XXlalalulu: Hola! Espero hayan disfrutado los p*nches ch*ngadazos, porque aquí llega el gran final de la Guerra. Y bueno, haced ventosa con el ano, están advertidos… Buscar una caja de pañuelos también…
Advertencia, esto no tiene Lemon, sino SMUT, MUCHO SMUT ¿Por qué? Porque soy una maldita pervertida. XD
No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…
Capítulo 36
Una explosión cegadora traspasa la nave nodriza, los tres saiyajin se alinean y aceleran el vuelo, directo a la destrucción. Raditz empieza a cargar su ataque con ambas manos a su costado. Tarble presta atención y hace lo mismo, usará el Galick Ho de su hermano, Bardock se adelanta en el centro de ellos, listo para darles la señal, carga su ataque de Ki en una mano.
—¡Ahora! —Bardock da la orden, se transforma en SuperSaiyajin. Dispara; Raditz y Tarble lo siguen. Avanzan empujando su poder. Con todas sus fuerzas empujan sin parar. El dolor de sus brazos se empieza a extender a su pecho. La falta de oxígeno al ganar altitud les está dificultando mantenerse. Raditz y Tarble se quedan sin aire, están a los límites de la atmosfera de Vegeta-sai. Su Ki se quema totalmente. Comienzan a descender.
— ¿Qué?— Raditz abre grande la mirada al ubicarse a una altura con niveles normales de oxígeno. — ¡Papá! —Aclara su mirada… Ve a su padre seguir impulsándose.
—El… El General… —Tarble se atora en tanto recupera el aliento.
Sabe que debe empujarse un poco más. Supo que al llegar las naves de ataque primero a Vegeta-sai, no tendrían opción. Los otros planetas aliados pueden disparar los cañones a las naves nodrizas, ya que aún no estaban en su posición óptima. Llegaron aquí primero, es por una razón… Están aquí… Están ansiosos del golpe final. Pero más ansioso está Bardock… Él es suficiente. Él puede salvar su planeta… Es suficiente. Quema su Ki al máximo. De un rugido explota un haz de energía y empuja fuera de la órbita la destrucción de la nave. Cae al vacío.
—"Bardock…—Lo sacude. —Bardock…
—Agh… Gine… —Gimotea. —Acabo de salir del tanque de regeneración.
—Lo sé, pero te vas en unas cuatro horas de nuevo. —Su tono es triste. Eso pone en alerta a Bardock.
— ¿Qué te sucede? —Se endereza molesto, pero preocupado. La ve desviar la mirada. —No leo la mente… —Parpadea al ver que se toca el vientre. — ¿Preñada? —Levanta una ceja, no sintió nada como con Raditz.
—Sí… Hoy ví al Doctor. Es de clase baja. Al menos, por ahora. —Siente que lo ha decepcionado. Le ha fallado como hembra.
—Bueno, te hará compañía cuando te quedes sola. —Le da una sonrisa ladina, ella se relaja y se tira sobre él. Puede sentir tan clara sus respiraciones que parecen una sola."
Nappa recorre la zona donde sucedió la explosión, aún muy debilitado puede sentirlo. La técnica de tomar el Ki de otros seres le ha valido la pena.
—Ahí estás… —Quita unos escombros de arriba de Paragus.
—Haaaa… Mueran malditos, todos. —Presiona sus dientes, está cubierto de sangre.
—Qué lástima… Decidiste mal… —Corta su cabeza sin más. Cree que bastante ha pagado, y es mejor a arriesgarse a que salga vivo. El viejo era astuto después de todo.
Ven al general caer sin su transformación. Raditz está por acelerar a atraparlo. Pero ven a Nappa destruir con sus puños los pocos pedazos de fuselaje que logran caer y atrapa al General, se asusta al no sentir su Ki.
—¡General! — Nappa está oficialmente asustado. Chequea sus signos vitales. Absorbió bastante Ki hasta ahora. Pasa un poco al General. Se acerca con la cara hasta su boca y su nariz para sentir si respira, toma su pulso con las manos en su cuello.
—…Nappa…Si me diste respiración boca a boca…Te mato. — Apenas notó cómo el Comandante se había acercado a él, se sintió incómodo y fuera de lugar.
— ¡Ja! ¡General! ¡Está vivo, está vivo! —Con una sonrisa brillante lo tomaba de los hombros y lo abrazaba. Los demás llegaban. Raditz se abalanzaba también.
—¡Papá! —Se unía a Nappa y lo estrujaban entre los dos.
—Auxilio…—Bardock rogaba a cualquiera que estuviera cerca.
—Jajaja… —Tarble se burlaba. —Tanto tiempo viviendo con una pareja terrícola, se te pegan sus costumbres.
—Bajar la guardia es una de ellas. —Zarbon les dispara. Gure lo hace huir con un disparo de cañón.
Gure se acerca a ellos. — ¿Están bien? —Revisa a Tarble y él le hace gesto molesto.
—Sí, sí… Un par de cabos sueltos. —Bardock se endereza. —Nappa, pásame un poco más de Ki.
—Pero General… —Presiona sus puños.
—Anda, una cacería como en los viejos tiempos… —Le frunce el ceño al verlo dudar. Resopla un poco riendo. —No me hagas decirte que es una orden.
—Perfecto. —Tarble se pone el scouter y se alista. A pesar del dolor, el sudor y el daño en su armadura, está listo hasta el final. —Dodoria es mío. —Sonríe de lado al notarlo en la zona. Pero primero de un salto se eleva a lo alto en una zona de acción. —¡Escuchen! —Llama la atención de sus propios soldados y los enemigos. Señala al cielo. —¡Su nave nodriza ha sido destruida! ¡Esa nave iba a hacerlos estallar! —Se golpea al pecho en la zona donde sabe que tienen las bombas. —¡La oferta del General Bardock sigue en pie! —En unos momentos varios dudan y entregan las armas y otros apuntan hacia él. Ahora es el blanco principal. Vuela esquivando a gran velocidad. Aprieta sus puños a los costados, va a encontrarlo. —No hubiera sido divertido si era tan fácil. —Muy sarcástico piensa en voz alta.
Gure está a pie disparando a quienes persiguen a su esposo, su puntería es implacable. Chelye la ayuda desde el aire y varios soldados saiyajin hacen de escudo. Ahí está, Tarble siente la emoción de la adrenalina, el cobarde está apunto de escapar.
— ¿Ibas a algún lado?—Tarble acaba de pasarlo de largo, dejándolo congelado, está a un metro de Dodoria. Encapsula de nuevo sus armas, se gira y camina hacia él.
—Jaja… Tú… ¿Tú crees que esto durará? —Dodoria está preso del miedo. —El Gran Freezer tiene lo poderes de un Dios. Va a ganar. —Se pone firme y listo para atacar.
—Eso… No está dicho. —Tarble acelera con su puño, lo distrae, a unos centímetros se desvía. Lo atrapa del brazo, eleva su Ki y lo rompe. Una sonrisa ladina se dibuja en su cara, al verlo agitar el otro brazo para atacarlo. Pero puede ver claramente sus movimientos. Tarble se ha vuelto más rápido. Lo suelta, apoya su mano y le da una patada alejándolo. Cuando lo ve apunto de huir. —¡Galick Ho! —Dodoria es tragado por su poder. Tarble desvía el Galick Ho hacia arriba para que no impacte a ningún otro. Cae de rodillas, feliz por haber eliminado a ésa rata asquerosa de su pasado.
