Mi primer amor
Por Coqui Andrew
Capitulo Diez
Candy
Hoy es el gran día, estoy en la habitación, mi tía me dijo que tomara un relajante baño y un suculento desayuno, así lo hice.
Cuando llego Amador, así se llama el estilista, estaba cepillando mi cabello.
-No jovencita, esto me toca a mí, te voy a dejar más hermosa de lo eres – Me sonrojo y le entrego mi cepillo, entran sus ayudantes, empiezan a peinarme y maquillarme, veo en el espejo como va cambiando mi rostro, el maquillaje no es muy cargado, es sencillo, mi cabello esta suelto mis rizos bien definidos y me ponen una corona de flores. Mi tía entra junto con Dorothy y la señora Linda, es una sorpresa
-¡Pero que bella estás! – me dice la señora, mi tía y Dorothy lo reafirman
-¿Verdad que sí? Esta nena no necesita mucho, es bella, solo resaltamos sus facciones – dice Amador - Sobre todo esos hermosos ojos – dice
-Bien ya la peinamos y maquillamos, ahora a vestirla, veamos el vestido – Mi tía se dirige al vestidor, saca el vestido, todas se quedan con la boca abierta pues el vestido es color azul, escote hombros caídos, y caída princesa, mis zapatillas son de color plateado, parecen de cristal, solo escucho
-¡Woooow! – dicen todos los que están conmigo, inclusive mi padre, quien acababa de entrar
-¡Estás hermosa, mi niña! – dice con algunas lágrimas en sus ojos, mi tía y yo nos acercamos a él para abrazarlo.
-¡Papá! – le digo, él voltea a verme nuestros ojos se encuentran, dos pares de esmeraldas, una con brillo y joviales; el otro sin luz, pero con madurez. Pero se decían más amor que con palabras.
-Bien, señores y señoras, no lloren que van hacer llorar a la festejada y no quiero que le arruinen mi trabajo – dijo Amador
Todos reímos - ¡Así es como los quiero ver durante la fiesta! – dice
Sin soltarme, mi papá, me da un regalo –Espero te guste, mi hija hermosa – es un estuche color rosa, adentro había unos hermosos aretes.
-¡Oh! parecen diamantes – le digo, me sonríe
-Los son, mi niña – Ahorré durante años y los compré hace poco, para ti –
La señora Linda se me acercó y me dio otro estuche de color rosa y de la misma joyería, es un hermoso collar a juego con los aretes, estoy a punto de llorar y las sorpresas no paran, mi tía me da otro donde están un anillo y un brazalete, sale sobrando que hacen juego todo.
-Este es mi regalo, Candy – me entrega una caja, es un perfume, lo abro me encanta el olor, es de rosas muy sutil, Amador me lo quita y me coloca el perfume en los lugares indicados, solo sonrío. Más feliz no puedo estar.
-Bien llego el momento de irnos, nos esperan en la Iglesia – dice mi papá, bajamos la escalera, salimos y otra sorpresa, una limosina estaba esperando, el chofer abre la puerta mi padre me cede el paso entra después de mí. Nos despedimos de los demás para encontrarnos en la iglesia.
Llegamos pasada una media hora, a través de la ventana pude ver a los muchachos estaban vestidos con su smoking negro, camisa blanca y moño azul, pero nunca me imaginé, ver a Tom y Albert vestidos igual pero el corbatín de color negro, junto con Stear, eran los que más llamaban la atención a mis compañeras de grupo, Paty, está muy celosa, por su hermano y novio, pero es que se ven muy guapos.
Bajo de la limosina ayudada por mi papá, veo a mi hermana y mamá, se nota el coraje y la envidia de mi hermana, pero yo no tengo la culpa que sus quince años no fueran como ella quería, en esa ocasión se gastaron miles de dólares, y su vestido era horrendo, ella lucía bonita en su rostro, pero la amargura la hizo ver fea.
Ella está vestida con vestido largo tipo sirena color rojo y mamá con vestido gris corte imperio, se ven bien, espero que no hagan sus dramas.
Entramos a la iglesia, donde escuchamos atentos la misa, cuando llego la hora de comulgar, primero fuimos mis padres, mi madrina y yo, después los muchachos quienes me sonreían cuando pasaron a mi lado, Albert me guiño un ojo e hizo que me sonrojara.
Al término de la misa, nos quedamos un rato más para tomarnos fotos dentro y fuera de la iglesia, después los muchachos y yo nos subimos a la limusina, mis padres y hermana se fueron en la camioneta que tenemos, Tom, Albert junto con la señora Linda, se fueron otro auto, y los invitados por su cuenta.
Durante el trayecto vimos que había una botella de vino, el chofer nos dijo que podíamos tomar, bueno especifico que solo los chambelanes, era cortesía de la empresa.
