Nota de la Autora: Hola! Estoy Actualizando hoy 28 de marzo del 2020, lo que quiere decir que al dia de hoy han sido 13 años desde que comenzé a escribir esta historia. Les puedo garantizar que despues de haberla leido, quería cambiarle la mayoria de las cosas. Hace 2 mese Decidí actualizar al recibir un review de una de mis viejas lectoras, la culpa me invadió, y despues de 6 años sin actualizar lo hice. Al leerla decidí solo hacer pequeños cambios (y añadir dos capitulos entero en el medio por que algunas cosas necesitaban contexto) Decidí no hacerle muchos cambios por que esa yo de 19 años que empezó con ilusión esta historia al menos se merecía eso. La yo de 32 que escribe ahora tiene una historia muy diferente que contar. Así que los nuevos capitulos serán algo distinto en escritura y contexto pero sigo siendo esa fan de Harry Potter y sus magicas historias que decidió que su Fan Fiction de la adolencia merecia un final. Si eres una de mis viejas lectoras y estas leyendo esto y sigues la historia aún, Gracias, gracias por permanecer. A las nuevas lectoras, Gracias también por darle un chance a esta loca historia que se convirtio en parte importante en mi vida y espero que la disfrutes.

PD. Cuando edité la historia los formatos originales se volvieron locos asi que si el formato de los dialogos se ven raros espero me perdonen. Ya perdí la practica con esto.

Adelis

Capítulo 1- Una inadaptada social... Al menos eso dicen.

Era una fría mañana, se escuchaba las gotas de lluvia resonar sobre los cristales de la ventana de una amplia y hermosa habitación. Parada mirando por ella se encontraba una rubia chica, su cabello enmarañado, Sus ojos azules estaban enfocados en un punto lejano. Volteo y miro su reflejo en el falda gitana larga, un suéter de manga larga color verde y unas botas de invierno sin tacón componían su atuendo, para ella era perfecto. Escucho como alguien tocó a su puerta.

- Pase- contestó la rubia chica dirigiendo su vista a la entrada del comedor.

- Luna, cariño tienes todo listo? En una hora sale el tren, nos tenemos que ir.- dijo la voz de el hombre parado en la entrada de la habitación de Luna.

- Sí, papá. Por favor avisa a nana que ya está todo listo.- dijo la rubia mientras se alejaba de la ventana y se acercaba a un gran baúl que se encontraba sobre las cama cubierta por sábanas rosas.

- Si, cariño, pero revisa que no se te quede nada.- dijo él cerrando la puerta de la habitación.

Ella abrió su baúl. En este tenia ropa quizás no era la más moderna y ajustada a la que todas las chicas de su edad estaban acostumbradas pero honestamente era la que a ella le gustaba. Tenía sus viejos ejemplares de El Quisquilloso los cuales le gustaba releer en sus momentos libres. Tenía su varita. Tenía algunos objetos algo extraño no muy comunes en adolescentes de la edad de én estaba una pequeña cajita de madera que le había regalado su madre cuando era pequeña, en ella guardaba algo muy especial. Y en lo más profundo del baúl zapatos. Si definitivamente no faltaba nada. Finitigó los últimos detalles, colocó los libros y los demás artefactos escolares en la mochila del colegio, todo estaba listo. Se volvió a escuchar la puerta.

- Pase.- volvió a decir la chica pero esta vez cargando su mochila.

- ¿Mi niña, está lista?- preguntó una mujer, MIrando a Luna con dulzura desde la puerta

- Si, nana hermosa ya estoy lista.- dijo ella mientras con pequeños saltos rodeaba a la anciana.

- Pues vamos, pero ya, tranquila.- decía mientras se comenzaba a marear con la extraña danza que efectuaba la rubia en ese momento alrededor de ella.

- Si, nana.- dijo deteniéndose. La nana con un movimiento de su varita hizo que el baúl se levantara del suelo y comenzara a descender escaleras abajo hacia la segunda planta de la casa. Detrás de el baúl, bajaron Luna y la mujer. Aunque LUna había dejado de danzar no podía parar de tararear música mientras brincaba cada uno de los escalones. No podía evitarlo su humor era el mejor ese dia.