— ¡Tarble! —Gure llega elevada con un par de propulsores, se acerca. Lo abraza y lo revisa. Fueron dos ataques muy grandes y seguidos. En cambio de molestarse se aferra a ella.
—¡Ah Gure! ¡Después de esto te voy a coger hasta quedar seco! ¡Jajajaja! —Muy feliz ya hacía planes para luego de la batalla.
—¡Eres un asqueroso! ¡Suéltame, suéltame! —Fúrica lo golpea inútilmente para que la suelte. — ¡Alguien pudo oírte!
—Jaja… —Suspira fuerte. —Todos están ocupados todavía. —Carga otra ronda en sus armas. Pasa su mano a Gure. —Vamos. —Sonríe brillante a su esposa y la ve totalmente roja.
— ¿Tú no tienes una bomba Zarbon? —Bardock lo busca entre las laderas. —Jajaja, mira, Freezer tiene una mascota favorita…
— ¡Jajajaja! ¡¿Envidia Bardock?! —Se eleva sobre él. — Todo ése poder te ha malgastado. Debió ser más precavido… General. —Presiona sus puños y se transforma, agrandando su cuerpo y tomando un aspecto de lagarto.
—Agh… —Bardock levanta una ceja con asco. —Con razón te escondías…
—¡Cállate sabandija! —Intenta acertar un puño, pero el Saiyajin sólo lo esquiva sin más. Eso enfurece a Zarbon, sabe que se burla de él, se elevan en el aire levantando el polvo, por fin lo ve moverse para esquivar sus patadas. Un haz de luz y la información en su scouter lo hacen detenerse. —Dodoria… — Mira hacia donde está el haz de luz.
—No lo extrañes mucho. — Levanta su guardia y con el puño frente a él estira su mano y lo invita.
—Jajaja, Freezer nos revivirá ¡He visto sus nuevos poderes! ¡El reescribirá el universo!
—Eres un ingenuo, Freezer nunca se tomará esas molestias. Estás tan lleno de ti mismo, es por eso que no has entrenado, por lo tanto no has mejorado en nada. Al igual que tu jefe, que sus poderes son robados. — Eleva su Ki haciendo que las rocas tiemblen bajo sus pies.
—¡Mono asqueroso presumido! — Ni siquiera vió de donde vino su ataque, ya lo tenía a su lado. —I-I-Imposible…—Con la voz trabada de agonía. —Habías gastado…Todo. —Escupe sangre. Bardock está junto a él, levanta una ceja para verlo.
—Adiós. — Con su brazo recto y su mano extendida lo corta en diagonal desde el torso. Mira hacia arriba. Toma aire, aún falta limpiar el lugar. Acomoda un poco su armadura rota y de un salto sale a ayudar.
…
—¡No! — Serena los ve luchar hasta el límite de sus fuerzas. —Señor Whis, déjeme ayudarlos, no aguantaran una ronda más.
—Oh, lo siento… —Whis le explica. —La barrera es resistente, si llego a hacer algún daño, de seguro Freezer usará las Súper esferas…
Las Sailors parpadean, Whis acaba de admitir que los está ayudando indirectamente, entonces, lo único que les queda es vencerlo. Se giran a verlos.
Vegeta, ya no puede transformarse en SuperSaiyajin Blue. Le ha costado más de lo que quisiera, al igual que Broly con su fase en Legendario. Kakarotto aún sigue con agilidad esquivando en fase dos. Freezer sabe que ya no puede mantenerse en su forma dorada. Debe intentar salir de la pecera donde lo contiene ése ángel metiche, de saberlo, nunca se hubiera metido a voluntad. Broly lo persigue mientras esquiva los ataques desde tierra de Vegeta y Kakarotto. Antes de llegar al límite de la barrera…
—Un año… —Desaparece. Broly choca duramente contra la barrera y se desploma.
Al volver estrella el cráneo de Kakarotto contra la barrera. — ¡Un año! —Luego atrapa a Vegeta y lo estrella intentando dejarlo inconsciente.
—Agh, maldito. — Vegeta escupe sangre dolorosamente. El Ki de Freezer está por la mitad, pero el de ellos se ha gastado sin descanso. Esos anillos…
— ¡Jajajaja! ¡Sí que eres cabeza dura! —Lo levanta y lo golpea sin parar.
—¡Vegeta! ¡No te rindas, no te rindas, Vegeta! —Serena está desesperada, percibe su Ki dar saltos erráticos. Sabe que la escucha, con el único ojo que puede usar la mira y hace una mueca. Serena siente que puede ser el final. —¡NO! —Golpea desesperada la barrera, pero es inútil. Se siente de nuevo en ése momento donde creyó verlo muerto.
— ¡Serena espera! —Mina intenta detenerla, la ve formar un escudo en su mano y para sorpresa de todos rompe la barrera del ángel, acelera e ingresa en el asteroide.
—Excelente. —Freezer afila su mirada y va a atacar directamente a la selenita.
—¡NO SERENA, NO!—Los gritos de Darien le duelen en su garganta, está desesperado.
Serena se ataja con sus antebrazos armando un escudo más amplio, pero algo ha detenido el ataque de Freezer… Alguien… Mira hacia adelante… ¡No, no puede ser!
—Da… ¿Darien? —Sailor Moon lo ve atravesado por las garras afiladas de Freezer.
—Jmjmjm… Pero si no es la cosa más romántica y repulsiva que he visto. —Freezer retuerce sus garras extendidas dentro de él.
—Cough…Ah… —Darien tose dolorosamente, mientras su sangre corre sin parar. — ¿Por qué? —Suspira en sus últimos momentos. Freezer no entiende. — ¿Por qué me elegiste a mí para sobornar?
— ¿Eh? —Levanta una ceja curioso. —Aaahh. Eras el más dividido entre el bien y el mal.
—Je… —Escupe sangre. —Mentiroso… —Comienza a elevar su Ki sin parar. Atrapa la mano que lo atraviesa. —Mi Ki está intacto… —Envuelve sus manos para que no se aleje. Lo ha atravesado con la mano que tienen los anillos. Freezer se da cuenta e intenta zafarse. Pero Darien sana la carne alrededor, dejándolo totalmente trabado.
—Un año. —No funciona. —¡Un año! — Agranda la mirada…Imposible. —¡UN AÑO! —No puede zafarse, con temor ve como el híbrido eleva unas flamas doradas a su alrededor.
— ¿A qué le temes Freezer? —Darien presiona su mandíbula, lo ve directo a los ojos. —¡¿A qué le temes Freezer?! —De un rugido al cielo quema su Ki entre sus manos y destruye los anillos en manos de Freezer. El poder de los anillos rotos destella hacia arriba.
—No, no…— Con frustración mira sus manos heridas. —Imposible… —Freezer presiona sus manos envueltas en su sangre…En su propia sangre. Mira a las Súper esferas.
Serena corre hacia Darien. Lo toma en su regazo y comienza a liberar su aura sanadora. —¡No funciona! ¡Darien quédate conmigo! —Inútilmente trata de parar la hemorragia en su pecho. Empiezan a caer lágrimas sin control por su rostro. — ¡Curación Lunar! —Sigue sin funcionar. — ¡¿Qué sucede?! ¡CURACION LUNAR!
