XXlalalulu: Hola! ¡De vacaciones papis chulos! …Y mamacitas también ;) Serán tres semanas y veré si puedo tirar algunos de mis especiales de DOBLE DE CARNE. Este ya es el último capítulo en la habitación del tiempo y algo de sabrosura. O sea por más que uno haga un par de abdominales, pues porque no comerse una rica carnita de vez en cuando ¬¬ Así que disfruten del último capítulo de Paz…

Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida. XD

No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…

Capítulo 32

—Aaaaah… El tiempo pasa muy lento sin algo delicioso que comer…—Bills se quejaba, tirado en una reposera, debajo de una palmera. Sailor Saturno resopla, golpea el piso con su talón y un coco cae sobre la cabeza del Dios de la Destrucción. — ¡Oye! — Grita enojado, se sacude y se acerca a la Reina Serenity que juguetea con la pequeña hembra.

Serenity siente al gato molesto, verla desde arriba de su hombro, resopla intensamente en frustración. Lo mira de reojo, viendo atento a su nieta. — ¡No se le vaya a ocurrir comerla!

— ¿Pero quién mierda te crees que soy?—Muy ofendido le levanta la voz. Nota a la niña hacer un puchero asustada. — Sshhh… —Le acerca un dedo, y toca una de sus mejillas, la pequeña es de piel suave, y puede ver que sus sentidos son bien afilados.

—Aléjese, la asusta. —La levanta y la aleja rápido, sacudiéndola un poco haciéndola quejarse.

—Esa fuiste tú. Tú acabas de asustarla. Grrr… —Mira hacia abajo, se pone a pensar que se ha mal acostumbrado a que Whis haga muchas cosas por él. — ¿Dónde estamos flotando?

—Cerca del Océano Pacífico. Subiendo por el mar de Filipinas. —Dende comenta.

—Bien… ¿Quién quiere hacer de mi escolta por Okinawa? Quiero conseguir comida. —Bills pregunta dejando a todos impactados…

— ¡Nadie! ¡No somos sus sirvientes! —Salta llena de furia la Reina Serenity.

—Señora, por favor, llevémonos bien. —El Supremo trata de mediar. —Yo iré con usted Señor Bills. —Se ofrece muy honesto.

—Iré yo también…—Hotaru se levanta. —De seguro no tiene dinero y no sabe comportarse con los terrícolas.

—Pequeña, ten cuidado…—Michiru le advierte. Y ve la cara de hartazgo que pone. Sabe que no le gusta que la sigan tratando como una niñita. —No vayas a matarlo… —Una mirada maliciosa sale de ellas dos. Y Bills sólo gruñe exasperado de esperar.

—Es sólo una parada en un restaurante que he ido antes, traeremos para comer aquí ¿Quieren algo en especial? — Bills ofrece y justo que iban a decirle algo. — ¡Lo siento el tren de Bills ya sale! —El supremo los transporta.

Serenity se frota la sien muy estresada. —Mil disculpas Kami-sama, nos ofrece su casa y tiene que aguantar ciertos invitados.

—Por favor relájese usted, sé muy bien la naturaleza del Señor Bills. Mientras tenga un menú en que pensar, estará distraído ¿Desea disfrutar algo de té?—La ve asentir y sentarse.

—Se-Señora…—Haruka acaba de atender un llamado de su comunicador. —Es Chelye. Algo sucedió en Vegeta-sai…—Le pasa el llamado.

—¡Mierda! ¡¿Por qué los problemas no nos pueden esperar un día?!—Lemo muy frustrado, detrás del transporte que manejaba Monaka. También iban las niñas de Chelye y los hijos de Tarble. Los veían preparar armas muy contentos, como yendo a una feria.

—Seck, no creo que tus padres aprueben que te armes así. —Chelye comentaba nerviosa. Aunque lleva a las niñas por si son necesarias sus habilidades.

—Pertenecemos a la Élite guerrera. Mi padre es Príncipe de Los saiyajines, y mi Tío es Rey de Vegeta-sai. Si algo pasa, mostraremos el honor de nuestro linaje. —Le da una sonrisa ladina, que la deja parpadeando y pensando si es una especie de herencia familiar ése gesto.

Al llegar al lugar, parece haberse estrellado una nave individual, puede que la estática de la Primera Luna de Vegeta-sai le haya hecho perder el control. Y se nota que venía a una velocidad alucinante, dejando un cráter humeante. Los soldados rodean la zona.

— ¡Coronel! —Se acerca Chelye y Lemo, saludan formalmente. — ¿Hay alguna novedad? ¿Salió el ocupante de ésa nave?—La detienen en seco.

—Miren no están autorizados, si bien hoy se encargaron de "asuntos de oficina" del Rey. Se le envió información al Scouter del Rey Vegeta y el General Bardock. Pero al no tener respuesta…

—Al no tener respuesta el de más alto rango soy yo. —Seck da un paso adelante. Dando un saludo de respeto. —Soy el hijo mayor del Príncipe Tarble, Seck.

—Jajajaja, no me haga reír…—El Coronel se giraba un niño de casi ocho años no iba a darle órdenes.

— ¡Voltéese ahora mismo! —Sisea fúrico, pero Monaka lo detiene.

—Aquí, tengo autorización de parte del Rey. —Muestra su scouter a los soldados, que de inmediato también reciben el mensaje. —El lugar donde fue a entrenar tiene comunicación limitada, es por eso que no recibe bien las llamadas. —Traga un poco saliva, al parecer se lo creyeron, pero debe ser un poder del Supremo eso de imitar voces.

—Bien. —Les contesta a regañadientes, de pronto se escucha abrirse la capsula. Todos quedan en guardia, sus scouters detectan movimiento, pero nada de Ki. Un extraño alto, de cabello rojizo sale con las manos en alto arrastrándose. Pega un salto y se tira al piso cuando siente las cargas de los ataques.

— ¡Identifíquese!—El Coronel exige.

— ¡Mi nombre es Androide Dieciséis y he traicionado a Lord Freezer! ¡Estoy buscando a mis hermanos Diecisiete y Dieciocho! ¡Me han dado información de que fueron arrestados por los Saiyajines! ¡Por favor, les diré todo lo que sé a cambio de saber cómo están! —¡Mierda! De pronto se arrepiente de haber pisado éste lugar. Luego tiene la idea de que la dichosa pérdida de señal de las bombas sea porque los han aniquilado.

