Quántico, Virginia

Sede central del FBI

Vestida para -totalmente-, seducir, Janine Hathaway llegó a las oficinas del FBI, de dónde sabía habían salido los dos sabuesos que molestaron a su kitten.

Provista de una invitación formal -gracias a Abe Mazur-, llegó a las puertas, con la seguridad que quién era la dueña del lugar.

En palabras de Abe Mazur, claro.

"Buenos días, caballeros", dijo en la recepción, en dónde la miraron de arriba a abajo y de los pies -carísimos zapatos de C. Louboutin, medias de red, un traje Carolina Herrera de la última colección, una blusa de seda Hermés, y un bolso de mano Louis Voitton-, a la cabeza -bien peinada, y con pendientes de jade, que acentuaban su pelo, maquillada con exquisito gusto-, "tengo una reunión concertada con la Agente Celestine Monroe", y miró su finísimo Rolex de pulsera, "exactamente en 10 minutos más".

"¿Su nombre, Señora?", les costó mucho concentrarse, ante la espectacular mujer frente.

"Janine Hathaway-Mazur".

Uno de ellos palideció, obviamente.

Careciendo del colorido Mazur -y de la edad correcta-, esa hermosa mujer era... su esposa, evidentemente.

Y por su edad y prestancia, era evidente que no era una trophy wife.

"Avisaremos a la Agente Monroe, la cita nos aparece agendada, pediré que la escolten al piso correspondiente, Señora Mazur".

Y otro Agente llegó, para ir extendiendo la alfombra roja para Janine.

"¿Mazur, el...?".

"Sí. Uno de los mejores informantes y contratistas privados de todo el país... Ella tiene todo el aire de ser -o haber sido-, uno esos escoltas que él maneja. Esos grandes y rudos, a los que ni un puñetazo de Hulk podría derribar".

"Es muy hermosa".

"Y debe ser peligrosísima. Te fijaste que su auto se movió solo, ¿verdad?".

"¿Chofer privado?".

"Escolta privado, mejor dicho. Esta mujer nos dejó en claro que con ella no se juega. Y Monroe es analista, no agente de campo. Eso quiere decir que..."

"A alguien le llegará un tirón de orejas, una vez que los Mazur estén satisfechos. Y si no, retirarán su apoyo, y el FBI se irá a la cresta, pero del infierno. Sé que la KGB y otras agendas negocian con Mazur, y perder su apoyo sería...".

Upsy.

¿En qué andas metido ahora, Zmey?


"¿Janine Hathaway?", la agente Monroe levantó la vista.

En su rostro -redondo y afable-, lucía un tatuaje de lirio dorado.

Ex-Alquimista, evidentemente.

"No tenía idea de que Mazur se había casado... con usted", remarcó, indicando que estaba más al tanto de lo que Janine presumía.

"Matrimonio no, ¡por Dios!, pero hemos debido hacer de esas ceremonias civiles pre-matrimoniales, por todo el mundo. Negocios, obviamente".

"¿Su hija fue un buen o mal negocio?. Gua... ¿Agente?, ¿cómo quiere que le diga?. Tome asiento, pediré que nos traigan café y algo de mordisquear. No dejaría a una mujer entrenada como usted sin comer, por mucho tiempo"

Evidentemente, conocía el feroz metabolismo dhampir... y de la peligrosidad de Janine.

Que la podía matar con un roce de sus uñas perfectamente arregladas... ¿en plateado?, ¿así como en plata encantada?.

Gatita traviesa..

"Janine, por favor. Eso de... En fin, no vengo en calidad de enviada de sus empresas. Vengo por una queja. De Rose. En contra de ustedes".

"¿Oh?".

"Los Agentes Messer y Rossi fueron al trabajo de nuestra hija, a preguntar por su padre, y por mí y por su amiga Vasilissa. Y fueron muy insistentes. Ibrahim trabaja estrechamente con el FBI, Agente Monroe. ¿Por qué, entonces, van a interrumpir las labores de nuestra hija, en Oregon?. Habría bastado con llamar a la oficina de Ibrahim, y solicitar una conferencia con él".

Celestine Monroe frunció el ceño.

Nada de lo que le dijo Janine era mentira.

De hecho, ella era quien acordaba las conferencias con Mazur o con sus asociados.

