¡RECUERDEN!

A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario, es como manosearme la teta y salir corriendo.

Porque eso es de gente muy cochina *lean esto con la voz de Deadpool*

¡Hola!

Daremos un descanso de la trama principal (Y mi mano sabe que es necesario, ja, ja.) Y nos centraremos en aspectos… ¿Pasados? Y… ¿Futuros? (¡Uy, spoiler!)

¡Diviértanse!

Recomendación musical: "CATALRHYTHM" By OLDCODEX

Notas:

Presente

[Pasado]

"Pensamientos"

[Teléfono/Mensajes/Cartas]

Narrador extra

Los personajes de The Abandoned Empress son propiedad de Jeong Yuna

.

.

.

.

.

.

.

.

_oOo_

Intermedio I. – La llegada de Jieun –

Parte I. La niña bendita y amada de Vita. Grasper. (1)

_oOo_

Recuerdo que en una ocasión le pregunte a padre: —¿Cuándo te enamoraste de madre?

A eso le siguieron otras preguntas, del ¿Cómo?, ¿Dónde? Y ¿Por qué?

Simple curiosidad infantil, además, de ser inducida por esas novelas románticas de las que mi madre contaba una colección completa en la biblioteca. Ella dice que no todo lo escrito es verdad, pero, ¿Enserio?, la he visto desvelarse más horas por terminar un volumen de una serie que encargarse de sus responsabilidades diarias.

Hasta padre le tiene prohibido consumir más de dos novelas diferentes si es que tiene trabajo acumulado. Ella se enoja, él igual, ninguno cede fácilmente.

No son tan cariñosos como una pareja convencional, incluso mi hermana mayor y mi hermano en ley superan la descripción de un matrimonio enamorado, es como si el tiempo no se moviera entre ellos, que sus sentimientos no decrecen, sino, encuentran nuevas maneras de demostrar que tan apasionados son el uno con el otro.

A mi sobrina, la mayor, en ocasiones le avergüenza su comportamiento, pero estando ya acostumbrada se encoge de hombros prefiriendo ignorarlos y seguir con sus estudios del día. Ella me dijo una vez: —Hay cosas que es mejor desconocer, tía Lumen.

En ese momento y con un pastel de chocolate con nueces en mi boca, solo pude responder: —¿Gu gres? (¿Tú crees?)

Mi expresión ni era tan graciosa, solo tenía mucho pastel sin masticar y por esos mis mejillas redondas dificultaban mi hablar claro, pero a ella le pareció tan cómico que expulso el té por su nariz.

Entonces yo también reí y escupí un pastel de buena calidad al reír escandalosamente. Las sirvientas se molestaron con nosotras, bueno, específicamente conmigo, según ellas, soy una mala influencia dado mi nefastos desempeño en los modales básicos de un noble.

Como sea, recapitulando, mis padres son las personas menos románticas que mis jóvenes ojos han visto, captado, presenciado, etc., carezco de momento con la experiencia vivida, pero tengo muchas referencias.

Lo que padre me conto, no sé, si fue preparado con anterioridad, realmente lo vivió de esa manera o, esconde sus dotes románticos en privado con madre.

La primera vez que la vi, parecía un ángel descendiendo del cielo, quedé tan impresionado que no sabía que en ese momento mi corazón ya había sido tomado. Pero, al reconocer mis sentimientos por ella, no tenía duda, el dolor de no verla, la angustia de considerar a otro hombre a su lado y el temor de perderla, me indicaron cuan grande y autentico es mi amor por ella.

Juro que estuve a nada de llorar, secando melodramáticas lagrimas con mi pañuelo recién bordado, excepto, que en ese instante madre también estaba acompañándonos en la hora del té y ella escupió el sabroso líquido a un lado. Es bueno saber que mis malos modales son de familia, alivia la carga de mis clases de etiqueta.

Padre se preocupó, creyendo que madre tenía alguna enfermedad que le impedía consumir el té de jazmín, ella negó, secándose los labios con una servilleta de tela. Una vez, segura de estar más presentable, miro directamente a padre, sus finas cejas fruncidas al igual que sus regordetes labios sin maquillaje.

