Juancho camino a través de una arboleda, hasta el colmo de nieve. Juancho estaba pasando frio, y eso no le gustaba. Juancho no era un hombre diseñado para la tundra, el estaba destinado a vivir en una casa, con una estufa, con un ventilador, con. El sonido de una rama rompiéndose interrumpió sus pensamientos.
"¿Quién es el subnormal?" Juancho turno la cabeza detrás suya, viendo una rama rota en el suelo, Juancho llego a la conclusión mas lógica "A de haber sido el yeti, debo andarme con cuidado."
Juancho camino lentamente, observando a su alrededor, esperando a que el yeti apareciera para pegarle con el hacha que había traído de la casa de Toriel. Ahora que lo pensaba, ¿Qué hacia un hacha en casa de la furra?. Para que malignos fetiches la usaba. a lo mejor mataba a los animales antes de violarlos. Lo cual seria asqueroso, pero muy posible. También podría haberla usado para meterse el palo por el culo, lo cual también es muy posible.
Unos pasos y una silueta detrás suya. Juancho ya estaba preparado con el hacha para enseñarle con quien no se debe meter. Pero nadie salió, dejando a Juancho confundido. Juancho se arrepintió de no haber leído mas sobre el yeti, a pesar de las advertencias de su madre. Juancho, en ese momento, recordó su vida.
Una cocina de una familia de clase media, todo en blanco y negro. Dos figuras, una femenina y otra masculina se erguían sobre un Juancho de 2 años
La figura femenina le acaricio la cabeza al pequeño Juancho, "Hijo, la vida esta llena de peligros. Y el mas peligroso de ellos, es el yeti"
Esto no fue respondido por el niño, sino por la figura masculina, "¿Estas segura de que decirle esas cosas al niño lo ayudara a crecer sano? Digo, todavía dudo de que mostrarle como los vecinos hacían un ritual satánico era buena idea."
Juancho "Gu, gu, ta, ta" ¡BOOM!, la bomba que había hecho Juancho exploto, destrozando la cocina. Juancho se rio alegre ante los gritos de dolor.
¿Es normal que cada vez que tenga recuerdos es en blanco y negro? Como respuesta a su propia duda, Juancho se encogió de hombros y continuo el camino. Pronto diviso un puente y una especie de estructura de madera que no entendía. ¿Quien hizo esto? ¿Con que razón? Juancho no sabia la respuesta.
De repente oyó otro ruido detrás suya. Una silueta se acercaba con lentitud. Juancho supo que era el yeti por lo que esgrimió su hacha/arma homicida/consolador. Con valentía se acerco al yeti, preparado para enseñarle que si la vida da limones a Juancho, Juancho los exprime en los ojos de la vida.
"Humano" Juancho se preparo "¿No sabes como saludar a un nuevo colega? Dame la mano" El ¿Yeti? Le acerco la mano. Juancho siguió sus instintos y le cogió la mano. El sonido de un cojín de pedos resonó en el bosque.
"¿Tu eres retrasado o que?" La figura se revela, siendo un esqueleto en un abrigo azul. Esto impacto a Juancho "No, esto es imposible"
Sans "Jeje… el viejo truco del cojín en la mano"
Juancho "No me puede pasar a mi" sonaba desesperado
"Siempre es gracioso"
"No, no, no…" La voz de Juancho se hizo mas alta conforme repetía esto una y otra vez.
"No es para tanto ¿Verdad? Solo un cojín de pedos" Sans sintió como el sudor se le caía de la frente, a pesar de que era biológicamente imposible.
"¡HE ACABADO EN VENEZUELA!" Juancho procedió a copiar la voz de Darth Vader "NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO"
Juancho tardo un par de horas en calmarse de su ataque de pánico, que había dejado profundamente confundido a Sans. Cuando los ojos de Juancho volvieron a la normalidad, Sans decidió presentarse en un intento de hacer las cosas menos incomodas.
"Soy Sans, Sans el esqueleto. Se supone que debo estar al tanto por si vienen humanos. Pero… Sabes qué… La verdad es que no me apetece capturar a nadie."
