Algún lugar en USA.
En los días libres de Rose
"¿Papi?, ¿quién es esa niña que Sidney estaba cuidando en Palm Beach?, supusimos ya que tú metiste la lengua -y la cola completa-, de Zmey en el asunto. Y eso nos llevó a teorizar que es una pariente Dragomir de Lissa", le preguntó el día en que salieron a cenar.
Una -ya vieja- costumbre, entre Baba y su Kiz.
Abe no mostró nada en su rostro... o en su juego.
Por dentro, bullía de orgullo.
¡Oh!, era cada día más como él.
Ansiaba el día en que trabajaran juntos.
"Averígualo, Rose"
"Sid no tiene nada más, por eso te lo pregunto".
"Insisto. Averígualo. Tienen acceso a todas las herramientas. Puedes buscar las pistas. eres muy buena en eso, y lo sabes".
Y dejó su copa del más fino vino, para indicar que cambiaran los platos.
"Dame alguna, al menos. Yo no tengo. Nadita. No sé por dónde comenzar. Y siempre debe haber algo. Por muy pequeña que sea la pista".
"Ok. Es justo. Tatiana lo escuchó, ¿si?. Eric hablaba con alguien... del otro, a buen recaudo. La otra voz era de una mujer".
"Y ella te lo dijo, ¿así como su nada?, eso no me lo creo ni yo. Sé que negocias información -entre otras cosas-, pero no te gusta quedar en deuda, ¿entonces?, ¿ella te pagó una deuda?".
"Algo por allí", reconoció.
Vagamente.
"¿Qué fue -exactamente-, lo que le dijiste a Tatiana, para que abriera el pico y soltara la firme?".
"¿Exactamente?, veamos. ¡Ah, sí!, dime algo que nadie más en tu corte sepa, y que sea de vital importancia para que tu mundo funcione y no se vaya a las pailas. Algo así".
"¿Con una feroz mirada a los ojos?", él asintió.
Compulsión de tierra, claro.
Casi tan fuerte como la de Lissa.
Y Tatiana era aire, el elemento más común en la tierra -rodea al planeta, ¿cierto?-, y por ende, el más común entre los moroi.
Pobre Tatiana, tan real que se cree...
¿Y así llegaste al Dragomir perdido?, ¿Y, por qué te interesó ese tema?, ¿de los Dragomir?".
"Tatiana no sabe quién es. Sin el quórum, no puede manipular a tu amiga, Vasilissa. ¡No me pongas esa cara!, es política. A menor o mayor escala, pero política".
Sonrió ante la cara de asco de Rose.
Una de las razones porque Rose optó por no quedarse con los moroi, claramente.
"Usa tus contactos a tu favor, Rose. Eres descendiente de la Reina moroi Yelena Szlesky, y si lo juegas bien, puede pesar en los juegos de política. Tienes al último Rey Dragomir -el padre del Príncpe Frederick, que reinó antes de Ekaterina, y que murió en funciones-, entre tus ancestros, por tu enlace, lo que te hace afín a ellos, lo quiera Tatiana o no".
Inserte más cara de asco, acá.
"Ustedes dos, Lissa -que es mi ahijada, en esta nomenclatura-, y tú, hija mía; no serán sangre, pero comparten la esencia de los Dragomir. No eres su quórum -lógicamente-, pero entre los morois, muchos usan a sus ancestros -por exageradamente lejanos que lo parezcan-, como carta de presentación. En la corte de Tatiana puedes usar eso, al hacer presión. Una SK no es simplemente un enlace con piernas. Son casi de la misma sangre. Y eso nadie puede negarlo".
"Y llegaste a tan lógicas conclusiones, porque... ¿lo investigaste?, ¿en serio?, lo leiste de dónde, ¿magazines moroi?, ¿pulp fiction?, ¿fanfic moroi?, ¿qué?".
"Usé una lógica irrefutable", se encogió de hombros, "la desarrollé hace años, cuándo las cosas no me resultaban. Y me resultó bastante bien. Tú también la usas, inconscientemente. Tu madre le llama roselogic. Supongo que es... mi responsabilidad. Aunque tu madre dice que es mi culpa".
