XXlalalulu: Hola! Y ahí está el cheddar y las papas… Golosos ¬¬

Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida. XD

No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…

Capítulo 27

De a poco llegaban los invitados al cumpleaños número ocho de Rini y Trunks. La primera en arribar, casi trayendo a su niño más pequeño a la rastra fue Mina. Trunks al notar a Goten quiso esconderse un poco, pero…

— ¡Trunks, Trunks! ¡Mira ahí está Goten! —A propósito Rini lo deja en evidencia, para que detenga ésa actitud tan tonta y vuelvan a estar todos juntos como amigos y compañeros de entrenamiento. — ¡Hola Goten! Te extrañamos, pasa, hay pastel, pizza, hotdogs, todo lo que nos hace mal para entrenar, lo tenemos permitido por hoy. Ah, y mucha bebida de soda. —Da carcajadas tapándose la boca, abrumando un poco a Goten.

—Bien…La niña está intoxicada de azúcar y todavía ni cortamos el pastel. —Vegeta resopla fúrico por la nariz.

—B-B-Buenas, Majestad. —Goten lo saluda formalmente, siempre lo intimida el Rey, pero su padre le repite que no hay porqué, ya que le asegura ser él el más fuerte.

—Ya mocoso, con Señor está bien…—En verdad está esperando que se aparezcan Kakarotto y Bardock para entrenar un poco, su plan es ver que este par de niños tontos arreglen sus tonterías y presentarse a comer el pastel…Que era regalo de Sailor Júpiter.

—H-H-Hola…Goten…—Trunks se sentía apenado, no sabía cómo pedir disculpas. Se ponía rojo de la vergüenza y no lo podía ver directamente a la cara.

— ¡Pero ya! ¡ ¿Qué esperan una campana, darse un beso?! Grrr…—Vegeta gruñía hastiado del berrinche de los mocosos, Mina y Serena sólo reían detrás.

—Lo siento Goten…Yo-Justo que iba a terminar Rini toma a ambos de las muñecas.

— ¡Sí yupi! ¡Mi hermano es un tonto tú lo perdonas! Vamos a jugar como siempre. —Ellos ponen cara de sorpresa por el tirón que les dá Rini, pero mientras van caminando se relajan y empiezan a hablarse como antes.

—Vaya…Voy a mantenerle un ojo puesto cuando sea adolescente…— Rei comentaba y llegaba con Raditz. — Hola Serena… ¿Te imaginas que Rini sea como tú pero con hormonas saiyajin? —Larga una fuerte carcajada.

—Hola Rei…—Contesta de mala gana. — Parece que Raditz siempre te PONE…De buen humor. — Con sarcasmo. No se hacían esperar las chispas entre ellas.

—Hola Señor, Señora. — Saluda muy respetuoso Kyüri. De inmediato siente a Gohan cerca.

— ¡Hey Kyüri! — Ondea su mano llamando su atención. — ¿Quieres practicar un poco? ¿Eh? — Muy sonriente se acerca y pone sus puños en forma de juego. — ¿Qué dices tía Rei?

—Oye, sí, puedo mostrarte un poco los movimientos con fuego que empecé, no lo uso mucho, es difícil esquivar mi cola de las llamas. — Se ríe.

—Ni lo digas…—Raditz resopla un poco. — Tu madre casi llora cuando tuvimos que recortar el cabello quemado.

—Pues cuando yo me lo corté fue por un motivo similar, al ser híbridos nuestro peinado no se queda quieto y crece sin parar. —Gohan se unía a Kyüri e iban a intercambiar algunos golpes en el patio.

— ¿Tiene poderes de fuego?— Consulta curioso Vegeta a Raditz.

—Sí pero no lo dejaran usarlo en el festival, además recién aprende a usarlos. —Lo mira con una sonrisa ladina. — ¿Quién dices que ganará? Así a simple vista…

—Raditz…— Le habla con sospecha…— ¿Están haciendo apuestas con las crías? — Concluye Vegeta.

—Pues le conviene que el niño no use sus poderes de fuego porque sería trampa. —Comenta Kakarotto por fin apareciendo, con Tarble, Gure y sus cuatro niños, que eran de menor tamaño que un saiyajin, casi albinos, a excepción de los ojos, y tres con cola y el menor sin cola.

—Buenas hermano…—Tarble saluda muy relajado y casi burlón.

—Majestad…Es un honor estar presentes en el cumpleaños de los Príncipes herederos. — Los cuatro niños de Tarble le dan sus saludos y respetos.

—Muchas gracias…—Vegeta también les devuelve el respeto…Al menos sus sobrinos no eran ladinos como su padre.

—Jajaja cuatro machos ¿Seguirán buscando la hembra? — Raditz bromea un poco.

—No lo creo, cuando empiezas a olvidarte los nombres y confundirlos…Recomiendo parar. — Gure comenta graciosa.

—Ja, Serena sí que tiene competencia, sólo tiene un hijo varón. — Rei cruzada de brazos comenta. — Al parecer quien era mejor para dar herederos es Gure, Jajajaja. Gracias a ella el legado de Vegeta-sai está asegurado. — Rei hace el chiste y al instante siente que no debió hacerlo, ya que Serena puso mala cara. De inmediato quiso corregirse. — Ah, eh…O sea porque nunca hubo herederos mujeres…O sea…Serena tiene dos niñas…Eh…Supongo que seguirán buscando o…

— ¡Hm! Tampoco ha tenido herederos híbridos y aquí estamos. —Vegeta quiere dar por terminado el asunto antes de incluso empezar. Rei saltaba de inmediato.

— ¡No, por favor lo siento!— De pronto sólo quería tirarse al vacío. — ¡Ay Raditz, noquéame de vez en cuando sí!— Se gira a Raditz pero él está muy distraído viendo a Gohan y Kyüri.

—Jajajaja, sí Rei, no te preocupes. — Serena da un par de carcajadas. — Tú sigues siempre igual…—Seguía riendo y cambiaba totalmente su semblante a uno alegre mientras iban todos a reunirse al festejo. A Serena le extrañó que Vegeta no se fuera de inmediato a entrenar, incluso la acompañó hasta la cocina, sospecha que seguro está esperando a Bardock también.

En la cocina, Lita y Ami, terminaban de preparar todo con sus esposos. Sus niñas charlaban tomando un chocolate.

—Entonces la regla es no usar nuestros otros poderes, pero te aseguro que si algún día nos dejan serías muy temible Nashi. —Suika comentaba sentada a su lado. La niña tenía los ojos verdes más oscuros que su madre, el mismo cabello que Lita.

—Tú insistes mucho, te digo que me interesa más navegación y pilotaje. — Alcanzaba una galleta del medio de la mesa, y veía a su madre ayudar a decorar el pastel. — Jaja ¿Es porque insistes en que armemos una especie de equipo especial, junto con Rini? — La ve asentir contenta fervientemente.

— ¡Sí!— Se para en la silla. — ¡El fervor de la batalla, la lucha! Seriamos como…— Piensa un momento. — ¡La princesa guerrera!—Muy alegre se divertía sacándole risas a su amiga.