— ¡Sí! ¡Nos han hablado de usted! —Grita Switch. —Nuestra madre ha desconectado sus bombas. —Lo ve parpadear hacia ellos feliz.

—De todas formas hay que arrestarlo, y aislarlo. —Comenta el Coronel con rabia. Para su disgusto la orden es llevarlo a los Dominios del Rey Vegeta.

—Gracias Antepasado, en verdad me fue útil. —La Reina Serenity le daba un pequeño abrazo. Y el ancianito se hundía el rostro disfrutando la cercanía.

—Lo que sea por una mujer tan bonita. A propósito, sé que estas preocupada. Pero todo saldrá bien, en sólo un día serán más fuertes y capaces de lo que creemos.

—Lo sé, pero quisiera que se enteraran de lo que sucede. Aunque Monaka me aseguró que era el hermano de los androides, que escapó de Freezer, buscando a sus hermanos… —Mira a su nieta dormir después de haber comido, algo se estruja, duele dentro de ella, mira a Setsuna, y tiene la extraña revelación que el tiempo…Se termina.

En la escuela militar de Vegeta-sai…

— ¡Es tedioso esperar! No puedo creer que mis primos se estén llevando toda la diversión y nosotros aquí en la escuela. —Trunks se queja mientras hace unas rutinas con Goten. Están en posición y tira una patada a sus tobillos, Goten salta esquivándola. —Jaja, muy bien, aunque se puede aprovechar y te quedas volando y me atacas desde el aire.

—Pero si ya sabes que voy a hacerlo no se vale. Es una lástima que se suspendiera el festival. —Goten comenta y se tira a darle un golpe, pero Trunks lo esquiva. Aunque están haciendo simples movimientos de prueba. — ¿Has vuelto a intentar eso? —Lo ve detenerse.

—Más o menos, cuando salté a golpearte ésa vez…— Se avergüenza rascándose la nuca.

—Ya estamos bien, no te preocupes. Pero en verdad, juro haber visto una ráfaga dorada salir de tu puño. Nadie me creyó, pero pude verlo. Jajaja iba directo a mi cara. —Muy chistoso comenta. Aunque sigue viendo a su amigo avergonzado.

— ¿Gohan sigue igual?—Trunks disimulado pregunta, mientras ve a Gohan, Suika y Kyüri salir de la cámara de gravedad.

— Desde ayer que nuestros padres se despidieron, lo veo muy decaído en los entrenamientos. Creo que él no quiere todo esto de guerras y luchas eternas. Aunque es buen instructor. Puede dedicarse a dar clases a los niños, como hacía el tío Nappa. —Sonríe y siguen entrenando.

— ¿Qué sucede con mi papá? —Nashi se acerca muy curiosa, Rini está con ella.

—Que es buen maestro, nuestros padres siempre cuentan cómo entrenaba a quienes se iniciaban de Élites. —Trunks comenta. Las ve muy relajadas, y supone algo. —Creo que nos vinieron a buscar para almorzar.

—Sí, sólo para que cuando mamá y papá vuelvan, no les den malas noticias de que te desmayaste de tanto entrenar y no comer. —Rini cruza sus brazos molesta porque ya ha pasado antes. Pero luego… — ¿También escuchaste del androide? —Le levanta una ceja.

—Todos…—Suika se acerca a la conversación junto con Kyüri. Se miran entre ellos y casi con la mirada empiezan a ponerse de acuerdo.

— ¡No! Ni se les ocurra. —Gohan los interrumpe. — ¿No pueden esperar? Nuestros padres, volverán mañana.

—Gohan tiene razón… Es mala idea… —Nashi comenta y guiña un ojo. Todos se hacen los distraídos y se van al comedor común a almorzar. Si hay alguien que puede sacarlos discretamente en una nave sin ser detectados es Nashi.

Ami se encontraba en el fondo de la piscina que instaló Gure, para ayudarla con su entrenamiento de resistencia. Está muy cerca de conseguir algo que nunca creyó posible, sí ha tenido la sensación antes, al nadar. Pero al realizar su meditación al fondo del agua, no sólo descubrió que puede hasta respirar en ella; pudo ver con claridad, al agua moviéndose como otra de sus extremidades. Ahora está intentando salir… Usa su Ki presionando su energía en el abdomen, trata de desplazar la energía del agua y la congela totalmente. Logra hacer una burbuja donde puede moverse, y sonríe feliz con su logro. Sale caminando del agua congelada.

—¡Bravo Ami! ¡Viva, viva!—Serena salta a su alrededor contenta de lo que pudo lograr. Le busca una toalla para secarla un poco.

—Ja ¿Qué dirás cuando veas lo que yo puedo hacer?—Lita muy presumida se aleja para hacer su demostración. Se eleva en el aire, se transforma en Sailor, eleva ambas manos y crea una zona de estática a su alrededor.

—Mejor alejarnos…—Rei comenta tomando del brazo a Ami y Serena. —Ha querido superarme sin cesar desde que llegamos. —Empiezan a ver pequeñas chispas desde el aire, que de a poco tocan el suelo hasta ser relámpagos completos. — ¿Ven las marcas del suelo? Quiere tener el suficiente control para manejar los rayos a voluntad.

—Pero siempre lo ha hecho…—Serena, algo confundida. De inmediato entiende, cuando deja varios rayos tocando el suelo sin deshacerse. Luego la ve juntar sus puños en el pecho. Lita está decidida, este es el momento. Respira lento para no electrocutarse sola, deja las barreras de relámpagos y apunta con dos dedos a un blanco en el piso, luego otro, y otro. Cada vez más rápido. Pero siente de nuevo lo mismo, un sobre calentamiento en su sangre, al usar su cuerpo como vía para enfocar la energía del rayo. Se detiene, pero no puede bajar lento, se siente desplomar.

—¡Lita! —Raditz se tira a atraparla en el aire. Baja cerca de las demás.

—Cuidado Raditz, ya soy rival para cualquier Saiyajin. —Comenta Lita divertida al verlo tan preocupado. Se endereza, trata de tomar aire más profundamente.

—Aun te cuesta controlar el calentamiento. Deberíamos ver de nuevo tu resistencia al calor con Sailor Marte. — Piccolo comenta y ve la mala cara del cavernícola.

—Creo que deben descansar. —Raditz se gira algo molesto de que quizá las presiona demasiado. No quisiera ni enterarse que por su imprudencia su esposa o la de su padre salieron heridas.

