XXlalalulu: Hola! Preparaos para los pinshes shingadazos. Tensión, drama y mucho dolor gente querida…
Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida XD
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 16
En el planeta Yardrat. Vegeta y su séquito de Elites por fin se reunía con el gran patriarca Pybara. Les sorprendía la transformación del SuperSaiyajin.
—Ah, es impresionante…— Miraba a Kakarotto de cerca y lo picaban con un dedo.
—Eh, Gracias patriarca— Le dedicaba una reverencia al regordete gigante, que tenía cara de bonachón. Le sorprendía que hace ya tiempo no hayan eliminado su planeta, su Ki era bajísimo, y su Patriarca un ser más que pacífico— Usted también me impresiona.
—Oh, lo siento es por mi tamaño…—De golpe lo vieron hacerse más pequeño— ¿Así mejor?— Reía divertido. Los soldados estaban impresionados y el Príncipe también. Quizá sí ocultan poderes más que interesantes para aprender.
—El Príncipe Vegeta en verdad quiere hacer un tratado de forma pacífica, y les promete protegerlos de cualquier amenaza— Comenta Bardock.
—Pero si eran ustedes quienes nos amenazaban Jajajaja— Ríe mientras se multiplica en varias copias iguales y pequeñas de él mismo, y los señala acusándolos.
—Mi padre el Rey Vegeta fue quien lo hizo. Si ustedes se alían a nosotros, juro darles protección, y ustedes pueden seguir una vida tranquila. —Concluía
— ¿Usted es el Príncipe Vegeta? Creí que era el grandote. — Señala a Raditz— Usted es el Saiyajin más pequeñito.
Vegeta rechina los dientes, debe recordar no iniciar una guerra en ése momento por una tontería, se notaba en la naturaleza del Patriarca ser así de espontaneo y honesto. Algo muy parecido a Kakarotto. — Sus técnicas son interesantes. — Trata de cambiar de tema antes de que la vena en su frente explote— Puede que podamos intercambiar protección por enseñanza…
—Hmmm…Bueno no es tan fácil, ustedes llaman Ki a lo que nosotros llamamos espíritu, si vemos que su espíritu es sabio para usar nuestras técnicas de forma responsable, lo aceptamos. No sé si esta alianza les sirva de algo.
—Pero la paz…A ustedes les vendría bien. — Concluye Vegeta, sorprendiendo a varios habitantes del lugar, incluido al Patriarca.
— ¡Oh! ¡Muy bien muy sabio!—Se acerca a tomarle la mano y sacudírsela en acuerdo— ¡Muy bien, muy bien! Ahora somos amigos. — Se da vuelta y alza las manos— ¡Somos amigos de los saiyajin!— Todos aplaudían y se acercaban a saludar. Aunque la negociación salió bien, el hastío de Vegeta ante tantas demostraciones de afecto lo tenían fluctuando su Ki colérico. Tanto que Kakarotto y Raditz se acercaron por detrás de él en caso de que se desatara su furia.
— ¡Hola! ¿Broly?— Saluda Raditz— ¿Qué pasa?— La cara del legendario lo preocupa, se aleja porque el alboroto no lo deja oír— Éste Scouter es muy viejo.
— ¡Raditz deben volver de inmediato! ¡La nave de la Princesa fue emboscada por el Rey junto con su séquito! — Broly nota la mirada del guerrero…Pasmado, no puede procesar, parpadea. — ¡Raditz reacciona, no sé cuánto tiempo tenga, debes pasarme con el Príncipe!
— ¡De inmediato!— Una piedra en su garganta le dificulta respirar. Ruega en silencio que todo sea mentira, un error. —Príncipe Vegeta… — Dice lo más calmado que puede y le pasa el Scouter.
— ¿Qué?— Toma el Scouter algo confundido y asustado por la mirada de Raditz— ¿Broly, que sucede?
—Su Alteza, el Rey emboscó a la Princesa, la tiene a ella y sus Sailors retenidas en el palacio.
El rostro frío de Vegeta, contrasta totalmente con la explosión que acaba de sentir en su pecho. — ¡¿Cómo?!— Todo el mundo se voltea, su séquito se acerca. Lo ven colérico apretando sus puños. Raditz le quita el Scouter y lo pone en altavoz.
—Rápido Broly, puede que ya te hayan rastreado. —Indica pidiendo que se dirija a los demás.
—El Rey ha secuestrado a la Princesa y su séquito, no sé qué pretende, la emboscó justo cuando iba a salir de la atmosfera de Vegeta-sai. Su nave quedó casi destruida, y fue remolcada al palacio. Las comunicaciones con ustedes están cortadas, sólo conseguí un viejo Scouter de Freezer. Por favor vuelvan, lo más pronto posible. Intentaré acercarme al palacio y ver qué sucede.
—Gracias Broly. —Vegeta lo saluda y corta. Los demás se miran entre sí, no pueden creer el ultraje del Rey hacia sus parejas. Como un maldito cobarde. — Un miserable eso es lo que es. — Vegeta piensa, en tanto se excusa con el Patriarca diciéndole que debe irse por un asunto de vida o muerte. Cinco días…Cinco putos días para llegar y de seguro sería tarde, pero debe intentarlo igual.
—No puedo siquiera comunicarme con El Palacio— Bardock trata de llamar desde su scouter— ¡No vamos a llegar! ¡Puede que ya sea demasiado tarde!— Una vez más siente revivir un dolor conocido dentro de él.
—Padre tranquilo. — Se acerca Raditz, a pesar de estar al borde de perder la calma— Si no mantenemos la calma será peor. Debemos apurarnos éso es todo. — Resopla iracundo.
Kakarotto está congelado en su posición, su transformación desapareció apenas oyó la noticia. Puede sentir empatía por lo que su padre siente. La pérdida de alguien tan importante, pero ésta vez no tiene esperanza, sabe que a pesar de ir lo más rápido posible, nunca legarían a tiempo…Es tarde…—"Tarde, tarde"— Se repite—"Tarde, tarde…"— Mira sus puños presionados en frustración, casi de manera dolorosa siente tronar sus dedos, cae al suelo. Y empieza a golpear lleno de ira el suelo debajo de él, grita desaforado. Haciendo girar a todos hacia él. — ¡TARDE, TARDE! ¡SIEMPRE ES TARDE! ¡NO IMPORTA SI SOY EL SUPERSAIYAJIN, NUNCA LLEGO A TIEMPO, NUNCA, NUNCA!— Solloza muy fuerte sin poder llorar, sólo sabe que duele.
Vegeta se dirige a arrastrarlo del cabello si es necesario a la nave, lo entiende, pero debe controlarse, el Patriarca aparece justo entre él y Kakarotto.
— ¿Es un ser querido por quien llegan tarde?— Pregunta viéndolos a ambos Saiyajin muy alterados.
— ¡Sí, por eso necesitamos irnos ya mismo!— Enojado, se acerca a tomar del brazo a Kakarotto— ¡No se te ocurra rendirte maldito idiota!
— ¿Vieron lo que hice recién? Se llama teletransportación…Ustedes también pueden aprenderla. Pueden llegar en unos segundos a cualquier lugar que hayan detectado un Ki conocido.
— ¿Usted puede llevarnos? – Pregunta Raditz desesperado.
—No, lo siento. Es contra las reglas. Pero puedo enseñarles ahora mismo. No es lo ideal…Pero estoy seguro que uno de ustedes podrá lograrlo. — Se miran entre ellos, qué otra opción les queda.
