El fin.

La oscuridad del Camino.

Las cosas ya estaban mal desde un tiempo atrás, pero las palabras seguidas de sus acciones marcaron el fin de una amistad de años, todo lo que sentía por dentro no fue capaz de expresarse ahora mismo, como quería que de la misma manera en que salieron esas palabras que acabaron con todo, fueran el mismo motor para salvar lo único que lo hacía sentir un poco de humanidad, pero no llegaron, solo pudo deslumbrar su desprecio que hacía que se encogiera por dentro, fue así como le dio la espalda con su deslumbrante cabello rojo.

Caminó como quien pierde el rumbo, con la cabeza baja, mientras las lágrimas caían, su mente estaba en blanco. Cuando levanto la cabeza pudo darse cuenta que estaba en el balcón de la torre de astronomía, mientras observaba la noche mil ideas pasaron por su cabeza, entre ellas acabaron con su propia vida, pero al contrario a lo que toda la escuela creía él no era un cobarde

Eso no le impidió que sus lágrimas se derramaran, que sus lamentos salieran, él se rompió tan infeliz, acabado, perturbado, pero sobre todo cansado. Fue esa la razón que no tendría que estar atento a lo que ocurrió a su alrededor.

- Vaya, vaya Snivellus, parece que tú nunca aprendes la lección - exclamaba Potter, mientras miraba con risa irónica a Snape, lo había seguido después de ver entrar a Lily llorando a la sala de Gryffindor.

-Qué quieres Potter? - Dijo Snape en tono derrotado, no le interesaba verlos, porque sabía que nada de lo que hiciera cambiaría su situación actual frente a los Merodeadores - No tuviste suficiente hoy, con todo lo que causate - Él sabía que Potter no fue quien le dijo Las palabras que ya no se atrevieron a pronunciar, pero una parte de él buscaron un culpable.

La risa de Potter causo anticipación en su cuerpo, se vio tentado a sacar su varita, pero no se debe hacer talvez era mejor un poco de dolor, algo diferente en que concentrarse. - Eso es muy descarado viniendo de ti, siendo tú el que ha tenido el dolor en Lily - gruño Potter - siempre tuvo razón al pensar que no serás más que un simple Mortifago - lo dijo con la ligereza de quien conoce una verdad.

Severus quiso negar las palabras pero hasta él era consciente de que ya estaba haciendo méritos para ello - Quizás tengas razón Potter, desde el momento en que llegó a esta escuela se me ha otorgado una etiqueta, es posible que deba cumplir con ello - dijo dándoles aun la espalda - talvez ahí encontrare la venganza que tanto busco, de una u otra manera todos tenemos un destino que cumplir ya sea por la casa que nos acoge o por el apellido que llevamos - enfocado su mira en Sirius Black - No es así Black? - gruño entre dientes.

Sirius Black que hasta ahora sonría, cambio en total su expresión al escuchar las palabras - No hables de cosas que no conoces, alimaña - dijo con total asco mientras sacaba su varita.

Snape que hasta ese momento que se mantenía de estoico sonrió con deleite - La verdad no pega, pero incomoda. Tú me acusas a mí de cobarde y Mortifago, hasta ahora eres el único que se comporta como tal - dijo con resentimiento, mientras que su cuerpo se estremecía con ira, recordando el dolor de las heridas infligidas en su huida de la casa de los gritos hace unos meses.

*Escena retrospectiva*

Llego a la Casa de los Gritos, con su variedad en alto después de haber escuchado la conversación de Black con Pettigrew, en la biblioteca. Nada lo preparó para lo que vería, una cosa era cierto era Lupin un Hombre Lobo y el moriría esa noche. La transformación comenzó y el solo se quedó ahí parado, mientras que todo ocurrió en cámara lenta, cuando quiso reaccionar era muy tarde ya.