Nunca habló con Janine, pero sabía del escándalo de 21 años atrás, y del soponcio moroi al saber a la rebelde hija de Janine como la heroína que salvó a una princesita, sin siquiera pedir ayuda a papi.

Así que tecleó furiosamente, para encontrar la información oculta a sus ojos.

NO conforme, llamó a la jefa directa del agente Rossi, y habló con él largos minutos, cada vez más frustrada.

A los pocos minutos, una mujer alta y delgada, con el pelo blanco y ojos negros como alas de cuervo, entraba en la oficina, con dos carpetas.

Ambas mujeres se miraron, y Celestine la presentó a Janine.

"La Agente Senior, Miranda Prisly. La Señora Janine Mazur", omitió el Hathaway, para hacer más presión en el caso.

La Agente Prisly la miró de arriba a abajo, evaluándola internamente.

Menos de 40 años.

Caucásica. Tal vez de ascendencia anglonormanda.

Entrenada letalmente. Podía no portar un arma -no permitida a visitantes-, pero la podría matar antes de que ella sacara su arma.

El entrenamiento de los agentes Mazur -cómo los llamaban, respetuosamente, y con algo de temor-, era de los más letales del mundo.

Además, llevaba su estilo bien puesto.

No estaba representando un rol.

Ella era así.

Hermosa, y se sabía hermosa.

No dudaba que eran las razones por las que el esquivo Mazur había caído totalmente rendido a suu pies.

Se preguntaba si el cortejo incluyó que ella le pateara las bolas, insistentemente.

"Señora Mazur, qué podemos hacer por usted", y sentándose en la silla frente a ella, le tendió los dos expedientes a Celestine.

"Dos de sus agentes fueron a... interrumpir a nuestra hija en su trabajo, causando incomodidades a todos. Y, considerando que preguntaron por su padre, por mí y por su amiga Vasilissa, diría que era más una vendetta personal que... una investigación de campo".

"Eso, ¿dónde fue?", arqueó las cejas, sin tomar sus palabras completamente como la verdad.

"Precinto del Centro de Oregon. Mi hija es policía".

Entonces la Agente Prisly tomó los expedientes, los abrió y revisó.

Dio vuelta varias hojas, y le pidió a Celestine que buscara el registro online y se lo imprimiera.

Celestine lo buscó -usando la autorización de la agente senior-, luego los imprimió y se los pasó, mientras les servía más café, que les acababan de llevar.

"Oregon. Precinto Central. ¿RoseMarie Hathaway?", la Agente Prisly volvió a levantar una ceja, cuidadosamente pulida.

"Rose Mary, separado. Hathaway. Sí. No usa el apellido de su padre, por motivos obvios".

"Para que no la acusen de favoritismo, razonable. Primera en su graduación. Primer lugar en los Titan Games, impresionante. Puntería 20/20. Óptimo.¿Y prefirió la policía y no la academia del FBI?, valiente, su hija".

"Demasiado favoritismo, me temo".

"Evidentemente... ¿Investigación sobre alguien llamado Mazur?, ¿es en serio, Celestine?".

"Eso dice, Agente Prisly", se encogió de hombros.

"¿Quién es esa Vasilissa Dragomir, que tanto mencionan, Señora Mazur?".

"Amiga de mi hija. Pasaron juntas los últimos años, pero eran amigas desde el internado, en Montana".

"Su trabajo es demasiado peligroso, lo entiendo".

"Y jamás me habrían permitido llevarla conmigo".

"¡Y a nadie!". Aseveró la Agente Prisly. "¿La Moroi Corp?", y aquí dudó, pero un sólo segundo, sin dejar de traslucir nada.

"Mi contrato de trabajo está bajo el nombre de ellos, Agente Prisly", dijo Janine, sin dejar que nada se sospechara.

"¿Y aún sigue trabajando con ellos?".

"No veo porqué no".

"Claro. Es independiente de su esposo, el Señor Mazur".

"Muy independiente".

"Acá dice que indagaron sobre... ¿una escuela?".

"Rose me dijo que preguntaron por su internado, en Montana, y dejaron entrever que tal vez su padre es uno de los sostenedores del mismo".

"El internado es privado -lógicamente-, ¿propiedad de la Moroi Corp?, lógico. Me parece, usted trabaja para ellos, su hija podía ser bien cuidada".

