Capítulo 5

Pov Hinata

Pero por dónde empezar a buscar, no quería preguntarle a Gaara más sobre él, se que le hace daño hablar sobre, pero es que necesito ayudarlo se lo que significa que el amor de tu vida este lejos.

Si le contara mi historia estoy segura que saldría ahora mismo a buscar a su amor. Lo veo limpiar la cocina, desde que hablamos sobre él ha estado pensativo, ya ni tiene ese brillo en los ojos cuando cocina.

—Gaara, necesito preguntarte algo, es que me intriga, ¿Cuál era el apellido de él? — deja de limpiar, sabe a quién me refiero.

—¿Por qué deseas saberlo? — pregunta sin voltear a mirarme.

—Pues…solo simple curiosidad, pero si te molesta, disculpa es imprudencia de mi parte haberte…

—Kimura, Sai Kimura — lo dijo interrumpiéndome, si ciertamente su voz es dolorosa.

Pov Gaara.

Hm, Hinata no sabe cómo ocultar las intenciones, sé que quiere ayudarme con él, y no es que no lo desee, pero prefiero no averiguarlo, es posible encuentre cosas que no deseo saber. Ella no sabe toda la historia, no quiero dejar a Sai como un ser nefasto. Aunque sigo insistiendo que he sido un cobarde, debería ya decirle al resto de mi familia que soy gay.

Sigo limpiando la cocina, necesito distraerme en algo, y también es mi trabajo.

Pov Sasuke.

Luego de la jornada de trabajo vuelvo a casa, ya es tiempo de mudarme, tengo lo suficiente para alquilar un espacio, me gustaría que fuera en el mismo edificio de Naruto, es imposible no gano lo suficiente para eso. Al entrar no veo a Hinata debe estar en el cuarto descansando, debo tocar a su puerta, Naruto me pide que lo haga si el no está, para asegurar que todo esté bien, pienso que es algo exagerado, cosa que entenderé cuando tenga los míos.

Toco y no escucho responder, vuelvo hacerlo, nada, ya estoy empezando a preocuparme, la tercera si no lo hace, y no lo hace, abro y está dormida profundamente. Hinata, no debería estar contemplándola, es la mujer de mi amigo, pero es hermosa, sus labios son carnosos, su piel es blanca, su cabello negro azabache, si ella es toda una monada.

No debo tener esos pensamientos, cierro la puerta, voy a la cocina por un vaso de agua, en eso llega Naruto, lo veo cansado, está trabajando mucho, espero que no sea nada grave lo que pase en el trabajo.

—Hola — lo saludo y el solo me responde con una alzada de mano, se sienta con desgana en el sofá, le ofrezco, agua, el cual acepta — ¿qué pasa? te noto preocupado.

—No se, la verdad no tengo porque estar así, es que…es una tontería…además el cansancio es por un caso de la policía, los estoy ayudando, un loco violador de mujeres embarazadas.

—Ya, es por eso que estás así — afirmo, lo conozco, se preocupa de más.

—Puede ser, no quiero que Hinata salga, ella debe estar resguardada hasta que atrapen a ese imbécil.

—Estoy pensando en cambiar de carrera, estando trabajando con tu madre, me doy cuenta que también me encanta los números, así que estoy dispuesto hacerlo.

—Vaya, ¿ya metiste los papeles para la carrera de Criminología?

—No lo hice, pensé que debería esperar un tiempo para estar seguro, no sé, luego de diez años perdidos, todo cambia, hasta la percepción que tenía sobre mí mismo.

—Hmm. Sé que mi madre estaría feliz de ser tu mentora — si que lo es, en muchos aspectos lo es. Estoy seguro que Naruto me golpearía si supiera que estoy teniendo sexo con su madre, esto es una locura — pero ese caso en la que estás ayudando no es lo único que te tiene así. Hay algo más, lo sé.