En la planta baja se reunió con su padre. Su cara se veia algo atribulada.

- Luna- dijo tomando un respiro, y continuó hablando- me acaban de llamar que surgió una buena noticia para la revista. Creo que tiene que ver algo con una familia de la Elite. Sabes que si no fuera de suma importancia no te dejaria aqui. Te quería llevar en tu primer dia... Así que no - Xenophilous sonaba casi devastado

- Papá, no te preocupes. Sabes que no me molestare contigo por esto. Además la verdad es importante para mantener al mundo honesto. Y te prefiero haciendo eso- la rubia le dio una gran sonrisa a su padre. - Además es solo cuestión de llevarme al tren. Sé que Nana lo hará muy bien.- agregó mientras corría a los brazos de su padre y le otorgaba un gran abrazo.

- Gracias Luna.- le dijo el rubio hombre devolviendo el abrazo a su hija- Ay casi lo olvido.- agregó esta vez sacando una pequeña caja de su bolsillo.

- ¿Qué es padre?- preguntó ella mirando curiosa la pequeña caja que su padre acababa de entregarle.

- Ábrelo cariño. Es tu regalo por los buenos TIMOS que tuviste.- dijo mirando la reacción de su vez ella había abierto la caja agregó- Es lo mas nuevo en tecnología mágica. Su nombre es el MS mágico .Solo tienes que golpearlo con tu varita y la música que quieras, cualquiera, resonara fuera de este. Funciona como un hechizo, pero sin palabras, solo piensas la canción y listo. Con un toque de tu varita sólo será perceptible a tu oído. Con dos toques podrás hacer que suene en un audible para otros.. También los comandos son vocales si quieres el volumen más alto dices la palabra arriba, o la palabra abajo si quieres que suene en un tono bajo. Para apagarlo solo dices las palabras No más música e instantáneamente se apagará. Solo responde a la voz del mago que lo configure por primera vez.- dijo complacido de su explicación el padre de la chica.

- ¡Wow! Papá es - dijo muy impresionada, dio otro abrazo a su Padre y luego procedió a guardarlo en el bolsillo de la túnica que se acaba de colocar.

- Bueno hija espero que tu viaje sea placentero. Y recuerda que este es tu sexto año y tienes que evitar cualquier tipo de confrontación con tus compañeros.- dijo el padre.- Te amo mi pequeña, cuídate mucho.- añadió mientras le daba un fuerte abrazo y un beso en la mejilla a su hija.

- Yo tambien Te Amo papa, no te preocupes por mi voy a estar bien. Te veo en navidad- le dijo devolviendo el último abrazo a su padre. Y luego emprendió camino con su nana.

Luego de esto la Anciana y Luna se transportaron hasta el andén 9 ¾. Se podía apreciar el bullicio de estudiantes despidiéndose de sus padres, hermanos, primos, abuelos, tíos y demás familiares. Aunque Luna no tenía una madre de la cual despedirse y su padre la mayoría del tiempo estaba muy ocupado ella no dejaba que eso le desganara el á contaba con su nana que siempre estaba presente, momentos buenos o malos, ella la apoyaba. Y Luna vivía eternamente agradecida por eso. Dejó su vista navegar en los demás estudiantes y sus familiares, a la vez que caminaba. Una escena la hizo detenerse inconscientemente. Una cara familiar en la multitud se acercaba, esa cara conocida para ella pero a la misma vez desconocida. Con su tono altanero al caminar, Alto, cabello platinado, ojos gris intenso. Vestido con costosa pero negra vestimenta. Y sobre todo esa mirada fría y altanera.

Vio como el rubio era acompañado por una mujer, ella tenía cabellera negra. Se veía como de unos 60 años. Era de estatura promedio, no muy alta no muy baja. Su aspecto era dulce y en ese momento iba diciéndole algo al chico que lo hizo sonreír, Él la miraba con dulzura, algo que jamás pensó ver en su vida. Malfoy mirando a alguien con dulzura que no era el mismo, eso era en definitiva algo nuevo. No pudo evitar preguntarse internamente quién era esa mujer.

