XXlalalulu: Hola! Sí! Llegamos… Sí! Aaaaaahhh! Acá está lo que faltaba ;)
Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida. XD
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 34
En la nave donde transportaban a los niños, el soldado Cui junto con otros soldados iban a curiosear un poco. Quien les había llamado la atención de inmediato fue Rini y Nashi. Su color de cabello y ojos les parecía exótico.
—Mira, es de piel suave también. —El soldado apretaba un dedo sobre la mejilla de Rini. Ella tiembla y forcejea un poco con los grilletes que la inmovilizan. La mirada de ésos soldados sobre ella hace que su estómago se revuelva.
— ¿Y si Freezer llega a no necesitarlos? —Los soldados preguntan a Cui.
—Pues yo digo venderlos como esclavos… —Mira a Rini y toca su cabello. —Aunque me parecería un desperdicio, la niña es… Muy exótica. — Quiere meter la mano debajo de su ropa.
—¡NO ME TOQUES ALEJATE MALDITO! —Rini forceja muy violentamente, su Ki es drenado de inmediato por los grilletes. Cui parpadea al ver una Luna brillar por un momento.
—¡Voy a freírte! ¡¿Me escuchas?! ¡Si la tocas de nuevo te voy a matar!—Kyüri grita y ve a Trunks y Gohan forcejeando desesperados inútilmente.
—Jaja, creo que mejor buscamos los bozales. —Cui muy malicioso se reía junto con los otros soldados. —Después de todo, la condición es que lleguen vivos nada más.
—Suéltala… —Apenas audible musita Trunks, la frustración lo ha superado. Presiona su mandíbula, los latidos de su corazón parecen estar a punto de destruirle los oídos.
"— No te rindas Gohan…"
"— No te rindas Gohan…"
Muy burlón Cui se acercaba a los niños. — Jaja ¿Qué dijiste mocoso?
—Te dijo… —Gohan aprieta fuerte sus dientes. —¡QUE SUELTES A NUESTRA HERMANA!—Ruge con Trunks, explotando los grilletes, una onda dorada agita totalmente la nave. Los soldados se alejan inútilmente. Cuando sin darse cuenta tiene a los dos niños de cabello dorado detrás de ellos.
—¡MALDITO! —Trunks incrusta su puño sobre el cráneo de uno de los soldados. Cuando uno de ellos trata de huir, lo atrapa de la pierna, la rompe y sin esperar atraviesa su pecho. Gohan tampoco se hace esperar y va detrás de Cui, rompe su espalda de un rodillazo. Mientras grita de dolor corta su cabeza. Se giran a ayudar a los demás y dos guardias más vienen. Quedan congelados al ver lo que esos dos niños habían hecho.
—Si se quedan… —Gohan les afila su mirada asesina. Les disparan pero atrapan los proyectiles con sus manos. — Creo que ya eligieron. —Mira de reojo a Trunks y eleva su Ki, explotando en pequeñas descargas eléctricas que de nuevo hace temblar la nave. Trunks lo sigue y se lanzan juntos a eliminarlos. Sólo con la energía de sus puños los pulverizan sin más.
—Ah… Esto… es… —Trunks mira sus puños y toca su cabello, se siente algo asustado. Al girar ve que Gohan cae inconsciente. Va ayudar a soltar a los demás.
—Gracias… — Kyüri corre a ver a Nashi y Rini. —Impresionante… —Comenta a Trunks, aunque sabe que no es momento. Se concentra a buscar algún otro Ki cerca.
—Bien, hay que apurarnos antes de que pidan refuerzos. — Suika aplasta un scouter que quedó funcionando, no quiere arriesgarse a que los estén espiando.
—Los que siguen son míos. —Kyüri prende sus puños en llamas y se dirige al área de navegación. Al llegar Suika se prepara para cubrirlos, tomaba un arma. Sólo sentían pasos y gritos pidiendo refuerzos.
— ¡Mi nombre es Trunks, soy Príncipe de Vegeta-sai! —Llama su atención, y los apuntan de inmediato. —Pueden huir sin hacer escandalo—
—¡Mocosos de mierda! —Uno de los soldados dispara, y en unos segundos tiene al niño con los puños de fuego detrás de él. Kyüri lo golpea en las costillas, sostiene su arma y la derrite. Sin pensarlo los únicos tres que quedaban corrían por el pasillo huyendo sin más.
—¡Sí! Rápido. Voy a tomar el mando y ver donde estamos. —Nashi se sentaba y desplegaba los mapas de inmediato.
— ¡Estamos cerca! ¡Estamos cerca de casa!—Rini salta de alegría mirando el mapa. Por fin sienten el aire en sus pulmones.
…
—Lord Freezer. —Zarbon llegaba rápido a informar las últimas novedades, mientras recorrían lo que parecían los límites de la galaxia. —La nave de Cui ha sido tomada, las imágenes que pudimos rescatar es de dos niños. —Hacía una pausa. — ¡Transformados en SuperSaiyajin! —No percibió ni una pizca de exaltación o de sorpresa, sólo silencio mientras miraba los mapas holográficos desplegarse.
—Sí… Al parecer no supe interpretar bien lo que me dijo el Pez oráculo…Pero eso ya no será problema. Que se transformen las veces que quieran—Se acerca a un objeto cubierto por un paño blanco. — ¿El radar para las súper esferas ya está listo? —Le levanta la mirada.
—Lo siento mi Lord… Aun los científicos no pueden construir uno que funcione como es debido. —Se disculpa arrodillándose.
—Hm, bueno, tengo algo mucho mejor. —Destapa una bola de cristal. —Lo saqué del planeta supremo, aún estoy viendo cómo usarla, pero encontrar las esferas ya no será problema. —Piensa un poco. —Envía un escuadrón especial a la Tierra, deles un radar y que traigan esas esferas. No quiero rehenes, así que pueden matar a quien les guste. —Mira un poco su tableta y ve un grupo que pueden demostrar su lealtad y probarse ante su ejército.
—Sí señor. Elíjalos y serán enviado de inmediato. —Muy curioso mira hacia adelante.
Freezer lo nota muy curioso. — ¿Quiere ver cómo se pasa de un universo al otro? —Se gira a ver hacia adelante. —Hay cuatro esferas en el Universo 6. —Miran el reflejo de la bola de cristal. —Y ahí están… —Señala mientras ordena cruzar al otro universo.
…
Rei se estrujaba contra el pecho de su esposo. Las imágenes de la muerte y la destrucción volvían a su mente, lo peor es que, no era una visión o un tipo de premonición, era la realidad. La mujer que conoció casi como una madre, una guardiana, para ella y sus amigas, había muerto enfrentando a un monstruo sin ley alguna. Un ser consumido por el mal y sus ambiciones sanguinarias. Las lágrimas empezaban a brotar y se hundía en el abrazo que le daba Raditz. Su cola suave subía y bajaba acariciando su espalda.
