Para alivio de Kyo, Benimaru, Shingo, K' y Goro habían sido llamados para empezar su respectivo photoshoot en la otra sala, el estudio era enorme y lo habían separado con cortinas para poder trabajar simultáneamente con varios equipos al mismo tiempo. Por un momento se encontró de pie al lado de Iori en silencio, mientras la gente del staff a su alrededor caminaba agitadamente organizando luces o cargando cables.

- Esto es ridículo – Murmuró Kyo y se llevó el vaso con café a la boca - ¿A qué horas termina esto? –

- Ni idea – Respondió Iori, Kyo notó que el pelirrojo no se había abrochado la chaqueta de nuevo.

En ese momento Vice y Mature se acercaron a ellos con expresiones serias, Mature bajo la voz al hablar.

- Esta noche necesitamos una buena distracción – Comenzó a decir la rubia bastante cerca de ambos, estaba claro que no quería que nadie la escuchara y se había acercado tanto como podía a Kyo y Iori sin parecer sospechoso – El presidente de la organización irá con los directores de la junta al bar del hotel esta noche y nuestra fuente confidencial, nos ha conseguido una copia de la tarjeta magnética de la habitación donde se hospeda –

Kyo y Iori intercambiaron miradas y Mature hizo una pausa mirando de reojo como cerciorándose de que nadie los escuchaba.

- Planeamos entrar a su habitación y checar su computador – Continuó ella casi en un susurro – Nuestra fuente nos ha dicho que el computador tiene archivos conteniendo evidencia de los experimentos de NESTS –

- ¿Qué necesitas que hagamos? – Preguntó Kyo de inmediato al escuchar la mención de NESTS, haría lo que fuera para que ellas pudiesen sacar esa información.

- Una distracción – Esta vez fue Vice quien habló – Beban en el bar y empiecen una pelea – Les indicó y Kyo creyó que iba de broma, pero nunca había visto a Vice tan seria – Nadie sospechará si ustedes dos empiezan una pelea de bar, al fin y al cabo, todo el mundo sabe sobre la rivalidad de los clanes – Continuó ella, Mature asintió con la cabeza.

- Destruyan un par de cosas, quemen una silla, que se yo, usen su imaginación, con tal de que hagan una distracción suficiente para mantener al Staff del hotel y al presidente ocupados por un par de horas –

- Quemar cosas, la especialidad de Kyo – Comentó Iori sardónicamente. Kyo iba a refutar, pero Mature continuó hablando.

- El presidente estará en el bar a las 9 de la noche – Les indicó y justo en ese momento, la camarógrafa había regresado y con expresión asustada les pidió continuar con el photoshoot.

El photoshoot había concluido casi a las 6 de la tarde, Kyo y Iori habían tenido que posar en más posiciones amistosas, pues ahora que estaban en el mismo equipo, la susodicha revista quería publicar una historia sobre una rivalidad amistosa y de cómo ambos hombres encontraban un entendimiento común gracias al espíritu de la pelea. Una historia bastante cliché que Kyo pensó funcionaría más como concepto para alguien como Terry o Ryo.

Habían prometido que regresarían al templo de Kagura apenas terminara el photoshoot porque como Chizuru les había explicado, la propiedad de los Kagura estaba cubierta por hechizos y rituales antiguos que mantenían alejados a los malos espíritus, luego de que Kyo hubiese literalmente explotado en fuego, durante el 'entrenamiento', Chizuru temía que, la energía de Orochi podría manifestarse con más fuerza si Kyo dormía en el hotel. Pero después de hablar con Mature y Vice, estaba claro que no podían regresar al templo, debían ayudarlas con el plan, de lo contrario perderían una gran oportunidad de conseguir evidencia e información sobre los experimentos.

Luego de cenar, con Shingo, Benimaru y Goro en el restaurante del hotel, Kyo se quedó charlando con sus amigos en la mesa, escuchando las historias de Goro, de cómo sus alumnos de su academia de Judo, habían ganado una competencia nacional. Iori había dicho que lo esperaría en el bar antes de las 9, por lo que el moreno tenía tiempo para socializar, además se sentía culpable por cómo había estado tratando a sus amigos en los últimos días, después de todo, ninguno de ellos tenía la culpa de lo que le estaba sucediendo o del mal humor que le daba estar a toda hora con Yagami.