Juancho se quedo en silencio al lado del Venezolano. Su calma le había permitido, gracias a su intelecto superior, darse cuenta de la nieve del lugar. Una clara prueba de que no estaba en un país comunista, por que allí se comían hasta la nieve. Esto le sentó bien, recuperando las ganas de vivir y de paso tomar venganza, "Bien, pequeño amigo Venezolano, ya que no me vas a capturar para hacer dineros. Puedes indicarme el camino hacia afuera de este lugar."
"Ok" Sans se encogió de hombros "Pero ten cuidado con mi hermano, el es un fanático de la caza de humanos" Juancho estaba analizando esto, ¿Los Venezolanos no eran humanos? Era muy posible. Biológicamente no producían residuos, tienen hambre eterna, viven en Latinoamérica… Tiene sentido "Por alli esta la salida" señalo a través de la estructura extraña "pasando por ese chisme con forma de verja."
"Hostia yo creía que era una estructura ritual" Sans miro extrañado a Juancho "Como la que tenían mis vecinos, ¡Ah! Que recuerdos" La nostalgia de Juancho solo provoco un levantamiento de hombros por parte de un confundido Sans..
"Oye, creo que ese de allí es Papyrus" Sans interrumpió descaradamente a Juancho, arrastrándolo hasta una lampara con forma de niño humano "Rápido, detrás de esa lampara de forma… ¿conveniente?."
Juancho pensó, tenia que actuar. Lo iba a ver el hermano de Sans, y quería capturarlo, probablemente para el trafico de personas. Por lo que siguiendo el consejo de Sans. Rápidamente se tiro detrás del puesto de vigilancia, donde permaneció acurrucado y pasando frio.
La conversación entre Sans y Papyrus pronto empezó, pero para Juancho esta era inútil, como ver el anime a la velocidad normal, pfffffft, ¿Qué subnormal hacia eso? Todo el mundo ve anime a x4 de velocidad, sino pierde su esencia.
Me estoy desviando del tema, pensó Juancho. Miro hacia donde estaban los Venezolanos, parece que quien quería capturarlo se estaba yendo. Por lo que pronto podría volver a su travesía. Así que, saliendo de su escondite, se dirigió a su destino. Sin embargo, antes de poder salir de ese lugar, lo interrumpió el Venezolano.
"De hecho, oye… Odio molestarte pero ¿Me harías un favor?"
"No, no soy comestible"
"Eres extraño. Pero, escucha, últimamente mi hermano ha estado algo depre… Nunca ha visto un humano, y verte tal vez le alegre el día. No te preocupes, no es peligroso incluso si intenta serlo. Mil gracias por adelantado, estaré adelante" Sans se largo al lado contrario a Juancho.
Juancho "Menudo Venezolano mas raro" Acto seguido continuo con su propio camino.
Continuo caminando hasta que encontró una especie de brillo amarillo en el suelo. Juancho se quedo mirando unos segundos el brillo, desentrañando los secretos de este.
"Hola"
"¡AAAAAHHHHHHH! ¡PUTA!" Juancho rápidamente golpeo a quien le había pegado un susto, rompiéndole la nariz y tirándolo contra un árbol. Ahora que se fijaba, era un niño con un jersey a rayas amarillas y verdes.
"Que dolor..." El chico rápidamente se tapo la nariz, que estaba sangrando ligeramente "¿¡Que mierda de reacción fue esa!? ¿Y por que mierda me pudiste golpear?"
Juancho "Tu culpa, no haberme molestado. Tengo todo el derecho a golpearte por eso. Esta en la constitución." La contestación vino con ceño fruncido y con limpiarse la mano ensangrentada.
"Ugh… Bien, creo que hemos empezado con mal pie" Juancho tenia una cara que gritaba '¿No me digas?'. No me hace falta decir que esto molesto al niño "Mi nombre es Chara, ¿Cuál es el tuyo?"
Juancho contesto rápidamente "xXTuPutoDios-Rex-777-OMGXx-"
Chara gimió con molestia "Bien, chico que no me quiere dar su nombre. Al fin y al cabo, ya lo había oído. Juancho..."
