Trio soldier+Erena
Ayase Eli, miembro del popular y reconocido trio llamado soldier game, se encontraba felizmente cantando en la ducha.
— Cantando en el baño, me acuerdo de ti, cantando en el baño —Obviamente pensando en su novia, la musa que la inspiraba, dueña de sus parfaits, y su jardín de cristal — Amarte es fácil, porque eres bella.
Para su desgracia su teléfono sueña por lo que no tuvo más opción que callar y salir rápido para atender, apenas colocándose una toalla.
— ¿Hola? —Contestó al último momento justo cuando el tono de su dueto con su novia estaba por terminar — ¿Umi?, no te escucho, habla más fuerte que llevo una toalla.
Después de unos momentos la cara de Eli pasaba de entre molesta a fastidiada.
— ¿Tengo qué? —Preguntó y momentos después suspiró — Bien, las encuentro en la estación.
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— Me gustaría que me dieran una simple respuesta ¿Por qué están aquí? —Preguntó Toudou Erena, en cama, dentro de su habitación en su casa, frente a ella, un grupo de chicas que no esperaba.
Una hora antes su novia se fue diciéndole que llegaría alguien más para cuidarla, alguien con experiencia y conocimientos de medicina, era un simple resfriado, pero mejor no contradecir a Yuki Anju.
— Nico-chan me llamó diciendo que tu novia le pidió que te cuidara —Respondió la pelirroja.
— Aja, ¿Y qué hay de Sonoda? —Preguntó viendo a la peliazul.
— Kotori me dijo que cuidara de Maki —Respondió tranquilamente.
— ¿Y Ayase?
— Umi dijo que Nozomi canceló por una salida de chicas con las otras novias, y Honoka quería venir —Respondió.
— ¿Y Kousaka?
— Tsu-chan no quería venir sola —Contestó la sonriente chica con total naturalidad.
— ¿Y Tsubasa?
— Dijiste que tenías el nuevo Resident Evil, y vine a jugar.
— No estoy en condiciones —Contestó molesta.
— Pero yo si —Contestó casual — Vamos Honoka, veamos qué tan terrorífico es esta nueva entrega —Tomó a su novia de la mano y fueron directo a la consola.
— Hija de —Antes de terminar cayó recostada.
— Mientras se queden tranquilas no importa —Dijo Maki —Tú debes centrarte en descansar.
La dueña de la casa no pudo refutar.
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Tal vez debió hacerlo.
— ¿Por qué no las arrojé a la calle en cuanto llegaron? —Murmuró molesta levantándose de su cama.
Caminó con pocas fuerzas a la cocina de su casa solo para encontrar a las tres que se supone debían cuidarla peleando por una cacerola.
— ¡Suelta eso! —Gritó la rubia intentando arrebatar el artículo de cocina.
— ¡No!, ustedes suéltenlo —Refutó la pelirroja.
— Maki, debemos cuidarla para que mejore, no matarla —La peliazul intentó hacerla entrar en razón.
— ¿Qué quieres decir con eso?
— Sabes de lo que hablo.
— Maki no seas obstinada.
— ¡Ustedes lo son!
— ¡Todas lo son! —Gritó la enferma llamando su atención.
— Oye ¿Qué haces?, vuelve a la cama, necesitas descansar —Dijo Maki mirándola con mala cara.
— ¿Y cómo se supone que lo haga con tanto escándalo?
— Disculpa, pero intentábamos detener a Maki de cometer asesinato —Respondió Eli.
Maki la miró mal.
— Eso es grosero Eli —Maki asintió dándole la razón a Umi — No debes decirlo de esa forma, por cierto que sea, debes ser más amable.
Los ojos amatista se volvieron oscuros.
— ¡No cocino tan mal! —Reclamó.
La cara de sus amigas no reflejaba la misma opinión.
— ¿No creen que exageran? —Comentó Erena — Nadie puede ser tan mala cocinando.
Eli y Umi se vieron la una a la otra antes de separarse, tomar leche y cereal, y colocarlos frente a Maki.
— Prepara cereal con leche —Ordenó Eli.
— ¿Dónde está el extintor? —Preguntó Umi a la dueña de la casa.
— Al fondo del pasillo —Contestó confundida.
— Ya me cansé de ustedes —Exclamó molesta la pelirroja — Ya verán, no es tan difícil —Maki tomó el cereal y lo vertió en un tazón para después verter la leche, se jactó orgullosa.
Y el tazón ardió en llamas.
Todas retrocedieron asustadas, pero Umi llegó a tiempo controlando todo con el extintor.