—Aunque no lo creas, ellas dos. —Señala a Lita y Rei. —Son muy capaces de hacerles frente ¿Qué te parece un día de éstos?—Se gira y lo ve interesado.

— ¡Sí! ¿Qué te parece cuñadito? Anda deja de tener ésa cara gruñona. —Mina trata de desestresarlo, sabe que la presencia de Piccolo le molesta, en especial porque Rei no para de hablar de cómo mejoró sus ataques espirituales con él.

—Serena cúrame así le enseño modales al niño…—En desafío Lita se alista para un encuentro contra Raditz.

—Jaja…Creo que mejor te mides con alguien de TU tamaño. —Bardock muy chistoso aparece para unirse al enfrentamiento.

—Suegro, usted no tiene idea a dónde han llegado mis poderes. —Rei se prepara frente a Bardock. Le guiña un ojo a Raditz.

—Dicho entonces, el primero que haga tocar al oponente el suelo gana. —Piccolo ponía una regla sencilla.

Raditz contra Lita, Bardock contra Rei. Ésta vez Raditz haría honor al duelo y se lanza primero a atacar a Lita. Rei y Bardock avanzan hasta colisionar. El General parpadea, los ojos de Rei son como los de una fiera a punto de matarlo, enredan sus brazos e intenta tirarla. En cambio Raditz tiene problemas para acercarse a su objetivo, es rápida y se pasa de un lado al otro golpeando sus tobillos tratando de hacerlo caer.

Rei tiene poca paciencia y de inmediato enreda sus piernas al cuello de Bardock, arrodillándolo, y dándole codazos. Raditz se distrae viendo el movimiento de Rei, sí que la conoce de primera mano. Sólo espera que su padre no se enamore también. En su distracción Lita lo noquea con un codazo, se tambalea pero no cae. Él la atrapa de un tobillo para arrojarla y ella responde enseguida con un choque eléctrico. Raditz lanza discos cortantes de Ki hacia ella, para evitar que cargue su ataque. Bardock golpea la espalda de Rei en el piso tratando de zafarse del agarre de sus piernas, cuando por fin lo suelta, da varios golpes de puño que rompen el suelo y ella apenas esquiva haciéndose hacia atrás. Se levanta y ven que arma varias bolas grandes de fuego y se disparan con la fuerza de un cañón. Al dispersarse el humo Raditz está junto a su padre protegiéndolo con su escudo de Ki.

—Jajaja… Impresionante…—Rei y Lita se acercan riéndose un poco.

—Sí, me rompiste la cara…—Comenta Bardock frotándose el moretón del cuello, y el rodillazo de la cara.

—Pues yo no quedé tan bien. —Lita limpiaba la sangre de su labio. Desde que están aquí dentro, sólo saben de golpes, cansancio y moretones.

En un instante sienten el suelo temblar, los escombros se elevan y explotan en el aire. —Vegeta…— Articulan Bardock y Raditz. Corren hacia donde estaban entrenando con Whis. Al llegar ven a Vegeta en el medio de un cráter.

—Aun no ve el problema. —Whis comenta en el aire, en tanto lo ve furioso a Vegeta luego del golpe que le acertó con su báculo. — Es una lástima… Incluso con lo que le mostró el Señor Bardock no pudo. —Broly y Kakarotto van a ayudarlo. —Déjenlo. —Los detiene. —Dejen que estalle sólo.

—Vegeta… —Serena susurra mientras lo ve reuniendo su Ki preso de la ira.

—¡MIERDA! ¡MALDITA JODIDA MIERDA! ¡MALDITA SEA! ¡DEBIL HIJO DE PUTA! ¡AAAHH!—Junta todo su Ki rodeándose de una esfera de energía. Y explota en su pecho. Todos quedan asustados, es una energía destructora impresionante. Whis lo detiene haciendo una barrera protegiendo a quienes están a su alrededor.

— ¡Vaya! —Whis estaba gratamente sorprendido aunque. — Siempre quiere estar bajo control, creo que es momento de aceptar que, no siempre tiene que hacer todo sólo. —De inmediato ve a su esposa ir corriendo a ayudarlo.

— ¡Vegeta! —Se coloca a su lado, toca su pecho y comienza a sanarlo.

—No, aléjate. — Vegeta le grita enojado, la empuja hacia atrás. Haciéndola rebotar un poco contra el suelo. Se endereza como puede, sin verla, se va.

Serena no puede creerlo, acaba de tratarla con la punta del pie frente a todos. Quiere gritarle y mandarlo al carajo. Pero se compone frunciendo el ceño enojada. Se levanta y se va. —Ya lo ha hecho antes y ha estado más que bien. También tengo cosas que hacer. —Bardock y Nappa la detienen cuando se aleja. Ella parpadea sin entender.

— ¿Cómo que lo ha hecho antes?—Nappa le pregunta algo preocupado.

—Sí, una vez… —Todos se acercan incluso el señor Whis. —Tuvo un mal sueño, aunque no fue así de potente. No entiendo… —Recuerda cuando en su pesadilla, la estrujó hasta romper sus costillas. Luego la explosión.

—Eso no debe hacerse. —Bardock aclara. — Es lo primero que nos enseñan cuando controlamos nuestro Ki. Se nos enseña a hacerlo fluir y retroalimentarse, para que no estalle dentro de nosotros, porque podríamos morir.

Serena pasó de ofendida a preocupada, quizá ahora no sea momento de abordarlo, ya que tiene su modo "orgullo" al máximo. Ése saiyajin sí que es necio.

—Jajaja. Te salvaste que yo te partiera la cara. —Lita bromea al entrar a su módulo con Bardock. Se gira a verse en un espejo. —Qué buen gancho tiene tu hijo.

—Tú tientas demasiado tu suerte. —Se acerca y limpia un poco la sangre en su labio con el pulgar. En un segundo algo se dispara entre ellos. El sudor en su frente, su mirada verde dilatada hacia él. El cuerpo sudado de Bardock, con las venas de sus brazos inflamadas. Se besan, rudamente unen sus labios, jadeando por aire sin separarse. Pegándose uno al otro, Bardock la levanta para quitar su pantalón y sus bragas. Enreda su cola a una de sus piernas, la recuesta rápido en la mesa, y la parten violentamente. —Carajo, lo siento ¿Estas bien? Alcancé a sostenerte un poco…

—Au… Sí, mi pobre trasero… Jajajaja—Unos golpes en la puerta los deja congelados.

