Clark Kent entró a la oficina de Lex Luthor tal como lo había hecho tantas veces antes.

Y, tal como había sucedido en todas esas ocasiones, dudó por unos segundos si debería esperar de pie. Se sentía incómodo, no por Lex, era su amigo; sino por la presión que el arquitecto de la mansión debió esforzarse en lograr, tan alejado de su seguro y siempre confortable desván.

No terminó por sentarse, en cambio caminó de un lado a otro observando los adornos de los libreros y las pinturas en las paredes. Por poco no notó lo que a simple vista lucía como un pisapapeles demasiado extranjero.

Quizá fuera algo francés, se dijo, Lex había viajado junto a Victoria Chadwick no hace demasiado tiempo. Pero los símbolos kriptonianos y la reciente excavación de LuthorCorp en los terrenos donde hallaron su nave no daban mucha credibilidad a esa teoría.

Por unos segundos consideró meter el disco en su bolsillo y largarse de ahí lo antes posible. Pero, incluso antes que su yo interior le reprendiera que eso era un robo, Lex entró a paso lento con varios folders bajo el brazo.

- Clark. Recibí tus mensajes; lamento no haber contestado, pero he tenido un mal día

El cansancio se le veía en el rostro. Y no es que Lex fuera débil frente al estrés, ni mucho menos; pero uno solo podía imaginar lo que es luchar contra alguien que era tan superior en edad, inteligencia y experiencia.

- Bonito pisapapeles- lo colocó lentamente sobre la mesa de la forma más natural que podía

- Sí, muy original ¿Todavía quieres ser visto con el paria del pueblo?- dijo sentándose. Clark lo tomó como un permiso silencioso para imitarlo

- Creo que aceptaré el riesgo- sonrió un poco esperando mejorar el ánimo de su amigo, pero no pudo contener su curiosidad por mucho tiempo- ¿Por qué cerró la planta de fertilizantes?

- Bueno, las dos teorías líderes dicen que la hice quebrar a propósito para volver a Metrópolis o que soy un incompetente

- ¿Tu padre no te ofreció un trabajo en Metrópolis?, dile al pueblo que cerró la planta para traerte de vuelta

- ¿Y ser conocido como el incompetente hijo de papi? No, tengo dignidad. Además no todo está perdido, tengo un plan que podría salvar dos mil quinientas personas del desempleo

Clark se quedó un rato esperando que continuara. Pero Lex pareció abstraerse en su propio mundo, intentando averiguar cómo Lionel se podía introducir entre las grietas de la asociación de empleados. Clark dio un último vistazo al disco y se levantó- Bueno, parece que tienes mucho trabajo

Lex asintió, distraído. Pero de entre los numerosos papeles sobre su escritorio se asomó el apellido de uno de sus empleados. Sullivan Gabe.

- Clark, gracias por venir, significa mucho. Y por favor dile a Chloe que lamento la situación en la que todo esto pone a su familia. Haz que pase un buen momento en el baile, lo necesita

Clark dio media vuelta, algo dudoso continuó- No sé si todavía tiene cabeza para el baile. Con todo esto debe estar más ocupada apoyando a su padre

A veces Clark podía ser muy denso en cuanto a las mujeres. Con Lana dudando siempre de los sentimientos de ella, y recientemente con Chloe dudando de los suyos propios.

- Y eso demuestra que conoces muy poco a las mujeres- rio- Clark, ella lo espera, créeme. E incluso si no lo hace, ¿acaso no es tu deber como amigo intentar alejarla aunque sea unas horas de estos momentos dolorosos?

Clark sabía que su Lex estaba jugando con su voluntad de ayudar a los demás. Pero no pudo fabricar una respuesta a tiempo, Lex siguió convenciéndolo- Llévate la limusina. Tú tienes a una amiga enamorada, yo en cambio una compañía al borde de desaparecer. Creo que puedes encargarte de esto

- ¿Y qué hago si me rechaza?