Llegamos y Albert me ayudo a bajar, nuestras miradas se encuentran y nos perdemos en ellas, qué el mundo gire alrededor de nosotros, hasta que escuchamos una voz.
-Candy vamos, te están esperando – Nos dice George, giramos hacia él y sonreímos.
Amador, se acercó para checar que estuviera perfecta – Vamos a la sala de descanso, te retocaré tu maquillaje – me dijo, me tomo de la mano llevándome al lugar indicado. Estuvimos allí un buen rato, me pregunto quién el rubio guapo, le dije que mi novio, grito de la emoción– Cariño tienes que cuidarlo mucho porque si no lo has notado esta gua-pi-sí- mo – yo solo me río, pues lo sé desde que lo conocí.
Tocan la puerta y me dicen que ya puedo ingresar al jardín, nos levantamos y volvimos a la entrada del jardín.
Estoy en espera cuando mi padre me toma del brazo y me dice
– Lista, mi niña –
-Sí, papá – le digo
El presentador nos anuncia, entramos, fuimos recibidos por aplausos por parte de los invitados, algunos silbaban, algunos decían –"ya llego mi suegro con mi novia" "no es tu novia, es la mía" "suegro" – mi papá y yo solo sonreíamos, por semejantes comentarios.
Dimos una vuelta por la pista y quedamos en medio de la misma. Observo todo al mi alrededor, todo esta espectacular, las mesas eran cuadradas para 12 personas, con un arreglo floral, rosas blancas, rosas y amarillas, para ser específicos, son mis favoritas, con luces en el centro, la vajilla blanca con azul, cubiertos y copas colocadas perfectamente, las servilletas blancas con su anillo color azul con plata, espectacular, para mí.
Tom hizo un trabajo excelente por todos lados había rosas. Y las luces que colgaban por todo el jardín los reflectores en el lugar indicado. La mesa principal o de honor solo estaban tres sillas, el arreglo es hermoso es a todo lo largo de la mesa, pero se puede disfrutar la vista por todo el jardín.
Una vez que termina de hablar el presentador se acercan algunos invitados para hacer entregas de los presentes que me dan con mucho cariño. Nos tomaron muchas fotos. Albert fue el último – Este es el primero de la noche, mi cielo – me dice, cuando me abraza, ¡Dios! Qué nerviosa, me puso.
Estuvimos charlando un buen rato, el presentador se acerca para preguntarnos a qué hora iniciábamos el baile para dar inicio a mi presentación. Mi mamá no contesto, mi hermana estaba con nosotros, la vi después con Ronald en su mesa, la señora Linda cambio totalmente su actitud junto al señor odioso Horace. Mi papá le dijo que le diera nos minutos para localizar a los chambelanes, así que nos dejó a mi mamá y a mí en la mesa de honor, ella ni siquiera me felicito, ni siquiera me dirigía la palabra, menos la mirada. Eso me hacía sentir triste.
Veo a mi tía que se acerca a Tom y Albert, no sé qué les está diciendo, pero ellos ponen una cara de sorpresa, el maestro de baile se acerca a ellos y parece que está molesto, salen los tres.
Al poco tiempo mi papá me dice– Es hora mi niña – nos dirigimos al lugar dónde daría inicio mi baile; Augusto aparece a mi lado, me comenta que hubo unos cambios a última hora, pero que me deje llevar por la música, todo saldría bien, me sorprendió, pero acepte lo me dijo. El presentador me anuncio, se apagaron las luces y el reflector me ilumino
En el jardín hay silencio absoluto, se escucha la canción de mi entrada (I want it that way, instrumental) empiezo a moverme con la corografía aprendida, a mi lado aparecen Tom y Albert. – "¿En dónde están mis chambelanes?" – es lo que pienso, pero continúo bailando, ellos me sorprenden pues se saben toda la corografía y solo son dos, pero nos acoplamos perfectamente, hasta terminar. Todos aplauden, nosotros agradecemos asintiendo las cabezas, entonces el presentador anuncia a mi padre quién da un bellísimo discurso para hacer mi presentación social. Nos abrazamos, me toma de la mano, dirigiéndonos al centro de la pista y se escucha unas guitarras volteo hacia donde viene el sonido y Tom y Albert están tocando "The Rose" canción que decidimos bailar mi papá y yo. Albert tiene una voz preciosa, él está cantando, mi padre me sonríe – Es tu segundo regalo de parte de ellos – me dice cerca de mi oído, ¡Dios! Estoy a punto de llorar, cuando termina la canción, mi padre me abraza – Es tu fiesta Candy, disfrútala – me da un beso, me lleva para iniciar el vals (La valse de l'amour) empezamos a bailar lo que me preocupa eran las vueltas y las levantadas, porque apenas si los muchachos podían hacerlo, pero otra vez quedo sorprendida, porque Tom hace un magnífico trabajo, cargándome y Albert con los giros.