Las Sailors se despiertan en un calabozo, tienen un dispositivo en su cuello que restringe su ki y los movimientos de sus pies y manos hacia atrás.
— ¡Serena! ¡¿Dónde está Serena?!— Lita y las demás la buscan desesperada pero no está con ellas, el lugar es pequeño.
— ¿Qué carajos pasó?...No entiendo qué sucede…—Mina está asustada, al intentar levantarse y querer acelerar sus paso cae— Agh, es como si estuviera atada pero sólo veo los aros de luz alrededor de mis pies.
—No sólo drenan el Ki, también impiden el movimiento. Se usa para criminales peligrosos…—Ami llega a la conclusión que están en los calabozos del palacio, espía un poco y ve cuatro guardias apostados al final del pasillo, tienen la insignia del Rey— El Rey Vegeta… Secuestro a nuestra Princesa.
— ¡Qué mierda quiere ése viejo con ella!— Rei se desespera al pensar— ¡No! ¡Por favor no!...Que aún no sea tarde— Reza en voz baja y un par de lágrimas caen por su amiga, su protegida, que ahora enfrenta sola al enemigo.
— ¡Cierren la boca o les pondremos las mordazas también!— El soldado Élite les ordena.
—Jajaja…Tienes suerte que el General Bardock no esté aquí…Ya muero de ganas de electrocutarte hasta dejarte frito. — Lita lo mira en amenaza, casi segura de que se dará el gusto.
— ¿Saben que es traición lo que cometen? ... ¿Qué creen que hará el Príncipe al volver y enterarse? Ustedes, y todos los que hayan ayudado a esto ya están muertos— Rei los amenaza.
Los guardias se acercan hasta su celda, a una distancia prudente, prevenidos –Hasta que el Rey Vegeta no muera…El que manda es él. A la vista de él, su hijo es el traidor, por no querer dar a Vegeta-sai un heredero puro Saiyajin…—Finaliza y se dá la vuelta.
—Que honorables guerreros… Enfrentándose a cuatro mujeres atadas… ¿Por qué no se acercan más…A qué le temen?— Rei sarcástica los desafía…Pero ellos se quedan en silencio y no les hacen caso.
Monaka y Lemo se encuentran en una celda pequeña, sin collar de restricción, les parecieron tan débiles que no se molestaron, siquiera en dejarles guardias. Sólo los tiraron ahí y se fueron.
—El Príncipe Vegeta me matará…Y tendría razón— Se lamenta Monaka— La Princesa es lo más importante para él, y no la cuide como se debía. — Mira a sus pies frustrado.
—No es que pudiéramos hacer mucho… Nuestra raza no es de guerreros— Lemo se pone a espiar un poco, quizá la falta de vigilancia les juegue a su favor y puedan huir— Los cerrojos son dobles y electrónicos…Quizá pueda causar un cortocircuito de alguna forma y—Una explosión en el pasillo los tira hacia atrás. Escuchan a alguien acercándose corriendo.
— ¡Chelye!— Exclama Lemo.
— ¡Señorita, gracias!— Monaka la ve contento.
— ¡Ja! Te dije que yo era enfermera de guerra— Se ríe y apunta con su arma. — ¡Cúbranse!— La primera explosión causa daño en el cerrojo pero no lo rompe— ¡Mierda! ¡Vamos de nuevo!— Los libera y salen corriendo, pero antes desencapsula un par de armas más para Monaka y Lemo.
— ¡Sé dónde están Las Sailor!— Monaka apura el paso, debe liberarlas, son las únicas que pueden proteger a la Princesa.
Serena siente el frío del piso, y un poco de mareos al intentar moverse, está muy desorientada, apunta la vista y es un gran salón, siente haber estado en ése lugar antes, pero no lo reconoce bien. A lo lejos una figura de un Saiyajin sentado en lo alto de unas escaleras…Es la sala del trono en el Palacio. Rápido busca en su ropa el broche para transformarse, y ahí está, no se lo quitaron.
—Sabes…Eres demasiado parecida a tu madre— El Rey Vegeta se para y se acerca muy lentamente a ella. Ella se aleja hacia atrás inútilmente y se transforma— Tus ojos y cabello son como los de tu padre, me pregunto si cuando tengas el Cristal de Plata, también se te volverá más claro su color, como le pasó a tu madre. —Empieza a quitarse la capa roja, y a desabrochar la parte de arriba de su armadura. Serena sólo puede temblar del miedo, aun así se endereza para enfrentarlo.
—Su Majestad…No sé qué es lo que quiere hacer, pero, necesito saber que mis Sailors están a salvo. — Pega un salto cuando siente la armadura tocar el suelo ¿Qué pretende? ¿Por qué la ve así?
—Jajajaja, debo agradecerte en parte, hacía tiempo que no me daban ganas de entrenar. —Le daba una sonrisa maliciosa como si estuviera a punto de devorarla, y fuera totalmente inevitable— Pero por fin me cobraré una vieja deuda…Que tengo con Serenity.
— ¡Hm! ¡Vegeta me dijo que sospechaba que mi madre lo rechazó en su juventud! ¡No es mi culpa! ¡Su orgullo lo está haciendo cometer un error!— Lo mira presa de la ira, fúrica. Aprieta sus puños— ¡No soy mi madre!
— ¡Sí, ésa es la mirada que buscaba! ¡Furia, enojo!—Sonreía triunfal. — Pero estas intentando lo mismo que ella…Estar con un Saiyajin…Debilitar mi raza. Si quieres pensar que es porque me rechazó, me importa muy poco. — Apunta su mirada asesina.
— ¡Yo no soy débil!— Serena toma posición de pelea.
—Ahora mismo te voy a mostrar cómo un viejo moribundo como yo, puede acabar con una Selenita como tú. — De un grito estridente se acerca a golpearla. Serena gira y apenas lo esquiva, y ve como rompe el piso y la pared. Mierda el viejo sigue siendo un Saiyajin después de todo. Y está peleando sin restricciones. Se levanta y esquiva un par de patadas, usa su tiara lunar para derribar un par de columnas para que caigan sobre él. Alcanza a atraparla de una pierna arrastrándola violentamente por los escombros. Sin dudarlo intenta cortar su brazo con la tiara, pero se resiste bastante, hasta que la suelta de un impacto duro que le da en la cara con su escudo, intenta irse por la puerta, pero es abalanzada por una lluvia de golpes de ki que le lanza el Rey, de inmediato forma una esfera a su alrededor, se acerca y acierta fuertes golpes empezando a rajar la superficie.
— ¡Ayuda!— Grita Serena desesperada escuchando movimiento afuera. Si bien le causó algunas heridas al Rey, las de ellas eran algo profundas y no le daba tiempo a curarse, y a este ritmo no tendría tiempo para defenderse tampoco.
— ¡Jajajaja! ¡Sal de ahí! ¡Afuera sólo hay soldados míos apostados, para asegurarse que nadie nos moleste!— Seguía golpeando la esfera en la que la Princesa se protegía, era su oportunidad de arrinconarla. Por fin rompe totalmente la barrera, pero ella usa unos pequeños escudos en sus brazos, para protegerse de sus golpes, escapa por debajo de sus piernas, pero la atrapa del cabello y la lanza hasta las escaleras del trono.
— ¡Padre!— Broly está a las puertas del salón del trono, puede sentir el débil Ki de la Princesa…Y los ruidos de golpes adentro— ¡Abre la puerta!— Ordena.
— ¡No te metas! ¡No te conviene!— Explica Paragus— Jaja, el asunto que está sucediendo detrás de esas puertas nada tiene que ver con nosotros. Estos soldados… — Señala a su alrededor a todos los guardias dispuestos a atacarlo—…Están a mis órdenes.