No le cuentes a Lumen cosas que no pasaron. Me voy. Tengo documentos para revisar. —dejo la servilleta sobre el plato. Beso la coronilla de mi cabeza y sin darle una despedida afectuosa a padre, solo su cara molesta, entro de regreso a la casa.

Me quede en completo silencio, tomando un bocado de mi propio postre, mirando sin mirar realmente a padre beber tranquilamente su té.

Él era una impenetrable fortaleza, ni se inmuto.

Mientras que yo, sentí el verdadero terror, ¿Estaré en problemas?, ¿Van a dormir en cuartos separados?, ¿Qué clase de destino dramático he creado para mis padres?

—"No seas como las viejas chismosas de las vecinas que juzgan el matrimonio de tus padres" —Me regañe. Alterándome internamente, seguí masticando sin saborear la dulzura en mi pastel.

Lumen.

¡Gah! —Salte en mi silla, dejando caer el tenedor plateado sobre la mesa. —¿S-sí, padre?

Él dio una leve sonrisa, no, estaba resistiendo el reírse de mí. Amado y apreciado padre, por favor no me tortures, apiádate de esta inocente hija tuya que se dejó guiar en plásticas románticas infantiles y que buscaba ser la envidia de todas sus amistades en proporcionar una historia de amor jugosa mucho más dramática que la de una novela.

Prometo, comerme los vegetales que no me gustan.

¿Te gusto el pastel?

Ah… S-sí. ¡Estaba delicioso! — Un cambio de tema. ¡Perfecto! —Las frutas pequeñas encima estaban algo acidas pero con el dulzor y espesura de la masa dieron una gran explosión de sabor.

Explique detalladamente, presumiendo sin reservas de mi entrenado regusto para la comida deliciosa, en este caso un postre suave que me recordaba al queso pero tan cremoso y dulce, que las frutas adornando sencillamente dejaba su sabor natural esparcirse maravillosamente.

Me alegra escuchar eso, tu madre practico arduamente esa receta para ti. Hm, creo que le llamo cheescake.

Si hubiera tenido más del cheescake en mi boca, habría experimentado el mismo destino que el pastel de chocolate y nuez.

La naturalidad con que mi padre develo esa increíble información compensaba mi creciente incredulidad y sorpresa. No podían ser posible que la mujer que me trajo a este mundo, posee un título noble y se la vive encerrada en su oficina tenga un inesperado talento como ese.

¿P-para mí?, dices, que… mamá… que ella… ¿Ella sabe cocinar? —Saliendo de mi estupefacción hable con nerviosismo, padre se encogió de hombros, restándole importancia.

No padre, no. ¡Definitivamente esto es muy importante!

Un poco.

Asombroso. —Mire la porción principal del cheescake en el centro de la mesa.

Un pastel, especialmente hecho para mí. ¡Ugh!, las lágrimas querían salirse de mis ojos, sorbí mi nariz, apretando con fuerza mis parpados, evitando que eso ocurriera. Levante mi cabeza, mirando a padre.

Es difícil imaginar a mamá en la cocina preparando algo comestible.

Ella esconde varias habilidades.

Y que lo digas, padre. Madre tiene sus propios y secretos misterios. Bebi mi taza de té, escupiéndola por poco.

Dime, Lumen, ¿Crees que ella no me ama?

Padre, padre por favor, deja de ponerte serio en momentos espontáneos, se me va a salir el corazón del susto. Y no regresemos al tema de que posiblemente ya puse más trabas de las que tienen en su matrimonio.

Mi curiosidad infantil es un castigo por saltarme la cena y comerme las galletas que escondía en mi cuarto. ¡No lo volveré a hacer!

Estando increíblemente serio, atento a mis palabras a cada minúsculos gesto de mi parte, trague el líquido que rellenaba mis mejillas, sudando la gota gorda de sudor.