—Hola ¿Todo bien? Se escuchó un golpe fuerte. —La voz de Gure. Se animó a ir a preguntar ya que todos escucharon y se preocuparon.

Bardock y Lita se ponen rojos, quedan inmóviles sin saber qué decir. Bardock respira para simular un poco la voz. —S-sí. Eh…Me tropecé con la mesa y creo que la rompí. No es grave. —Presionan los dientes esperando que funcione.

—Tengo cápsulas con muebles para los módulos ¿Quieres que les traiga una?

—No. Por favor, Lita está bañándose… Luego voy a tu taller. Gracias. —Sonó algo nervioso, en especial porque Lita hace un esfuerzo enorme para no reírse a carcajadas de los nervios.

—Bueno, nos vemos mañana. —Gure se va, quizá su idea de módulos tan pequeños no es práctico para los Saiyajines. Pero Tarble le aseguró que hasta han dormido en condiciones mucho peores en la intemperie, que era lo de menos.

— ¿Crees que la cama aguante?—Susurra Bardock y le deja un pequeño beso donde tiene el corte del labio.

—No creo aguantar yo… —Lita musita para que sólo él escuche. — Y creo que no estamos aislados de sonido… —Le hace señas con su índice en la boca.

Apenas Bardock siente el Ki de Gure alejarse, hace un pequeño escaneo. Y vuelve a hundirse en el suelo con Lita, se ríen un poco, pero se desesperan por unirse ahí y ahora. Sin importar el polvo de su ropa, los cortes o el sudor. Siempre han preferido darse un pequeño baño para no ensuciar las sábanas o sólo para tener la sensación de la piel fresca al tocarse, en cambio ahora se sentía sucio, y se sentía bien.

—¡Mina, no hay lugar! ¡La ducha es pequeña! —Kakarotto se quejaba, el módulo contaba con un baño, muy diminuto, con una ducha suficiente para uno. —Puedes resbalarte y caerte.

—Jaja…No hagas escándalo que te van a oír… y juntar puntos… y darse cuenta… —Muy traviesa levanta una ceja. —Es por eso que no quiero que veas el nuevo poder que quiero desarrollar dentro de mí, a veces eres un poco sobreprotector.

—Pues es mi deber, así decían los votos al unirnos…— Con tono ofendido. —Me alegra que tantos golpes que tienes valieran un poco la pena.

—Mmhmm… Es mi deber también cuidarte. —Enjabona sus manos y atrapa el trasero de su esposo. Kakarotto pega un pequeño salto y la levanta de inmediato, enredando sus piernas a su cadera, el agarre de su cola lo ayuda a sostenerse. La gira contra la pared, por miedo de romper el vidrio. Se besan con deseo, metiendo sus lenguas en sus bocas. Kakarotto empieza a frotar su miembro contra ella. —Oh, espera. En verdad debo bañarme, aún nos falta cenar… —Hace una mueca de decepción. Su esposo resopla frustrado, la baja terminándose de enjuagar y la deja que termine de hacer lo suyo. —Lo siento…— Mina hace un puchero.

—Lo siento nada. —Su tono está lleno de mal humor. — Apenas terminemos de cenar te espero en la cama boca arriba, y más te vale montarme hasta dejarme seco. —Le da la espalda y se va a ver qué hay de cenar. Una sonrisa maliciosa se le dibuja de lado a lado, al escucharla aplaudir contenta.

— ¿Extrañas mucho a tu familia?— Darien interrumpe al Legendario, que estaba fuera de su módulo viendo un poco melancólico al vacío. Lo ve saltar un poco. —Lo siento…

—Ah, no Alteza… S-sólo, me sorprendió que me hablara…—No sabe cómo seguir.

—No soy Princ—Se detiene incluso él está confundido. —Bueno, no sé bien qué soy. Durante tanto tiempo fui, me sentí, actué como cualquier terrícola. —Mira hacia adelante, saca un termo que se le ocurrió llenar para compartir. — ¿Café?

—Seguro…—Toma la taza, en un momento reconoce la soledad y el autoaislamiento que él padece. —Una vez estuve así…—Lo mira, lo señala con la taza en la mano. —Pero sólo necesitaba tener criterio para saber quiénes querían estar cerca de mí, y saber a quién acercarme para superar mis miedos. Usted se ve que es alguien muy instruido, inteligente, no recurre a la violencia así como así. Pero creo que está distraído, preocupado por qué etiqueta le corresponde.

Darien queda realmente sorprendido, parpadea sin saber qué decir ¿Alguna vez necesito que alguien le dijera tú eres terrícola, tú eres un príncipe o tú eres saiyajin?

—Oh Dios. Díganme que tiene whisky… —Andrew los interrumpe y se une a ellos. Los ve negar y le sirven en la taza que traía en la mano. — ¡Ja! ¡Pero yo seré el héroe hoy!—Saca una botella de su abrigo y se sirve. También ofrece a Darien y Broly.

—¡Agh! Sabe a carbón o fogata. —Broly traga algo asqueado.

—Jajaja, pues sí… Sírveme otro Andrew… Brindemos por el primer Whisky de Broly. —Darien por fin sentía desenredarse sus pensamientos un poco más. Pensaba que si no hacía un par de asuntos pendientes aquí dentro, no lo haría nunca. Un día, un año. El tiempo es como un regalo.

Vegeta se sentía realmente avergonzado por lo de hoy, tan molesto que ni siquiera quiso ir al tanque de regeneración. Sólo sentía merecer el dolor y las heridas de ése acto tan imprudente. Además su esposa debe estar con ganas de sacarlo a la puta mierda. Envuelve su brazo y sólo recuerda la demostración que hizo Bardock en la mañana…

Ninguno de ustedes quiere armar un plan de acción en equipo. —Whis los regaña a los tres. Gira su báculo de manera burlona y se le ocurre. —Señor Bardock… General. —Le da sus respetos al verlo pasar a ver.

Hola…—Bardock relojea la situación. — ¿Siguen en las mismas?

Mmhmm…Verá quiero saber si usted puede ayudarme a hacer una demostración de trabajo en equipo. —Muy amable le pregunta.

Sí, seguro. —Salta al centro con ellos. — ¿Cuál sería el objetivo?