— ¡Me importa una mierda! –Sisea y avanza para entrar. De pronto siente algo disparado a su cuello. Se lo toca…Es el collar de control. Mira a su Padre consternado.
—Te lo dije…Éste collar es mejorado— Toma un control en sus manos y presiona un botón. Le tira las manos hacia atrás como si estuviera amarrado— Drena tu ki y limita tus movimientos— Lo mira a los ojos— No hay nada que puedas hacer.
—No…—Susurra y rechina sus dientes en frustración.
Dentro del salón del trono, Serena resistía los ataques tirada en el piso cerca de la escalera donde la había lanzado. El Rey comienza a tirar combinaciones de explosiones de Ki y patadas, sus hemorragias no son graves, aun así lo debilitan, pero a cualquier precio va a eliminarla con sus propias manos. Cuando rompe la barrera no duda en atraparle el cuello con sus manos, sin embargo, Serena logra hacer unos pequeños escudos con las manos sobre las del Rey, evitando que la presione con toda su fuerza. Pero esos escudos también empiezan a ceder y se siente estrangulada. La aleja del piso y la estrella de nuevo sin soltarla en el mismo lugar.
El Rey ya no ve el rostro de la Princesa, sino el de La Reina de La Luna. Vuelve a golpearla contra el piso sin soltarle, mientras sus escudos apenas resisten, y sus fuerzas se concentran en estrangularla y nada más…Es la Princesa…Es la Reina…La Princesa…La Reina…La Princesa…La Reina, la Reina…Serenity…Serenity…
—S-S-Serenity…—Solloza apretando su mandíbula. — Serenity…— Gruñe con tristeza— ¿Por qué? ¿Por qué?...Dime…Serenity—El Rey Vegeta llora por primera vez en su vida. Serena no cree lo que ve…Lágrimas, y frustración total, mientras sus escudos ceden, la presión comienza a quitarle la fuerza a su cuerpo herido, lleno de dolor.
Broly es preso del pánico, cuando siente el Ki de la Princesa comenzar a desaparecer…El silencio es lo peor, está muriendo…Y él no puede hacer nada. — ¡NO! ¡PRINCESA, PRINCESA!— Ruge y grita frustrado.
— ¡Llévenselo! ¡Y encuentren a la puta con la que se revuelca y enciérrenla también!— Paragus da la orden, y Broly se endereza completo, comienza a rugir y gritar desesperado, mientras de igual manera, el collar drena su Ki. Comienza a luchar, se acercan un par de soldados, pero no se atreven a tocarlo al sentir una explosión cerca de los pies del Legendario, una fuerza como una ráfaga tira a todos hacia atrás, y de otro grito explota hacia arriba, aumenta su tamaño y rompe el collar de control. Sigue rugiendo descontrolado, y de un impulso derriba a los soldados apostados a la izquierda de la entrada.
— ¡Broly no!— Paragus inútilmente trata de detenerlo, pero ya es tarde…El Legendario ha despertado.
Broly, ya no ve la razón, sólo siente un volcán con la necesidad de arrasar lo que encuentre a su paso. Lo primero son los soldados, sólo una mitad, los otros huyen asustados, sólo las ráfagas de su ki hacen volar escombros a su alrededor. Paragus huye. El final de Vegeta-sai está cerca, y él debe huir mientras puede.
En el momento que Serena baja totalmente sus manos dejando su cuello al descubierto, una explosión gigantesca destruye la entrada. La tiran al suelo inconsciente. El Legendario se acerca a toda velocidad y de un gancho derecho hace desaparecer al Rey Vegeta entre los escombros. Varios soldados vienen a atacarlo, él se lanza a eliminarlos. Vuela y se tira en caída libre a aplastar un grupo que lo atacaba.
— ¿Qué fue eso?— Pregunta Mina al escuchar explotar las puertas. Sienten el alboroto entre los guardias, y arrojan un pequeño control dentro de sus celdas.
— ¡Señoritas eso es para liberarlas!— Grita Lemo mientras es obviamente atacado— ¡Rápido!
— ¡Sí!— Afirma Ami tomando el control y liberándose de los collares. La primera en salir rápidamente es Lita. Se abalanza de frente a quitar las manos de los guardias de Lemo, Chelye y Monaka, los arroja lo más lejos posible, y se apura antes de que contraataquen.
— ¡Jaja se los dije, hijos de puta!— Toma el cuello de dos— ¡Trueno de Júpiter! ¡Resuena!—No los suelta hasta dejarlos muertos— ¡Corramos!— Salen y el par de guardias que quedaban intentan detenerlas. Ami lanza sin dudarlo esferas de hielo a golpearlos.
— ¡La Princesa está en la sala del trono con el Rey! ¡Escuché muchísimas explosiones hay que apurarse!— Chelye sólo ruega que Broly está a salvo. Un temblor los hizo parar unos segundos mientras salían a la superficie. Ven hacia arriba, una ráfaga de luz y el rugido de Ozaru…Broly perdió el control— Es…Broly…—Suspira atragantándose en su tristeza
— ¡Chelye! Iremos a ayudarlo a que entre en sí. No vamos a dejarlo— Mina la reconfortaba, mientras se dirigían a rescatar a Serena. Al llegar varios soldados que intentaban detener al legendario, comenzaban a atacarlas a ellas, en el medio de escombros que volaban sin control por los aires.
— ¡Rodeen lo más que puedan, Serena debe seguir por ahí!—Rei intenta rescatarla— ¡Encontrémosla como sea!— De un salto se adelanta a atacar un grupo de soldados con una pared gigante de fuego— ¡Fuego de Marte!— Explota limpiando el paso permitiendo que los demás avancen. Una columna gigante está a punto de caer sobre Chelye y Ami. Mina usa su cadena para sostenerla.
— ¡Rayo Creciente! ¡Fulmina!— Mina intenta destruir la columna no cree que su cadena soporte mucho. Ami y Chelye se cubren de la explosión de la columna, que la convierte en meros escombros dejándolas avanzar.
En el planeta Yardrat, los Saiyajin están todos sentados, intentando concentrarse lo más que pueden en realizar la técnica de la teletransportación. Los frustra, no poder encontrar ningún Ki debido a la distancia…Hasta que…
— ¡Ahí está!— Grita Vegeta. Aunque en un segundo su rostro cambia— Es Broly… ¡Mierda! ¡Debemos ir ya! ¡Se salió de control!— Concentra sus dedos en su frente…Pero no puede…Hace casi 45 minutos que lo están intentando, pero si pasan dos minutos más partirán de todas formas. Debe apurarse sino Ozaru, destruirá Vegeta-sai y a su esposa. –"Por favor, por favor, por favor…"—Ruega en silencio. Tiene que poder…No puede fallar ahora…Ahora no…
— ¡Listo!— Grita Kakarotto.
— ¿Seguro?— Pregunta Bardock.
— ¡Sí! ¡Rápido denme su mano!— Se teletransporta al lado de Vegeta.
—Impresionante, pero no hace falta darte la mano— Gruñe enojado, toca su hombro y se gira hacia otro lado, mientras los demás se unen.
— ¡Saludos espero puedan solucionar todo!— El Patriarca los saluda contento— Impresionante en verdad el SuperSaiyajin.
