pacificarlos, de una vez por todas.
-Te escuchó Gallus, pero no sé si me guste lo que voy a escuchar, me entristece muchísimo que la guardia sea la que haya tenido que pacificar las cosas, si los ponis de cristal simplemente entendieran que nada de lo que hacemos es para hacerles un mal. – comentó la Alicornio mientras se acercaban las cortesanas para ayudarla a prepararse.
-Creo que muchos de estos rebeldes vienen de los pueblos, especialmente los pueblos del este del imperio, tal vez realizar algunos arrestos a los disidentes más prolíferos de estas zonas, desanimaría a los demás, o podríamos incluso conseguir a los saqueadores y arrestarlos de una vez por todas. Pero, de no salir las cosas como espero, tengo que pedirle que me autorice el uso de fuerza letal en esta operación.
-¿Fuerza letal? ¿Sabes lo que me estas pidiendo Gallus? – cuestionó Twilight. – Quiero promover la armonía no la guerra.
-Sí los saqueadores deciden resistirse, necesito tener este permiso, necesito tener la libertad de ordenar a mis soldados defenderse, contraatacar, o atacar de ser completamente necesario. Le aseguro, esto será una operación completamente controlada, entraremos, haremos los arrestos necesarios y saldremos.
-¿Sabes a quienes arrestar? ¿Tienes realmente idea de quienes son aquellos responsables de los ataques a los comerciantes?
-Creo tener una idea bastante sólida, además, temó esta sea la única oportunidad para… recuperar la prisionera.
Las alas de Twilight se extendieron en el momento Gallus mencionara esto, las dos cortesanas que estaban ayudándola se apartaron Twilight les ordenó retirarse y volteó a enfrentar al grifo, eclipsando su figura en su sombra.
-¿Qué prisionera?
-…Aun estoy investigando como sucedió, pero de alguna forma, Cozy Glow escapo de su encierro, no recibimos ninguna noticia de los guardias y fuimos a revisar, el lugar estaba desierto, seguimos buscando en las cercanías, pero no hay señal ni de Cozy Glow, ni de la guarnición del castillo, creemos que pueden estar todos muertos – Explicó Gallus.
-¡¿Como pudieron permitir escapara?! ¡Era nuestra única oportunidad de traerla a Equestria a ser juzgada por todos sus crímenes! ¡Era la única oportunidad de sacar esa piedra del camino! ¿Quién más sabe sobre este suceso? - cuestionó la monarca fúrica.
-De momento, solo el alto mando del nuestra guardia en el imperio y los soldados que fueron a revisar el castillo donde estuviera encerrada – respondió Gallus - ¡Pero, tiene que estar en alguno de los pueblos del área! ¡Es muy posible que realizando los arrestos de los disidentes del este logre encontrarla, pero necesito libertad de actuar!
Twilight no respondió, solo se dirigió hasta su ventana donde tenía un pequeño balcón con una pequeña fuentecilla en el centro de la misma, observó un momento al horizonte antes de continuar:
-Sí te doy esa libertad, y ves necesario el uso de esa fuerza letal, tienes a toda costa que mantener a Cozy con vida, si la matas sin más podrías crear un mártir, eso sería fatal para nuestra causa.
-No planeaba otra cosa, pero por favor, necesito su autorización para actuar
-Parece que uno de mis mayores temores se cumplirán, para proteger la paz y la armonía, tendremos que usar la espada – dijo la monarca tomando un poco de agua de la fuentecilla con sus cascos y mojándose un poco la cara, parecía cansada, pero todavía quedaba mucha noche por delante – tienes el permiso de utilizar fuerza letal de ser necesario, pero por lo que más quieras, no lo uses de no ser completamente necesario.
-Tiene mi palabra majestad, le aseguro no se arrepentirá, una vez termine con esto, no volverá a saber de saqueadores o disidentes, desalentaremos cualquier aliento de rebeldía, le aseguro esta decisión evitara un desastre mayor. – terminó Gallus.
-Espero tengas razón – terminó Twilight – Ahora te pediré me dejes sola, necesito pensar.
Gallus, hizo una pequeña reverencia antes de colocarse su casco y marcharse dejando sola a la portadora del elemento de la magia, la princesa observó desde el balcón a la ciudad que se extendía a la sombra del castillo y al paisaje que rodeaba la montaña que reinaba el centro de Equestria, desde ahí mientras veía hacía Ponyville, recordando otros tiempos pensó para sí: "Por Celestia, espero no estarme equivocando"