—Ya… Mi Rei… —Besaba su frente, estuvo toda la noche en vela, preocupado de cuando despertara, y escaneando su Ki cada tanto. La sentía querer enderezarse. —No quédate un poco más, estas muy agotada.
—Quiero… Ir a ver el cuerpo de la Reina… Quiero despedirme. —Trataba de secar sus lágrimas. Mira hacia la ventana aún faltan un par de horas para el amanecer.
—De acuerdo… — La ayuda a cambiarse, incluso le ofrece ducharse para estar un poco más fresca y relajada. Bañar su cuerpo, sin ninguna otra intención, a Raditz le trae recuerdos de cuando estaba embarazada y debía cuidarla de los malestares, y luego cuando Kyüri estaba recién nacido. Huele su cabello mientras lo seca, se unen en un beso que los relaja como un bálsamo.
Al llegar a la sala, salían los encargados fúnebres, dejando el cuerpo de la Reina en condiciones, dentro de un féretro con la superficie de arriba transparente, que era otro avance del planeta Tech Tech, se podía mantener el cuerpo en buen estado para inhumarlo como correspondía.
—Serena viene en un par de minutos. —Mina revisaba el mensaje en su comunicador. Secaba un par de lágrimas. El brazo de Andrew la rodea para darle consuelo.
— Cuando mi madre de aquí murió… Ella le había dejado un cuadro con una foto de todos en un cumpleaños de Andrew. —Darien apoyaba su mano sobre el vidrio. Suspira pesado. — Creo que sería bueno corresponderle de la misma manera. Hay otra foto por ahí estoy seguro.
—Apenas termine todo esto, ella descansará en el Milenio de Plata. —Andrew les dice.
—Gracias Andrew, ya estoy aquí. —Serena llegaba con Ami por el pasillo. Entraban y se despedían de la Reina. Los buenos recuerdos ahora parecían agridulces, entre lágrimas y silencio. La habían cambiado con su vestido ceremonial, aún se pueden ver algunos rasguños de su último enfrentamiento. Apenas las noticas empiecen a correr, será oficial. La guerra va a desatarse una vez más. Con un sistema solar en duelo por su salvadora. Dejan sola a Serena.
—Mamá… Voy a extrañarte. Me duele que Bra no va a recordarte, pero, juro que siempre le hablaré de ti. —Caían un par de lágrimas. Se daba cuenta que su collar ya no estaba, pudo haberse caído por ahí, junto con la medalla. —No te preocupes, no voy a rendirme, encontraré a los niños. Lucharé sin descanso. —Se pone seria. Y luego antes de irse. —Háblale bien a papá de mí… Y si está preocupado por… —Suspira, no puede decirlo. — Explícale que yo también me enamoré de un guerrero.
Caminaba a atender a Bra antes de salir, esas últimas palabras a su madre, la hicieron tocar el suelo. Vegeta jamás fingió nada, así como le explicó una vez, puede controlar sus impulsos. No significa que no los tiene. Jamás la ilusionó con nada de romance y le advirtió una vez que si se convertía en su padre, que lo dejara… Que huyera… Se pone a pensar que en el fondo él sabía que era sólo cuestión de tiempo. Se acerca a Bra para cambiarla y darle de comer. El rostro relajado de su esposo, sentado en la esquina de la cama viéndola el día que nació Bra, junto con los niños. Su mirada feliz cuando despertó en el tanque luego del ataque de su padre… La primera vez que amaneció en sus brazos… Darien tenía razón, esas cosas no se pueden fingir. Ése era el Vegeta que ella quiere recordar, siempre. Lo tuvo, fue tan real que aquí está la prueba, su corazón latiendo a todo volumen y la pequeña en sus brazos. Trunks… Rini…
—¡Serena! —Ami entra rápido. — Los niños están bien, están en casa. —La felicidad se dibuja en sus rostros. Por fin una buena noticia. Salta a abrazarla.
—Termino de cambiar a Bra y voy a llamarlos. — La niña está despierta y vivida luego de los gritos de alegría. Le sonríe un poco y al cambiarla ve que cae la medalla que era de su madre. Estaba bien escondida en su ropa, supone que antes de irse, se la dejó a Bra. —Mira… Un regalo de la abuelita. Ja. — La tomaba y la guardaba con ella. —Cuando seas más grande te la daré. —Acaricia su frente y le empieza a dar su botella.
Dieciocho se despierta retorciéndose en las almohadas, puede sentir a alguien sentándose en la esquina, aunque la cama es enorme. Se endereza y ahí está ése hombre que anoche había compartido el placer con ella. Sonríe y se tapa de inmediato dándose cuenta que mostraba sus pechos desnudos. Se avergonzaba sintiéndose tonta.
—Buenos días, traje el desayuno… —Con voz suave Darien se levanta y trae una bandeja. — Traje té y café, Jaja, no sabía cuál te gustaría. —Acomoda uno de sus mechones detrás de su oreja. La ve alcanzar la camisa que quedó tirada de él, aunque la vista de sus senos le agradó muchísimo.
—Gra-Gracias… —Toma una taza de té. —Me gustan ambas cosas. —Lo ve con la mirada triste cuando no la ve a los ojos, se gira al tomar una taza. Sus miradas se conectan.
—Perdóname por levantarme más temprano, fui a despedir a mi madre apenas amaneció. —Suspira un poco, en verdad que lo que sucedió anoche con ella lo tomó por sorpresa, y a ella también. Una atracción física que le ha dado consuelo, y que puede convertirse en algo más.
—Bueno, al menos tú pudiste despedirte y estar con ella un tiempo. Yo ni recuerdo a mi madre. — Lo ve tomarle la mano. Esto que siente, es la primera vez que lo siente en su vida… Aunque se pone a pensar. —Perdón si anoche… Fui tan torpe. Nunca he estado con nadie. —Aclara su garganta. — Seguro por eso no quisiste… Concretar…
—Yo tampoco he estado con nadie… —Muy sincero se confiesa, y la ve pegar un salto de sorpresa, derrama un poco de té en su mano, se apresura a limpiarla.
—P-P-Pero ¿De verdad? —Muy incrédula se lo queda mirando.
— ¿Qué te puedo decir? Quiero esperar a casarme… —Suspira con una sonrisa. —Más que nada por eso, creo que no hubiera sido correcto hacerlo. Cuando todo esto termine, quisiera conocerte mejor. Cortejarte como se debe…Si tú quieres. — Espera una respuesta, algo en su interior se estruja al pensar que ella sólo lo quiere por satisfacción física.
Dieciocho se atraganta con su saliva… ¿Él quiere algo más? Lo más importante ¿Ella quiere algo más? Creyó que esto se mantendría como un intercambio sexual. No sabe si esto en algún momento lo dejará de sentir ¿Qué sucedería si eso pasa?