Al llegar sólo están rodeados por destrucción, y la onda imparable y devastadora del Ki de Broly. Ven soldados atacando a las Sailor y se lanzan enseguida a ayudarlas. Nappa ve a Ami junto con Chelye rodeadas de dos soldados, uno que ataca desde el aire y otro que intenta acercarse a noquearla. Se tira contra el que está volando atrapando su cabeza, y destrozando su cráneo frente al otro. Se da cuenta que es el Comandante Nappa e intenta huir pero lo atrapa y de un codazo en la columna la elimina.
— ¡Ami! –Grita girándose a verla.
— ¡Estoy bien! ¡Es Serena a quien no encontramos!— Ven a Vegeta acercarse— ¡Su alteza! ¡No podemos acercarnos por la fuerza del Ki de Broly, creemos que sigue en lo que queda de la sala del trono!— Señala hacia adelante.
—Evacuen a toda la población… A los que más puedan— Vegeta da la orden, dándose cuenta que no habrá manera de detener que se repita lo del planeta Vampa. El Ki de Broly choca contra el centro del planeta, haciendo temblar todo a su alrededor. Es cuestión de tiempo hasta que ya no resista.
— ¡Alteza! ¡¿Broly?!...¿El? – Chelye no puede ni terminar la frase.
—Haré hasta lo imposible…Pero creo que el sólo querría que estés a salvo… — Le dedica una mirada y va en busca de Kakarotto.
Bardock ve a Lita y Rei ser rodeadas por varios soldados que cargaban sus ataques de Ki…Se acercaban cada vez más hasta que en un segundo.
— ¡Trueno de Júpiter!
— ¡Fuego de Marte!
— ¡Lita, Rei!— Sorprendido de la demostración mortal de ambas hembras, no quedó ninguno de pie.
—Bardock— Lita se abalanza a él— ¿Cómo llegaron?
—Larga historia, debemos evacuar…Mina ¿Dónde está?
Mina se encontraba cerca rodeando y fulminando los escombros, estaba casi segura que si veía a Serena y la atrapaba con su cadena podría rescatarla, pero la fuerza aplastante era demasiada mientras se acercaba— ¡Oye! — Siente unos brazos alejarla— ¡Suéltame debo encontrar a Serena!— Desesperada golpea los brazos que la sostienen. Se gira y es Kakarotto— ¡Kakarotto!¡¿Cómo llegaron?! ¡Suéltame debo encontrarla!— Insiste.
— ¡Mina estamos evacuando a la mayor cantidad que podamos! ¡Vegeta y yo nos quedaremos a buscar a la Princesa!— Le aclara mientras la aleja volando.
— ¿Y Broly?— Se queda en silencio como respuesta, mirando al frente. — ¡No, no podemos hacer eso! ¡Kakarotto debemos ayudarlo como sea!— Empieza a luchar para zafarse, saca su cadena para atacarlo, pero él la atrapa, la acerca de golpe y la noquea. La lleva con el resto de las Sailors, que están reunidas para evacuar, varias naves crucero se despliegan por Vegeta-sai, avisados del plan de evacuación. Deja su cuerpo inconsciente con Lita y Rei.
— ¡Kakarotto! ¡¿Lograste verla?!— Pregunta Vegeta angustiado, pero así la respuesta sea no, iría así la vida se le fuera en ello.
—No, pero quizá tenemos una posibilidad de detener a Broly…Prométeme que…No te vas a enojar. — Kakarotto se aleja dispuesto a mostrarles.
— ¡Mira no es tiempo de jugar! ¡Sea lo que sea tenemos que hacerlo!— Se acerca con el ceño fruncido agitando uno de sus puños, dispuesto a golpearlo si no recibe respuesta.
Kakarotto se concentra con ambos puños a los costados, y se transforma en SuperSaiyajin, luego de otra explosión, una ráfaga de rayos y escombros se levantan a su alrededor— ¡Este es el SuperSaiyajin fase dos! — Vegeta lo mira sorprendido, y bastante molesto— ¡Y éste es el SuperSaiyajin fase 3!— Otra gran explosión se despliega desde sus pies, su cabello dorado se alarga y sus cejas desaparecen. Todos quedan con la boca abierta, Vegeta se abalanza sobre él a golpearlo y sacudirlo.
— ¡¿Cuánto tiempo pensabas ocultar esto?!— Aprieta su mandíbula enojado mientras lo sostiene del cuello de su uniforme— ¡Mas te vale que funcione!— Sisea y lo suelta recordando que ya se quedan sin tiempo. Emprenden a volar hasta donde está Broly.
— ¡Bien, tu intenta alejar a Broly del área, iré del lado opuesto e intentaré buscarla!— Vegeta da órdenes. Ve la destrucción que hay y que se sigue provocando. Pero hasta no ver su cuerpo, no abandonará la esperanza.
— ¡Tenemos media hora para ésta transformación!— Se precipita hasta Broly e intenta llamar su atención. Le arroja un par de escombros pero los esquiva como si nada, entonces se decide a lanzarse de frente…A ganar o morir…Lanza una ráfaga de puños frente a Broly, haciéndolo voltearse finalmente, en un segundo lo tiene tratando de derribarlo contra el suelo, tirándose en caída libre, y tratando de aplastarlo con sus pies. Se tira hacia él de un codazo, Kakarotto lo esquiva por centímetros, intenta patearlo, pero lo atrapa y lo azota por donde encuentra. Su fuerza y velocidad es monstruosa. Intenta rodearlo desde arriba, y lo pierde de vista, en un segundo Broly está detrás de él, lo toma del cuello y se tira con él hundiéndolo en el suelo. Aprende muy rápido, incluso estando fuera de sus cabales. Kakarotto se decide a intentar alejarse de él, como puede le tira un ataque de Ki en la cara, le da justo en los ojos, a pesar de no hacerle daño, lo aleja lo suficiente para cargar un ataque de ki más grande. Pone sus manos al costado de su cuerpo, sabe que esto quemara más rápido su Ki, haciéndolo perder su transformación. Sólo espera como mínimo ahorrar tiempo para encontrar a la Princesa. Sabe que Mina está a salvo… Su bienestar, si ella está bien, no importa.
Vegeta intenta avanzar, las ráfagas de energía que despliega Broly son monumentales, es impresionante que Kakarotto esté tan cerca luchando contra él sin sentirse aplastado. Lucha con todas sus fuerzas para encontrarla, los restos de vidrio y escombro que vuelan rasgan su piel.
— ¡SERENA!—La llama desesperado, quizá está escondida debajo de los escombros, con las ráfagas de energía de Broly y Kakarotto no puede sentir su ki…Lo asusta— ¡SERENA!— Un zumbido explosivo lo sacude un poco, es un ataque de Kakarotto, pero mucho más potente de lo que nunca antes sintió. De pronto los escombros dejan de volar y se quedan suspendidos en el aire…Un nudo en su estómago se forma en ése milisegundo de silencio. Y un temblor masivo de todo el suelo se desata, impulsando todo hacia abajo. — ¡SERENA!
Broly recibe el ataque, pero carga el suyo, que sale desde su boca con un rugido estruendoso, arroja a Kakarotto lejos, y empieza a elevarse descargando grandes cantidades de energía, luego toca el suelo y sólo explota sin cesar rugiendo hacia arriba sin parar. Kakarotto se da cuenta que ése es el poder destructivo del Legendario…El final está cerca.