Tirar mi báculo, nada más…—Dá una risita burlona. En un instante Bardock da señas para un plan de acción a los otros tres Saiyajin. Y quedan preparados en segundos, avanzan hacia Whis, esquiva muy rápido a Broly, puede ver claramente a Vegeta ocupándose de su guardia baja y avanzar sin parar con Kakarotto, en unos instantes ve a Bardock en su flanco derecho con Broly cubriéndolo. Cuando va a elevarse, se frena de nuevo con Broly y Bardock. Luego queda inmovilizado con el puño de Kakarotto y Vegeta a milímetros de su cara. —Jajaja, muy bien ¿Vieron? Eso es tomar un plan de acción en equipo. Son diferentes en el campo de lucha y deben aprovecharlo. —Empieza a aplaudir alegre y luego nota…Sus manos vacías.

Jaja ¿Puedo tirar algún tipo de poder como las Sailors?— Bardock lo gira en su mano, sentado en forma de loto detrás de ellos. Ni él pudo creerlo, le quitó el báculo a un ángel.

Su respiración se sulfura ante el recuerdo. Presiona su brazo para ver que esté bien envuelto. Perdió la cuenta de las veces que intentó hacer lo mismo o algo parecido. Él sabe, su lógica no se equivoca, es casi diez veces más fuerte que Bardock ¿Por qué aun no puede? Su atención se va a su esposa parada en la puerta del módulo. La siente ahí parada, puede que está dudando si entrar… Suspira hacia un costado, se siente un estúpido.

Serena entra a paso firme, ve sentado a su esposo sin verla. —Mira…Sé que eres orgulloso, está bien. —Está enojada pero quiere dejar su punto claro, con el ceño fruncido, tiene las manos en la cintura. — Pero no voy a alejarme, debes entender que estamos todos metidos en esto y no—

—Quisiera poder hacerlo sólo… —Apenas audible comenta… —Quiero estar sólo en esto y que nadie más se tenga que arriesgar porque… Creo que yo saldaría una deuda. En cambio si algunas de tus Sailors perdieran a sus esposos o si una de ellas muriera…Tú no estarías bien. — Se le sale el aire cuando la siente abrazarlo desde el cuello, enredando sus dedos a su cabello.

—Jamás Vegeta, no vuelvas a decir algo así. —La voz se le quiebra. —Tú me dijiste una vez que morirías de viejo a mi lado…Con una vida plena y satisfecha. —El levanta la mirada hacia ella, la toma de la cintura y hunde su rostro en su abdomen. —Eso que hiciste, con tu Ki, fue muy peligroso, prométeme que no lo harás de nuevo. Hasta estoy dispuesta a irme si prometes que no volverás a arriesgarte así. —Aprieta un poco más el abrazo.

—Serena. Quiero protegerte a ti también. — Presiona fuerte su nariz contra ella, los latidos de su corazón parecen sincronizarse con los de ella. Quiere protegerla, proteger todo lo que han construido estos años, quiere hacerle ver que ella en esos años de aparente paz lo hizo… "—Feliz—"Pensó.

—Vegeta… Me haces tan feliz, que —Se atraganta un poco con sus palabras. — Que no sé cómo decírtelo. No puedo a veces porque, no quiero avergonzarte o incomodarte y que te alejes de mí. —Se miran a los ojos.

—So-Sólo hazlo cuando estemos a solas… —Con un tono desentendido. No quiere que vea que se siente expuesto. —Y con que me digas ESO yo entiendo bien… —La siente reírse un poco, luego abre sus piernas para sentarse en su regazo.

—Te amo Vegeta. — Acaricia su nuca con la yema de sus dedos. Se dan un tierno beso, apretándose un poco más contra el otro. Serena toca un poco las vendas de sus brazos y la cabeza. —Voy a bañarme. He pensado que si no me pides que te cure, es porque o no lo necesitas o crees que te lo mereces. Y con lo enojada que estoy contigo…Mmm, te lo mereces.

Vegeta da un apretón a su trasero, pegando un poco más su pelvis contra él. — ¿Ves? Sigo fuerte. —Se levanta alzándola en la misma posición. Le deja otro beso en sus labios y la baja frente al baño. —Te habrás dado cuenta que no apesto como tú, porque ya me duché.

—Jaja… Qué mal que no entramos bien en el baño, me hubiera gustado que alguien me ayude a limpiar bien mi espalda. —Muy coqueta se desnuda de la cintura hacia arriba, se tapa sus pechos con un brazo y camina seductora hacia él. Vegeta abre grande los ojos y se le hace agua la boca, da un paso. Serena aprovecha para estamparle la puerta en la cara.

— ¡¿Quién te crees mujer vulgar?!—Sisea enojado. Aunque cuando salió bañada y lista para una cena rápida, todo quedó tranquilo. Cenaban una sopa instantánea y hablaban del entrenamiento. Luego quedó un poco en silencio. La observa con una camiseta sin mangas, no tiene puesto su brasier, sólo unas bragas deportivas. Su cabello rubio está semi recogido. Está sentada con una pierna arriba de la silla. Cuando la ve levantarse, la atrapa rápido en un beso, una mano en su cintura y la otra en su mejilla. Su cola ayuda a levantarla contra la pared. Sus dedos acarician su cabellera negra.

—Mmm…Vegeta. —Jadea y vuelve a besarlo dejando una mordida. Sin esperar más la lleva a la cama, la recuesta y mete su mano debajo de su camiseta, pasa sus dedos por su ombligo erizándola, amasa uno de sus pechos. — ¡Ah! —Gime arqueando su espalda.

—Sshhh…Creo…Creo que los módulos no están aislados del sonido. —En un segundo ella trata de escaparse de debajo de él. —Mujer ven aquí… —En voz baja y suave gatea un poco en la cama queriendo atraparla de nuevo.

—No sé si voy a aguantar. Lo siento. —Gira su rostro rojo hacia el costado, para no verlo sobre ella con la mirada depredadora que sabe que tiene.

Vegeta tiene un pequeño flashback de ella huyendo de su polla en la noche de bodas, le da un poco de gracia. —Seré muy, muy delicado para que no grites…—Lame el pulso de su cuello, ella se retuerce aún más y mete sus manos frías debajo de la ropa de Vegeta. — ¡Oh!

—Tú tampoco puedes aguantar… Jaja. —Muy bajo musita cerca de su oído.