Pov Naturo

No puedo negarlo, si hay algo más, tengo mucha ansiedad, será mucho tiempo sin tener relaciones con mi esposa, no quiero caer en la tentación con mi colega. Esa mujer es sensual, si es mayor que yo, pero sabe conservase bien, y la manera en que habla, viste, es toda una tentación. Mei Terumi. A demás de ser bella es inteligente, varias veces hemos salido con un grupo de colegas a tomar y comer. Y en dos ocasiones ha sido un accidente tenerla cerca, a tal punto de probar sus labios.

—Es que bueno, sabes y los debes saber bien, pues ya va más de un mes que no tengo nada relaciones con mi mujer por el embarazo, y pues creo que tengo síndrome de abstinencia.

—Pues se lo que significa, pero ya pasará, tu esposa es comprensiva, habla con ella, algo se les ocurrirá, yo por mi parte pues no me vendría mal buscar a una casual…

—Oh vamos, tu el popular Uchiha no ha tenido nada de nada — tengo que reírme, sé que sonará muy gay pero todavía tiene el atractivo.

—No te rías — me empuja por el hombro, también se ríe, de repente deja de reír — a veces me gustaría saber que paso con esa chica — cambia de tema drásticamente — la que me desgració por diez años, me gustaría saber su paradero para así decirle lo que se merece.

—No, ya deja eso, estoy seguro que está pagando por lo que hizo — supe por conversaciones de chismosas que los padres de Sakura la echaron de casa, significa que posiblemente se enteraron de lo que hizo — más bien trata de olvidar, es tiempo que el gran Sasuke Uchiha vuelva ser el popular.

Tres meses después.

Pov Sakura

Ya por fin me quitaron los yesos, la muñeca puedo moverla bien, pero tengo que hacer rehabilitación para que la movilidad de mi pierna sea buena, me cuesta afincar el pie. Por suerte la enfermera es fisioterapeuta, al principio sé que será doloroso.

Minato desde que le dije que deseo que me tome se alejó mucho, pasa más tiempo en el trabajo y menos en el apartamento, sé que se queda en su casa, pero estoy segura que no tiene nada con su esposa, lo presiento, por el momento le paga más a la enfermera para que se quede en la noche.

Después de la sesión de rehabilitación, quedo en la sala para leer un rato, espero que hoy venga, estoy dispuesta a todo para volver a seducirlo, necesito que se enamore de mí, debo tener el poder, la honestidad y las buenas acciones no funcionan para mí. Cuando Sasuke Uhicha fue preso, mis padres demandaron los Uhicha por daños morales y psicológicos, por supuesto que ganaron, diez millones de yenes. Todo lo gastaron para mis terapias, para comprarme cosas, para esos viajes de relajación y olvido.

Estoy segura que si lo hubieran ganado de otra manera jamás me darían una tajada. Como sea, deseo tener mucho dinero, así echarles en cara lo feliz que soy sin ellos. Sé que hice, sé que condené a alguien por mi egoísmo, mi inmadurez, deseo remediarlo, también es por eso que necesito mucho poder y dinero, algo debo hacer para que recupere lo que perdió.

Escucho la puerta abrirse, es Minato, que feliz estoy, vaya que sigue siendo guapo, este hombre lo tiene todo, hasta soy capaz de embarazarme, conozco los de su clase, sé que no me dejaría. A demás ya su hijo es todo un hombre, volcaría su atención hacia a mí.

Pov Minato

Estoy aquí, frente a ella. Debo decirle que no puedo cumplir su deseo, mucho de pensarlo, de meditar de poner los pros y los contras, será mucho problema tener una relación con una jovencita, la sociedad lo recriminaría, mi reputación estaría por los suelos, para mi negocio eso es importante, más cuando trato con gente que son clasistas, aunque estoy seguro que más de unas jovencitas tendrán, pero no será mi caso.

—Sakura, espero estés bien, me alegra tu mejora.

—Estoy bien, gracias a ti, pronto podré caminar bien, podremos trabajar juntos.

—Sobre eso — me siento frente suyo, en la mesa de la sala — no puedo tener una relación contigo, es arriesgado para mi y para ti.