—Diferentes habilidades son buenas en un equipo. — Nappa les comenta sentándose al lado de Nashi. — El truco está en cómo hacerlo funcionar…—Les seguía hablando sobre algunas historias y estrategias. Más precisamente les señalaba a Lita y Bardock, Lita era habilidosa, pero en la cocina saiyajin, muchos elementos y porciones de comida son increíblemente pesados, en especial los trozos de carne. Bardock seguía las indicaciones de su esposa para trozar todo más rápido, y ella sazonaba, y freía los ingredientes. Parecían estar ejecutando una coreografía y sin darse cuenta se dieron un corto beso en la boca, cuando Bardock la ayudó a sacar una bandeja del horno.

—Jajaja…Pero mucho ojo con distraerte y sucedan esas cosas. — Nappa bromeaba y hacía saltar a Bardock rojo de vergüenza por lo que hizo.

—Ya cariño…Sé que en el fondo eres adorable. — Susurra para que sólo él escuche.

—Lita…—Advierte Bardock mirándola de manera asesina.

— ¡La comida de Lita es el mejor regalo para cualquiera!— Entran Serena y Vegeta oliendo el maravilloso plato principal…Vegeta por su parte también quería echar un vistazo al pastel.

— ¡Hm! Con ésa excusa explotas a tu amiga…No te preocupes Lita, recibirás un bono de TU JEFE. — Comenta Vegeta y se señala así mismo.

—Gracias…— Sonreía Lita muy feliz. — ¿Oigan me ayudan a llevar más bocadillos y platos?— Le pregunta a las niñas y al instante afila su mirada y le arroja los platos directamente a ellas probando sus reflejos. Ellas se paran en la silla y atrapan todos los platos apilándolos perfectamente. Nashi tiene mejores reflejos y los últimos tres los atrapa ella. — ¡Wow!

—Jajajaja ésa es mi niña. — Ami se acerca y le da un beso en su cabello, es una niña de cabello lacio como ella, nada más que de dos colores. — Vamos. — Lleva algunas bebidas seguida por Nappa. Serena se queda un poco en la mesada ayudando a organizar un poco.

—Bien, vamos…—Señala Bardock a Vegeta para ir a entrenar, ya que temprano le propuso esquivar de ésa forma todo el alboroto de los mocosos. Aparecerían a la hora del platillo principal y cortar el pastel. En cambio, ahora percibía otra actitud en Vegeta. Cruzaron miradas cómplices, le hizo una seña para que saliera con Lita y lo dejaran a solas con su esposa. Bardock toma del brazo a Lita para que lo viera y le comparte el mensaje de Vegeta con la mirada. Totalmente desprevenida, Serena se entretiene limpiando algunas cosas. Pero al notar que su esposo no se va con Bardock, le pregunta.

— ¿Sucedió algo? ¿No iras? — Siente a Vegeta tomarla muy suave del brazo.

—No iré si tú no estás bien…—Le frunce el ceño y enfoca su mirada. La ve parpadear…

—Ah… ¿De qué? No entiendo Creo que estás un poco dramático Jajajajaja. —Se ríe a carcajadas, pero él la detiene.

—Puedes engañar a todos menos a mí…Quizá a Sailor Mars tampoco, maldita psíquica. — Dice con tono de chiste. La busca con la mirada ella se gira apoyándose contra la mesada.

—Es una tontería…Sólo me he puesto a pensar, desde que me embaracé y me dijeron que la tercera iba a ser niña también…Y tu hermano Tarble tuvo todos varones…Pues todos los herederos a Vegeta-sai han sido varones. — Piensa mirando hacia adelante por el ventanal. — Si algo pasara y no aceptaran a Rini o Bra como herederas. Además, Bra es muy débil ¿Qué pasaría? ¿Una guerra civil? Si las niñas tuvieran que abandonar el planeta…No lo sé. — Jugaba con sus dedos y Vegeta se ponía delante de ella. Serena bajaba la mirada.

—A veces siento que piensas todo de manera muy dramática. — Le levanta su mentón para que lo mire a los ojos. —Pero entiendo que es una manera de ver y analizar los peligros que hay de cerca. No creo que sea inseguridad o falta de autoestima, aunque esas cualidades negativas sirven mucho para prever eventos futuros, y para verse así mismo sus errores y fallas, para ser mejores. — Pone ambas manos sobre la mesada cerca de sus manos, inclinándose un poco. — Nosotros hacemos nuestro trabajo, cumplimos con las responsabilidades y nos hacemos cargo de nuestras elecciones. Les enseñamos lo mismo a nuestros hijos, sin excepción de quien es débil o no. Si algo pasara con Trunks, o si no quiere heredar, o si hay cambios a futuro eso les corresponderá a ellos como adultos…Mientras tanto a los mocosos se les dará disciplina, se les enseñará de su deber y entrenaran duro…Sin excepción. — Toca la nariz de su esposa, ella por fin se relaja y sonríe. Comparte su risa y susurra. — ¿Sólo lo hicimos aquí en nuestra luna de miel? — Muy sugerente se aleja, toma un cuchillo grande de cocinero y lo lanza hacia la puerta.

— ¡Ja! ¡Lo atrapé! — Kakarotto se ríe triunfal. Serena por su parte sale de su posición incómoda y se aparta.

—Sí…Tu guardia baja mejora, la próxima intento algo más…Letal. — Junta una bola de ki en su mano, algo irritado porque los estaba espiando. — Bueno mujer, envíame mensaje cuando la carne esté por servirse. — Se daba la vuelta y la escuchaba resoplar, seguro le puso los ojos en blanco, pero él sólo dibujaba una sonrisa ladina y se acomodaba los guantes.

En el espacio…

— ¿Crees que es buena idea?…Si bien es un planeta desértico he oído historias de un par de tipos que custodian algo extraño. — Un tipo alto, con la cabeza algo rapada, preocupado le consulta.

— ¿Tienes una mejor idea? Nos están pisando los talones la patrulla galáctica, y los soldados del planeta Tech Tech. — El muchacho de cabello negro y ojos celestes, direcciona la nave en la órbita para aterrizar. — Además ya no tenemos combustible ni para aterrizar como se debe, así que vamos a "caer" muy suave. — Gritando un poco hacia atrás. Para advertirle a su tercer compañera de misión.

—Bien, ya casi no recordaba un parque de diversiones…— Rápido la muchacha se acomodaba en su asiento y se aferraba su cinturón.

Caen deslizándose por el suelo, rompiendo prácticamente los frenos, y dañando la nave.

— ¡Genial! Ahora si quedamos varados…— Escaneaban el lugar donde habían aterrizado.

— ¡¿Quieres dejar de quejarte?! Por dios Dieciocho, morirás amargada. — Se burla.

—Pues así con la nave rota, en un planeta desierto, con soldados que seguro nos encontraran tarde o temprano seguro. Diecisiete…A veces pienso que debes tener un corto circuito en el cerebro. — La rubia de ojos celestes se quejaba.

— ¡Hay una nave por aquí!— El muchacho alto afirma luego de escanear el lugar.

— ¡¿En verdad Dieciséis?!— Dieciocho muy contenta se acerca a él.

—Sí, es por allá. — Señala para que lo sigan.

—Sí, creo que es mejor eso que llamar al jefe y que vengan a iniciar una guerra aquí. — Diecisiete analiza la situación.