Los zumbidos en sus oídos se vuelven dolorosos, casi tanto como cada centímetro de su cuerpo, al abrir sus ojos la tierra y arenilla no la dejan ver totalmente. Está boca abajo, intenta enderezar su cabeza, para ver a su alrededor, y a su derecha puede ver un resplandor gigante que brota sin cesar y rugidos desesperados. Piensa en alejarse como puede, pero su pierna está quebrada, sin mencionar más de la mitad de sus costillas, y la sangre que saborea en su boca. Serena se siente desvanecer fácilmente, pero enfoca su mirada y ve la figura de Broly en el centro de la destrucción…Está segura, perdió el control, es como le había explicado, un volcán que estallaba sin parar ¿Cómo sucedió? ¿Habrá intentado ayudarla?...Quien más podría, con sus Sailors fuera de la vista y Vegeta a días de distancia. Hay un pequeño y mínimo recurso, tan pequeño y débil, que sólo su esposo lo siente al estar cerca de ella…Su ki. Concentra su ki encima de ella haciendo un escudo que no la aplaste, e intenta avanzar— …Broly…—Apenas susurra, mientras avanza hacia él, directamente hacia él, arrastrándose. No puede salvarse, pero puede intentar detener a Broly, salvarlo a él y a Vegeta-sai. Arrastra sus codos dolorosamente, y escupe sangre, no va a detenerse, debe llegar a él. — Perdóname…Vegeta…Pero tu planeta…tu hogar, nuestro hogar…— Avanza sintiendo la fuerza titánica quitarle el aire, resquebrajando su escudo. Estira su mano, su traje de Sailor comienza a cambiar de color. Va a morir.
Vegeta intenta volar hacia donde sintió un ki pulsar, pero no está seguro si es de su esposa, lo único que sabe es que se está acercando a Broly, del lado opuesto de Kakarotto. Mira hacia arriba y Kakarotto hace un esfuerzo para acercarse volando a Broly. Quedan atónitos al ver que todo se detiene abruptamente, y sólo hay silencio…Puede ser que ¿El Ki de Broly se haya quemado totalmente? Kakarotto y Vegeta se acercan, Vegeta acelera el paso al notar la figura de Serena en el suelo. Estaba aferrada al tobillo de Broly, que yace totalmente inconsciente junto con ella en el suelo. Broly volvió a su tamaño normal. Pero vegeta se asombra al ver su traje de Sailor de color blanco.
— ¿Serena?— Susurra tocándola con miedo, está cubierta de sangre, y no quiere empeorar su estado. Aunque sólo quiere abalanzarse, tomarla en brazos y saber si el calor de su cuerpo sigue ahí— Pide ayuda ahora. — Ordena a Kakarotto viéndolo volver a su forma normal.
— ¡¿Qué sucedió?!— Pregunta Chelye subida en una de las naves de rescate, viendo como todo quedaba quieto y en silencio. — ¿Broly?— Comienza a llorar pensando lo peor…
Al ver que ya no había peligro, las naves crucero que intentaban rescatar a la mayor cantidad de población posible, volvieron a tocar suelo. El ejército comenzó las tareas de limpieza y reconocimiento, aunque el mayor daño estaba en el palacio y los soldados de confianza del Rey. En los Dominios Del Príncipe estaban los guerreros y las Sailors, reunidos, escuchando a Kakarotto.
— ¿Entonces Broly?— Pregunta Mina angustiada por su amigo.
—Él está refugiado aquí, pero está bajo tierra hasta que recupere la conciencia. Vegeta está seguro que lo buscaran como el responsable de todo. Nadie sabe que está aquí. — Relata Kakarotto.
—Revisé las comunicaciones, podemos comunicarnos con todos, excepto con el Palacio— Explica Ami.
— ¿Creen que ya sepan de Broly?— Raditz está ayudando a Rei a envolverse un raspón grande que tiene en el brazo.
—No lo sé, pero ni siquiera a mí, el General de su ejército, me dan acceso. — Bardock les explica. — No duden que es el Rey quien nos aisló, sólo confirma que está vivo, pero no sabemos su estado. — Al General le preocupa una guerra civil, entre quienes están del lado del Rey y los que están del lado del Príncipe. Todos se miran entre sí, sólo les queda ver qué sucede en estas horas, que parecieran eternas.
Vegeta está en el área médica, junto con Lemo, ayudándolo a atender a Serena. Sabía que Chelye, en su estado de nervios no podría. Era mejor que se quedara con Broly, para que al despertar, él también se sintiera más tranquilo, y no volviera a salirse de control. Relojea hacia un costado, mientras la preparan para meterla en el tanque, los lienzos y ropa cubiertos de sangre. Traga duro como si su saliva fuera piedras con espinas. No sabe qué secuelas pueden quedarle, o que esto fuera a acortarle la vida de forma abrupta. Muchos de sus órganos tenían hemorragia…No puede creer que su padre sigue vivo, sólo espera que esté en sus últimas horas, porque no está muy seguro de poder controlar su instinto asesino contra él.
—Su Alteza. — Lemo lo interrumpe en su pensamiento. — La Princesa está lista— Presiona un botón y rápidamente el tanque se llena de líquido, y toma posición vertical— ¿Necesita algo para desinfectar sus heridas?— Lo ve muy absorto observando dentro del tanque.
—No, sólo con lo que me higienicé estaré bien. — Tuvo que limpiarse totalmente y cambiarse de ropa junto con Lemo para prevenirla de alguna infección. — Ve a informar a todos, yo no me moveré de aquí. — Se sienta al lado del tanque mirando sus manos.
—Sí su Alteza de inmediato. — Se quita la bata y se dirige a la puerta.
—Lemo. — Ve que el alienígena se gira. —…Gracias…—Con tono sincero, sorprende a Lemo mientras se retira. Ve la luz del indicador del tanque, es roja, debe pasar a naranja, amarilla, verde y blanca. Dependiendo si hay mucho daño neurológico, sólo hasta verde completará el ciclo. Si ella hubiera usado el poco Ki que le quedaba para escapar, en lugar de detener a Broly, quizá se salvaba…O no estaría tan grave. Todo está tan quieto en la sala, como la calma después de una tormenta, o los restos de una guerra. Se recuesta un poco y pone su mano sobre el vidrio del tanque recordando su promesa de una vida larga junto a ella. Respira profundamente, cierra los ojos del cansancio, dormitando.
Unos golpes en la puerta lo sacan un poco de su descanso. Es Sailor Júpiter, se para y ve que trae su comunicador hasta él.
—Lo siento Su Alteza— Se disculpa despacio, lo ve abatido, como si no quisiera hacer otra cosa más que sentarse a esperar que Serena abra los ojos— Es la Reina Serenity…Y aquí le traigo su scouter, Ami desbloqueó las comunicaciones, pero aun así no podemos comunicarnos con el palacio.
Estira su mano muy lento para alcanzarlo, lo primero que pasa por su mente es…Que rompió su promesa…Y lo segundo— Lita…Te había dicho que me llamaras Vegeta, muy pronto estarás casada con el General…— Ella sólo asiente y ve hacia donde está Serena, la ve con la mascarilla y un top y pantalón corto negro; tiene muchos cortes, golpes y dos manos marcadas en su cuello de color morado negruzco. Se va pensando que quizá no es momento para molestarlos con la necesidad de venir a verla. Vegeta nota su reacción. — Mañana…Pueden venir mañana. Ahora no tiene sentido, está demasiado grave. —Se explica con tono suave. Lita se retira con una media sonrisa, y Vegeta contesta la llamada. En la pantalla, la Reina Serenity.
—Príncipe Vegeta…—Saluda la Reina, casi cree que es otra persona quien está frente a ella, su mirada es diferente— Me han informado de la situación de mi hija. Quiero que sepa que en menos de una hora parto a Vegeta-sai… ¿Cómo sigue?