— ¿Cómo pasó eso? —Preguntó Erena asustada y confundida ¿eso era científicamente posible?
— No tengo idea —Respondió la responsable.
— Misterios de Maki —Contestó la rubia.
— ¿Ahora entiendes porque intentamos detenerla?
— Puedo hacerlo —Eso fue casi un susurró — ¡Puedo hacerlo! —Repitió segura.
— Maki, en serio no deberías —No pudo terminar ya que Erena colapsó.
— Azotó —Dijo Eli.
— ¿Si se muere no es malo para nosotras? —Inquirió Umi.
— Diablos —Masculló la rusa — Umi ayúdame, debemos devolverla a la cama, toma los pies.
— ¿Por qué siempre me tocan los pies? —Preguntó molesta.
— Deja de quejarte, Kotori dice que nunca te quejas cuando ella te lo pide.
— ¿Dónde escuchaste eso?
— Honoka nos lo contó luego de que Kotori le contara.
— Voy a matarla después.
Para su desgracia, descuidaron a la otra que debían vigilar mientras discutían.
Lo notaron demasiado tarde.
— Maki ¿Quién vomito eso? —Preguntó la rusa sin nada de tacto.
— ¡Nadie vomito! —Reclamó — Es algo que le ayudará a Erena.
— ¿A qué?, ¿Llegar al otro mundo? —Ironizó Umi.
— Ya les dije que he mejorado —Exclamó ofendida.
— No puede ser tan malo —Dijo Erena desde la cama, recién despertando — Sin importar como luzca.
— ¿Y si lo probamos primero? —Sugirió Eli.
— Adelante —Hablaron Erena y Umi al mismo tiempo.
— ¡Yo no!
— ¿Entonces? —Inquirió la peliazul.
— ¡Honoka! —Llamó a su conejillo de indias, quiero decir, amiga.
Honoka llegó con mala cara.
— ¿Por qué la mala cara? —Preguntó su amiga de la infancia — No me digas que Tsabasa intentó algo indecente contigo —Ahora posó una feroz mirada sobre la castaña.
— Soy inocente —Dijo la chica asustada.
— No es nada, solo descubrí que a Tsubasa-san le gustaban las chicas altas —Expresó molesta.
— Ho-Honoka —No le gustó nada como la nombró su novia.
— Bueno, para Tsubasa cualquier chica es alta —Todas rieron, molestando y avergonzando a la castaña — Bueno, cualquiera menos Yazawa.
Y ahora Maki se uní a Tsubasa.
— Ya basta, ¿Para qué nos llamaron?, ¿Solo para molestar? —Interrogó molesta la castaña.
— Solo llamamos a Honoka —Contestó la rubia.
— ¿Para qué? —Preguntó la chica, más alegre.
— Cocine esto.
— ¡No me atraparan con vida! —Gritó y salió corriendo, saltando por la ventana.
— Debí esperar eso —Comentó Eli.
— ¿No es peligroso? —Inquirió Erena.
— Por eso queríamos que Honoka lo probara primero —Respondió la rusa.
— No, este es un sexto piso —Dijo y todas corrieron a ver por la ventana.
Todo lo que vieron fue a la chica come pan correr por la calle gritando libertad.
— Le enseñé bien —Comentó la peliazul orgullosa, para después cambiar a algo preocupada — Tal vez demasiado bien.
— ¿Y ahora? —Preguntó Erena.
— Pues sin Honoka solo queda —Y todas posaron su vista en Tsubasa.
— ¿Qué? —Soltó confundida.
Cuando notó que estaba en peligro, fue demasiado tarde…
— Bueno, ahora sabemos que no es comestible —Comentó Eli viendo el cuerpo de Tsubasa en el piso.
Maki en una esquina murmurando cosas inentendibles, completamente deprimida.
Y Erena nuevamente dormía en su cama.
— Esto de cuidar enfermos no es tan difícil —Exclamó Eli.
— Con Erena-san durmiendo todo el tiempo, claro que no lo es.
— También ayudó que la golpearas con esa almohada.
— Te agachaste —Reclamó Umi.
Y nuevamente comenzaron a discutir, pronto se les unió Maki.
Y bueno, Erena vetó a todas de su casa.
Safe... eso creo, aun es mi cumpleaños, a minutos de terminar pero lo es, por lo tanto traigo esto, que fue una idea/pedido que me hicieron hace mucho en wattpad, pero no sabía como implementar una historia del trio soldier más Erena... bueno, me alegro de haber tenido algo escrito para terminar a tiempo para mi cumpleaños y subirlo...