Goro mostraba un semblante orgulloso mientras hablaba de sus alumnos y Kyo sabía que su devoción por su academia era sincera, Goro era el tipo de persona que anteponía las necesidades de los demás sobre sí mismo y que solo hacía excepciones cuando se trataba de unirse al equipo con él, para participar en KOF. Kyo sonreía genuinamente mientras lo escuchaba hablar, en los últimos 3 años, la academia había crecido y Goro inclusive se había casado.

Benimaru también compartió sobre las cosas que había hecho durante ese tiempo, su trabajo como modelo le había permitido viajar a los Estados Unidos, y había estado en dicho país por casi 8 meses. Terry y Andy le habían recibido con los brazos abiertos por supuesto y Benimaru había alquilado un apartamento en South Town cerca al bar de King.

El tiempo se pasó rápidamente y pronto llegaron las 8 y media, Kyo se inventó una excusa para irse y llegó al bar del segundo piso a tiempo para encontrarse a Iori que también entraba en el sitio. Ambos iban vestidos con la misma ropa del photoshoot. Iori le hizo una ceña con la mirada para que se sentaran en una de las mesas. Hacía las 9 de la noche, tal y como Mature había dicho, un hombre de pelo blanco y de alrededor de unos 40 años, vestido elegantemente con un traje de diseñador bajó por el ascensor, rodeado de otros cuatro hombres, probablemente los miembros de la junta.

- Reconozco al de bastardo de cabello azul – Dijo Iori por lo bajo y Kyo se fijó en el esbelto hombre que acompañaba al presidente, iba vestido tan elegante como los demás, todo de negro, solo su cabello llamaba la atención – Es bastante fuerte –

Kyo miró al hombre en cuestión, pero no le prestó mucha atención pues no quería levantar ninguna sospecha, Mature y Vice les habían advertido solo empezar la 'distracción' si veían que el presidente se iba a ir antes de tiempo. Las mujeres les habían pedido al menos unas dos horas, si para las 11 de la noche, el presidente seguía en el bar, Mature le enviaría un mensaje de texto a Iori y decidirían si había necesidad de prender alguna mesa en llamas.

El mesero les trajo una botella de whiskey, una jarra con hielos y dos vasos de vidrio. Desde donde estaban en una esquina, podían ver claramente la mesa donde se encontraba el presidente y los miembros de la junta. Iori destapó la botella de manera casual y sirvió un par de hielos en el vaso de Kyo, para luego llenarlo del líquido dorado. Luego se sirvió un vaso igual para sí mismo.

Kyo arrugó el entrecejo he hizo una mueca cuando el sabor amargo del whiskey le quemó la lengua, realmente no era del tipo que bebía con frecuencia y el sabor amargo siempre lo tomaba por sorpresa, el rostro de Iori mostró una sonrisa torcida.

- Kawaii (tierno) – Dijo Iori al notar la cara que había puesto Kyo con el Whiskey y antes de que Kyo pudiese protestar se levantó y fue esta la barra. Kyo lo siguió con la mirada enfurecido con el comentario, cuando el pelirrojo volvió traía con lo que parecía un coctel en una copa con un diseño estilizado, el contenido de la misma era de un verde brillante y había una rodaja de limón en el borde.

- Un Martini de limón para la señorita – Se burló Iori y le colocó el coctel al frente para volver a sentarse. Kyo lo miró con el ceño fruncido, si Iori quería comenzar una pelea para hacer una distracción lo iba a lograr si seguía haciéndose el listo con esos comentarios.

El castaño tomó el Martini con un gesto brusco y le dio un sorbo.

- ¿Oh? – Exclamó arqueando las cejas con expresión sorprendida, era la primera vez que tomaba un Martini y se sorprendió con el delicioso sabor entre dulce y cítrico de la bebida - ¡Qué bien está! –

- Sabía que te gustaría – Respondió Iori llevándose su copa de whiskey a los labios.

