XXlalalulu: Hola! Doble de carne papuuuusss… Dooooobleeee… Con picante y Cheddar, espero que mi cardiólogo no esté leyendo esto…:-/ ;-) ;-)
Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida XD
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 18
—Te he dicho que puedo caminar…—Gimoteaba ya casi desvanecida en brazos de su esposo, que estaba segura se encontraba más agotado que ella, desde el día de ayer que anunciaron la muerte del Rey, no paró ni un minuto.
—Mujer, estuviste todo el velorio haciendo un esfuerzo muy grande, saliste hace dos días del tanque…Grrr— Gruñía exasperado. — ¡No me obligues a atarte! —Advertía muy serio.
—Por suerte no hubo mucha gente, creo que cremarlo fue lo correcto…Tu padre no tenía muchos "amigos". — Con tono sarcástico. — Yo ya me siento bien, sólo si me muevo muy brusco tengo mareos… ¿Es normal?
—Sí, estuviste varios días. De a poco te recuperaras. El doctor dijo que no entrenes, te recomiendo también descansar cuando te agotes. — La ve inflar sus mejillas y refunfuñar de nuevo mientras la acuesta en la cama, se sienta a su lado— Sé que según tú, te sientes bien, pero tu ki aun no es constante, puedo sentir como de a ratos se agota. —Con tono ya cansado de discutir por lo mismo. Resopla fuerte.
—Uuummmm…Lo siento, sé que estás cansado, es por eso que quiero ayudarte. Me da culpa dejarte sólo en medio de todo esto. Quiero ser fuerte y aguantar. —Acaricia su mano enguantada y se la acerca a su mejilla. Suspira fuerte. Vegeta observa su pecho subir y bajar en ése suspiro. Sólo quiere quitarse los guantes y tocar la carne que deja ver sus senos por encima de su pequeño escote. Sacude fuerte su cabeza para quitarse la idea— ¿Qué sucede Vegeta?— Lo ve quitar la mano y girar el rostro.
—Estoy cansado y tú también. Mañana ya empiezo a entrenar. — Da un pequeño salto al sentirla saltar a su espalda— ¡Hm!
—Voy a quitarte la ropa. — Con tono algo sugerente Serena empezaba a tironear la tela.
—Hmmm…Mujer…—Con tono de advertencia, la quitaba de encima.
Serena parpadea un poco sorprendida de su actitud. — ¡Oye!— Frunce el ceño mirándolo enojada— ¿Me estás rechazando?— Lo mira apretando su puño frente a él.
—Prefiero esperar que tu Ki se componga…No quisiera que mañana no pudieras ni moverte. — Le da una sonrisa ladina divertido.
— ¡Ja! ¡Fanfarrón!— Le arroja fuerte una almohada y se siente agitada de pronto, con poco aire, él se acerca hasta ella para sostenerla. —…Está bien. Creo que tienes razón. — Confiesa mientras se recupera.
— ¿Me lo dirías de nuevo?— La ve a los ojos, sonriendo muy grande.
—Te amo Vegeta.
—¡Ah, no eso no! Que tengo razón. — Se ríe a carcajadas, ella se recuesta enojada y maldiciendo su nombre. — Mmmm…La oferta de quitarme la ropa… ¿Sigue en pie?
— ¡Claro que no!— Grita y se gira hacia un lado.
—Bueno te la quitaré yo a ti entonces. — Se acerca para quitarle las botas y ella lo evade negando con la cabeza. — Juro que es sólo para dormir desnudos. Jmjmjm…Puedo quitártela a la fuerza…Si es que quieres jugar un rato a que te persiga. — Incitante le levantaba una ceja— A lo sumo te dejo ponerte una camisa mía, para no saltar encima de ti por la mañana. — Ronroneaba en su cuello un poco y la convencía mostrándole su cuerpo para desnudarlo.
Dormía muy cómodo y tranquilo. Sabiendo que por lo menos él volvería a su rutina normal. Esperaba que su esposa se recuperara pronto también, pero saberla segura en sus brazos, respirando tan suave, los latidos de su corazón contra el suyo, y su pequeña mano en su pecho, envolverla con su cola. Sentía un poco fría la mano de la princesa en su pecho. El frío cada día era más notable, por suerte su camisa la abrigaba bien. Abre muy poco la vista para tapar su mano debajo de las sabanas. Una figura negra a los pies de su cama lo hace saltar un poco, al volver instantáneamente la vista más clara ya no estaba ahí. Mira a Serena y por suerte eso no la despertó, la quita un poco y se endereza para prender la luz de la mesa de noche, y observar con más atención. No se queda tranquilo y comienza a revisar la habitación, el baño y el closet. Toma su scouter y envía un mensaje a quienes están de guardia en los techos. Kakarotto, Mina, Raditz y Lita están en el turno noche.
— ¿Qué paso?— Serena pregunta volteándose a Vegeta que está parado desnudo atendiendo su Scouter.
—Nada, sentí algo…Pero me equivoqué. — Levanta una ceja. Puede que con tanto que ha sucedido en menos de dos semanas, le haya dado algún sueño blanco. Le ha pasado antes en algunas purgas. Vuelve a fijarse para calmar su instinto que picaba, pero no detectaba ningún Ki. Se pone un pantalón y sale al balcón. Ve a Raditz y Mina darle señas con la mano de que el área está segura.
—Hey, te puedes resfriar saliendo así. — Serena se lo dice sentada en la cama y tallándose los ojos— ¿Qué viste? Quizá fue un sueño. — Se acuesta con ella de nuevo.
—Sí, tal vez fue así. — Se quita el pantalón para volver a tenerla en sus brazos, sólo que ésta vez lo hace de manera más protectora. — Vi una figura negra a los pies de la cama.
— ¿Queeé?— Serena se metía más dentro de la colcha y temblaba un poco. — ¿Crees que sea el fantasma de tu padre?— Temblaba de miedo.
—Jaja…No lo creo ¿Te dan miedo los "fantasmas", "espíritus" o "demonios"?— Algo curioso porque una de sus Sailors usa poderes espirituales, supone que ella tuvo que haber visto algo de eso y está acostumbrada.
—Sí…—Se estrujaba contra su pecho haciéndose una pelota. — Más si puede hacerme daño.
—Pues, el Príncipe de los Saiyajin no les teme y te va a proteger. Jaja. Eres suertuda de estar casada con un gran espécimen como yo. — Presumido pero en broma. La siente reírse un poco y relajarse para dormir. Respira profundo sintiendo su instinto relajarse para quedar dormido.
…
—Serena… ¿Estás segura que no pasará nada?— Ami la regañaba mientras la acompañaba dentro de la piscina.
—Ami, te digo que sólo voy a nadar muy suave¸ y flotar por ahí. Es para relajarme. —Le explicaba y se tendía en el agua dejándose flotar— Siento a todo el mundo respirándome en la nuca. — Hacía un puchero.
—Así lo oyes Sailor Mercury, la princesa no es rival para ti. — Michiru se une con ellas al área de natación. — Anda, tengamos una carrera. Extraño hacerlo desde que te fuiste.
