XXlalalulu: Hola! Estén listos porque esto va a estallar por los aires. Están advertidos. Todas las piezas que estaban en su lugar, empezaran a moverse hacia algo más grande. Así que a darle a la lectura!
Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida. XD
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 28
Gure iba a la oficina que estaba en los bunkers subterráneos, fue casi pan comido para ella insertar el micrófono cuando fue a llevar a sus niños y el pastel. Aunque quisiera estar ahora divirtiéndose con su cuñada y las demás Sailors, puede aprovechar que los otros guerreros también están distraídos, para escanear a los androides y hablar con libertad con su esposo.
—Ya llamé a Broly…— Tarble le informa a su esposa cuando la ve entrar a la oficina.
— ¿Los androides? ¿El Príncipe?— Pregunta Gure.
—Están inmovilizados…Por otro lado el príncipe Darien fue atendido, lo pusimos en un tanque. —Endurece un poco su gesto. —Ni siquiera se resiste o protesta, como si sólo estuviera esperando su ejecución. — Mira a su esposa muy seria, sin apartarle la vista.
—Creo que debemos decirles. — Tarble se conmociona un poco frente a ella. —Debes decirles que Freezer está muerto, y que es cuestión de tiempo para que King Cold lo reviva. — Le ordena muy firme.
—Prometí guardar el secreto de los Namekianos…Si alguien sabe de las esferas… ¿Crees que la resurrección de Freezer será nuestro único problema? Habrá más enemigos que las quieran. — Resopla en voz alta.
—Pero ya no hay nada más que hacer, nos robaron los planos para construir el radar, y estoy segura que saben que el nuevo Kami-sama de la tierra es Dende; para eso fueron a probar ésos radares. —Tiene desesperación en su voz.
—Sospechan…Pero no lo saben…Sus radares no encontraron nada. — Le aclara.
—Pero ahora, con el radar que nosotros inventamos, lo van a encontrar. —Se acerca a tomarlo de los brazos tratando de sacudirlo a ver la realidad.
—Gure en Namek les dejamos el radar para que ellos encuentren las esferas primero…Cuando las tengan, moverán el planeta de lugar. —Trata de calmarla.
—Ellos pueden mover el planeta…Ocultarse con sus técnicas…Pero no pueden ocultar el pulso de las esferas. —Lo ve tomar aire con miedo. — Si tú no lo haces…Lo haré yo. —Lo suelta con furia y antes de azotar la puerta Tarble la atrapa desde atrás con sus brazos.
—Por favor…Gure…Dame tiempo. —Susurra muy despacio, por dentro quiere evitar confrontarse con Vegeta. Después de todo, se acostumbró a tener una relación con él en la que no estuviera la conveniencia de por medio.
—Tarble…Eres demasiado orgulloso aún…— Suspira rendida ante el calor de sus brazos.
—Pues gracias por aguantarme…—La estruja un poco más y se llena de su olor. Su cola queda ondeando detrás. Podía sentir claramente el pulso de su esposa acelerándose. — ¿Estamos muy ocupados?— La ve negar con la cabeza y abalanzarse a trabar la puerta. La levanta en sus brazos y la lleva al gran sillón, con una sonrisa ladina, que sabe que le quita el aliento. Se enreda a su cuerpo para sentirla suya de nuevo.
…
—Pues yo opino que está bien hacerlo sudar…Tú siempre has sido demasiado fácil con los hombres. —Rei comentaba, estaban todas sentadas en la alfombra de la sala de estar, con almohadones. Ella tenía una copa de vino y servía para sus amigas.
— ¡Ja! ¡¿Fácil?! Que los muchachos me siguieran a todas partes en la preparatoria, no significa que les dijera que sí a todos. —Mina siseaba muy enojada y se bajaba de un movimiento la copa de vino.
—Ya Mina…No bebas así…—Ami trataba de calmarla, y de reojo veía a Serena callada mirando su vaso de limonada.
—Vendrá a pedirte disculpas tarde o temprano Mina, y debes de tratar de mantener las cosas en paz. Aunque sea por tus hijos. —Sin levantar la mirada Serena hablaba con tono triste.
Mina se acercaba a centímetros de la cara de su amiga. — ¡¿Ya lo perdonaste?! ¡Ay Serena! ¡Creo que la fácil eres tú! —Suspira y se queja al cielo, hace un puchero pronunciado. —Debe ser porque no puedes beber conmigo…Aaaay…Serena. —Su amiga la abrazaba.
En los Dominios de Vegeta…
—No creo que sea correcto, otras veces lo han hecho y nunca han necesitado espiarlas. —Nappa está sentado con ellos en el comedor, escuchando lo que hablan sus mujeres en el otro castillo.
—No se van a dar cuenta, Gure me aseguró que el micrófono que puso se auto-camufla sólo…Y que mañana lo saca muy discreta. —Vegeta quería saber si su esposa lo ha perdonado sinceramente. Mira a Kakarotto ponerse bastante nervioso con lo que dice Mina.
—Cierto, además, nunca fue por un motivo así…En verdad que yo no me siento para nada tranquilo. —Kakarotto se sirve otra cerveza.
En el Castillo…
—Bien creo que yo me salí bien librada. —Presume Rei con ellas levantando la punta de su nariz. —Raditz es un buen esposo. — Del otro lado Raditz dibuja una sonrisa presumida. — A pesar de ser un mujeriego, creo que eso lo hizo ganar "técnica" con las mujeres.
—Sí, sí…Creo que nos equivocamos ¿Quieres que cambiemos de hermanos a ver qué pasa? —Mina larga una carcajada y los hermanos saiyajin escupen la cerveza. Vegeta y Nappa comparten la risa.
—Lita entonces ¿De verdad Bardock no sabía nada? …— Serena consulta.
—No, él no es del tipo que oculta cosas, así como así, es muy frontal. —Lita bebe de su copa. Y ensueña estar de nuevo con su esposo.
— ¡Sip! ¡MUY FRONTAL! Jajajaja— Rei tira en modo de burla. Bardock de pronto siente la cara prendida fuego. —Oye…Espera, siempre quise saber de verdad… ¿Bardock es…? — Hace la seña de grande.
— ¡Rei! ¡No puedes preguntar eso! — Ami la para tratando de taparle la boca.
—A ti ni hace falta preguntarte, con que sólo Nappa sea proporcional…Uff me duele de sólo pensarlo. —Rei le comenta dejándola roja, pero Ami responde tirándole una brisa fría en la cara. Del otro lado Nappa mira a Raditz por el atrevimiento de su esposa. Raditz sólo quiere tirarse a un pozo.
—Ten para enfriarte. —Remata Ami. —Para que sepan mi esposo es muy gentil y considerado, dentro. —Golpea su puño en la mesa. —Y fuera de la cama.
—Bueno volviendo a lo de Bardock. —Lita piensa y ve a las chicas relajarse con la conversación. Los saiyajines se acercan en expectativa hacia el parlante receptor que les dejó Gure. — ¡Su polla casi me aplasta los órganos!— Todas hacen un pequeño silencio y al instante estallan de la risa. Mientras los saiyajines felicitaban y le daban la mano a un fúrico General.
—Serena…—Rei le hace un puchero haciéndola sobresaltarse. —Tu nunca nos has contado…O sea…—Sube una ceja sugerente hacia ella. —Vegeta es el más bajito de ellos… —Al oír esto de inmediato Vegeta siente que su ojo tiembla, en tanto cierra con fuerza su puño.
— ¿A qué te refieres?— Serena se hace la distraída para escapar.