— ¿Crees que King Cold o Freezer se arriesguen a tanto?— Dieciocho plantea. — Se han movido muy sigilosos éste tiempo. Hasta nos mandaron a nosotros a robar en un laboratorio del planeta Tech Tech, en lugar de ir y fulminarlo.

—Exacto…Lo que robamos es muy valioso para ellos y al parecer sólo se podía conseguir en el planeta Tech Tech. Nos enviaron a nosotros porque no emitimos Ki y pasamos los escudos de Tech Tech como si fuéramos un satélite. Si no lo fuera, irían y lo prenderían fuego de una vez, si es que es verdad lo del nuevo poder de Freezer…

—Vaya…Me retracto de tu corto circuito…Dieciséis ¿Tienes el scouter apagado? —Dieciocho le consulta dándose cuenta que Diecisiete hablaba demás. Lo ve asentir…

—Jajaja ¿Tú crees que ellos no saben que más de la mitad de su ejército los detesta? Muchos están con ellos por miedo a ser eliminados como moscas, o sólo para recibir parte del botín y no morir estallando. — Piensa mirando al cielo. — Nosotros estamos por un poco de todo eso… ¿Crees que si nuestro padre hubiera esperado y hubiera visto que la guerra en la Tierra se resolvía…Estaríamos ahí? ¿Experimentaría igual con nosotros? — Piensa en voz alta.

—Si los selenitas no se hubieran tomado todo el tiempo del mundo supongo que sí, estaríamos en la Tierra…Pero que nuestro "padre" no nos hubiera hecho androides, es otra historia. El viejo se vendió a Freezer, quizá él mismo, tiempo después hubiera traicionado a la Tierra.

—Ahí está, como en una cueva, es individual…Es raro está en buen estado. —Dieciséis acelera. Se elevan para volar alrededor.

— ¡Hubiéramos volado desde el principio!— Dieciocho les reclama.

— ¡Jajajaja! ¡Sabes que a Diecisiete le gusta hablar mientras camina! —Se ríe Dieciséis mientras buscan la entrada en la montaña.

—Oye escanea de nuevo…Creo que es sólo una monta—Fue derribado abruptamente por una patada a toda velocidad.

— ¡Diecisiete!— Dieciséis se precipita a ayudarlo.

— ¡No!— Dieciocho lo para. — Debemos darle esto a tiempo a King Cold o nos hará estallar. —Concentra su poder y derrumba un poco la montaña, pero unas rocas se lanzan directamente a ella.

— ¡Te lo dije hay dos tipos por aquí! — Dieciséis se ocupa de derrumbar la montaña, sabe que les dieron un límite de tiempo para entregar el paquete. — ¡Ocúpate de quien sea que te tire esos ataques de piedras! ¡Iré por la nave y volveré por ustedes! —Se arroja hasta la montaña y busca la nave.

Diecisiete de inmediato se repuso y comenzó lanzar patadas, quien sea que lo está atacando es rápido, y no emite ki…También cabe la posibilidad que lo sepa ocultar, como lo hacen algunos saiyajin. De lo único que está seguro es que su propio ki no se gasta y tarde o temprano va a agotar al enemigo. Acelera de frente a él y se eleva entre las montañas y nota claramente que es un terrícola, o por lo menos en aspecto, siguen intercambiando golpes. Entonces Diecisiete acelera sus movimientos frenéticamente y logra acertar un puñetazo en las costillas, y una patada en la cabeza, haciéndolo volar a lo lejos.

Darien siente la patada en su mandíbula empujar todo su cuerpo hacia atrás, se da cuenta que sólo se ha atajado instintivamente de los golpes, cuando Potage le dijo que había tres seres extraños que no emitían Ki, se sintió intrigado, hasta les costó ubicarlos, ya que sólo seguían su energía vital. Pero al instante que vió que eran soldados de Freezer se tiró a atacarlos. Tiene que intentar ver a través de sus movimientos, se ha acostumbrado demasiado a percibir el Ki. Se recupera, junta su Ki en sus puños, y empieza a dispararle a lo lejos, mientras va acercándose.

Dieciocho no podía divisar de dónde venían ésas rocas que volaban hacia ella. Sentía un pequeño pulso de energía moverse, pero para cuando llegaba al lugar, ya se había movido. Definitivamente quien sea conoce éste lugar muy bien, se harta, sube alto y tira una ráfaga de disparos de sus manos. El polvo se desvanece…Nada…Una roca viene hacia ella desde su espalda y se lanza como un misil en ésa dirección. Atrapa a su atacante.

— ¡Pero sólo eres un viejo!— Lo tiene agarrado desde la espalda pataleando y gritando.

— ¡Suéltame! ¡No soy un viejo cualquiera!— Potage se quejaba.

— ¡OYE! ¡Suéltalo!— Darien apunta hacia quien tiene a su amigo atrapado, es una mujer rubia y con una mirada asesina.

— ¡No Endymion! ¡Cuidado!— Advierte Potage viendo como el otro muchacho de cabello negro se acerca hasta él envuelto en lo que pareciera una esfera de energía.

—Ja, ni un rasguño. —Darien le dibuja una sonrisa presumida cuando lo bloquea cruzando sus antebrazos deteniendo su avance, en realidad quiere ver su escudo de cerca, parece como una barrera electromagnética, es algo diferente a lo que ha visto hacer a Serena.

Diecisiete lo sigue empujando, queriendo aplastarlo a como dé lugar, desarma su barrera y vuelve a atacarlo cuerpo a cuerpo. Por fin puede atraparlo desde atrás de un brazo, coloca su rodilla en la espalda y lo barre por la superficie de una montaña, causándole raspones graves y hemorragias. Darien detiene el impulso girándose hacia el lado opuesto, aunque eso casi le disloca el hombro y acierta una patada en el estómago. Dándole tiempo para alejarse y sanarse. Diecisiete cree que fue a esconderse pero percibe unas ondas de energía dorada desplegarse, hacer flotar las rocas y luego caer. Un grito en el cielo los hace a todos ver hacia arriba, Darien desplegaba su Ki de SuperSaiyajin y se dispara a atacarlo.

Diecisiete ve muy sorprendido que está peleando con un SuperSaiyajin, lo había oído y visto de algunas peleas grabadas de quienes lograron escapar de una destrucción fallida del planeta Vegeta-sai…Pero esto es diferente, su aspecto físico no ha cambiado, y observa que las heridas que le causó han desaparecido demasiado rápido.

— ¡¿Un Saiyajin?!— Dieciocho está realmente sorprendida, pero se gira y por fin ve a dieciséis en la nave individual iniciando el despegue, llama a su scouter.

—Apenas vea que es seguro, voy a informar que tenemos el paquete ¿Pido refuerzos? — Mira por la ventanilla a la rubia que aún tenía inmovilizado al anciano.

—Jaja…No…Hasta quizá sea divertido. — Ondea una mano, se siente tranquila de por lo menos no estallar en pedazos. Dirige su vista al par que sigue dándose golpes de puño y patadas sin cesar. — ¡Oye Diecisiete deja de jugar y mátalo!

— ¡Jajajaja! ¡Tu NOVIA te cree muy fuerte!— Darien se burla. Y ve al tipo frente a él parpadear como si hubiera metido la pata, de inmediato es tacleado por la muchacha que estaba en el suelo. Y sin cesar recibe una ráfaga de patadas que apenas puede esquivar. — ¡Mierda! ¡¿Qué te pasa?!—Se queja Darien.