"¿Entonces para que mierda me preguntas si ya lo sabias?" Juancho se preparo para darle otra hostia a Chara.
Chara se alejo volando de Juancho "Eres un sujeto extraño. Tan diferente al resto que han caído aquí. Incluso infundiste terror a Flowey en tu primera interacción con el."
Juancho "¿Quien?" Lucia realmente confundido
Chara "La flor" Se pellizco la nariz, empezaba a comprender por que su hermanastro se estresaba tanto hablando con el nuevo.
Juancho "¡Ah! Esa cosa. Si bueno ¿Qué pasa con eso?"
Chara "Nada malo, es mas, podría ser beneficioso para los dos" Chara sonrió "Tu alma no obedece a las reglas del subsuelo… Ni de la lógica mas básica. Por lo que tengo un trato que podría beneficiarnos a los dos. Yo te doy mi ayuda, y a cambio tu me ayudas a mi."
Juancho "Venga, ¿Por que no?" Se encogió de hombros "¿Que es lo peor que podría ocurrir? ¿El renacimiento del anti-cristo? Jajajaja…." Juancho se rio divertido de la idea
"Si, jeje..." Chara sudaba profusamente.
Juancho cogió la mano de Chara y la sacudió bestialmente. Obviamente eso no sello ningún pacto, pues Juancho estaba retrasado en cuanto a los nuevos métodos rituales de sellar pacto.
Como por ejemplo, El sella-pactos 3000. Hecho de diamante puro, sellara cualquier pacto que quieras, y si alguno no lo cumple, llegara el fantasma del anillo y le robara el porno mientras duerma.
Cómprenlo ahora por solo 120 Euros, con una rebaja del 50% conforme al precio original. ¡Y! Si llama ahora, le daremos también gratis una cabra, para que puedas usarla de sacrificio a los dioses exteriores. Llame al 666 666 666 ¡Ahora! No se lo pierda, pues es una oportunidad única en la vida.
Bien, ahora que termine de dar a conocer a nuestros sponsors, continuemos con nuestra historia.
"En fin, supongo que eso es un trato" Chara sonrió, tenia lo que buscaba, una manera de obtener determinación "Pero tengo una pregunta."
"¿Dime que pregunta?"
Juancho "¿Eres un chico o una chica?" De alguna manera tenia puesto un traje de científico y una barba imitando al profesor Oak de Pokémon.
Chara abrió la boca para hablar, pero rápidamente la cerro. Frunció el ceño, abrió la boca y la volvió a cerrar. Pronto su cara se congelo en una expresión mezcla de terror y confusión, Chara por primera vez en su vida tuvo una crisis existencial. Sin embargo para cuando Chara llego a esta situación, Juancho ya se había ido, pues se había aburrido de esperar.
Por su parte Juancho se había encontrado con el par de hermanos esqueléticos. Los cuales estaban teniendo su propia conversación ajena a Juancho, la cual no duraría mucho por el aura que desprende nuestro protagonista.
"Pues, como estaba diciendo sobre undyne" De repente paro y miro hacia la dirección de Juancho, luego, junto a Sans, se convirtieron en beyblades. Para finalizar dándole la espalda a Juancho, que se sintió ofendido por tal acción "¡Sans! ¡Por dios! Eso es… ¿¡Un humano!?"
"NO JODAS, GENIO" Sans casi soltó una pequeña risa.
Papyrus "¡Sans! ¡Por fin lo he conseguido! Undyne va a… Voy a ser… Seré tan."
Juancho decidió ignorar a Papyrus y continuar su camino, para confusión de los dos hermanos esqueléticos.
Papyrus- ¿¡Que haces humano!?- Corrió al lado de Juancho que ya había conseguido alejarse de Sans y Papyrus unos cuantos metros.
Juancho "Lo siento pero me aburro y tengo cosas que hacer mas importantes" Continuo su marcha impasible, entonces oyeron varios gritos mas adelante.
Mientras tanto, Toriel había recorrido unas ruinas sin resolver, lo cual le hacia preguntarse si el anterior humano había logrado continuar con su camino. A ambos lado de Toriel estaban Valdomero y Antapuerca, ambos apuntaban a todo lo que veían. Eso hubiera continuado así, si no fuera por varios gritos estridentes que sonaron mas adelante.
