XXlalalulu: Hola! Uff! Se despliega el drama. Y se arman los pinshes shingadazos. Así que éste capítulo mejor leerlo con un buen café y precavido. Dejen sus Reviews y gracias por el apoyo hasta ahora.
Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida XD
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 9
Serena dormía, envuelta en la cama con su esposo abrazándola de la mitad del cuerpo, desde atrás, su cola se enredaba en una de sus piernas, su cabeza estaba enterrada contra su espalda baja. Acurrucados en la madrugada. Hasta que la princesa despertó abruptamente, sintiendo como el aire dejaba su cuerpo, miró a su alrededor y estaba abrazada al príncipe, parecía estar todo normal, excepto que sus brazos estaban apretando sus costillas como tenazas de acero, empezó a retorcerse.
-Vegeta despierta.-Dijo con voz alta, pero no escuchaba y volvía apretarla-¡Vegeta despierta!-Sintió el crujir de sus costillas-¡VEGETA SUELTAME!-Golpea sus brazos con los puños como puede, y vuelve a sentir que la apretó sin detenerse, jadea sin aire, y saborea su sangre.-¡VEGETA BASTA, DESPIERTA, SUELTAME!-Golpea sus brazos, patalea es inútil, no despierta, pero sigue golpeando desesperada, intenta usar su poder y su ki, siente sus costillas colapsar dolorosamente, y gotea sangre de su boca-¡VEGETA, VEGETA, VEGETA!- Sigue gritando y luchando, siente un calor ardiente en su espalda, una explosión, y el golpe duro de la pared contra su cabeza.
Sus oídos zumbaban por la explosión, empezó a enfocar la mirada, en la cama estaba Vegeta sentado, con una mirada que no le había visto antes, pánico, no podía moverse, la veía tirada en el piso. Debe apurarse, siente como su sangre tibia corre detrás de su nuca, debe concentrarse, sanarse, hacerlo ver que fue un accidente. Lleva sus manos a su nuca y comienza a sanar su cráneo, y la otra a su torso intentando sanar sus costillas y pulmones. Sabe muy bien que la dejará agotada, pero debe intentarlo. De pronto ve que Vegeta parpadea saliendo de su letargo, se mueve rápidamente hacia ella y la lleva al área médica.
-Vegeta…-Susurra casi sin energía
-¡Sshhh Mujer cállate! ¡Vas a estar bien! ¡No hagas nada! ¡Necesitas un tanque ahora!- Desesperado, la lleva lo más rápido que puede sin dañarla-"Hijo de puta ¿Qué mierda hiciste?"-Se reprendía, en ésos momentos se odia como nunca antes. Empieza a sentir sangre tibia en sus brazos, su corazón está a punto de explotar.
-¡Chelye! ¡Trae a Lemo ahora!-Entra al área de los tanques, recuesta a su esposa en una camilla, que hace lo que puede para mantenerse consciente- Vas a estar bien, quédate quieta.-Susurraba.
-Vegeta estoy bien…Tranquilo.-Ya segura de que curó las heridas importantes, pero se sentía desvanecer-Estoy bien…-Acariciaba su mejilla, quería calmarlo, le dejaba una marca de sangre con la forma de sus dedos.
Chelye y Lemo atienden y limpian a la princesa, mientras el príncipe está en un rincón caminando de un lado al otro, no soporta que nadie la toque, pero es necesario en éste momento. Siente los ki's de Nappa, y de las Sailors acercarse a la entrada.
-Chelye…Diles que en unos momentos los atendemos, que ya nos estamos ocupando.-Vegeta no quiere ver a nadie hasta no saber el estado de su esposa.
-Sí Alteza, enseguida-Deja a Lemo terminar de escanear y sale a hablar con los que están afuera, seguro vieron la conmoción, y se asustaron como ellos.
-Su Alteza-Lemo lo veía acercarse enseguida-La princesa está bien, sus poderes de sanación son impresionantes, necesita descansar.-Trataba de tranquilizarlo.
-¿E-en serio?-Decía sorprendido, y se acercaba a ella, acariciaba su frente.
-Sí, el escaneo no mostró nada grave, la sangre debe ser de lo que le quedó en la ropa, y pegado a su cuerpo, nada mas.-Hizo una pausa, nunca vió al príncipe tan desesperado.-Llévela a dormir. -De golpe serena despierta y se endereza.
-¡Vegeta!-Lo abraza del cuello, sin importarle sus advertencias anteriores. Lo siente frio, y distante.
-Ahí llamo a Nappa que te lleve a tu cuarto.-Se da vuelta y se retira. Siente que ella se baja de la camilla a seguirlo-¡No camines, haz caso de una vez!
-¡No, yo ya estoy bien! -Sale apurada detrás de él del área médica, siente que se quiere escapar de ella.
-¡Serena!-Exclaman las chicas asustadas primero de ver al príncipe salir con la ropa en sangre, y ahora a ella en bata. Las ignora debe seguirlo.
- Chicas, mañana hablamos sin falta se los juro, ahora necesito dormir.-Ve a Nappa que se acerca a ella.-Estoy bien Nappa. Se los juro estoy bien.-Sigue a Vegeta hasta la habitación lo ve tomar unas ropas de su lado del closet y dispuesto a irse- ¿Qué haces?- Silencio… -Vegeta…estoy bien. Mírame.-Alcanzaba su brazo con ambas manos, y bajaba hasta tomar la mano del príncipe. Pero él no volteaba, ni dice nada. –Sé que no lo hiciste a propósito. Descansemos y mañana hablemos. Por favor, no te vayas.-Las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas.
- Casi te mato mujer ¿No te das cuenta? Es por tu bien.-Se voltea y la ve llorar, le duele, le duelo mucho, ya no quiere sentirlo, no quiere sentir, le hace daño, lo debilita.
-No…Por favor…- Solloza –Ya no te insistiré que me cuentes nada, quédate…-Estruja su mano cómo puede.
-Necesito estar solo, se me pasará, pero no voy a ponerte en peligro de nuevo.-Se zafa de su agarre y se va. No quiere, pero debe hacerlo. Prometió protegerla y lo va a cumplir.
…
-Por eso te pido Rei ¿Podemos enfocar mi entrenamiento en una técnica para relajar la mente? No lo sé, canalizar mis poderes de purificación de alguna forma…- Serena está reunida con todas las Sailors en la habitación de Lita, ya habían pasado unos días desde el accidente, y no soportaba dormir sin su esposo, necesitaba una opción que los volviera a acercar
-Mira…Sí podemos intentarlo, pero sin que descuides lo demás.-Rei la veía preocupada, aunque sabía que debiera de concentrarse en maximizar sus poderes para la batalla, pero no podía decirle que no.-Mmmm… ¿Aun no habla de por qué su ki se salió de control?