Lo que la sacó del pensamiento fue una mirada de asco que se dibujó en el rostro del rubio, al darse cuenta que Luna los miraba. Sus intensos ojos azules se posaron en ella con una advertencia latente en ellos. La rubia por instinto cambio su vista y la dirigió a su nana. No le extrañaba para nada que esa fuera la reacción de él hacia ella, era siempre así, los 6 años que llevaba en Hogwarts nunca había cruzado palabras con el rubio. Él se limitaba a decir cosas insultantes cuando la veía a lo cual ella no se molestaba en contestar nunca, no valía la pena. Ella ya conocía el carácter de Draco Malfoy y lo idiota que podía llegar a ser si se lo proponía, y posiblemente aunque no se lo propusiera. Ella decidió ignorar el asunto y continuó su camino hacia el tren. Luego de ubicar sus cosas en un compartimiento vacío, volvió a bajar del tren para despedirse de su nana adorada.

- Bueno, Nana, te portas bien. No hagas cosas indebidas, ni juegues con fuego,ni cuchillos.- dijo la rubia mientras abrazaba a la anciana.

- Ay, niña usted si que tiene ocurrencias. Cuídese mucho. Y no olvide escribir. Así puedo saber que todo está bien, y me tienes que decir todo acerca del nuevo curso.- le dijo la anciana.- Te voy a extrañar- le dijo ella mientras abrazaba la rubia chica con lagrimas en sus ojos.

- Yo tambien a ti- le dijo la rubia devolviendo el abrazo a la anciana-Te amo nana. Hasta luego.- dijo la chica y volvió a subir al tren el cual ya estaba haciendo anuncios partida.

Ya en el tren se sentó y decidió mirar por la ventana. Vio como todos lo estudiantes le decían adiós a sus nana ya se había marchado, así que ella simplemente decidió saludar con su mano a los padres y familiares de sus demás compañeros, algunos de ellos con caras de asombro le devolvía el saludo. Ya cuando el tren había tomado su camino y la estación no era visible se sentó en la butaca del tren. Contemplaba soñadora mente el paisaje que ante sus ojos pasaba. Recordó su nuevo obsequio y lo sacó. Con un movimiento de varita lo golpeo una vez y comenzó a escuchar la canción que quería. Ella adoraba la música, siempre le había ayudado en momentos difíciles. Como estaba sola en el compartimiento no pudo evitar entregarse a la canción, cantando con sus ojos cerrados no se dio cuenta Cuando alguien irrumpió en el compartimiento, solo después de terminar el coro fue que abrió los ojos y noto un grupo de adolescentes que la observaban muertos de risa. Ella paró abruptamente de cantar. Y con sus ojos azules miró al grupo que se encontraba ahora parados frente a ella.

- ¿Que sucede Lunática, por que dejas de cantar?- dijo la voz de una alta pelinegra que se desternillaba de risa.

- Pues por que me quitaron la inspiración.- dijo ella impactada por el gran grupo de chicos en el compartimiento. Aunque sabía que había sido una pregunta sarcástica y retórica, no pudo evitar contestar con la verdad.

- ¿Y eso era inspiración?- dijo sarcásticamente un muchacho con ojos levemente rasgados.

- Pansy, Zabini ya dejen a Lunática en paz- Dijo riendo sarcásticamente Malfoy, quien Luna ni habia notado que estaba allí. Todos comenzaron a reír nuevamente.

- ¿Se puede saber qué quieren?- preguntó Luna aunque sin enojarse.

- Pues este es nuestro compartimiento del tren.- dijo el rubio en tono muy serio y mirando con desprecio a Luna.

- Eso no es cierto, yo llegué aquí primero. No había nadie.- dijo ella colocando sus manos cruzadas.