Darien la ve dudando mucho… Quizá él es muy brusco, pero quiere dejarle en claro sus intenciones, así no se confunde. —No soy de ir detrás de otras mujeres y hacerles lo que hicimos. Entiendo si piensas que es muy apurado. Pero te lo dije, para mí la virginidad tiene mucho valor, y no creo que haya que entregarlo así como así. Por eso te pido perdón por dejarme llevar por mis impulsos…— Muy serio se servía una taza de café, pero no quería rendirse, le da una sonrisa ladina presumida. —Puedes pensarlo… Sé que ahora es un momento infortunado… Te voy a esperar. —Guiña un ojo hacia ella. La ve ponerse roja brillante hasta las orejas, le parece muy tierna.
—Bien, en eso tienes razón es un mal momento. — Trata de respirar para calmar el ardor en su cara. —Es que no sólo no he estado con nadie… Íntimamente… Jamás me sentí atraída por nadie…Llegué a pensar que era frígida. —Trata de ser sincera con él para corresponderle. — Pocas veces me he…Tocado y… —La detiene con un beso saboreando sus labios, es tan tibio y con sabor dulce a café.
—No te siento frígida… Te siento… —Toma aire y besa su mejilla, hace un camino hasta su oreja. — Te siento, muy sensual… Tanto, que si me dices que no, aun así, me guardaré las imágenes de anoche. —Muy sugerente susurraba en su oído, sentía su cuerpo flojo de nuevo, cayendo hacia él. Siente que no va a recibir un NO como respuesta. — Hay que estar listos para salir en unas dos horas. —Cambia de tema y siguen desayunando.
Darien recibe a Gure en la puerta, mientras Dieciocho está en el baño. No es que esté ocultando nada, pero prefiere informar a todos, cuando hayan aclarado su relación.
— ¿Qué es esto? —Mira la cápsula en su mano, muy curioso.
—Bueno, no te he visto muy cómodo en las armaduras, así que te hice algo más terrícola. Es un traje, camisa, corbata… Pero modificado con blindaje y capsulas tácticas. —Le sonríe.
—Gracias. —Muy emocionado quería ponérselo ahora mismo. — ¿Aun piensan irse a Vegeta-sai? —Pregunta por ser una decisión de último momento.
—Sí… Tarble va a contactar a Kakarotto, a ver si nos puede teletransportar. —Sonríe un poco. — Es la primera vez que va a defender su planeta natal, estoy feliz por él.
—Sí, creo que ser Saiyajin… No es una tragedia. — Se ríen y comentan sobre el traje nuevo.
Dieciocho escuchaba hablar a Darien con Gure. Se terminaba de peinar, se miraba en el espejo, se sentía coqueta y bonita, sonreía a su reflejo… Se miraba a los ojos… Pensaba…
—"Ojos azules…cabello rubio… Como ella…"—La realización choca con dolor ¿La está usando para reemplazar a quien no puede tener? Siente un nudo en la garganta y ganas de llorar. Vuelve a mirarse y sólo ve sus cabellos rubios y sus ojos azules, el mismo color que tiene Serena. Siente celos, por primera vez en su vida.
Estaban listos para salir, en las pistas desplegaban una nave grande, cuenta con un par de naves auxiliarles más pequeñas para salir a explorar. Toman aire y se disponen a abordar.
—Señor Karim, me hubiera gustado conocerlo mejor. A usted también Kami-sama. —Serena muy cortésmente hablaba con ellos. — ¿En verdad no les molesta cuidar a la niña?
—Señora ¿Qué otro lugar seguro tenemos? —Dende tomaba su mano tratando de calmarla. —Además, les debemos mucho, por todo éste tiempo que… —Baja la cabeza en vergüenza por pasar todo éste tiempo sin intervenir contra el mal. Pero ella le regala una sonrisa enorme y brillante.
—Ten, Chaos… Cuiden a Dende. Si llegan a caer los ataques, recuerden ir a los bunker. —Darien y Andrew les daban unas últimas palabras antes de partir.
—Majestad, Alteza. —Chaos les daba una reverencia. —No teman…
—Ah, Kakarotto. —Rei se acerca viéndolo aparecer. Saluda a Raditz apretando su mano. Se miran como si fuera la última vez.
— ¡Amor! —Mina se tira en brazos de su esposo, compartiendo la alegría de encontrar a los niños. Se estrujan un poco, se llenan de su olor por una última vez.
—Bien, estamos de prisa, lo siento. —Hace un pequeño puchero hacia ella. —Tarble, Gure ¿Están decididos? —Le levanta una ceja.
—Si me lo preguntas de nuevo, puede que diga que no… ¡Au! —Un pisotón de su esposa lo castiga por su comentario. Mira algo preocupado a Serena, no sabe si preguntar por Vegeta.
—Bueno, en una media hora estaré fuera del alcance de ubicar a Vegeta. El radar funciona de maravillas. —Ve disimulado la reacción de Serena, sólo está… Triste. —Estamos todos bien. — Por fin los ojos de Serena se enfocan en él.
—¡Ja! ¡Dile a ése hijo de puta que luego de patearle el trasero a mi hijo iré por él!—Fúrica Rei presionaba sus puños y hervía de cólera.
—Ja… Tendrás que hacer fila. —Suspira hacia arriba, bastante frustrado de todo el drama de Vegeta. Tarble toca su hombro junto con Gure, Raditz se une, y van a Vegeta-sai, listos para la guerra.
Algo hace disparar sus sentidos y sus instintos, una nave se acerca.
—¡Andrew, Señor, despegue ahora! — Diecisiete reconocería ésa nave donde fuera. — ¡Es un escuadrón de Freezer!— Comienzan los disparos en tanto ajustan firmes sus cinturones.
— ¡Prepárense es muy veloz! —Ami avisa desde el sillón de copiloto, pero no pueden esquivar al mismo tiempo los disparos.
Dentro de la nave enemiga se encontraba Gryll y sus secuaces, listos para demostrar su lealtad a su nuevo jefe. —¡Vamos, la nave es demasiado rápida, no la dejen despegar! ¡Disparen! —En unos segundos algo extraño sucede, ve a un tipo volar por encima de su nave.
—¡Es Ten! — Darien ve lo que sucede. No entiende que es lo que quiere hacer.
—Mierda… — Lo ve poner su manos en triangulo. Andrew abre grande la vista. Ten Shin Han va a cubrir su despegue.
—¡KI-KO…HOU! —Ten Shin Han, da su mejor ataque, aunque le consuma su energía.
— ¿Qué carajos? —Los secuaces de Gryll empiezan a sentir una fuerza extraña. Y luego una sacudida enorme en toda la nave que los desestabiliza.