Niega con la cabeza –No…Pero creo que es porque fue una pesadilla y no la recuerda- Mintió, ella sabe muy bien que él no quiere decírsela, pero no quiere preocupar a sus amigas.
-Bueno el Ki del Legendario es algo nunca antes visto. Se sale de control cuando se alteran sus emociones.-Explica Ami- Podrías preguntarle a Broly cómo hace para mantenerse en control sin el collar.
-¡Sí! Sabes… he hablado con él para vernos algún día, podríamos ir y preguntarle.-Sugirió Mina, así ya podrían cubrir dos áreas en una sola reunión
-¡Mina!¿Acaso tu…-Preguntó Lita, un poco sorprendida de cuanta área cubre esa rubia con hormonas inquietas.
- ¡No, no, no! No confundan –Se atajaba con sus manos- Les contaré en confianza…Broly…gusta de Chelye- Se reía picara con sus manos en la boca-Y la ayuda no le vendría mal, es un muchacho tímido, y ella se nota de lejos cuando él se voltea y le mira el trasero. Jajajaja
-Jajajaja, sí yo también me dí cuenta. –Con el ánimo un poco más relajado, la princesa ofrecía su ayuda. –Sí, quizá la ayuda le vendría bien, se ve alguien un poco aislado.- Recuerda con tristeza el gesto de Broly, cuando le hizo la pregunta de las fuerzas Élites.
Serena y Mina, ya estaban en una de las suyas, cuchicheaban y organizaban una reunión, ya veían que necesitarían a un aliado para que las escolte hasta la casa de Broly, quien mejor que Raditz, seguro él tenía su contacto del scouter o sabría cómo conseguirlo. Rei reía por dentro pensando que los días de Raditz llegaban a su fin.
-¡Raditz! Te estuvimos buscando todo el día.- Le reclamaba Mina. Al otro día ella y Serena decidieron abordar a Raditz, querían solucionar todo lo más rápido posible.
-Señorita, Alteza. –Hacia reverencia- ¿Sucede algo?
-Llámame Mina por favor, somos colegas…-Le guiñaba un ojo- Oye ¿Tu sabes el contacto del scouter de Broly?
Le sorprendió un poco la pregunta- Mmmm… ¿Por qué no se lo pides cuando lo ves aquí?- Pregunta de forma sospechosa, ésta rubia juega un juego muy grande, le sorprende.
-Es que siempre está lleno de gente… Necesito hacerle unas preguntas -Aclara Serena.
-Mmmm… Alteza, no quiero creer que me están queriendo de cómplice de algo que no debiera hacer…-Ve el gesto preocupado de la princesa, puede que sea por el incidente de aquella noche –Haaaa… Sí puedo conseguirlo, es más puedo convencerlo de una reunión privada- Relojea hacia atrás a Nappa –Para más comodidad, entiendo por qué…-Terminó con tono comprensivo, la princesa siempre ha sido amable con él, hasta amistosa, verla decaída últimamente hace que su mente pique un poco de preocupación. Es realmente una buena mujer.
-¡Gracias!-Exclamó Mina contenta- Me avisas a mi directamente.
Los días de Bardock se estaban volviendo muy raros, hasta él mismo lo sentía. Veía algunos días a Lita tomar un descanso con su hijo Kakarotto en la casa, a pesar de él ser muy monosilábico con ella, le agradaba, le ponía un poco de luz a su rutina. Es más hasta buscaba verla de cerca para entender ése sueño que tuvo, y cada tanto sigue teniendo. Ella sólo lo había saludado un par de veces. Y no es la primera vez que uno de sus hijos trae a alguna hembra. Pero ésta era diferente, Kakarotto no la traía para follar, y su relación era más parecida a una de hermanos ¿Será que ya pasó mucho tiempo de su ultima vez de sexo? Creyó estar muerto de la cintura para abajo, además enfocar todas sus energías en el trabajo y entrenar lo sacó bastante de su letargo depresivo…Ella no había hecho ninguna insinuación…y… ¿Por qué querría hacerlo a un saiyajin que puede ser su padre o que apenas le habla? Puede que sea solo la falta de la presencia femenina en la casa y nada más…
-Los rayos que vi que tiras son impresionantes…-Comentaba Bardock, sentado en la cocina con ella, bebía una taza de café.
-¡Ah! Sí Señor- decía Lita, muy nerviosa, el tipo le daba muchos nervios.
-Bardock…No estoy en servicio…-Le levantó una ceja, él aún se veía en sus mejores años… ¿O no? ¿Y… Por qué le importa?
-Bardock, disculpa, me pongo nerviosa ante un general como ust…Tú- Se corregía.- He escuchado muchas historias de ti, tu hijo te admira. Eres el General más joven que ha tenido Vegeta-sai, desde la desaparición del planeta Sádala.-Trataba de relajarse.
-Sí…Aunque no fue suficiente…Y quien salvó el día fue mi hijo. Estoy orgulloso de él- Desviaba la mirada, esos ojos verdes a veces lo hacían sentir que lo traspasarían.
-Siento mucho lo de Gine, su esposa. Ella también era una mujer admirable- Sólo lo escuchó gruñir en confirmación y quedaron en silencio. Escucharon entrar a Kakarotto.
-¡Hola! Lo siento Lita. El príncipe esta de malas últimamente, así que me retrasé.-Explicaba.
-Si hubiera sabido te esperaba en el castillo, pero no te preocupes. Hacía tiempo con tu padre.- Señalaba a Bardock
-¡Ay! Debía cocinar para tu turno.- Se golpeaba la frente, recordando que para eso era que necesitaba llegar lo más temprano posible.
-Jaja…-Rió hacia adentro Bardock- Sí, yo me las arreglaré. Pensaba cenar afuera, ya hace tiempo…-
-Eeeeh…Mmmm…-Levantaba la mano Lita, un poco nerviosa por parecer atrevida.- Yo puedo preparar algo rápido, si Kakarotto me ayuda, podemos cocinar para los tres…
-Cuatro, seguro que Raditz caerá en cualquier momento… ¿Si quieres?- Bardock levantó una ceja hacia ella.
-¡Sí! Sería una manera de pagarle a Kakarotto el entrenamiento. En verdad volar es útil por aquí.-Concluía y se disponían a cocinar.
Raditz arregló una cita con Broly, en parte sabía que no se negaría porque le debía dinero, y se lo tenía que devolver antes de que saliera volando de su mano. Y cuando le mencionó que era porque la princesa necesitaba su ayuda, accedió de inmediato. El legendario vivía sólo en un departamento en las afueras, cerca de un lago. Sabía que nadie se acercaría ya que la gente le temía y seria idóneo para que la princesa y su amiga tuvieran la reunión.