—Tienes razón, hay que hacerlo. Jajaja— Decidida se va hasta su posición de salida, mientras espera que Michiru se aliste. Ve a Haruka ingresar. — Hola Haruka
—Buenas…La verdad sólo hablaba de competir contigo de nuevo en todo el viaje. — Se recostaba contra la pared— Princesa…usted siempre rebelde…—Le dedica una sonrisa.
— ¡Cállate!— Le tira agua haciéndola saltar.
— ¡Princesa!— Salta Hotaru feliz a unirse al agua con Serena.
— ¡Hey! Casi ni te he visto Hotaru. — Se acercaba a abrazarla en el agua.
—Sí, me siento algo explotada…En alguna vida tendré que pedir algún asesoramiento sobre trabajo infantil. — Mira algo enojada a Haruka.
—No es mi culpa que seas la única que nunca olvida sus vidas pasadas…Y hacer tu tarea, no es trabajo esclavo. — Le levantaba una ceja. Le gustaba verla con la princesa, con ella el rostro de Hotaru cambiaba, no parecía esa niña rara que sólo le gustaba dar miedo para divertirse. No renegó cuando supo que Serena se casaría y se iría lejos. De a ratos mostraba su madurez de haber vivido sus dos mil años como Sailor de la destrucción.
— ¿Bien qué tal se ve mami?— Michiru salía de cambiarse con un traje de baño negro con escote revelador, lucia sus curvas en tanto se ponía su gorra y lentes para nadar.
—Mami se ve que no nota a los dos guardias en la puerta que la pueden comer con la mirada. — Enojada con una vena a punto de estallar Haruka, señala a la puerta a Raditz y Nappa.
— ¡Haruka!— Serena vuelve a salpicarla. — Uno es el novio de Rei, y Nappa es el prometido de Ami. Me parece grosero de tu parte. —La ve resoplar y girarse.
Ami miraba un poco a Michiru, sus curvas la hicieron sentir muy insegura… ¿Y si Haruka tiene razón? ¿Y si Michiru que es más madura le roba alguna mirada a Nappa? Agita su cabeza. Se alistan para salir. Muy concentradas en su plataforma, darán tres vueltas.
—En sus marcas…Listos… ¡Fuera!— Hotaru da la señal, y ambas se tiran a nadar estilo libre, sólo hay silencio viendo como completan la primera vuelta, la concentración de ambas y su velocidad siempre dejaba pasmados a sus espectadores. Ami se concentra y da el primer gran impulso para dar la vuelta en su segundo tramo. Las brazadas son constantes, Michiru toma delantera en el impulso de la última vuelta, puede escuchar las brazadas de Ami, un poco más discretas que antes, haciendo que al salpicar menos agua ella tome velocidad. Eso se le hizo curioso, ha mejorado su técnica en el tiempo que estuvo aquí, al tomar aire la espía un poco y ahí está, cabeza a cabeza. Están llegando al final, es ahora o nunca, la estamina de ambas aumenta sin parar. Y tocan la meta al mismo tiempo.
— ¡Bravo! ¡Viva!— Serena y Hotaru vitorean a ambas.
— ¡Wow! ¡Ami! ¡Eres impresionante!— Nappa se acercaba a ayudarla a salir. — Es como si fueras una especie de Diosa en el agua. Tu técnica es más que magistral. — En verdad no había palabras para la habilidad que acaba de presenciar. Es la primera vez que la ve hacer una carrera contra un gran rival.
— ¡Gracias!— Se acercaba a abrazarlo un poco, es obvio que lo que pensó eran sólo conjeturas tontas.
— ¡Hmp!— Se enojaba Michiru y se cruzaba de brazos. — Yo también soy una Diosa en el agua…— Reclamaba mientras Haruka se acercaba con una toalla.
—Querida… ¿No me digas que estas celosa del orangután ése?— Se lo dice en voz baja para que sólo ella la escuche.
—Ese "orangután" como tú dices, va a casarse con ella. —Se gira con desdén—A diferencia de mí…Que hace más de cinco años que espero. Ni siquiera cuando nos convertimos en guardianes de Hotaru me propusiste nada.
—P-P-Pero querida…Yo…—Nerviosa y avergonzada trataba de explicarse con ella.
—Querida nada…— La evade y se va al baño a cambiarse.
—Más vale que no estés tú en ninguna carrera. — Vegeta hace saltar a su esposa con un pequeño ¡Heep! en el agua.
— ¡Deja de asustarme!...Además eres tonto o qué…No ves que estoy aquí en el rincón flotando como un inútil pedazo de madera. — Lo reta con la mirada.
—A mí no me faltes el respeto frente a otros mujer vulgar…—La miraba en amenaza, no puede creer que le habló de esa manera y le dijo tonto frente a todos.
— ¿O qué Príncipe de Los Saiyajin?— Hotaru se acercaba sonriendo de lado, con la mirada oscurecida y una sonrisa sádica. — ¿No se le ocurrirá hacerle algo a MI PRINCESA?— Lo desafiaba y lo más extraño para ella era que el tipo la miraba sin ningún temor. Sabiendo exactamente que ella en menos de unos segundos podía cosechar su alma.
—Mis respetos a la Sailor de la muerte y la destrucción. — Decía algo irónico Vegeta. — Pero…Ella es MI princesa ahora. —Le dio gracia escucharla rugir un poco. — Acabo de entrenar con algunas repeticiones, y pensaba ir con ése imbécil que ven ahí…— Señala a la puerta a Kakarotto que resoplaba algo molesto por su insulto, pero con lo que él le ocultó, sentía que era normal que el Príncipe esté "especialmente" molesto. — A destruir un poco las montañas… ¿A algunos de ustedes les gustaría venir?— Vió a Hotaru salir rápido y entusiasmada de la piscina y la rubia de pelo corto toma el paso y se une a ellos.
— ¿Piensas venir a ver? –Pregunta Ami a Serena.
— Eh…Me metí hace poco aquí, prefiero nadar un rato más y estirar las piernas. —Le dice de manera honesta.
— Uuummmm…Entonces yo no iré— Dice Hotaru.
—No, ve y aprovecha, en un par de días se van. —Serena la alienta a seguirlos— Pero asegúrense de grabar muy bien todo. — Le guiña un ojo. Las ve irse. En verdad le gustaría ver el enfrentamiento, pero siente que necesita sí o sí comenzar a hacer ejercicio de a poco. Y si va y vuelve, no alcanzará a almorzar con su esposo.
—Buena elección. — Sentencia Vegeta viendo hacia ella, luego se gira a buscar una pechera para ponerse sobre el traje azul de entrenamiento.
— ¡Hotaru!— Serena la hace voltear— No los mates…Por favor. — Lo dice un poco en burla hacia Vegeta. Él sólo gruñe y sigue su camino.