Trate de responder dignamente, pero mi lengua considero ingeniar mejores planes, como trabarse entre mis dientes.

N-no, digo si, digo no. Digo… ¡Ah! —Grite en la desesperación, agitando los brazos a cada lado como uno de esos abanicos pomposos que usan las mujer jóvenes para verse misteriosas o muy glamurosas. — Papá no me hagas preguntas tan complicadas. Soy solo una niña.

Hice un puchero, mi padre rio divertido, disculpándose de inmediato. Bebiendo el ultimo sorbo de su taza de té, dejándolo en el plato, me dio la debida explicación que ya no quería.

Tu madre, es una persona reservada, incluso antes de que nos casáramos. Prefiere las pequeñas acciones a las palabras y cuando dice directamente que nos ama, puedes estar segura de su veracidad.

Oh. —Dije sin nada más por agregar.

Padre tampoco dijo algo más, me sonrió cariñosamente, pasando su cálida mano por sobre mi cabeza, moviendo mis cabellos perfectamente peinados en una coleta de lado.

Se puso de pie y beso mi frente, disculpándose al tener que excusarse antes de lo planeado, pero, necesitaba ir a verificar algunos documentos y envíos externos. En ese momento, yo solo asentí como una buena niña, sin saber, que la verdadera razón de su retiro era para ir con madre.

Su figura majestuosa como la de un digno rey desapareció por la puerta conectada al jardín trasero, casi una fracción de segundo, la sirvienta a cargo de mi llego para hacerme compañía, preguntándome si quería continuar tomando el té o irme a descansar a mi habitación.

Estuve tentada a la segunda opción, me detuve, si hacia aquello, el delicioso cheescake preparado por madre, se desperdiciaría.

Negue con mi cabeza, acomodándome en la silla y pidiendo otra taza de té. Comería cada bocado de ese postre exclusivamente hecho para mí y le daría a madre toda una reseña detallada de lo exquisito de su cocina, también le bordaría un pañuelo nuevo.

Tristemente, tuve un dolor de estómago por cinco días seguidos al ser, como dijo el doctor, demasiado golosa para una niña de mi edad.

Estando en cama, sin poder ingerir ninguno de mis manjares, entendí las palabras de mi padre, el hecho de que madre sea una persona arisca y extrañamente afectuosa no es igual a que no tenga esos sentimientos por nosotros.

Me leyó antes de dormir, comía conmigo en la habitación y me ayudaba a peinar mi cabello en nuevos estilos. Incluso trajo con ella materiales de bordado.

Muchas niñas de mi edad, aprenden a suprimir sus emociones, poniendo ante todo la imagen que presentan a una sociedad donde el que se dice de ti, es lo más importante. Una dama educada, grácil y perfecta.

A madre eso parece no importarle, ni me lo exige, solo basta con lo necesario para moverse en las fiestas e interactuar con otros nobles estirados.

Disfruté enormemente el ser mimada y consentida por ella, también pude notar que trajo parte de su trabajo, algunos libros sin imágenes de castillos o princesas, en cambio estaban repletos de dibujos excesivamente detallados de hojas puntiagudas y flores que parecían hongos.

¡Ah!

Pero hablábamos del romance idílico entre mis padres, ¿verdad?

Resumiendo, ellos son tan románticos como una piedra y un palo juntos, dan la imagen de una noble pareja perfecta que esconde problemas matrimoniales en el interior. Y eso no lo digo yo, lo dicen las viejas y viejos chismosos que quieren aprovechar aquello como una debilidad para molestarlos.

Su nivel de romance está en números negativos o como diría el profesor de contabilidad y el de administración:—¡ESTAMOS EN NUMEROS ROJOS!, LADY LUMEN, ¿CÓMO ARRUINO UN PRESUPUESTO DE PRACTICA?

Talento natural.— Fue lo que dije tranquilamente, notando con orgullo un trabajo perfectamente arruinado.

Aunque no entienda la vida matrimonial de mis padres, sé que esa ha sido la elección que más alegría les ha traído a los dos. Y modestia aparte, yo incluida, de momento, claro.