—Está bien. —Darien pasa una mano por su mejilla, queriendo limpiar sus lágrimas, pero le deja una marca de sangre. —Ya, no llores, no…Agh—Se retuerce un poco del dolor ardiente en su cuerpo. —No arreglará nada…
— ¡No Darien! Por favor no hables así. —Siente que está despidiéndose.
—Pagué mi deuda… Por el daño. — Envolvía sus manos a una mano de ella. —En otro universo, Freezer me mostró en un anillo… Lo ví, estábamos juntos…—Ella abre los ojos en sorpresa. —P-P-Pero, aquí me has enseñado otro tipo de amor… Gracias…
—No Darien… ¡Curación lunar! ¡Curación lunar! —Inútilmente eleva su poder de sanación. El último aliento de Darien…
—"Darien…Hijo… —La débil voz de la Reina de la Tierra llama a su hijo que se ha quedado haciéndole compañía en sus últimos momentos. Acaricia su cabellera negra.
—Ma…Mamá… —Se frota los ojos tratando de despabilarse. —Tranquila ¿Necesitas algo? —Cuando quiere enderezarse la siente aferrarse a la manga de su camisa.
—Gracias… —Susurra apenas audible. —Desde que apareciste, me has dado fuerzas y fe en el futuro. Apareciste en el peor momento y me ayudaste. —Corren lágrimas por su rostro.
—Mamá… No por favor. —Darien llora, son los últimos momentos de su madre.
—Ten… Es mi regalo para ti. —Una rosa roja que parece brillar. —Cuídala.
Darien la toma la aprieta en sus manos, haciendo que las espinas se claven en su palma, se abraza a la mano de su madre y ahoga el llanto a su lado hasta quedarse dormido, se aferra al último calor de su madre.
—Darien…Darien—Andrew lo sacude para despertarlo. —Darien, despierta, debemos alistar a mamá. —Lo ve despertar algo desorientado. Él también limpia sus lágrimas.
—Andrew… —Mira hacia los lados, mira su mano, la rosa no está. Pero no presta atención a ese detalle y abraza a su hermano para tomar fuerzas ante éste dolor."
Vegeta se endereza dolorosamente y siente ése Ki extraño esfumarse como si nada. Ve a Freezer arrodillado procesando su frustración. Darien habrá analizado sus movimientos, sabía que era la mejor manera de tenerlo lo suficientemente cerca para quitarle la ventaja de los anillos. Debe admitir, dolorosamente, que el híbrido les cobró ventaja estratégica. — ¿A qué le temes Freezer? —Muy irónico Vegeta le pregunta.
Serena se recuesta sobre el cuerpo de Darien, su traje blanco de Sailor está bañado en sangre… Una luz destella frente a ella. Se endereza, ve que está saliendo del pecho de Darien…Forma una rosa roja la toma en sus manos, los pétalos caen dejando ver la semilla estelar de la Tierra. Toma aire junto con los demás viendo su destello. Serena tiene los ojos brillantes en lágrimas, no quiere parpadear para evitar que caigan. Ve a sus amigas llorando por su amigo perdido, su hermano... Algo en el pecho de ella brilla, alcanza su mano dentro de su traje, la medalla de la Reina Serenity. El Cetro Lunar, su madre escondió con Bra el Cetro Lunar. Sabía que no podía ganar aun así…—Tú no entiendes Darien. —Muy seria y decidida toma aire. —No puedo dejarte morir, porque también quiero verte feliz. —Eleva el Cetro Lunar. —¡YO AUN PUEDO SALVARTE! — Grita hacia arriba, invoca todo su poder en el cetro, las ráfagas de energía hace temblar toda la superficie.
— ¿Podría ser? —Whis mira hacia atrás, las demás Sailors se giran con él. Unas ráfagas de luz entran a la barrera y giran sobre Serena. La ven con la luna creciente brillando claramente en su frente. Su ropa cambia a su vestido ceremonial del Milenio de Plata.
Vegeta no lo cree… Ésas luces… Ése poder… —El Cristal de Plata… — Se queda sin aliento viendo el poder del cristal en manos de su esposa. Su cabello dorado parece brillar… Queda atónito al verla invocar un poder con el cristal.
—¡Por el poder del Cristal Lunar! —Grita al cielo con el cetro y el cristal de plata en lo alto. Con su otra mano atraviesa el pecho de Darien con la semilla estelar. De a poco lo ve abrir los ojos. Deja la semilla dentro de él. Desvanece su poder.
— ¡Serena! —Darien despierta la abraza fuerte. —No debiste, no debiste…
—Jaja… No sé qué tan buen esposo serás en ése universo, pero en éste, eres un hermano ingrato. — Se suelta de su abrazo y agotada le sonríe.
—Ja… Gracias… Her-ma-ni-ta. —La empuja de manera juguetona, por fin se lo dijo sin sentirse con un peso sobre él.
—El Cristal de Plata… —Freezer ve de primera mano un poder que puede volverlo inmortal… Y será de él. —Tienes razón Príncipe Vegeta… —Ve hacia la abertura de la barrera. —Un Dios, No sangra. —Acelera hacia las súper esferas flotando en el vacío del espacio.
—¡Señor Whis! —Lita le advierte señalando hacia donde salió Freezer.
—Lo siento. —Afila su mirada hacia ése ser escurridizo y oportunista. —No puedo intervenir… —Presiona su puño duramente, por primera vez en miles de años…
—¡LAS ED IHA SOID ED SOL SENOGRAD! ¡ON SAES OLAM Y ELPMUC IM OESED! ¡CHONMAGUE! —Freezer invoca al Dios de los Dragones.
Todo tiembla a su alrededor. Vegeta se acerca hasta Serena. Miran como el Dios de los dragones aparece frente a ellos.
— ¡¿Qué idioma es ése?! —Rei consulta entre todo el estruendo.
—Es el idioma de los Dioses. Ha despertado al Dios de los Dragones. —Whis les informa.
Serena estruja la mano de Vegeta. Apoya su frente sobre su brazo.
— ¡Mina! —Kakarotto se acerca con Broly.
— ¡Kakarotto!—Lo revisa está muy herido. Se abraza a él. —Amor… —Miran hacia arriba, las esferas chocan entre sí y se dispersan.
—Mierda… —Broly rechista hacia un lado. —Chelye… —Mira su mano, algo estruja su pecho mientras ve una nebulosa negra a lo lejos desintegrando todo.
—Déjenme curarlos. —Serena volvía a transformarse en Sailor invocaba el cristal fuera de su pecho.
—No mujer. —Vegeta la detenía tomándole un brazo, haciéndola desarmar su posición. —Ya has hecho mucho. —Siente su Ki algo más debilitado. —Somos Guerreros, sanamos rápido. —Se lo dice seguro viéndola de frente.
—Cierto Serena, ellos son Guerreros. —Mina se gira a su esposo. Toca su mejilla y se aleja de él, posicionándose con sus amigas. —Sé que no se rendirán… Nosotras tampoco.
—Mina… Mina ¿Qué dices? —Kakarotto trata de alcanzarla pero ella da un paso atrás.
—Cuando tú digas Serena. —Lita se para firme, entiende la orden de Mina.
Vegeta parpadea y comprende. —No Serena… —Da un paso hacia ella.