Se relajaba y nadaba despacio de un lado al otro. Pensaba en el futuro, cómo su futuro de golpe se hacía presente. Si todo salía bien, sería coronada Reina, junto con su esposo…La idea la intimidaba…Y…Tendría que tener un hijo para que eso sucediera. Vegeta no le dijo cuanto tiempo esperarían para tener un hijo, ella tampoco, sólo quedaron entendidos de que era importante estar bien en su matrimonio. Si Tarble tuviera un hijo con Gure…Ése niño sería heredero…Pero no los ve interesados en el trono…Mmmm…Quizá eran sólo conjeturas de ella y pueden en verdad tomarse todo el tiempo que quieran. No hay amenazas políticas o diplomáticas en ése área. Aunque le gustaría saber o quedar de acuerdo cuánto tiempo más esperar. Ella no lo pensó mucho a conciencia, en la noche de bodas ella sólo pensaba en su deber. Suspiraba grande y daba otra vuelta en silencio. Al salir de la piscina estiraba un poco, se volvía a sentir cansada como si su cuerpo pesara, pero sus piernas estaban menos entumecidas, al igual que su espalda.
—Su Alteza, ¿Desea que la espere para caminar un rato más?— Raditz le consultaba mientras la acompañaba a sus habitaciones.
—Jaja, no Raditz. Voy a descansar una hora y luego voy a la biblioteca a ponerme al día antes de almorzar. Gracias. — Lo vió pegar un salto. — Ésa cara la conozco… ¿El SuperSaiyajin?— Pregunta levantando una ceja curiosa.
—Es… Es más que eso…— Revisa su Scouter— Mire…Nappa está grabando. — Le pasa su Scouter.
— ¡Vaya! Es lo que ocultaba Kakarotto ¿Verdad? El SuperSaiyajin… ¿fase dos o tres?— Curiosa. Veía la imagen de Kakarotto transformado y rodeado de ondas eléctricas y chispeantes.
— Es fase dos. En la tres su cabello crece como el mío y es más poderoso.—Guiña un ojo presumido.
—Oh… Me siento mal de no haber ido…— Se pone indecisa por ir. Pero un bostezo grande la decide, mejor descansar y recomponer su Ki, para que su esposo deje de rechazarla. Luego le pedirá una demostración a Kakarotto. Despide a Raditz y la idea de volver a hacer el amor con Vegeta le dibuja una sonrisa enorme, hasta la pone colorada.
Kakarotto estaba sorprendido, en verdad se contuvo con la niña con cara de psicótica. Hasta en verdad temió por el bienestar de la niña, y ahora estaba difícilmente esquivando las ráfagas de su hoz. Cambió a SuperSaiyajin fase dos, para ganar velocidad.
— ¡Ja, por fin!— Ríe triunfal Sailor Saturno— ¡Sólo falta una más!— Agita su Hoz— ¡El gran silencio!— Una onda oscura golpea contra Kakarotto, pero nota que él la detiene con un ataque. Su Kame hame ha lucha contra la fuerza oscura que lo ataca de frente, no le queda otra que pasar a fase tres. Al hacerlo absorbe su ataque con el cuerpo, pero gasta mucho de su Ki, como para contraatacar. Hotaru nota eso y se acerca amistosa a saludarlo. — Bueno, lo siento…—Sonríe de costado haciéndolo crispar un poco sus nervios— Debí decirte que tengo más de dos mil años conmigo y se me hace fácil sólo mirar a alguien a los ojos y ver su poder oculto…veo que tienes mucho más…Ya quisiera ver también al Príncipe— Se voltea a Vegeta.
—No, tú ya luchaste…Me toca a mí— Haruka da un paso al frente— Príncipe... ¿Me haría el honor?
—Por supuesto. Si ella es así de impresionante, me imagino cómo será su guardiana. — Se posiciona frente a Haruka esperando su ataque con los brazos cruzados. Hasta que la ve tomar aire y tomar pose de pelea. El hace lo mismo. Y se abalanzan a luchar, ella esquiva muy bien sus puños, aunque lo hace sólo para medirla, una pierna intenta golpear sus costillas y él la esquiva hacia atrás. Haruka siente que está jugando con ella. Aunque también lo hace ella.
— ¡Tierra! ¡Tiembla!— Basta de juegos pensó. Y liberó su terremoto hasta él. Lo vió quedarse parado, y esquivarlo hacia arriba. Rápidamente lo tenía en su espalda. Ella lo esquivo por los pelos en volteretas. Rápido invocó su poder para levantar las piedras a su alrededor y dispararlas sin cesar contra el príncipe. Vegeta las destruía con golpes de puño, haciéndolas polvo en el aire y la arroja por fin al suelo con una patada misil directa en el pecho. Ella golpea el suelo y una roca se dirige hasta él. En verdad las montañas son el espacio propicio para ella, los ataques salen de cualquier parte y él apenas los esquiva. No puede sentir el Ki de las rocas. Toma vuelo y baja a toda velocidad destruyendo las paredes de roca que le lanza y se detiene a milímetros de ella.
—Impresionante… —Vegeta le da una risa burlona.
—Lo mismo digo…— Haruka responde, el tipo es un arrogante, pero es el primero que lucha contra ella sin ponerse peros.
...
Serena se ponía a buscar los libros que había dejado por la mitad en la biblioteca. Y también buscaba algunos para repasar la historia de Vegeta-sai y las costumbres en los Reyes y Reinas en ése lugar. Ésa siesta en verdad la compuso, ahora sólo espía su comunicador para recibir el mensaje de que Vegeta ya volvió. Se sienta en el sillón y se recuesta a leer a lo largo. Una mano tapa su boca alterándola totalmente y siente algo picar su cuello…Trata de luchar y cae, viendo una figura negra caminar cerca de ella.
Tarble fue a ver la demostración, en especial para ver al SuperSaiyajin fase tres. Gure fue a tomar registro de los Ki que se desplegaban para adaptar un poco los scouters. Parecía casi un día de campo para ellos. Tarble no recuerda cuando tuvo una ocasión tan amena con tanta gente. En especial con su hermano, que se acercaba a verlo, mientras Gure se alejaba… Aunque pega un salto recordando la deuda con su hermano mayor.
—Jaja ¿No quieres hacer alguna demostración hermanito?— Se burla de él, piensa que es más divertido asustarlo así, que cobrársela.
—No creo ser rival contra el futuro Rey…— Contesta Tarble— Por curiosidad… ¿Cuánto tiempo piensan tomarse para concebir?— Le levanta una ceja
— ¡HM! Tú estás casado hace más tiempo que yo…— Frunce el ceño y cruza sus brazos algo molesto.
— Bueno…Los primeros años no cuentan, era sólo una cubierta ¿No te importa ser nombrado Rey?
—Qué más da…De igual manera tengo el planeta encima y cumplo con mis responsabilidades. — Lo vuelve a mirar— ¿Tú por qué no has tenido hijos? —Piensa por un minuto— ¿Es que no son compatibles genéticamente?
—Estoy esperando que tú los tengas primero. Sino serian mis hijos los herederos y no quiero ponerlos en ésa presión. — Piensa un poco viendo a su hermano mayor ver hacia el horizonte y un pensamiento choca en su mente y sale de su boca— Aunque he evadido mis responsabilidades en parte, sé que no elegí nacer aquí…Pero, si…— Se atraganta con la palabra—…Necesitas ayuda o te abruma todo esto…— Truena sus dientes, no puede creer lo que va a decir— T-T Te ayudaré cuando me lo pidas. — No contestó nada y sólo asintió es la primera vez que su hermano lo ve con la mirada relajada, aunque sólo duró un par de milisegundos.