- Tu lo has dicho, no había nadie, ahora los hay, así que te puedes ir buscando otro compartimiento, fenómeno.- dijo el rubio tomando asiento mientras su grupito de seguidores hacía lo mismo con sonrisa de triunfo en sus caras.

La rubia los miró un momento, solo por un microsegundo la posibilidad de discutir con el grupo de serpientes le pasó por la cabeza. Pero esa no era su personalidad. Ella odiaba las confrontaciones. Era de el tipo de personas que pensaba que se ganaba más con azúcar que con vinagre. Suspiro hondo y sin decir nada tomo su maleta y salió de el lugar mientras oía Las serpientes reir triunfantes.

MIentras caminaba por el pasillo, comenzó a mirar en los compartimientos para ver con quien sentarse. Fue pasando y en el camino vio unas cuanta compañeras Ravenclaw, pero Luna no era una persona muy aceptada en su casa. Al contrario sus compañeras solo se acercaban a ella para criticarla o simplemente se limitaban a ignorarla. No definitivamente esa no era la mejor opción así que decidió seguir buscado. Pasó delante de un compartimiento que le llamó la atención sus ocupantes, su cara se iluminó de alegría. Dentro del compartimiento vio los rostros de las únicas personas que ella consideraba amigos en Hogwarts. Ella abrió lentamente la puerta y preguntó efusivamente.

- Hola chicos ¿como están?

- Hola Luna, ¿cómo pásate el verano?- preguntó una joven pelirroja y de rostro risueño.

- Bien, no me puedo quejar. ¿Oigan les molestaría si pasara lo que resta de viaje en su compartimiento?- preguntó la rubia.

- Claro que no, Luna entra.- dijo la castaña sentada a lado de Ginny.

- Gracias, lo que sucede es que tuve unos inconvenientes en mi compartimiento.- dijo ella mientras tomaba asiento entre Hermione y Ginny.

- ¿Pero está todo bien?- preguntó un joven de cabello azabache y una marcada cicatriz en su rostro.

- Si, Harry, gracias solo fue que unos Slytherin al parecer se aburrieron y decidieron que yo era una buena fuente de entretenimiento.- dijo ella con una sonrisa, pero solo ella sonreía por que los rostros de los presentes se deformaron de rabia.

- ¿Quién fue Luna? Pero para que pregunto, me imagino que Malfoy y su pandilla. Ahora mismo si pudiera iría hacia allá y le quitaría 100 puntos a Slytherin pero por cada uno. Es una estupidez que no le permitan a los prefectos quitar puntos- decía un Ronald Weasly muy enfadado. Poniéndose de pies y dirigiéndose a la puerta.

- No, Ron, déjalo así, si total, ahora estoy mejor, por que estoy con ustedes.- dijo muy sonriente aun la rubia chica.

- Luna a la verdad es que tu pasividad me impresiona. Llega a ser a mí ya estaría en Azkaban por haber matado unas cuantas serpientes.- dijo Harry.

- Harry después de tantos años de los mismos comentarios e insultos de los estudiantes llegó el momento en que aprendí a bañarme en aceite y simplemente todo me resbala. Al contrario si me ofendes no lo haré hacia atrás esa es mi contraofensiva hacia el mundo, mejor te doy una sonrisa.- dijo ella dejándolos a todos mudos, el razonamiento de Luna en parte era bueno, pero sus caracteres no les permitiría ponerlo en practica nunca.

- El viaje transcurrió bastante tranquilo a excepción de la música que comenzó a escuchar Luna, la cual obligó a todos a escuchar. Aunque esto no fue del todo desagradable por lo menos para Harry y Hermione que estaban familiarizados con la música muggle que ponía la rubia. Ron y Ginny aunque nunca las habían escuchado la podían apreciar también. Llegó el momento en que todos movían las cabezas al compás de la música imitando a Luna quien fue la que dio inicio a esto. Escuchaban la canción "Temperature" de Sean Paul.

- Esa canción me gusta.- decía Ron mientras seguía moviendo la cabeza.

