Notas del fic:

Sama: es un sufijo de extremado respeto que se usa después del apellido en Japón, generalmente cuando se trata de alguien con un grado de importancia o jerarquía muy superior al tuyo.

Onigiri: Triangulos de arroz rellenos generalmente de pescado.

24. Almuerzo y café

Kyo abrió los ojos cuando los rayos del sol matutino se filtraron por la cortina de la ventana y le hicieron imposible seguir dormido. Se quedó en la cama recostado, observando el techo y como el viento jugueteaba con la cortina de la ventana. Había tenido un sueño insólito, en el sueño Yagami lo había mordido.

Parpadeó confundido, súbitamente, su cerebro parecía comenzar a pensar con coherencia y a enlazar los recuerdos de lo que había pasado en la noche. Kyo se llevó una mano enguantada a su labio inferior, notando que tenía una cortada.

No había sido un sueño. Iori de verdad lo había mordido.

Recordaba el bar y los deliciosos cocteles que se había tomado uno tras de otro, recordó haber regresado a la habitación con Iori, recordó que le había golpeado en la cara, recordó la patada y luego... Iori estaba sobre él. ¿Qué había dicho? No recordaba lo que le había dicho, solo recordaba haber reído por algo. Entonces Iori le había mordido y rememoró el dolor en su labio, el sabor metálico de la sangre y... las manos de Iori en su cuello ¿Había intentado asfixiarlo?

Se sentó llevándose una mano a la frente, no tenía idea de que horas eran, y a juzgar por el dolor de cabeza, tendría una resaca terrible por el resto del día. Notó que su chaqueta blanca estaba en una esquina de la cama, su saco negro estaba arrugado a un lado de su almohada. Se encontraba vestido solo con sus jeans azules.

Kyo giró la cabeza lentamente como temiendo lo que fuera a encontrar a su lado y vio al pelirrojo acostado en la cama continua. Parecía dormir tranquilamente. Iori tenía la camisa abierta de par en par e inesperadamente una imagen llegó a su mente, ¡Él había desabotonado su camisa! Recordó vívidamente que había desabotonado la camisa blanca, también recordó que había usado su fuego para quemar a Iori en el pecho, su fuego había acudido a él fácilmente, había quemado la piel de Iori, evocó la sensación de la piel de Iori bajo las llamas de sus dedos, el intenso calor y entonces... ¿Qué más había pasado?

Súbitamente sintió un temor envolverlo de pies a cabeza ¿Qué más había pasado?

No lograba recordar nada más. ¿Iori le había dejado inconsciente cuando le había ahorcado? ¿Por eso no recordaba más?

¿Por qué su corazón latía tan apresuradamente?

Iori comenzó a moverse en su cama y Kyo contuvo la respiración mientras lo veía llevarse las manos a los ojos y bostezar. Iori se sentó y lo fulminó con una mirada. Kyo no supo por qué, pero esta vez no pudo mantenerle la mirada. El moreno siempre había podido hacerle frente a la mirada de Yagami, sin importar la ocasión, su mirada siempre arrogante, pero esta vez, se encontró desviando la mirada hacía sus manos, como si fueran lo más interesante del mundo.

- Yagami... - Murmuró luego de lo que le pareció una eternidad ¡No tenía idea de lo que iba a decir!, su corazón se le iba a salir del pecho o iba a vomitar, o las dos cosas al mismo tiempo.

- Kyo... – La voz de Iori sonaba tan sombría como siempre y justo entonces el ringtone de su móvil comenzó a sonar.

Kyo buscó entre los bolsillos de su jean pero no lo encontró, luego lo buscó en su chaqueta, tampoco estaba allí, aun sintiendo la mirada de Iori por detrás de su nuca se agachó y fue a dar con el móvil bajo su cama.