¡Rezo todos los días para que mi hermanito menor llegue ya!, ¡Hermanito menor seré una gran hermana mayor!

¡Por favor!, ¡Por favor!, ¡Llega ya!

¡Oh perdón, me desvié de nuevo!

*Ejem* Por mí, eso está bien, es mi familia, a la cual no cambiaría por ninguna otra.

Quizás, la única otra duda que ha quedado pendiente, es la forma en que ambos se conocieron, son reacios a responder esa parte, siempre adornándola con palabrería rebuscada de un escritor o evadiéndola con un claro gesto de molestia.

Con el tiempo las respuesta llegaran, aún tengo varios años para seguir insistiendo y si no, me hartare, olvidándolo completamente.

Su primer encuentro, ha de ser tan soso como ellos celebrando su aniversario de matrimonio. Mejor ir a leer las novelas en la biblioteca y releer las cartas enviadas a mi hermana mayor, ahí si hay romance y drama de sobra.

_oOo_

El espacio se extiende sin final aparente, burbujas de colores claros flotan a mi alrededor, parecen suaves y cristalinas. Con solo tocarlas es posible que explotaran o quizás no y son realmente mullidas, esponjas e increíblemente rebotadoras burbujas en las cuales tomar una larga siesta.

Hay tanto cansancio en mi cuerpo, que no recuerdo la razón de sentir este agotamiento.

Seguramente estaba haciendo algo realmente importante, terminando con mis energías drenadas al punto de requerir una siesta de más de treinta minutos, ¿Ocho horas de sueño serán suficientes?

Meditas esas dos opciones que elegir entre arriba o abajo justo ahora o porque estoy justamente entre la mala diferenciación de un lado u otro.

En primer lugar, no tengo ni la más remota idea de porque termine en este lugar super brillante con esas burbujas tentadoras para dormir.

—¡Decidido!, iré a dormir dentro de una de esas burbujas, todo lo que necesito es moverme abajo, ¿arriba? —Esas leyes lógicas ni siquiera aplican aquí. — ¡Primero me moveré! — Pateo, agito mis brazos. Esta es sin duda alguna la peor representación de alguien nadando en el aire.

Agradezco que nadie observa esta ridícula situación.

Finalmente mis aleatorios braceos y pataleos son efectivos, mi cuerpo se impulsa a alguna dirección, dejemos, en la burbuja más cercana y brillante. Parece realmente cómodo y cálida, dulces, dulces horas de sueño están al alcance de mi mano.

Ya puedo sentir esa suavidad abrazar cada rincón de mi cuerpo.

—Eres una esencia inusual.

Me detengo. La burbuja se aleja de mi toque reuniéndose con otras tantas burbujas más, rebotando entre ellas y flotando en otras direcciones.

Trago una gruesa cantidad de saliva. Por todo el jodido infierno congelado, ¿Acabo de escuchar una voz?

—Correcto.

—¡GYA! —grito asustada. Esa voz, esa voz me respondió. Oh no, no, no, ¡No!

Trato de mirar en cada dirección, hasta donde mis ojos son capaces de llegar, lo único que está conmigo este espacio brillante de luces multicolores son esa burbujas redondas, super esponjadas invitándome a dormir profundamente.

Una sensación incomoda cruza por mi pecho, casi, como si esto hubiera pasado antes.

—¿Has terminado con ese juego? —Pregunta la robótica voz. Definitivamente no es amable, tampoco parece tener una gran cantidad de paciencia. — Porque tengo una agenda ocupada y esta tarea ha de ser completada a la brevedad.

—¿Tarea? —Repito con cierta confusión y molestia. Me está considerando un simple problema a solucionar como si fuera el clavo en sus zapatos. Estúpida y engreída voz, esto no va a quedarse así. —¿De qué hablas?, ¿Quién eres?

Exijo las respuestas, parándome tan derecha como me es posible en una zona donde floto, sin embargo, he conseguido que mis aleatorios movimientos sean restringidos pareciendo una estatua de cabeza, ya que, mis cabellos están colgando para abajo.

