Nota de autora: Ariam Robets (encargada de adaptar la historia)

Cada cuarenta segundos, una persona muere en el mundo como consecuencia de un suicidio. Cada cuarenta segundos, alguien sigue aquí y debe intentar superar esa pérdida.

Adaptar esta historia fue un gran paso para mí. Al igual que Jennifer, soy una «Superviviente después de un suicidio» o «Superviviente al suicidio» en muchos aspectos.

Una de mis mejores amigas, se suicidó hace un par de años. Mi ex novio intento suicidarse y hablaba de eso constantemente. Durante mi adolescencia, sufrí de depresión y ansiedad, también pensé en suicidarme. Aun sufro de ambas cosas (depresión y ansiedad), pero el tiempo me ha permitido sobreponerme poco a poco. Con ayuda psicológica, aferrándome a mí misma y a la gente que amo.

Hablar del suicidio, o pensamientos suicidas, aún sigue siendo un tema tabú en la sociedad. No puedo pesar en el por qué cuando es algo que se tiene que afrontar de frente. Pero sobre todo, es importante adquirir técnicas que nos puedan permitir identificar casos de riesgo, a cómo actuar en consecuencia y a tiempo.

Después de ser tocada por el suicidio varias veces, leí, vi y aprendí sobre el todo lo que pude. Nunca obtuve las respuestas que buscaba hasta que las busque en mi misma. Violet y Finch fue un libro que me ayudo a cerrar ese capítulo de mi vida, pero no por eso lo tengo menos presente.

Nunca lo olviden. Son importantes. Son amados. Son apreciados. Son hermosos, perfectos, especiales. Todos lo somos.

Si necesitan ayuda, pídanla, grítenla, llórenla.

Los quiero.

Gracias por ser parte de esta adaptación. Y de este maravilloso libro, las invito a leer el originar y a buscar las obras de Jennifer Niven, son muy buenas.

¡Besos!