- Moshi, moshi! – Exclamó al contestar – Ah... Chizuru-san – Se puso de pie rápidamente – ¿Oh? Es cierto... lo siento, no pudimos volver... algo importante se interpuso – Se quedó unos momentos en silencio mientras escuchaba a Kagura al otro lado de la línea, miró de reojo al pelirrojo que seguía mirándolo – Si, lo sé, pero realmente fue algo importante... estaremos de regreso hoy en la tarde –

Colgó la llamada, recordando que no habían avisado a Kagura que se quedarían de nuevo en el hotel por otra noche, tampoco le habían contado los detalles de la situación con NESTS, por qué no querían exponerla a ningún tipo de peligro.

- Chizuru-san... - Comenzó a decir aún sin poder sostenerle la mirada – Debemos volver al templo –

- Lo sé – Respondió Iori sin dejar de escrutarlo con los ojos entrecerrados – Kyo... anoche... -

Kyo entró en pánico al escuchar esas palabras, el color se le subió de inmediato a las mejillas y no supo donde mirar, de repente los patrones de la cortina resultaban muy interesantes.

- Anoche Mature y Vice vinieron a reportar sobre la misión – Comentó Iori.

- ¿Eh? – Kyo se giró aliviado - ¿Y qué pasó? –

- Copiaron la información, pero está codificada, por lo que no puede ser accedida por ahora, Mature y Vice le entregarán el disco a un contacto confiable para que intente extraerlo todo –

- Ajá... ajá... - Murmuró Kyo con un asentimiento de cabeza aliviado por evitar el tema – Entonces... ¿volvemos donde Kagura? –

Iori se levantó de la cama y asintió, antes de meterse al baño. Kyo suspiró llevándose una mano al pecho ¿Qué carajos le estaba pasando? Él nunca se había sentido así de nervioso con Yagami.

Había empacado ropa para 2 días por si acaso, porque sabía que Kagura solo tenía yukatas tradicionales en la mansión, dobló todo en una de sus maletas, junto con el cepillo de dientes y demás utilerías básicas de limpieza. Iori se había dado una ducha sin cruzar ninguna palabra con él y Kyo se preguntó, si a lo mejor Yagami no recordaba lo ocurrido en la noche. Aunque sinceramente prefería que fuera así, el mismo no sabía que diría si llegaran a conversar sobre ello. Era mejor pretender que nada había pasado, todo era culpa del alcohol ¿No? No, valía la pena darle vueltas al asunto.

Esta vez y para evitar más malos entendidos, le mandó un mensaje a Benimaru y a Shingo explicándoles que iba al templo de Kagura por unos días. Evitó mencionar a Orochi o los sueños, por qué no quería alarmarlos, Shingo, Benimaru y Goro habían experimentado con él toda la pelea contra los seguidores del dios y había sido suficientemente traumático como para causar pánico si les mencionaba que había la posibilidad de que, Orochi pudiese volver.

Kyo les dijo que iba a entrenar en el templo con Chizuru y Iori, porqué ella les había ofrecido el sitio como dojo ya que era alejado y no tendrían interrupciones. Goro no pareció muy convencido de la excusa y Shingo lo miró desconcertado, Benimaru por el contrario puso una mano en el hombro y sonrió deseándole suerte con el entrenamiento.

Ahora iban en el convertible rojo con Iori al volante, pasaban la una de la tarde y el viento les revolvía el cabello conforme bajaban por una avenida. Kyo evitó mencionar que moría de hambre, se habían levantado al medio día y no habían desayunado, su estómago hacía sonidos de vez en cuando recordándole que debía comer, pero el castaño los ignoraba con la mirada fija en la calle. Luego de manejar por media hora, Iori se detuvo frente a un edificio que lucía nuevo y parqueó el carro en frente. Kyo notó que se trataba de un restaurante, un hombre vestido con traje negro prístino y elegante se acercó al auto y les dio la bienvenida con una profunda venia.