— ¡¿Qué tan grande es Vegeta y cómo es en la cama?! —Rei le reclama y las chicas raramente la rodean esperando oír.
— ¡Qué atrevida!— Grita Serena…Luego cede. —Pues…—Muy tímida juega con sus dedos. —Me asustó cuando…—Traga saliva, y lamenta sólo poder tomar limonada por su bebé. —Cuando lo ví… —Se tapa la cara con pena de recordar y porque está segura que Mina va a regañarla. —Cuando lo ví, casi salgo corriendo y le pedí por favor que no lo haga. —Se destapa para verlas con un ojo. Vegeta del otro lado siente cómo le inicia un derrame cerebral.
— ¡¿Cómo se te ocurre asustarte?!¡Con todo lo que te enseñé!—Mina le reclama sacudiéndola.
—Ya Mina…Luego lo que ya les había dicho, siempre fue muy paciente, y considerado…A veces me dice unas cosas que de sólo recordarlas… — Se abraza sintiendo los escalofríos.
— ¿Y es algo sádico?— Rei le levanta una ceja muy traviesa. — Ups, lo siento no me malentiendas, pero ésa cara de asesino que tiene…Debo admitir que me cautivó. Por eso se me hizo raro que te casaras con él. Siempre te imaginé con alguien juguetón y alegre, como Kakarotto…— De pronto Rei cree que puede sentir la ira asesina de Vegeta respirándole en el cuello.
—Sí, es muy intenso, apasionado, siento que me hunde con él al abismo, pero se aferra a mí con un beso como si fuera la salvación. —Toca su boca y se da cuenta que se dejó llevar un poco. Las chicas la quedan mirando sin parpadear.
—Bueno, aparte de fantasías sexuales con mi suegro y mi esposo ahora voy a sumar a Vegeta en esto…Gracias. —Mina toma directo de la botella. Las demás sacuden la cabeza avergonzadas por estar imaginándose a Vegeta dándole besos sádicos.
Ami aclara su garganta. — ¿En verdad no piensas en perdonarlo?— Da palmadas a la espalda de Mina como dándole consuelo. Ella niega con la cabeza.
— ¿Sabes qué me dijo en el mensaje que me envió?— Se resuena un poco la nariz— Que Vegeta lo obligó…Lo mandé a la mierda, le dije que eso nunca le importó, siempre pasó por alto todas las reglas que él quiso. —Las lágrimas corrían. —Luego me dijo que era por la emoción de pelear con alguien como él. O sea, soy su esposa Ami, debo ser más importante que sus ambiciones de volverse fuerte. —Se larga a llorar.
—Con respecto a Darien, la última palabra la tendrá mi madre. Nunca se vió cara a cara con él luego de esto. Y sé lo mucho que sufrió ella cuando creyó que murió, y luego otra vez. Quizá es un regalo del universo para ella…Despedirse de su hijo perdido. —Mina se compone un poco y abraza a su amiga dándole consuelo.
En los Dominios de Vegeta…
— ¿Ya se sienten más tranquilos? — Pregunta Nappa, por suerte no fue una masacre de esposos como creyó.
—Sí. Hasta me dieron ganas de comer. —Afirma Bardock y trae la carne que había preparado con su esposa, se notaba que habían llevado una porción para ellas.
Raditz sigue viendo angustiado a Kakarotto se acerca a sentarse a su lado. — ¿Necesitas algún consejo? Tengo varios trucos Jajaja. —Quiere sacarle la cara amargada.
—No creo que tengas consejos para alguien que ya está casado. —Le declara muy presumido Vegeta.
—Solteras o casadas, a las hembras les gusta estar enamoradas. —Retruca Raditz y de pronto quiere desafiar a Vegeta como en los viejos tiempos. — Ahora…Vegeta… ¿Sigue enamorada?
— ¡Hm! —Gruñe con desdén. —Es obvio por lo que escucharon. —Una sonrisa ladina se forma cuando le da un bocado grande a un trozo de carne.
—Sí…Pero. —Mueve muy calculadoramente sus piezas. — ¿Tú la enamoraste o ella se enamoró de ti? —Vegeta gruñe.
— ¡Por supuesto! ¡Se casó conmigo! — Le ruge agitando su puño.
—Cierto, cierto…pero…— Hace una pequeña pausa, y lo ve rodar los ojos. — ¿Cómo fue el tiempo del cortejo? ¿Le dabas regalos? ¿Qué le decías o de qué le hablabas? —Cruzaba sus brazos y se le acercaba muy presumido.
—Creo que estás abusando de tu permiso de tutearme. —Sisea en amenaza. Raditz desiste poniendo sus manos en rendición. Y de pronto se pone a pensar que sí hay diferencia…Si ella no se hubiera sentido atraída por él ¿Acaso él la hubiera podido enamorar? Recuerda a Rei odiando a Raditz con todas sus fuerzas, pero él dio vuelta la situación y la enamoró ¡Mierda! De pronto siente un respeto renovado por Raditz ¡Agh, lo odia!
A pesar de saber que no tienen problemas con sus esposas, Raditz, Bardock y Nappa quisieron quedarse a dormir en los Dominios de Vegeta. Mañana podrían estar presentes para interrogar a los androides y al Príncipe Darien, por ése motivo los guerreros estaban ansiosos. Vegeta se acostaba y miraba el lado vacío de Serena, no le había mandado ningún mensaje…Suponía que dormiría afuera, ya era tarde. Atrapa su almohada y la huele, estira su brazo por la cama y encuentra sus bragas, una pequeña costumbre que desarrolló en estos años. Una sonrisa de tonto se le dibujó en toda la cara, al segundo se sacudió un poco, molesto de sentirse así. —"Enamorarla…"— Sacude la cabeza de nuevo, se acaba de dar cuenta que su voz interna piensa en ESO, sin decirle ESO… Desde la charla con Raditz… Distraído pensando en ésa palabra, diciéndola en su mente, no se dio cuenta que su esposa se estaba acercando a la habitación —"Enamorarla…Enamorar…Enamorada…Enamorados…"— Pega un salto cuando siente que se abre la puerta y es el Ki de su esposa, por algún motivo, se enroscó y se hizo el dormido. Se sentía algo patético de hacer algo tan estúpido. La siente bostezar fuerte y quitarse sus zapatillas. Espera a que se acueste, y nota que se quedó sin querer en el lado de ella de la cama. La siente gatear en la cama y se desploma en el lugar vacío. Da un quejido desde su garganta. Él se da vuelta y sin abrir los ojos se acuesta sobre sus pechos. Se abraza enteramente a ella, incluso con su cola.
— ¿Vegeta…Estás despierto?— Pregunta en voz baja, aunque le parece tierno. Se enreda a él y le deja un beso en su cabello…A veces los problemas hacían los días largos.
…
Darien se encontraba sentado mirando su comida, hacía varios años que no se sentía apático. Se siente afortunado de haber encontrado una especie de amigo en su exilio, además tampoco comían mal…Incluso el desayuno que le han servido ahora se ve variado y delicioso, pero de pensar en comerlo una sensación de asco lo atraviesa. Toma la taza y nota que su mano tiembla. Mira a su alrededor y definitivamente no es un calabozo, sino una habitación de refugio en los bunkers subterráneos. Se ve todo muy limpio y se pregunta si podrá escuchar los pasos si alguien se acerca. No quiere ni detectar el Ki de nadie. La puerta se abre. Pega un salto parándose.
—Ah, lo siento. — Tarble se disculpa. Y hace una reverencia a la que Darien responde.