—¡Ki-Ko- Hou! —Explota su poder contra la nave enemiga una vez más. —¡KI-KO-HOU!... ¡KI-KO-HOU!
Los pasajeros de la nave se aferraban, los disparos por fin los dejaban avanzar. Andrew se decidía y aceleraba, rogando que su amigo esté bien, luego de hacer ésa técnica tan peligrosa. La nave en verdad era muy rápida, de inmediato perdieron a todos de vista.
—¡Ten! —Dende lo atrapaba en el aire mientras caía. Al aterrizar ponía sus manos sobre él y lo curaba, en verdad casi queda con el cuerpo destruido con ése ataque. Chaos se acerca preocupado.
—Agh…—Ten Shin Han se retorcía mientras trataba de enderezarse. —No pude derribarlos, seguro irán detrás de ellos.
— ¡Estás loco! ¡Esa técnica aun no la has perfeccionado! —Chaos lo regaña. Pero sólo lo ignora, y miran hacia el cielo, rogando que su misión se lleve a cabo con éxito.
…
— ¡¿No estás mintiendo Kakarotto?! —Broly escucha el relato de los niños sobre su escape. —Es imposible…
—Yo también no lo creí, Trunks y Gohan se transformaron en SuperSaiyajines… —Mira hacia un costado, siente a Vegeta escucharlos a escondidas. Sigue relatando. —Sólo me quedé muy preocupado, Gohan al parecer alcanzó la fase dos y se desmayó. Estuvo todo un día inconsciente. —Frunce el ceño preocupado. —Creo que son muy pequeños para tanto poder, pudieron salir lastimados. A veces no dejo de verlo como ése pequeño que sólo rodaba atrapando su cola.
—Sí… Crecen tan rápido que no te dan tiempo ni a acostumbrarte o pensar si los has criado bien… —Broly mira sus manos, recuerda cuando su hija más grande Chrysan entraba completa en ella.
—Tiene lo mejor de su madre, eso me da consuelo… —Se pone un puño en su pecho, a la altura del corazón.
Vegeta se gira para ir a la cámara de gravedad de la nave, no es muy grande, pero tiene lo necesario para que hasta dos puedan estar en un viaje largo. Ahora son tres y deben ajustarse un poco en el espacio. Su hijo… Salvó a su hermana y sus amigos junto con Gohan… Su hijo es un SuperSaiyajin. Mira su scouter no se anima a encenderlo, en éste par de días ha estado encerrado en un infierno personal muy conocido, entrenando hasta sentirse desfallecer. Pero casi no podía dormir como era debido… Se despertaba decepcionado de ni siquiera poder soñar con ella…
Enciende su Scouter, casi mil mensajes de los niños, al bajar ve un par de mensajes de Bardock, instintivamente siente algo de miedo, lo reprime rápidamente… Prefiere ir a lo peor primero.
De: Bardock
Informo del día corriente a su Majestad, las tropas de Freezer se han ido movilizando de forma estratégica. La Central y la cárcel de la patrulla galáctica han sido tomadas. Algunos sobrevivientes han pedido refugio en planetas aliados. En caso de haber un ataque, nuestros sistemas de defensas parecerían poder resistir unas 96 horas o más. Tenemos al androide Dieciséis con nosotros. Gure está tratando de desarmarlo, es más difícil al ser cien por ciento mecánico. Por el momento está aislado en el bunker con un artefacto que sólo desvía la señal para detonar. Nos ha dado muchísima información táctica que vamos a aprovechar. Los Namekianos, junto con Piccolo están decididos a ayudarnos. A cambio sólo quieren esperar a usar las esferas para desear un nuevo Namek.
Le seguiremos informando.
PD: Su hermano va a defender TU Planeta.
Parpadea grande al leer eso, su hermano está en Vegeta-sai… Para defender Vegeta-sai. Quizá no hubiera sido tan malo que Tarble fuera heredero, lo ha visto entrenar, perfeccionarse en cualquier cosa que se propusiera. Revisa y ningún mensaje o llamado es de él… Tampoco de parte de Serena o quienes la acompañan. Va a leer los mensajes de Rini y Trunks.
Salta una llamada…
— ¡Papá! —Rini grita contenta, por fin puede hablar con su padre. Trunks está junto a ella. — ¡Hola papá! Por fin pudimos comunicarnos. Mamá nos dijo que estas ocupado.
Ve a los niños con una sonrisa brillante… Por alguien como él… Que hizo lo que hizo. Su pecho vuelve a doler, pero hunde esas emociones en lo más profundo. — Me enteré de su escape, en verdad —Se le traban las palabras —… No esperaba menos. —Muy serio, pero con un esfuerzo monumental para ocultar su verdadero gesto de felicidad. Profundiza su ceño fruncido.
—Sí puedo transformarme en SuperSaiyajin ¡Mira, mira! —Trunks muy contento se aleja de la cámara, Rini le da lugar y acomoda la cámara del scouter. Vegeta abre grande la vista, están en el patio, puede ver claras las ráfagas de Ki alrededor de su hijo, luego de un grito lo ve transformarse. — ¡Jaja, Soy el Príncipe Trunks y soy un SuperSaiyajin! —Eleva sus palmas y deshace su transformación. —Aun no puedo controlarlo bien, pero cuando vuelvas ¿Me enseñaras?
—S-sí —Siente una piedra en la garganta. —Sí, por supuesto. Pero nunca podrás seguirme el ritmo. —Una sonrisa ladina se dibuja.
— ¡No me dejen de lado! ¡Yo también quiero entrenar con ustedes! Tal vez también me transforme. —Rini junta sus puños, emocionada.
— ¡Hm! No crean que me olvidé del lío en el que se metieron. Sus intenciones pueden haber sido "buenas", pero el peligro en el que se pusieron fue imprudente. —Los ve bajar sus ánimos. —Fue mera coincidencia que si no lo hubieran hecho se habría desatado una masacre en el planeta. —Suspira algo cansado.
—Cuando vengan, vamos a disculparnos, y estamos dispuestos a recibir el castigo. —Rini habla muy seria con su hermano.
—Grrr… Mi hora de entrenamiento se está pasando… —Mira un poco el cronómetro de la cámara que marca su turno.
—Sí papá. Mamá ya nos ha llamado, está buscando las esferas de la Tierra. Nos contó de la abuelita… —Trunks se entristece. —Ya queremos que todo ésto se termine. Quisiera ayudarte a proteger a mamá… —Se preocupa que el mismo destino le toque a su madre.