"¿Mi lógica es... tu culpa?, te conozco hace poco, no te pases de listo".
"Pero llevas mi ADN, Rose. Y yo presioné mi magia en mí, para que se... integrara a mis genes, por decirlo de alguna manera".
"¿Y si no la tuviera?".
"No serías mi hija. Tienes mis ojos -que ven a lo lejos-, mis lindas orejas, que nos traen los susurros del viento, y nuestro olfato, que nos alerta. Podemos captar que susurran los otros cuatro elementos. Y lo traducimos en lógica, ¿ves?. Magia y ciencia deductiva e inductiva".
"¿Y cómo puedo usar esa maravillosa magia serpentina, Oh gran Zmey?"
"Tienes a Miss Sage, dinero -todo lo que requieras-, y tiempo para escarbar y encontrar".
"Insisto. Ella no tiene más datos".
"Pero puede hablarte del proceso. Te puede ayudar. Por eso -y para eso-, está contigo".
"Eso me llama la atención, ¿qué hace Sid en todo el día?, a una alquimista no se le pregunta, papi".
"Por cada strigoi que borras del mapa", se detuvo, para recibir el nuevo plato a degustar, apenas ocultando sus colmillos, "en tus horas libres".
No parecía perder el hilo de su explicación, para nada.
¿Magia Zmey?.
"Hay siempre una historia personal, por detrás. Hay reportes -si es moderno-, herencias y dinero, si es antiguo. Esos bienes se reparten entre ustedes dos, si el... caso se cierra sin dejar cabos sueltos. Muchos cazadores se han vuelto... bastante acomodados. Y los strigois acumulan. Y no dejan testamento, obvio".
"Eso me interesa explorarlo, ¿Comenzaste así?".
"No le hago asco, si pasa. Todo tiene una fecha de inicio, y expirará en algún momento. Y eso me lleva a que puedes aceptar encargos, si lo deseas. Puedes reunir a un buen grupo, algo así como contratistas independientes. Si le quitas el poder económico a los strigois, es como quitárselo a los narcos".
"Lo hemos hecho algunas veces, sí. ¿Entonces, hay dinero o algo involucrado?".
¡Ah, Zmeyette!, como se enorgulleció papi.
"No era mucho, pero al menos, ustedes dos partieron en buen pie. Así que, a la próxima, intenta sacarle algún datito o algo, antes de... cocinarlos".
"La fórmula que los enmascara para cerrar los casos recientes, ¿es tuya?".
"¡Oh, no!, por algo se llaman alquimistas".
"¿Intentaron crear oro de la nada... y desarrollaron una fórmula que... ?".
"No una. Varias. Los casos recientes deben encontrarlos los humanos, y seguir los procesos de muerte. Los demasiado antiguos, bueno, a esos ya nadie los llora, Rose. Y ese es el trabajo de Miss Sage. Por eso no puedes andar botándolos al sol. Antes se hacía. Después, usaban la fórmula disolvente, pero dejaba demasiados cabos sueltos. Así que, con algo de presión e inversión, desarrollaron la de camuflaje. Así un forense humano los puede revisar. O un médico puede determinar que están muertos. No dura demasiado, me temo. Pero pueden ser enterrados y llorados. Si nadie los desentierra, no hay problemas. Sino, el problema sigue siendo de ellos".
"¿Y si son moroi o dhampirs, Baba?.
"¿Acaso no quieres llorar a tu madre si pasa, Rose?".
"La lloro primero, la venganza después... ¿mercenarios?, ¿existen?"
"Pocos. Implica dinero y esfuerzo, que no muchos quieren intentarlo. Además que pueden morir".
"¿Entonces?, ¿a quién puedo contratar?".
"Siempre hay guardianes pululando, Rose. En vacaciones, en permiso, o con días libres. Sólo debes dejar un mensaje en la base de ofertas de trabajo temporales, marcando la zona, y aprestándote a revisar currículos".
"Interesante. Nunca lo enseñaron así".
"Es como la Bit-coin* en las finanzas, Rose. No se enseña, pero se debe aprender".
*recuerden, lo moderno tiene cabida, independiente de la fecha en que está situada la historia.