—No sé si usted debe devolver la reverencia…No soy Príncipe de nada ahora. — Le responde y espera su permiso para sentarse, aunque sea quería morir actuando como caballero.
—Jaja, soy Tarble, tu hermano menor. En lo que a mí me concierne eres hijo de mi padre. — Lo ve hacer cara de asco. — Sí, se nota que somos hermanos, incluso Vegeta que era el favorito de mi padre lo detestaba. — Se sienta frente a él y Darien lo sigue.
—Alteza. — Nota que está aquí sin ninguna protección ni barrera, está frente a frente de él, aun siendo alguien débil. — ¿Cree que sea prudente verme así? ¿No me tiene miedo?— Lo ve parpadear y luego estallar a carcajadas.
—Jajajaja. — Tarble se tira hacia atrás por su planteo. — ¿Sabes quién fue mi primer interrogatorio?— Un silencio sin dar respuesta. — Broly El Legendario. — Lo ve pegar un salto. —Veo que has oído de él, puedo percibir algo más que el Ki, la intención del mismo, de una manera muy precisa. Es casi como leer la mente, pero con ondas de radio.
— ¡Ese saiyajin casi mata a Serena!— Ruge colérico agitando la mesa, pero a Tarble no lo hace ni pestañear.
—Tú también…— Lo desafía con la mirada. Lo ve avergonzado y siente…Su culpa…Su asco.
— ¿A qué hora van a ejecutarme?— Lo ve abrir los ojos bien grande, como sorprendido de su planteo.
Tarble aclara su garganta y va a cambiar el ambiente. —…Bueno, como te decía. Mi primer interrogatorio fue con Broly. Nadie se atrevía a hablar con él. Hasta nuestro hermano…—Lo sintió lanzarle una mirada asesina por decir "nuestro" pero no va a prestarle atención. — Vegeta, se reía de mí y decía que seguro iba a ser devorado por Ozaru. Pero, lo que él no sabía era de mi habilidad…Si bien te conocí muy poco, en una que otra reunión en la Tierra, jamás sentí maldad…Al igual que Broly, ahora mismo sólo siento tu culpa y tu autodesprecio. — Muy serio se lo dice, y lo sorprende. — Y al igual que Broly ésa vez, tu odio, tu ira tomó el control de tu poder. Sólo te queda elegir.
—TU HERMANO me dijo lo mismo… ¿Elegir qué?— Con tono algo cínico.
—Ayudarnos o…Sólo ayudarme a mí…— La mirada confusa de Darien se clava en él, mientras Tarble cruza sus dedos sobre la mesa. —La nave en la que huyó el tercero ¿Tenía rastreo?
—No, se lo quité en caso de…Bueno. — Encoge sus hombros.
— ¿Lograste escuchar algo más de lo que robaron?
—Sólo que ellos iban a estallar si no lo enviaban, así que creo que era importante. — Algo de curiosidad lo invade, esos androides eran soldados de Freezer…Freezer jamás pudo atravesar así como así las defensas de Tech Tech ¿Por qué Freezer se tomaría tantas molestias? ¿Por qué no mandó a destruir Tech Tech y ya? Muy distraído en su pensamiento. Nota que Tarble se levanta de golpe para irse.
—Muchas gracias. — Le da una reverencia. — Lamentablemente, no puedo hacer nada por ti si sigues así. Pero me alegra ver que has controlado tu poder. Hubiera sido muy entretenido ver a Kakarotto y Vegeta entrenando contigo. — Se despide con una sonrisa.
…
—Mamá. Explica bien qué sucede con Setsuna. — Serena llamaba a su madre y le contaba lo que sucedió el día anterior.
—Hija, cuando estemos allí te cuento mejor. Es sólo que ella pasó demasiado tiempo desatendiendo los portales. El supremo exigió su presencia. — Trata de simular su estado de preocupación, por suerte Setsuna le aclaró que todo quedó tranquilo. Pero que debería vigilar su trabajo por un tiempo. — El Rey Andrew dijo que estaría listo en unas horas. Y yo estoy intentando estar lista. — Muy apurada seguía revolviendo ropa de su habitación.
—Haaaa…Está bien. — Con tristeza resopla. — Avísame y Kakarotto los traerá de inmediato.
—Gracias. — Algo cortante, pero mira a Serena algo melancólica. — ¿Lo has visto?
—No…Y lo prefiero así. —Mira hacia un costado. — Nos vemos mamá. — Se despiden y cortan. Al girarse está Kakarotto por el pasillo cerca de la biblioteca. —Kakarotto, mi madre y Andrew me informaron, que apenas estén listos me avisan para que los teletransportes. —Lo ve angustiado y puede hasta adivinar que no ha dormido.
—Oiga…— Aclara su garganta. — ¿Sabe cómo puedo hacer que Mina…Pues…Me perdone o?
—Eh, vaya…—Serena parpadea, en verdad que su amiga es necia. — Ya le dije que no estaba ofendida con ustedes…—Ponía los ojos en blanco. — Bueno, no es que ya no me sienta ofendida, pero lo correcto es estar en paz y unidos. Yo sé que ella no es de malos sentimientos…— Apoyaba su mano en su hombro intentando consolarlo.
—Sí…No estamos peleando, es más…—Baja sus hombros en derrota. —La rutina empezó muy normal, con los niños y todo, pero…Ella está fría…Conmigo, es…—No sabe cómo seguir.
—Kakarotto… Te juro que ella no es rencorosa…Es…Es muy aguerrida cuando alguien toca a algún ser querido. Aunque no parezca, es quien más me protege…Si supieras las aventuras que tuvimos cuando éramos niñas y que sólo ella y yo sabemos. Jajaja— Se ríe recordando, lo ve relajarse ante su sonrisa. — Ahora algo que debes preguntarte es... ¿Por qué quieres ser más fuerte?
Kakarotto se da un buen golpe mental con eso…Ahora entiende en qué falló, no supo decirle, no supo explicarle…Porque lo ha dado todo por ganado, ha olvidado porqué quiere ser más fuerte. — ¡Gracias!— La toma de la mano. — ¡Majestad, en verdad!— Le sacude su mano dándole un diminuto apretón.
— ¡Oh por favor! Con Serena me es suficiente agradecimiento. — Toma su mano enguantada con ambas manos.
—Serena gracias…—La queda mirando con una sonrisa brillante.
—Sí…Mi esposa es muy sabia... — Vegeta, con tono irónico aparece detrás apretando el hombro del Élite, con fuego en los ojos, una oleada negra de odio y furia.
—A-A-Ah y-y-yo…Eh. — Kakarotto no sabe cómo arreglar la situación, pero suelta de inmediato las manos de la Reina. — Voy a… ¡Entrenar! ¡Sí! ¡Espero sus órdenes majestades!— Se teletransporta de inmediato.
—Jajaja…Parece un niño a veces. — Serena se ríe tapándose la boca. Vegeta se gira a verla.
—Sí…Así que las cosas con Mina…—Piensa un poco recostándose en la pared. — Creo que debes dejarme hablar con ella, después de todo es mi culpa.
—Hmmm…Quizá te deje, sólo para verte hacerlo, sería interesante… —Muy coqueta se ríe juntando sus dedos.
—Voy a verlo…— Corta su estado de ánimo en seco. — Si te arrepientes y quieres—
—Prefiero que no. — Muy seria, se acerca de todas formas. —No importa lo que diga...No dejes que te ponga celoso, estoy contigo y—La toma del rostro, la calla con un beso.