- Sabes mucho de alcohol – Comentó Kyo volviendo su mirada hacía la mesa donde seguía el presidente con los miembros de la junta, desde donde estaban, podían escuchar sus ocasionales risas, aunque no podían distinguir nada de la conversación.

- Trabajo como bajista ¿Qué esperabas? Paso la mitad de mi tiempo en bares – Fue la respuesta del pelirrojo – Si te gusta el Martini, luego puedes probar un Mojito, tiene un perfil de sabor diferente, aunque mantiene el ácido del limón –

- Está bien, esta vez permitiré que me guíes – Aceptó Kyo optando una posición más relajada en la silla – Hace 3 años antes de... bueno ya sabes – Continuó sin querer mencionar la palabra 'secuestro' una vez más - Era un estudiante, la única vez que probé alcohol fue cuando le robé un poco de Sake a mi padre –

Iori lo miró meneando ligeramente la cabeza y volvió a llevarse la copa de whiskey a sus labios.

- ¿Qué piensas hacer luego del torneo? – Preguntó de repente Kyo quien ya iba por la mitad del coctel, Iori notó que el moreno estaba tomándose el coctel como si se tratase de un jugo.

- Seguir con mi banda supongo – Se encogió de hombros – Si Orochi no revive y nos toca volver a salvar el mundo – Agregó el pelirrojo con una sonrisa.

- ¿Debería seguir estudiando? – Se preguntó Kyo mirando el vaso frente a él – Ir a la universidad... - Pensó en Shingo quien había avanzado con su vida y al parecer tenía prospecto de trabajar en alguna empresa.

- Para eso tendrás que graduarte primero del colegio – Le informó Iori con una sonrisa torcida.

- Tsumaranai ne... (aburrido) – Se quejó Kyo terminándose el coctel. Le daba pereza tan solo imaginarse que tendría que volver a coger libros de álgebra o ciencias sociales.

- Oi Kyo, Bebe más despacio – Le indicó Iori quien aún no se había terminado su copa con whiskey.

- ¡Trae el mojito! – Exclamó Kyo de repente sintiendo su estómago caliente. Kyo alzó la mano trinando los dedos y llamó al mesero para hacerle el pedido. El mesero regresó al bar y el Bartender comenzó a mezclar la nueva bebida.

- No parece que quieran irse pronto – Comentó Iori mirando de reojo al presidente que seguía charlando animadamente con los demás hombres – Creo que estamos de suerte –

Al cabo de un rato, unas meseras llegaron con una torta y entonces Kyo y Iori se dieron cuenta de la razón por la que el presidente estaba allí, al parecer era su cumpleaños, las mujeres colocaron la torta y comenzaron a cantar el cumpleaños mientras los demás hombres en la mesa aplaudían. El presidente parecía una persona normal, disfrutando de ese detalle y soplando las velas mientras reía ¿Realmente era un agente de NESTS?

La noche fue avanzando y el presidente continuaba enfrascado en su conversación animada con los demás hombres, habían comprado 3 botellas de lo que parecía Sake y habían comido bocadillos. En general parecían simplemente un grupo de amigos disfrutando de una velada. Nada sospechoso o fuera de lo normal. Cuando menos pensaron, el teléfono de Iori vibró y recibió el mensaje de texto de Mature.

"Misión cumplida"

Iori se quedó mirando el teléfono sin creer que no habían tenido que romper cosas y armar un alboroto, había estado sintiéndose algo nervioso toda la noche con la anticipación de tener que comenzar un combate con Kyo en medio del bar, pero al parecer Mature y Vice habían logrado la información y por lo que parecía, el presidente pensaba quedarse toda la noche con sus amigos en ese bar.

El pelirrojo se sirvió la cuarta copa de Whiskey y se la llevó a los labios con expresión pensativa, de nuevo se encontraba 'colaborando' con Kyo en equipo, justo como había pasado hacía 3 años. No era como si, él hubiese deseado unirse al equipo por cuenta propia, pero los sucesos de las últimas semanas lo habían llevado a pasar demasiado tiempo con él y se había dado cuenta de que Kyo, era en realidad, tan fastidioso e insoportable como se lo imaginaba cuando lo veía desde lejos y lo incitaba a pelear.