"¿Qué es eso?" Toriel pregunto asustada y preocupada.
"Es 9999, debemos darnos prisa, puede que ya este haciendo alguna monstruosidad." Valdomero salió corriendo, pero un charco en el suelo paro su trayectoria, de manera humillante, se resbalo y se dio en la nuca, quedando inconsciente.
"Maldito monstruo" Antapuerca siguió a Valdomero, repitiendo el proceso de caer y golpearse la nuca.
Toriel, se quedo sin palabras por cuarta o sexta vez, había perdido la cuenta en este punto. Con un suspiro se acerco a los dos soldados que habían caído inconscientes y los recogió. Toriel se pregunto, por primera vez en años, en que momento de su vida empezó a ir todo mal, pronto lo recordó, todo empezó en el momento en el que perdió a sus hijos.
Juancho, Papyrus y Sans se apresuraron en la dirección del grito. Pronto encontraron el lugar donde se originaron los gritos. El grupo vio con horror el desastre.
Varios arboles habían caído en el camino, habían sido cortados limpiamente, a eso añadir un puesto de vigilancia derrumbado. El grupo se apresuro a caminar por los arboles, con el fin de cruzar el camino y encontrar al culpable.
Dejaron atrás el puesto de guardia, que fue hecho por Papyrus. Conforme continuaban, el área de arboles cortados se amplificaba. Sí antes era solo en los bordes, ahora se extendía por unos 10 metros fácilmente.
Se encontraron con una escena similar, con otro puesto de guardia, este sin embargo había aguantado el peso de los arboles. Dentro se oía un gemido lastimero, muy parecido a un perro que había sido pateado.
Papyrus se apresuro, dejando a Sans y Juancho detrás, a mirar dentro del puesto de guardia, donde vio a un perro, acurrucado en una de las esquinas de la caseta, con una camisa estampada con, valga la redundancia, la cara de un perro.
"¡No te preocupes, aquí esta Papyrus, aspirante a la guardia real...!" Papyrus dejo de presentarse reconocer a quien le estaba hablando, era Doggo, un caballero de la Guardia Real. Esto provoco un cambio de comportamiento "¿¡Doggo!?"
Doggo "¿Quien anda ahí?" Apunto rápidamente en la dirección de Papyrus.
Juancho "¿ENCONTRASTE ALGO?" Este le grito desde donde estaba, sin moverse.
"Es Doggo, de la guardia real." La voz provoco una reacción instantánea en Doggo.
"¿Papyrus? ¡Asgore nos salve!" Dijo mientras se levantaba lentamente "Hay algo hay delante, algo horrible." Pronto Sans y Juancho llegaron a donde estaba Doggo, parándose ambos al lado de Papyrus, observaron la disminuida figura del Guardia Real
Papyrus "¿Pero que ha pasado?" Papyrus estaba preocupado en este punto de lo que había pasado. Doggo empezó a narrar lo que le había pasado.
Se ve el bosque, en blanco y negro, una hoguera interrumpía la inmensa cantidad de arboles, alrededor de la hoguera se reunían el ya mencionado Doggo. Un perro con un gran escudo y una espada, Lesser dog. Un par de perros en túnicas negras, Dogamy y Dogaressa. Y, el ultimo, Un perro gigante con una cabeza enana y una lanza, Greater dog.
Doggo empezó a narrar, "Estábamos haciendo una reunión para comunicarle a la capitana que, de nuevo, no había caído ningún humano. Cuando de repente apareció de la nada."
De repente una figura humanoide de cuello a pies se materializa en medio de la hoguera. Lo que lo destacaba como inhumano era que, en vez de una cabeza, tenia un libro abierto de par en par.
"En principio creemos que era un monstruo que no conocimos. En principio el estaba tan tranquilo como nosotros. En principio" Doggo estaba asustado.
De repente la figura con libro por cabeza hablo, "¡Oh, mierda, quería acabar en el bosque, no en una convención de mis compatriotas! Bueno, podría haber acabado en lugar peor."