-Hola Alteza.-Saluda Broly muy cortésmente
-Hola, Broly –Decía y ambas pasaban, mientras Raditz las seguía dentro de la casa, revisaba de nuevo los moros en la costa. Especialmente sabia de los espías del rey, que ocultaban muy bien su ki, Vegeta ya se los había advertido a todos.
-Broly, me caes bien…-Comentaba nerviosa la princesa, no sabía muy bien como comenzar la conversación. Broly la escuchaba y llevaba té a la mesita frente a ellos- No sé cómo empezar…Nuestro trato siempre fue muy amable pero más laboral que otra cosa y tengo miedo de ofenderte –concluía de forma honesta entrelazando sus nudillos y suspirando
- Hable Alteza…Prometo no ofenderme-Estaba dispuesto a contestarle lo que preguntara en verdad se veía muy preocupada, y si podía ayudar a una de las personas que han sido amables con él de manera desinteresada, estaba dispuesto.
-¿Cuándo fue la última vez que has perdido el control? -Miraba a los lados
-Eeemmm hace tres años cuando volví del planeta Vampa. Apenas llegué me pusieron un collar de control, hasta que decidieron quitármelo. Quien me ayudó mucho fue Tarble y su esposa, el collar me inmovilizaba si mi ki estaba fluctuando peligrosamente. Entonces me concentraba y calmaba mis pensamientos.-Pasaba la taza del té, no sabía por qué la princesa quería saber, no se veía una persona intrigante o algo por el estilo, pero algo le debe estar sucediendo, de eso está seguro.
-¿Qué pensabas o qué desató tu ki de esa forma? ¿Recuerdas?-Serena lo observó tensarse y mirar hacia el piso, incómodo, queriendo escapar. Y hacía un largo silencio
-Broly, por favor, necesitamos saber…-Rogó Mina- Te juro que no es de fisgonas
-Hace unas noches el ki del Príncipe se salió de control un poco. Pero él no vendrá a pedirte ayuda…Sabes cómo es- Pedía Raditz
Suspiraba, juntando valor – Yo…Nací el mismo día que el príncipe, mi ki fluctuaba, ya se descontrolaba desde que era niño. Prácticamente me enviaron a ése lugar a morir. Pero las criaturas que vivían ahí…- Tomaba aire- …Aprendí a sobrevivir como ellos lo hacían, hasta…entrenaba con una criatura gigante-Señalaba en un mueble de la esquina, lo que parecía una piel verde.- Lo llamé Bah, ése sonido hacia…Pero nos llevábamos bien, hasta llegué a creer que no era tan malo estar ahí, por más inhóspito que fuera. Los años pasaron y creí que quien me abandonó ahí se olvidó de mi existencia. Hasta que un día hace tres años apareció mi padre-Apretó los puños, Raditz y las chicas lo escuchaban atentamente- Creí que era un intruso, lo ataqué, pero me probó con la información de la esfera de transporte, que fue él quien me envió a destruir ése planeta. No quería creerlo, hasta le dije que no me importaba, o se lo dí a entender, no había aprendido a hablar, sólo los gestos y sonidos para las bestias del lugar. Entonces lo vi apuntar a Bah, que venía conmigo al notar que estaba molesto, le cortó una oreja, y luego lo mató -Su voz se quebraba, pero sin llorar- Sentí dolor, pero ira…Mucha ira. Podía sentir mi ki saliendo como lava, casi inagotable, quería matar a todos a cualquiera. Mi padre Paragus al verme sin control, alcanzó a escapar en su nave. Mi ki explotó hasta el centro del planeta, y lo destruí…Destruí lo que fue mi primer hogar, mi padre me rescató cuando quedé inconsciente- Levantaba la cabeza- El resto ya lo saben… Soy el monstruo mutante…-Con tristeza.
-No eres un monstruo para nosotros.-Decía Mina y se sentaba a su lado- Tampoco para Chelye…Podemos tener ésa charla ahora si quieres.-Quería distraerlo de su tristeza.
-Chelye-Suspiró- No lo sé, las cosas están bien así, no quiero lastimarla.
Serena entendió el estrés de su esposo, no era que la alejaba porque no quería contarle, era realmente para protegerla. Dolor, y la ira era en lo que debía concentrarse al entrenar con Rei -Gracias Broly. En verdad me fuiste de gran ayuda, ahora si quieres hablemos de Chelye, alguna cita o paseo que puedan tener. Estoy de tu lado, te lo debo.-Le sonreía brillante
-Ah y hablando de eso, te devuelvo el dinero de la otra vez -Decía Raditz y le pasaba el dinero a Broly
-Bien…Creo que el planeta se detuvo, fue antes del tiempo que dijiste, jajajaja- Se burlaba Broly, mucho más relajado
-También te debo a ti Raditz, éstas horas extras van a valer la pena.- Sonreía Serena, un poco más relajada en saber dónde concentrarse y tener por lo menos un plan.
- ¿En serio creen que invitarla así como así funcionará?-Preguntó Broly levantando una ceja a Mina, que parecía lista para una batalla, que para dar consejos de amor.
-Te lo digo, esas cosas no fallan en ningún planeta. Jajajajaja. Sabes que le gustan los dulces, pueden ir a algún lugar tipo cafetería. Ja! Ya sé -Miró a Serena -Supongo que la Princesa Consorte de Vegeta-sai, puede conseguir alguna reservación privada…
-¡¿Qué?! Yo no…pero Monaka sí que sabe de eso, voy a encargárselo a él.-Mencionaba feliz de ayudar.-Pero, no sólo es ir a comer, sé atento con ella, ábrele la puerta, llévala tú mismo hasta el lugar, dile lo linda que está y no rechaces sus muestras de afecto, es más, tú puedes pedirle permiso para tomar su mano y otras cosas.-Explicaba por mala experiencia propia.
-O sea sé menos saiyajin, Jajajajaja-Reía Raditz y todos lo miraron un poco molestos- Oigan yo también tengo que ser menos saiyajin algunas veces.-Siguieron hablando, ya de manera amena, relajada. Todos parecían quitarse un peso de encima. Hasta Broly sentía que le salían temas de conversación muy fácil, sólo esperaba sentirse así de relajado en la cita.