—Es trampa, tu estas fría…— La siente quitar sus manos. —No, no…Sigue, sigue no te detengas. —Volvía a meter sus manos debajo de su ropa, bajaba a besarla. Ella lo desnudaba y recorría con sus finos dedos cada centímetro de su piel. Lo tenía respirando pesado en el frío de la noche, su aliento resaltaba en la poca luz. Acariciaba el cuerpo de Serena, y la veía luchar por mantenerse en silencio con una mano en la boca. El olor a excitación de su esposa lo tenía tan duro que no pudo esperar para frotarse contra su centro, comenzaba a penetrarla, y a pesar de verla negar con la cabeza, su carne se aferra duramente a su miembro, tanto que al empezar a moverse lo siente doloroso. Presiona fuerte los dientes tratando de reprimir sus propios gemidos, es más difícil de lo que creyó. Serena presiona fuerte sus ojos, una de sus manos tapa su propia boca y la otra presiona las sábanas en un puño. Vegeta aumenta un poco más la velocidad, enreda su cola a una de las piernas de Serena, sostiene su peso con una mano. Con la otra ayuda a su esposa tapándole la boca, así puede agarrarse libremente a él, la ve con los ojos llenos de lágrimas. Muy cerca de su límite, Vegeta presiona su frente contra su pecho, tratando de reprimir sus gritos. De pronto siente la mano de su esposa contra su boca, tratando de ayudarlo de la misma manera. Unían sus miradas dilatadas de placer, corriéndose juntos, se desplomaban en la cama, agotados.

—Fue…— Serena trataba de respirar normalmente de nuevo. —Fue…Mas difícil de…Lo que creí…Haaaa…— Estaba agitada, y al instante el frío en su cuerpo sudado se dejaba sentir. Vegeta la tapaba. —Gracias…— Se acurruca en su pecho.

— ¿Estás bien? —Secaba sus lágrimas con el pulgar. — ¡Huh! Sí que…Fue difícil…

—Oh, sí, sólo fueron lágrimas de gusto créeme. —Se reía muy coqueta, se abrazaba aún más fuerte a él. —Extraño estar en casa…

—Sí, yo también, ahí puedo hacerte gritar todo lo que quiera…—Besaba su frente. —Y es lo primero que haré apenas estemos en nuestro cuarto. —Susurra muy seductor, y se tapan hasta la cabeza. Vegeta retozando con su boca atrapa sus pezones y los acaricia con la lengua. Serena enreda su cola en su mano, luego manosea y estruja su trasero. Entrelazan sus cuerpos; jugueteando con sus dedos y sus bocas quedan dormidos.

Tarble daba mil vueltas en la cama, muy molesto gruñía y mantenía a Gure despierta.

—Ya… ¿Qué sucede?—Gure muy molesta lo golpea con la almohada.

—Que están cogiendo… Están todos cogiendo…—Enojado se frota la frente. —A excepción de Broly, y los hermanos terrícolas, el Namekiano tampoco…Aaahh…— Su migraña se expande.

— ¿Acaso los oyes? —Muy intrigada le levanta una ceja. — ¿Tanto has afilado tu Ki en el entrenamiento?—Lo veía asentir y se ponía una almohada en la cabeza.

—Agh… Dios…—En un momento la siente a su esposa subida sobre él.

—Haz lo mismo de siempre… Trata de imaginar una puerta…O una perilla de radio y que bajas el volumen…—Lo siente respirar profundo, mientras se quita la almohada de la cabeza. —Eso… Tranquilo… Respira… —Masajea el pecho de su esposo y lo nota aún más duro…Y amplio. Baja un poco más y su abdomen se siente…—Sólido…

—Oye…Deja eso…—Quita sus manos, pero la deja subida a él.

—Nosotros no hemos tenido sexo. —Se cruza de brazos ofendida.

—A veces, apenas te veo soportar el calor o el frío. Cada tanto buscas la mascarilla de oxígeno durante el día… ¿Crees que no me he dado cuenta? ¿O que voy a arriesgarte sólo por una cogida?— La ve levantarse ofendida, toma unas cobijas y apunta a la puerta. — ¿A dónde vas?—Tarble reclama con las cejas en alto.

—Donde mi presencia no te sea problemática. —Azota la puerta.

—Es oficial es migraña…Haaaa. —Hacía años que no entrenaba de ésta manera, y nunca creyó mejorar tanto en tan poco tiempo, en especial nunca imaginó estar entusiasmado por mejorar. Y es porque quiere proteger a su familia y sus amigos. Pero tenerla aquí, y de ésa forma, lo hace sentir como el directo responsable de sus malestares.

—Bien, hoy te tocará circuito de compañeros con Darien. —Gure le explica, mientras carga las armas de práctica. Son del mismo peso, y al dispararse en los robots emiten la misma onda expansiva. Los puntos para desactivar los robots están en partes vitales que simulan un blanco en movimiento. Otro detalle es que cada arma tiene una cantidad de disparos, tienen unas cargas que simulan los tiros y deben encontrar las cargas auxiliares en cada punto del circuito. Que cambia en cada vez que se repite el ejercicio.

—Eeemmm… ¿Sucedió algo con Tarble? —Un nudo en el estómago de Serena la hace sentir incómoda, en verdad no quiere.

—Mira…—Resopla su furia, no quiere meter sus asuntos personales. —Nada. Sólo se levantó tarde por su migraña, sumando su insomnio. Así que hoy le costará ponerse al día.

Serena parpadea, jamás escuchó a su cuñada tan cortante. Pero mira a Darien prepararse como si nada. Ella también debe hacer lo mismo.

—"Tranquila Serena"—Respira…

—"Tranquila Serena"

—Respira…

Se repite el mantra en la cabeza, mientras se alinea en silencio en el punto de partida del circuito, están hombro a hombro. Empieza la cuenta regresiva y el pitido de inicio. Sale cubriendo cada quien el flanco que les corresponde, empiezan con un arma corta de mano, trata de concentrarse en contar los disparos. Serena avanza rápido, apunta y dispara, tratando de esquivar también, que los robots le disparen a ella y la quiten del circuito. De pronto mira a un lado Darien ha avanzado considerablemente, está alineado con ella, cubriéndola. Debe apurarse y mostrarle que ella puede hacerlo mejor.