— ¡Diecisiete es mi hermano!— Sisea enojada. Se gira a su hermano. — ¡Yo me encargo de él!— Se abalanza de nuevo y esquiva sus puños, aunque un par de codazos logran acertarla. — Eres veloz, y tu transformación es asombrosa…Pero somos androides y a diferencia de ti…. — Vuela un poco más alto para que la siga, se acerca a menos de un metro de él y afila su mirada asesina. —…Nuestra energía es ILIMITADA. — De un grito carga contra él con golpes de alta velocidad, que apenas se perciben. Darien trata de mantener el ritmo, pero ella sigue acelerando, logra detener un par de ataques, y nota que ella ni siquiera se ha agitado…Si es cierto lo que dice, tarde o temprano su Ki se va a agotar. Se decide aumentar sus movimientos un tercio más que cuando ella lo hace, cree que está teniendo ventaja. Pero en un instante ella aparece detrás de él y rompe su brazo de una patada lanzándolo en seco al suelo, se tira contra él y lo sigue golpeando. — ¡Jajajaja ya no te sanas tan rápido! ¿Has quemado mucha energía?— Da carcajadas y sigue golpeándolo sin cesar, haciendo saltar sangre alrededor.

Potage no pierde tiempo, se mete a uno de los pasadizos para huir hasta su cueva, por suerte ésa mujer se enfureció tanto que sólo lo dejó tirado para ir contra Endymion…Debe buscar ayuda, estos no son enemigos cualquiera.

—Por favor, por favor, tiene que andar por aquí…— Revuelve entre sus pertenencias desesperado, si Endymion gastó su Ki para poder aumentar su velocidad, entonces no puede sanarse y es cuestión de tiempo para que lo maten. — ¡Por amor al cielo! ¡ ¿Por qué mierda tiene que ser tan pequeño?!— Da un respiro y lo encuentra. Toma la cápsula, la activa, pone el scouter en su oído y sale corriendo a donde está su amigo.

En las montañas de Vegeta-sai, Kakarotto, Bardock y Vegeta entrenan. Una llamada entra al scouter de Vegeta, lo atiende sin leer el remitente, creyendo que es su esposa.

— ¡Hola, hola! ¡Señor Vegeta! ¡Majestad! ¡Necesitamos ayuda!— Potage se desespera apenas le atienden la llamada.

Sorprendido Vegeta parpadea. — ¡¿Anciano?! ¡¿Qué sucede?!— Ve las imágenes movidas, se nota que el viejo está desesperado, quizá escapando de algo.

Bardock y Kakarotto se acercan a él. Al parecer la llamada era por algo grave. Kakarotto se pone nervioso de inmediato al reconocer la voz del anciano que acompañaba a Darien.

— ¡Está en altavoz viejo! ¡Explícate! — Se quita el scouter y proyecta un pequeño holograma de las imágenes que recibe.

— ¡Ahí!— Potage llega a donde estaba Endymion y les muestra a través del scouter a una mujer golpeando salvajemente a su amigo y otro tipo parado con los brazos cruzados viendo el espectáculo. — ¡No sé qué son, no tienen Ki! ¡Creo que un tipo de robots! ¡Robaron la nave individual que habíamos arreglado! ¡Por favor, salven a Endymion!

Kakarotto queda consternado, no sabe qué hacer. — Darien está siendo atacado…

— ¡ ¿Darien?! ¡El Príncipe! — Bardock quedó sin palabras, sus sospechas eran ciertas pero… ¿Acaso ellos sabían que sobrevivió y lo ocultaron?

Vegeta miraba, se notaba que lo tenían arrinconado y no le quedaba mucho tiempo…Dudaba…Piensa, mira sus puños, mira a Bardock, en especial a Kakarotto, no sabe si darle la orden…

— ¡AL CARAJO VAMOS A AYUDARLO!— Kakarotto toma a Vegeta del hombro y lo apoya contra su padre de forma brusca, teletransporta a los tres juntos al Planeta Potofu. Cuando aparecen junto a Darien la rubia se aleja asustada.

— ¡¿Quién mierda son ustedes?!— Un poco asustada de haberlos visto aparecer de la nada. Vuela rápido hasta al lado de su hermano. — Diecisiete ¿Viste lo mismo que yo?

—Sí, aparecieron de la nada, son Saiyajines. — Comentaba a su hermana.

—Jmjmjm…Dios existe. — Vegeta en tono burlón se acerca a Darien para sacarlo del charco de sangre, lo empuja con el pie para ponerlo boca arriba. — En cualquier momento te desmayas y empieza tu Curación Instintiva. — Una sonrisa maligna se le dibuja en toda la cara. —…Trata de mantener tu brazo recto o se soldará mal. — Darien lo mira como no entendiendo su explicación, hasta que de una patada lo hace volar lejos, fuera del área de la acción. Mira hacia adelante y es cierto, lo que sean esas cosas, no emiten Ki.

—Mierda, vamos a tener que ver a través de sus movimientos. Hm…—Bardock está dispuesto a ayudar ahora, además se nota que son soldados de Freezer. — Como en los viejos tiempos. — Mira a Vegeta y se hacen señas para el plan de acción. Se forman dejando a Vegeta al medio. En cuanto ven a ése par acelerar hacia ellos Bardock sale por la izquierda y Kakarotto por la derecha, en el centro queda Vegeta parado, esperando, pone sus manos a los costados mira hacia arriba.

Los androides no entienden que sucede. Sí, pueden ver a los tipos que intentan rodearlos, pero van al tipo que se quedó parado sin mirarlos al frente siquiera. Entonces ven que su Ki estalla, cambiándole el color de cabello a amarillo y ondas eléctricas. Dieciocho se pone ansiosa de enfrentarse a ése tipo y acelera en un instante dejando atrás a su hermano. En ése momento Bardock embiste a Diecisiete tirándolo a unos metros y cuando intenta reincorporarse Kakarotto se tira sobre él dejándolo en el suelo, pero arroja al guerrero con una onda electromagnética, formando una barrera. Bardock se acerca y se transforma en SuperSaiyajin, su hijo lo sigue transformándose en fase dos. En posición de pelea se alistan para enfrentarse. Kakarotto verifica el Ki de Vegeta, y parece tener todo bajo control.

En el instante que Vegeta recibe el primer ataque, lo esquiva apenas, mide su velocidad, vuelve a intentar esquivarla, casi le da un rodillazo en la cara. En unos segundos se transforma en fase Dios, exaltándola un poco. Ahora Vegeta está a sus espaldas, pero ella puede aumentar aún más su velocidad y la ferocidad de sus ataques…Cree poder vencerla con ésa transformación. Cuando ella intenta noquearlo desde la espalda, logra interceptarla, sus golpes son rápidos y precisos, al igual que los de ella. Definitivamente en fase dos, no iba a poder vencerla, en el momento que acierta un rodillazo contra él en el estómago, la siente reírse un poco al verlo doblado del dolor, pero de inmediato siente el agarre en su pierna. Y el tipo de cabello rojizo enfoca su mirada en la suya y dibuja una sonrisa.