—Es lo que tú eres… Ahora déjame mostrarte lo que yo soy. —Serena sonríe brillante a su esposo. Saca la llave que le dio Setsuna. Gira la parte de arriba. Una esfera las envuelve junto con Darien.
—¡No Serena! —Se acerca violentamente, apoya sus manos pero es como una barrera que no lo deja pasar. Empieza a golpearla queriendo romperla. —¡No Serena, no lo hagas! ¡Serena, Serena! ¡Eres una hipócrita! ¡Me estas abandonando! ¡A mí, a tus hijos! ¡¿ME ESCUCHAS?! —Ruge con furia. Golpea inútilmente. Sus puños vuelven a sangrar—¡ESTAS ABANDONADO A TU FAMILIA! ¡Eres una maldita hipócrita! ¡Nunca te lo voy a perdonar! ¡SERENA!
—¡Dios Chronos muéstranos el camino! —Serena eleva la llave, un portal se abre. — ¡Setsuna ahora! —Da la orden y se dirigen al Milenio de Plata para despertar el Cosmos.
—Mina… —Las lágrimas corren por el rostro de Kakarotto. Se las limpia con asco. Y se gira al ver a Freezer detrás de ellos. Ha fallado, ha fallado en proteger a su pareja, su esposa. Salta hasta llegar frente a Freezer queriendo transformarse, pero sólo puede elevar su Ki. Intenta golpearlo frenéticamente, tira patadas hacia él con todo lo que le queda.
—Ah, ya no puedes ni transformarte. —Freezer ríe triunfal, por fin con los poderes del Supremo podrá reescribir el universo desde cero y lo tendrá todo.
— ¡Hm!—Kakarotto resopla fúrico, se aleja y extiende las manos al cielo. Es una técnica que vió practicar a Raditz y Nappa, en Yardrat nunca pudo hacerlo con éxito, pero hoy…
—Jajaja… ¿Qué crees que haces? —Se acerca al Saiyajin, no comprende lo que hace con las manos hacia arriba. Lo apunta hacia una pierna y dispara. — ¿Un último aliento? —Lo ve esforzarse por volver a enderezar su pierna. — ¡Ja! Voy a matarte de a poco asqueros—Un ataque en su nuca lo distrae. —Aaahh… Vegeta, Vegeta… ¿No entienden? Han perdido.
Vegeta se endereza luego del ataque que tiró con todas sus fuerzas. —Sé a qué le temes Freezer. —Se endereza. Su cuerpo duele. Presiona su puño frente a él. —Temes morir. —Lo ve saltar un poco ante eso, sabe que acaba de leerle la mente. —Yo también… Pero no temo en dar mi vida por las personas que quiero ¡Ah! —El puño de Freezer resquebraja su armadura en el abdomen. Luego una patada lo estrella en el suelo y lo sostiene hundiéndolo.
—Pero qué bueno saber todo eso ¿Ves? Al final no somos tan distintos… Solo que yo ¡No temo ir hasta las últimas consecuencias! —Lo golpea de nuevo haciendo salpicar su sangre en el aire. —Jajaja ¡Defiéndete Vegeta! ¡Jajaja! ¡Defiéndete esto es muy aburrido! ¡Jajaja! —Da carcajadas burlonas, aunque no entiende porque no se defiende. Solo se deja golpear.
—Mis huesos se quiebran… —Vegeta musita adolorido. —Mi carne se rompe, y mis células perecerán… Tengo un cuerpo mortal… —Recuerda cuando levantó la espada de Piedra de Etlio, el padre de Serena. —Pero mi espíritu…¡MI ESPIRITÚ GUERRERO ES INMORTAL! —Estalla en flamas azules. Responde los ataques de manera fulminante. Sin descanso arrincona a Freezer. Su Ki ha superado la fase azul. Ruge estrellándolo contra los escombros. —Y tenías razón…—Detiene su puño a milímetros luego de dejarlo inmovilizado en el aire. — Yo no soy el Guerrero que va a eliminarte. —Baja el puño, su transformación Blue desaparece, cae sin fuerzas; dejándolo ver la Genkidama que armó Kakarotto. Broly está como Legendario pasándole el poco Ki que le queda a la esfera para ayudarlo y hacerla aún más poderosa.
—¡MUÉRETE DE UNA VEZ HIJO DE PUTA! —Kakarotto ruge y tira la esfera de espíritu sobre él. Freezer intenta escapar pero es tragado por la energía imparable.
—¡Vegeta! —Broly acelera para alejarlo del impacto. Al atraparlo se transforma de nuevo en Legendario lo cubre a él y Kakarotto de la onda expansiva.
—Ah… Por fin…Maldito. —Resopla Vegeta tirado en el suelo junto con Broly y Kakarotto. Jadeaban tratando de respirar.
—Vaya… El Dios de Todo dice que fue divertido. —Whis les comenta muy divertido espiando en su báculo. Luego la risa apagada de Freezer les llama la atención.
—Jajajaaa…Han perdido… — Freezer con la mirada abierta, derrotado en el suelo, les habla presionando sus dientes de forma dolorosa. Su cuerpo está destruido. — Ganaron la Guerra… Pero ellas morirán…Lo han perdido todo…Jajajaaa…—Su cuerpo se hace cenizas desapareciendo totalmente.
Kakarotto rechista en lo bajo, presiona su puño ensangrentado. Toma a Vegeta del hombro. —No hay tiempo. —Vegeta toma el hombro de Broly y desaparecen.
—Sí… —Whis mira de frente a la fuerza del Caos comenzando a tragar al Universo 7. Gira su Báculo y se dirige rápido con el Supremo Sacerdote.
En Vegeta-sai Tarble, Bardock y Nappa estaban espalda con espalda, arrasando con lo último de las Fuerzas de Freezer. Luego de recibir el comunicado de que la mayoría de los soldados enemigos, en planetas aliados, dejaron las armas al no recibir ninguna orden de Alto Mando a atacar. Suponen que Freezer pudo haber sido neutralizado o se enfrentaba con los tres Saiyajines, que entrenaron arduamente para derrotarlo.
— ¡A un lado! —Raditz se une a ellos y con su escudo de Ki, los ayuda a tomarse tiempo para recargar municiones a Tarble, y a apuntar mejor sus ataques de Ki a los demás.
—¡Abajo! —Nappa tira tres cuchillas en distintas direcciones y derriba un par de naves.
—¡Tarble! — Bardock lo agacha protegiéndolo, toma una de sus armas de plasma y lo ayuda a avanzar. La puntería de Bardock es frenética. Pero más lo es la de la hembra que sale disparada desde su nave con cañones de alta repetición, gira sin descanso con los propulsores que le permiten vuelo. Los Saiyajines se protegen debajo de la lluvia de disparos que Gure está propinando para terminar de una vez. Su scouter avanzado le permite apuntar con precisión y teledirigir los disparos para evitar daños colaterales.
El humo y el polvo se dispersan… El silencio y las miradas de todos alrededor sólo les confirman que por fin han ganado. El grito estruendoso de alivio de los demás soldados, los hace tomar aire y caer rendidos al suelo. Bardock ríe con las costillas rotas y el brazo envuelto mirando al cielo aliviado. La euforia de lo que tanto esperaba, al fin estaba aquí. Sólo quiere llamar a Lita o correr a ver a su niña en el refugio.