—Bueno, deben ser fuertes entonces…Yo ya conozco mi deber — Muy serio y algo enojado se lo remarca. Se despiden, y se da cuenta que el scouter era de Bardock…
Para Vegeta es lo mejor, que Freezer crea que él sigue siendo aquel Saiyajin que no le importaba nada ni nadie. Pudo haber funcionado la impresión que le dió, por eso no quiso perder el tiempo en enviar otro escuadrón para capturar a las crías de nuevo. El momento que vió a Bra en las garras de ése mal nacido, pudo sentir cómo su sangre se helaba… Luego ver a la Reina Serenity, con el cuerpo destrozado de ésa manera, supo que Freezer no tendría cuartel, iría hasta el final, no se arriesgaría a que le vuelva a pasar lo mismo. Vegeta lo conocía demasiado bien, por eso se los advirtió a los Kaio, y a Kami-sama. No quiere ni imaginarse el dolor de su esposa, le hubiera gustado salir disparado cuando se desmayó, así como le hubiera gustado ser él quien salvara a Bra, pero si lo hacía estaba seguro que Freezer la buscaría hasta matarla. Al igual que a Serena…
—Serena… —Suspira fuerte su nombre, no quiere ni pensar de qué manera va a mirarlo luego de todo esto o si algún día va a volver a mirarlo. O qué le dirán sus hijos cuando se enteren. Le consuela que ellos son "Buenos" son… "Mejores", de seguro no querrán tener un padre que hizo lo que hizo. No se arrepiente de nada, por casi diez años, tuvo a su princesa en sus brazos. Freezer es un monstruo y se necesita de otro para derrotarlo, él sacrificaría todo para salvarlos, él sería ése monstruo.
…
Serena se removía contra la sensación más gloriosa, envuelta por las sábanas, los brazos y piernas que la sostenían contra un par de pectorales firmes. Sentía el pelaje de la cola entre sus dedos. Buscaba desesperada su olor con todo el rostro hundiéndose en él, pero mientras más se esforzaba, más rápido desaparecía de su contacto. Más salía de su sueño… Más lejos del cuerpo de su esposo estaba. Por fin abría los ojos y el consuelo de sus sueños desaparecía. Revisaba su comunicador y se quedaba viendo la imagen de fondo. Reía un poco, si Vegeta supiera que tiene ésa foto de fondo sin que él sepa. Suspiraba y se alistaba, aún falta más de una hora para llegar a su próximo destino, prefiere ir a entrenar.
Buscar las esferas de la tierra, no les estaba dando tanto problema, parecían llegar antes que su competencia con las naves de Gure. Pero sospechaban que quizá están yendo a buscar las esferas que están en cuadrante opuesto a ellos. En tanto ellos seguían su misión, las tropas resguardaban los límites de la Vía Láctea, Vegeta-sai y demás planetas aliados, las alarmas estallaron cuando lo predijeron. Con la muerte de la Reina Serenity. Las Sailor exteriores, usaban su poder defensa para proteger la Copa Lunar.
A primera impresión, nadie más que los involucrados sabían del poder de las esferas. La primera estaba en una montaña nevada. La segunda estaba en el fondo del mar. Fue más complicado ya que era una zona muy profunda y oscura.
La tercera se las marcaba cerca de un pequeño reino ubicado en una montaña…
—Bien. Seguimos con lo dicho. Nos alistamos defensivamente. —Diecisiete hacía el repaso del plan mientras se preparaban para salir. —Serena, Sailor Marte, Sailor Júpiter se quedan conmigo vigilando.
—Hmmm… Podrían entrar Darien y Andrew solamente, y los demás aprovechamos para rodear el castillo. —Lita sugiere con tono estratégico. Prepara su pluma para transformarse.
—Oigan, oigan… —Andrew los detiene extendiendo los brazos. — ¿Se olvidan que esa gente es terrícola? —Todos lo miran levantando las cejas. — ¿No creen que estamos exagerando? Podemos entrar, ser amables, explicar la situación y pedir la esfera.
— ¡Ja! Luego quedarnos por galletas y té. — Con tono mordaz y sarcástico Rei se burlaba de Andrew. — No es lo mismo que cuando las encontramos por ahí tiradas, la tienen dentro del castillo, y muy escondida por lo que se ve. —Toma el radar y se lo pone en la cara.
—Ya, ya… —Andrew le pone ambas manos delante — ¿Pero en serio creen que ellos saben de los Namekianos y las esferas que conceden deseos?
— ¿Qué sabes tú de ése pequeño reino? —Dieciocho resopla algo molesta de perder tiempo. Andrew les explica y negocian que será un punto medio. Lita, Dieciocho y Sailor Mars se quedarían afuera. Mina, Serena, Darien entrarían, y Diecisiete se quedaría haciéndoles guardia. Ami se queda como conductora designada. Convencieron a Andrew con la amenaza de que un escuadrón de Freezer los ataque.
—¡Es un honor Majestades y Alteza! — Un hombre grande, alto y con barba los saluda. —Mi nombre es Ox Satán. — Pone un puño en su pecho y los invita a pasar a su sala principal. Los invitaba a sentarse, a simple vista era un señor muy agradable como lo dijo Andrew. — Disculpen los guardias, pero hay demasiada conmoción por la Guerra… —Su ceño cambia a preocupado. — ¿Algo ha sucedido respecto a eso?
—Mire, quiero explicarle lo más detallado que pueda, ya que esta misión es un secreto. —Andrew explicaba, viendo de reojo a los dos guardias detrás de ellos.
—Oh, sí…—Entiende la situación y va a excusar a sus guardias. —Pasemos a la cocina. Jaja, podemos tomar té y galletas.
—Se los dije… —Andrew les decía en voz baja presumiendo. Pocas veces había tratado con el Rey de la montaña de Fuego, pero era conocido por ser un hombre intimidante, gran guerrero, pero el más amable de todos cuando se trataba de sus amigos. Vivía sólo con su única hija luego de enviudar.
Se sentaban en una mesa larga, sin guardias a su alrededor. Andrew y Serena se disponían a hablar y explicarle la situación sin revelar demasiado. Pegan un salto cuando sienten a alguien abrir abruptamente la puerta de la cocina.
—Oigan —Entraba con una toalla secándose el sudor. —Los invitados de mi papá— Quita la toalla de su cara y parpadea viendo a los invitados inesperados, junto con su padre en la cocina. — ¡Heep! ¡Lo siento!—Se inclina con respeto. — ¡Mi-mi nombre es Milk Ox! Cre-Creí que estarían en el salón de invitados o la oficina, lo siento en verdad. —Se pone roja hasta las orejas. Una rubia muy amable se acerca a ella para que se levante.
—Disculpa. —Serena se acercó a ella. —Levántate, no hay problema. Mi nombre es Serena Reina Consorte de Vegeta-sai, él es el Rey Andrew y el Príncipe Darien. —Se los señala y le ofrecen una reverencia.
—En verdad, lo siento, acabo de venir de entrenar y recibirlos en éste estado. —Está con un conjunto de lycra negro y un top, su escote no sólo está empapado en sudor, sino demasiado expuesto, se tapa con la toalla.