— ¿Te ríes?...Debe sentirse bien entonces. —Vegeta la sostiene fuerte y antes de que ella pudiera hacer otro movimiento la arrastra sin parar barriendo el suelo de rocas con ella. — Sí, se siente muy bien. —Comenta con tono malicioso y satisfecho. Sale volando aun sosteniéndola como si fuera un saco de huesos, y al sentirla moverse otra vez, se estrella de nuevo con ella contra la montaña, y se transforma en SuperSaiyajin Blue, para terminar de una vez con todo.

— ¡¿Qué carajos?! ¡Dieciocho! — Diecisiete se aleja un poco del intercambio de puños que tiene con ésos dos Saiyajin, se preocupa un poco por su hermana al sentir una energía que jamás sintió en su vida.

—Jaja… ¿Quieres saber que sucede?—Kakarotto va a mostrarle, pone ambos puños a los costados y se transforma en SuperSaiyajin Blue con un rugido estruendoso, le divierte un poco por fin verlo sin ése gesto frío, sino con uno realmente sorprendido. Kakarotto acelera de lleno a golpearlo y el androide forma su barrera electromagnética y no logra hacerle daño, sólo lo aleja en su esfera protectora.

— ¡Ah, no! ¡TE QUEDAS QUIETO HIJO DE PUTA! — Bardock detiene la esfera y lo empuja contra el ataque de su hijo. Diecisiete está entre la espada y la pared, ve que ambos guerreros aumentan su Ki y rompen del todo la barrera. Kakarotto acierta su puño de lleno en la cara del tipo y Bardock golpea con su rodilla la altura de sus riñones. — Noquéalo. — Bardock ordena con los dientes apretados, y su hijo lo golpea de lleno en la nuca.

—Tiene apenas unos rasguños…El tipo es duro. — Comenta Kakarotto mientras lo toma en su hombro y se van a reunirse con Vegeta.

Al llegar Potage estaba limpiando a Darien con algunos lienzos. Vegeta está con la mujer a su lado, que parece tener un collar para inmovilizarla.

—Oh, rápido, colóquenle esto, los inmoviliza directamente. — Les pasa un collar y se lo ponen. De inmediato Diecisiete se despierta y mira a todos con los ojos bien abiertos.

— ¿Qué es lo que buscan?— Pregunta Bardock. — ¿Es por la vieja historia de éste planeta?

—No podrán contestarles, los collares también les quitan el habla. — Explica Potage. — Muchos forasteros y mercenarios han venido aquí, pero es la primera vez que vienen huyendo, y el tercero logró escaparse con algo que robaron, estoy seguro.

— ¿Un tercero? Mierda. — Sisea Vegeta. — Seguro llamaran refuerzos…—Queda mirando al cielo cuando siente que algo se acerca, los demás lo siguen con la mirada, de un lado son naves del planeta Tech Tech, junto con una nave de la patrulla Galáctica. Y ahí se dejan ver las naves de Freezer, que no tardan en dispararles. De inmediato Kakarotto carga a Diecisiete en un hombro y se ponen a correr, Vegeta hace lo mismo con Darien, mientras Bardock atina a tomar a Dieciocho en su hombro y apenas agarrar al anciano.

— ¡¿Por qué atacan?! ¡Podrían llegar a herir a sus propios secuaces!— Kakarotto comenta.

— ¡¿Si ya les entregaron el paquete crees que a ellos les importan estos dos?!— Bardock le explica, y Vegeta sólo resopla del comentario ingenuo del idiota.

— ¡Van a enfrentarse ambos aquí! ¡Hay que desaparecer! — Kakarotto sabe que no aguantaran mucho cargando a todos y corriendo de los disparos, abre su camino en la carrera, y se choca contra los demás encimándose todos y los teletransporta.

En Vegeta-sai, ya estaba por ser la hora del pastel, Serena había enviado el mensaje y supone que su esposo, sólo quiere esquivar lo más que pueda todo esto, incluso la foto con los niños al soplar las velas. Lo conoce demasiado bien.

—Gure… ¿Qué te dije del trabajo en las reuniones familiares? — Con tono de advertencia Tarble regaña a su esposa, que está con su tableta revisando algunas llamadas perdidas.

—Lo siento…He estado ignorando el mensaje, pero al abrirlo…Pues, creo que preguntaremos si los niños pueden quedarse y nosotros volvemos a casa apenas corten el pastel. —Quiere mantener la calma, mira a su esposo para que entienda que es importante.

—Raditz…—Murmura Rei muy discretamente para hacerlo apartarse del grupo que acomoda el pastel. — Oye, no siento a Vegeta, ni tu padre o tu hermano. —Susurra sólo para él.

Raditz frunce el ceño y se pone a detectarlo. —Sí… ¿Estarán entrenando para ver quien lo oculta mejor o algo así? —Una mala sensación viene a su garganta, al darse cuenta que no sólo no están en las montañas…No están en el Planeta…

— ¡Ah, mierda Kakarotto! ¡¿No tuviste una mejor idea imbécil?!— Vegeta protesta de haber caído todos juntos una arriba del otro, se quejan y retuercen mientras se reincorporan.

— ¡Agh! Lo siento…Sólo se me ocurrió detectar el Ki de Mina. — Kakarotto le explica, y de pronto están rodeados por todos los invitados del cumpleaños que se acercaron al ver el alboroto.

—Mamá… ¿Quién es ése Señor? Tiene un Ki extraño…—Trunks pregunta señalando a Darien. Vegeta se queda viendo a todos y no sabe qué decir.

—Oigan ¿Qué sucedió? ¿Dónde estamos? — Potage pregunta desorientado de pronto un hilo de energía capta su atención…— Endymion ¿Ella es tu hermana? — Señala a Serena— Pero él es tu hermano…—Señala a Vegeta. —Ellos son hijos suyos…—Señala a Trunks y Rini. Trata de unir cabos, siempre que preguntaba algo personal a su amigo él respetaba su silencio, pero ahora estaba confundido y necesitaba saber.

— ¡¿Cómo?!… Si mamá y papá tienen un hermano en común…¡Entonces nosotros!— Rini se miraba con Trunks horrorizada. Y los demás niños también gritaban.

— ¡Cállense mocosos no es así!— Vegeta fúrico agitaba su puño, de pronto vió a su esposa, tenía una mirada confundida. Traga saliva.

— ¿Darien? ¿Cómo? — Mina observa a Kakarotto y no entiende.

—Estoy cada momento más confundido…— Comenta Potage al ver que lo llaman por otro nombre.

— ¿Hace casi diez años que saben que estoy vivo y no se lo han dicho?— Darien logra decir unas palabras mientras se queja del dolor, sigue lleno de sangre.

Serena mira a Darien y a Vegeta. Su esposo le sostiene la mirada, sin saber qué decirle…Pero ella sabe exactamente qué hacer. —Comandante Nappa, Élite Raditz, pongan al Príncipe Darien bajo custodia en los bunkers subterráneos, junto con los dos que están inmovilizados, en calidad de detenidos. Al anciano déjenlo, se nota tan confundido como todos nosotros. —Con voz dominante, ambos obedecen.

—Espera necesita un médico. —Kakarotto se pone al frente evitando que se lo llevan, así como así. De forma instintiva las Sailors se forman protegiendo a Serena. Kakarotto ve ése detalle.