—No, por favor no me digas eso, te amo, estoy enamorada de ti — oh, me lo dijo de repente, esto no puede ser — me enamoré de ti en el momento que me salvaste y no hablo del accidente.

—Sakura eres joven, deberías estar pensando en salir con chicos, divertirte, ya soy un hombre que no desea más que tener una vida tranquila.

—Es que también quiero un vida tranquila, después de lo que paso…— se queda callada.

—¿Qué te paso?

—Pues, fui violada…

—¡Que! — podre chica, debo sentarme a su lado para abrazarla, está temblando — oye, sé que fue terrible, ¿cuándo fue eso?

—Ya fue hace diez años, eso hizo que mi vida se detuviera, la edad que tengo y ni una carrera…

—Eres joven, apenas tienes 25 años, pero no puedo tener una relación contigo, sabemos que no funcionará — sin previo aviso me besa, quiero detenerla, mas no lo deseo, me encanta esta mujer, es hermosa, inteligente, estoy seguro de eso, despierta en mí el deseo de probar su cuerpo, pero tengo que detenerme — espera…

—Sé que te gusta mi cuerpo, te atraigo, tú me atraes, yo te atraigo, nos deseamos, vamos hacer el amor, hazme tuya.

Pov Sakura

No puedo dejar escapar la oportunidad, haré que no pueda vivir sin mí. Lo vuelvo a besar, llevo una de sus mano a mi pecho, él lo masajea, tiene la osadía de meter su mando dentro de mi blusa, no tengo sostén, gimo porque con sus dedos presiona mi pezón, luego baja hasta mi entrepierna, estoy usando una falda, y tampoco llevo nada abajo, luego de que se fuera la enfermera me quité la braga, si que rico, me gusta como sus dedos juegan conmigo.

—Ah — este hombre sabe cómo hacerme llegar, sus dedos están dentro de mí, no puedo quedarme atrás, mi mano está en su entrepierna, está duro, es por mi. Pero debo dejarlo con las ganas, tengo que alejarme, me levanto con dificultad.

Minato no deja que camine, me carga y lleva hasta la habitación, ahí me acuesta con sumo cuidado, como si fuera a romperme, el se acuesta a mi lado, me sigue besando, su mano vuelve a mis senos, tengo que quitarme la blusa, y luego la falda con ayuda de él.

Él se desviste, esta totalmente desnudo, que atractivo, y dotado, con delicadeza va separando mis piernas, su cara está entre ellas, puedo sentir la respiración, que excitante, más cuando la punta de la lengua juega con mi clítoris, luego siento sus dientes aprisionarla, la chupa, su lengua va de arriba abajo por mis pliegues, voy a desfallecer, es muy rico. Deja de satisfacerme oralmente, se acomoda, posiciona su pene en mi entrada, va despacio, hasta que ya somos uno.

Pov Minato

Estoy teniendo sexo con ella, me gusta, lo disfruto, no me interesa por el momento las opiniones, solo deseo tenerla, y lo hago. Me muevo con lentitud, no quiero hacerle daño, mientras lo hago, beso sus labios, su cuello, busco con mi boca sus senos, me gusta chupar sus pezones, están duros.

Mis movimientos se vuelven un poco más rápido, hasta que los dos llegamos juntos. Fue algo lento, pero muy excitante, me gustó mucho, espero que a ella también. ¡Oh, maldición! Terminé dentro de ella, ¡qué idiota! Me levanto y empiezo a vestirme.

—¿Qué pasa? no te gustó…

—No, es que no nos protegimos, es decir, yo no lo hice, no me puse protección, terminé dentro y necesito comprar la pastilla esa del día después…

—Espera, no te preocupes, yo me cuido, después de lo que me pasó, estoy cuidándome.

Pov Sakura

Es obvio que no lo hago, pero como dije tengo que aprovechar las oportunidades, siempre hay un 1% de que los anticonceptivos fallen, este caso será ese uno por ciento.