Al llegar todos a los Dominios del Príncipe, el instinto de Vegeta se dispara de nuevo, como le sucedió en la noche. De inmediato busca el Ki de su esposa. Aprieta fuerte sus manos enguantadas ¡No está! ¡No pudo atreverse a salir sola! Mira a los techos.
— ¡Sailor Mars, Sailor Venus!— Las llama con un grito estruendoso. Ve a Raditz acercarse notando el alboroto— ¡¿Dónde está Serena?!— Todos se asustan no entiende porqué se pone así.
—En la biblioteca. — Contesta Rei.
— ¡No, no siento su Ki!— Comienza a marcar su número de contacto en su scouter.
— ¿Cómo puedes sentirla de tan lejos? Su Ki es diminuto. — Comenta Kakarotto, dándose cuenta que el Ki de Mina también es pequeño y no lo siente con la facilidad que Vegeta a su esposa.
— ¡Mierda!— Se precipita volando hasta la biblioteca al darse cuenta que sólo suena y no contesta. Al llegar, la puerta está abierta, ve varios libros y un par de cuadernos con anotaciones. No hay señas de sangre ni nada y su comunicador está sobre la mesa. — ¡Ahora mismo búsquenla en todo el castillo!— Da la orden como un grito estruendoso, todos se dispersan dándose cuenta que la Princesa está desaparecida. Vegeta siente su pulso retumbar en sus oídos, al llegar a la conclusión que no se encuentra en sus Dominios. Por su scouter los grupos que se dividieron para recorrer la zona del bosque y las montañas no dan señales de ella.
Gure, Tarble y la Reina Serenity están en la zona de vigilancia, verificando cada imagen de los videos de los alrededores. Gure se concentra en ver si pasó algo en el tramo de tiempo que estuvieron aislados de las comunicaciones con el palacio.
— ¡Príncipe Vegeta!— Gure lo llama por su scouter— Un par de horas antes de reestablecer las comunicaciones con el palacio se registró un rompimiento en la barrera de la primera Luna de Vegeta-sai. — La primera luna de Vegeta-sai cuenta con una barrera de protección, que actúa como campo de fuerza contra invasores, al contar con oxígeno y una gravedad estable, es demasiado riesgoso que algún enemigo se asiente ahí para atacar. — No sólo eso, tengo imágenes del intruso.
—Excelente. — Pone en teleconferencia a todos para ver la información que logró extraer Gure. Las imágenes muestran una figura negra, con una máscara blanca tapando su rostro. Es obvio que sabe ocultar su ki. Lo que más le sorprende es lo bien que conoce el castillo y el sistema de vigilancia— General ¿Puede verlo?
—Sí, su Alteza… Conoce muy bien el sistema…— Bardock afila la mirada.
— ¿Cree que sea Paragus? No sabemos su paradero…— Vegeta presiona los puños, que no se le haya ocurrido al tipo venir a terminar el trabajo de su Padre.
—Para nada, es demasiado hábil, y se nota que es alguien joven. En un cuadro se nota como salta desde un balcón sosteniendo a la Princesa…—Piensa un momento. — Puede que de todas formas, Paragus esté detrás de esto.
— ¡A ése tipo le recomendé irse si no quería sufrir las consecuencias!— Enojada salta la Reina Serenity.
—No se preocupe, la voy a encontrar…— Toma aire profundo y piensa un poco. — Gure ¿Hay algún reporte sobre la primera luna de Vegeta-sai? ¿Enviaron a algún soldado a revisar?
—Sí, pero no encontraron nada y se asentó como falsa alarma. Y hace más de una hora se registró otra falsa alarma de parte de los soldados que fueron al lugar. —Termina Gure.
—Bien iremos nosotros a revisar. — Vegeta recuerda que hay mucha estática en ése lugar, quizá el intruso lo usó a su favor para que no detectaran su nave. El problema sería también para ellos, ya que les bloquearía un poco las comunicaciones en sus Scouters. — Abre la barrera cuando te dé la señal.
…
Tenía un solo objetivo en su mente, se sentía vivido, por fin hacía exactamente lo que sentía, sin ser el hombre recatado de siempre. Quien anteponía el deber antes que así mismo. Sería difícil, pero enseguida se da cuenta que todo esto despliega habilidades que ni él conocía, lo hacen sentir emocionado. Conoce muy bien las habilidades de guardia de las Sailors, y casi ni le costó trabajo descifrar la de los Saiyajin. No entiende cómo, pero todo sale mejor de lo que creía. Es de noche y ya se terminó todo el alboroto del velorio del Rey. Algo lo pone en alerta y es el SuperSaiyajin. Se acerca al balcón desde abajo, no sabe si es que lo detectó, y si así fue, el tipo es listo…Pero no tanto como él. A toda velocidad se mete al balcón que sabe es de la habitación del Príncipe, e ingresa de inmediato a esconderse adentro. Se queda pasmado ¿Fue siempre así de rápido? Se siente impresionado de sí mismo, parecieran brotar habilidades suyas por doquier, al principio tenía miedo, pero ahora, que puede usar todo esto a su favor sólo espera que más poderes salgan a la luz. Sale de su pensamiento y se gira a la gran cama donde el Príncipe Vegeta duerme…Con la Princesa sobre él. Se acerca a verla de cerca sin pensarlo. Pero ve al Príncipe moverse e igual de rápido que entró, sale de la habitación ¿El tipo lo vió? Se esconde en la parte de debajo de la estructura del balcón y espera. Siente la voz de Serena, y la de él. Espera un rato más a que todo vuelva a quedar quieto. Mañana sin esperar más… Estará con ella de nuevo.
Sonríe triunfal mientras la acomoda en su nave para por fin irse de allí. Pero primero va a esperar que despierte. En realidad no quiere forzarla, pero sabía que la gente a su alrededor no estaría de acuerdo. Quiere hacerla entender que está en peligro en ése lugar, que casi muere por haber venido a vivir aquí. Que ya no debe anteponer el deber a lo que siente. La ve gimotear y removerse un poco, se ve tan dulce…Como siempre, la abraza a su cuerpo y su corazón late con fuerza sin parar, quiere que esta sensación no se termine.
Serena empieza a despertar, se siente envuelta en un abrazo conocido y cálido. Se siente segura, pero extrañada, no es el abrazo de su esposo lo que la envuelve, pero lo conoce. Comienza a abrir sus ojos y es Darien ¡Ahora recuerda! Alguien la atacó.
— ¡Darien! ¡Estás aquí!— Le devuelve el abrazo, se siente aliviada, pero…Confundida ¿Quién la atacó? ¿Y si fue así él la había rescatado?— ¿Qué sucedió? Recuerdo que alguien me tapó la boca… ¿Tú me rescataste? –Le pregunta y lo siente alejarse, la mira diferente. Y se da cuenta que están en una nave pequeña, parecida a la que usó Tarble para llegar ahora ultimo a Vegeta-sai.