- Insiste

Clark se quedó unos segundos sin creer lo que había dicho, Lex siempre tenía un enfoque agresivo en todo lo que hacía. Creía que en el idioma Luthor insistir era sinónimo de suplicar, y suplicar sinónimo de debilidad.

- ¿Ese es tu consejo? No pareces ser de los que insiste con una mujer

- Es uno de los pocos consejos amorosos que mi padre me dio cuando era un adolecente: Insiste una vez si de verdad quieres la cita, dos veces si de verdad quieres la relación, y tres veces si de verdad quieres a la mujer

- ¿Y qué hago si de verdad quiero a la mujer y ya insistí tres veces?

- Hay otras tácticas, pero creo que tú no las necesitaras

Clark meditó durante un tiempo. Recibir estos favores de parte de Lex molestaría a su padre, pero por otra parte alegraría a Chloe- Entonces creo que aceptaré la limusina- dijo antes de marcharse

Lex acomodó los papeles de su escritorio y levantó el disco antes de ponerlo a buen resguardo. Confiaba en Clark, pero tomó nota de mantener los objetos hechos de aleaciones desconocidas ocultos.


La antorcha siempre había gozado de un ambiente cálido y agitado. Ahora, sin embargo, con la editora en jefe intentando no pensar en su inminente partida, lo único que reinaba en la habitación era la angustia.

- Sabía que te encontraría aquí- Dijo desde la puerta, esbozando la mejor sonrisa que pudo- ya tengo lista la limusina para el sábado. Espero que no te moleste, sé que dijiste que no era necesario pero me pareció un bonito detalle… en especial con todo lo que acaba de suceder

- ¿Con la planta cerrando? No te preocupes Clark, creo que puedo pasar por alto el origen multimillonario de la limusina si eso logra que disfrutemos una milenaria costumbre de Smallville

Cada quien tiene una forma de lidiar con sus problemas. Chloe había elegido el humor.

- ¿Y ya saben a dónde irán?

- Mi padre tiene planeado que nos mudemos a Metrópolis

- ¿Qué pasará con tus amigos y la antorcha?

- No lo sé, no quiero pensar en eso ahora. Me extrañaras ¿cierto?

- Por supuesto- dudo un poco, no queriendo darle falsas esperanzas. Pero viendo como ella pensaba que su indecisión significaba que no la extrañaría, se apresuró en continuar- pero no creo que haga falta, Lex dijo que está planeando algo para salvar la planta

- ¿Lo dices en serio? ¿Qué va a hacer?

- No me lo dijo, ya sabes cómo es Lex. Solo no quiero que te deprimas sin conocer cómo va a terminar todo esto ¿Sí?- Ella asintió - Te prometo que el sábado será inolvidable- dijo abrazándola

Chloe ocultó su rostro en su pecho y derramó un par de lágrimas. No quería abandonarlo. No ahora.


-¿Qué habrá causado que la camioneta explotara?- dijo Clark bajando las escaleras. No importaba la invulnerabilidad, ser rodeado por el fuego seguía siendo una experiencia igual de traumante.

- Creo que fue una fuga de combustible y…- suspiró Jonathan- los vapores debieron encender el fertilizante atrás de la camioneta. Lo siento, debí revisar

- Me alegra que ustedes no fueran los que estaban adentro. Es decir, apenas sentí el calor y no recibí daño

Sus padres se miraron preocupados, en estos momentos era donde más sentían lo poco útil que podían ser para Clark. Fue Martha la que tomó la palabra- Tu cuerpo debe estar haciéndose más fuerte conforme vas creciendo. Sé que deseas ser normal, pero en esta ocasión no puedo dejar de agradecer que tengas todos esos dones

Varios kilómetros al sur Roger Nixon acariciaba con una mano su cámara mientras conducía. ¿Quién iba a pensar que en un pueblo tan alejado obtendría su boleto a la fama? En sus manos estaba la prueba de un hombre que superaba a todo lo conocido. Lo había visto desenterrar un ataúd bajo dos metros de tierra de un solo tirón, pero esto… esto era otro nivel.

