Después de que ella le rompiera el corazón, Edward y Bella se vuelven a encontrar por motivos del trabajo. Bella decidirá que es momento de enmendar sus errores para recuperar el amor de su vida. ¿Pero él lo permitirá? ¿Podrá curar todas las heridas que le dejó marcado a Edward?

VAS A QUEDARTE

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EDWARD POV

Isabella Marie Swan, también conocida como Bella Swan nació el 13 de septiembre de 1990. Es una actriz y modelo estadounidense.

Comenzó su carrera obteniendo pequeños papeles en películas indies, entre ellos, Never Think. Sin embargo, alcanzó reconocimiento mundial por protagonizar la famosa saga de Midnight Sun. Desde entonces no ha parado y se ha convertido en una de los actrices más estables y mejor pagadas de Hollywood.

Ha sido nombrada múltiples veces entre las 100 personas más influyentes por la revista Time. Su actuación ha sido reconocida de forma que lleva bajo su manga varias nominaciones a mejor actriz, pero no fue hasta 2015 cuando ganó el premio Rising Star BAFTA.

Muchos críticos del mundo del cine ya la nombran "la mejor actriz de su generación". Se ha rumoreado de que varios directores reconocidos hacen cola para trabajar con ella y que los proyectos no paran de llegar para ella.

Además, muchos desconocen que se ha graduado en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Washington. Se dice que ahí decidió seguir la rama de teatro y por ello persiguió el sueño de ser actriz.

También es conocida por ser muy reservada en cuanto a su vida privada, pero para la sorpresa de todos y principalmente de sus leales fans, su agencia ha comunicado que muy pronto podremos disfrutar de un documental en el cual prometen desvelar secretos jamás contados…

Cierro el portátil de un golpe y me inclino hacia atrás haciendo rechinar mi vieja silla de despacho.

Debí rechazarlo. Debería haber dicho que no, podría haberlo hecho, pero no lo hice. Victoria me elogió tanto, llamándome delante de todos como su mejor director de programa y de que sólo quiere a los mejores para trabajar en ese proyecto. No lo voy a negar, será el proyecto más grande que ha tenido jamás nuestra productora y desde el ámbito profesional, es un honor formar parte de ella. Es sólo que… no sé si me siento preparado para encararla.

Llevo siete años sin verla. Bueno, es mentira. Obviamente la he visto, digo, desde que hizo el boom con esa saga de películas la he visto por todas partes: televisión, vallas publicitarias, noticias, etc. Prácticamente EEUU fue empapelado con su rostro. Cuál fue mi sorpresa cuando de repente todo el mundo hablaba de ella como si la conocieran. Yo sí la conozco… o quizás no.

Probablemente no llegué a conocerla del todo.

Al fin y al cabo. Todo fue una mentira.

-¡Edward! -Jasper entra dando tumbos por mi despacho. Enarca una ceja al verme despatarrado sobre mi asiento. -¿Pasa algo? Tenemos el vuelo dentro de unas horas… y deduciendo por tu aspecto, no creo que estés del todo preparado para el viaje.

-Jasper… -murmuro. -Oye, ¿tú crees que me pueda echar atrás? Le quiero decir a Victoria que no quiero participar en este proyecto.

-¡¿Pero estás loco o qué?! -exclama escandalizado. -¿Acaso te estás oyendo? Estamos hablando del documental más grande y esperado por todo el mundo. Estamos hablando de Bella Swan. BELLA SWAN. -recalca.

-Vale, no hace falta que repitas su nombre una y otra vez. -siento que me recorre un escalofrío por toda la espalda.

Quizás debería haberle contado a Jasper que aquella chica misteriosa de mi gran historia de desamor fue Bella. Al fin y al cabo, él se convirtió en mi mejor apoyo, y posteriormente el marido de mi hermanita, cuando me mudé aquí a Nueva York tras huir a Londres después de aquel suceso. Desde entonces le cuento todo, pero siempre he intentado omitir esa parte de mi vida. De hecho, le conté la historia casi a la fuerza, ya que no me creía cuando le dije que también tuve una época en la que salía con chicas, sólo que no creí importante mencionarle el nombre de Bella. Más tarde, cuando ella se hizo super famosa, agradecí a mi yo pasado por no haberle soltado el nombre de aquella chica que jugó con mis sentimientos.

-Dime que no eres un hater de Bella. Aun no comprendo cómo una persona puede odiar semejante diosa. -se sienta en la silla delante mí lo cual sólo nos separa mi escritorio.

Suspiro profundamente.

-Bueno, en realidad me considero como alguien más que un hater… y acuérdate de que tu mujer es mi hermana. -le digo un poco divertido por su elección de palabra.

-¿Qué quieres decir con eso? -pregunta confuso.

-Si yo te dijera que… conocí a Bella mucho antes de que se convirtiera en una actriz muy famosa, ¿me creerías?

