Me perteneces
Luego de almorzar y como estaban demasiado adoloridos como para seguir 'entrenando' Kyo se puso a revisar los mensajes de texto en su móvil acostado cuan largo eras en el tatami de su habitación, la medicina dejada por Kagura estaba haciendo efecto y ya no le dolía tanto el estómago ni los antebrazos. Encontró un mensaje de Shingo y recordó que le había tratado bruscamente la mañana en la que habían salido del hotel, pero Shingo se lo había buscado ¿Por qué le había mentido y había hablado con Yagami sobre su estadía en el hospital y su fuego? Shingo había traicionado su confianza, sin embargo, como estaba de tan buen humor por haberle ganado a Iori en la pelea de la mañana, decidió darle una oportunidad a Shingo de explicarse.
"¿Por qué no me contaste que habías hablado con Yagami cuando estaba quedándome en tu casa?" Escribió Kyo recostado sobre su estómago en el tatami, aún seguía con el mismo jean sucio y sin camisa, como no habían pensado que tendrían que quedarse en la casa de Chizuru, no había traído ropa de cambio.
"Kusanagi-san... solo estaba preocupado por usted... ¡Se lo juro!" Fue la respuesta de Shingo casi de inmediato.
"¿Y tenías que hablar precisamente con Yagami?" Escribió Kyo frunciendo el ceño, aún no entendía por qué de todas las personas con las que Shingo había podido hablar, hubiese tenido que escoger al pelirrojo.
"Porque Yagami-san era el único que sabía sobre su estadía en el hospital y el secuestro!" Se apresuró a responder Shingo y Kyo dejó escapar un - ¿Ohh? – Al leer el mensaje.
"¿Qué quieres decir?" Preguntó Kyo y Shingo dejó el mensaje en visto por unos momentos en los que Kyo volvió a escribir "¡Shingo Yabuki dime la verdad!" Esperó por unos momentos y un nuevo mensaje apareció.
"Porque... Yagami-san fue quien le encontró y me entregó su cuerpo inconsciente para que lo llevara al hospital" El mensaje dejó perplejo a Kyo, quien lo tuvo que leer tres veces para cerciorarse de que no estaba leyendo mal "Yagami-san me pidió que lo cuidara, así que, imaginé que podía confiar en él" Kyo seguía sin poder escribir, Shingo envió otro mensaje "Por favor Kusanagi-san, no se enoje conmigo, yo solo me preocupaba por usted y pensé que Yagami-san tendría respuestas sobre que le había pasado a su fuego"
Kyo se quedó muy quieto con los ojos fijos en la pequeña pantalla del móvil. Iori le había rescatado, Iori se había contactado con Shingo, Iori se preocupaba por su salud.
¿Qué clase de universo paralelo era ese? El Iori que conocía solo quería hacerle daño. Lo que decía Shingo no tenía sentido, sin embargo, Kyo sabía que Shingo decía la verdad, algo dentro de él le decía que Shingo estaba siendo sincero. Se quedó un rato más ahí sin saber cómo reaccionar ante eso.
"Kusanagi-san... ¿Me perdona verdad?" Un nuevo mensaje de Shingo apareció en la pantalla seguido por "¿Volverá al hotel mañana para el Photoshoot?" Kyo recordó el maldito 'Photoshoot', estaba en el contrato, los organizadores del evento querían hacer un estudio fotográfico de cada equipo para sacar las fotos oficiales de los participantes y así vender todo tipo de mercancía, como camisetas, posters, llaveros etc. Soltó una retaíla de improperios y se puso de pie, Shingo volvió a escribir "¿Me perdona verdad?" con un emoji llorando. Kyo sonrió y decidió dejar el mensaje en 'visto' para torturarlo un poco.
Iori se aburría en la habitación que le habían asignado, no tenía su bajo, no tenía su portátil, ni siquiera un buen libro, pensaba en fumarse otro cigarrillo, pero ya se iba a acabar toda la cajetilla, cuando Kyo se asomó por la puerta. El moreno se recostó en el marco con una sonrisita arrogante.
- ¿Qué? ¿Has venido a recordarme por décima vez que me ganaste? – Preguntó Iori con el ceño fruncido, Kyo no había parado de hablar de su 'victoria' desde el almuerzo.
