Bienvenidos al final de esta historia. Como digo siempre, todas son muy importantes para mí, especialmente las más largas. Y Destiny es una de esas, cuyas ideas compartí con mi melli Flor, y por eso quiero dedicártela, amiga. Gracias por todos los consejos y las ideas... siempre a tiempo y la palabra justa! Feliz día! (PIC).

Como ya conocen de mí, este será un final feliz, no esperen dramatismo, en fin, Destiny es especial... gracias por compartirla conmigo, leyendo y comentando!

Capítulo 40 Final

Sehrazat observó la vista desde su ventana y suspiró. Estaba cansada, pero tan feliz como no creyó que podría estarlo…

Miró hacia un costado y sus ojos se perdieron en la cuna de su hija… sintió que su corazón se llenaba de orgullo cuando se acercó y la vio descansando, tranquila…

Sus ojos se humedecieron de emoción. Su vida había cambiado ese último mes, muchísimo, pero la realidad era que todo era felicidad…

Estiró su mano y la tocó apenas. Leila abrió sus ojitos y se perdió en los de ella. Por un momento, Sehrazat creyó que lloraría o reclamaría su atención, pero, no bien ella la acarició un poco, la pequeña volvió a dormirse…

Levantó la vista cuando escuchó el suave ruido de la puerta que se abría. Onur le sonrió y alzó las cejas, como preguntándole si todo estaba bien…

Sehrazat asintió en silencio, con una hermosa sonrisa y él se acercó…

-¿La llevarás a la empresa hoy? - le preguntó en voz bajísima, casi al oído luego de besar sus labios con suavidad.

-Lo haré porque sino la extrañaré demasiado…- dijo ella y se mordió el labio.

-Supongo que podré quedarme a cuidarla cuando tengas la reunión…

-Bennu también se ofreció… ¿qué les sucede a todos con esta pequeña?

-Deberías saberlo, te pasa lo mismo… Leila es nuestra más hermosa versión…- dijo y ambos se quedaron mirándola por un buen rato.

Onur entrelazó sus dedos con los de ella y la guió hacia fuera de la habitación de la niña hasta la puerta de al lado, donde ellos dormían…

-Onur…- dijo ella protestando.

-Ven un momento…- dijo él tirando de su brazo.

-Sabemos como termina siempre esto… estamos retrasados…- le dijo y sonrió cuando él la tomó entre sus brazos.

-Tú estás retrasada, yo no…

-Esa reunión es realmente importante… el proyecto de la torre de Ankara es vital para Celik y también, por extensión para Binyapi…

-¿Todavía tienes dudas de que podrás llegar a un acuerdo?

-Esa gente es muy exigente, Onur…

-Te quieren hacer sufrir, pero están rendidos a tus pies…

-No puedes saberlo…

-Lo sé… los he visto y además vi tu trabajo, mi vida… relájate…

-Pero…

-Escucha… si hay alguien a quien tanto Celik como Binyapi le deben una vida de agradecimiento, es a ti… has hecho en estos meses que nuestras ganancias y por sobre todo, nuestro trabajo se multiplique y progrese… ¿por qué crees que todos quieren trabajar con nosotros? ¿por mi aptitud para los negocios? No, mi vida… porque te quieren a ti… estoy muy orgulloso de tu trabajo…

-Gracias, mi vida…- le dijo ella y él se inclinó para volver a besarla.

Sehrazat suspiró cuando él la empujó un poco más y ambos cayeron sobre la cama…

-Cariño…-intentó ella y él siguió besándola, pasando por su cuello y deslizando sus manos para acariciarla.

-Sehrazat cerró los ojos y se entregó a las caricias, sus encuentros eran apasionados como el primer día, pero obviamente no tan seguidos, principalmente por el cansancio…

-Mi vida…- le dijo él al oído y ella se olvidó de todo…

Lógicamente no se demoraron mucho, y cuando tomaban contacto con la realidad otra vez, escucharon la queja que ya rozaba el llanto de la niña que los reclamaba…

-Iré a verla… tú prepárate… te llevaré a la empresa, así no tienes que conducir…- le dijo Onur y se dirigió a la habitación de la bebé…

Sehrazat fue a terminar de prepararse y cuando se asomó a la habitación de la niña lo vio todo arreglado, con su traje y la niña en sus brazos, tranquila, despierta, y él medio dormido…

Se sintió infinitamente feliz, entrecerró los ojos y recordó el nacimiento de Leila, la felicidad de Onur al verla por primera vez, su llanto al reconocerla como hija de los dos, encontrando el parecido a ambos, analizando cada milímetro de ella, haciéndola parte de su propio ser.

Para ella misma había sido una experiencia increíble, amamantarla por primera vez, su mirada fija en la de ella, esa conexión tan particular, tan única que se produce entre madre e hijo durante ese momento…

Ellos indudablemente tenían mucho que aprender, y Leila se los enseñaría…

Se acercó con cuidado y Onur abrió los ojos. Ella tomó a la niña en sus brazos…

-¿Estás lista?

-Así es… ¿vamos? - dijo ella juntando el bolso que ya tenía preparado con todo lo que necesitaría hasta que volvieran….


Llegaron a Binyapi rápidamente y Bennu se acercó corriendo a asistirlos, miró a Sehrazat con cautela, no estaba segura de si se quedaría o no con la niña porque estaba Onur…

-Bennu, me dijo Onur que podía hacerse cargo…- dijo y Onur vio la cara de desilusión de Bennu y sonrió.