—Mía…— Suspira contra su boca, extasiado de sus labios dulces y tibios. Se aleja un poco dejándola casi sin aire, sonríe triunfal. Acaricia sus mejillas con sus pulgares. —No importa que sienta celos…Lo importante es lo que haga. Soy un guerrero Élite Saiyajin mujer, las emociones terrícolas no me dominan. —Guiña un ojo, empieza a ponerse y acomodarse los guantes.
…
— ¿Es una especie de trampa?— Diecisiete muy curioso trata de hablar con la alienígena blanca que lo escanea en una mesa de operaciones.
—Una trampa significaría que tú te metas sólo en ella, y estar inmovilizado te lo impide. — Gure le aclara, mientras intenta neutralizar la señal de la bomba que tiene en el pecho.
—Hm… Desconfiar está arraigado a mi manera de ser. — Resopla un poco por la nariz. —Me dio desconfianza comer, además creí que estaríamos en calabozos.
—No tenemos por qué temer, el collar que les puse funciona a mí voluntad, no emiten Ki…Pero tienen un pulso de energía…Digamos que es un pulso vital. — Gure se pone por encima con un panel sobre el pecho desnudo del androide. — Jaja, no hace falta decirte que es lo que el collar hace, te habrás dado cuenta sólo, cuando con tu hermana intentaron destruir la puerta y escapar. — Le dedica una carcajada burlona. — Supongo que el paquete habrá sido entregado con éxito por tu amigo, porque la bomba aún no ha explotado. No puedo sacarla, lo más rápido será cortar la señal. —Murmura un poco mientras trabaja.
— ¿Por qué quiere hacer eso?— Para Diecisiete es prácticamente como si le hubiera dicho, "voy a salvarlos". Aunque siempre estuvieron por decisión propia con Freezer, incluso después de que su padre murió.
—Jajajaja, sería muy inconveniente que exploten en el medio del interrogatorio. —Él le dedica una mirada asesina mientras ella sigue burlándose. —Vas a sentir…—Lo escucha pegar un pequeño gritito, luego de largar el pulso eléctrico a él. —Eso…Ahora ya está. Voy a ver a tu hermana, seguro sigue desmayada.
— ¿Puedo moverme?— Pregunta, curioso si de hacer algo brusco vuelva a sentirse aplastado por el campo de fuerza del collar o algo así. La alienígena se gira y asiente. Nunca supo qué hacer con una sensación así, de saber que la bomba en su pecho no estallaría, aún no sabe qué destino le espera aquí. Es muy distinto de cómo le habían descrito Vegeta-sai, a simple vista no estaba lleno de salvajes asesinos. Mira a la alienígena que sigue tecleando como en su propio mundo. — Gracias. — Toca su hombro y la hace saltar, de inmediato siente la cabeza inmovilizada contra la pared.
—Tocas a mi mujer de nuevo y te juro —Tarble sisea fúrico, Gure se precipita a detenerlo.
— ¡Tarble basta! Sólo me dio las gracias. — Tironea el brazo que aprieta la cabeza del androide.
—Puede dártelas con una camiseta puesta ¿O no?— Lo estruja un poco más.
—Ay qué salvaje eres. — Gure refunfuña y ofendida le da la espalda. Tarble lo suelta.
Mira al androide y decide que ahora lo quiere "interrogar" a él. Lo ve con una pequeña sonrisa cínica, debe reprimir las ganas de quitársela a golpes. —Bien, luego de que te cambies y vistas decentemente, iré a buscarte. Ahora te acompaño a tu lugar. —Trata de calmar el fuego que siente en el pecho.
…
Vegeta camina muy decidido hasta la puerta de la sala donde se reunirá con el Príncipe Darien. Decidieron dejarlo en calidad de detenido, pero dentro de los bunkers para refugiarse que era igual de seguro, eran habitaciones de color claro, modernas, y espaciosas, que se unían en una sala principal estilo comedor o sala de estar. En el marco de la puerta que daba directamente con ése lugar, estaba Nappa de un lado y Raditz del otro. Le dan una reverencia, y Vegeta abre la puerta escaneando su iris.
— ¡Majestad! ¡¿A qué se debe el honor de su presencia?!— Darien se para y le habla con sarcasmo, aun así le da una reverencia como corresponde.
—Alteza…—Vegeta lo saluda con respeto, hasta siente que le dio risa su actitud. Le hace señas para que se siente en la mesa frente a él. Al instante que Vegeta se sienta lo ve quedarse parado y cruzado de brazos. — Sé que dijiste a propósito, que hace tiempo que sabemos que estás vivo. — Lo ve divertiste ante eso. —Ella…No quiere verte. — Ahora lo ve tragar duro. —Si bien todos estuvimos de acuerdo con mantener lo que sucedió en secreto y darte por perdido o muerto. Ella se opuso desde el primer día. Nunca creí que la vería sedienta de venganza, pero así fue…Pero es admirable como está dispuesta a dejarlo atrás y hacer lo correcto.
— ¿Lo correcto sería perdonarme?—Lo mira a los ojos.
—Lo correcto es dejarte que elijas. Pero cualquiera sea tu respuesta…Antes debes ver a la Reina Serenity. Ella es tu madre biológica, sufrió mucho cuando no pudo criarte. Siquiera para decirle adiós, y pueda hacer su duelo en paz. —Lo ve apretar su mandíbula y presionar sus puños con ira. —Ella no tuvo nada que ver…Mi padre la engañó—
— ¡Ya sé que tu padre la engañó!— Arroja la silla delante de él, estrellándola en mil pedazos. — ¡Tú me quitaste a Serena! ¡Por eso los odio, a ustedes los saiyajin! ¡Si no hubieran aparecido, nada de esto hubiera pasado! ¡No pueden borrar su naturaleza destructiva y maligna no importa lo que hagan! ¡Solo saben destruir!— Ruge desde la garganta casi haciendo reventar sus tímpanos. Vegeta se levanta, sin temor alguno, es como si estuviera dejando que se desahogue. —Me odio a mí mismo…Los extinguiría con mis propios puños y luego me quitaría la vida. — Sisea con la mandíbula tan apretada que le duele.
—Quedarte en tu infierno personal, hundirte aún más en el fuego y las brasas del mismo, sólo te deja como un recipiente vacío. Nada va a satisfacerte… Créeme. —Trata de calmarlo, sabe que la madre de Serena vendrá en cualquier momento. No quiere que lo vea así.
— ¡Jajajaja!— Una risa histérica se desata en él y apoya un puño en la mesa. — ¿Infierno personal? ¿Quieres saber cuál es mi infierno personal? ¿Sabes cuantas veces tuve fantasías sexuales con ella? —Por fin ve a Vegeta intranquilo y mirando hacia los lados. — ¿Cuántas veces me toqué pensando en ella?—Finalmente cruzan sus miradas asesinas. —La conocí desde niños, solía pensar que seriamos amigos para siempre… Pero luego a medida que fue creciendo, verla convertirse en mujer frente a mis ojos. —Resopla con un nudo doliente en su garganta. —Empecé a soñar hacerla mi mujer…Pero es imposible, ahora es imposible.
—Siempre lo fue. —Vegeta refuta en seco. —Podías tener una relación incestuosa, ninguno hubiera sabido nada…Pero ¿A dónde los hubiera llevado? —Silencio total, espera por una respuesta. Se da cuenta que él no tiene forma de pelear sobre eso… No tiene respuesta, los finales a ése escenario eran fatales. —En cambio ahora que saben la verdad, ambos prefieren ver quien se destruye primero. —Declara muy serio y preocupado.