Lex Luthor pagaría una fortuna por esto.

Pero el mundo vendería su alma.


Clark y Chloe caminaban por los pasillos del instituto. Ella había preguntado esa mañana a su padre acerca de los planes Luthor vs Luthor, y al parecer a costa de hipotecar su casa podrían quedarse en Smallville.

Una parte de ella se sentía culpable por animar a su padre a aceptar; la otra, sin embargo, se sentía feliz de seguir viviendo en Smallville. Pensó también en su prima, sin el dolor de abandonar a sus amigos pudo recién imaginar una estancia en Metrópolis que no fuera una pesadilla.

Sacudió la cabeza para despejarse. Clark había dejado de hablar e inconscientemente se había detenido para observar cómo el equipo de futbol rodeaba a la pareja estrella del instituto.

- Cambiando de tema… ¿qué harás ahora que Lana está libre?

- ¿De qué hablas?

Oh, sabía que iba a lamentar decirle esto.

- Whitney se unirá a las filas marines

- ¡¿Y dejará a Lana?!- dijo con demasiada emoción- Lo siento... no, no lo sabía, no he pasado por el Talón últimamente

Chloe rodó lo ojos hacia atrás mientras sonreía, intentando ocultar el dolor- tranquilo, solo espera un par de semanas para cuando ella lo haya olvidado- y notando como su atención se alejaba nuevamente hacia Lana susurró con un tono más apagado- y tú a mí

- ¡Chloe!

Ella suspiró pesadamente, ¿acaso no podía callarse?- Sucede que tuve un sueño en el que tú te le confesabas cuando Whitney se marchaba, ella aceptaba y yo me quedaba bailando sola en el gimnasio… y Clark, si haces eso nunca más te volveré a hablar

- Chloe, eso no va a pasar. Quiero ir al baile contigo- Se acercó y la besó en la mejilla, más cerca de los labios de lo que había planeado

Lana pasó por su lado y los observó. Desde su punto de vista aquello no parecía un beso en la mejilla. Debía pensar en Whitney, se repitió, y apretó el paso.


-Creo que la explosión de la camioneta no fue un accidente

Sus padres se miraron confundidos por segunda vez el mismo día. Era inquietante como una frase podía hacer que sus nervios fueran de cero a cien en un segundo. Martha fue la que habló- ¿Por qué dices eso?

- Un periodista del Inquisidor habló conmigo en el Talón. Quería hacer una historia de cómo sobreviví a una explosión estando dentro de la camioneta…

- …Pero nadie debía saber que estabas dentro- continuó Jonathan

- Exacto. ¿Y ahora que se supone que haga?

Jonathan se limpió el sudor de la frente- Sigue con tu rutina, lleva a Chloe al baile y diviértete. Ese tipo no debería tener pruebas concluyentes, si las tuviera no habría ido por una simple entrevista

Roger Nixon sonrió desde el asiento de su auto, escuchaba todo con ayuda de una antena acústica y unos audífonos. Pedir la entrevista era el equivalente de agitar el panal para que salgan las abejas. Necesitaba que ellos hablaran, ¡esta era su entrevista!

- ¿Hay algo más?- preguntó Martha notando como Clark miraba el suelo con timidez

- Sí. Creo que Lex tiene la parte faltante de la nave. La vi en su escritorio, un octógono del tamaño de mi palma, no tengo duda

Jonathan sintió que la flema se atoraba en su garganta ahogándolo. Tomó más esfuerzo de lo necesario volver a respirar.

- No te preocupes hijo, no puede rastrearla a nosotros- Se limpió con una manga su frente- Simplemente mantente atento y no uses tus habilidades cuando hagas tus tareas. Que descubran tus habilidades es una cosa, podemos decir que es algo relacionado con los meteoritos, hay antecedentes. Pero la nave es diferente, no nos acercaremos al refugio desde ahora

Clark asintió. Al mismo tiempo Nixon giró varias veces el selector mientras fruncía el ceño. ¿Había escuchado bien? ¿Nave? Esta historia acababa de tomar un giro mucho más impactante de lo hubiera soñado. Al diablo el Inquisidor. Un buen video de la supuesta nave y tendría un puesto con vista al centro en el Planeta.