Kakarotto tomaba una ducha en las regaderas de la sala de natación. Estaba empezando a cansarse de los incesantes pedidos del príncipe para entrenar, especialmente porque le quitaban tiempo con Lita…-"Lita…"-Pensaba, no podía quitársela de la cabeza, apenas detenía lo que estaba haciendo, su pensamiento a ella volvía. Suspiraba fuerte, feliz, ponía las manos contra la pared, sintiéndose renovado con el agua que corría por su espalda relajando sus músculos. Podía distraer sus pensamientos fácilmente imaginando esos ojos verdes, y su sonrisa brillante…Notó sus dedos arrugados, se sorprendió habrá estado como media hora debajo del agua distraído. Salía de la ducha y se secaba…Sintió de golpe unas manos en su cintura, de inmediato enroscó su cola, y se volteó asustado…
Mina quería repasar su rutina de natación, en verdad se quería distraer por toda la charla amorosa que tuvo el día anterior, Broly le caía bien y lo quería ver triunfar sobre el corazón de Chelye. Pero la frustraba que esas recetas parecían no tener resultado con ella. Hizo buenas migas con Raditz, quizá le pida alguna recomendación de un bar o donde conseguir algún saiyajin que quite la imagen de Kakarotto. O sólo pasarla bien y…Entró a cambiarse y en un banco frente a una regadera estaba la ropa de…Kakarotto, justo el saiyajin que quería borrar de su mente, estaba frente a ella, desnudo detrás de la cortina, lo escuchaba suspirar fuerte… ¡No! ¡Debe irse ahora!...Pero no pudo, su cuerpo se movía hacia él como un imán ¡¿Por qué?! ¡¿Qué le sucedía con éste tipo?! Se retiró y se fue corriendo a su habitación, que no quedaba muy lejos. Se encerró para protegerse de sí misma…Pero empezó a buscar en su ropa y se alistó, y volvió a salir con una bata larga puesta, como yendo directo al suicidio, ya no pensaba, sólo sentía, sentía necesidad de él. Volvió donde se duchaba y seguía ahí, no había nada que la salvara de la estupidez que iba a hacer. Lo vió salir y secarse. Dejó caer su bata, tenía una camisa blanca larga de hombre, que era parte de su armería para dejar a un hombre con la boca abierta. No soportó más y se abalanzó sobre él.
-¡¿Q-Q-QUÉ HACES?!¡MINA!-Kakarotto la retiró enseguida, sólo se le veían las piernas con la camisa blanca puesta, atinó a cubrirse la entrepierna con una toalla
-Y-yo…No puedo dejar de pensar en ti-Suspiraba con los ojos celestes brillantes de deseo.- Te necesito Kakarotto…-Empezó a desabotonar la camisa, muy lentamente, dejando ver un conjunto de lencería negra.
- ¡¿QUÉ MIERDA CREES QUE HACES?! ¡VISTETE AHORA!-Gritaba con los ojos abiertos como dos orbes, no podía creer lo que ésta loca estaba haciendo, tirándose encima de él así.
-Tómame…Kakarotto…Ya no me importa-Se tiraba encima de él de nuevo y tocaba sus pectorales.
-¡No!-La quitó de una vez zamarreándola- ¡Te dije que no! ¡¿Qué parte es la que no entiendes?! ¡¿Me escuchas?!- La arrojaba lejos de él haciéndola quedar de rodillas en el piso -¡AHORA YA NO QUIERO VERTE NI CRUZARTE ESTAS LOCA!
Mina no podía creer lo que hizo, se tapó la boca queriendo contener su sollozo, él tenía razón, sus lágrimas empezaron a correr sin control. La vergüenza la invadía, sólo quería desaparecer y que nadie la recordara. Tomo sus cosas y salió de ahí de inmediato.
-Ahora vístete y…-Kakarotto volteó y ya no estaba, mierda esto se puso muy mal muy rápido. Suspiraba, rara vez tenía una migraña, y hoy era ése día…
Mina se encerró a llorar, no sabía cómo decirle a nadie lo que le pasaba. O como pedirse un par de días libres para hacer un hoyo y morir. Qué estúpida, él había sido honesto y amable cuando se negó, y aun así le saltó encima como una loca, sí tal y como él había dicho.
El negocio a Raditz le había salido perfecto pudo ir al bar, beber todo lo que quería, y hasta invitar un par de hembras a su casa. Si bien no era por dinero el favor a la princesa, no le vino nada mal. Se sentía muy bien, iba a poder coger como loco y quitarse esta tensión que lo mantenía despierto por la noche. Se puso a pensar que quizá era como una temporada de celo o algo así. Estas dos hembras iban a gozar como nunca
-Jajajajaja saben…ustedes son muy bonitas, se verán bien en la mañana cuando les prepare el desayuno.- Las abrazaba y las guiaba a su casa.
-Jajajaja ¿Cocinas? ¿O son alucinaciones de borracho?-Preguntaba una de las hembras.
-¡Hey! Yo trato muy bien a las hembras que pasan por mi cama, tanto que hasta después de casadas me recuerdan.-Sonreía de forma lasciva, y les preguntó curioso.- ¿Saben del beso en la boca? Es una costumbre en muchas culturas, pasé un tiempo en la Tierra y le tomé el gusto. Podemos hacerlo si quieren…- Se reían a carcajadas, Raditz tomaba a una del mentón y le daba un beso, pero pudo sentir un ki detrás de ellos justo cuando iba a entrar a su casa. Volteó y ahí estaba parada Sailor Mars, con los brazos cruzados, y mirada asesina.
-¿Quieres unirte?-Dijo sarcástico, definitivamente se entrenó, y su ki era formidable.
Sailor Mars no contestó nada, sólo golpeo el suelo con su talón, haciendo elevarse un pedazo de roca, volteó a patearla y rozó la cara de Raditz, golpeando contra su casa.
-Ja…Lo siento…Vamos a tener que reservar para otro día chicas.-Las soltaba y las dejaba ir, la perra las había asustado. Y ahora sólo quería deshacerse de ella. Apenas notó que los dejaron solos se acercó a Rei, ella puso sus brazos a los costados de su cintura. Él se paró justo frente a ella con los puños a los costados...De un golpe la hizo desaparecer entre los árboles.
-Avísame cuando las lecciones con Nappa hayan terminado.-Dijo volteándose, quizá ni lo había oído de lo lejos que la mandó a volar. Se disponía a entrar a su casa, y una patada en la espalda lo tira adentro rompiendo la puerta, desplomándolo contra el suelo.
-Engreído ¿No?- Presumía Rei y se transformaba en su forma normal.- No necesito de mis poderes – Se regodeaba con malicia, y tomaba posición de pelea con sus puños.
-Jajajaja, yo tampoco necesito mis poderes para vencerte-Se levantaba y la atacaba con otro golpe de puño-¡Zorra!