-La realidad es que pensé que todos estarían ocupados, pero tengo que leer unos informes financieros y me vendría bien que la cuides… ¿puedes hacerlo?

-Por supuesto…- dijo Bennu y la tomó en sus brazos…

Sehrazat se dirigió a la reunión y estuvo con los clientes un buen rato, discutiendo los términos del proyecto, que había sido previamente aceptado… el motivo de sus nervios era que pudieran ponerse de acuerdo porque ella tenía varios proyectos en curso y no podía dejar ninguno de lado…

Por suerte habían contratado dos muy buenos arquitectos que los estaban ayudando un montón... y eso la tranquilizaba un poco…

Finalmente llegó a un acuerdo y cuando salió de la oficina, feliz… fue corriendo a ver a su hija…

Onur golpeó la puerta de su despacho un buen rato después y sonrió cuando ella le dedicó una mirada de satisfacción…

Me enteré que cerraste el acuerdo…

-Así es…- dijo ella.

-Pues… vayamos a festejar… ¿qué me dices?

-Pero… Leila…

-Mi madre está viniendo para aquí… se quedará con ella, solo iremos a cenar, será un rato….

-Onur…

-Mi vida… quiero hablar contigo de algo delicado… ¿podemos tomarnos un momento a solas?

-Bien… sí…

Feride se quedó encantada con la niña y Sehrazat le dejó un biberón lleno de leche para que la alimentara….


Entraron a un hermoso restaurant al que solían ir cuando podían escaparse y ella lo notó algo nervioso…

Cuando terminaron de cenar, él tomó su mano y la besó con ternura…

-Onur… ¿qué pasa, mi vida?

-Sehrazat… tú sabes que desde que te conocí, sentí que entre nosotros había una conexión intensa, duradera… más allá del amor que es enorme…

-Lo sé… y yo siento lo mismo…

-El destino nos demostró que nuestros caminos debían estar unidos…

-Así es…

-Por eso estuve pensando, y más desde que nació Leila…

-¿Qué pensaste?

-Quiero que nos casemos… quiero un compromiso legal… nos lo debemos… y no por lo que piensen los demás… tú eres la mujer de mi vida… la madre de mi hija y de los que vendrán… ojalá…- dijo y se detuvo al ver que ella se sorprendía y se emocionaba…

-¿De verdad?

-Amor…- dijo y extrajo un hermoso anillo de su saco- por si tienes dudas de que estuve pensando en esto y que lo decidí a último momento…

-Onur…

-¿Qué me dices? ¿Aceptas? - dijo y alzó las cejas.

-Acepto…- dijo ella con un hilo de voz y él le puso el anillo.

Onur se levantó y la tomó entre sus brazos. Ella se perdió en él y sintió la nariz de Onur en su cuello…

De pronto se hizo un silencio, las luces cambiaron y cuando Sehrazat se separó de Onur, escuchó aplausos y al mirar a su alrededor vio a sus familiares, amigos, Feride con su hija… todos estaban allí, todos los que los querían…

-¿Qué es esto?

-Nuestra boda… me imaginé que quizás me dirías de hacerla más adelante, porque tienes trabajo y te adelanto que los pasajes para irnos están disponibles ahora mismo…

-Onur…- protestó ella con una sonrisa.

-Nos llevaremos a Leila…

-Pero el trabajo…

-Bennu liderará el equipo de los chicos… te esperarán y se encargarán de todo porque ya están entrenados…

-Me parece bien…- dijo Sehrazat y sonrió.

Onur había organizado una boda muy sencilla y cuando quisieron acordar, ya eran marido y mujer.

Él la tomó entre sus brazos cuando el juez les entregó la libreta de casamiento y apoyó su frente sobre la de ella…

-Desde aquella vez que nos encontramos en ese pub, siento que eres mi destino, y luego de todas las cosas que pasamos, tanto juntos como separados, puedo afirmar que no me equivoqué, te amo…

-Es increíble como a veces uno se empecina en equivocarse, en no seguir con esas señales que la vida nos deja… lamento que hayamos estado tanto tiempo separados…

-Nos hemos ocupado de recuperar ese tiempo, pero si todavía faltara, te prometo que lo compensaré…- le dijo él y besó sus labios.

Los presentes aplaudieron a los flamantes esposos y fueron a saludarlos.

Finalmente, Sehrazat tomó a su niña en brazos y la besó con cariño.


-Leila es el mejor regalo que pudimos haber tenido…- dijo Sehrazat con emoción un buen rato más tarde, luego de que brindaran con todos y recibieran las felicitaciones, cuando volvieron a casa...

-Es el mejor regalo que pudiste haberme dado…- dijo él y se inclinó para besar a su hija y luego a Sehrazat en los labios.

La dejaron en su cuna y le dedicaron un momento a la pasión, hasta dormirse rendidos….

Al otro día salieron para las Maldivas, dispuestos a tomarse un merecido descanso de Luna de Miel…

Tuvieron dos hijos más, dos varones, Kaan y Osman… y además de dedicarse al trabajo, que era una de sus pasiones más importantes… Sehrazat se convirtió en la arquitecta más respetada y Onur en un poderoso hombre de negocios… se dedicaron a vivir la vida tan intensamente como pudieron, sobre todo luego de darse cuenta de que habían logrado vencer las adversidades y mantenerse juntos, como el destino lo quiso, como siempre debieron estar…

FIN


Gracias por leer! Nos vemos en la próxima historia!