Darien no lo está pasando mal, si se pone a pensar que Serena pudo directamente haber rechazado hacer pareja con él en el circuito. La ha pasado de largo y ahora debe cubrir su flanco y el frente. Carga de nuevo su arma y cuando va a disparar a los dos blancos frente a él, ya habían sido disparados por Serena, se gira a verla, disparando a los blancos de su lado y los de él también. Y parece no tener ninguna intención en compartir los objetivos, avanza muy veloz esquivando los disparos de los robots. Entonces él se decide y va a disparar la mayor cantidad posible hasta el final. Serena por su parte siente la adrenalina a flor de piel, no puede creer que se haya vuelto tan rápida y tan ágil para esquivar los disparos. Se queda sin municiones, hay una que está a punto de tomar Darien, es para un arma larga. Se apura y lo taclea desde los tobillos, queda tendido en el suelo. Por fin se ven a los ojos. Serena lo queda mirando mientras desencapsula el arma de cañón y carga las municiones. Dispara, sigue con la vista fija a él y avanza a toda velocidad.

—¡Oigan!— Muy apurada Mina comienza a correr la voz. — ¡Darien y Serena están en el circuito de tiro!—Vuela rápido avisando a todos quienes estaban en su entrenamiento. De inmediato todos dejan lo que están haciendo y la siguen. Al llegar ven al par avanzar hacia las municiones, haciendo carrera de quien la toma primero.

— ¿Saben que no es competencia? Deben llegar juntos a la línea final. —Kakarotto comenta, y ve de reojo a Vegeta, que está muy concentrado en los movimientos de su esposa. Por su parte, Vegeta sí que estaba sorprendido de la mejoría de Serena. Su agilidad lo impresiona.

Serena se siente muy cerca de ganar, se coloca de rodillas para disparar el cañón, ya que la fuerza opuesta al disparar es mucha. Dispara y rueda, esquivando al robot que la detectó. En ése momento ve a Darien subirse al robot y darle el disparo a quema ropa, luego lo ve saltar a otro y hacer lo mismo. Ella también se adelanta. Lo ve tomar municiones antes que ella, así que se concentra en hacer valer sus tiros hasta encontrar el próximo. Y ahí está, pega un salto, pero es para arma corta, cambia rápido. Las cápsulas nuevas de Gure son más prácticas de lo que creyó. Siguen avanzando, quedan tres. Ella corre e intenta hacer lo mismo que Darien, se sube al último robot y da el disparo a quema ropa, pero se quedó sin disparos. El robot alcanza a quitarla de encima. Darien la derriba en el suelo y la sostiene boca abajo con su pie en la espalda. La mira a los ojos, carga el arma mientras el robot avanza hacia él y dispara, con una sonrisa triunfal.

—Te olvidaste de contar las balas…—Muy sarcástico le comenta.

— ¡Maldito bastardo! ¡Te voy a matar!—Se gira, desestabiliza su pierna y lo inmoviliza con una llave en el suelo.

—¡Suéltame maldita loca! —Ruge queriendo zafarse, pero él también intenta inmovilizarla.

—¡TE ODIO!—Lo golpea en el abdomen, luego en la entrepierna.

—¡Ah! ¡YO TE ODIO MÁS! —Forcejean por ganar y al mismo tiempo por zafarse.

Vegeta no puede creer la actitud de su esposa, parece una niña malcriada. Respira pesado y hace señas a Broly para que lo ayude. Los levantan separándolos y los llevan al taller. Están sentados, limpiándose la sangre y poniéndose hielo en las heridas.

—Bien. —Vegeta le arroja una bolsa de hielo de manera violenta en el medio de las piernas de Darien, haciéndolo saltar de un grito.

—Uufff…Gracias…— Darien se siente agradecido, luego del golpe, vino el alivio del frío.

—Bueno… Ésto se detiene ahora mismo. —Con voz autoritaria Vegeta les exige a ambos. —Me importa una mierda quien empezó y quién no. Tú vas a estar en su equipo. —Señala a Darien. —Y tú… —Señala ahora a Serena. — ¡¿De dónde carajos salió todo eso?! Creí que eras un poco más sabia y benevolente. Pongan los dos los pies en la tierra, las cosas se dieron así…Debo admitir que muy en el fondo creí que era…—Resopla hacia un costado, sabiendo que ambos lo miran atentos. — Que era una especie de tensión sexual. —Los para con la mano antes de que digan algo. — Pero ahora veo que es sólo tensión y nada más. Les doy hasta el final de éste día para golpearse un poco más, si eso los calma.

Lo siguen con la vista mientras los dejan solos, sentados en las sillas, se miran de reojo.

—Haaaa…No te odio…—Admite Serena. —Lo siento, yo empecé y…

—Está bien, me lo merezco, si quieres golpearme, aunque creo que mis bolas quedaron en el final del circuito. Jajaja Auch, Auch…—Se lamenta apretando el hielo en sus piernas.

—Jajaja, sí, esa llave me la ha estado enseñando Vegeta, aunque el golpe fue algo creativo mío. Cuando te sientas mejor y quieras, podemos entrenar juntos…De verdad ¿Qué opinas?—Lo ve asentir y se levantan para irse. Serena renguea un poco.

—Debes curarte…—Le señala su pierna y el brazo donde le dejó el moretón.

—Sí, sí…Comida primero… —Sonríe brillante hacia él por primera vez en mucho tiempo.

—¡Wow! —Muy sorprendido Trunks revisa la nave que llevaron al bunker subterráneo de su casa. Se escaparon por la noche.

—¡Sshhh! Cállate… Quieres que nos descubran… —Suika lo regaña, mientras siguen curioseando la nave capsula de Freezer.

—Mmm… A simple vista parece como las de Tía Gure, pero en realidad, no son tan avanzadas, creo que carecen de velocidad, y un sistema de comunicación algo desactualizado. —Hace un análisis de cerca Nashi. Llamando la atención de todos. Hasta que todos giran a Rini.

— ¿Qué tal se me ve?—Se coloca un scouter que encontró adentro. Y se enciende automático. Salta del susto y se le cae.

—Deja eso. —Advierte Kyüri. —Estoy empezando a creer que Gohan tenía razón en no venir, esto está mal. —Con tono nervioso.

—Pero viniste de todas formas… —Se cruza de brazos Goten y le saca la lengua.

—Porque temo que algo les pase. — Se cruza de brazos ofendido. Les levanta una ceja al verlos meterse por la zona de los calabozos, resopla. Siempre les gusta meterse en riesgos, su padre, Raditz, le ha explicado que es algo saiyajin, quizá ése gen lo saltó a él, gracias al cielo.

—Miren ahí está. —Trunks pregunta a sus cómplices. Se acercan a uno de los módulos de aislamiento, tiene un vidrio protector. — ¿Creen que esté desconectado? —Pegan el rostro para ver.