Rei detuvo su puño con los antebrazos y la tiró chocando su espalda contra la mesada, se agacho y trató de derribarlo tacleando sus tobillos, pero él la levantó y la arrastró por todo lo que había en la barra de su cocina, ella enredó sus piernas a su torso aprovechando su cercanía, y por encima de su espalda trataba de noquearlo con los codos. Mierda el tipo era duro. Él se zafó de su agarre arrojándose con ella encima de la mesa, rompiéndola con la espalda de Rei en el proceso. Justo que iba a patearla en el piso, rodó y tomó una silla para partirla contra él, volvió a tomar unas ollas y lo golpeo en seco a la cara haciéndolo sangrar por la nariz. La tomó de la muñeca y la acercó acertando un rodillazo en su estómago, haciéndola escupir sangre. Joder, no era la misma incauta de la otra vez, aprovechando que se caía se acercó a patearla, pero ella pudo taclear su rodilla haciéndolo perder balance, él cayó y se dio la nuca con el borde de la mesada partiéndola. Tiró un puñetazo hacia la cara de Rei, ella lo esquivó, y rompía la pared en su lugar, ella aprovechó que su puño se incrustó a la pared y comenzó a dar rodillazos a sus costillas. Él la tomó del cuello con una mano levantándola, mientras liberaba la otra de la pared. Ella atajó el otro puño y enredó sus piernas a su brazo, y se lo torció tratando de partirlo o por lo menos liberar su agarre. Pudo doblar su brazo, y ahora estaba enredada en su nuca y golpeaba su cráneo. Resistía como podía ya que él la azotaba contra las paredes y golpeaba sus piernas. Alcanzó de nuevo el cuello de Rei y empezó a ahorcarla, así liberarse de esas piernas que lo estaban dejando sin aire. Ambos cayeron al piso agotados y sin aire. Pero esto se terminaba ahora, volvieron a rodar y levantarse de inmediato, Raditz cargó su rayo de Ki en su puño y Rei tenía las manos envueltas en fuego…Sailor contra Saiyajin…Se miraban adoloridos, llenos de sangre y moretones…Unieron sus cuerpos de golpe y comenzaron a desgarrar frenéticamente la ropa del otro, a tocarse y pasar sus manos por todas partes.
-¡Espera!-Gritó Rei- ¿Quién ganó?-Lo miró con intriga.
-Ahora lo veremos.-Contestó Raditz tomó su cabeza y acercó sus labios en un beso que les sacó todo el aire. Le rompía la ropa y la apretaba tan fuerte que sus dedos quedaban marcados como moretones. Ella desgarraba su ropa y lo arañaba y mordía, pegaban gritos y gruñidos de excitación. Ni siquiera alcanzó a quitarse bien los pantalones y las piernas de Rei se enredaron a su cintura, se besaban pasando sus lenguas por la boca del otro duramente. Había deseo en sus miradas.
-¡Espero que tengas algún tipo de protección o algo así no vayas a contagiarme alguna cosa rara!-Le gritó Rei, sintiendo la polla caliente contra su vientre.
-¡Por supuesto que siempre me cuido zorra engreída!-La voltea y desgarra su ropa interior. Desenreda su cola, se la enreda al muslo de la hembra, está tan lista y tan mojada, que sólo rozar su polla contra ella lo dejó empapado. La sostuvo de sus tetas y la penetró hasta el fondo, ella gritó su nombre, su carne estaba caliente, sentía que lo iba a derretir. Comenzó a jadear, a embestirla sin piedad. Ella gemía; chorreaba, alucinaba de placer. Sólo se sentía embestir sin importarle nada más, quería más, hasta el final. Las embestidas eran cada vez más veloces. Raditz sentía su miembro siendo succionado con dolor dentro de ella. Rei sentía su vagina siendo golpeada sin piedad. Cayó sentado al piso. Ella quedó encima de él, de espaldas continuando las embestidas. Raditz alcanzó su mentón y giró su cabeza para besarla. Su polla empezó a latir dentro de ella, y su centro se aprisionó aún más a su alrededor.
-¡AH MIERDA! ¡MUJER!
- ¡SÍ! ¡PUTA MIERDA SÍ!
Se vinieron juntos y cayeron rendidos al piso, tratando de recuperar el aire por cualquier medio. Rei aún seguía sobre Raditz, la abrazaba y la sostenía salvándola del frio del piso. Raditz estaba siendo inundado por el aroma del cabello negro de Rei. Sin decir nada quedaron dormidos, en el piso de la cocina-comedor, en la casa casi destruida. No faltaba mucho para el amanecer.
Raditz entraba a casa de su padre pasado el mediodía, rengueando con la cara llena de moretones y el labio partido. Su padre y su hermano lo veían entrar en ése estado lamentable.
-Mala noche eh…-Comentó Bardock.
-¡La mejor de mi vida!-Contestó Raditz sonriendo, y se sentaba a tomar un café. Su padre y su hermano no entendían nada, sólo lo miraban extrañados. Quizá se había vuelto loco.
Rei entraba de puntitas a su habitación, pero las manos de Ami la hicieron saltar de susto.
- ¿Rei qué te pasó? ¡Necesitas atención médica!- Exclamaba Ami un poco asustada.
-Estoy bien, sólo necesito bañarme y acostarme, hielo también.-Hablaba gimoteando un poco con las manos en sus costillas
-¡Pero dime qué te pasó!-Rogaba y la ayudaba a recostarse en su cama.
-La mejor noche de mi vida…-Suspiraba Rei y reía como tonta. Ami sólo la miraba creyendo que quizá se golpeó la cabeza por ir a entrenar a los bosques. Así que iba a insistir en que se dejara escanear en el área médica.
-Así como te cuento Lita, Rei vino toda golpeada de quien sabe dónde, y Mina dice que tiene dolores menstruales, pero estoy segura que es algo más. -Comentaba Ami mientras estaban reprogramando algunos turnos ya que ahora eran ellas dos solas.
-Vaya ¿Será que se empeña en seguir entrenado sola en los bosques? Esos lugares tienen animales muy peligrosos…Se habrá pegado un buen susto.
-¡Eso es lo raro! No está asustada ni nada. Está feliz, sonriente, de tan buen humor que ni te imaginas, creo que se golpeó muy duro la cabeza.-Seguía- Si no le hubiera insistido que descanse ella quería trabajar como si nada.
- ¡Ay no! –Dijo Lita en forma de epifanía- ¿Habrá matado a Raditz?-Se exaltó preocupada
-Dios…No creo… -Pensaba y revisaba los turnos- No lo sabremos hasta que Raditz vuelva de su día libre.- Pero…Mina…estoy segura que está llorando por algo, me angustia más ella, que la locura inexplicable de Rei.
- Deberíamos hablar con Serena y comentarle. Seguro querrá explicaciones cuando lea el informe de los turnos.- Terminaba Lita
-Sí, podrías ir tú y luego nos encontramos para entrenar, no he hecho ningún reporte en los libros sobre el ki. Prefiero las bibliotecas virtuales, pero el príncipe Vegeta tiene gusto por los libros. No me quejo –suspiraba- Pero tener ahora una copia descargada en mi laptop me seria práctico.