—Es nuestro deber proteger a la Heredera de la Luna. — Rei explica con tono serio. — Y ése tipo…Atentó contra ella. — Todas los miran sin bajar la guardia.

—De acuerdo…Atiéndanlo como a cualquier otro prisionero…—Bardock intenta mediar. Quita a Kakarotto y deja que se lleven a todos menos al anciano.

—Kakarotto…—Mina se acerca a él con la voz quebrada. — ¿Tú lo sabias? — Las lágrimas brillan en su mirada celeste, cierra fuerte su puño y lo golpea, dejando a todos en sorpresa. — ¡Maldito!¡¿Cómo pudiste ocultar algo así?! ¡La secuestró! ¡Iba a matar a mi amiga!

—Ami…Por favor lleva a los niños adentro. —Rei piensa un poco en la cara que tienen los niños que están ahí sin decir nada. En especial Gohan y Goten que nunca vieron a su madre así. — Mejor llévalos al otro castillo, que hagan pijamada. Kyüri ven…—Su hijo se acerca de un salto. — Eres el mayor de todos…Sí, hagan una pijamada en casa y ve que todos estén bien ¿De acuerdo? Luego les contaremos, esto es cosa de adultos. — Le da un beso en la frente y él obedece.

Mina espera que se retiren los niños, sigue frente a Kakarotto y respira fuego. Pero al irse los niños, lo piensa mejor y decide irse.

— ¡Mina! — Kakarotto la detiene de un brazo, ella le levanta la vista con los ojos rojos de furia…Jamás la vió de ésa manera. De inmediato ella se zafa y comienza a golpearlo.

— ¡No me toques maldito mentiroso! ¡¿Cómo pudiste?! ¡Él nos traicionó! ¡Era como un hermano y nos traicionó! — Rugía fúrica e intentaba alejarlo.

— ¡Mina ya! — Sailor Júpiter salta a sostenerla de los brazos y alejarla, puede que se cause más daño a ella misma por intentar golpearlo con sus puños limpios. De pronto ve a Bardock. — ¿Tú también lo sabias Bardock? — Recuerda sus sospechas cuando no encontraron restos.

— ¡No! Te lo juro Lita, me acabo de enterar…— Intenta acercarse, pero ella se aleja aun sosteniendo a Mina para que no salte a ahorcar a su hijo.

—Te creo…— Contesta Lita en voz baja, pero mira a sus amigas y prefiere quedarse con ellas para calmar las aguas. — Hablaremos después.

Bardock queda algo impactado, siente que ella duda de él, duda, de una manera que no lo hizo antes…Jamás. Mira a su hijo luego a Vegeta, y sólo quiere golpearlos hasta quitar ésta sensación amarga que tiene en el pecho.

Serena los veía, y trataba de respirar tranquila, tenía los dedos entrelazados, y una postura derecha para mantener la calma. Vegeta después de todos estos años, volvía a verla fría como una estatua de piedra con la mirada vacía hacia él.

—Señor disculpe. — Serena se acercaba al anciano. —Por favor, pase, se nota que está desorientado. — Soy…—Toma aire…Por algún motivo le duele decirlo en éste momento. — Soy la Reina Serena de Vegeta-sai. Una de mis Sailors lo va a asistir. — Con una sonrisa brillante lo saluda.

—Oh…Gra-gracias. — Está algo preocupado. — Pero…Endymion, él ha sido mi amigo todos estos años ¿Estará bien?

Serena frunce el ceño ante el descaro de Darien por haber dado ése nombre. — Él tiene asuntos pendientes aquí, aun así le aseguro que no somos un planeta de salvajes y recibirá atención médica como la recibe cualquier otro prisionero. — Termina explicando con voz de mando y enderezándose.

De pronto Potage se da cuenta que es mejor no presionar mucho con toda la conmoción, ahora entiende qué era lo que ocultaba su amigo. Él había cometido un error gravísimo que no tenía vuelta atrás, por eso se quería quitar la vida en un principio.

—Los prisioneros que trajeron se notaba que eran soldados de Freezer. —Serena les comenta ya que había notado sus armaduras.

—No sólo eso, son los androides que robaron en nuestro laboratorio. — Salta Gure que estaba revisando toda la información que le enviaron de urgencia por la tableta. Con imágenes del sistema de vigilancia.

—Señor, por favor, vamos a atenderlo y nos cuenta qué sucedió. Soy el Príncipe Tarble. —Decide ayudar y recolectar información.

— ¿Sabes qué les han robado?— Ami consulta.

—Aun no terminaron de inventariar todo, lo hicieron mientras estábamos aquí, por eso al cortar el pastel nos iríamos, pero ahora…Prefiero saber qué sucede. — Gure mira a Tarble, diciéndole con la mirada lo que sospecha que seguro falta en el laboratorio. Tarble está oficialmente intranquilo.

Vegeta camina hacia la habitación matrimonial, sabe que Serena llegó primero, ya que él se quedó unos momentos con Tarble viendo cómo hicieron esos androides para meterse dentro de las defensas de Tech Tech. En parte quería que su cabeza se enfriara un poco. Abre la puerta y la ve parada frente a la ventana del balcón, pareciera estar abrazándose así misma con los brazos cruzados. Las luces están todas prendidas así que él le da un escrutinio rápido con la vista a la habitación, se ve inmensa en estos momentos. Ella se gira a él y lo ve a los ojos.

—Dime qué debo hacer ahora…—Serena le consulta con la voz plana, sin emoción alguna. —…Con esto que has hecho. —Lo ve apretar su mandíbula con los ojos bien abiertos, totalmente a merced del destino, sin saber qué hacer.

—Golpéame, grítame, insúltame…Lo que sea. — Se acerca un par de pasos rápidos hacia ella. —Lo que sea menos esto. — Traga duro saliva y no simula su tono en derrota. — Prefiero tu mirada llena de fuego y odio, que tus ojos fríos hacia mí. —No quiere, definitivamente no quiere que se aleje. Es capaz de hacer lo que sea con tal de volver a sentir el calor de su esposa.

Serena cree que nunca lo ha escuchado así, o por lo menos no, de una manera tan abierta y explícita, sin que ella lo presione o peleen hasta ya no encontrar salida. Sabe entonces cómo ella se siente. No hace falta ni explicarle el grado de traición que la apuñala. Eso puede tacharlo. Necesitan hablar del resto entonces. —Dijo hace casi diez años… ¿Dijo la verdad? —Se miran a los ojos.

—Sí. —Serena le levanta una ceja y mueve sus dedos golpeteándolos en su brazo esperando una historia más completa de una vez. —Fue luego de entrenar en Yardrat, yo busqué su Ki para realizar mi entrenamiento de rastreo…A partir de ahí lo vigilaba y en un principio creí que buscaría venganza, en cambio lo sentía tranquilo, sólo se mantenía aislado. —La mira y se decide a contestarle lo que sea que pregunte, se siente en una sala de interrogatorios. Debe tratar de respirar y aceptar cada pregunta.

— ¿Ése fue tu motivo para no decir nada? ¿Lo sentiste tranquilo y nada más? —Con una risa algo sarcástica resopla hacia arriba y desarma un poco su postura.

—No sólo por eso, sino por lo que sentí antes, al luchar con él frente a frente. Se salió de control. Te lo expliqué. Cuando recolecté la información sobre él, decidí dársela…Tú estabas de apenas cuatro meses de embarazo con los mellizos, no quería alterarte…

—Ja…Lo recuerdo. Tu "entrenamiento". —Con desdén une el cabo suelto.