Al terminar los tres nos dirigimos a la sala de descanso, ellos se cambian de ropa para el siguiente baile, pero en el baño para caballeros, Amador me recoge el cabello. Los tres estamos vestidos igual, bueno yo con falda, pero de negro todos, tenis de color florecente, ellos tendrán que explicarme muchas cosas cuando terminemos de bailar, pues falta este baile más otro que será después de la cena.
El siguiente baile es Electro Swing, salimos nuestros amigos nos aplauden para animarnos más, yo estoy sonriendo porque me divierto, disfruto la música y sobre todo la compañía de estos guapos hombres. Terminamos, mi mirada se dirige hacia dónde está mi hermana, la cual me ve con odio, pero me sorprender ver otra cosa en su mirar…muerte, sin querer tomo el brazo de Albert, quien voltea a verme, sin entender porque mi reacción, hasta dirige su mirada a la persona a la que estoy viendo. Me abraza y me dice – No temas, estoy contigo, nunca dejaré de amarte y cuidarte – Salimos de la pista para volver a cambiarnos. Una vez cambiado se anuncia la cena, mi madre se levanta y nos deja solos a mi padre y a mí, se va con Rossana, quiero llorar, pero mi padre no lo permite – Así es mejor, hija, disfrutemos la cena, en eso unos meseros colocan otro cubierto y silla junto a nosotros, Tom y Albert se sientan para degustar con nosotros.
Albert al terminar su cena – Enseguida vuelvo, pequeña – se retira, seguimos charlando cuando el presentador anuncia que uno de los invitados tocará una canción y ¡es Albert! Con su saxofón empieza a tocar Love Them (Blade runner)
Hoy si me siento totalmente halagada, todo es mejor de lo que esperaba.
¡Un día totalmente inolvidable!
Termina de tocar obviamente yo ya estaba a un lado de él, ambos nos vemos a los ojos para decirnos mil palabras con ellos.
Los aplausos nos vuelven a la realidad, nos levantamos y nos dirigimos a la salida para cambiarnos de ropa, para dar inicio al baile.
En esta ocasión bailamos un mix de música disco (Stayin'Alive –Bee Gees – Born to be alive – Patrick Hernandez- y I Will survive –Gloria Gaynor, iconos de los 70's).
Empezó la fiesta, uniéndonos todos a bailar, mi padre estaba feliz, baile y brindando por mí, después aparecieron los muchachos, venían del hospital pues al parecer tomaron un laxante, por eso entraron al quite mis dos grandes amigos. Ahora entiendo la amargura de mi madre y mi hermana, pues Tom hablo con el chofer de la limosina y confeso que Rossana le dio la botella de vino y dinero para que bebieran los muchachos, quiso amargarme la fiesta, pero le salió el tiro por la culata, eso nos dijo. La fiesta termino hasta las dos de la mañana, la continuamos en casa de mi Tía Rosa, ahí Albert me dedico más canciones que él interpreto junto con Tom.
Albert impidió que Ronald se me acercará, en su mirada vi odio y rencor, no puedo fiarme de él, pues junto con Horace se retiraron de la casa de mi tía. Obviamente mi hermana y madre no fueron. Terminamos hasta las 7 de la mañana. No saben cuánto disfrute el día.
-Pequeña, nos vemos más tarde, descansemos un rato, sueña conmigo – me dice Albert, me abraza y revisa con su mirada que nadie nos vea y me besa.
Nos separamos cuando sentí que me faltaba aire, me pongo roja como un jitomate, pues frente a mí, está mi papá, Bert voltea - ¡Señor White! Discúlpeme no lo vi – dice todo apenado.
-No te preocupes, muchacho, solo vengo a despedirme de mi hija – se acerca a mí.
-Hija, he decido que te quedes a vivir con tía un tiempo más, espero que no te incomode – lo veo triste
-Papá ¿Cuándo hablamos sobre lo que te pregunte, mi madre? –
-Pronto, hija. Por ahora disfruta estar aquí ¿de acuerdo, mi niña?
-Sí, papá, gracias por todo, ¡Te amo, papá! – le digo abrazándolo y besándolo por todo su rostro a lo que él se sonríe.
Nos despedimos, ellos se van.
Continuará …
AVISO
El siguiente capítulo es el final de MI Primer Amor, que subiré durante la siguiente semana, vendrá una segunda parte, hay cambios en la vida de ellos, esta parte fue tierna, el primer amor que alguna vez todas tuvimos. Pero con el tiempo crecemos, maduramos y vemos el amor de otra manera y encontramos al amor de nuestra vida.
La dejaré en pausa por un tiempo, pues vienen dinámicas que tengo que cumplir.
A todas les agradezco su apoyo, su confianza, sus comentarios.
Saludos y bendiciones
Coqui Andrew