- Yagami-sama, bienvenido – Dijo el hombre y Iori salió del auto, Kyo pareció no reaccionar por unos momentos luego de escuchar el 'sama' después del apellido, pero terminó por bajarse. Iori iba vestido con una de sus acostumbradas camisas blancas de manga larga y cuello alto, llevaba unos pantalones ajustados vinotino, como ese día hacía un poco de frío, Kyo llevaba una chaqueta liviana negra de cuero, con una camiseta anaranjada oscura y unos jeans azules desgastados.

El hombre los hizo pasar dentro, el restaurante no era tan grande como el del hotel, pero tenía mucha más clase, la decoración era dorada con luces blancas en forma de estrellas en el techo, paredes grises con paneles de metal dorados y plateados, la luz era tenue y acogedora, y una suave música que Kyo reconoció como Jazz se escuchaba desde alguna parte. El mesero les condujo hasta una mesa en el fondo, que parecía ser de la sección VIP, porque los sillones eran más grandes y se veían más cómodos que el resto de mesas. El restaurante tenía pocos comensales gracias a la hora.

Cuando se hubieron sentado, el hombre les mostró el menú, el papel del mismo inclusive parecía costoso, Kyo vio los precios y arqueó una ceja sin poder evitarlo. Los nombres de las comidas estaban en francés y aunque tenían la respectiva traducción al japonés debajo del nombre, Kyo seguía sin saber que eran.

- Lo de siempre para mí – Dijo Yagami y como Kyo seguía mirando el menú como si no supiera leer, agregó - Saumon à l'oseille para... él –

El mesero se alejó luego de hacer otra exagerada venia que a Kyo le recordó, las venias de sus sirvientes en la mansión Kusanagi.

- Oi, oi ¿Yagami-sama? – Inquirió Kyo curioso.

- El dueño de este restaurante tiene la protección del clan Yagami – Respondió Iori y Kyo no pudo evitar mostrarse algo nervioso.

- ¿Estamos en territorio Yagami? – Preguntó, Iori sonrió con expresión tranquila.

- Si lo que te preocupa es un ataque, puedes estar tranquilo, nadie te atacará estando yo aquí – Respondió Iori con soltura, como si aquella fuera una conversación de todos los días – Todos saben que eres mío –

A pesar de que esa no era la primera vez que Kyo escuchaba a Iori decir cosas como esa, esa última frase le envió escalofríos por la espalda, recuerdos de lo ocurrido en la noche vinieron a su mente como flashes rápidos.

- Pues que lo intenten, se ganarán una paliza de todas formas – Respondió casi de inmediato, pero su voz no sonaba tan arrogante como solía.

El mesero volvió con una botella de vino rojo y copas.

- ¿Desea abrir el Chateau De Saint Cosme Yagami-sama? Es una cosecha de hace 3 años, recibimos las botellas antier – Preguntó el mesero con un japonés extremadamente educado.

- No, gracias, no tomaremos alcohol esta vez – Respondió Iori y le dedicó una mirada a Kyo, quien de inmediato miró el interesante acabado de las servilletas.

- ¿Por qué hemos venido aquí? – Preguntó Kyo una vez se había ido el mesero.

- Porque si dejaba que tu escogieras el sitio para almorzar, hubiéramos terminado comiendo onigiri* en un 7/11 - Respondió Iori.

- ¿Qué tiene de malo el onigiri del 7/11? – Preguntó Kyo en un bufido cruzándose de brazos, pero no esperaba respuesta a esa pregunta.

El mesero volvió al cabo de un rato con bandejas plateadas y colocó los platos frente a ellos, Kyo notó que su plato tenía pescado, salmón para ser más exacto y estaba bañado como en una especie de salsa cremosa blanca. También había vegetales y otros frutos de mar. El olor era increíble. El plato de Iori tenía un bistec de res con vegetales y una salsa de hongos con pimientos.