Darien parpadea y se le va el aire en ésa declaración ¿Acaso Serena está sufriendo por su culpa? ¿Ella también sufre por todo esto?— Cuando la vi…—Suaviza su tono y se sienta en el sillón a un costado. — Ella se veía cambiada. Parecía alguien duro, con maldad en la mirada ¿Me dices que es mi culpa también?— De pronto se lamenta. Él era alguien de su plena confianza, técnicamente se criaron juntos, y la traicionó…Nunca se puso a pensar si eso la cambiaría.
—Eso fue mi culpa. — Da una mueca de sonrisa. —Ella ha mejorado, te lo aseguro. — Unos golpes en la puerta saca a ambos de la conversación. Vegeta y Darien se miran, sabiendo de quien se trata. Vegeta sale del lugar y va hasta el pasillo.
— ¿Todo en orden?— Raditz consulta.
—Sí, mejor. — Da una sonrisa. Entre Nappa y Raditz pegan un salto, en verdad les asusta cuando está de buenas. Sin esperar van a buscar a la Reina Serenity.
Darien queda reflexionando un poco, la furia parece haber mermado mucho, puede que sólo sea porque, aunque nunca supo que era su madre biológica…Siempre tuvo cariño hacia la Reina Serenity.
— ¡Hm! Así que te querías revolcar con tu hermana. —Comenta Dieciocho con mucha maldad. La puerta de su habitación también se une a la sala, apenas escuchó el alboroto se despertó y decidió espiar. —Con razón creías que yo también estaba con mi hermano. Jajaja. —Su risa es cortada por el brazo de Darien en su cuello.
—Cállate…Maldita. — Su mirada azul oscura se enfrenta al filo de sus ojos claros.
—Ups…Lo siento. No hay televisión, así que no puedo ver ninguna novela o algo interesante. —Muy sarcástica luchando contra la presión de su brazo.
— ¿Dieciocho qué haces?— Menciona muy chistoso, como si viera a su hermana jugando, Diecisiete llegaba acompañado de Tarble.
— ¿Todo bajo control?— Tarble pregunta, pero ve que Darien la suelta y la deja ir con ellos.
—Sí Alteza…— Darien se va y queda sentado de nuevo.
—Olvidé dejar la sala con único acceso. — Se lamenta Tarble. — Bueno, dejaré la sala sólo para el Príncipe Darien. Así que no podrán acceder en un tiempo. —Se disculpa y lo dejan solo.
—Recuerdo la primera vez que te ví…—La Reina Serenity asusta con su voz a Darien. —Lo-Lo siento, no fue mi intención…No sabía cómo empezar.
—Majestad…— Saluda con respeto. — No debe estar en un lugar como éste. —Ella asiente, pero lo invita a sentarse.
—Al parecer no quieres estar en otro lugar. — Lo ve suspirar y sentarse sin ganas. En ningún momento quiere verla a los ojos. — No estoy aquí para exigir nada, soy culpable de todo esto…No pude protegerte como correspondía…En cambio tu madre, la Reina de la Tierra. Hizo un gran trabajo, hasta la tomaba a ella de ejemplo para criar a Serena. Recuerdo que ella me dijo que me animara a casarme y formar una familia. — Suspira muy triste mirando a sus manos. — La extraño muchísimo. Aunque si estuviera aquí, seguro me odiaría. —Se entristece, mira hacia abajo, y reprime su llanto, pero una mano en su hombro la hace saltar.
—Señora…—Darien la ve levantarle la mirada y brillar en lágrimas. — ¿Puedo tutearla?— Con la voz quebrada, le ofrece su otra mano. Se quedan mirando un momento y se acercan en un pequeño abrazo. —Lo siento sé que antes, en cumpleaños y reuniones la he…Digo te he abrazado mejor. — Se corrige y se ríen muy bajo.
—Me dejaron la última palabra... — Le aclara en tanto Darien le pasa un pañuelo. — ¿Qué dices?— Se quedan mirando sosteniéndose la mirada muy seriamente por primera vez.
…
— ¿No deberías estar entrenando con Vegeta?— Mina le plantea, luego de haberse encontrado yendo a buscar a los niños en la cámara de gravedad.
—No, quiero hablar contigo. — La ve reírse haciéndose la distraída, él sólo le pone un ceño fruncido y enojado.
—Podemos hablar ahora, en un par de horas debo volver a trabajar. —Gohan y Goten caminan junto a ellos, y hablan en su propio mundo, Mina les dedica una mirada alegre, sus niños parecen siempre estar alegres.
— ¡Niños! ¡Su madre y yo tenemos que hablar!— Con voz de mando los niños pegan un salto de sorpresa creen que nunca su padre les ha hablado en ése tono.
— ¡Kakarotto!— Mina lo regaña. Pero los niños se excusan muy tranquilos.
—Sí, debemos estudiar historia aun. Así que iremos a la biblioteca. —Gohan mira a Goten hacer gesto de hastío. —Anda Goten, podemos jugar a quien carga más libros. — La cara de su hermanito cambia y se decide a seguirlo.
Mina da pasos lentos por el pasillo, sin dirigirse a ninguna dirección en particular, está muy ansiosa de saber qué sucedió con ése traidor…
—Perdóname Mina. —Ella se da vuelta sin decir nada. —Sé que debí decirte, que te sientes traicionada. — La ve tomar aire sorprendida de la seriedad de sus palabras. —Estoy dispuesto a aceptar cualquier castigo, incluso si quieres, dejar de entrenar, dejar el ejército.
— ¿Cómo?— Abre grande sus ojos. —Ja, no te creo…— Cuando iba a girarse la detiene del brazo, ella lo ve con la mirada en el piso.
—Lo que sea…—Su voz está quebrada y siente vergüenza. —Cualquier cosa para sentir tu calor, para que dejes de verme como si ya no…— Rechista hacia un lado no puede decirlo.
—Kakarotto… ¿Por qué quieres ser más fuerte? ¿Qué e—
— ¡Por ti, por nuestros hijos, nuestra familia!— Larga en una sola bocanada de aire. —Nunca tuve tanto en mi vida, ni estuve tan cerca de perderla por mis idioteces. Te amo, y es tan cierto ahora, como la primera vez que te besé en la boca. Jamás dejé que otra hembra me besara, eres tú, siempre has sido tú. —Intenta controlar los sollozos que queman en su garganta. —Sé que has tenido otros en tu vida, al igual que yo… Pero que jamás los amaste. Perdóname por romper tu confianza…Por romper tu corazón. —Sigue todo en silencio, teme verla a los ojos, el olor a las lágrimas le llaman la atención. Sus ojos celestes brillaban inundados de verlo.
—Te amo…— Mina solloza.
— ¡Wow! ¡Androides! ¡Humanos hechos androides! ¿Me lo cuentas en serio Raditz?— Rei comenta con su esposo y hacen saltar a la pareja, sin saber que estaban compartiendo un momento íntimo. —Oigan…. — Rei capta que acaban de interrumpir. —Eeemmm…Lo siento, estábamos hablando con Raditz—
—No, no, ya está bien. — Mina se escondía un poco, y se limpiaba la cara. Kakarotto estaba algo molesto.
— ¿No deberías estar en servicio?— Raditz consulta por si acaso.
—No, ya mismo le informo al Rey. Los niños necesitan ayuda con la tarea…— Abraza fuerte con un brazo a su esposa, ése pequeño calor se transmite entre ellos, se miran muy discretos.
…
Serena está parada viendo por la ventana de su oficina, llegó su madre y no quiso ni detenerla, mira hacia el patio en total expectativa, un nudo se forma en su garganta cuando ve a Darien y su madre hablando, caminando en el patio. Aleja su vista, sus ojos se llenan de furia casi incontrolable. Siente a Vegeta entrar a verla.