Mi compañero de dialogo se queda callado por unos largos y angustiantes segundos. Gotas de sudor se deslizan por mi frente y aprieto las manos contra mi pecho.

Si esto se trata de la calma antes de la tormenta, tal vez no fue tan buena idea retarlo.

Las burbujas siguen rebotando unas contra otras, alejándose al tocarse, sus brillantes colores siguen llamándome por esa larga y acogedora siesta, sin embargo, esa ya no es mi prioridad, ahora me concentro en esta jodida misteriosa voz que parece saber algo.

Ahora decide callarse para mantener el misterio. ¡Realmente detesto esta situación!

—Lo supuse. —Habla finalmente, su tono monótono da escalofríos. Explicando con solemnidad algo que para mí no tiene sentido alguno —Un desajuste de la información grabada anteriormente, se corregirá en el camino, me disculpo por ese dolor que experimentaras.

Definitivamente ese no es el tono correcto para alguien que se está lamentando de lastimar a otra persona, aún más si sabes que eso va a ocurrir y no tienes nada para compensar.

En primer lugar, esa misteriosa y monótona voz mejor se hubiera quedado completamente en silencio, dejándome a mi ir en la búsqueda del descanso perfecto dentro de una de esas hermosas burbujas de colores.

Y segundo, si planea hacer un favor, debería tener un mínimo de modales en mostrar su cara, además de una presentación adecuada. Nadie en su plena cordura obedecería a una voz extraña.

—¿Dolor?, ¡Oye!, ¡Habla claramente! —No tuvo la decencia de responder mis preguntas anteriores y elige irse por la tangente, callándose y empezando a hablar de otra cosa. ¡Es frustrante! —Solo quiero irme a dormir, deja de fastidiarme.

—Es una verdadera pena.

Ahora si parecía arrepentido, yo tuve un escalofrió e inmediatamente abracé mi cuerpo, alejándome y buscando la burbuja más cercana. No sabía porque, solo, que si entrara en una de esas burbujas coloridas dormiría pacíficamente y todo terminaría.

Use mis pies para impulsarme, seguidamente de mis brazos, quedando estática nuevamente, una luz clara de color azul me retuvo. Grite asustada, intentando liberarme de esa misteriosa energía.

La voz monótona continuo con su discurso. Mis preciosas burbujas se alejaban una tras otra.

—Seré breve. Tú has sido seleccionada en recibir una rara oportunidad a causa de los angustiosos antecedentes en tu archivo.

Si lo que quería era que agradeciera esa infinita y enorme misericordia que estaba dirigida exclusivamente para mí, se podía llevar todo eso al lugar más recóndito y apestoso de todo el mundo.

No quiero, ni tampoco pedí su simpatía. Si mis antecedentes han sido patéticos, penosos o miserables, eran mis antecedentes, me pertenecían a mí y nadie más.

La decisión de lamentarlos recaía explícitamente en mí, no en una maldita voz monótona que resuena en un espacio luminoso y me captura con un rayo de luz azul.

—¿Angustiosos antecedentes?, ¡Estas chiflado!

Ignoro completamente mi insulto.

Maldita sea, este era el final. Esa cosa de apariencia desconocida me iba a obligar a… ¡Ni siquiera se a lo que me va a obligar!, pero no me va a gustar.

El haz de luz alrededor me empujo a un punto en que la luz era mayormente intensa, entrecerró los ojos ante la dificultad de poder ver. Mis ojos dejaban escapar lagrimales, no por tristeza o miedo, aunque realmente este sintiendo el segundo, sino que esa luz intensa estaba resecando mis ojos.

Su voz ya no estaba resonando en todo el lugar, ahora provenía del haz luminoso al frente. Quise verlo pero mis ojos no resistían ese brillo.

—De ahora en adelante, poseerás este nombre, te apropiares de este y con su gran poder, regirás tu camino con tu voluntad.