"Eso supuse, sí".

"¿Y fallaron?".

"Tanto nuestra hija Rose, como su amiga Vasilissa, finalizaron en Oregon sus estudios. En una escuela local".

"La amiga de su hija a qué universidad va?, supongo que va a una. Es decir...".

Un desliz lo puede tener cualquiera, pero si te lleva al abismo rocoso...

"Vasilissa está evaluando opciones. Enviando solicitudes y esas cosas. Quiere intentarlo en el otoño, según supe por Rose".

"Ya veo... Off the record, Señora Mazur, si usted o su hija quieren postular al FBI, veré que las consideren para un exámen de admisión. Son elementos demasiado fuertes para irse al sector privado... y tenemos mejores prestaciones, le aseguro".

"Es muy gentil de su parte, Agente Prisly".

"Llámeme Miranda, Señora Mazur".

"Janine, por favor, Miranda".

"¿Celestine?, llama a mi oficina, por favor. Que Rossi y Messer se presenten, ya. Quiero saber quién dio la orden de ir a molestar a la Oficial Hathaway".


"Muchachos pasen y se acomodan por... dónde sea", les dijo, cuándo entraron los dos agentes. "Ella es la Señora Janine Hathaway-Mazur. Su hija, Rose Mary -la oficial Hathaway, de la policía de Oregon-, recibió una visita de ustedes, indagando por alguien de apellido Mazur".

"Nuestra hija llegó a la conclusión de que buscaban a la Hathaway incorrecta, así que vine yo. ¿Y bien?, se paró y puso sus manos en la cintura, mirándolos desde su 1.50 de alto, y petrificándolos con su mirada. "No tengo todo el día, agentes".

"¿Su... madre?". Balbuceó Messer.

Y Janine se volvió a Miranda, quién hizo un gesto como diciendo, es lo que hay en estos días.

"La oficial Rose Mary Hathaway es mi hija. Bueno, su padre -Ibrahim Mazur-, tuvo arte y parte. Algo. Pero no le digan que yo les dije, sonrió, helándoles la sangre.

¿Con qué parte, exactamente?.

"¿Ibrahim Mazur?".

"Sí, agentes. La oficial Hathaway es la hija del Contratista Mazur, con esta Señora que está acá. Han oído del contratista Mazur, ¿cierto?".

"Si"; dijo Rossi, "pero no... creímos que era casualidad. Es decir... la oficial... no nos dijo que era su padre".

"¿Le preguntaron?".

"¡No!", dijo Messer, incómodo.

"¿Estaba siendo interrogada?, ¿o bajo juramento?", atacó Janine.

"¡No, Señora Mazur!, en ningún caso la quisimos hacer sentir así", se defendió Rossi.

"¿Entonces?, ¿agentes?", presionó Miranda.

"Un informador anónimo -agente Prisly-, nos dijo que había un Mazur que tenía negocios ilícitos, usando una fachada de un colegio privado. Y que había alguien en la policía de Oregon que podía estar... al tanto".

"Anónimo", repitió Janine, muy lentamente, intentando atar los cabos.

Habían muchos moroi que sabían de Rose, evidentemente.

¿Pero cuántos podían trazar su relación con algún colegio?, ¿independiente de St. Vladimir?.

Y sólo un nombre asomó a sus pensamientos.

Tatiana Ivashkov.

Obviamente.

Hora de jugar con sus mismas armas.

Tatiana no sabría por dónde le llegaría el bumerang, ¿cierto?.

"Quizás la información que les llegó no es del todo correcta, caballeros"; y se volvió a sentar, cruzando sus perfectas piernas, "verán. La Directora General de la Moroi Corp, Tatiana Ivashkov -bajo quien aparece mi contrato laboral, lo sé-, ha intentado negociar con Ibrahim -por muchos años-, el... como decirlo, el adelanto del pago de los intereses que la empresa mantiene con él. E Ibrahim presionó nuevamente, porque -en sus palabras-, quería ayudar a nuestra hija a establecerse en Oregon. Ese cobro podía desequilibrar fuertemente las finanzas de la moroi", ¿notaron el sutil juego de palabras?, hasta Celestine dilató los ojos, ante el atrevimiento, "y eso afectaría, obviamente, a los 12 directores y a sus participaciones. Verdad, once. Mientras Vasilissa no resuelva el tema de su herencia -incluyendo la participación de su familia en la moroi-, seguirán siendo 11. Al... acusar a nuestra hija, crea una presión en Ibrahim -y en mí-, que ella cree le será beneficiosa".