- Clark, te esperaba un par de horas más tarde. La pobre chica debe recién estar decidiendo que zapatos usar- dijo Lex con una sonrisa profesional mientras se despedía por teléfono con unos ex empleados y avisaba por intercomunicador que prepararan la limusina

- Bueno, solo tuve un par de problemas con la corbata y aparte de eso no tenía nada más que hacer que aprovecharme de ti- Clark sonrió esperando animar a su amigo- Te ves preocupado ¿Todo está bien con lo de la planta?

- No, no lo está- Clark lo miró con confusión, y Lex luego de suspirar débilmente continuó- Verás, propuse a los empleados que hipotecaran sus casas y compraran parte de la compañía. Pero mi padre está empeñado en que cierre, vino a verme y amenazó con arrebatarles el hogar a todos los empleados a la menor señal de retraso en sus pagos

- ¿Compró los préstamos de Smallville?- Lex no detuvo la conversación para hacerlo notar, pero internamente alabó que un estudiante de secundaria pudiera ser tan avispado en algunas cosas, y tan lento en otras

- Sí, pero no te preocupes. Tengo un par de ases bajo la manga. El problema es que esto demuestra que la voluntad de mi padre por arrastrarme a Metrópolis es más grande de lo que imaginé. Y él está acostumbrado a esconder barajas enteras

Sinceramente, la planta era su segunda prioridad en este instante. Acababa de tener una conversación con Nixon antes que Clark llegara. Parecía que el misterio que era Clark Kent era más grande de lo que imaginó, suficiente como para que una rata como Nixon perdiera su cobardía.

- Creo que ya deberíamos bajar. La limusina debe estar lista. Puedes dejar tu camioneta en mi estacionamiento

Clark tragó saliva- En realidad mi camioneta se estropeó

- ¿Y cómo viniste?

- Mi amigo Pete me trajo- inventó sobre la marcha, ayer mismo se prometía ser más cuidadoso con sus habilidades y había cometido la estupidez de super acelerar hasta la mansión. Creyó equivocadamente que por solo escanear los alrededores de la granja con su visión de rayos X se encontraba a salvo

Lex asintió- Clark, si algo sucede dentro de unos días quiero que sepas que seguiré siendo tu amigo y eso no cambiará

- Siento lo mismo Lex, no te preocupes, estoy seguro que podrás sacar a flote la planta

- Sí- Llegaron a la parte trasera de la mansión donde el chofer educadamente abría la puerta- suerte, asegúrate de divertirte

Cuando ya no pudo divisar el coche, Lex dio media vuelta y regresó a la mansión

- Pete Ross- Susurró. Alguien que se supone también debe estar preparándose para el baile


La limusina se detuvo frente a la casa de Chloe. Clark abrió la puerta invitándola a entrar. Se veía tan atractivo y galante, se volvió tan claro para ella que a pesar de que no la amara en ese momento, valía por completo la pena esperar por él. Habían estado juntos desde la infancia y solo ahora comprendía, después de sentir la amenaza de la separación, que el amor que sentía era mucho más profundo de un simple enamoramiento de instituto.

- Te vez preciosa

- ¿En serio?, ¿no demasiado rosa?