—Ah… Mierda… —Raditz renguea y se va a sentar junto a Nappa y tratar de ver si consigue algo de agua. El aire frío se hace sentir, pero su cuerpo arde del cansancio y dolor. —Gracias… —Menciona al Namekiano que está tirado detrás intentando recuperar el aire.
—Ja… De nada… Cavernícola. —Medio en burla Piccolo acepta su agradecimiento. Lo siente reírse con él.
—Hm… Tengo una muela menos. — Nappa revisa su boca y escupe sangre al suelo. Ve a su lado a Raditz y se ríen. Tratando de descansar. Algo lo hace saltar. Su scouter… Es Ami. — ¡Ja! Mujer, me leíste el pensamiento. —Silencio… — ¿Ami? Déjame verte, ponlo en videollamada. —Le extraña sentirla respirar pero sin hablar. —Ami ¿Qué sucede? —Su voz se traba, algo pudo salir mal.
—Nappa… —A Ami se le quiebra la voz. —Yo… Te-Te amo y…No quiero irme sin decírtelo. —Las lágrimas de Ami corren sin parar, solloza tratando de no gritar por el dolor en su pecho.
— ¡Ami dime dónde estás! —Grita como una orden, Nappa se levanta y crispa de los nervios a Raditz. — ¡¿Qué sucedió?! ¡¿Qué te sucede?! —Frustrado, le duele escucharla sufrir. Por su parte Raditz intenta contactarse con Rei, algo en su pecho le advierte, algo malo va a suceder.
—Nada, amor, te amo. Nunca lo olvides. Fuiste buen esposo y un excelente padre. — Llora sin consuelo. —Nunca creí que alguien como tú iba a cambiar mi vida. Adiós…
—¡Ami! ¡Ami no me cuelgues! — Desesperado intenta llamarla de nuevo. —No, no…No, no, no… — Presiona su mandíbula resopla frustrado.
—Nappa ¿Qué sucede? —Bardock se acerca preocupado.
—¡No puedo llamar a Rei! —Raditz está desesperado discando en su scouter. —"Rei por favor…Rei Por favor." — Reza en su mente.
La euforia de Bardock se estrella al ver que tampoco puede comunicarse con Lita.
—Se despidió…Ami llamó para despedirse. —Nappa siente un nudo en el pecho. Les explica a los demás y comprenden todo.
—¡Papá! — Kakarotto por fin aparece con Broly y Vegeta. Su padre se acerca rápidamente lo toma de la pechera de lo que queda de su armadura.
— ¿Qué sucede? ¡Explícame! — Sisea con los dientes apretados.
—Freezer ha muerto… Pero ha despertado al Caos. — Vegeta explica.
—¡Tu maldito! —Bardock suelta a su hijo y se va contra Vegeta, lo sacude sabiendo que Vegeta tiene el brazo dislocado. Lo ve quejarse y escupir sangre, pero poco le importa.
—Papá, por favor. —Kakarotto detiene a Bardock y lo ve tirar a Vegeta al suelo.
—Agh, cough, cough… Debemos… Ir al Milenio de Plata. — Vegeta se queja adolorido, siente de nuevo algo de sangre escurrir por su boca, Broly lo ayuda a levantarse. Ven que la lucha contra Freezer les cobró más de lo que pudieron imaginar.
Bardock resopla su cólera hacia un lado, el Ki de su hijo y Vegeta está por los suelos. Al final sí lucharon hasta las últimas consecuencias. —Rápido. —Bardock toma el hombro de Kakarotto, los demás los siguen. Van al Milenio de Plata.
—¡Broly! —Chelye corre hacia él. — ¡Broly! —Ve a su esposo acelerar hacia ella.
—Haaaa… Chelye… —Se abraza a ella y la levanta. Los latidos de su corazón y el calor de su abrazo es todo lo que necesita para darse cuenta que ha valido la pena. —Cariño… —Sonríe brillante. Cae de rodillas agotado.
—Necesitas un tanque… —Se hunde en su pecho, y revisa un poco sus heridas. —Estás agotado, has perdido mucha sangre, vamos… —Le hace una mueca. Y se va con él rengueando también.
—Aaahh… Chelye… Estuviste luchando, cabeza dura. —La empuja algo molesto.
—Ya te he dicho, soy enfermera de Guerra… DE GUE-RRAAAA. —Dan un par de carcajadas relajadas.
—Sólo desinfectemos mis heridas… —Broly mira al cielo. —Quiero estar consciente para saber si la Princesa de la Luna volverá…
…
Ami se desplomaba luego de la llamada a Nappa. Rei corría a consolarla, miraba su comunicador… La llamada de Raditz. Lo prendía fuego sin más, no cree ser lo suficientemente fuerte si sólo escucha su voz.
—Ya lo saben… —Lita menciona al ver la llamada de Bardock, rompe el comunicador. —Hay que apurarse. — Se reúnen las cinco alrededor de la copa Lunar en el centro, para comenzar el ritual.
—Oigan… Chicas… —Serena las mira con el rostro cubierto de lágrimas. — Fue divertido ¿Verdad? —Se miran entre sí y se ríen con nostalgia. Miran a su alrededor por última vez a su hogar. —Nos vemos del otro lado. —Sonríe brillante.
Dieciocho no sabe qué está pasando, pero la conmoción la puso en alerta, más al ver que la barrera de las Sailors exteriores desaparecía. Trataba de caminar cerca del santuario y algo la tiraba hacia un lado. —¡Qué mier— Darien le tapa la boca para que no grite.
—Sshhh… —La presiona contra su pecho. Huele su cabello por última vez. —Voy a morir. —La siente helarse ante su declaración, la mira a sus ojos azules, totalmente impactada. —Pero…Está bien. Cometí mil errores. Desaproveché mi segunda oportunidad de vivir. —Suspira fuerte y le destapa la boca. —Pero ésta tercera oportunidad haré que valga la pena. Daré todo porque tú tengas una segunda oportunidad. Aunque yo no esté en éste mundo.
—Ah… Da… Darien…Yo. —No sabe qué decir, cómo reaccionar ante todo esto.
—Mi nombre en tu boca suena glorioso. —Se acerca y le deja un beso. Se aleja. —Dieciocho… —Suspira poseído por el sabor de su boca. Le da una última reverencia y se va.
En el Milenio de Plata, los guerreros llegaban frente a Michiru, Haruka y Hotaru. Estaban frente a lo que sería el santuario en la cúpula del Palacio.
—Hm… ¿Van a detenernos? —Bardock muy decidido a enfrentarlas.
— ¡¿Es usted idiota?! —Hotaru se enfurece levantándose de donde estaba sentada. — ¡¿No ve que gastamos todas nuestras fuerzas protegiendo lo único que puede salvar el universo?!—Golpea su Hoz contra el suelo.
Dentro del santuario estaban todos listos, luego de llegar Darien. Serena alzaba la copa Lunar en sus manos. Las chicas y Darien se posicionaban en el círculo que tenía el símbolo de cada uno de sus planetas. La magia de la copa de desplegaba y hacían brillar los símbolos en sus frentes. Las semillas estelares salían de sus pechos, eran atraídas hasta dentro de la copa. Serena la dejaba en el centro, tomaba el cetro Lunar. Lista para dirigir la fuerza del Cosmos. La fuerza eleva a Serena en lo más alto a kilómetros de la atmosfera de la Luna. Una plataforma de Cristal la sostiene y su vestido bordado en oro vuelve a ella. Ve al Caos siendo atraído por el Cosmos toma firme el Cetro Lunar con el Cristal de plata. La luna creciente brilla, mientras explota contra la energía del Caos.