—No se preocupe, se ve muy bien así como está. —Sonríe brillante Andrew para calmarla, se acerca y le da una reverencia, pero la ve a ella fruncirle el ceño algo enojada.
Algo cruza por la mente del Rey Ox, ve al Rey Andrew, y piensa que es un hombre hecho y derecho, de muy buena familia. Su niña ya es una mujer y podría quizá negociar algo. Siempre le ha preocupado la apatía de su hija hacia tener una pareja. Siempre entrenando y luchando, quizá era la falta de su madre… Hmmm… Podría sacar esto a su favor. —Rey Andrew ¿Su hermano Darien ha buscado o está en algún cortejo?—Se giran a verlo muy impactados.
—¡ ¿Qué?!— Salta Darien muy ofendido. Y niega rápido con la cabeza, viendo hacia dónde va la situación.
—Pues… Mi niña es una princesa, y nunca ha estado en ningún cortejo. Podemos negociar, no estoy proponiendo un casamiento a cambio de la esfera, sino un cortejo nada más. Nunca he confiado en nadie para darle permiso de eso con mi hija. —Sonríe y espera.
—¡Papá! ¡¿Cómo se te ocurre?! — Se destapa agitando la toalla que la cubría, muy ofendida. Se daba cuenta y se tapaba roja de la pena. Pero parpadeaba curiosa ¿Dijeron esfera? ¿Será la esfera que está resguardada en el tesoro del castillo? — ¡Yo también tengo voto en éste castillo y—Su padre la atrapa y tapa su boca.
—Mil disculpas, un momentito… —Se va afuera para hablar con su hija, le suelta está especialmente enojada. — Hija… Eh… ¿Estás viendo a alguien o estás enamorada? Si te gustan las mujeres, sabes que no te juzgaría…—Silencio largo. Su hija sólo levanta los hombros con indiferencia.
—No es eso… Es…Haaaa… Siento que no confías que me haga cargo de todo cuando tú ya no estés. — Mira triste sus manos.
— ¿Alguna vez te forcé o insistí en algo así? ¿He traído a pretendientes para que te molesten? ¿O siquiera te he hablado sin cesar que tú no podrías? —Muy sincero hablaba.
—Mmmm… No… —Suspira hacia el techo. —Pero me parece poco delicado de tu parte, hacer las cosas así como así, él es el Príncipe no sólo de Vegeta-sai, sino de la Luna y de la Tierra por herencia… Puede creer que no soy más que una cazafortunas y tú un casamentero. —Lo regaña, ahora que piensa más concienzuda, nunca la ha molestado con nada. Siempre le ha dado lo que ella ha querido, sería una forma de devolverle algo en agradecimiento y demostrarle que esto del matrimonio no es para ella. —Bien iré a cambiarme rápido…
Mientras tanto apenas salieron. El grupo de guerreros hablaban y discutían sobre el plan.
—Anda, sólo sales con ella, de manera formal y la rechazas. Aunque los he visto de lejos a ella y su padre en reuniones formales, son buenas personas. Ella es una reconocida guerrera y el Señor Ox es un rey bondadoso y sabio…—Andrew insiste. —Ya lo has hecho antes, sabes de cortejos.
— ¡Hm! ¡Tú también!— Darien le sisea, no está dispuesto a poner en jaque algo con Dieciocho sin siquiera haber empezado. Da gracias a Dios que haya venido Diecisiete en lugar de su hermana. — No quiero, tengo…—Piensa rápido una excusa. —Luego de todo éste lío, si es que sobrevivimos, miles de obligaciones, tú eres Rey de la Tierra. —Lo presiona con su índice en su pecho. —No solamente soy Príncipe de la Tierra, también de Vegeta-sai, también del Milenio de Plata. Tengo millones de asuntos que poner en orden, y no estoy de ganas de andar jugando con la pobre muchacha. Me parece injusto para ella. —Se gira enojado. —Hazlo tú…
—Sí. No es mala idea… —Mina piensa. — Además estas en prisa para casarte. No parecen mala gente. Tú también puedes ser amable, cortejarla, y si no funciona…
—Agh… Mina, desde que ascendí a Rey, me han atacado con mujeres para cortejar, a diestra y siniestra. Quisiera descansar un tiempo de todo eso. —Suspira hacia arriba.
—Jajaja. —Diecisiete se divierte. —Quizá tengas suerte y mueras sin tener que ir a ninguna cita. Jajaja
—Bueno, siendo justos… Tú tienes más trato con ella, aunque sea de lejos. —Serena, opina. —Además… Seguro aceptaran. Un Rey es mejor partido que un Príncipe. —Le guiña un ojo, y se ríe traviesa. Andrew se resigna, finalmente cede. Rápido vuelven a sus asientos al sentir que el Rey Ox volvía a entrar.
—Lo siento por hacerlos esperar… —Se aclara la garganta. —En Diez minutos baja mi hija, fue a ponerse algo más formal. Ella suele entrenar sin descanso algunos días. —Sonríe hablando de su hija. — Y de la esfera, la tenemos oculta con el tesoro del castillo. Nunca supimos bien qué es o qué hace. La encontré yendo a pescar una vez, creí que era una estrella fugaz, pero la ví caer claramente en el río. Me pareció muy curioso. Cuando un par de científicos del reino del oeste lo escanearon, dijeron que emitía un pulso propio como un ser vivo. Y que es una aleación extraña de minerales, que son imposibles de fusionar con tecnología de la Tierra.
—Sí, son objetos muy especiales, es por eso que estamos con prisa de conseguirlos. —Serena comenta. —El ejército de Freezer también las está buscando. Le pido por favor confíe en nosotros. — Le sonríe brillante.
—Haaaa… Se parece mucho a su madre. —El Rey Ox se lamenta. —La he visto de lejos en algunos eventos o reuniones. Toda la Tierra está en duelo por ella. No quiero ni imaginarme, por el dolor que están pasando ustedes.
—Perdón por la tardanza. —Milk entra cortando el ambiente. Se puso un vestido azul oscuro estilo Cheongsam, sin mangas y su cabello semi-recogido. Saluda cortésmente ahora, y toma aire queriendo relajarse. De pronto ve al Príncipe Darien pararse y acercarse a ella.
—Mil disculpas…—Se inclina muy caballerosamente. —Pero no puedo aceptar el cortejo. —La ve saltar un poco sorprendida quizá se siente rechazada. — No puedo aceptar porque no quiero competir contra mi hermano. —Señala a Andrew que se pone rojo de inmediato. —Él está realmente interesado en conocerla de cerca. —Mira de reojo a Andrew y le hace señas para que se acerque de una vez.
—Señorita… Sólo si usted acepta. — Andrew toma su mano y le deja un beso. Se endereza para verla, y raramente sus miradas se conectan; los dos se ponen rojos brillantes sin entender.