- Para nada. Además siempre estuvo entre mis sueños ir al baile con una hermosa mujer en un vestido rosado- se sonrieron el uno al otro, esto era algo que definitivamente querían recordar durante muchos años, aunque cada uno con diferente fuerza

- ¡Oh! Esto es para ti, combina con el vestido- dijo atando el ramillete carmesí a su muñeca mientras acariciaba sus dedos

- Es hermoso, Clark- Giro su muñeca un par de veces, este era un regalo dado por él y estaba segura de que lo guardaría como si fuera un tesoro cuando la noche terminara. Se avergonzó un poco, pero el rubor acabó resultando encantador para él- Entonces creo que debería darte el tuyo- sacó una flor blanca y la colocó en su pecho

- Es mejor que nos apuremos, parece que se avecina una tormenta

- Sí, tienes razón- Clark le abrió la puerta y ella entro mientras reía, todo era tan perfecto

Roger Nixon los observó marcharse, y recién entonces emprendió su camino a la granja Kent. Con un revolver en la guantera, una cámara en la mano y el disco octogonal en la otra; nadie podría detenerlo aparte que Clark, por eso tenía que asegurarse que recogiera a la chica.

- ¿De verdad tenías ese sueño?- preguntó Chloe dentro de la limusina

- Sí, soñé un par de veces que la esperaba en su sala mientras ella bajaba por las escaleras. Aunque creo que mi mente se inspiró en alguna película

- Bueno tal vez deberíamos regresar a mi casa y representar ese extraño sueño tuyo

- No- La miró directamente a los ojos- Te confieso que lo que más quiero hacer ahora es ir al baile contigo

- Bueno, sé que no tiene nada que ver, pero te confieso que estuve tan nerviosa toda la mañana que sin darme cuenta me aliste por completo, he estado lista desde hace una hora- rio nerviosamente, ruborizándose un poco más

- Entonces me alegró de haber venido antes de lo acordado

La limusina avanzó lentamente mientras el conductor sonreía, para un pueblo tan pequeño no era necesario apresurarse, además los dos chicos merecían un tiempo descubriendo todos los accesorios del coche.


Clark y Chloe se toparon con Lana y Whitney dentro del gimnasio. Ambas parejas habían llegado temprano y apenas había media docena de parejas aparte de ellos.

Chloe no podía dejar de sonreír, esta era la primera vez que podía decir que no sentía la atención de Clark siendo robada de ella. Se sentía bien y solo mejoraba la magnífica noche que tendrían.

En algún punto de conversación, sin embargo, Whitney llamó a Clark aparte para charlar en privado. Ambas mujeres se extrañaron, pero ninguna hizo preguntas.

- Y dime Chloe, ¿La estas pasando bien? Te ves muy feliz

- Lo estoy, sí. Esperé mucho tiempo que esta noche llegara y ahora no puedo dejar de sonreír

- Me alegro mucho por ti

- Gracias… ¡Oh! Lo siento, supongo que no estás de ánimos de ver a todos saltando de alegría en este momento. ¿Qué van a hacer Whitney y tú? Parece que van a intentar una relación a distancia

- Whitney quiere que lo espere

- ¿Lo harás?

- No lo sé. Si lo dejo ir sé que sufriré mucho, pero también siento un miedo tremendo de que si no lo hago sufriré incluso más

- Difícil decisión- La miró con comprensión, a veces era doloroso incluso hacer la decisión- Pero quiero que sepas que lo que sea que elijas seguiré siendo tu amiga y tendrás todo mi apoyo

- Lo sé. Gracias. Tú y Clark son los mejores amigos que podría tener, y sé que estarán ahí siempre que los necesite- La sonrisa de Chloe se oscureció un poco. Ella no había mencionado a Clark, y aun así Lana asumió que él estaría cerca.

- Tú novio está volviendo, ¿lo acompañarás a la parada de autobús?

Poco a poco más parejas llenaban el gimnasio, quitando la privacidad necesaria para que una pareja pasara sus últimos momentos juntos.

- Todavía no es hora, creo que daremos un paseo por el instituto

Whitney rodeó a Lana con un brazo y se despidieron de la otra pareja. Lentamente retirandose del entorno festivo.

- Qué tanto hablaron ustedes dos- dijo Chloe acariciando su rostro

- Bueno, ya sabes. Cosas de hombres- Dijo sonriendo. El favor que le había pedido Whitney era muy personal: cuidar a su novia. La mujer de la que precisamente estaba enamorado. No sabía si lo lograría- ¿Te he dicho lo hermosa que luces esta noche?