"Todos estábamos confundidos por lo que decía. El monstruo también parecía confundido por esto. Entonces de repente empezó a reír como loco… Y todo fue al garete."
De repente el monstruo agarro por el cuello a Doggo con ambas manos y empezó a gritarle, "¡DINOS ONICHAN! ¡DINOS ONICHAN!"
El Doggo en blanco y negro grito con pura desesperación, "¡SUÉLTENME!" De repente la espada de Lesser Dog atravesó el hombro del humanoide cara de libro.
"Entonces me soltó, apenas podía sostener la conciencia. Entonces, aterrorizado, decidir hacerme el muerto. Cerré los ojos y espere hasta que el monstruo fuera derrotado o se fuera. Ocurrió lo ultimo. Para cuando no escuche ningún ruido me acurruque en mi puesto de vigilancia."
La historia había impactado a los presentes, ninguno había esperado que algún enemigo desconocido estuviera causando problemas en el subsuelo… Aparte de ellos, claro. Sin embargo, sus reflexiones pararon ante otra oleada de gritos que resonaron en el bosque.
"Mis queridos Venezolanos, creo que deberíamos hacer una tregua temporal hasta que tratemos con la amenaza." Juancho sabia que lo que sea quien sea el que causo este desastre, era peligroso.
Papyrus "Bien, humano, Yo ¡El gran Papyrus te concederé mi ayuda!" Tras decir esto comenzó a caminar hacia Snowdin.
Con eso Juancho, Papyrus y Sans dejaron atrás a Doggo, caminando por los restos que había dejado la batalla entre la guardia real y el monstruo desconocido. Conforme caminaban pudieron observar todas las trampas que había puesto Papyrus destrozadas, como si un huracán hubiera arrasado con todo lo que se ponía delante suya.
Cada uno tuvo sus pensamientos al respecto. Papyrus se molesto por la falta de modales de este recién llegado. Sans evaluó lo peligrosa que podía ser esta anomalía, que era capaz de romper el metal como si fuera papel. Juancho pensaba en… Vale, Juancho no pensaba.
Tras una larga caminata llegaron al final del camino. La figura con un traje de negocios morado y cara de libro se paraba amenazante delante de los restos de la guardia real.
"Oye gilipollas ¿Tu eres el que ataco a los amigos del perro con camisa de perro?" Aunque era obvio que era el, Juancho pregunto por modales.
El temible ser se volteo lentamente y hablo, una voz profunda y llena de odio "¿Quien me interrumpe? Estaba a punto de dar fin temporalmente a mis impulsos sexuales"
"¡Je!" Juancho libero parte de su poder, haciendo que toda la nieve que estaba cerca suya se retirara por la presión, dejando solo tierra seca, "Memoriza lo que te voy a decir, pues no me repetiré. Mi nombre es Juancho… Juancho the hacker"
Corto extra: El origen de El Refrigerador (Historia narrada por el mismísimo Dorian III, vuestro Nigromante, Rey, Dios, Noble, inventor, señor de lo impío, encarnación de la perfección… Favorito)
"Que calor de mierda" Me moví incomodo debajo de la brillante luz del sol de algún lugar desértico, ¿Qué os creéis que mi mente tiene tanto tiempo como para malgastarlo en memorizar un nombre? ¡Que absurdo!
"Pues quítate la maldita túnica negra que siempre llevas puesta" Quien me contesto fue quien es el típico amigo retrasado que todos tenemos. El cual esta con nosotros solo porque es una fuente de humor grandiosa. Joder, el otro día se callo en una puta picadora de carne gigante, fue jodidamente hilarante… Perdón, me desvió con facilidad.
"Pues tu deja de leer esos cómics que se leen raro sobre violaciones con tentáculos" Yo obviamente sabia que el no tenia la capacidad de razonamiento superior que tiene el 90% de los humanos, por lo que seria en vano explicarle porque llevo mi túnica. Así que opte por usar ese argumento que funcionaria en los seres de mente mas simple. "Al menos desearía algo de bebida fría y no esta, cosa asquerosa, que fácilmente le daría guerra a la lava" Sacudí la cantimplora con agua extremadamente caliente.