— ¡Jaja! El amor es algo maravilloso. — Mina comenta, dándose cuenta de cuando conectaron sus miradas.
— ¿Qué es eso de afuera?—Milk señala viendo bolas de fuego elevadas en el aire.
—¡Abajo! —Darien grita y todos se agachan sintiendo las explosiones sacudir todo el suelo — ¡Mierda! —Toma el scouter y se lo pone. — ¡¿No pudieron avisarnos?!
— ¡Oh disculpe su alteza! —Mordazmente habla Rei. — ¡Pero acaban de aparecer, creo que es la misma nave que nos quiso emboscar la otra vez!
—Mil disculpas ¡Pero necesitamos la esfera! —Serena se disculpaba y rogaba al Rey Ox.
— ¡Sí rápido! —Los guía hacia el sótano. Serena, el androide y Mina lo acompañan.
—¡Bien para algo así entrenamos, salgamos, así no destruyen el castillo! —Darien y Andrew se alistan. Aunque Andrew queda sorprendido al ver que su hermano se cambia a un traje negro, con corbata. Toma una cápsula y carga un arma de cañón.
Salen corriendo y avisan a los guardias que se mantengan alejados, así ellos pueden encargarse. Al salir las esferas de fuego de Rei flotaban en el aire esperaban el ataque de no una, sino tres naves de Freezer.
— ¡Jaja! ¡Nos volvemos a ver! —Gryll sale muy altanero de la nave.
— ¡Hola Gryll! ¡Tanto tiempo! ¡¿Dónde andabas?! —Muy ameno y alegre Darien lo saludaba. Todos giraban curiosos a verlo. —Ah, es un viejo conocido de mi antiguo trabajo…— les explica y luego se vuelve a girar. — ¡Jajaja! ¡Aún hay agua debajo del puente!
— ¡Como ves las cosas ha cambiado tengo un escuadrón completo a mis órdenes! —Extiende sus brazos y los soldados se despliegan alrededor.
— ¡Qué bien! Necesitaras toda la ayuda del mundo…
Apenas termina de decir eso, abren fuego, Darien no pierde tiempo y se abre camino a Gryll. Se cubre con su saco, pero ¡Carajo! Los disparos duelen un poco más que con la armadura saiyajin. Pero va a terminar con ése maldito a como dé lugar.
—¡Fuego sagrado de Marte!—Rei empieza a lanzar las esferas de fuego, se da cuenta que las naves cuentan con un tipo de escudo. Las sacude, pero no las estalla, no habrá problema, ella no se rinde fácil. Con evitar que disparen hacia la gente inocente le basta.
Lita hace una barrera eléctrica que les impide irse contra la zona de civiles. —¡Centella relampagueante de Júpiter! — Miraba hacia atrás, deben resguardar a la gente. — ¡Dieciocho, evacua a la gente lo más lejos posible!
— ¡De inmediato! —Estaba cubriendo la retaguardia de Rei, sale corriendo a toda velocidad, pega un salto sobre Lita para atravesar su barrera, y vuela a ayudar a los civiles.
Dentro del castillo por fin salían con la esfera. Sentían el temblor del enfrentamiento desde afuera. Serena siente su estamina al máximo, va a ir a ayudar. —Muchas gracias Rey Ox. Ahora ocúltese con su hija, vamos a hacernos cargo del peligro que trajimos a su puerta. — Muy anonadado la miraba. Como sin entender. —¡ Por el poder del prisma Lunar! —Se queda con la boca abierta viendo cómo se transformaba.
—¡Ja! ¡Eso no es nada! —Mina se adelanta y levanta su pluma. — ¡Por el poder del planeta Venus! —Mina se transforma y están listas para actuar.
—No puedo transformarme, pero ya verá mis habilidades. —Diecisiete se ríe, toma la esfera guardándola con él. — ¡Vamos! —Corren afuera para ayudar a sus amigos.
— ¡Beso de Amor de Venus! —La ráfaga de luz y energía llama la atención de todos deteniéndolos, fijándose en la figura que aparece a través del humo y la destrucción.
—¡No les permitiré que sigan dañando a seres inocentes! —Sailor Moon señalaba a los atacantes.
—¡Los secuaces del mal no pueden triunfar sobre la energía del amor! —Mina también da su discurso con los brazos cruzados. Diecisiete las veía sorprendido, y también quiere ser parte de la acción.
—¡Castigaremos a quienes desafíen la justicia y la paz de la Tierra! —Diecisiete presiona sus puños y señala en amenaza.
—Ay por Dios… Mina, Serena… No nos avergüencen… —Sailor Júpiter las ve y escucha desde arriba. Se muere de la vergüenza ajena.
—Creo que es tarde para eso… —Andrew le contesta desde el scouter.
—¡SailorMoon los castigará!
—¡En el nombre de la Luna! —Los tres al unísono… Quedan esperando en el silencio incómodo.
—¡ESE HIJO DE PUTA TIENE LA ESFERA SIGANLO! —Gryll señala a Diecisiete.
—¡Mierda, cúbranlo! —Andrew da la orden. Y comienzan a moverse cubriendo el camino del androide.
— ¡Tiara Lunar! —Serena cubre el flanco derecho de Rei. Corre hasta llegar a Andrew y sanarlo, lo ve con su brazo herido. Eleva su vista, puede ver que Diecisiete va por buen camino, espera que Ami haya llevado la nave un lugar seguro. — ¡Ami! ¡¿Dónde estás?! —Le habla por su comunicador. — ¡El androide Diecisiete va a encontrarte! ¡Tiene la esfera!
— ¡Sí Serena, estoy en el valle sur, encapsulé la nave, ya le envíe mi ubicación! —Ami estaba un poco preocupada, escuchaba las explosiones, escondía su Ki y rogaba que el androide apareciera.
Darien se abría paso implacable contra los secuaces de Gryll, ve a su alrededor, sabe que esto no se va a terminar así como así. Deben eliminarlo de una vez. Él debe matar de una vez a Gryll. Rápido se cubre intercambiando entre ataques de Ki y disparos para salir bien librado. Escanea el Ki de Serena, al encontrarla la ve curando a quien puede y cubriéndose con sus escudos. Se eleva de un salto y trata de encontrar con la vista a Dieciocho. Tiene que concentrarse. Por fin está cerca de Gryll, pero el maldito se ubica detrás de los escudos de la nave. Avanza disparando rápido y tacleando a todo el que se acerque, la adrenalina acelera sus sentidos. Golpea a uno y dispara a tres. El entrenamiento le ha afilado sus sentidos.
— ¡Darien! —Ami se escucha por su scouter. — ¡Darien la nave del centro tiene las tres esferas! —Ami se quedó viendo el radar.
— ¡Entendido! —Respira profundo, debe aprender a calmar ése rasgo saiyajin, y enfocarse en lo principal. Su venganza será para después. Analiza la posición de las naves. Puede que funcione. Activa su scouter. —¡Rei, Lita! ¡Necesito su ayuda!