—Príncipe Trunks, Princesa Rini. — Dieciséis se pone el alerta y al escanear un poco, reconoce la información al ver sus rostros.

—Ah, S-Señor, lo siento, estaba durmiendo, creímos que usted estaba desconectado o algo así. —Trunks aclara nervioso y le dedica sus respetos.

— ¿Seguro son hijos del Príncipe Vegeta?—Los niños parpadean, al parecer son muy curiosos, pero aparte del niño con cola, los otros no parecen muy saiyajin. —Lo digo por todos los archivos que tengo del registro de su padre cuando trabajaba con Freezer. —Se acerca a verlos contra el vidrio, los niños pegan un salto hacia atrás. —Hasta parecen simpáticos…

— ¿Cómo es? ¿Usted es cien por ciento mecánico? ¿No duerme o descansa? —Nashi consultaba sin poder esconder su curiosidad.

—Sí, soy mecánico al cien. Se puede decir que duermo, es más bien descansar, para no desgastarme. —Los niños le caen bien, hasta parecieran terrícolas, según sus registros. —Mis hermanos en cambio son bio-mecánicos, nuestro padre supo cómo hacer que su energía vital no se desgastara. —Los ve ahora muy callados. —Algo me dice que no deben estar aquí…

—En eso tiene razón…Pero… ¿Por qué nos habla tanto?—Suika está muy intrigada, no puede percibir su Ki, pero no parece alguien malvado.

Unos pasos y gritos los ponen en alerta, ocultan su Ki, y se esconden en una de las salas de interrogación. Dieciséis se hace el distraído para no meter en problemas a los niños.

—¡ ¿Pero cómo la Patrulla Galáctica?! ¡¿Cómo pudieron saber que estaba aquí?! —Chelye reclama a Lemo y Monaka.

—Mire Señora, ahora no puedo decir nada más que nos conviene colaborar por las buenas… —Monaka trata de explicar calmado, mientras un par de soldados los acompañan a ver al androide. —Su pedido de arresto es legal, mañana por la mañana cuando venga el Señor, podremos apelar la jurisdicción, pero ahora ya no… —Abría la puerta para ingresar a la sala donde estaba la nave individual. Los niños sostenían la respiración. —En tres horas vendrán a buscarlo. Créame es el menor de los males, a diferencia de algunos Comandantes y Coroneles de aquí, que de seguro quieren o ejecutarlo, o venderlo a Freezer.

—No te parece raro que vengan en el medio de la noche… —Lemo lo detenía un poco.

Los soldados escuchaban en silencio, si bien no pertenecían a la Élite saiyajin, estuvieron dispuestos a acompañarlos cuando les pidieron asistencia. El Rey siempre fue temible, pero lo respetan como guerrero y si había problemas dentro de sus dominios iban a ayudar lo más que podían. Uno de ellos aún recuerda cuando la Reina grabó un saludo a su pareja, para desearle suerte en su preñez. Tratan de no hablar ni preguntar nada, de todas formas más escuchan más confundidos se encuentran.

Apenas sintieron que se alejaron, los niños salían de su escondite, algo los hizo saltar, una voz que no sabían de dónde salía.

— ¡Tonta! ¡Dejaste ese scouter prendido!—Trunks regaña a su hermana y cuando lo recoge…

Hola, ayuda…¡Hola! ¡Dieciséis! — Una voz se escuchaba, y Trunks no se aguantó.

— ¿Quién es? ¿Qué sucede con el androide? —Muy curioso, llama la atención de los demás también.

—Soy amigo del androide…—Sólo se escuchaba la voz, preocupada y desesperada, no se veía nadie del otro lado. —Escuché todo…Quienes van a buscarlo, son soldados de Freezer. Disfrazados de la Patrulla Galáctica…Quieren atravesar las defensas de su planeta para atacar.

— ¿Cómo sé que es cierto?— Trunks duda, en especial porque no puede verle el rostro. Pero sin dejar que le contesten, Kyüri toma el scouter y lo explota en el piso. —¡Oye!

—No creas nada, ésa señal venía de las comunicaciones de Freezer…—Kyüri muy serio trataba de explicarle. —Quizá quieren convencernos porque no les conviene que el androide esté retenido por la Patrulla Galáctica.

—Pero… ¿Qué podríamos hacer nosotros? —Nashi los interrumpía. —Somos niños.

Se miraban entre ellos, y se alistaban para volver, antes de que notaran sus ausencias en la escuela. Algo no estaba bien, sus instintos punzaban, por primera vez en sus vidas.

Al llegar, Gohan los esperaba con los brazos cruzados en el sendero que los metía a escondidas al área de los cuartos. Pero los veía muy decaídos, muy distinto a sus ánimos cuando volvían de alguna aventura de las suyas. — ¿Los descubrieron? —Suelta preocupado.

—No… Es que… —Goten quería articular lo que había pasado, junto con la sensación que le quedó mientras volvía. — Pues, recibimos información de que vienen a buscarlo los de la Patrulla Galáctica, pero un llamado del scouter, nos advirtió que son soldados de Freezer infiltrados. —Vió a su hermano mayor ponerse serio y nada más… Callados se repartían para sus habitaciones.

— ¿Ustedes también lo sienten? —Gohan les pregunta con sus entrañas presionadas por su instinto. La mirada de todos le confirmaba sus sospechas. Ésa advertencia tenía algo de verdad. —Yo digo que…Lo saquemos de aquí hasta que nuestros padres vuelvan…

—P-Pero…Sólo somos niños… —Rini se siente nerviosa ante ése planteo.

—Somos saiyajines…—Suika se para firme frente a Gohan. —Tengo una idea… —Los demás asienten y los siguen, para intentar esconder al androide y evitar una posible emboscada. El plan de Suika, es tomar una nave y alejarse lo suficiente para no ser detectados. Al menos hasta que sus padres vuelvan, para lo cual faltan unas diez horas. Si los de la Patrulla Galáctica son verdaderos, pueden alegar que realmente se escapó, ya que de seguro lo tomaran así. Pero si no, no abrirán las defensas de Vegeta-sai. Porque por protocolo al no estar los Reyes, ni el Príncipe Tarble, no tienen autorización para dejar pasar a nadie, sin razón suficiente.

Hasta aquí otro capítulo, unos saludillos a…

OhaioIzumikun: Bueno, acá ya hubo un toque de zabrozura ¬¬ Se están acercando al final del entrenamiento y esto…SE VA DESCONTROLAAAAARR! Así que tomar aire para el próximo cap.