"¿Usted sigue trabajando para esa empresa?, ¿aunque...?". Dudó Rossi, sumando dos más dos.

"No veo porqué no", sonrió, maligna, "es bueno conocer el manejo de lo que -alguna vez-, puede ser mío, en parte".

"¿Suyo?". Parpadeó Celestine.

"La Directora Szelsky es mi madre, agentes. Obviamente, ella querría que yo conociera su manejo... desde adentro".

"Muy adentro", relacionó Celestine, asombrada de su astucia.

Sí sabía que Janine era la hija -reconocida y legalmente nacida- de Ariana Szelsky.

Entre humanos, era lo importante.

Nada más.

Y hacía a Rose... tan heredera como Vasilissa.

Messer se movió, incómodo.

Luego miró a Rossi, y asintieron.

"Lamentamos profundamente el malentendido causado, Señora Mazur. Por favor, informe a su hija que... la información fue maliciosamente entregada, para molestarla a ella y a su familia".

Entonces, lo impensable pasó.

Sonó el teléfono de Celestine, y al atender, miró a la concurrencia, dejando traslucir su miedo.

"El Señor... Ibrahim Mazur", anunció, y lo puso en altoparlante.

"Miranda, ¿estás allí?, ¿porqué me has estado llamando a través del realtor que trabaja para mis empresas, en vez de directamente?, ¿qué es eso que él dijo que unos agentes, unos tales Rossi y Messer o algo así, fueron a indagar sobre mí, con mi hija?, bastante tiene nuestra Rose con ser policía, y tratar de vivir su vida como una mujer normal, y no como la Princesita que debería ser. Ahora tengo que liderar con el realtor, con nuestra hija, con su madre... ¿y con esos agentes, también?, Miranda Prisly, ¿me estás oyendo?".

Vociferó.

"Abe, soy Miranda. Estoy acá con la analista Celestine Monroe, los agentes Rossi y Messer, y tu hermosa esposa".

"Hola amor, te dije que yo me encargaría. ¿Qué tal si te vas al spa y quedas más hermosa aún?, recuerda que iremos a ver a Rose este fin de semana. Quizás quieras invitarla al spa, ¿qué te parece?".

"También es mi hija, Ibrahim".

"Entonces, ¿agentes Rossi y Messer?, ¿qué es lo que quieren de mí?, rápido, estoy por entrar a una reunión con los subcontratistas de NASA,chopchop, gente. ¿Qué necesitan de mí?.

"No es nada, Señor Mazur", dijo Rossi, con una vocecita parecida a la de un cachorrito herido, "recibimos información errónea de que alguien llamado Mazur llevaba una operación ilegal en una escuela privada, como fachada".

"Y soy el único Mazur en el mundo, ya veo".

"Y lo vincularon a alguien en la policía de Oregon".

"Rose", dijo, sin irse con rodeos. "Rose dejó la escuela hace años, Agentes, ¿acaso metió, qué?, ¿alcohol?, ¿ strippers?, ¿películas porno?, ¡que los Dioses no lo permitan y haya contrabandeado condones a dentro de un internado mixto, agentes!", dijo con burla.

Claro.

Era de allí de dónde Rose estilaba su sarcasmo e ironía.

De los colmillos heredados de papi.

"Señor... debemos reconocer que hicimos... pesquisas, como es el protocolo. Pero, obviamente, nada apareció. Si hubiéramos sabido que era una especie de Vendetta en contra de su familia..."

"Podrían aliviar mucho la cosa si me dicen de qué número llegó la llamada anónima. Y la grabación de voz. ¡Oh, no se hagan los tontos!, no nací ayer".

Y, ante un gesto de Miranda, Celestine revisó las bases, dando con ambos datos.

Puso la grabación de voz, y extrajo el teléfono.

La sonrisa de Janine lo decía todo.

"Lo que faltaba. Ahora Tatiana Ivashkov comete perjurio al entregar información falseada al FBI".


Sorry, muchas series policiales le hacen esto a mi mente.