— ¡Lo perdonó!— Le reclama enojada. — ¿Cómo…Cómo pudo? ¡Lo eligió a él!
—Serena. —Con tono de advertencia, le levanta una mano tratando de detenerla.
— ¡Serena nada! ¡Ella es mi madre! —Reclama ofendida.
—Es su madre también. — Retruca, acercándose, viéndola caminar de un lado al otro. Su ki pareciera explotar.
— ¡NO! ¡Me vio crecer a mí! —Golpea su pecho con fuerza con su puño cerrado.
— ¡Basta!— Vegeta le ruge con autoridad, aunque sabe que no la hace ni temblar, y antes de que ella haga o diga algo. — ¿Qué diferencia hay entre él y yo? ¿Por qué me has perdonado a mí y no a él?— Lo logró, acaba de arrinconarla, la ve respirar acelerado pensando una salida.
—Tú…Has cambiado…Y… — ¿Qué quiere decir? No, no quiere ni pensarlo. Un recuerdo de su esposo viene a su mente…
—"He matado miles…Millones…"—Aleja de inmediato el recuerdo…
— ¿Y?... He matado antes, he asesinado y seguramente destruido familias, seres inocentes ¿Suponte que apareciera alguien a querer vengarse? Todo lo que hice, lo hice consciente, sabiendo que estaba mal, aun persiguiendo mis ambiciones, me divertía… ¿Qué tengo yo que me hace alguien que merece una segunda oportunidad y no él?— Siente el Ki de su esposa calmarse. Es la primera pelea verbal que gana casi sin levantar la voz. Aun así le ofrece su mano para acercarse a él, ella duda, está seguro que odia que él haya ganado la pelea. Por fin se acerca y la abraza enteramente. — Mujer, basta… Ya basta de todo esto. —Resopla un poco con risa al sentirla refunfuñar. —Jmjmjm…Guarda ésa energía para morderme más tarde. —La siente enterrar el rostro en su pecho, él la estruja un poco más. Comienza a moverse de un lado al otro con ella, bailando muy lento en el silencio. El cuerpo de su esposa empieza a relajarse, por fin relajada y en paz en sus brazos.
…
— ¡No puedo creerlo Diecisiete! ¡¿Me estás hablando en serio?!— Dieciocho le reclama ofendida. — ¡Les dijiste todo, todo lo que sabíamos!
Diecisiete se tapa los oídos de sus gritos. —Nos ayudaron con las bombas. Me parece buen trato a cambio…También prometieron desactivarla a Dieciséis, él también entra en el trato. —Le aclara y la ve parpadear sorprendida, pero aun algo molesta.
— ¿Tu les crees?— Se cruza de brazos y le da la espalda.
—Sí…El Príncipe Tarble, ése tipo no sé cómo hizo, pero parecía entender cosas mías, sin que yo se las dijera. —Se cruza de brazos y se recuesta reflexionando. — ¿Sólo quieres ésta vida? ¿Nunca te preguntaste qué hubiera pasado si pudiéramos elegir otra cosa?
—Pues tú y Dieciséis, siempre han fantaseado con eso. —Mira sus manos con el ceño fruncido. —Otra vida… Bien ¿Cuál es el trato?— Se gira a verlo y tiene una sonrisa clavada en el rostro. Debe reprimir las ganas de golpearlo.
Lo primero que deben hacer los androides, luego de dar toda la información que podían, era colaborar con Gure y su curiosidad científica. Les darían un lugar donde quedarse, pero en calidad de prisión domiciliaria. Deberían usar unas pulseras de rastreo. Pero lo que más los sorprendió fue que El Rey Vegeta y sus Élites quisieran entrenar con ellos. Hasta la Sailor de fuego de la Reina estaba emocionada de compartir unos puños con ellos. El Élite Raditz los acompañaba, les explicaba que era la cabaña de su padre y su hermano durante un tiempo. Dieciocho lo miraba hablando muy amable con ellos, le sorprendía que un tipo con cara de delincuente y de postura tan salvaje e intimidante, se comportara como un caballero. Le parecía misterioso…Y hasta…Guapo. Un pisotón de su hermano la quita del escrutinio que le daba al trasero del guerrero.
—Dieciocho…—Susurra muy bajo. —El tipo está casado con la Sailor que puede calcinarte…
—Ay…Qué mala noticia…— Sisea en lo bajo.
—…Y éste estuche de cápsulas tiene comida, agua, y scouters con una sola vía de comunicación. Como habrán visto el Rey, es un tipo que cumple su palabra…Pero… —Se voltea, se para firme y amenazante. — No es bon-da-do-so. —Se gira con una sonrisa maligna y se va.
—Hm… ¿Estás seguro de que encontraran a Dieciséis y podrán ayudarlo?
—Sí, ví de primera mano cómo Gure desplegaba sistemas de ubicación, y localizaba más de veinte naves exploradoras de King Cold. Es una mujer impresionante. — Con sincera emoción.
—Jaja…Ten cuidado hermanito…Ella también es casada. Algo que me intriga es ése tipo, Darien o Endymion, como quiera que se llame… Al parecer pertenece a la realeza. Pero es extraño, parece saiyajin y no. —Mira a su hermano esperando su opinión.
—Cierto, al pelear con él, vi cómo desplegaba un Ki alto y parecido al SuperSaiyajin, pero se ve terrícola. Y al parecer le guardan cierto respeto. Aunque según pude unir pistas, cometió un crimen que lo exiliaba. —Ve a su hermana haciendo gesto de 'Ah ya entendí'. — ¿Hablaste de algo con él o sólo te dedicaste a molestarlo?
—Sí, todo indica que se enamoró de la hermana o medio hermana. — Piensa un poco más. — Pero si es así… ¿Entonces él sería como un bastardo saiyajin y selenita? ¿Lo habrán querido ocultar para que no se sepa del amorío de la Reina de la Luna y el anterior Rey?
—Jajajaja ¡¿Te imaginas?! No importa qué tan finos o distinguidos sean los gobernantes, tienen líos como cualquier mozo común. —Se burlaban y entre risas veían qué podrían comer.
…
Darien y Andrew caminaban hablando de las últimas novedades mientras no estuvo, él algo se había informado por las radios que sintonizaba con Potage. Le gustaba sentirse aunque sea un tercio como antes hablando con su hermano. Aunque luego de despedir a Potage sintió otro pequeño hueco abrirse dentro de él, pero prometió ir a verlo cada tanto y siempre estar en contacto. Andrew se giraba a ver a Serena en el pasto del patio central jugando con su bebé, Ami y Lita acompañándola, haciéndole custodia. Andrew se acerca a ella, Darien lo sigue a una distancia prudente, no va a obligar a Serena a su presencia ni nada. Le mostraría el respeto que se merece, pero no le pediría siquiera devolverlo.
—Jajaja, los bebés saiyajin siempre me asombran, ya busca gatear, y mira lo coordinada que es. — Andrew comenta riendo e intentando sacarle unas risas a la pequeña Bra.
—Aun no te has casado, puedes hacerlo con una saiyajin, aunque te aseguro que deberás entrenar mucho más y juntar energías. — Serena se ríe y nota por el rabillo del ojo a Darien. Se gira, se miran una milésima de segundo, se saludan apenas moviendo la cabeza, y sigue cada quien en lo suyo.