Observo cómo la expresión de confusión en su rostro se va convirtiendo en uno de sorpresa. Se levanta de su asiento y se acerca a mí muy lentamente. Agarra el reposabrazos de mi asiento y me gira para quedar justo enfrente de él antes de inclinarse y acercar su rostro al mío, mirándome fijamente.

-¿Cómo? -es lo único que sale de su boca.

-¿Recuerdas aquella chica que te conté? La que apostó con sus amigos para hacerles ver que podía enamorar a cualquier chico con una actuación perfecta y por su culpa yo… -detengo mis palabras porque empiezo a sentir esa opresión tan conocida en mi pecho que me costó tanto hacerlo desaparecer.

Jasper se aleja de mí y ahora me observa apenado.

-Así que esa famosa chica es Bella. -sopesa la gran noticia. -Ahora entiendo por qué Alice se niega a ver ninguna de sus películas.

Asiento en acuerdo.

-Ahora que lo pienso, sí, encaja. -camina de un lado a otro. -Ella se graduó en la Universidad de Washington y tú… también. -me apunta.

-Sí, imagínate que para mí sorpresa unos dos o tres años después de haberse reído a mi costa, la empiezo a ver por todas partes porque se ha convertido en la estrella del momento. Escapé de Washington por ella, ¿sabes? Y mira de qué me sirvió…

-Ed… yo… lo siento. -se disculpa.

-No, no tienes que disculparte. No sé Jazz, no creo que pueda encararla. Han pasado casi siete años desde la última vez que la vi de carne y hueso… pero no sé si me siento preparado para verla de nuevo.

-Entiendo. -asiente. -El problema es que… no creo que Victoria acepte tu decisión de no hacer el proyecto. Es el proyecto más importante que hemos tenido y sabes perfectamente para que todo salga bien Victoria querrá que lo hagas tú.

-Profesionalmente, quiero hacerlo. Esto lanzará mi carrera, lo sé. -le explico. -Sé que si me lo propongo podré trabajar con ella apartando completamente mis sentimientos… pero no confío en ella y lo que me provoca su presencia. Si yo le muestro indiferencia… no creo que ella lo acepte así sin más. Y si ella decide abrirlo todo de nuevo, entonces afectará mi forma de trabajar con ella.

Mi amigo asiente al escucharme.

-¿Cómo sabes que ella no va a aceptar tu indiferencia? Digo, perdona que te diga esto, pero si sólo has sido un juego para ella… no tendría que importarle nada tu presencia ni tu indiferencia…

-Porque, a pesar de todo, la conozco. Sé que verme sólo alimentará su ego. Ella no es de las que se quedan de brazos cruzados… ella misma se encargará de hacerle saber a todo el mundo que sólo soy un trofeo que ella ha conseguido.

-No creo que ella divulgue por ahí lo que te hizo… arruinaría su imagen.

-No me da miedo que lo divulgue por ahí porque no lo hará. Lo que hará es hacerme sentir como una mierda, tal y como lo hizo en el pasado. Y no pienso tolerarlo.

-Entonces demuéstraselo. -me anima Jasper. -Encárala de una vez por todas para que vea que aquel chico que humilló ya no es el mismo. Enséñala que a pesar de todo has salido adelante. Enséñala lo que ha dejado escapar.

Por un momento las palabras de Jasper me animan y alientan. Quizás esta sea la oportunidad de devolverla algo del dolor que ella me causó. Pero entonces me acuerdo de lo que me hizo, y su perfecto rostro aparece en mi mente con esa sonrisa que era capaz de poner mi mundo patas arriba… y el miedo vuelve a apoderarse de mí.

Dos toques en la puerta interrumpen nuestra conversación y Angela asoma la cabeza con una sonrisa.

-Victoria dice que ya nos podemos ir a casa para empacar. Hay que estar en el aeropuerto a las siete de la mañana. -nos informa.

Jasper me mira preocupado y le intento dedicar una sonrisa para tranquilizarlo.

-Está bien, Angela. -le digo a mi asistenta. -Mándame un coche sobre las seis.

-Perfecto. Os veo mañana en el aeropuerto. -y cierra la puerta.

Me incorporo del asiento y recojo todas las carpetas esparcidas por toda la mesa.

-¿Así que irás a Los Ángeles? -me pregunta mi amigo.

-¿Acaso tengo otra opción?

BELLA POV

-¡¿QUIÉN DEMONIOS HA AUTORIZADO EL MALDITO DOCUMENTAL?! -grito enfurecida y golpeo la mesa bajo la atenta mirada de mi representante y demás personas pertenecientes a mi agencia. -He dicho miles de veces que no pienso hacer un puto documental sobre mi vida privada. Apenas tengo intimidad, ni siquiera puedo mear tranquila en un Mcdonald sin que aparezca una foto mía en las portadas de las revistas, ¿cómo pensáis que vaya a tolerar que una cámara me siga a todas partes todo el día? Quiero conservar la poca privacidad que me queda para mí, mis amigos y mi familia. Ya podéis ir cancelando lo que sea que hayáis programado, y si tengo que pagar alguna multa lo haré. No voy a hacer un documental y punto.