- ¡Wow! – Exclamó Kyo sin poderse contener cuando se había metido el primer bocado a la boca – ¡Exquisito! –

- Sabía que te gustaría – Respondió Iori sin dejar de comer, Kyo de repente cayó en cuenta de que Iori conocía muy bien sus gustos ¿Desde cuándo? Él no recordaba haberle dicho nunca qué tipo de sabores le agradaban, era inusual que Iori hubiese ordenado cocteles con un perfil de sabor que a él le agradaba también.

- ¿Vienes aquí con frecuencia? – Preguntó el castaño para matar el tiempo, no quería comer en silencio, porque se sentía incómodo.

- Si, el chef varía el menú con frecuencia, así que procuro venir cuando puedo – Respondió Iori, Kyo seguía pensando que era extraño tener una conversación con Iori que no estuviese basada en insultos.

- No me imaginaba que eras el tipo que... comía en este tipo de restaurantes extranjeros elegantes – Comentó Kyo, no lo decía con la intención de ofender, sino que genuinamente estaba sorprendido con los gustos de Iori.

- Y yo no creía que fueras del tipo de comer onigiris en un 7/11 – Respondió Iori levantando la mirada, sus ojos parecían tranquilos.

- Mis últimos recuerdos son de mi vida como estudiante ¿Qué esperabas? – Musitó alzándose de hombros.

- No lo decía por eso, sino porqué sé que te sobra el dinero – Volvió a decir Iori – Eres el último descendiente del clan Kusanagi, con la tarjeta de crédito de tu viejo, podrías comer así todos los días – Respondió el pelirrojo con un dejo de burla cuando había dicho 'viejo'.

- No soy ese tipo de persona – Respondió inmediatamente Kyo algo ofendido con lo que acababa de escuchar – No soy un niño rico caprichoso, si es eso lo que estás intentando insinuar –

- Jmm... - Bufó Iori y continuó comiendo.

El mesero volvió y les ofreció el menú de las bebidas y Kyo observó con deleite todos los tipos de café que ofrecían.

- Un capucchino, con dos shots de expresso y sin azúcar – Pidió el moreno.

- Café negro arábico, city roast – Pidió el pelirrojo. El mesero se retiró y volvieron a quedar solos.

Se quedaron en silencio hasta terminar todo y el mesero volvió con los cafés y retiró los platos. El mesero les colocó un postre de tiramisú en la mitad de la mesa cortesía de la casa con dos diminutas cucharas. Kyo se llevó el café a los labios y cerró los ojos con deleite cuando sintió la amargura del líquido, a pesar de que había dormido bien, sentía que necesitaba la cafeína. Iori pareció disfrutar de su café de manera similar, porque había una sonrisita en sus labios mientras bebía.

- Oye Yagami... - Comenzó a decir Kyo tomando la cucharita metálica y tomando un pedazo de tiramisú – No te sientes... ¿extraño? – Iori levantó la mirada sin decir nada – Aquí... los dos comiendo... como personas normales –

Iori seguía mirándolo, sus irises rojos escrutándolo. Dejó la taza de café y también cogió un poco del tiramisú con la otra cucharita.

- No te acostumbres – Fue lo que respondió luego de la larga pausa – Una vez recuperes tu fuego y se acabe el maldito torneo, las cosas volverán a ser igual que antes –

Kyo apoyó un codo sobre la mesa, de repente el sabor del tiramisú resultaba amargo. Su mirada se posó en la de Iori intentando encontrar algo más en sus palabras ¿Qué era lo que realmente quería encontrar? ¿Quería que las cosas volvieran a ser como antes?

¿O quería que algo distinto surgiera de esa convivencia forzada que habían tenido en las últimas semanas?

Continuará...

Notas del fic:

Aquí vamos con los fanarts otra véz XD

Kyo despierta y PUFF! Se acuerda de lo que hizo xDDDD

LOL Kyo hablando con Kagura bajo el escrutinio de la mirada de Iori xDDD