Lita se dirigía a hablar con Serena, sabía que sus días estaban ocupados, y quería informarle de los inconvenientes, en caso que no pudieran cruzarse durante el día y ella se enterara por otro lado.
-Hola Lita pasa, tengo reunión con el General en unos minutos.- Le abría la puerta de su oficina y la dejaba pasar- Me preocupaste un poco, ya que dijiste que era algo que solo me lo podías decir en persona.- Se sentaban en el sillón que estaba cerca de la pared
-Mira, no es grave en sí…Eeemmm bueno, no sé si habrás visto nuestros turnos de hoy, sólo estamos Ami y yo- Aclaró
-¿Sucedió algo con Rei y Mina?- Un poco alterada, no quería seguir sumando estrés a su angustia diaria.
-Mina está encerrada, y Ami jura que es algo un poco grave, aunque le haya dicho que son dolores de su ciclo, ella está segura que la vió como si hubiera estado llorando-Hizo una pausa, viendo a la princesa fruncir el ceño preocupada- Después…Rei, vino golpeada de anoche y con una cara de felicidad que ni te cuento, hasta quería trabajar sin importar su estado, diciendo que nunca se sintió mejor, le hemos preguntado y dijo que era secreto, pero que no nos preocupáramos.
-Vaya, se habrá golpeado la cabeza muy mal…Pero si ella dice que está bien y además feliz, no veo la preocupación, quizá tuvo un duelo en algún bar y se quitó las ganas de patearle el trasero a Raditz-Hacia una reflexión interna- Mina sí me preocupa, la he visto así con algún mal de amores, pero, ¿por qué no me contaría? Siempre me cuenta esas cosas. Me hace sospechar que es algo más.-Suspira frustrada
-Bueno, te lo quería decir personalmente, así no te preocupas tanto, Ami y yo nos encargaremos. Te juro que te mantendremos al tanto. Tú ocúpate de tus asuntos…En verdad lamento que te trajéramos problemas…
-No, por favor, no tienes que…
Golpeaban la puerta y ella iba a atender, era Bardock, puntual para la reunión.
-Su Alteza.-Saludaba- Señorita- Se dirigía a Lita.
-Hola Bardock, justo terminaba de hablar con Lita.-Aclaraba la princesa.
-Buenas Bardock, oye ¿Raditz, lo has visto, está bien?- Preguntó Lita angustiada de saber si Rei lo dejó enterrado por ahí.
- Sí, lo vi al mediodía, nunca estuvo mejor… ¿Algún problema Lita?- Levantó una ceja fijando su mirada, extrañado de su pregunta.
-Ah, no nada. -Le sonrió- Me alegra que esté todo bien entonces. –suspiraba aliviada y cruzaba una mirada con él.
- ¿General, quiere pasar a la oficina del Príncipe Vegeta? Ahora los sigo.-Definitivamente se dio cuenta de la mirada que compartieron. Y en cuanto se retiró detuvo a Lita - Bien… ¿Qué fue eso?-Le levantó una ceja.
-¿Qué? Sólo lo he visto cuando entreno con Kakarotto, y bueno me saluda…-Se ruborizó y desvió la mirada.
-¡Ja! Te ví. Tu no lo ves como lo ves a Kakarotto…Lita… ¿Estas usando a su hijo para verlo?
-¡¿Qué?! ¡No! Como se te ocurre, Kakarotto es un buen amigo y su padre es amable, nada más.- En realidad no quería ni pensar en eso. Quiso evadir a toda costa- Ve a tu reunión…- Finalizó y se fue.
Bardock pasó a dejar la lista de soldados que escoltaran al príncipe Vegeta y al príncipe Darien para la firma de algunos documentos protocolares. En verdad que fue un trabajo bastante tranquilo, y satisfactorio. No quería adelantarse, bajar la guardia no era cosa suya. Y quedó bastante sorprendido de observar a un humano con un ki que nunca vio antes, debe ser gracias a los saiyajin que compartieron sus conocimientos. Se retiraba muy satisfecho de presentar un buen trabajo al Príncipe y la Princesa.
Serena vió a Bardock retirarse y se quedó viendo a Vegeta. Seguía sentado revisando su laptop y programando algunas cosas en su scouter, también lucia cansado como ella, se acercó a masajear su cuello y sus hombros, él suspiró muy fuerte, las manos de su esposa lo sedaban.
-Mala noche…-Preguntó Serena un poco en chiste.
-¡Hm!- Gruñó con disgusto, pero ya no podía aguantar sin tocarla.
-Podemos…Seguir intimando…es solo cuando duermes ¿No?- Estaba desesperada por sentirlo. Comenzó a besar su cabeza, su cabellera negra tan suave…
-Aaaaah… Serena…-Suspiró el príncipe. Volteó su cabeza y comenzó a besarla, sus labios dulces, parecían darle de beber el néctar que necesitaba.
La princesa reía internamente, se sentía feliz-…Vegeta…- Se sentaba en su regazo, se dejaban envolver de sus abrazos - Te necesito…Vegeta…Por favor.- Jadeaba de deseo.
La voz de su esposa lo envolvía, su pene se endureció enseguida, quería seguir…Golpearon la puerta para otra reunión. Se quedaron con sus frentes unidas riendo un poco. Y se miraban seriamente. Se acomodaban un poco como ocultando la evidencia
-No me enojaría si mataras a quien está detrás de la puerta- Lo vió levantarle una ceja sorprendido. - Ésta conversación queda pendiente… -Daba una pequeña carcajada coqueta, guiñándole un ojo a su esposo.
-Vas a matarme tú un día de estos-Replicó acomodándose el bulto de sus pantalones. De nuevo sin poder evitarlo, la imagen de ella tirada en el piso de la habitación matrimonial volvía ¡Mierda! Apenas bajaba la guardia volvían esos recuerdos y otros más…Sacudía su cabeza. –"Solo un poco más, un tiempo más y todo volverá a la normalidad"- Rogaba en su mente.
Rei volvía a trabajar, pasaron un par de días desde su incidente con Raditz y necesitaba hablar con él. Revisaba sus turnos y ahí estaba, la vigilancia de los techos la compartirían unas dos horas. Por su parte Raditz estaba ansioso, tenían que volver a verse y aclarar un par de cosas. Esperaba que no siguieran como rivales o mínimamente aclarar lo de hace un par de noches, quizá pedirle el número de su contacto y comunicarse o arreglar en privado, pero quería aclarar todo ya…Y ahí estaba, seguro llegó temprano como siempre. Se subía al techo del lado sur opuesto al de ella, y comenzaba su rutina habitual. Ella también parecía seguirla, pero se notaba relajada, hasta le dedicó una sonrisa amable de saludo.