—Reina, ella…—Aprieta sus puños reprimiendo el llanto, nunca se sintió tan cerca de eso…— Estoy con ella en mis Dominios, está dentro del tanque de regeneración, su estado es grave, hay que vigilar que su pulso y presión sanguínea no se desestabilicen, por lo menos las primeras doce a veinte horas— Apunta la cámara hacia el vidrio del tanque donde se la ve. Puede sentir los sollozos y lamentos de la Reina— Reina…yo…He fallado, no tengo excusas para esto. Nunca creí que mi Padre llegara a tanto…—Presiona dolorosamente sus dientes.
—Pues… Lo importante es que aún está viva…Y contigo— Seca sus lágrimas, mientras vuelve a enfocarse en Vegeta—No me mire así Príncipe. Yo también he aprendido a dejar de lado mi orgullo. — Comparten una media sonrisa. — En 8 días llegaremos, esperemos sean 7 o menos, si ningún percance se interpone en nuestra prisa.
—Los estaremos esperando Reina Serenity— Se despiden, y cortan la llamada. No quiere ni enterarse del revuelo que de seguro hay en todo el planeta respecto a esto.
…
—Vegeta, no creo que estés descansando bien aquí, podemos turnarnos. Has estado casi tres días seguidos sin parar. — Kakarotto trata de persuadirlo, pero sólo recibe una mirada de odio de parte del Príncipe— ¿Has comido regularmente?— Están conversando en un rincón, mientras el resto está viendo el estado de la Princesa dentro del tanque.
—Deja de aprovecharte del hecho que no puedo gritarte ni armar escandalo aquí. — Lo toma del cuello de su camiseta y lo sacude un poco— Menos puedo irme ahora, ella puede abrir los ojos en cualquier momento— Sisea y observa el color naranja de la luz pasar lento a amarillo— Eso sucede porque nunca fuiste a una purga como lo hice con Raditz, apenas dormíamos o comíamos…—Mira a los demás que pasaron a visitarla, sus Sailors y sus Élites, todos deseándole una pronta recuperación.
—De acuerdo. — Lo detiene con las manos. — Por lo menos tráete unas almohadas, si se despierta y te ve así en tan mal estado, sólo vas a preocuparla. Lo bueno es que no has dejado de bañarte…
Vuelve a tomarlo violentamente de la ropa— Óyeme pedazo de…— Una llamada de Tarble salta en su scouter, resopla y lo suelta. Atiende la llamada— ¡Hola!— Gruñe enojado. Todos voltean y Kakarotto se acerca a explicar que es el Príncipe Tarble.
—Hola Vegeta. — No prestó atención a su tono de mierda de siempre, en verdad en ésta situación lo entendía. — En media hora estaremos aterrizando.
Vegeta parpadea sorprendido— ¿Cómo llegaron tan rápido? ¿Son naves individuales?
—No, son nuevas naves para dos, que pueden usarse para rescates, tienen casi la misma velocidad que las individuales. — Seguía. — Visitaré 'protocolarmente' el Palacio primero, quiero saber el estado de nuestro Padre, y luego iremos con ustedes. Si por mí fuera iríamos directo con ustedes, pero supe de los rumores de una guerra civil. Así que mejor no saltarse los pasos del libro. — Lo veía relojear hacia donde está el tanque de su esposa. — ¿No ha despertado?
—No, ni por un minuto…Avanza lento pero estable. —Frunce fuerte el ceño.
—Bien, apenas salga…Iré con ustedes a informar cualquier cosa. —Corta la llamada a su hermano y se gira a Gure, que está maniobrando para aterrizar. Al aterrizar, lo hacen en las pistas del Palacio. Si bien la torre de control no le negó ni confirmó nada, supuso que la falta de disparos era un 'Sí, por favor aterrice'. Pero al apenas bajar de la nave, se pone frente a Gure en posición defensiva, viéndose rodeado de los soldados.
—Príncipe Tarble…Bienvenido— Saluda Paragus, que al fin y al cabo quedó dando vueltas cuando el alboroto pasó.
—Comandante…—Saluda, y levanta una ceja observando cómo lo rodean, se forma una sonrisa ladina en su rostro, hace mucho que no tiene un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. — No entiendo la postura de los soldados…Venimos en paz, a ver el estado de salud de mi Padre— Intenta hacerse el distraído, siente a Gure aferrarse a su espalda.
—Disculpe, pero con todo lo que ha pasado, y la traición del Príncipe Vegeta…Estamos tomando precauciones extra— Paragus lo ve precavido, cree que nunca le ha visto a Tarble ése gesto tan a lo Vegeta…Como si estuviera seguro de salirse con la suya.
—Si quiere, espero a que le consulte si quiere verme. — Se para firme y derecho, levanta la vista y…Escanea muy atento. —Es mi padre después de todo.
Paragus hace una pequeña llamada con su scouter dentro del palacio— Lo siento, no quiere atenderlo ahora. Si usted desea, le recomiendo quedarse aquí, ya sabe, para mostrar apoyo a su padre.
—Es una lástima…Ni en su lecho de muerte es capaz de querer arreglar sus asuntos con uno de sus hijos— Lo ve saltar sorprendido al Comandante. —Y eso de quien traicionó a quien…Aún está por verse. Aunque no lo crea, no hay saiyajines sedientos de sangre, muchos sólo queremos la paz. Y usar una mentira para una guerra civil sólo nos llevará a cometer el mismo error que en el planeta Sádala – Ve a los soldados a su alrededor escucharlo atentos y dudar.
—Príncipe usted…—Paragus no lo entiende, cómo pudo saber el estado del Rey.
—Yo…haré lo que me plazca, soy Príncipe nada más que de nombre en éste planeta. — Se gira y encapsula la nave. — Gure, vamos. Estos soldados no nos atacaran— Se voltea a darles una risa burlona, mientras toma a Gure en sus brazos y volar hasta los Dominios del Príncipe.
Al llegar son recibidos por el General y el Comandante Nappa. Van directo hasta el área médica. Mientras los informan de las últimas novedades. Al abrir las puertas los dejan solos, Vegeta está acostado con un par de almohadas, y un edredón en el piso frente al tanque. Tarble siente que nunca lo ha visto tan agotado, o preocupado. Dan un paso y lo ven enderezarse y abrir los ojos.
—Tarble…—Mira sólo un instante a Gure. Se aclara la garganta dándole un saludo con la cabeza, incómodo. La broma de su hermano en verdad lo afectó. No está seguro siquiera si ella sabe de ése video.
—Su Alteza. — Gure lo saluda con una reverencia. Pero se precipita enseguida a revisar los controles y niveles del tanque. Para ver si puede ayudar a que el tanque sea más eficaz.
—Así que…— Tarble gruñía un poco y se aclaraba la garganta, en verdad no sabía si era seguro estar tan cerca de los puños de su hermano luego de la broma que le hizo…Y si Gure se enterara que la grabó en secreto. Es otro riesgo de muerte. — El Rey está en su lecho de muerte. Escanee su Ki, está consiente, pero en las ultimas. Tanto que ni siquiera vale la pena meterlo en un tanque, sólo alargaría su sufrimiento. —Mira a su hermano escucharlo atento y asentir.
— ¿Crees que yo esté haciendo eso con ella? ¿Sólo alargo su sufrimiento?— Mira angustiado…La luz sigue amarilla, pero no abre sus ojos. La ansiedad lo está carcomiendo.