Me siento sobre mi butaca dejándome caer hacia atrás y cerrando los ojos para evitar el dolor de cabeza que sé que me va a venir de un momento a otro. Todas las personas a mi alrededor se quedan callados. Hacen bien porque me conocen. Si alguien se atreve a contrariar mi decisión, saben que soy capaz de cortar sus cabezas con mis propias manos.

-Isabella. -murmura Aro, mi representante. -Tampoco queremos revelar toda tu vida privada ante el mundo. Conoces la industria, sabes cómo funcionan los documentales de los famosos, sólo vamos a enseñar lo que queremos enseñar. Nada que tú no autorices o la agencia saldrá a la luz. Además, ya sabes que todas estas cosas tienen un guion… puedes tomarlo como una película más dónde estás interpretando un papel que se llama igual que tú.

Giro la cabeza hacia mi representante y le miro seriamente. Él se remueve en su asiento.

-Así que, ¿estás insinuando que mienta a la gente en su cara? ¿Quieres crear otra Bella para ese puñetero documental? -escupo asqueada por la idea.

-Mientes constantemente, Isabella. En tus películas, en tus entrevistas… la Isabella que conocen es una persona que hemos hecho nosotros, ¿qué más da hacerlo en un documental?

-Pues que, en el documental, la gente espera ver realmente quién soy… si sigo mostrándome igual a cómo me ven en las alfombras y entrevistas, perderé toda credibilidad. Y sinceramente, no soy tan rastrera como para mentirle a mis fans por billetes de más.

-¡Entonces mostraremos a la verdadera Isabella! -exclama.

-¡Pero yo no quiero eso! -exclamo de vuelta.

-¡Y por eso te estamos dando la opción de crear un guion!

-A ver, para que lo entiendas, y te lo voy a decir con el mayor respeto y claridad posible Aro. -me siento perfectamente sobre mi butaca, estiro los brazos sobre la mesa y junto las manos. -No quiero vender mi privacidad. No quiero mentir a mis fans. Y no quiero hacer el maldito documental.

-¡Eres imposible Isabella! -ahora explota Aro.

Bufo y me vuelvo a estirar sobre mi asiento. Le miro con suficiencia.

-Rosalie, hazle recapacitar a tu cuñada, por favor. -suplica mi representante a la rubia sentada a mi derecha.

-Ni se te ocurra Rose, sabes que puedo ser muy cruel. -amenazo. -Y me da igual las consecuencias que pueda tener con Emmet.

-Bella, por favor. -suspira y ruedo los ojos. -Yo mismo he elegido quién va a producir el documental. Es una productora de Nueva York y su trabajo es impecable. No sacarán nada que nosotros no autoricemos. Sabes que yo tampoco quiero que vendas tu privacidad, Emmet me mataría y eres mi hermana. La dueña de la productora me ha asegurado que su equipo es muy profesional y tratarán todo con discreción. Además, está segura de que el director de programas que te ha asignado sólo sacará lo que nosotros queremos que vea la gente. Esto es una gran oportunidad para tu carrera. Independientemente de lo económico, piensa que es un modo de darles algo a cambio a toda esa gente que te apoya y te quiere.

Echo la cabeza hacia atrás rendida. Maldita Rosalie.

-Ten. -desliza una hoja a mi dirección sobre la mesa. -Éstos son los nombres del equipo que trabajará con nosotros. Puedes buscar información sobre ellos y su trabajo. Y también nos encargaremos de que firmen un contrato de confidencialidad bajo nuestras condiciones.

Le dedico una mirada asesina y ella me sonríe con triunfo. Agarro la maldita hoja de la mesa y empiezo a leer los nombres.

Y uno capta mi atención de inmediato, haciendo que mi cuerpo se quede petrificado y mi corazón empiece a latir desmesuradamente.

-¿Qué hace un director de programa? -mi pregunta toma por sorpresa a las personas que me acompañan.

-Es quien trabajará contigo mano a mano para establecer los contenidos del documental. Además de la edición del documental entre otras cosas. -explica Aro.

-Es decir, es quien decide qué cosas debo mostrar al mundo… -murmuro.

-Sí, pero con el contrato tú tienes la última palabra de lo que se va a mostrar, ya te lo hemos dicho. -me asegura Aro.

-Ya. -sentencio.

Nos quedamos en silencio.

Dicen que el mundo es un pañuelo, y ahora empiezo a creer en ese dicho. Quién iba a decir que la cosa que más odio ahora mismo me lo traería de vuelta. A Edward.

Al amor de mi vida.