En unos instantes quienes estaban afuera veían un resplandor imparable despegar al cielo. La fuerza del Cosmos ha sido despertada luego de miles de años.
—No hay vuelta atrás. — Haruka menciona, con lágrimas en los ojos por sus amigas.
—Eso que ven ahí es el máximo poder. El Cosmos atraerá a la fuerza del Caos y lucharan entre sí para destruirse. —Michiru les explica a los guerreros saiyajin que miran presos del pánico por el destino de sus esposas.
—Pasen… —Hotaru los invita. —Creo que los están esperando. —Siente una presencia que pide por ellos.
— ¡Rápido! —Kakarotto acelera. Siente sus latidos estruendosos. Quiere ver a Mina.
Al entrar veían a las Sailors y a Darien elevados en lo más alto, desplegando energía hacia el centro y en el medio de ésa ráfaga de energía estaba Serena. Sólo percibían sus Ki's, ya que la altura no los dejaba verlas.
—Ella siempre fue cabeza dura… —Una voz desconocida pone en alerta a los saiyajin.
Vegeta se atraganta, limpia la sangre que corre en su ojo inflamado, y hace un esfuerzo por abrirlo. —Co-Comandante… ¿Etlio? —El hombre se gira ondeando su cabello rubio con mechones de colores, con una sonrisa brillante asiente a Vegeta.
—Majestad… —Nappa intenta asistir a Vegeta, pasa algo del Ki recolectado para que mínimamente pueda estar de pie. Le gruñe en desaprobación, pero lo hace de todas formas.
—Sí. Vas a necesitar estar de pie para lo que sigue. —Le aclara Etlio, riendo un poco por su actitud tan orgullosa.
—Se-Señor… ¿Va a ayudarnos?—Kakarotto se adelanta.
—Deben estar dispuestos a absorber el daño por ellas. —Muy serio los mira a los ojos. —Deben ir cada uno debajo del símbolo y desplegar su fortaleza.
— ¿Cuánto Ki nos queda? — Nappa empieza a escanearlos para saber si alguien necesita un poco de asistencia.
—Jeje… Es otro tipo de fortaleza el que alimenta al Cosmos… Es la fuerza del Orden. No es tan sencillo como el bien y el mal ¿Su espíritu es suficiente? —Los ve dudar, en especial a Vegeta.
—Sí, lo es. —Bardock no perdía tiempo. Iba a la plataforma de Lita. Los demás lo seguían.
Vegeta miraba sus puños, trataba de concentrarse en aquello que sintió la vez que levantó la espada. No debe dudar… Siente al difunto Rey de La Luna frente a él.
—Mi esposa… Jamás ha dicho que eras alguien "malo" para nuestra hija… —Lo ve agrandar la vista, mientras sana superficialmente sus heridas. —Sólo ha dicho que eras el incorrecto… Ja, pero yo creo que eligió bien. —Sonríe con la mirada azul brillante, le guiña un ojo cómplice. Señala al centro donde esta elevada Serena.
—Señor, Yo… —Cómo decirle o explicarle todos los errores que ha cometido con Serena.
—Lo sé, lo sé… Tienes suerte de que estoy muerto. — Le afila su mirada asesina. Lo empuja de una vez para ayudar a su hija.
La fuerza que los tira es impresionante, su Ki sirve muy poco, sólo los ayuda a mantenerse estables. Vegeta intenta subir elevándose hasta donde esta Serena. Es muy parecida a la energía destructora de Broly. Toca la plataforma para sostenerse y tratar de escalar. Es como si el Ki de Serena estuviera expandido y en todas partes, es difícil ubicarla en un punto específico, pero puede verla. Al subir es arrasado y se siente sin aire. Como si lo despellejaran vivo, cae de rodillas, pero ve algo extraño…Su armadura comienza a rearmarse, los trozos rotos se componían y quedaba como nueva. Intenta entender qué sucede para poder levantarse… El orden…No es tan sencillo como el bien y el mal. Presiona sus puños, es como dejarse caer, no debe luchar, porque el Orden deja todo en su lugar. Respira profundo. Deja que la fuerza invada cada célula de su cuerpo. Sus heridas y huesos rotos sanan.
Serena intenta sostener firme el cetro, tiembla perdiendo estabilidad, pero debe mantenerse y dejar que el Orden absorba al Caos. No puede dejarse vencer, su madre, Setsuna… Sus amigas. Lo han dejado todo al igual que ella para salvar éste mundo. Sus lágrimas corren sin cesar, debe tratar de no estar triste, sería ingrata. Su vida ha sido buena, mucho mejor de lo que alguna vez creyó… —"Vegeta… Vegeta… Te he perdonado. Perdóname a mí."— Reza en su pensamiento sabiendo que es su fin… Recuerda el primer amanecer que vió en los brazos de su esposo. Debe ser fuerte, presiona su mandíbula y grita luchando contra la debilidad en su cuerpo. Algo la sostiene en el lugar.
—¡Vegeta! — Queda sin aire por unos instantes, está con ella, la está ayudando aun sabiendo lo que puede pasar. La sostiene firme con un brazo en la cintura y con la otra mano, la ayuda a levantar el cetro. La luz los ciega a ambos.
—"Voy a luchar, hasta el final, no pude hacerlo sólo como quería" —Vegeta se lamenta y toma una resolución. — "… Pero te ayudaré a proteger el mundo…El mundo que tú tanto amas. Sin importar que yo ya no esté en el" —Ruge elevando su Ki y estalla las llamas azules que son absorbidas por el Cristal de Plata. Al mismo tiempo que recibe todo el daño del poder del Caos.
—Por favor Cristal de Plata… Resiste… —La nebulosa negra está totalmente frente a ellos. Serena siente el Ki de los Saiyajines que vinieron a salvar a sus parejas —Yo…Puedo. Protege a mis amigos… — No es una fuerza contra la que deba luchar, no se trata del bien o el mal. Creación…Destrucción. Es su oportunidad, sabía que no tenía otra opción. Cuando la fuerza del Caos queda peligrosamente cerca, Serena toma coraje. —¡POR EL PODER DEL CRISTAL LUNAR! ¡ACCION! — Un estallido sordo que destella, traga a ambas fuerzas. Luz y oscuridad colapsan. La energía traspasa a cada ser vivo en el rincón del universo. Caos y Cosmos, devueltos a su lugar de origen… Dentro de los seres vivos.
Un mal presentimiento inunda a Nappa cuando vuelve a tocar el suelo y Ami cae como un peso muerto. La atrapa. —¡Ami! ¡Ami! —Nappa la sacude y tiembla angustiado.
El silencio lo rodea, se siente desorientado. Pero da un salto para buscar a su esposa antes de que caiga. —Mina… —Aterriza con ella en brazos está fría. La abraza como si fuera la última vez. Siente los latidos débiles de su corazón. —Ah, Mina…Abre los ojos por favor… —Siente que está a punto de quebrarse. Pero el suspiro fuerte de Mina le confirma que sólo esta inconsciente.