—Serena vine a rescatarte…— Mira confundido hacia los lados, no sabe cómo explicarle para tenerla tranquila. — Vengo a rescatarte de los Saiyajin. — La mira a los ojos.
—Pero…Ya estoy a salvo… ¿No te ha llamado Andrew?— Abre sus ojos consternada ¿Fue él entonces quien la atacó en la biblioteca? ¡No! ¡Imposible!
—Ellos prometieron tenerte a salvo y casi mueres. Es obvio que los Saiyajin siguen siendo una raza peligrosa. Éste planeta entero lo es. No voy a permitir que vuelvas a estar en peligro.
— ¡¿De qué mierda me hablas?!— Lo hace saltar un poco, cree que nunca le ha hablado de ésa manera. — ¡Devuélveme con mi esposo! ¿Andrew sabe algo de esto? ¿Quieres poner en riesgo la Alianza con los Saiyajin?
—Ya no debes preocuparte por tu deber, hay muchos que estoy seguro me apoyaran contra los Saiyajin. Saben lo que te pasó. Que el difunto Rey casi te mata…Es traición para mí de donde se lo mire…—Resopla por la nariz enojado, si hubiera llegado a tiempo lo habría matado con sus propias manos.
—En ése caso el traidor está muerto, y yo estoy segura con mi esposo. — Lo ve aún más enojado, debe tratar de calmarlo. — Andrew está aquí, quizá debiéramos hablar con él. — Cambia su tono a uno más suave.
— ¡Te he dicho que dejes de pensar en tu deber! ¡Te estoy dando la oportunidad de hacer lo que sientas!— Ruge enfocando su mirada en ella, en sus ojos azules, tan hermosos como siempre.
—Pues yo amo a Vegeta. Y quiero estar ahora mismo con él. — Se asusta cuando lo ve acercarse a una velocidad impresionante que nunca le ha visto, a abrazarla.
—Yo te amo a ti…Te estoy hablando de un cariño que no nació del deber, sino del trato mutuo desde que éramos niños. Algo puro y sin toda esta trama de contratos y arreglos ¿Todo eso no fue real para ti?— La estruja un poco más sintiendo sus curvas contra él, oliéndola…
Serena siente el abrazo muy incómodo, no es como otras veces, la pone nerviosa quiere alejarlo, pero no lo mueve ni un milímetro. — Lo siento Darien, no te amo…Eres un muy buen amigo, siempre te ví así, perdóname si hice algo…Yo no me dí cuenta. Quiero ver a Vegeta…—Con tono bajo trata de convencerlo, mientras tiembla del miedo, tiene miedo que la lastime.
—No temas…No voy a lastimarte. Pero tampoco voy a dejarte ir. — Le declara y la suelta. —Estás confundida, tal vez tú lo amas, pero he visto cómo te trata y cómo te tiene viviendo encerrada y vigilada. — Le acaricia una mejilla y le enoja que ella quite el rostro casi con asco. — Al llegar a la Tierra, veras algunos Doctores…Ya veras, estarás mejor.
— ¡No estoy loca! ¡Suéltame ahora!— Se precipita queriendo alcanzar la puerta inútilmente. Él la noquea de un codazo.
Darien sabe que debe esperar un tiempo más hasta que esté seguro que puede despegar sin despertar alguna alerta. Evadió muy bien al grupo de soldados que pasaron a revisar, luego de que rompió la barrera para volver a ingresar. Debe despegar desde aquí para que la estática oculte su despegue. Está casi seguro que pueden haberlo visto llegar a la luna de Vegeta-sai en una nave casi idéntica a la que usan los saiyajin para viajes cortos y no tan veloces. Pero ahora para llegar a la Tierra debe usar una nave de rescate para dos, que es más veloz. La nave la podía encapsular y llevarla donde quisiera sin tener que dejarla a la vista. El tiempo que estuvo en Vegeta-sai lo usó muy bien para aprender todo sobre el planeta, y siguió investigando incluso fuera de él, preocupado por el bienestar de Serena. Su instinto no lo dejaba tranquilo, y tuvo razón al final de todo. Ajustaba a la Princesa a su asiento, y al terminar, vió por la ventanilla, el escudo…Se había ido totalmente ¿Sería una falla de seguridad? Debe apurarse y despegar.
Vegeta recorre una de las zonas donde se había detectado orbitar una nave, que si bien el radar la reconoció como Saiyajin para viajes cortos y de cabotaje, no tenían número de registro conocido. El lugar es desértico y con valles extensos. Trata de mantener conectado su Scouter con los demás pero se corta un poco la comunicación. Levanta su vista y ahí lo ve…Una nave en el cielo. Abre grande sus ojos en pánico, el Ki de su esposa está ahí.
— ¡TARBLE!—Llama desesperado a su hermano que está con Gure en el control de comunicaciones y vigilancia. — ¡TARBLE! ¡CIERREN LA BARRERA!—Sabe que la comunicación se corta, y si se larga a volar será peor. Corre tan rápido como puede.
— ¡Vegeta! ¡¿Qué?! ¡Mierda te escucho cortado!— Trata de concentrarse, se nota alterado, pero no sabe qué es lo que le pide. Se conecta al Scouter de Vegeta a través de la cámara, y ahí llega la imagen entrecortada de una nave saliendo de la órbita— ¡YA MISMO! ¡Gure!— Pide ayuda a su esposa para hacerlo más rápido. La Reina Serenity se acerca a ver qué es el alboroto y ve la transmisión en vivo del Scouter.
— ¡CIERREN LA PUTA BARRERA!—Ve que la nave está muy cerca de huir, pero se impacta al notar que la barrera se cierra y daña la nave haciéndola caer. Se larga a volar velozmente. Ve al intruso salir disparado en dirección opuesta, con la máscara blanca puesta, y su esposa en brazos. Ése Ki…Lo reconocería donde fuera…El maldito aprendió a esconderlo, y por lo que se ve ahora también puede volar. Ve que toca el suelo, y deja a Serena inconsciente en el suelo ¡Ese hijo de puta quiere secuestrarla!— ¡ALEJATE DE ELLA AHORA!— Ruge tan fuerte que su garganta duele.
Darien se endereza y se pone delante de ella evitando que él se acerque. Respira tranquilo— ¡Tú deberías alejarte! ¡Si sigue cerca de ti sólo seguirá corriendo peligro!— Se quita la máscara. Dándole una mirada asesina.
— ¡Hm! Es mi esposa…Te conviene hacer caso en éste momento. — Sus puños se apretaban fuerte en anticipación, y una sonrisa ladina se desplegaba en su rostro.
— ¿Qué Príncipe Vegeta? Estuvo varios días sin entrenar por lo que averigüé ¿Está seguro? –Sarcástico, estira un poco su cuello y truena sus dedos, ansioso.
—Jaja…Se necesitan más que un par de semanas para quitar de forma al Príncipe de los Saiyajin. — Dice eso, pero prefiere contenerse, no quiere que algo le suceda indirectamente a su esposa por enfrentarse a éste tipo. Se notaba que perdió el juicio. Su hermano Andrew parecía más sensato ante la situación.