—Príncipe Vegeta, es una situación muy diferente. —Aclara Gure— Sus niveles son estables, tuvo una pequeña descompensación hace unas 30 horas pero se intervino de inmediato. Ha respondido bien a los nutrientes, y hasta respira ya sin asistencia forzada. Sus ondas cerebrales no detectan ningún daño permanente. Es más voy a realizar pruebas mejoradas al área motriz del cerebro. — Ambos Príncipes sólo asienten mientras la ven moverse de un lado a otro en los controles del tanque, poniéndose a trabajar sin cesar.
—Es raro verte dormir a estas horas…— Tarble se voltea a su hermano queriendo hacer conversación.
—Duermo cuando puedo permitírmelo, apenas se fueron los demás aproveché para descansar. — Le levanta una ceja, curioso… Sentía que era la primera vez que con un tono honesto y directo preguntaba por su bienestar ¿Acaso le importaba?
—Ja, viejos recuerdos de las purgas…— Miraban para un costado, esto los ponía a ambos muy incómodos— Gure no sabe nada…— Le dice en voz baja— Si quieres golpearme, sólo hazme el favor que ella no se entere por qué— Susurra y Gure los mira a ambos secreteando, pero enseguida se gira a seguir trabajando.
—Jaja… ¿A qué le temes her-ma-ni-to?— Contesta en voz baja y maliciosa. Lo ve tragar duro saliva. Pero lo deja pasar, ahora no tiene tiempo para nada de eso.
Broly estaba inconsciente, siendo atendido por Chelye en uno de los bunkers subterráneos de los Dominios del Príncipe. Hacía ya tres días que cayó sin saber bien qué lo detuvo. Volvió a tener ésa sensación de impotencia, al no proteger a quienes eran importantes en su vida, sintiendo como la furia pura se desataba, pero con la diferencia, que lo hizo, no para destruir todo a su alrededor, o así mismo, sino para ayudar a su novia, a la Princesa…Como sea, como fuera, debía liberarse del collar de control…Luego de desatar el poder de Ozaru dentro de él. Algo lo detuvo ¿Qué fue? Sólo recuerda un calor reconfortante subiendo desde sus pies, pacífico, y casi familiar. Se sintió protegido, ya no había razón para sus emociones negativas, se dejaba envolver como si fuera un niño con frío a quien le pasan una manta. Y cae a un sueño profundo.
— ¡PRINCESA!— Se despierta de golpe enderezándose, asustando a Chelye, Mina y Tarble que pasaron a ver su estado— ¡¿La Princesa dónde está?! ¡Dios Mío! ¡ ¿Le hice daño?!— Mira a su alrededor y no hay ventanas— ¡Estoy preso!— Está agitado, y con miedo, no puede parpadear del shock. Todos se acercan a asistirlo y consolarlo— ¡No podía soltarme, me pusieron el collar de control! ¡Del otro lado de la puerta ella estaba muriendo!— Chelye lo abraza muy fuerte y el responde.
—Broly, por favor tranquilo— Tarble sirve un vaso de agua— Estas escondido, relájate. La Princesa está viva. — Trata de bajar sus niveles de estrés— Cálmate primero y luego te contamos.
—Sí Broly… ¿No ves? Tus amigos estamos aquí – Mina se acerca a sentarse a su lado en la cama. Lo ve tomar el agua desesperado— ¿Quieres más? ¿Tienes hambre?— Le da unas palmaditas en su espalda.
—Eh… Q-Q-Quiero ir al baño. —Dice un poco avergonzado rascándose la nuca, su tono está más calmado, oír que la Princesa aún sigue viva, y que está con Chelye en un lugar seguro, le hizo calmar el remolino de su cabeza.
La sensación más extraña invade su cuerpo, estar sostenida, y flotando al mismo tiempo ¿Morir es así? No sabe siquiera si dió resultado lo que hizo, sólo recuerda haber estado decidida al tomar el tobillo de Broly, sin importar nada. Intenta saber si siente dolor o frío, pero es extraño no tener ése tipo de sensaciones. Si está muerta sólo ruega que los demás estén bien. Desea saber si hay alguna manera de decirle a Vegeta que ella está bien, que por lo menos, ya no siente dolor, que sólo espera que él se encuentre bien, que entiende porque no pudo ayudarla…Que lo ama aun sin estar ahí…Está oscuro, puede percibir eso, la pesadez de sus parpados es gigante, o quizá ya tiene los ojos abiertos, sólo que donde sea que esté ahora es oscuro. Sigue forzando inútilmente sus ojos, de inmediato puede percibir algo de sonido, trata de concentrarse de nuevo, y lo ve, algo borroso pero ahí está, Vegeta de espaldas secándose el cabello con una toalla, reconocería su peinado donde fuera. Está con ropa informal, se nota que salió de bañarse, está algo oscuro. Quiere tocarlo, para que se voltee, que vea que ella está bien. Levanta su mano y con dos dedos toca el vidrio del tanque ¡Está dentro de un tanque! ¡Está viva!
Vegeta siente un pequeño y diminuto ruido en el vidrio del tanque, se gira rápidamente, arroja la toalla a un lado, y ahí está ella, con los ojos apenas abiertos, tocando el vidrio con sus dedos. Se acerca con el corazón acelerado y pone su mano con la de ella. Mientras se miran el uno al otro. Toma aire muy fuerte y profundo. Como si hace rato no hubiera podido respirar… —Serena…—Suspira fuerte y apoya su frente contra el tanque, vuelve a levantar la vista y ella sigue con su mirada entreabierta, siente que le sonríe aun sin poder verla por la mascarilla. Le devuelve la sonrisa. Tiene que llamar de inmediato a que vengan a verla, pero teme que al alejarse ella ya haya cerrado sus ojos. Suspira frustrado –No te vayas…—Se lo dice para que se mantenga con los ojos abiertos lo más que pueda, rápido toma su scouter e informa a Lemo y Gure para que vengan atenderla.
Serena siente un salto de felicidad en todo su cuerpo, está bien, en el área médica de su hogar…Vegeta está bien. Parpadea muy lento un par de veces y su vista se aclara mejor, y puede verlo muy claro frente a ella.
—Mujer…— Vegeta acerca su mano a su cara a través del tanque— Vas a estar bien. — Sonríe de genuina felicidad, pero pone cara seria rápido, al sentir que ingresan a revisar los signos vitales de su esposa.
—Su Alteza. — Se dirige Lemo. —Sus ondas cerebrales son estables, está mejorando muy rápido.
—Es como lo supusimos Lemo — Gure comenta— Si bien el cuerpo de los selenitas es frágil como los terrícolas, sanan sus heridas casi tan rápido como un saiyajin. Hay que aprovechar eso a nuestro favor. Vuelve a darme informes de su estado, y así puedo hacer los cambios al tanque. — Gure está concentrada en la computadora hasta que siente a alguien detrás de ella.
—Gracias. — Hace saltar a la alienígena en su asiento, se lo dijo en voz baja y con un tono serio. Vegeta no entiende muy bien porque causa tanto temor al decir algo tan simple. De pronto ve que Chelye entra saludando y preparándose para ayudar— Grrr…Supongo que si vienes aquí, es que Broly sigue bien luego de haber despertado hoy temprano. — La ve con los brazos cruzados.
—Sí su Alteza, él no está en peligro, y está comiendo, así que por más de dos horas ni notará mi ausencia…Lo importante ahora es ayudar a la Princesa— Se gira a seguir trabajando.
Todos habían venido a verla luego de que abrió los ojos, cada vez le costaba menos trabajo abrir la mirada, en especial cuando Vegeta se la quedaba mirando largo rato a sus ojos, sin decir nada. La preocupaba un poco el par de veces que lo vió comiendo algún pequeño bocadillo y nada más, o darse cuenta que dormía en el piso cerca de su tanque. Sólo cuando Mina le traía de sus sándwiches lo veía comer algo decente. Cada vez sentía más fuerza en sus dedos para dar pequeños golpecitos y llamar la atención de Vegeta.