- Si, está extraña, pero a mi también me gusta.- agregó Ginny.

- Si, la canta un Muggle de Estado Unidos llamado Sean Paul. Es un gran exponente de la música Hip-Hop.- dijo Hermione como si de dar una clase de música muggle se tratara.

- ¿Y tú escuchas música? Pensé que lo único que hacías era leer en las vacaciones Hermione. - dijo Ron con cara de fingido asombro.

- Ronald Weasley para que te informes hago mucho más que leer y estudiar en la vida.- dijo ella mientras un tono rojo se apoderaba de sus mejillas.

- ¿De verdad? Pues quiero saber que, por que nunca te veo haciendo otra cosa.- dijo el pelirrojo en tono recriminatorio a su amiga.

- Oigan chicos recuerden que tienen que dar la ronda ya estamos casi por llegar al colegio.- dijo Ginny intentando calmar los ánimos que se acababan de caldear en el compartimiento para variar por una de las discusiones entre Ron y Hermione.

Hermione se colocó algo molesta la túnica del colegio, su insignia de prefecta y salió de este sin decir nada. Estaba ofendida por el comentario de Ron. El pelirrojo hizo lo mismo y luego también salió.

- ¿Cuándo terminarán las peleas entre estos dos?- preguntó Ginny cuando ya habían salido.

- Creo que cuando se maten entre ellos.- dijo Harry algo divertido por que para él esto ya era muy común.

- No, las peleas acabarán cuando se declaren el amor que sienten el uno por el otro.- dijo Luna soñadoramente. Harry y Ginny miraron a Luna con espanto.

- ¿De qué hablas, Luna?.- dijo Harry extrañado por la reciente declaración de la desaliñada rubia.

- ¿Acaso no se han dado cuenta?- dijo la rubia como si eso fuera lo más obvio del mundo.

- No.- dijo Ginny impresionada. En su cabeza no cabía que Ron y Hermione se atrajeran.

- No, les diré mas nada. Solo quiero que sepan, que estoy segura que se gustan. Y que tarde o temprano terminaran juntos.- dijo Luna apagando su aparato de música. Ginny y Harry se miraron y luego levantaron los hombros en tono de no sé nada.

Luego de un rato los chicos sintieron que el tren se detenía. Sabían que habían llegado a su anhelado destino. Una voz imaginaria se escuchó en todo los compartimientos "Bienvenidos sean todas y todos a Hogwarts Colegio de Magia y Hechicería". Todos bajaron del tren ajetreados con miles de cosas. Escucharon a un hombre de gran tamaño que a gritos intentaba agrupar a los estudiantes de primer año. Hagrid saludó a el grupo. Ellos le respondieron con un gesto de la mano, él estaba muy ocupado intentando que unos estudiantes nuevos se calmaran y lo escucharan. El grupo de amigos se encaminaron al castillo. Entraron todos juntos a el gran comedor. Ya estando allí ella tuvo que separarse de ellos para ir directamente a la mesa de Ravenclaw.. Aunque esta no fuera su predilección del lugar al cual quería ir, no tenía otra opción. Caminó por lo largo de la mesa buscando un lugar para tomar asiento. Los comentarios y susurros no se hicieron esperar. Ella se limitó a sentarse lo más alejada posible de los estudiantes de su casa. Miraba a la mesa de los Leones, sus amigos se divertían de lo lindo charlando, mientras ella estaba allí prácticamente sola.

Luego una gran cantidad de caras nuevas comenzaron a entrar en el gran comedor. Sobre las cabezas de cada uno de ellos se les colocaría un raído sombrero este conocido como el sombrero seleccionador. Este antes de colocar a los estudiantes en las respectivas casas dio su canción de bienvenida en la cual describe las características de cada una de las casas que componían el colegio. Luego asignó una casa a cada uno de los estudiantes nuevos que con caras nerviosas que se encontraban allí.