—Déjame respirar. —Rei se queja ante lo que le parece un perro latoso.
—No, no. Nunca, nunca… No me importa que me vean. —Se hunde en su hombro y cepilla la punta de su nariz en su hombro feliz. —Mi Rei…
—Eso fue… Intenso. —Diecisiete habla y sorprende a todos. Él estaba en la plataforma de Darien. Ve al Príncipe retorcerse en el suelo y volver en sí. —Jaja… te informo que quiero mi beso o abrazo lo más pronto posible. —Bromea Diecisiete.
—Ah… Sólo si te casas conmigo. — Darien bromea y le da un golpe juguetón en el hombro. Al ver al androide a los ojos, se da cuenta… Él sabe lo de él y su hermana. —Eh…Yo…
—Después, después. —Diecisiete se ataja. —Ahora quiero dormir… —Se tira al suelo.
—Ah… Nappa. Cálmate. —Ami pone una mano en su mejilla.
—Ami, tu Ki está…Casi ni puedo sentirlo. —Se angustia y solloza.
—Estoy bien…Quiero dormir, nada más. —Ami se siente más viva que nunca, a pesar de saber que casi se lleva todo de ella en el esfuerzo.
—No importa lo que digas iremos al área médica. —La ve sonreírle brillante.
—Ya… ¿Se terminó? —Consulta Bardock un poco harto de todo. Abraza a Lita contra su pecho. Sintiéndola aferrarse a él.
—Ah General, necesitamos vacaciones. —Ríen un poco divertidos. Pero la voz de Vegeta los congela.
—Serena…Serena. —Vegeta se abraza a su cuerpo y siente el vacío de ya no percibir su Ki en ningún lado. No quiere soltarla y verla de frente, tampoco verificar sus signos vitales y confirmar lo peor. —Serena…—Empieza a levantar la voz, sus oídos zumban por sus latidos estridentes.
— ¿Serena?— Mina se endereza, junto con Lita, se miran y procesan la muerte de su amiga.
—¡Serena! —Rei grita impotente, Raditz la toma de los brazos. —¡Serena no!
—Sshhh… Cálmate. Rei. —Raditz la abraza y la contiene.
—¡Las esferas! ¡Aún tenemos las esferas! —Ami se exalta.
—Ami… Debemos ir al médico. —Nappa la regaña por intentar enderezarse.
—Es cierto. Las esferas… Están con Andrew, debemos ir con él ahora. —Lita les aclara, se apuran no quieren perder más tiempo.
Kakarotto los lleva a la Tierra, con Dende al palacio de la Tierra; reúnen las esferas e invocan al Dragón.
— ¡Sal de ahí Shen Long y cumple mi deseo! — Dende alzaba sus manos al cielo, luego de un rugido ensordecedor, el destello hacía aparecer al dragón frente a ellos.
—Ya estoy aquí, díganme sus deseos, puedo cumplirles tres deseos. —El Dragón les habla.
—Queremos que le devuelvas la vida a la Princesa de la Luna. —Dende le pide el primer deseo. Queda algo preocupado al ver que el Dragón queda en silencio.
—Lo siento…No puedo cumplir ése deseo. —Todos quedan consternados. Vegeta no se ha soltado del cuerpo de Serena ni un instante, algo se deshace en su interior al escuchar al Dragón. —Su alma no se encuentra en una dimensión que yo pueda alcanzar. Las mujeres Selenitas, por lo general, si han cumplido con su misión en ésta vida, son ascendidas en el otro mundo como deidades, y no pueden revivirse. Como pasó con la Reina Serenity. Pero si su misión quedó incompleta, renacen en otra dimensión y tampoco puedo traerlas a éste mundo.
—Serena. —Mina tapa su boca y cae de rodillas. Sus lágrimas caen en cascadas. Siente el abrazo de Kakarotto, pero su pecho arde como si se hubiera desgarrado.
—No. No…Me niego. —Darien presiona sus puños, y sin mover un músculo llora sin poder hacer más. —No…
— ¿No tienen otro deseo? —Shen Long espera…
—Que reviva a todos los que han sido asesinados por Freezer y su ejército en ésta Guerra. —Lita le pide al Dragón, con sus ojos brillantes en lágrimas. Mira a los demás. — Es lo que ella querría. —Sonríe amargamente.
Los ojos del Dragón brillan al concederles el deseo. —Cuando es un deseo tan grande, sólo les queda un deseo más… —Silencio…
— ¡Los androides! —Vegeta salta en el silencio. Con tono serio. —Sus bombas… ¿Puede sacar las bombas de los androides? —Mira al Dragón. Deja al cuerpo de su esposa acomodándolo. Algo se rebela dentro de él y grita ¡NO! Trata de racionalizarlo, pensar que es una etapa del duelo… Estas son cosas que su esposa desearía…
—¡Sus deseos han sido concedidos! —Las esferas se elevan y desaparecen. El silencio y la brisa que acompaña el amanecer sólo les hace pensar en la ausencia de la Princesa de la Luna.
—Disculpe… ¿Pero por qué? —Dieciocho se acerca con su hermano a preguntarle a Vegeta la razón de su deseo.
—Gracias… —Vegeta hace saltar a la androide. Frunce el ceño, sin mirar a nadie sólo mira su puño apretado intentando no estallar de frustración. Su mente vuelve a gritar ¡NO!
—Pero qué infortunio… —La voz del Señor Bills los espanta. Aparece junto con Whis, el Supremo Kaio Sama, el Ancestro y el Kaio del Norte.
—En verdad una pena… —Se lamenta el Kaio del Norte.
—Hemos revivido gracias a las esferas…A ustedes. —El Supremo Kaio Sama se inclina en agradecimiento.
—Los llevaremos a Vegeta-sai ahora mismo si quieren. —Whis ofrece como agradecimiento.
—Gracias… Señor Whis. —Bardock se acerca y acepta la ayuda. No sabe cuánto más soportaran todos, antes de colapsar por el agotamiento físico y emocional.
—Pueden venir… Todos. —Vegeta les habla por fin. — Hay espacio y… —Mira de nuevo el cuerpo de Serena. Se acerca a acomodarlo para transportarla. Colocan una manta blanca sobre ella. —Y estar para… —Presiona su mandíbula, su subconsciente vuelve a negarse.
En Vegeta-sai y Planetas aliados el festejo no se hacía esperar. Parecían haberse sacado años de suplicio bajo la amenaza de un monstruo que sólo se hacía más grande. Vegeta y su séquito se acercaban en el cubo del Ángel para aterrizar en sus Dominios. Al bajar una multitud se acerca a los límites de su castillo. Broly estaba entre ellos y se congela ante la realidad. Presiona sus puños, impotente.
— ¡Vegeta! —Tarble se acerca con los niños. Atrapa la mano de Gure, ve el cuerpo de Serena cubierto y no siente su Ki. Una multitud se acerca y se da cuenta de la situación.
Vegeta levanta la cabeza, no fue el llamado de su hermano el que lo hace alzar la vista, sino el silencio repentino, y la mirada de todos sobre ellos. Con la cabeza en alto, da el primer paso y firme enfrenta a la multitud que les hace espacio para entrar a sus Dominios. Todos se inclinan en reverencia y respeto al cuerpo de su Reina que va detrás de Vegeta.
