Notas previas:

Jrock Visual Kei: Es un género de rock Japonés que se caracteriza por el énfasis en la apariencia gotica/androgena/glam/etc

Malice Mizer: Es una banda de jrock muy vieja su estilo es visual kei y gótico, con temáticas oscuras, por si no la conocen, aquí les dejo un link a un video y entenderán porqué Kyo lo relaciona con Iori:br /
The Pillows: Otra banda de rock Japonesa viejísima, pero con un estilo muy diferente a Malice Mizer, es Rock con Punk sus canciones con irreverentes y la letras son... como decirlo tienen como ese 'feeling' arrogante y odioso de Kyo (?). Un estilo más acorde a la personalidad de Kyo.

CAPITULO 31

Habían llegado al hotel en un taxi y Benimaru y Shingo le habían ayudado a llevar la maleta a su habitación a pesar de que Kyo les había insistido repetidamente que no había necesidad. Benimaru prácticamente le obligó a que bajara al restaurante con él luego de que habían dejado la maleta. En el restaurante vio a casi todos los demás integrantes de los diferentes equipos del torneo.

- Has estado actuando de manera extraña y todos han estado hablando a tus espaldas – Le dijo Benimaru cuando estuvieron en la entrada del restaurante. Shingo hizo un puchero molesto por lo que acababa de decir Benimaru, pero no dijo nada – Se que no le debes una excusa a todos y cada uno, pero por lo menos habla con Terry y trata de parecer normal, para que deje de preocuparse –

Kyo suspiró, con expresión molesta, no quería aceptar que Benimaru tenía razón en parte, el nunca había sido una persona taciturna o fría, en el pasado había compartido momentos agradables con la mayoría de los presentes, además ellos no tenían la culpa de todos los problemas que había tenido con su fuego últimamente, no tenían porque entender lo que significaba para él perder el control sobre lo que lo hacía ser Kyo Kusanagi.

Asimismo, ninguno de ellos sabía sobre su secuestro y los experimentos. Para ellos, el había desaparecido de repente y había regresado hablando sobre un viaje a los himalayas y comportándose como un imbécil.

- Está bien – Aceptó y se encaminó hacia la mesa redonda donde estaba Terry almorzando con Andy, Blue Mary, Mai, Joe y King. Kyo iba vestido con unos simples jeans azul oscuro y una camiseta negra no muy ceñida, el vendaje en el brazo y el cuello, así como el golpe en su frente eran bastante llamativos, por lo que los comensales se quedaron reparándolo de arriba abajo como si llevaran días sin verlo.

- ¡Kyo! - Exclamó Terry – Te vez... terrible ¿Estás bien? -

- Eh estado mejor – Aceptó Kyo con una sonrisa sincera – Eh estado entrenando –

- ¿Son esas quemaduras? – Preguntó Andy entrecerrando los ojos con expresión preocupada, Kyo sabía que, si decía que sí, todos inmediatamente asumirían que había sido Iori, pero no tenía otra explicación y estaba harto de inventar mentiras. Asintió con la cabeza.

- ¿Realmente te sientes bien? – Preguntó esta vez Mai quien había dejado los palitos al lado del plato, Kyo asintió con la cabeza intentando mantener una sonrisa sincera.

- He tenido muchas cosas en la cabeza últimamente... ya saben... menudo equipo en el que estoy – Intentó bromear y Joe soltó una risita – Por eso no había tenido tiempo de charlar ¿Les importa si me siento? –

Por unos instantes Terry no pareció reaccionar, pero pronto se apresuró a acercar una silla y colocarla a su lado.

- All right my friend! – Exclamó en inglés, la sonrisa del rubio era honesta, Kyo sabía que no tendría que pedirle más disculpas o darle más explicaciones, Terry era ese tipo de persona que no se inmiscuía en los problemas ajenos y sabía respetar la privacidad de otros.

Al cabo de media hora, estaban charlando animadamente, riendo de vez en cuando y Joe se había colocado los palitos en la nariz diciendo que era una morsa.

Se pasó gran parte de la tarde charlando no solo con Terry, sino que, al rato, Athena, Kensou, Yuri, Ryo y Robert se habían unido al grupo. Todos querían saber los detalles sobre le supuesto retiro espiritual, pero Kyo respondió todas las preguntas diciendo que había sido en su mayoría, aburrido y que había extrañado muchísimo el movimiento de la ciudad. Ryo había dicho que quería entrenar con él en una próxima ocasión para que le mostrara nuevas técnicas.

- Honestamente me alegra que estés en buenos términos con Yagami – Había dicho Athena que se había sentado al lado de él en algún punto de la tarde, los demás hablaban mutuamente enfrascados en distintas conversaciones.

- Yo no llamaría 'buenos términos' – Respondió Kyo torciendo la boca en un gesto dubitativo.

- Claro que sí, el hecho de que no estés medio muerto, es un gran avance – Comentó ella sonriendo – Después de todo lo que habéis pasado juntos, este es un excelente comienzo –

- ¿Comienzo? ¿De qué estás hablando? – Preguntó Kyo no muy seguro de hacía donde iba la conversación.

