Peter miró el bloque de apartamento donde vivía con tía May y dio un largo suspiro. No recordaba haber tenido menos ganas de entrar en casa en toda su vida. La limusina estaba aparcada enfrente, Happy estaba haciendo un sudoku, o un crucigrama, des de allí arriba no podía verlo bien. pero siempre solía haber revistas de pasatiempos en la guantera. Pasatiempos, barritas energéticas y caramelos mentolados.

Si Happy estaba abajo, Peper o Toni estaban arriba. Ninguna de las dos opciones era buena. Peper porque sabía como hacerlo sentir miserable con una sola mirada y Toni porque sabía como hacerlo sentir miserable con…bueno digámoslo así, él sabía cómo. Si la situación no fuera suficientemente mala de por sí, de repente empezó a llover, más que llover a diluviar. Estando a escasos 20 metros de su habitación se estaba empapando hasta los huesos.

Después de un par de truenos especialmente potentes, decidió que no era buena idea quedarse ahí arriba, en la cornisa del edificio. Respiró hondo y lanzó una telaraña al tejado del edificio donde vivía con tía May. Abrió la puertecilla que daba a las escaleras, y en aquel cuartucho de 2x2 donde el gerente guardaba la escalera, algunas herramientas y trastos se quitó el traje de Spiderman y se puso su ropa de siempre.

Estaba cansado, no quería oír sermones, pero imposible que Tony o Pepers aceptaran un "hoy no, lo dejamos para otro día". ¿De qué estarían hablando con tía May? ¿de sus ficticias prácticas en la corporación? Si pudiera, simplemente meterse en la cama, taparse con el edredón y dormir. Oh, dormir, ¿Cuánto habría dormido en total esa semana? Seguro que había establecido algún tipo de récord. Su organismo era fantástico, de no ser por sus poderes arácnidos ya haría tiempo que habría acabado en el hospital. Pero simplemente estaba algo cansado. Vale, muy cansado. Pero durmiendo un par de horas al día, estar cansado era anecdótico.

Cuando pasaba por al séptimo piso vio al gato de la señora Wagner paseándose por el alfeizar de la ventana, resguardándose la lluvia y en busca de una ventana medio abierta por donde entrar. Peter sonrió, gato tonto, siempre pendoneando con las gatas del bloque. Le abrió un poco la ventana y el gato como un rayo entró y se sacudió la poca agua que le había llegado a mojar. El gato desapareció por el pasillo. Fue esa misma agua que entraba por la ventana que hizo que Peter volviera en si. Claro que sí, podía ser como aquel gato. Podía pasear por el alfeizar hasta la ventana de su habitación y acostarse. Lo había hecho ya antes. Cuando alguna vez había tenido que salir a patrullar sin que su tía se diera cuenta.

Peter entró sin hacer el más mínimo ruido en su habitación, dejó con sumo cuidado su mochila encima de la silla y se quitó las zapatillas de deporte. Se desabrochó el pantalón y se metió dentro de la rezando a todo dios conocido y por conocer que la cama no crujiera. Pero no crujió y aunque lo hubiera hecho un poco, la puerta estaba cerrada, y tía May estaba hablando con Tony en el salón…no hubieran oído nada. Peter al sentir una molestia en el costado, se sacó el teléfono del bolsillo y lo dejó bajo la almohada. Seguía en silencio. Más de 37 llamadas y 68 WhatsApp por leer. Todos de Tony. También había 4 de su tía, pero seguramente serían por lo mismo. Peter se hizo un ovillo con el edredón, cerró los ojos y en menos de 5 minutos ya estaba profundamente dormido.

Era pasado media noche cuando tía May decidió que llamaría a la policía, a pesar que Tony intentara persuadirla, era una mujer que cuando se le metía una idea entre ceja y ceja era imposible hacerla cambiar de opinión. Tony decidió que sería de más ayuda en su laboratorio que allí, así que se despidió, no sin antes dejarle un sobre a Peter, por si decidía regresar más tarde a casa. May aún estaba hablando con un agente por teléfono cuando Tony entró y vio al muchacho dormido en su cama, regresó a la salón y le dijo a May que colgara y señaló hacia la puerta del dormitorio de Peter. May corrió a ver y respiró aliviada ¿pero desde cuando estaba el niño allí? ¿Cuándo entró? ¿Por qué no saludó ni dijo nada?...ahora eso no tenía tanta importancia, el niño estaba allí, esta en cas y estaba en su camita, ella estaba aliviada. Toni vio como May se relajaba y volvía a sonreír despreocupada por fin después de muchas horas.

Le iba a dejar este sobre, pero (se lo volvió a meter en el bolsillo interior de la americana) mejor lo comento con el mañana. Me pasaré a primera hora, desayunaremos en la corporación ¿te importa May?

No, claro que no me importa, mañana no hay clases y yo trabajo, así que no se aburrirá aquí solo toda la mañana él solo.

Bueno…

¿Qué pasa?

Es que pensé que Peter se lo había comentado. Va un poquito retrasado con su proyecto y me pidió más tiempo así que le dije que podía trabajar en él todo el fin de semana, que podía dormir en una de las habitaciones de nuestros internos si era necesario.

No, no me comentó nada, no suele contarme estas cosas, no quiere que me preocupe. Como si eso fuera posible, niños jejeje

Niños jejeje (se rió pero en su risa, a diferencia de la de May, había malicia).

Aprovecharé que el fin de semana está fuera e iré a comprar unas cosas en el Ikea. Hace ya tiempo que quiero cambiar alguna que otra cosilla de aquí, está todo tan viejo.

¡Una gran idea! Después de trabajar, una buena comida en (sacó una tarjetita) diga que va de mi parte y tarde de compras y él domingo todo el día para redecorar tranquilamente sin adolescentes belicosos de por medio (May se rió su Peter era, cualquier cosa, menos belicoso. Reconocía trsitemente que no estaba bien que Peter pasara de esa manera del señor Stark, después de la oportinudad que le estaba dando, pero Peter noera malo solo que no le grstaba enfrentarse a la gente)