—Papá… —Rini se acerca con su hermano apretando su mano. Salen desde atrás de Gure. — ¿Mamá? —Rini se traba con las palabras. Las lágrimas caen sin siquiera parpadear.
Vegeta ve a sus hijos. Mira hacia atrás a Hotaru sosteniendo a Bra. Se acercan junto a él, lo acompañan hasta adentro. Su hijo sólo presiona sus puños con el gesto fúrico, endurece su mirada y levanta la cabeza para caminar junto a su padre y sus hermanas.
—¡Victoria para la Reina de Vegeta-sai, La Princesa de La Luna!— Un soldado grita en lo alto.
—¡VICTORIA!— Rugen al unísono todos alrededor. El pecho de Vegeta vuelve a sentirse abrumado y lleno de orgullo por la mujer que fue su Reina, SU MUJER.
—Estará en un féretro como estuvo la Reina Serenity… —Gure explica mientras dejan su cuerpo en el área médica. —Para mantenerla hasta que los arreglos fúnebres estén listos. — Su cuñado no hace más que mirar a su difunta esposa sin decir nada. Decide quedarse en silencio y dejarlo con los mellizos para despedirse.
Vegeta observa la mano de Serena. Cree que es bueno cuando la preparen, ponerle la alianza que dejaron guardadas en la habitación antes de irse a entrenar. No sabe si ponerle otra ropa, quizá dejarle el vestido tradicional de su hogar natal sea lo correcto.
—Te odio… —Trunks sisea apenas queda sólo con su hermana y su padre. Ve a su progenitor girar a verlo con el gesto endurecido por sus palabras. Presiona sus puños. — Te odio ¡Prometiste cuidarla y no lo hiciste! —Encolerizado sus lágrimas corren mientras reclama, lo siente como un total extraño en éstos momentos. — ¡¿Qué clase de Saiyajin eres que no cuidaste a la hembra con quien te uniste?! ¡Maldito! —Se tira a golpearlo, pero su padre se limita a sostenerlo contra él. Trunks lo patea y golpea con todas sus fuerzas. —¡TE ODIO! ¡NO PUDISTE PROTEGERLA! ¡LO PROMETISTE! ¡LO PROMETISTE!–Sigue intentando que sus golpes le hagan algún daño. En cambio siente a su padre arrodillarse y dejar su cabeza en su pecho, mientras todavía lo sostiene firme desde su cabeza.
—Trunks… —Rini sólo solloza ante la escena de su padre conteniendo la tristeza de su hermano. Pega un salto cuando ve a su padre ofrecerle la mano para que los acompañe. Ella duda, no está acostumbrada a que su padre sea tan directo en demostrar sus emociones.
—Ven Rini… —Insiste Vegeta, en tanto el llanto de su hijo moja su pecho. La niña con el rostro bañado en lágrimas se acerca. —Aun si me odian. No voy a dejarlos. —Los aprieta entre sus brazos. Tratando de darles consuelo.
—La bebé está dormida. —Mina le informa a Vegeta al verlo salir de la habitación de los mellizos. —Ya comió y la cambié… —Se siente aletargada aun, pero quería ayudar.
—Tú Ki… —Vegeta le alza la mirada con el ceño fruncido. —Tu Ki está muy bajo. Vete a descansar o será peor. —Con tono plano, casi como una orden. Ella sólo le asiente en silencio.
Trunks y Rini están acostados luego de calmarse del llanto nervioso en el que estaban. Su padre los acompañó para alistarse a dormir, también para asegurarse que estuvieran tranquilos por la noche.
—Rini… —Llama a su hermana. Mira a la espada de su abuelo que aún está con él a un lado de la cama. Luego al techo.
—Sí Trunks… —Rini se gira echa una pelota debajo de las colchas.
—Ya no somos "pequeños"… — Suspira fuerte, cayendo en la realidad de que todo será diferente a partir de ahora. — Debemos ser fuertes. Esperan mucho de nosotros…
—Sí, comportarnos como los dignos hijos de la Princesa de La Luna. Te entiendo… —Con tono comprensivo le habla. —Seremos fuertes, ya verás…Lo vamos a superar. —Se prometen de ahora en más tomarse su posición más en serio.
Vegeta entraba a la habitación matrimonial. Se acercaba a servirse agua, quitaba sus guantes y se desplomaba en la cama. El olor de Serena aún estaba en las sábanas. Toma el comunicador que era de su esposa, al abrirlo, parpadea en sorpresa. Una foto estaba como fondo. Una foto que ni siquiera recuerda… La primera fiesta de cumpleaños que ella le organizó en sus Dominios. Recuerda haberle dicho que no era adepto a esa costumbre vanidosa… Pero seguro en contra de sus protestas y aprovechándose de su estado de alcohol, sacó la foto con su comunicador. Están todos alrededor sonriendo con todo el rostro, en lo que parece el momento más divertido de sus vidas. Serena, muy atrevida, está sentada en su regazo abrazándolo sin reservas al igual que él. Sólo que Vegeta sonríe mirándola a ella y no a la cámara como los demás. Revisa un poco más y se queda viendo un video…
—¡Vegeta! ¡Vegeta! —Los gritos desesperados de Serena le crispan los nervios.
—¡Mujer! ¡¿Qué sucede?! —Vegeta se ve entrar en la habitación de los niños. Mira a todos lados para saber qué pasó.
—¡Mira los bebés caminan! —Apunta la cámara a las pequeñas crías que intentan volver a ponerse de pie. Vegeta parpadea y pone gesto enojado.
— ¡¿Me acabas de llamar para ésta mierda?!—Resopla al cielo, qué mujer más exasperante.
— ¡No hables así!—Le arroja un peluche de los niños, él lo atrapa antes de que lo azote en la cara. — Es un gran logro, apenas tienen siete meses…
— Son saiyajines, te lo dije mil veces… —Levanta una ceja presumido al ver como se esfuerzan para quedar rectos y caminar hasta él. — ¡Hm! Bien… En un par de semanas ya pueden trabajar entonces. —Se gira para irse. Serena va con los bebés y los abraza muy fuerte.
—No hagan caso a su papá. Jaja…Papá es un gruñón…Pero papá los quiere…
Sigue mirando los videos caseros de su esposa, y sus párpados pesan. No quiere dejar de sentir su voz ni su olor. Muy despacio se queda dormido—Haaaa…Serena…
…
Hasta aquí otro cap… bueno, sí. Perdón :-( La verdad que la pasé mal escribiendo esto. Como me gusta sufrir. Pero en parte creo que su sacrificio tiene mucho que ver por su personalidad de siempre poner a los demás por encima de ella misma. La muerte de una verdadera heroína. Que también le queda una lección muy grande que aprender… O quizá en otra vida se vuelvan a encontrar. En el próximo cap, veremos la vida, después de la vida ¿Qué queda para las Sailors? ¿Para vegeta? ¿Podrá resignarse o encontrará un camino?
Saludillos a:
DesertRose000: Pues sí, todo se desmadró, pero terminó con la paz y la salvación del Universo. El sacrificio de Serena al parecer ha valido la pena.
OhaioIzumikun: Sí… Perdón por hacer explotar el globo de las ilusiones en éste cap. Quedó todo re sad…
PD: Iré a esconderme de las antorchas…