- Sí, pero los halagos siempre son bien recibidos- se aferró con un poco más de fuerza a su brazo. No importa lo que sucediera después, esta noche él era enteramente suyo


Roger Nixon retiró la manta que cubría la nave en el refugio de los Kent con toda la firmeza que podía reunir de su cuerpo tembloroso. Cámara en mano fotografió varias veces el fuselaje, o al menos lo que él creía que era fuselaje. Quería una vista clara de un antes y un después de colocar el disco. Con cada paso que daba alrededor agradecía a los cielos el haber intentado extorsionar a Lex Luthor, ¿Cómo sino vendría a una pueblo tan alejado de la mano de Dios o tendría siquiera la oportunidad de robar el octógono de su escritorio?

- Bebé, me vas a hacer un hombre inmensamente rico- susurró mientras acariciaba la lisa superficie

Se acercó un poco más para que la luz de la cámara alumbrara la hendidura octogonal de la nave cuando de su bolsillo, tal vez por la posición en la que se encontraba, el disco salió disparado. Dio tres vueltas a escasos centímetros de la hendidura y girando sobre su eje, como si fuera un perro preparándose para dormir, se fundió con la nave.

Nixon dio varios pasos atrás asustado, pero no por ello dejo de golpear varias veces el disparador. Esto era enorme, cambiaría por completo la historia. El nombre Roger Nixon sería recordado por innumerables años como la primera persona en tener pruebas de vida extraterrestre.

La programación de la nave sin embargo no se preocupaba por él. Lentamente recorrió sus órdenes originales.

Protege a Kal-el

Encuentra a Kal-el

Informa a Kal-el de su misión

Solo tres mandatos simples, en ese orden de prioridad. El resto de su programación consistía en cómo reaccionar a gran cantidad de complicaciones presentes en el espacio profundo y cómo enlazarse a los vestigios de conciencia en las cuevas. Eso último tendría que esperar, lo más importante era encontrarlo.

La nave giro como una peonza hasta que su borde puntiagudo apuntó como una brújula hacia el instituto de Smallville. Justo en ese momento Martha y Jonathan entraron al refugio, un aviso de tornado acaba de ser emitido por el servicio meteorológico. La nave entonces giro bruscamente hacia ellos, "protege a Kal-el" no solo significaba físicamente. Ponderó un segundo antes de emitir un pulso que arrojó a todos hacia atrás, la salud de Martha Kent también era importante.

Nixon fue el primero en levantarse. Casi a gatas se arrastró hacia la entrada. Tenía una buena idea de lo protectores que eran los Kent y no tenía ningún deseo de quedarse. Jonathan fue el segundo, invirtió valiosos segundos en comprobar que su esposa respirara, y luego de despertar la besó y salió en persecución de Nixon.


Simultáneamente en el baile, Chloe se sentía la mujer más feliz del mundo. Aquello era tan perfecto: Las luces, la música, Clark rodeando su cintura y bailando una de sus canciones favoritas, la cual por cierto acababa de subir hasta el primer puesto. Todo era en una palabra maravilloso, había pasado tanto tiempo queriendo liberarse de la máscara de mejor amiga, y esta noche su oportunidad por fin había llegado.

Clark, si bien no sentía todo eso con la misma intensidad, se sentía cómodo y feliz de ver su radiante sonrisa adornando su rostro. No le había mentido, se veía hermosa. En un momento de debilidad pensó en Lana; y no pudo evitar darse cuenta que, a pesar de que hubiera sido varias veces más feliz yendo al baile con ella, se habría sentido tan nervioso que es posible que no lo hubiera disfrutado.

Con Chloe en cambio no había preocupación, se sentía tan cómodo tenerla entre sus brazos, ver en su expresión que ella lo quería y lo aceptaría sin importar lo que pasara. Lentamente se inclinó hacia adelante, inconscientemente también la atrajo hacia él. Como si el coro fuera una señal sus labios se juntaron. Solo duró unos pocos segundos antes que los interrumpieran, pero por esos pocos segundos Clark sintió que el peso de sus poderes, el hecho que no fuera humano y que nunca podría tener una familia se levantaba de sus hombros. Tal vez, solo tal vez, fuera Chloe la que necesitaba en su vida.