Mark gruño de frustración, por su incapacidad para procesar el lenguaje y, por consiguiente, mis argumentos. Suerte para nuestro equipo, mi confiable segundo al mando entro en escena. Listo para echarme una mano con los problemas que tenemos que afrontar.
"A lo mejor podrías crear algo que lo mantenga frío" Esa respuesta vino de Iñigo. Su respuesta ilumino una bombilla en mi cabeza, ¿Cómo no había llegado a esa conclusión antes? En mi defensa diré que hacia mucho calor. Gracias a que Iñigo es un hombre que permanece con mente fría ante cualquier situación.
"No lo incites a hacer algo, por favor" Mark gimió en su ignorancia, incapaz de ver lo ingenioso de la propuesta. Por lo que ignorando sus capacidades mentales menores a la media, me dispuse a hacer mi trabajo.
Me puse a recitar un hechizo en una armadura que había al lado nuestra, no me preguntéis de donde salió, porque no lo se. A lo mejor si le preguntáis a Mark o al Chamu obtendríais la respuesta, pero como dije, no tengo tiempo para cosas tan nimias.
Cuando termine se oyó una explosión, saliendo Mark volando por mi lado derecho, se había enterrado el cuello de su cantimplora en el ojo, no pude evitar reírme. Continuando con la acción, la armadura de color negro se levanto, dentro de ella dos orbes amarillos se arremolinaban en una nube de gas negro opaca, todo esto fue acompañado por una cacofonía de gritos desgarradores de las almas torturadas del limbo...
Mi nuevo y funcional sirviente estaba preparado para servir, por lo que rápidamente dicte mis ordenes. Con mi voz en su epitome de grandiosidad, procedí a iluminar a la recién nacida criatura sobre sus deberes.
"Bien, enfriarme esto" Le arroje mi cantimplora adentro del casco. La armadura se tambaleo confundida, tras lo cual, con una lucecita roja y un pitido, su casco se abrió y la cantimplora salió disparada por el aire en mi dirección. La cogí al aire, abrí y bebí "A la puta, esto si es vida..."
"Diossss… Como duele, joder, puta madre, odio mi vida. Debí haber estudiado he ido a la universidad. Pero noooo, los nigromantes y la inmortalidad no existían." Se había logrado sacar el cuello de la cuenca del ojo, por pena se llevo lo que llevaba dentro, haciendo que tuviera que regenerar su ojo entero. Rápidamente tuvo que echarle la culpa a mi persona por no haberse quitado el del rango de la explosión "¡DORIAN!" Grito furioso "¿QUE COJONES HACES PUTO SUBNORMAL?"
"¿Bueno que opinas Iñigo?" En vez de caer en la trampa que me quiso tender el pequeño weaboo. Opte por una conversación mas intelectual con mi segundo al mando.
"Que hombre mas sabio" El sonrió e hizo lo mismo que yo hice, arrojando su cantimplora a la armadura, que se la devolvió fría "¿Entonces como se llama?"
"Mmm..." Sí, todavía no había llegado a esa parte, estaba demasiado ocupado disfrutando de mi nueva bebida fría. "Supongo que podría ser… Refrigerador, ese es tu nombre." Mire como Refrigerador movía las manos en gesto de confusión y sus orbes amarillos me miraban con exactamente lo mismo. Yo también estaría confundido si alguien se le ocurriera tan brillante idea "Ahora que hemos hecho esto, continuemos con nuestra travesía."
Mientras continuaba mi caminata a salir de este lugar de segunda, escuche varios golpes débiles en la armadura, aseguraría que eran en su espalda. Acompañados por Mark diciendo cosas como "Entiendo tu dolor" o "Llevo ya 143 años con el, puede ser peor.". Pero nada de eso tenia importancia, pues ahora mi bebida estaba fría y mis fuerzas recuperadas.
Colaboradores: Daruma y ElChamu000 por la portada
Menciones honorificas: Daruma, ElChamu000, Abyss_03, Diario54 y alma de cenizas