En la sala de control la Reina Serenity, ve la transmisión y se crispa de los nervios…No cree que el Rey Vegeta le haya dicho la verdad a él. Cuando lo vió luego de su viaje a Vegeta-sai, recuerda a Darien tranquilo y normal. En cambio aquí estaba queriendo secuestrar a su hija. Sí lo recuerda muy alterado, cuando supo que Serena estaba grave luego del ataque del Rey. —Tarble ¿Podemos comunicarnos con Vegeta?— Cree poder convencer a Darien si habla con él, lo conoce desde niño.
Vegeta ve a Darien descubrirse con un traje de batalla negro, muy parecido al de los Saiyajin, pero sin armadura en ninguna parte, y sin guantes. Él sigue con su traje azul y la pechera blanca con detalles dorados. Siente que la Reina quiere comunicarse con él, se escucha muy distorsionado, pero hace un esfuerzo para oírla.
—Lo siento Príncipe Vegeta. — Habla Darien mientras lo ve prestar algo de atención a su scouter. — Pero tú…—Lo señala captando su atención—…Tú no la amas…Un Saiyajin no puede amar…—Lo desafía con la mirada. — Ella debió ser mía, y le voy a probar que yo soy el Príncipe correcto. Primero debo alejarla de ti. —Da un paso al frente dispuesto a enfrentarlo mano a mano.
Vegeta resopla y su ira explota en su pecho…Él lo sabía, estaba seguro que sentía algo por su esposa, si el maldito llegó a tocarla mientras la tenía con él, lo iba a lamentar, se pone en posición de pelea. Pero la voz desesperada de la Reina lo desconcentra.
— ¡Vegeta! ¡Detente! ¡Déjame hablar con él! Él es…—Se atraganta con la voz mira también a Tarble, y Andrew justo entra por la puerta para ver la situación. Se asusta al ver a la Reina tan nerviosa— ¡Él es mi hijo y de tu padre!— Tarble salta en su asiento ¡No puede ser posible!
— ¡¿Qué?!— Rogaba que fuera la distorsión la que lo hizo entender mal. No era posible ¿Cómo sobrevivió? ¿Su padre lo mantendría vivo?— ¡Disculpe pero eso es imposible!— Desarma su pose de batalla y se concentra en escuchar bien su scouter. Es por eso que su Ki era tan extraño, es el único ser vivo en el universo mitad Saiyajin, mitad Selenita.
—Vegeta, tengo el test que hizo tu padre, no sé cómo…Pero…—Ve a Andrew quedarse sin aire, y sentarse pensando cómo pudo suceder. —Podemos hacerlo contigo o con Serena si quieres estar seguro, pero son medios hermanos. Pásame con él, debo hablarle.
Vegeta no quiere creer nada de lo que le dicen, puede fácilmente ser una mentira de su padre, pero, confía en la palabra de la Reina, se quita el scouter para pasárselo a Darien, contra todos sus instintos, cree que es mejor convencerlo que iniciar una batalla. — La Reina Serenity y El Rey Andrew quieren hablar contigo. —Se atraganta con sus palabras. — Esto es un error. — Le aclara a regañadientes.
Darien toma el scouter que le lanza Vegeta, le da una mirada y lo rompe en su mano. –Veo que te contienes con todas tus fuerzas…Al igual que lo hiciste ésa vez que me rompiste la cara ¿Verdad?— Lo mira amenazante. — Bueno, te doy permiso para que ya no te contengas. — No entiende porqué, pero lo vió dudar por un milisegundo, quizá la reina y su hermano trataban de persuadirlo. — Ella es mía, no por un papel que se haya firmado…Sino por el derecho que nos dio nuestro corazón…Algo de lo que tú…No sabes. — Sentenció.
— ¡Ja! ¡Qué sentimental!— Soltó en burla. —Cuida que eso no te haga cometer otro error…Porque el primero puede que te cueste la vida. —Lo ve dar un par de pasos lejos de la Princesa, se pone en posición de pelea, y sorpresivamente se mueve muy veloz hacia él levantando el polvo. Atrapa el brazo de Darien que iba hacia sus costillas, y luego el otro, antes de que él le dé una patada en la entrepierna, Vegeta pisa fuerte uno de sus pies inmovilizándolo y luego con la otra pierna golpea su rodilla, doblándolo un poco de dolor. Cuando Darien agacha un poco la cabeza Vegeta le acierta un cabezazo que se siente como concreto sólido, desorientándolo un poco, siente sangre correr en su frente y levanta la mirada para ver a Vegeta, están cara a cara a milímetros, y ve la sonrisa triunfal del Príncipe de los Saiyajin. Le borraría ésa sonrisa ahora mismo.
— ¿Sabes lo que aprendí con su entrenamiento?— Darien le habla en tono burlón, respirando cerca de él con furia. — Que soy muy difícil de matar. — En ése momento ve el rostro de Vegeta cambiar, mientras sana el corte de su frente en unos instantes y ahora Darien ríe triunfal. Mientras se aferra más a Vegeta y estrella su cabeza contra él, devolviéndole su gesto, lo hace sin parar varias veces, quiere hacerlo sangrar el doble de lo que él lo hizo. Ahora nota a Vegeta queriendo zafarse pone una rodilla en el pecho de Darien y con la otra lanza una patada para quitárselo de encima.
Vegeta siente la sangre tibia correr desde su frente, se la limpia con su guante y vuela hacia él para taclearlo, pero lo esquiva. Ya no tiene que pensar en él como un terrícola, sino como un Saiyajin. Tiene que alejarlo un poco más para no causar daño a su esposa que sigue tirada en el suelo desprotegida. Vuela un poco y él lo sigue. Empieza a propinarle puños sin pausa alguna, esquiva la mayoría, y logra tomarlo del cabello y romperle la nariz contra su rodilla. Darien al sentir el impacto en su rostro lo tironea de la pierna con la que rompió su nariz y acierta un rodillazo directo en sus costillas, al doblarse va a golpearlo en su espina, pero Vegeta rápidamente se gira hacia arriba y se protege con los antebrazos. Darien lo sigue empujando hacia abajo, queriendo estrellarlo con el impulso de la caída al suelo. Vegeta puede sentir como su Ki aumenta de manera increíble. Definitivamente no es el mismo que conoció antes. Sale de su empuje dejando a Darien en el aire desconcertado por la velocidad de Vegeta.
— ¡Galick Ho!— Ruge Vegeta hacia él, pero ve que resiste el ataque sorprendentemente.
Darien está algo congelado, viendo como instintivamente concentró su Ki en ambos puños y estaba protegiéndose del ataque de Vegeta. No tenía idea de que pudiera hacer algo así. Estaba cada vez más entusiasmado de seguir peleando con él. Seguir descubriendo sus poderes. El ataque de Vegeta lo estrelló de igual manera al suelo, desorientándolo bastante, pero se recuperó al sentirlo caer hacia él como un misil, sale rápidamente del cráter que quedó debajo de él, y vuelve a intentar lo del Ki en sus puños pero ésta vez lo lanza hacia él. Vuelve a disparar hacia él de manera repetida, y él sólo los esquiva haciendo mortales hacia atrás.