Kyo era, arrogante, pretencioso, presumido y por, sobre todo tenía un genio volátil que lo hacía estallar de repente con furia, era como si, su personalidad se pareciera a su fuego, de alguna manera. Era extraño para Iori tener ese tipo de pensamientos, teniendo en cuenta de que él mismo, podría ser considerado una persona violenta y volátil. En realidad, la gente malinterpretaba su personalidad, él no iba por ahí buscando enfrentamientos ni disfrutaba de las peleas en bares.

Iori prefería tocar su bajo y que lo dejaran tranquilo. Así de simple. Aunque claro, teniendo en cuenta de que no podía escapar de la maldición de orochi, la violencia siempre estaría inevitablemente presente en su vida.

Además, estaba Kyo a quien odiaba más que a nada en el mundo. A quien quería golpear hasta ver la sangre correr, la sonrisa arrogante de Kyo siempre lograba desquiciarlo. De alguna manera, Kyo siempre despertaba ese instinto violento en él.

Sus llamas lo llamaban.

- ¡Otro! – Exclamó Kyo, sacándolo de sus pensamientos, en la mesa había 5 copas de cocteles vacíos, Iori había perdido la cuenta de que eran y aunque le había advertido a Kyo que no era buena idea mezclar diferentes tipos de licor, el castaño le había ignorado y había continuado bebiendo sin parar.

- ¡Suficiente! – Le ordenó Iori tomando con su mano izquierda, la botella de Whiskey que Kyo había intentado agarrar, Kyo se levantó con el ceño fruncido como con intención de pelear, pero se tambaleó para un lado y se tuvo que volver a sentar – baka – Murmuró Iori, muy a su pesar, divertido con la situación.

Pasaba la media noche y como el dichoso presidente seguía ahí, decidió que sería mejor que regresaran a la habitación, al fin y al cabo, debían madrugar para volver al templo de Kagura.

Iori se puso de pie y de inmediato sintió el efecto del alcohol, estaba acostumbrado a beber, pero eso no le hacía invulnerable a sus efectos, el piso parecía moverse ligeramente hacía los lados mientras tomaba a Kyo por el brazo y lo halaba para que lo siguiera de regreso a la habitación.

Tambaleándo de un lado para otro, Kyo se sujetó de su brazo para no caer en algún punto y casi le hizo perder el equilibrio, Iori se agarró de la baranda de las escaleras para con fuerza. ¡Maldición se le había ido la mano con el whiskey!

Pronto estuvieron en el ascensor, Kyo decía algo incoherente entre risas, Iori no le estaba prestando atención, suficiente tenía con concentrarse en caminar sin golpearse contra las paredes. Caminaron por el pasillo silencioso del décimo piso y cuando llegaron a la puerta, el pelirrojo se había quedado buscando la tarjeta magnética entre sus bolsillos por un buen rato sin suerte. ¿Dónde la había dejado?

¡Mierda!

Con el ceño fruncido comenzó a buscar en los bolsillos de la chaqueta de Kyo y este rió como si le causara cosquillas, inclinándose hacia adelante, pasándole los brazos por el cuello como en una especie de abrazo, colocando su cabeza en su hombro, Iori podía escuchar su risa muy cerca de su oreja.

¡Mierda, mierda!

La tarjeta no estaba en ninguno de los bolsillos de la chaqueta, por lo que Iori, muy a su pesar, tuvo que meter las manos en los bolsillos del Jean de Kyo.

¡Mierda, mierda, mierda!

¡Por supuesto que la maldita tarjeta estaba en uno de los bolsillos traseros! Y fue inevitable tocarle el trasero, Iori sacó la tarjeta aún con Kyo colgado a su cuello y a duras penas logró abrir la puerta de la habitación empujándola con el pie.

Continuará.

Notas finales:

Iori burlandose de Kyo por la cara que puso al tomar whiskey.

Buscando la tarjeta magnética 8DDDD