—Sí, entrenaba con él. Luego de verlo y darle la información. Notamos con Kakarotto que era diferente. Parecía simplemente querer recluirse en su propia cárcel…Se exilió, dándose por muerto así mismo. Él nunca se negó a pelear con nosotros y entrenar…Pero creo que es porque le daba igual cualquier cosa, y nos quería mostrar que no iba a cambiar…De a ratos lo comparaba de la primera vez que lo ví de frente y luego su rostro cuando me intentó matar…—Suspira hacia el costado. —Me recordaba a Broly. —Concluyó con enojo.

—No es lo mismo, no lo compares con Broly, él intentó salvarme. Mientras él, te disparó de frente a matarte. —Frunce el ceño y agita su puño. — ¡Es más creí que te mató! ¡Luego fue a matarme!— Relaja un poco su respiración. —Ahora dime…Al encontrarlo…Aún no me has explicado ¿Por qué TÚ no lo mataste?…—Afila su mirada. Con tono frío se dirige a él.

Vegeta no cree lo que ella dice, siempre la vio como un ser más compasivo que él, incluso en un momento creyó estar comportándose como ella lo hubiera hecho con alguien arrepentido. Y al buscar realmente la razón, una epifanía cruza su mente. —Por tu madre…Para que ella lo viera de frente como hijo suyo. No estaba dispuesto a terminar el trabajo de mi padre matándolo, porque muy en el fondo, sabía que él sí tenía una madre en vida que lo quería…—Gira su vista a un costado. No quiere que vea que siente envidia de él. —Pero si me dices que da igual, que a tu madre no le importaría, y si tú lo quieres muerto…— Se endereza, saca el pecho y pone un gesto duro. —Lo mato ahora mismo. —A sangre fría le informa su decisión. Se gira y se va directo a eliminarlo.

De repente lo entiende, no está de acuerdo…Aun así… Cierra los ojos, se pregunta desde cuando su sangre se volvió tan fría e indolente. Tan distinta a cuando llegó aquí. Ahora veía al hombre con quien se casó, yendo a satisfacer su sed de venganza…Era ella quien ahora estaba haciendo aún más grande el charco de sangre alrededor de él, el mar de sangre que lo ahoga y lo condena. No. No puede…

— ¡No! ¡Vegeta! —Corre a detenerlo, se aferra a su brazo, pero él sigue con paso firme, hasta siente el pulso de Vegeta, tranquilo y decidido.

—No voy a permitir que nada…Nada se interponga entre nosotros. —Muy decidido sigue su camino. —Ésta es una estupidez que yo cometí, y yo lo voy a resolver. —Su ceño se frunce y afila su mirada asesina hacia adelante.

—No…—Aprieta sus dientes enojada, mientras sigue luchando para detenerlo en el pasillo. — No quiero condenarte...Que seas un monstruo por mi culpa. — Gira la cabeza cuando lo siente detenerse en seco, y mirarla. — En éstos momentos…Yo soy la de sangre fría e insensible. Quiero…Vengarme. —Sisea hacia un costado. —Tú hiciste lo correcto…Aun ocultándolo…Estoy segura que si lo hubiera descubierto. —Aprieta sus manos en su brazo, casi clavándole las uñas. —Hubiera dicho a Hotaru que se encargue de él…— Suspira fuerte. —Por favor…— Susurra avergonzada de su actitud anterior. La mano enguantada de su esposo toma las suyas y le levanta su cara para tratar de verla, aunque ella lo esquiva, él acaricia la línea de su mandíbula tratando de relajarla.

—Haré lo que pidas…Para no verte así. —Su tono se relaja y la siente temblar algo nerviosa, su Ki nunca osciló fúrico, se mantuvo firme, pero totalmente apático. Quería verificar si su mirada seguía igual, aunque le doliera.

—Deja esto en manos de mi madre…— En derrota le propone. —Tienes razón, nunca se vió con ella en ésos términos, y aunque sea…Antes de…— Resopla por la nariz. —…Que mi madre pueda despedirse de él.

—No es lo que quieres en verdad. —Por fin lo mira a los ojos, y se ve reflejado en su mirada brillante…Espera que ella pueda ver lo mismo en su mirada negra.

— Es lo correcto. — Se aferra un poco a él desde su armadura, y Vegeta la atrae con un brazo a su cuerpo. Aspiran el aroma del otro para relajarse. Cuando Vegeta trata de envolverla totalmente ella se aleja. —No…Por favor. —Lo rechaza, pone una mano para detenerlo. —Déjame sanar…Dame tiempo. —La mirada triste de Serena y a punto de quebrarse en lágrimas lo persuade y la suelta. De inmediato la ve irse a la habitación, muy calmada entra al closet, comienza a cambiarse de ropa y agarrar un juego de ropa para meterlo en su mochila.

—No te vayas. —El nudo en su garganta apenas lo deja hablar. Se ve así mismo rogándole, como ella lo ha hecho antes. Creyó que le dolería en su orgullo hacerlo, en cambio le duele más verla irse.

—No me voy para siempre, iré con los niños. Hay que hablar con ellos y explicarles. —Se gira y le da una mueca de sonrisa agridulce. — ¿O quieres explicarles tú? — Lo ve hacer un gesto de asco y fastidio hacia un lado. Sabe que él no es del tipo de comunicación verbal con los niños.

—Iré a buscarte apenas me digas…—Suaviza bastante su ceño, siente un poco de esperanza en su pecho. Queda un poco hipnotizado viéndola peinarse con sus odangos, unos jeans y camiseta de algodón sencilla, se gira hacia él y se pone su chaqueta rosa.

—Bien…Prometo avisarte cualquier inconveniente, pero…— Lo ve mirarla, pero no a los ojos, ella sigue la dirección de sus ojos negros, y choca contra el conejo bordado de su chaqueta. Se acerca a él y Vegeta pone la punta de su índice sobre el conejo. Desplazando una vez más ésa electricidad.

—Hm…Se siente igual. —La mira y copia su sonrisa agridulce. Toman aire relajándose.

Vegeta caminaba hacia una de las salas de reuniones, luego de despedir a su esposa, todo estaba muy silencioso, Bardock y Kakarotto lo esperaban para hablar de la situación. Al abrir la puerta está también Raditz con ellos, aunque más bien parece estar en calidad de guardaespaldas…

—No puedo creer en la mierda que me metieron. —Sisea Bardock, y Raditz se asusta de escuchar a su padre.

—Ahora mismo vienes conmigo y le explicas a Mina qué pasó. —Se pone de pie Kakarotto y lo enfrenta.

— ¡Tú no tienes cara!—Reclama Bardock. — ¡No puedo creer que mi propio hijo me ocultara algo así! ¡LOS DOS VAN A VENIR CONMIGO A ARREGLAR ESTO! — Atrapa a Vegeta del cuello de la ropa y a Kakarotto también. —En verdad que de ti no lo esperaba Vegeta ¡¿En qué mierda pensabas?! ¡Soy tu General, se supone que es porque confías en mí! —Aprieta los dientes y lo acerca a milímetros de su cara. Raditz se interpone queriendo separarlos se asustó al escuchar tutear a Vegeta, pero los sostiene con firmeza. —Jamás he tenido un problema así con mi esposa, maldito par de idiotas.