- ¡Alto! ¡Alto la música, por favor! ¡Disculpen un segundo ¿pueden prestarme su atención por favor?! Gracias ¡El servicio meteorológico emitió una advertencia de tornado, parece que tres de ellos se dirigen a Smallville! ¡Por favor mantengan la calma! ¡Los tornados pasaran al sur de aquí, pero por su propia seguridad nadie podrá abandonar el gimnasio!

- ¿La estación de autobuses no está en el sur?- Clark preguntó con consternación

- No te preocupes, Lana ya debe estar en casa. La llamaré desde mi celular

Clark apretó con fuerza la mano de Chloe. Tenía un mal presentimiento, y por lo repentino de la situación solo atinó a seguirla hasta su abrigo.

- Está sonando, no te preocupes. Pronto… ¡Lana! ¡¿Dónde estás?! ¡No te escucho!

Pero Clark no luchó por escuchar su voz a través del ruido, el ruido de por sí le brindó toda la información que necesitaba: un viento increíblemente violento.

En un segundo se encontraba a cuatrocientos metros del instituto, corriendo más rápido de lo que nunca había corrido. La nave también aceleró. Acababa de salir del refugio y lo que debería ser una trayectoria recta se volvió curva mientras perseguía a su propietario.

Por cada segundo que pasaba Clark sentía su pulso saltando cada vez más frenéticamente. Tenía la esperanza de encontrar a Lana huyendo del tornado. Pero una parte de él sabía muy bien que ya podría haberla perdido.

Apenas notó que algo parecía perseguirlo. Tal vez por tener la mente centrada en Lana no le trastornó tanto que fuera su nave. Sin detenerse ni a pestañear continuó corriendo hacia el tornado, usó su visión de rayos X y sintió que el corazón se le salía por la garganta cuando la vio acurrucada en su camioneta a más de treinta metros de altura.

- ¡LANA!

Dio un salto y casi simultáneamente entraron tanto él como la nave a los turbulentos vientos.

Clark fue arrojado de un lado a otro, chocó por lo menos una docena de veces con diferentes objetos y por primera vez se sintió tan impotente físicamente.

- ¡LANAAA!

Con un rugido los vientos parecieron debilitarse y volverse sumisos durante unos valiosos instantes en los que sus dedos alcanzaron la puerta del coche. Y entonces levantó la vista. Suspendida ahí, sin parecer obedecer las leyes de la física, la nave empezó a brillar. Solo se había abierto una tercera parte antes que una roca del tamaño de su cabeza y de un toxico color verde chocara justo encima del octógono.

Si hubiera tenido alguna fuerza sobrante estaba seguro que la usaría para cubrirse los oídos. Aquello debía ser el chillido más espantoso que jamás un animal podría emitir. La nave se cerró de inmediato protegiendo el mensaje que guardaba y en un mar de electricidad el disco salió disparado a quien sabe dónde.

Clark tuvo tiempo de ver la nave precipitarse contra un almacén a lo lejos antes de que la implacable naturaleza empezara a arrancar trozos de la camioneta.

- ¡LANAAA!

Volvió a rugir y por segunda vez ganó un poco de control sobre la situación. Con todo a su alrededor desmoronándose abrasó a la asustada chica como si fuera lo más frágil y valioso de su mundo.


Notas del autor: Este capitulo y el siguiente bien podrían ser tomados como un prólogo. La historia se llama "Ligeramente Diferente" así que tenía que escribir por lo menos un capítulo donde las diferencias con la serie fueran casi imperceptibles; y como el capítulo VORTEX y TORNADO son dos partes del mismo... Si no quieres leer lo que ya viste en la serie sería bueno saltarte directo al tercer cap de este fanfic