Vegeta mira a su esposa hablando muy amena con el Rey Andrew y jugando con la pequeña cría. Parece estar matando al Príncipe Darien con la indiferencia, ja…Y luego el orgulloso y rencoroso es él. Pero se alegra que no le haya hecho un escándalo ni haya saltado a matarlo. Tal parece que ésas emociones se las guarda exclusivamente para él. Dibuja una sonrisa maligna recordando lo de anoche, mientras está cruzado de brazos en los techos. Acaba de terminar su recorrido con el ejército. Da un empujón que rompe un par de tejas y cae detrás de su esposa.
—Buenas. —Menciona muy secamente con los brazos cruzados. — ¿Qué tal la mocosa?— Se acerca a verla y ella le sonríe con todos sus ojos azules. —Si aprendieras a ir al baño en el patio ganarías un nuevo nivel de respeto conmigo. —Le dice algo en chiste, le guiña un ojo a la pequeña cría que se voltea y da carcajadas.
—Al parecer hay alguien que disfruta tus chistes. —Serena levanta la bebé en un brazo y con el otro, toma de un brazo a su esposo pegándose a él. Vegeta no pasó desapercibida su actitud, sólo le pareció curioso, le levanta una ceja en su dirección.
—En unos veinte minutos viene el Élite Kakarotto a llevarte a tu lugar temporal, es la cabaña que solía tener su hermano mayor Raditz. — Lo mira y nota que se concentra en enfocarlo sólo a él y no a su esposa. No es incómodo, sólo algo irritante para él.
—Bien, gracias por la molestia Rey Vegeta. —Darien da sus respetos sinceros, pero notó cómo no le gustó el que lo llamara Rey Vegeta, quizá le recuerda al viejo maldito. Pobre de él que al mirarse al espejo debe ver a ése hijo de puta, es casi el calco exacto.
—Bien, tenemos que reunirnos al final de la tarde, así que te daré ahora unas cápsulas que preparó Gure. —Suelta el brazo de su esposa muy delicadamente, mirándola a los ojos y se acerca a Andrew y Darien para que lo acompañen a ver a su cuñada en la sala de comunicaciones.
Mientras iban caminando, Darien que es el más alto, le da un pequeño escrutinio a Vegeta. Tiene un poco de curiosidad, como alguien pudo cambiar tanto y al mismo tiempo nada, o será que sólo lo ve diferente. Su vista choca con un par de mordidas que tiene en el cuello, una a la altura de su oreja y otra casi detrás, del tamaño de la boca de una mujer. Lo puso muy incómodo aclaró la garganta y se giró.
Vegeta captó que algo lo incomodó, puede que sea por el parecido que tiene a su padre, bueno, aunque a él mismo le sucede muy seguido, siguieron caminando.
—Éste silencio se me hace incómodo…—Comenta Andrew sin ningún pudor. — ¿Las reformas del ala norte serán todo para huéspedes?
— Sí, mi harén solía estar ahí, recién ahora quisimos hacerlas, porque preferí priorizar la chimenea en algunas áreas de la casa, además el diseño debía estar unido al sistema de calderas para que sea igual de eficiente. —Vegeta explicaba y seguían caminando.
— ¿Y su harén donde está ahora?— Con tono plano preguntaba Darien, no le gustó para nada ésa información.
—Algunas están trabajando aquí en otras ocupaciones. Apenas me casé decidí que Serena lo desarme, después de todo, desde que la conocí…No lo he necesitado. —Se gira a verlo de frente a Darien y a pesar de ser más alto que él le dibuja una sonrisa maligna triunfal, sintiéndose mucho más arriba que él.
— ¡Hola!— Saluda muy alegre Kakarotto apareciendo junto a ellos.
—Grrr…—La mirada asesina de Vegeta se clava en el impertinente saiyajin que saluda como si hubiera entrado a un bar.
—Oye Vegeta…— Se acerca a susurrarle como en secreto delante de todos. Se aleja y se señala el cuello, detrás de su propia oreja. De inmediato Vegeta se pone nervioso y se tapa el cuello con su mano enguantada donde están las mordidas de su esposa. —Eh, bueno Príncipe Darien, Rey Andrew... Los llevo luego de que reciban las cápsulas.
Vegeta se reprende así mismo, puede que haya sido eso lo que Darien le veía con tanta curiosidad. Luego de darle las cápsulas y que se quedó sólo, se mira en un espejo. Seguramente algún soldado o Coronel con que se reunió lo notó. Se mira atento, por suerte no están tan a la vista, quita sus guantes y las toca con la punta de sus dedos, recordando el filo delicado de los dientes de Serena, el pequeño dolor recorriendo su sangre, su lengua tibia aliviándolo, sus gruñidos salvajes y femeninos saliendo de ella, mientras lo montaba sin piedad. Parpadea saliendo de su ensueño, resopla hacia un costado, sonriendo travieso. Ésta noche cobrará venganza contra ésa mujer vulgar.
…
En el Planeta Namek, Broly y Chelye buscaban las esferas junto con el Namekiano que ha entrenado con el Legendario todos estos años. Tenían cuatro esferas, el radar mostraba una en el agua.
—Piccolo, haz señas a Chelye, la esfera está en el agua. —Broly se quita la parte de arriba de la ropa y se arroja al agua.
—Chelye, tu esposo se metió bajo el agua con el radar. —Le informa por radio. — ¿Crees poder bajar la nave a la izquierda? La montaña se ve estable ahí.
—Sí, tardaré unos diez minutos, el aire es muy denso aquí. —Se acerca y por la ventanilla alcanza a ver a Piccolo. Maniobra para bajar la nave. Deben recorrer casi todo el planeta para encontrar las esferas. En cuanto Tarble los llamó alistaron la nave y todo Namek está en alerta por King Cold o Freezer. En primera instancia no creían siquiera que pudieran conseguir el radar.
— ¡Cariño!—Sale corriendo a darle una toalla a Broly que sale del agua con la esfera envuelta en un brazo.
—Hm…—Piccolo pone los ojos en blanco. —Nos hubiera sido útil alguna de sus hijas para esto.
— ¡¿Estás loco?! No voy a arriesgar a ninguna por esta situación. —Broly se siente ofendido por ése planteo, aunque conoce muy bien la naturaleza fría de su maestro, a veces le recuerda mucho a un saiyajin cualquiera.
—Las habilidades de telequinesia de sus híbridos pueden ser muy útiles para mover alguna roca o montaña y así ahorrar tiempo antes de ser destruidos. —Le plantea serio, para que se den cuenta que esto no es cualquier cosa.
—Dejemos de perder el tiempo, ahora la otra esfera está en…—La sangre de Chelye se hela al ver el radar…—Está…Moviéndose hacia nosotros…
—No. — Broly mira hacia el cielo las naves de Freezer no tardan en aparecer llenando el cielo de Namek.
— ¡Rápido suban a la nave! —Piccolo gritaba, pero una ráfaga de disparos destruyó la nave, se refugiaron detrás de una pared de roca. — ¡Las esferas!—Justo que Piccolo se iba a precipitar Broly se acerca de un salto a la nave prendida fuego y usa una ráfaga de Ki para despejar las llamas, y cuando va a meterse a buscar las esferas, varios soldados de Freezer lo rodean para derribarlo, sonríe de lado, y los barre casi de un solo movimiento, cuando se acerca un poco más una nave está a punto de dispararle…
— ¡MakankoSappo!— Piccolo lanza un rayo que derriba a la nave. Aunque no pudo cargar mucho su ataque. Pronto nota a Chelye en medio del fuego, alistar unas cápsulas con armas de fuego para ayudarlos. — ¡Mierda mujer, deberías quedarte escondida!—Le recrimina pero siguen tratando de eliminar tantos como puedan, antes de que el enemigo atrape las esferas.