—Tampoco yo con Mina…No la ví así, ni siquiera cuando pasó lo de Lita. —Kakarotto piensa en voz alta y todos parpadean hacia él confundidos, excepto Raditz que lo miraba con cara de Ups…Gran error…

— ¡¿Q-Q-Qué?! ¡¿Lita?!— La mirada de Bardock se prendió fuego. Vegeta pudo sentir la lava de Ki explotando de furia en el General.

—Bardock cálmate. —Vegeta pone una mano en su pecho queriendo detenerlo.

— ¡Cierra la boca!— Estrella su puño contra Vegeta y se tira a golpear a Kakarotto, por encima se arroja Raditz para detenerlos.

— ¡Papá detente! ¡Fue hace mucho y no sucedió nada! ¡Te estas enojando por nada!— Raditz trata de explicarle.

— ¡Tú lo sabias Raditz! ¡ ¿Cómo pudiste?! ¡Eras mi hijo favorito!— Ruge golpeándolo a él también.

— ¡Lo sabía! ¡Siempre me lo negabas! ¡Tú también me has mentido!— Reclama Kakarotto.

Nappa está del otro lado de la puerta abre rápido al escuchar el alboroto, y ve a los cuatro guerreros golpeándose y arrancándose los pelos. Cierra rápidamente de nuevo y toma aire…Ni en sus tiempos entrenando niños tuvo que lidiar con algo así, pero su esposa le insistió para que se quede y vea cómo iba la situación con ellos. Bardock es nada más unos seis años más joven que él, debería comportarse. Toma aire y vuelve a abrir.

— ¡Nappa una mano!— Raditz se lo pide tratando de separar el lío.

—Haaaa…No les va a gustar. —Se acerca y toma con firmeza el tobillo de Bardock, ya que era el más alterado, absorbió su Ki y el de los otros que estaban en contacto. Casi dejándolos desmayados. Se endereza y disfruta un poco del poder que pudo absorber. Levanta a todos y los sienta. Se sienta frente a ellos. —Fui su primer maestro, a excepción del General. — Cruza sus dedos mientras los ve tratando de recuperar el aire y serios. —Sólo por hoy les pido recordar el respeto que alguna vez me tuvieron antes de superarme ampliamente ¿Quién quiere ser el primero? —Les levanta una ceja esperando.

—Yo…—Vegeta rápido levanta la mano antes que Kakarotto. —Lo siento…Voy a arreglarlo. —Con tono serio, los brazos cruzados y el ceño profundamente fruncido en hastío. Los demás sólo abrieron los ojos como platos, no sabían si era miedo o sorpresa…Jamás vieron a Vegeta bajar su guardia con ellos.

—B-Bien Majestad. No me esperaba menos de usted. —Aclara su garganta y sacude su cabeza. — ¿Alguien-

—Yo…Yo también lo siento. —Kakarotto se lamenta y siente vergüenza de que su padre sepa que estaba enamorado de quien ahora es su esposa. —Raditz me advirtió que Lita no me veía como una potencial pareja, ni mucho menos. Aun así…Yo quería insistir. Cuando los ví juntos, sí me había enojado porque la quería para mí. Me emborraché y fui a molestar a Mina, aun con todas las molestias que le di, ella me ayudó a superarlo, nos hicimos amigos de verdad. El resto lo sabes. —Ve a su padre vigilarlo por el filo del ojo, resoplando sin decir nada. —…No dije nada del Príncipe Darien, porque…Porque me emocionó entrenar con él…Por eso ni siquiera protesté cuando Vegeta me dijo que dejara todo en secreto. —Baja la cabeza mirando a sus manos cruzadas, apoyadas en sus piernas.

—Yo no dije nada de lo de Lita, porque sabía que no tenía futuro, y te aseguro papá doy fe a las palabras de Kakarotto, no pasó nada entre ellos ni nada. —Raditz trata de ayudar a arreglar, aunque sea ése inconveniente.

—Uufff…Bien. Jajaja ¿Fue tan malo? — Nappa ríe un poco relajado.

—Fue lo peor…— Vegeta comenta con asco, pero mira a Kakarotto, no tenía ni idea de eso de Lita.

—Necesito algo fresco…— Bardock comenta, con el semblante cambiado, golpea con el revés de la mano la rodilla de su hijo menor y hace señas para que lo sigan a beber.

Estaban en silencio bebiendo en la barra de la cocina, prestando atención a los mensajes que enviaban por sus scouters a sus esposas, dándose cuenta que los niños y sus mujeres estaban en el otro castillo. Bardock era quien ahora respiraba aliviado recibiendo un mensaje de Lita.

De: Lita

Cariño, te creo. Estoy segura de que tu intención era ayudar…Te lo dije…En el fondo eres adorable

Suspira relajado…Pero vuelve a mandarle otro mensaje…

De: Bardock

Si no estás enojada ¿Por qué no quieres pasar la noche conmigo? ¿Está todo bien con los niños…Y Mina?

Lo envía y espera haciendo resonar sus dedos sobre la barra, ansioso.

De: Lita

Pues los niños están bien…Mina, creo que sólo necesita tiempo…Ami dice que podemos calmar los ánimos de ella y Serena teniendo una noche de chicas.

Parpadea leyendo y frunce el ceño profundamente. Sabe que "noche de chicas" para Mina es alcohol y mal comportamiento. Cuando ella se desata, la Reina también, y su esposa.

— ¿Noche de chicas?— Lee Nappa en voz alta. Y los demás lo miran en sorpresa.

—Recibieron el mismo mensaje. — Vegeta pregunta sorprendido, viendo en las miradas de los demás en alerta.

— ¡Buenas! Disculpen, voy a llevar el pastel y a mis niños a la pijamada al otro castillo. Con toda la conmoción, no pude—Gure se veía rodeada de pronto por todos los Saiyajines de la cocina.

—Eh, señora…— Nappa aclara la garganta. —Va a ir entonces… ¿Usted va a quedarse?

Gure parpadea no entiende bien. — Ah, no. Aunque me invitaron a una noche de chicas, pero…Mejor me quedo, tengo mucho trabajo, Tarble me ayuda y quiero ver lo de los androides mañana temprano y ayudar. — Los ve mirarla muy serios.

—Sé que…Puede ser atrevido, pero… ¿Puede hacernos el favor de enviarnos un mensaje y contarnos la situación allí? — Kakarotto se rasca la nuca, avergonzado.

— ¡Ja! — Les guiña el ojo. — Puedo hacer más que eso…Pero cuando se los quiera cobrar no me pueden decir no… ¿De acuerdo? — Pone sus manos en la cadera. La mirada de Vegeta y la impresión sobre su cuñada cambia, en verdad es temible negociando…Ataca apenas tiene uno la guardia baja. Se miran entre ellos y se ponen de acuerdo.

—Bien…—Una sonrisa maligna se dibuja en Vegeta. — Dinos qué más puedes hacer…—La desafía y ella se pone a su mismo nivel…Esto será interesante.

Hasta aquí otro cap, me esforcé y llegué, duro pero se pudo ;) Muchas gracias a todos por seguir mi historia hasta aquí.