Vegeta vuelve sobre sus pies luego de haber esquivado los ataques de Ki y se tira de nuevo contra él. Nota que mejora segundo a segundo luchando mano a mano con él. Presta atención a algo mientras intercambian puñetazos, y es que no ha sanado aun su nariz. Puede que si usa su Ki para atacar no pueda usar su habilidad para sanarse. Necesita probarlo. Se eleva y tira varios ataques de Ki, mientras lo ve devolverle los mismos ataques hacia él tratando de acercarse, no debe darle pausa. Algunos ataques lo aciertan, y cuando lo tiene a su lado, se da cuenta que a él también le acertó ataques, sin parar empiezan a golpearse y sí. Su capacidad de sanar de los Saiyajin y los Selenitas están sumadas en él, pero no puede gastar su Ki en curarse, cuando tira ataques. Cree que Darien también lo notó, porque sin razón vuela como huyendo un poco de él, quizá quiere darse tiempo a curarse, debe evitarlo. Nota que va cerca de Serena de nuevo. Al llegar se posiciona de nuevo frente a ella evitando que se acerque, ve su nariz sanarse.
— ¡Maldito Saiyajin!— Ruge Darien, levantando una gran onda de Ki a su alrededor, aprieta sus puños y se acerca caminando hacia él.
— ¡Maldito tú también entonces! ¡Tú eres saiyajin! –Lo señala y lo congela del susto ante ésa frase, Darien le devuelve la mirada confundido. — ¡La Reina quería decirte que tú…Eres el hijo que tuvo con mi padre! —Quizá así lo detenga, de alguna forma…
— ¡Jajajaja!— Ríe a carcajadas no va a creerle a su enemigo. — ¡Qué intento más cobarde y desesperado para detener esto!
— ¡No miento! ¡Hablemos con la Reina! ¡Si quieres hagamos los test!— Lo mira amenazante, mientras sus ondas de Ki no dejan de desplegarse, entonces despliega las de él también— ¡No te pareces en nada a tu hermano Andrew! ¡Mira tú Ki y el mío!
Darien mira sus manos y ve las ráfagas salir de su cuerpo, lee el Ki de ambos y es casi idéntico, casi…Saiyajin. Recuerda a su madre y su hermano, y son muy parecidos entre ellos. En cambio a él le dijeron que era más parecido a la familia de su padre, pero ni el color de ojos coincidía…Recuerda la mirada oscura de Vegeta y lo mira de reojo, y es más parecida…
— ¡NO! ¡TU MIENTES! ¡NO ES POSIBLE!—No quiere que sea verdad aprieta su mandíbula de forma dolorosa, algo está por estallar dentro de él.
— ¡Entiende ella es tu media hermana! ¡No es posible lo que tú quieres de ella!— Vegeta siente que lo convence, pero las ráfagas alrededor de Darien se vuelven más intensas.
Serena empieza a despertar se siente de nuevo en medio de un desastre, frente a ella Darien inmóvil apretando sus puños y energía intensa saliendo de él, al otro lado siente a Vegeta gritarle a Darien que ella es su media hermana. Se levanta mareada prestando atención. Si eso es cierto…Entonces ¡Darien es el hijo de su madre y el Rey Vegeta! Darien estalla en un grito ensordecedor, que la hace retroceder, un aura dorada se despliega sobre él.
— ¡¿Qué?!— Pregunta Vegeta. Ve que el Ki de Darien explota mientras grita sin pausa alguna…— ¡IMPOSIBLE!
Tarble y todos intentan comunicarse con los demás para ver si pueden encontrar las coordenadas exactas de donde esta Vegeta. La distorsión no los deja comunicarse fluidamente con nadie y decirles que vayan a ayudar a la princesa y Vegeta.
— ¡Tarble! ¡Las coordenadas!— Grita Kakarotto frustrado de intentar comunicarse, pero siente el ki de un SuperSaiyajin que lo deja sin aire. No es posible…Sólo hay un SuperSaiyajin. Va a seguir ése Ki, espera llegar a tiempo, aunque lo siente lejos…Y definitivamente no es de Vegeta.
Darien siente que ha perdido lo único que quería en su vida, nunca quiso nada tanto como quería estar con Serena…Nunca…Ríe preso de la perdida de la poca cordura que lo mantenía, cae de rodillas llorando sin parar. Cuando siente a Vegeta acercarse vuelve a estar en guardia. Mira hacia atrás a Serena despierta que lo ve consternada y llorando sin parar.
— ¡Mírate! ¡¿Cómo tendrías ése Ki de SuperSaiyajin si no compartiéramos la misma sangre?!— Ve a su esposa a los ojos, está llorando, sólo quiere acercarse y alejarla de él. No se transformó físicamente puede que sea por su sangre hibrida, pero el Ki era el mismo que la fase uno.
— ¿Me dices entonces…Que ya no tengo nada que perder?— Habla decidido a terminar con todo…A borrar todo…Empezando por él. Se lanza a toda velocidad sin importarle que fuera totalmente descubierto, y lo golpea velozmente. En ésta forma, supera por mucho al Príncipe Vegeta…Eso le gusta…No quiere detenerse. Lo sigue golpeando sin cesar. Es tan veloz que Vegeta sólo atina a defenderse. Cómo era posible un híbrido como él lo había superado. Intenta atinar un puño en su cara y Darien lo detiene sin ningún esfuerzo, y lo aprieta partiéndole los dedos y con la otra mano rompe el brazo de dos golpes bien certeros. Aun así Vegeta sigue luchando intenta tomar vuelo, pero es más rápido y lo toma de la pierna y lo azota contra el suelo. Los gritos de Serena se escuchan sin cesar, quiere que se detenga. Vegeta va a luchar, no va a dejar que se quede con ella o le haga daño. Intenta acertar alguna patada pero es casi inútil, cada golpe que siente que acierta Darien los detiene fácil con sus manos. De pronto siente que se aleja un poco de él. Lo mira a Vegeta exactamente como lo quería, derrotado, sangrando el doble que él. Se empieza a sentir muy agitado, no ha podido concentrarse para curarse, debe terminar ahora. Apunta su palma hacia él juntando su Ki. Serena siente pánico y busca rápido su broche para transformarse.
— ¡Por el poder del Prisma Lunar! –Mira con pánico que no funciona. Se ve normal…No puede…— ¡Por el poder del prisma lunar!
— ¡Detente mujer! ¡No lo hagas! ¡No tienes suficiente energía!—Vegeta quiere detenerla— ¡Podrías morir no lo hagas!
— ¡Por el poder del Prisma Lunar!— Sigue intentando desesperada, no puede ser…
—Se terminó Vegeta. — Lo ve a los ojos, el tipo lo seguía desafiando aun sabiendo que no tenía oportunidad. Dispara a su pecho tirándolo seco al suelo.
— ¡VEGETA! ¡VEGETA! ¡NO! ¡MALDITO! ¡LO MATASTE! ¡VEGETA!—Serena grita con odio hacia él, quien consideró como su mejor amigo todo éste tiempo, ahora mató a quien más amaba en éste universo. Agarra la tierra debajo de ella y la aprieta inútilmente y frustrada en sus puños.