—Dentro de poco se termina el ciclo verde, vamos a escanearte y veremos si hay secuelas, pero…Gure y Lemo me aseguran que no debemos preocuparnos. — La ve apoyar su mano completa en el vidrio junto con su palma y él hace lo mismo. — Aunque tu voz me parezca insoportable la extraño. — La ve quitar la mano y poner gesto molesto. — Jejeje –Se ríe en voz baja. — Ya te sientes mejor. — Le da una sonrisa ladina con una mirada maliciosa.
—"Ni en momentos como éste puede dejar de ser como siempre ¡Qué tipo!"— Pasa por la mente de Serena.
— ¿Sabes qué extraño también?— De manera retórica le pregunta, sólo quiere hacerla enojar un poquito más…Hace una pausa en suspenso. — Tus tetas. — Apoya la mano sobre sus pechos a través del vidrio. La ve y la siente gruñir, está seguro que si no estuviera ahí dentro le hubiera lanzado lo que tuviera a mano por la cabeza. Se ríe divertido y suspira relajado. Ya quiere volver a estar con ella piel con piel…
Pasaron tres días más, mucho más tranquilos en lo personal, mientras que en lo profesional Vegeta se preguntaba cuando habría calma en el planeta, varios comandantes y capitanes de diferentes áreas habían venido personalmente a darles su apoyo, si bien no eran todos quienes lo apoyaban, sí eran la mayoría. Trataba de atenderlos cuando veía que Serena quedaba dormida; y tratar por todos los medios dejarles claro que él no iría a ninguna guerra civil.
—Su Alteza…—Broly lo interceptaba en el pasillo cuando volvía lo más rápido que podía al área médica, agachaba la cabeza— Acabo de ver a la Princesa, me alegra que se encuentre bien…Yo…—No sabía qué decirle o cómo.
—Broly…No creo que sea recomendado que andes fuera del bunker, ya hay sospechas de que estas por aquí. — Lo ve girar la vista avergonzado de sí mismo— Mira, los golpes, y ataques que tenía la Princesa no eran tuyos. Ella resultó herida al acercarse a ti para salvar al planeta…Y a ti— Gruñe un poco frustrado de su actitud— Sé que sientes culpa, Chelye me explicó lo que les contaste. Aun si fue un riesgo mucho más grande, si no entrabas a tiempo, creo que ella hubiera muerto.
—Gracias Alteza. — Se inclina ante él— El Príncipe Tarble me informó del plan que tienen para ocultarme…Pero antes de hacerlo, quiero disculparme con La Princesa personalmente.
—Me parece correcto, es a ella a quien le debes. — Lo excusa y quiere ir de inmediato con su esposa, sabe que está dormida, pero sólo faltan unas horas para por fin sacarla del tanque.
— ¡Vegeta!— El grito de Kakarotto lo detiene justo antes de entrar. El príncipe se abalanza sobre él con velocidad saiyajin, presionándolo contra una columna detrás de él, con su brazo.
—No grites idiota— Sisea enojado— Si llegas a despertarla te ju-
—La Reina Serenity, vino directamente aquí. — Lo ve aflojar su agarre, y fruncir el ceño sin poder creer lo que sucede. Lo ve ingresar un instante a ver a su esposa, le avisa a Lemo que le informe de inmediato si despertaba o sucedía algo.
—Vamos ¿Está en la entrada principal?— Se arregla un poco la ropa para recibirla.
Llegando a recibirla la ve rodeada de las Sailors saludándola muy alegres. Sus Élites se precipitan a saludarla y ayudarla a descargar lo que queda de la nave.
—Su Majestad— Saludan Vegeta y Kakarotto que recién llegaban.
—Su Alteza— La reina saluda, y puede notar un par de interacciones demasiado 'familiares' entre las Sailors y algunos soldados Élites del Príncipe Vegeta. Pero no era tiempo para eso.
—Llegó en seis días, me sorprende— Comenta— Quizá se refirió a días terrícolas en la llamada, disculpe por atenderla así. Realmente no la esperaba tan pronto.
—No hay problema, fue culpa mía por no aclarar. —Se gira casi olvidando quien la acompañó. — Oh lo siento, vine con el mejor piloto en la Tierra, el Rey Andrew— Se gira para verlo bajar. Todos lo saludan inclinándose.
— Es un gusto no hace falta tanta formalidad, esto es un asunto familiar. — Andrew los excusa.
—Rey Andrew, bienvenido. — Vegeta lo escanea muy bien, no se parece en nada al Príncipe Darien, no sabe por qué, pero ése fue el pensamiento que cruzó su cabeza al verlo tan de cerca, y prestarle verdadera atención. Su Ki se siente como un terrícola común y corriente. Se aclara la garganta, concentrando su pensamiento. — Con los rumores que hay de una guerra civil, creo que era mejor que hicieran todo según el protocolo, esto solo parecería que vienen aquí a mostrar de qué bando están. —Explicaba con tono serio.
—Lo siento, pero quiero ver cómo está mi hija, luego veré a…TU PADRE…Personalmente— Con tono un poco de amenaza. Se dirigían todos hasta el área médica.
—Hace poco se quedó dormida, en diez horas la sacaremos. No tiene secuelas, pero tomaremos precauciones extra. — Vegeta está reunido frente al tanque de Serena, junto con el Rey Andrew y la Reina Serenity. No puede evitar dar otro escaneo al Rey, su cabello es rubio y los ojos verdes oscuros, lo había visto antes como al príncipe Darien, pero es la primera vez que presta real atención. Quizá su ki es normal porque no ha entrenado con los métodos saiyajin. Ve a la Reina escanear un poco el lugar. Y poner una mano en el tanque.
—No has dejado éste lugar ¿Verdad?— Pregunta la Reina luego de ver unas almohadas y un par de cosas de él en el lugar.
—Ja, en verdad que Serena eligió buen esposo. — Dice Andrew dándole un gesto amable a Vegeta. Lo ven levantar una ceja y gruñir un poco incómodo. Andrew sólo larga una risita.
Serena se despierta y es casi de noche, siente que duerme de a ratos pero no descansa de verdad. Unos ruidos de respiración llaman su atención, al enfocar la vista de donde vienen, es Vegeta en el piso frente a ella haciendo abdominales –"Agh, qué maldito ¿Lo hace a propósito?"—Piensa mientras frunce el ceño muy molesta. Él se detiene al sentir que lo mira. La ve girar la vista algo avergonzada. Se para y se seca el sudor, luego se pone una camiseta.
— ¿Viste algo que te gusta?— Ríe un poco haciéndola gruñir enojada— Mujer… ¿Ya te he dicho lo fácil que eres de manejar?— Enfoca su mirada en la de ella, y se miran un rato. — En menos de seis horas estarás afuera. Vas a poder dormir bien. — La ve apoyar ambas manos en el vidrio, él la imita y apoya su frente. Pareciera que hasta que no la viera caminar por ahí alegre, y moverse, no se sentiría al cien por ciento relajado.
…
Hasta aquí otro capítulo. Espero lo hayan disfrutado, en verdad estaba inspirada cuando lo escribí…
OhaioIzumikun: Gracias por tu review, y por seguir ésta historia. Sí la verdad que el suegro que se rifó Serena está para darle de ostias, aun en su lecho de muerte…Joderrr.