La seguridad con la que aseveraba cada una de sus palabras me dio escalofríos. Iba a entregarme algún poder especial del cual dependería totalmente ¿Con que propósito?

¿Qué demonios es eso de regir mi camino con voluntad?

Si tenía relación con llevar una lamentable existencia al punto de recomponerla o enderezarla a un final menos mierda, seria al menos decente que me lo dijera a la cara, señalando todos mis pecados y que al final de mi vida susurre disculpas entre llanto y mocos. No recordaba ni una sola cosa al respecto, por ello, prefería me dejara con mis malditos problemas y fuera a entregar tal precioso regalo a una persona que si tenga idea de que quiere corregir.

¡Yo no quiero nada!, ¡Solo devuélveme al espacio para dormir!

Empecé a suplicarla que me dejara en paz, pero, no hizo caso a ninguna de las palabras saliendo de mi boca. Dijo tantas otras cosas que fueron eclipsadas por mis gritos con esta vez, algo de llanto desesperado.

La luz brillante sosteniendo mi cuerpo, empezó a deslizarse por cada parte de este, enredándose perfectamente y comenzando a clavarse, yo grite por el dolor de este ataque inesperado. Ya estaba libre de moverme, sin embargo, con este gran dolor atravesándome como miles de pequeños cuchillos distraía mi mente de intentar escapar.

El toque de algo cálido en mi pecho, calmo momentáneamente el dolor.

—Te daré un nuevo nombre con el cual recibirás mi bautizo. "Eligere" La que es capaz de elegir entre más de un camino.

Ja, quise reírme.

De todos ese era el nombre que menos concordaba conmigo, porque de todas las decisiones, todas las opciones, todos esos peros o excepciones a-, correspondían a personas dignas de hacer valer sus propias vidas.

Ser luminoso desconocido, tú mismo has dicho que tuve angustiosos momentos y si estoy aquí deseando simplemente dormir, es porque no quiero ese que llamas bautismo, ni la fuerza de dirigir mi vida a mi propio gusto.

Estoy cansada de las promesas eternas.

—¡AGH!

La calidez se volvió un fuego cruel que quemo por completo mi ser, de adentro hacia afuera, mientras las enredaderas de la energía azul me apretaban hasta disolverse.

Las llamas iban a consumir cada parte de mí.

Estaba muriendo.

Y de repente nada.

Ya no dolía, no quemaba, era capaz de moverme y me sentí ligera.

—Vive tu vida, —dijo, con cierta… ¿esperanza? — Jieun.

Mis ojos se abrieron de golpe, ¿Cómo sabia mi nombre?

Más aún ¿Cómo sé que ese es mi nombre?

—¿Qué?

Fue todo lo que pude decir, antes de caer en un mar de imágenes interminables, voces ruidosas, olores variados, sonidos extraños y sentimientos diversos.

El mar de las grandes calamidades estaba llevándome a las tenebrosas profundidades. Trate de alzar mi mano por ayuda y salir, mis sentidos se abrumaban ante lo que suponía una cantidad de recuerdos abismales.

Por lo poco que pude capturar en mi vista siendo consciente, solo un color, tan mundano que me confundió los sentimientos despertados en mí, nostalgia, alegría, cariño y odio.

Ya no quise ver más.

La voz monótona fue cruel conmigo, no queriendo cumplir el más egoísta de mis deseos, escapar del dolor a través del descanso eterno. Lagrimas salieron de mis ojos, sonreí con tristeza, abrazándome a mí misma, dejé que el mar me tragara.

Una vez más, una vez más, todo comenzaría.

—Por favor… alguien… ayúdeme

Suplique a nadie en especial, tras eso, todo se oscureció.

_oOo_

.

.

.

.

.

.

.

.

Continuara…

Dato curioso que a nadie le interesa y tampoco pidieron…Después de editar el primer capítulo, hice el prólogo.

¡RECUERDEN!

A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario, es como manosearme la teta y salir corriendo.

Porque eso es de gente muy cochina *lean esto con la voz de Deadpool*