Lupin estaba transformado en su totalidad, sus dientas puntiagudos y filosos junto a toda su baba estaban sobre su cuerpo, cerro lo ojos y espero lo peor, pero no pasó. Algo lo arrastro con fuerza, en el camino las ramas se clavaron en su carne y heridas se abrieron por la fuerza de los movimientos.

Un animal con astas se alzaba sobre él, todo detectado hasta que el director Albus Dumbledore dio a conocer su presencia. Fue ahí, en esa noche donde supo que se hizo hacer un juramento inquebrantable y que su vida no valía mucho ante los ojos del Director.

* Fin de Flashback *

Su mirada se dirigió hacia Remus Lupin, quien bajo la cabeza con vergüenza al recordar todo lo terrible que había sentido al día siguiente, cuando le dijeron lo que pudo haber cometido.

Sirius sonrió con malicia – Creo que la mejor decisión era que no existieras más desde aquella noche, pero agradece al buen corazón de James – comentó, mientras se encogía de hombros. Sabiendo cuanto Snape odiaba que se lo recuerden.

Severus apretó los puños al punto que sus nudillos eran tan blancos – Como siempre tu egoísmo, supera tu elección de casa – dijo con resentimiento.

Mientras se enfocaba en Black, no presto atención a la varita de Potter – Incarcerous! – grito Potter – Mira Snivellus, quietito te ves más bonito… bueno digamos, tu cara no tiene arreglo – rio Potter con malicia.

-Lo que tienes en cara, te falta en cerebro Potter - dijo con total naturalidad, la verdad es que no le importaba que pasaría, estaba cansado de luchar por un lugar en Hogwarts y la tristeza tan fuerte en su corazón por la pérdida de la mujer que él amaba. Esperaba que esta noche pudiera ser su final, que un golpe de más lo que llevaría a la inconciencia, o lo alejará por completo de este mundo, lo que apartara de tanto dolor. Lejos del maltrato de su padre, de la indiferencia de su madre.

Su mente estaba en blanco mientras Black hablaba, Potter se reía, Pettigrew miraba con fascinación y Lupin fingía que no estaba, se preparaba para lo que venía, siempre fue así. El primer golpe fue una patada en su zona media que hizo gemir y así muchos golpes más, lanzaron algunos maleficios a sus piernas, muslos, espalda que no solo dejarían dolor, también hematomas, uno de los golpes fue al pecho lo que dejó sin respiración, la sangre salía de su boca con tanta lentitud como lo fue la tortura de la vida que vivía, en algún momento específico que su cuerpo no resiste el dolor emocional que se acoplaba con el físico, las lagrimas se filtraron sin su autorización caían con desespero, eran lágrimas de sufrimiento y dolor de una vida que él no pidió, él no tenía la culpa de existir, de ser quien era, el vino a este mundo sin pedirlo, y sin pedirlo recibido del desprecio de hasta quienes le dieron la vida, porque esperaría que fuera diferente con quienes no tenían obligación de amarlo. Fue con ese pensamiento que la oscuridad se lo llevo.

-Creo que es momento de parar chicos, el ya no es cociente de lo que están haciendo - lo dijo con total normalidad Lupin, mientras se ponía de pie para tomar el pulso y darse cuenta que Snape había estado llorando durante los golpes recibidos, su Mente que sabía que esto no era correcto, pero no tenía el valor de enfrentar a sus amigos, no tenía que pensar que lo habían dejado.

Los ataques a Snape siempre terminaron así, por más habilitado que fuera de lo superaban en número y eso daba como resultado parecidas. James y Siruis habían descubierto hace un año que Snape se quedaba indefenso cuando recibía golpes al estilo Muggle y desde entonces siempre trata de desarmarlo o inmovilizarlo cuando creían que tenían una buena lección. Se fueron de ahí, entre chácharas y conversaciones sin sentido, como quien pisa un insecto en el camino.

Fue así horas más tarde con las lágrimas secas sobre sus mejillas que lo encontró la profesora MacGonagall…