— ¡De inmediato!— Lita derriba a un enemigo dejándolo inmóvil con una descarga.
— ¡Dame cinco minutos! — Rei y Andrew estaban rodeados de cinco soldados, detrás de ellos estaban los guardias del Rey Ox, ellos hacían lo que podían para que no entraran al castillo. Lo malo para Rei era que con tantos civiles arrinconados, no podía usar sus llamas al máximo, los terrícolas no resistirían.
—¡Hazlo Rei! —Serena se ponía de frente y hacia una pared de contención con su energía purificadora para salvaguardar a los terrícolas que protegían la entrada.
— ¡Fuego de Marte! —Una pared de fuego se abre camino. Apenas nota que fulmina a esos soldados, corre para ejecutar el plan de Darien.
Entre los escombros, se levanta un sobreviviente y toma a Andrew como rehén. — ¡Alto! ¡O Lo mato! —Apunta a su sien.
— ¡Andrew! —Serena grita asustada, pero lo ve muy seguro de poder zafarse, confía en él y en el momento que Andrew iba a hacer su movimiento. Una especie de filo de hacha se incrusta en la frente del delincuente. Cae muerto sin más y el hacha vuelve a su portadora.
— ¡Lo siento! —Dice Milk tomando el arma y volviendo a colocarla en su casco. —A mi padre no le gusta que me ponga en riesgo, fue difícil escaparme. — Sonríe. Y todos se quedan sin palabras ante la mujer con traje ajustado de dos piezas, y un casco rosa. Andrew está obviamente atragantado.
Darien pone en práctica su plan. Corre para atrapar a Mina de la cintura. — ¡Mina libera tu cadena! —Ella asiente, confía en su plan.
— ¡Cadena de Amor de Venus!—Se elevan en lo alto enganchado una de las naves de los extremos. Rei despliega sus esferas de fuego golpeándolas y desestabilizándolas, mientras Lita ataca girando con rayos desde sus dedos, los fulmina y se nota que pierden estabilidad en sus sistemas de navegación. No saben cuánto van a aguantar, lo que sea que hará Darien debe hacerlo ahora. Ahí lo ven, con Sailor Venus desplegando su cadena. Toma firme desde un extremo, dejando a Mina detrás de él, eleva su ki al máximo. De un rugido las flamas del SuperSaiyajin lo rodean y tira con fuerza la nave de un extremo y hace que se choquen entre sí, desplomándose. Por fin sus escudos ceden derribándose. De otro grito Darien hace un esfuerzo más, hundiendo sus pies en el suelo y hace estrellar las naves al suelo. Cae hacia atrás sin fuerzas, tratando de recuperar el aire.
— ¡Impresionante Darien! —Mina se acerca a asistirlo y felicitarlo.
—Cinco…Cinco minutos… —Agitado pide un tiempo fuera, pero siente un Ki tratando de escapar. Da un último esfuerzo y salta hasta donde está…—Gryll…
—Ah…Ah... Yo… Verás… —Quiere distraerlo. Saca un arma y aprovecha de que está debilitado para atacarlo.
—Adiós Gryll. —Le dispara en la frente con su arma a una velocidad impresionante. Y ahora sí cae sin más. —Aaahh… Diez minutos mejor.
— ¡Ahí viene Ami! —Serena señala la nave. Ami bajaba rápido, en su nave estaba Diecisiete y Dieciocho, a quien recogió en el pueblo luego de evacuarlo.
—¡Fulgor acuático de Mercurio!—Ami apagaba las llamas antes de causar un daño colateral más grave.
Luego del recuento de daños, ayudaron a los habitantes a volver a sus casas. Serena se ocupaba de sanar a los guardias heridos. Ami, Lita y Rei estaban con los androides moviendo los escombros y encontrando las esferas en medio del desastre.
A pesar del daño, el Rey Ox estaba agradecido por su ayuda, y de poder colaborar aunque sea un poco en medio de una guerra intergaláctica, que si bien ahora se libraba en el espacio, esto era una muestra de los que el enemigo podría hacer. Renovó su lealtad a Andrew y Serena. Y la felicidad de que su hija será cortejada por un Rey valiente y bondadoso, aunque Andrew se muriera de la pena cuando se lo decía.
Por fin subidos a la nave, sienten algo de alivio al ver a las seis esferas con ellos, aunque de seguro Freezer enviará otro escuadrón. Darien, Lita y Rei estaban en el área médica de la nave.
— ¡Auch! —Lita se envuelve el brazo. —Mala idea aterrizar sobre el brazo.
—Al menos no aterrizaste con la cara. —Rei se ponía una bolsa de hielo en la cara. —Piccolo me ha dicho que el Maestro Karim está trabajando en semillas mágicas…
—Que sanan heridas. Sí, Ten Shin Han me ha comentado de eso. —Darien se une a la conversación, mientras envuelve su mano, quemada de la fricción con la cadena.
—Hagan fila que ha llegado su salvación. —Serena se aparece y se ofrece a ayudar.
—Ah, no hay problema, sólo necesito descansar, mi sanación instintiva comenzará pronto. —Darien se disculpa y sale. Por el pasillo ve pasar a Dieciocho, le da una mirada, ve que está bien, y es lo importante. Ella pasa sin siquiera voltear. Desde aquella mañana ella está especialmente indiferente y fría con él. Darien no entiende porqué, algo le duele en el pecho de pensar que ella está arrepentida y va a rechazarlo. Trata de no pensarlo así, enfocarse en que Dieciocho sólo quiere tomar esto lo más profesionalmente posible.
—Así que te quité la novia. Jajajaja—Andrew lo saca de su pensamiento golpeándolo en el hombro.
— ¡Sshhhtt! ¡Cállate! —Voltea asustado de que Dieciocho haya oído y malinterprete algo. — ¡No me quitaste nada! La princesa Milk estaba interesada en ti por lo que se vió. Yo nunca estuve interesado y punto. —Muy cortante y en voz alta.
—Ya, ya… De acuerdo, no te enojes, era broma. —Andrew se ataja con las manos. Pero lo ve y se le despierta la curiosidad. — ¿Y… en quien estás interesado?
— ¿Ahora?—Se gira para contestarle. —Dormir. —Le cierra la puerta de su cabina en la cara. Se tira en la cama y cierra los ojos, no tiene energías ni para quitarse la ropa. Sólo piensa y ruega, volver a soñar con Dieciocho… Ruega que no lo rechace…
…
Hasta aquí otro capítulo, sí mucha gente morirá, sufrirá y se quedará con nada… Pero, Hey! Las risas no faltaron! XD (Shit, me van a querer hacer la asesinacion) Próximo cap, La Guerra en Vegeta –sai….