- ¿Oh? ¿Qué clase de persona crees que soy? – Se quejó Kyo haciéndose el ofendido, Iori le miró en silencio, Kusanagi parecía estar de muy buen humor, completamente diferente al Kyo pesimista y apesadumbrado que había visto en los últimos días en el hotel, en el fondo a Iori le gustaba verlo así, con un semblante arrogante y porfiado, ese era el Kyo que conocía, no quería ver a Kyo abatido y resignado, como si se hubiese dado por vencido.
- ¿Qué quieres? – Preguntó Iori comenzando a impacientarse.
- Mañana tenemos que ir al hotel para el photoshoot – Dijo Kyo y Iori soltó una retaila de improperios muy similar a como había reaccionado Kyo cuando había visto el mensaje de Shingo. Kyo se deslizó por el marco de la puerta y se sentó en el suelo, recostando la espalda contra la puerta.
- Lo sé, es una mierda – Comentó Kyo con voz abatida – Pero si no vamos, pueden descalificar nuestro equipo – Continuó, Iori le dio un puño al tatami con rabia.
- Maldito contrato – Murmuró el pelirrojo volviendo la vista hacía Kyo.
- ¿En qué se ha convertido el torneo? – Preguntó Kyo de mala gana.
- Jmm... creí que te gustaría ser famoso y tener un fanclub – Comentó Iori algo sorprendido, honestamente había imaginado que Kyo disfrutaría de ese tipo de atención. Siempre le había parecido que Kyo era ese tipo de chico popular en la escuela que siempre atrae la atención de la gente como un imán. Cuando le había conocido por primera vez, cuando apenas tenían 15 años e iban al instituto, Iori se había llevado esa impresión de él. Había odiado de inmediato su sonrisa confiada y esa aparente 'buena vida' que llevaba.
- No... - Respondió Kyo moviendo lentamente la cabeza – Quizás cuando entré al torneo por primera vez, creí que deseaba ser reconocido en el ring y escuchar a la gente gritando mi nombre – Le explicó rememorando el niño que había sido en el torneo de la KOF94 cuando Goro y Benimaru se habían convertido en el aclamado 'Japan Team' – Pero todas esas ideas desaparecieron cuando me enfrenté a enemigos poderosos como Goenitz y comprendí la complejidad de lo que implicaba sellar a Orochi... -
- Ah... maduraste - Se burló Iori con una medio sonrisa, era la primera vez que tenían una conversación sobre lo que pensaban del torneo, resultaba bastante extraño escuchar a Kyo hablando de una manera introspectiva. Pero siendo realistas, resultaba extraño en general tener una conversación con él sin insultos o puños en la cara. Kyo no respondió eso y se quedó pensativo por un buen rato.
Y entonces cuando Iori creyó que el muchacho no iba a hablar nada más, se había girado hacía él y lo miró con una mirada intensa en sus ojos castaños. Su expresión era firme, pero había algo de tristeza también en como sonaba su voz.
- Yagami... ¿Por qué fuiste a buscarme a la base de NESTS?– Había preguntado Kyo y la pregunta lo tomó completamente desprevenido, no solo porqué era un abrupto cambio de tema, sino porqué Iori seguía creyendo que Kyo no sabía la verdad sobre lo ocurrido - ¿Por qué me rescataste? -
- Porque... solo yo tengo derecho a matarte – Respondió el pelirrojo. Iori creyó que se le dificultaría decir eso, pero por el contrario las palabras habían salido fácilmente – Tú me perteneces –
Kyo se quedó mirándolo como intentado descifrar algo más en sus palabras y Iori le sostuvo la mirada con fiereza, Kyo parecía estar debatiéndose mentalmente con algo, su expresión era intensa, le pareció ver que sus puños temblaban ligeramente.
- Está bien – Dijo al fin, cortando el contacto visual – Ayúdame a entrenar, a fortalecer mi cuerpo... - Hizo una pausa y empuñó una mano frente a su rostro - Recuperaré el control de mi fuego y te prometo una pelea de verdad –
Esa noche cuando Kagura había regresado, Kyo le había explicado la situación con la actividad del photoshoot, Chizuru parecía inconforme con la idea de que volvieran al hotel y les había explicado que, el templo Kagura tenía como una especie de 'Kekkai' o barrera de protección contra espíritus malignos, la familia Yata había realizado rituales de purificaciones por centenas de años y la propiedad como tal era lo más cercano a una tierra santa que uno se pudiese encontrar en Japón, por lo que, mientras estuviesen en la casa de huéspedes, era menos probable que Orochi pudiese entrar en sus sueños.