Vegeta siente los pasos de Darien acercarse a Serena, mientras los gritos de su esposa resuenan en el aire y se esfuman de a poco ¿Así es? ¿Esto es morir? Su vista se nubla y sólo ruega que alguien llegue a ayudarla, aunque sabe que la mejor opción es Kakarotto. Primero un guerrero de clase baja lo superó y ahora un hibrido lo hacía morder el polvo. Ni siquiera para protegerla pudo superarse…Serena…Serena…La última imagen en la mente de Vegeta es estar frente a su esposa con el pequeño pastel de cumpleaños, viendo la pequeña vela brillar, mira a su esposa y sabe exactamente qué pedir –"Si tuviera otra vida…Deseo volver a encontrarte."— La vela se apaga…Oscuridad…
—Tranquila…ya no dirás su nombre, ni sufrirás. — Con lágrimas en los ojos Darien la levanta del suelo y la apunta con su dedo juntando suficiente Ki para matarla. Si no puede tenerla…No será de nadie.
Serena se endereza para recibir feliz el ataque, siente su corazón mermar por fin sus palpitaciones, ya no queda nada…Sin Vegeta…Siente el cuerpo vacío. Toma aire y junta las manos en su pecho— "Donde sea que estés ahora…Voy a encontrarte"— El ultimo rezo de su mente.
Una patada misil y una ráfaga dorada tira lejos a Darien evitando que mate a la Princesa. Serena mira a su alrededor y ve algunos escombros flotando y ondas eléctricas chispeando ¿Kakarotto? Intenta pararse y siente que casi se desmaya de nuevo.
— ¡Vegeta!—Grita sorprendida, es él, por Dios es él. Es Vegeta SuperSaiyajin fase dos. Se gira un poco a verla. Nota que está a salvo, y se lanza de nuevo hacia Darien.
Darien no lo cree ¿Cómo puede estar de pie? ¿Cómo no lo vió siquiera levantarse? Esto es diferente. No lo entiende, pero el maldito Saiyajin puede leer fácil sus movimientos. Su Ki es mucho más superior al suyo. Fácilmente Vegeta hace una llave sobre él y lo inmoviliza en el piso, trata de zafarse pero no puede, las ondas chispeantes de energía lo rodean, mientras siente que Vegeta lo ahorca con sus piernas. Lo golpea, lucha, es inútil lo deja en el piso casi inconsciente. Lo ve alejarse y juntar sus manos.
— ¡Resplandor final!— Una ráfaga de energía flameante golpea a Darien totalmente de frente. Ya no tiene escapatoria…Es su fin. En el resplandor su figura desaparece sin dejar nada.
— ¡Vegeta!— Serena se apresura viendo que luego de ése ataque su esposo cae de rodillas, intenta ir rápido y lo sostiene en sus brazos. La mira como saliendo del trance en el que estaba, le dedica una mueca de sonrisa, y su cabello dorado se desvanece, y sus ojos vuelven a ser de color negro. Serena se asusta al ver como el charco de sangre empieza a formarse debajo de él, manchándola a ella también. Debe esforzarse…No es lo ideal, si ni siquiera pudo transformarse. Toma aire…Puede que él la odie por esto— ¡Curación lunar!— Pone las manos en su pecho de donde su armadura está rota y la sangre sale sin parar.
— ¡Princesa!— Kakarotto se precipita al verla con el Príncipe en su regazo. Y una luz blanca resplandeciente rodeándolos y luego desvanecerse, dejándola inconsciente.
Serena se sentía de nuevo en la oscuridad…Pero era diferente, porque oye claramente a su alrededor, y no se siente entumecida. Abre los ojos enseguida siente a Lemo cerca de ella. Está de nuevo en un tanque, le da golpes con su mano, y trata de ver a su alrededor por Vegeta, y ahí está. La luz en su tanque está roja y escucha los pitidos de su tanque. Andrew y su madre la ayudan a salir. Esta desesperada, quiere estar cerca de él, tiene la idea de que si no se acerca a él nunca podría abrir los ojos.
—Hija, ya. Tranquila— Le pasa una toalla, mientras Andrew la sostiene.
—Gracias Andrew…Pero ¿Cómo esta Vegeta?— Se acerca hasta su tanque.
—Él se recupera, rápido…Es sorprendente la resistencia de un Saiyajin. —Lemo le aclara tratando de tranquilizarla. — Usted tardó más porque es un tercio terrícola, y su biología es más débil.
—Gracias a Dios…—Toca el tanque llorando de felicidad. — La herida está en su pecho… ¿Acaso?
—Lo que sea que hizo Princesa…Lo salvó. Estamos escaneando de igual manera cada hora por secuelas. —Lemo la ve relajarse.
— ¿Cuánto tiempo estuve en el tanque? No me siento mareada.
—Estuvo casi un día entero, la vez anterior fue mucho tiempo y es normal…Además, como le expliqué, los síntomas de agotamiento son normales en los terrícolas que han estado en un tanque de regeneración varios días.
—Hija, vamos a tu cuarto debes comer y cambiarte, recibiste nutrientes, pero…
— ¡No! ¡Que traigan ropa aquí y la comida!— Decidida mira a su madre y Andrew— Él se quedó conmigo, durmiendo aquí en el piso hasta que salí. Yo haré lo mismo.
—Bien…Serena. Te traeremos ropa así te bañas. — Andrew sale de la sala, es de madrugada y aun así envía un mensaje a todos avisando que por lo menos Serena ya está fuera del tanque. Mira hacia el cielo y piensa en su hermano menor…Sólo recuerda cosas buenas…Se le hace difícil, si no lo hubiera visto con sus propios ojos no lo creía. Su madre…No cree que su madre haya querido mentir de una manera tan horrible, lo que sí está seguro es que tanto él como ella lo quisieron como su sangre propia. Esperará hasta que el Príncipe Vegeta salga de su tanque para poder decidir sobre ésa situación. Debe ser más sabio que las emociones que lo azotan como ráfagas de fuego.
…
Hasta aquí otro capítulo. Espero lo hayan disfrutado.
ShaiOS: Basé mucho la muerte del Rey en la muerte de mi abuela. Era una señora de mal carácter que me crió en una rutina bien estricta. Jamás me abrazó ni me dijo nada cercano al cariño. Nunca llené sus espectativas...Me fuí de su casa apenas salí del secundario. Al tiempo ella enfermó y nadie quería cuidarla. Así que yo me ofrecí y murió de una manera lenta y horrible, estando bien consciente de como su cuerpo se iba apagando, pedazo por pedazo. Llegó un momento que no se moría y sólo sufría día y noche. La muerte pareció mas una solucion. Por eso creo que ella pagó en vida todo lo que debía.
DesertRose000: ¡Gracias! ¡Qué alegría leerte por acá! XD Espero te guste la combinación. Y espero su review… No somos dignos (Se arrodilla y se levanta alabando), No somos dignos (sigue alabando) No te voy a mentir...Me gustó matarlo muy de a poco...Que no quede huella que no y que no...
OhaioIzumikun: Bueno, bueno al final Darien sí se tomó el último tren a Vegeta-sai.
