Aclaraciones: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

—¿Todo listo? —preguntó nerviosa la reportera al camarógrafo que tenía a unos metros.

Este se limitó a hacer una señal de aprobación y la chica comenzó su narración:

—Konohagakure, el mejor instituto de educación media superior de todo Japón. Actualmente dirigido por el señor Minato Namikaze, fue fundado por su bisabuelo hace más de 35 años. Este centro educativo ha albergado y formado dentro de sus aulas a muchas figuras importantes de nuestro país.

El día de hoy estamos aquí para hacer un recorrido por sus instalaciones, después de una exhaustiva remodelación que le permitirá estar a la vanguardia en todo lo relacionado al proceso educativo de cada uno de sus alumnos.

¡Acompáñenme a descubrirlo!

La reportera y el camarógrafo entraban a la institución para poder continuar con su trabajo cuando de pronto, a escasos metros del portón, alguien los empujó con brutalidad y casi al instante, se encontraban en el suelo.

Un adolescente corría frenéticamente y se atravesaba la calle sin tomar las debidas precauciones.

—¡NARUTO! ¡CHAMACO DEL DEMONIO, VUELVE ACÁ! —se aproximaba gritando el señor Teuchi, que corría detrás del chico con un rodillo en la mano.

—¡Tendrás que atraparme primero! ¡jaa ne! —contestó aquel rubio altanero, moviendo el trasero de un lado a otro a manera de burla.

—….- «¡Si no me mata el colesterol lo hará este chico, Dios mío santo!» pensaba el pobre hombre algo agitado por la persecución que se había aventado.

A lo lejos de ahí, dentro del colegio, tres individuos habían visto todo el vergonzoso espectáculo.

—Les ofrezco una disculpa, jóvenes. Lo que acaban presenciar no nos define como institución, ni a cada uno de nuestros alumnos. Si me perm…—

—¿Quién era ese chico? —interrumpió curioso Sasuke Uchiha, alumno recién llegado.

—¿Ese? Ah, sí. Se trata del joven Namikaze, el menor, pero no se dejen llevar por lo ocurrido, es realmente uno de nuestros mejores alumnos.

—¡Ja! Es broma, ¿no? —espetó el tercero— el tipo empujó a la pobre reportera y siguió de largo como chiva loca.

—Ya, Suigetsu. No dramatices —su compañero lo paró en seco— Ebisu-sensei, ¿podríamos continuar con el tour? Estamos un poco cansados ya.

—Claro, claro. Acompáñenme.

Retomaron su camino alejándose de aquel lugar, ya pronto podrían terminar el recorrido reglamentario.

Y a partir del reciente acontecimiento, para Sasuke las cosas empezaban a pintar interesantes …


Dos horas más tarde el chico rubio se vio obligado a volver al instituto, ya estaba oscureciendo y tenía que llegar a su cuarto antes de que pasaran a inspeccionar.

¿Dónde estuvo durante este tiempo?

Bueno, aquí y allá. Así era él, Naruto Namikaze Uzumaki. El rubio más rubio de todos los rubios, de cuerpo bien torneado, ojos azules y piel bronceada; recién cumplió 17 años y se considera otaku, rebelde con causa, bueno por las buenas, malo por las malas, etc. Sin embargo, también podemos describirlo como el hijo problemático del director, la pesadilla de todo el personal del Konohagakure y, además, el chico que ostenta uno de los mejores promedios de toda la escuela.

¿Cuál es su mayor temor?

Llegar a enamorarse.