- ¡Hey! Raditz…Eeemmm…- Se juntaron en el techo del área este, Rei estaba un poco nerviosa, pero con tono tranquilo, miraba de un lado al otro, no sabía cómo decirle – Sobre el otro día… - Lo vió abrir grande su mirada y tensarse un poco- …Lo siento… -Contestó
¡Mierda! ¿Lo siento? ¿Por lo del duelo que rechazó o la otra noche? ¿Estaba arrepentida? ¿Lo estaba rechazando? Bueno… De ser así tiene que tomarlo como siempre, como todo un guerrero. Raditz detuvo su tren de pensamiento y se paró firme – No hay que pedir disculpas por nada…-
-¡Claro que sí! No me quedé a probar tu desayuno- Rió coqueta- Pero podemos arreglarlo hoy… ¿Te parece?-Entusiasmada.
-¡Sí! Tu número de contacto…- Se sintió inundado de alivio y felicidad. Luego de intercambiar contactos. Siguieron trabajando normalmente.
…
-La verdad me sentí muy mal por la recarga de trabajo que tuvimos que darte el otro día… -Ami suspiraba frustrada, se sentía mal con el comandante Nappa por las molestias
-Eh, no hay problema usted también se recargó de trabajo… -Aclaraba su garganta- Así que, no hay de qué…-Estaban de nuevo en la biblioteca, Nappa no era de leer mucho, pero le gustaba estar ahí para cargar libros pesados o ayudarla en lugares altos hasta que la Sailor perfeccionara volar.
-Eeeeh… Ami está bien…Nappa- Se sintió la cara prenderse fuego de la pena, realmente disfrutaba de su compañía, hasta quería llegar a conocerlo mejor.
-Ami… -Repitió… ¡¿Pero qué mierda estaba haciendo?! Hace un tiempo le dijo a ése par de mujeriegos que se controlen y ahora él caía sin parar en el encanto de ésta hembra. Aunque para hacer diferencias él no era un mujeriego, no sería del tipo de relación casual…Sacudía su cabeza ¡¿RELACION?! ¡¿Ya lo estaba viendo así?! ¡Carajo, basta! Ella ya lo está viendo raro por su actitud, tiene que calmarse.
Ami lo observaba con el ceño fruncido pensando, qué estaría pasando por su cabeza. Él ha sido muy amable con ella, se notaba de lejos que no era un mujeriego o algo así, siempre lo veía trabajando…O sólo hablando de trabajo…-Nappa… ¿Qué haces en tu tiempo libre? –La pregunta salió inevitable, sin filtro.
-Yo suelo ir a entrenar, o juntarme con un par de soldados en mi casa por unas cervezas. Los bares no son lo mío. O andar buscando hembras por ahí tampoco –No sabía por qué pero fue fácil ser honesto con ella –Creo que me acostumbré a estar solo y sólo ocupar mi tiempo a mis obligaciones.
-¡Wow! Tenemos mucho en común.- Se sorprendía Ami, le levantó la mirada sonriendo y él la vió directamente a sus ojos azulados, sin poder dejar de verse, quedaron así por casi dos minutos. Hasta que Nappa, puso su mano encima de la de ella, y notó como no la retiró. Es más hasta volteó su mano para tomar la suya. Todo parecía tan natural y cómodo para los dos
-Señ…Ami… ¿Te gustaría dar un paseo algún día?- ¡Mierda! ¡Ya está! Y que Dios lo ayude. Su respiración se detuvo mientras esperaba la respuesta.
- Por supuesto Nappa, me encantaría.-Dijo con total honestidad- Ya tengo tu número de contacto, así que podemos comunicarnos por ahí - Sonreían y se ruborizaban.
…
Serena apenas tuvo un tiempo considerable para hablar con Mina, fue de inmediato a verla. Sailor Venus ya retomaba sus horarios habituales, pero evadía las preguntas de las chicas, aún no se había encontrado con la única persona que no podía evadir…Serena. Y para colmo le habían tocado turnos del patio con Kakarotto, sólo faltaba que se abriera un hoyo en el suelo que la tirara directo al infierno. Pero el guerrero ni le dirigía la palabra, para su fortuna, sólo le dedicaba miradas de asco que le hacían revolver el estómago. Ella bajaba la vista todo el tiempo, su conciencia le dictaba que debía disculparse, pero se notaba que él no iba a aceptar sus disculpas.
-¡Mina!- Serena la interceptaba en el patio.
-¡Ho-hola! Serena… ¿Necesitas algo?- Se hacia la distraída.
-¡Hm! No te hagas la tonta…Necesitamos hablar…Me contestabas cortante los mensajes… ¿Pasó algo?- Serena estaba muy preocupada, no entendía éste cambio de actitud tan lúgubre.
-¿Cómo qué? Sólo…Tuve mi ciclo y…fue más doloroso que de costumbre, nada más- Trató de dibujar una sonrisa como pudo.
-Tu no Mina, apenas puedo con que Vegeta me evada, pero… Tú no lo hagas…-Miraba triste al piso y sus hombros caían en derrota.
-Serena…-Frunció el ceño, su mejor amiga estaba necesitándola, y ella estaba con sus tonterías- ¿Siguen mal? Lo siento, podemos juntarnos lo más pronto posible, cuando no entrenemos, para hablar.
- Hace unos días tuvimos un acercamiento, creí que pasaría algo. Pero nada. Me evade -Retuerce sus dedos- Hasta le propuse…intimar- Susurraba -…Hasta parecía interesado, pero luego nada. Me la paso pensando en eso. Aunque también he tenido avances en mi nuevo entrenamiento con Rei, quiero ayudarlo- Sintió el abrazo de Mina, por fin se sentía relajar un poco.
-Serena, lo siento, te juro que no es nada lo mío- Mentía, su drama era culpa de su estupidez y sólo tenía que concentrarse en su amiga que necesitaba ayuda. Sintió una llamada en su comunicador- Espera… -Leía y era el Príncipe Darien - Es Darien –Contestaba -Hola Darien, ¿Por fin un tiempo libre?
-¡Hola Mina! ¡Sí! Creo que me prometiste un paseo la última vez que nos comunicamos. Quizá ir todos a un lugar en la ciudad y ponernos al día- Proponía Darien.
-¡Sí! Podemos hacer una reunión. Hacer pizzas…-Miraba hacia atrás a Serena ocultándose de la vista de Darien, sabía que no quería que la viera así, la conocía demasiado
-¿Pizzas…de Lita?- Preguntó divertido.
-¡Oye! No te quejaste nunca de mis sándwiches o mis sopas instantáneas-Arrugaba la nariz-¿Acaso ser hermano de un Rey te volvió más exigente? Jajajajaja.-Reían juntos, y vió a Serena ocultar una carcajada –Desde que llegamos hemos tenido tantas obligaciones, que nos vendría bien juntarnos como en los viejos tiempos- Sonreía, quizá a su amiga también le vendría bien.