De inmediato todos temen al Saiyajin que está frente a ellos, no sólo sus puños tienen una fuerza implacable, sino que su velocidad es increíble, apenas alcanzan a disparar sus láseres y lo tienen sobre ellos haciéndolos pedazos.
— ¡Jajajaja! ¡Al parecer alguien ha superado ampliamente tus poderes Piccolo Daimaku!— King Cold aparece flotando desde una de las naves. — ¡Qué mal que no quisieras seguir con nuestra sociedad!— Junta gran parte de su poder en su dedo para eliminarlos.
— ¡Ten cuidado Cold! Podrías destruir el único lugar que le devolvería la vida a tu asqueroso vástago. —Sisea con desprecio, pero lo ve detener su ataque.
—Queda muy poco para que éste planeta me sea inservible. Mi hijo en su último aliento me aseguró de haber descubierto un poder superior…El secreto de un Dios— Es interrumpido por el Legendario, de un golpe de lleno en el pecho.
— ¡Hablas demasiado maldita lagartija! —De inmediato intercambia golpes con King Cold, se elevan a gran velocidad. Broly debe recordar concentrarse y respirar para no perder el control de su Ki. Pero se da cuenta que es demasiado fácil, hay algo que no cuadra para Broly. Mira hacia abajo y Piccolo sigue derribando enemigos y Chelye cubre su espalda. Un gancho izquierdo roza sus costillas, pero Broly logra alejarse y se arroja sobre King Cold. Una nave se acerca desde lejos, y Broly lo nota sonreír triunfal. De pronto se aleja a toda velocidad hacia arriba, pero cuando intenta seguirlo tira un ataque haciéndolo desplomarse al suelo. Era obvio que sólo quería alejarlo. Piccolo se da cuenta que, de la nave que venía desde lejos, sale levitando una de las esferas, King Cold las acercaba con su poder, al fin tenía las siete esferas del Dragón.
— ¡Ese hijo de puta sólo nos distraía!— Chelye gritaba fúrica, en tanto se quedaba sin municiones y las naves no paraban de llegar.
— ¡Hay que intentar—Broly se tiraba sobre su esposa tratando de protegerla. Una ráfaga de disparos se desplegaba de nuevo dejándolos enterrados en toneladas de rocas.
Por fin, al fin después de todos estos años King Cold podrá revivir a su heredero y volver a ser dueños de más de la mitad del universo. Al fin se apoderarían del universo completo, y se desquitarían de aquellos traidores que les dieron la espalda…Que no aceptaron su fin.
— ¡Takkaraput pop Porunga pupiritt paro!— King Cold alza las manos al cielo, con las esferas elevadas delante de él, el manto celeste se oscurece y el suelo comienza a temblar. Sin esperar ni un segundo, se desplegaba una bestia enorme, un dragón corpulento que parecía incluso sobresalir del planeta Namek. King Col se coloca el traductor del antiguo idioma Namekiano y pide su primer deseo. — ¡Deseo que revivas a mi hijo Freezer! —El instrumento parecido a un Scouter con micrófono traducía. Los ojos del Dragón se iluminaban. Una explosión salía de la nave de Cold. Veía con emoción a su heredero elevarse a los cielos.
—Jajajaja ¡Al fin!— Freezer se regodeaba de la sensación de vida que tenía en cada fibra de su ser. Se acerca a toda velocidad a su padre. — Padre…—Saluda con respeto. —Ah, sé exactamente qué más debo pedir. —Con una sonrisa maligna pide el traductor a su padre. En el momento que iba a pedir su tercer deseo, un Ki descomunal se estrella contra ellos, Freezer se salvó por milímetros, pero su padre yacía despedazado aun con el puño de ése extraño guerrero de cabello verde…Un Saiyajin.
— ¡Freezer!—Rugió Broly, el control sobre su poder le llevó tiempo, pero ahora vería los frutos de su esfuerzo. Cargaba ondas de Ki desde su pecho y las lanzaba desde su boca a las naves que no paraban de llegar, podía llegar a derribarlas de a dos, necesitaba darle tiempo a su esposa y su maestro para huir.
— ¡Rosie y Chrysan vienen en una nave en minutos!— Piccolo le informa a Chelye mientras tratan de salir de los restos de montañas y alejarse de las explosiones.
— ¡Mierda Piccolo! ¡Broly te va a matar por meter a las niñas en esto!— Sólo lo veía poner los ojos en blanco. Y por fin veían algunos refuerzos Namekianos aparecer en el horizonte. Saichoro venía con ellos.
— ¡Mamá!— Rosie una niña de cabello gris bajaba de una nave a abrazar a su madre, era la mayor de sus hijas. Habían tenido tres niñas, Rosie, Chrysan y Tulip, en ése orden con dos años de diferencia. De cabello grisáceo, y piel apenas verdosa, ojos chocolate y una pequeña cola que no alcanzaban a envolver.
— ¡Vamos hija no hay tiempo! —Toma su mano y nota a la más pequeña en la nave. — ¡Trajeron a Tulip también! ¡Tiene apenas cinco años!— Mira a sus dos niñas regañándolas.
Freezer queda sorprendido por la demostración de poder de ése guerrero, pero no lo intimida. Estuvo todos estos años en el infierno, perfeccionando su más poderosa transformación. Comienza a elevar su Ki, pero es aplastado abruptamente al suelo. Cuando intenta atacarlo, es arrastrado de su tobillo por los escombros. Decide alejarse, no debe subestimarlo, es hora de poner a prueba su transformación. Un resplandor enorme y un Ki que deja a todos paralizados, como una onda enorme de sonido que logra limpiar el humo y el polvo del aire dejando ver a Freezer brillar de un dorado resplandeciente.
— ¡Voy a matarte! ¡Maldito Saiyajin!— Eleva su índice y tira su poder destructor de planetas, una pila de rocas lo rodea y golpea sin parar. El ataque sólo lo distrae y logra desviar su poder, no pudiendo atravesar el centro del planeta, pero sí golpearlo. Las rocas se pegan a él tratando de inmovilizarlo en el aire, cada vez más rocas a mayor velocidad.
— ¡Niñas!— Broly ve cómo sus hijas están usando sus poderes de telequinesia para inmovilizar al enemigo. Sus pequeñas manos elevadas, tiran una ráfaga imparable de objetos, incluso naves que habían caído. Pero Broly siente un nudo de terror en su estómago cuando ve que la tierra empieza a rajarse debajo de él. Conoce muy bien esto, el centro del planeta está a punto de explotar. Se acerca a toda velocidad a Saichoro. — ¡Patriarca por favor pida el tercer deseo!— Lo toma en su espalda y lo lleva cerca de Porunga…No sabe qué pedir, no puede detener la explosión del planeta, no entra entre las posibilidades del Dragón. Se mira con Broly no saben qué hacer. Mira a sus hijas resistiendo como pueden y los Namekianos luchando sin parar…Es la única salida. Broly le sugiere el deseo, y Saichoro no ve otra opción, desesperado eleva sus manos pidiendo el último deseo. Los ojos de Porunga se iluminan. Su única salvación.
…
Hasta aquí otro cap, unos saluditos a…
DesertRose000: Siempre digo que Vegeta no es un papá, sino un papacito ;) .Y… ¿Darien aliado de Freezer? ( ͡° ͜ʖ ͡°) Mmmm... Me tientas me tientas...
OhaioIzumikun: Así es, Bardock no será el más fuerte, pero él demuestra quien manda, la pone arriba de la mesa y la parte.