Entre todos los nuevos alumnos había una hermosa jovencita de largo cabello negro azabache, ojos de color canela, tez blanca y alta. Ella fue la última seleccionada, y lo fue para la casa de Ravenclaw Ella se dirigió a la mesa de la casa, cautivando la mirada de muchos chicos y recibiendo la felicitaciones por parte de sus nuevos compañeros. Continuó su camino por lo largo de la mesa y tomó asiento a lado de Luna. Luna le dio una gran sonrisa la cual ella devolvió con sinceridad. En ese momento un hombre mayor tomó la palabra. Dumbledore, daba su habitual discurso de bienvenida. Luna admiraba de sobremanera a ese hombre. Su forma de ser era perfecta, siempre apacible, pero firme en sus convicciones. Él era como era, no importando lo que le dijeran o le quisieran imponer, nada cambiaba su forma de ser. Muchos lo tildaban de loco en ocasiones, otros lo consideraban un gran filósofo. Ella lo consideraba simplemente magnífico, el era su modelo a seguir. Ella se encontraba sumamente atenta a las palabras de Dumbledore, pero no perdió oportunidad para lanzar miradas reprobatorias a algunos de sus compañeros que ponían cara de aburrimiento o hacían comentarios fuera de lugar acerca del director. Luego de que terminara de dar su discurso, dio paso a la cena. Luna tranquilamente comenzó a comer.

- Hola, mucho gusto. Mi nombre es Narciesi Coldstein, pero todos me llaman Narci. - dijo sonriente la chica sentada al lado de Luna.

- Hola, mi nombre es Luna Lovegood.- dijo la rubia.-

- Mucho gusto en conocerte.- dijo la pelinegra con una sincera sonrisa dibujada en su semblante.

- Perdona la pregunta pero ¿eres de primer año?.-agregó extrañada la chica al ver que esta se veía de mucha edad para ser de primero.

- No Luna, soy de sexto. Lo que sucede es que vivía en los Estados Unidos, pero a mi padre le ofrecieron un trabajo acá en el ministerio y tuvimos que trasladarnos.- dijo ella mientras tomaba una manzana y comenzaba a comerla.

- Entiendo, Bueno pues bienvenida. Yo soy de sexto también así que tomaremos clases juntas.- le dijo Luna, mirándola sonriente.

Mientras comían las dos chicas continuaron hablando y descubrieron que tenían muchas cosas en común. Cuando ya la cena había terminado ambas se levantaron de la mesa y comenzaron a caminar hacia la sala común. En ese momento unas chicas de séptimo de Ravenclaw se acercaron a Narci.

- Hola Narciesi, mucho gusto mi nombre es Nova Riverdale.- dijo la chica- y ellas son mis compañeras Linda Evanestier y Rachel Pung.- añadió señalando a unas chicas que saludan de forma estúpida.

- Mucho Gusto.- dijo Narci cortésmente.

- Bueno Narci, te voy a dar un consejo. Busca bien con quien vas hacer amistad. No te conviene rodearte de gente desajustada mentalmente.- dijo Linda Evanestier, quien era una rubia no natural, de saltones ojos cafés y con suficiente maquillaje en el rostro para maquillar el colegio entero. Mirando a Luna reprobatoriamente.

- Gracias por el consejo ya se al tipo de personas a las que te refieres.- dijo la pelinegra chica mirando al trío de amigas.-Buenas noches- añadió y se alejó con Luna de allí.

- Gracias- dijo Luna a Narci. Normalmente estos comentarios no le afectaba pero debia admitir que en esta ocasion estaba algo avergonzada,no quería que la visión que Narci tenía de ella se empanara sin tan siquiera conocerla.

- ¿Gracias? ¿ Por qué?. Yo se con quien juntarse y no me juntaría con un grupo de tontas que lo que tiene por cerebro es maquillaje y "spray" para el cabello.

Luna se limitó a sonreír ante la expresión de Narci. Ellas caminaron hasta su habitación que para sorpresa de ambas les tocó en la misma. A Luna le encantó la idea ya que en los seis años que llevaba en aquel colegio nunca se había llevado con sus compañeras de cuarto, por fin tendría con quien charlar en su casa.