-¿Viejos tiempos?... ¿Cómo hace unos meses? Jajajaja –Se puso a pensar-Quizá deba llamar a Serena y avisarle para que el Príncipe Vegeta también nos acompañe
-Sí, se lo aviso yo personalmente si quieres- Suspiraba- Me vendría bien distenderme-Cerraba los ojos
-¿Te pasa algo? ¿Mal de amores?- Fruncía el ceño preocupado
-Ah, no, para nada, tuve un par de días estresantes nada más- Se le ocurría una idea- ¡Oye! ¿Recuerdas tu último cumpleaños? ¿La fiesta en la piscina? La pasamos bien y comimos una barbacoa. Podemos repetir- Decía contenta, recordando que estuvieron reunidos hasta el amanecer, miró hacia atrás a Serena y ella asentía.
-Bueno, tenemos una cita Señorita- Le guiñaba un ojo en broma
Cortaba la llamada y organizaba con Serena algunos detalles, la piscina de natación del catillo era ideal, y en caso de estar los turnos reservados para entrenar, podrían ir a la piscina que tenía Darien donde se hospedaba. Pudo distraer su mente, hasta sentirse auténticamente contenta. Hasta que cruzó una mirada con Kakarotto, el estómago se le revolvía, sólo la calmaba saber que él al igual que ella no contó nada, sólo el tiempo iba a enterrar ése horrible recuerdo.
…
-Así que el príncipe Vegeta no quiso venir…-Comentaba Darien a Serena, sentado al borde de la piscina en los dominios del Príncipe Vegeta -Haaaa… Si hubiera sabido que tu madre le contó del cortejo…Eso explica por qué me mira así en las reuniones ¿Te he dado problemas con él? ¿Quieres que hable personalmente con él?
-No, ya lo hablamos y no hay problema. Y además no es que no aceptó venir porque estabas tú…es que…No le gusta perder su entrenamiento y fue todo tan a última hora que no pudimos hacer espacio para coordinar los dos juntos.-Hacia una pausa, Serena vestía una malla enteriza color rosa, y su cabello recogido, Darien vestía unos pantalones cortos de baño y una camiseta azul. Hablaban con los pies en el agua, mientras Ami y Rei hacían una pequeña carrera, y Lita y Mina se pasaban una pelota en el agua.- Hubieras visto la cara que puso cuando le dije que me hice amiga de su hermano y su esposa, y que iríamos a su cumpleaños, Jajajaja- Reía tratando de cambiar su cara.
-Bueno…Ahora que lo pienso el saiyajin Kakarotto que siempre acompaña a tu esposo, también me mira algo curioso. Especialmente una vez que me encontró entrenando- Hizo una pausa –A menos que quiera pedirme una cita… ¡Vaya! Jajajaja ¿Seré yo quien atrape al SuperSaiyajin? –Se doblaba a carcajadas
- ¡Jajajajaja!-Serena compartía su risa - Tú no cambias eh…Bueno es tu oportunidad de impresionarlo, está en la puerta, le tocó a él ser mi guardia - Señala en dirección de Kakarotto, que estaba en el marco de entrada
-Sí, no veo para qué necesitas uno ahora. Estamos dentro del castillo rodeado de Sailors- Pensaba un poco… - Sí es obvio que le gusto, y ésta es su excusa para verme, puedo invitarlo a nadar, y ver a qué me enfrento o invitarlo a la barbacoa. Jajajajaja- reía de nuevo tirándose al piso
Lo miraba y todo parecía ser como antes, compartían risas y chistes - Oye… ¿por qué te metiste en la piscina con camiseta?- Le levantaba una ceja curiosa
-¡Oye! ¡Sí! ¿Qué te sucede?-Preguntaba Mina saliendo de la piscina y parándose al lado de él.
-Eeemmm…Mejor no-Darien se ruborizaba avergonzado.
-¿No confías en nosotras?-Preguntaba Mina guiñando un ojo.
-Anda, no me obligues a electrocutarte, es más cómodo, además la mojaste al meterte-Lita se unió a la insistencia.
- ¡Ha! A veces me pregunto por qué me junto con ustedes…- Refunfuñaba Darien.
-Jajajaja sería tu oportunidad de impresionarlo.-Serena se refería a Kakarotto y reía.
-Está bien…- Las chicas lo empezaron a rodear -…Dios…Ustedes…- Se quitaba la camiseta, y rebelaba un cuerpo tallado y engrandecido a la perfección. Con pectorales amplios, como sus hombros, y abdominales de acero.
-¡PERO MI PUTA MADRE! ¡ ¿QUÉ TE PASÓ?!- Mina estaba sangrando por la nariz.
-¡Ya! ¡Me pongo la camiseta!- Justo que iba a volver a ponérsela Lita se la arranca de la mano y se tira al agua con ella. Hasta Ami se ruborizó al verlo.
-¡Dios es como si…Dios! ¡Eso!- Mina se acercaba a picarlo con su dedo.
Vegeta escuchó el escándalo en la zona de natación, pero a pesar de haberse prometido enfocarse en sus repeticiones en la cámara de gravedad, se fue a echar un vistazo, se apareció junto a Kakarotto, se saludaron con la cabeza en silencio. Y vió el pequeño show que ofrecía el príncipe, su esposa sólo reía, pero Mina, se acercaba a él y lo tocaba con su dedo.
-Sabes Mina…- Dijo Darien levantando una ceja -…Sigues siendo distraída.- La tomó de la cintura y la tiró con él al agua, las demás se tiraron riéndose y jugando.
Kakarotto sólo suspiró pensando que Sailor Venus en verdad era una mujer poco recatada. Pero se distrajo rápido viendo a Lita en mallas. Vegeta sólo observó que todo parecía ameno, y su esposa se divertía, y a pesar de no ser con él, le gustaba escuchar sus carcajadas. No le mintió cuando dijo que veía al príncipe como un hermano…Aun así…Hay algo en el Ki de ése tipo, que lo hace punzar su instinto. Trata de no prestarle atención, pero cada vez que está cerca, ahí aparece. Se da la vuelta sin decir nada y se va.
…
Hasta aquí este capítulo y un saludito a
OhaioIzumikun: Ahora mejor hacer sopapa con el ano, con todas las emociones de éste cap, espero no haberte agotado.
También saludito a quienes me dejan MP, gracias por su apoyo, no publico sus nombres aquí, ya que de seguro lo hacen para que el Señor Jesús no se entere que leen estas cochinadas. Y no, mis cochinadas me gustan así XD. Así que bienvenidos al infierno conmigo.