Kagura temía que, si pasaban más noches en el hotel, el dios podría encontrar un momento de debilidad en Kyo para intentar inducirlo a aceptar su poder y que no alcanzara a hacer el ritual a tiempo. Kyo le aseguró que tendría cuidado y que ahora que reconocía la influencia externa del dios serpiente en sus pensamientos podría resistirse a su domino. Ella no pareció muy convencida, pero Kyo le prometió que volverían tan pronto terminaran el photoshoot.
Regresaron al hotel temprano en la mañana para evitar quedarse atascados en tráfico, Kyo y Iori iban vestidos con la misma ropa con la que se había ido del hotel dos días atrás, la conversación con Iori lo había dejado pensativo, el pelirrojo siempre decía cosas como 'Eres mío' 'Solo yo puedo matarte' todo el tiempo, sin embargo, esta vez se había sentido diferente. Cuando le había dicho que 'le pertenecía' había sentido como una corriente eléctrica que lo recorría. Quizás había sido la honestidad con la que lo había dicho, directo y al grano, sin buscar excusas o darle vueltas al asunto.
"Tú me perteneces"
Dio un respingo sintiendo un escalofrío recorriéndole la espalda al recordar la frase.
Iori dejó el auto en el garaje del hotel y entraron en el lobby, había algunos participantes del torneo desperdigados por el área común charlando animadamente y ambos se dirigieron al ascensor.
"Ya estoy aquí" Escribió Kyo en el chat grupal que compartía con Benimaru y Shingo "Nos vemos luego" Agregó, Shingo respondió de inmediato con un emoji feliz y notó que Benimaru no había dicho nada. Probablemente se encontraba molesto por su inesperada desaparición sin avisar. Ya hablaría con él para explicarle lo sucedido.
Llegaron a la habitación y les agradó encontrarla completamente limpia, el staff de limpieza del hotel había cambiado las sábanas y lavado la sangre del baño, la habitación lucía como nueva e inclusive tenía un agradar olor a lavanda. Lo primero que hizo Kyo al entrar fue quitarse la camisa que traía, estaba sucia con sudor de dos días y la lanzó al suelo con descuido, luego colocó su maleta sobre su cama y comenzó a buscar la ropa que se pondría en el photoshoot.
Iori pareció tener la misma idea, porqué también se había quitado la ropa, solo que a diferencia de él se había quedado en boxers y Kyo maldijo por lo bajo pensando que Yagami definitivamente no tenía vergüenza. El pelirrojo se metió al baño y al cabo de minutos, Kyo escuchó la llave de la ducha abierta, con un suspiro se puso las manos en la cintura sin saber que ropa ponerse para el Photoshoot.
Se suponía que era la foto oficial del equipo, por lo que debía ponerse la ropa que lo representaría. Era como dejar su marca, su imagen como Kyo Kusanagi ante los fans. Colocó unos jeans azules en la cama y encima colocó un saco cuello tortuga negro con una cruz blanca en el medio y al lado colocó uno del mismo color pero que tenía el símbolo del sol. ¿Muy obvio? Pensó ¿Pensarían los fans que era ridículo a su edad vestirse así? Sacó la chaqueta blanca y la colocó a un lado también. Se quedó mirando por un buen rato sin poder decidirse y la voz de Iori a su espalda interrumpió sus pensamientos.
- El saco con la cruz – Opinó Iori y Kyo se giró para encontrarse con Iori de pie tras suyo con una toalla sobre su cabello mojado y otra anudada en la cintura, el agua aún goteaba de su cabello y caía sobre sus hombros. Kyo se encontró sintiendo un extraño calor en las mejillas por ninguna razón aparente y se giró de nuevo posando su mirada sobre la ropa que tenía sobre la cama.
- Nadie pidió tu opinión – Respondió y su voz sonó nerviosa. Un momento ¿Nerviosa? ¿Por qué se sentía nervioso en ese momento?
- Para alguien a quien no le importan los fans o la fama... te estás preocupando demasiado por una estúpida ropa – Comentó Iori y se dirigió hacía su cama, para sacar su propia ropa, Kyo vio que se iba a poner el mismo atuendo emblemático de siempre.
Frunciendo el ceño Kyo se metió al baño y se dio una ducha, quizás el agua fría lo haría despertar de lo que fuera que estaba sintiendo, por qué no le gustaba esa sensación para nada.
Continuará...