- No te hagas el tonto, sabes a lo que me refiero – Respondió ella dándole un empujoncito en el hombro – Esta es una gran oportunidad para que se conozcan más a fondo y dejen de lado sus diferencias –

- No... no es tan fácil como conocerse y olvidarse de todo – Replicó Kyo, le parecía que Athena hacía sonar las cosas demasiado sencillas – Soy el heredero del clan Kusanagi ¿Recuerdas? -

- ¿Oh? ¿Y desde cuando te importa eso? – Dijo ella llevándose el vaso con jugo de Kiwi a los labios, Kyo iba a replicar, pero se dio cuenta de que no tenía nada para decir, porque ella tenía razón – Cuando estábamos en el instituto y él te buscaba al terminar clases para pelear... siempre tuve la impresión de que era un chico solitario –

- Es verdad – Intervino Kensou quien había estado escuchando la conversación con disimulo – A veces me preguntaba si en realidad, Yagami-san estaba buscando un amigo –

- ¿Buscando un amigo? ¿A golpes? No estás hablando en serio – Se burló Kyo, pero Kensou lo miraba serio.

- A veces la gente no sabe como expresar sus sentimientos – Kyo le sorprendió escuchar a Kensou hablar de esa manera, especialmente, porque recordaba a Kensou como un chico más inmaduro y poco consciente de las cosas a su alrededor, pero tuvo que recordar así mismo que habían pasado 3 años y que Kensou y a Athena también habían crecido.

- Cuando logré conectarme con el Ki de Iori ¿Recuerdas? – Continuó Athena y Kyo rememoró esa tarde en la que, Iori le había ido a buscar al instituto como siempre y Athena había logrado entrar en a mente del pelirrojo usando sus poderes síquicos – Sentí una gran tristeza... experimenté una tremenda soledad ¿Nunca te lo dije verdad? –

- Algo mencionaste – Murmuró Kyo no muy seguro de los detalles, habían pasado casi 4 años y la verdad era que no le había prestado demasiada atención.

- Quizás ahora sea el momento de reconectar, de comenzar desde 0 ¿No crees? Ahora que son parte de un mismo equipo, utilicen esa necesidad de cooperación en el torneo, para luchar por algo en común – Continuó ella y Kyo sintió que de repente estaba recibiendo el sermón de una mamá – Y así dejar de lado las diferencias –

- Si, a lo mejor ustedes podrían volverse buenos amigos – Opinó Kensou con una sonrisa.

- ¿Amigos? ¡Ja! Primero muerto Yagami que volverse mi amigo – Se apresuró a decir Kyo – Solo quiere hacerme daño, no le importa lo que pienso y además... - No pudo terminar la frase, porque se había dado cuenta de que, nada de lo que decía era cierto. Quizás había sido cierto en el pasado, pero el Yagami con el que había convivido en esas últimas semanas, no quería hacerle daño, al menos no de la misma manera como antes y si se preocupaba por lo que pensaba, se lo había demostrado de diferentes formas, aunque no con palabras.

- Kyo... un amigo no tiene que ser alguien con quien vas a fiestas o hablas por horas, para eso tienes a Benimaru y a Shingo-kun – Le informó Athena con una sonrisa tierna – Yagami-san no parece ser ese tipo de persona... pero estoy segura de que, encontraría la forma de expresar lo que siente de otra manera –

Kyo frunció el ceño y se llevó el vaso con agua que estaba tomando, habían terminado de comer hacía rato, pero habían pedido bebidas, Kyo había preferido agua, no quería tocar nada con alcohol, por obvias razones.

- Kyo, my friend! – Interrumpió de repente Terry alzando la voz por encima de todos, tenía una botella de vino – ¡Por el regreso de Kyo! – Había dicho de repente sirviéndole vino a todos los que estaban en la mesa, el castaño se encontró siendo el centro de atención de todos y las mejillas se le colorearon levemente cuando todos hicieron un brindis a su nombre.

- Gracias... - Murmuró llevándose la copa a los labios. Hizo nota mental de agradecerle a Benimaru por haberle obligado a hablar con todos otra vez. Sin darse cuenta, Benimaru y Shingo habían estado ayudándole a reconectar con el mundo, a romper barreras imaginarias que no se había dado cuenta había puesto a su alrededor para protegerse.

Todas esas personas en la mesa, a pesar de que no eran sus mejores amigos, eran personas que deseaban lo mejor para él y que a su modo, le hacían sentir feliz. La depresión en la que se había sumido por meses luego de salir del hospital, le había hecho olvidar que se sentía ser un humano con sentimientos normales. Era como si estuviese reconectando con ciertas emociones que había olvidado que podía sentir.

Kyo caminaba por la calle alejándose una cuadra del hotel, llevaba las manos dentro de sus jeans y pensaba en las palabras de Athena y Kensou ¿Realmente podría ser amigo de Yagami? La sola palabra 'amigo' sonaba extraña en la misma frase con el apellido del maldito pelirrojo. Kyo nunca creyó que llegaría el día en el que estuviese pensando en amistad y al mismo tiempo en Yagami, aunque claro, tampoco nunca creyó que llegaría el día en que lo besaría y perdería del control de si mismo.

Con el ceño fruncido y las mejillas coloradas entró en un 7/11, quería comprar algo para la cena, no tenía ganas de bajar al restaurante del hotel, porque quería quedarse en la habitación y enfrentar a Iori. Él no era el tipo de persona que huía de los problemas, nunca lo había sido y así como había enfrentado enemigos poderosos en el pasado con la cabeza en alto y su puño ardiendo en llamas, así mismo iba a enfrentar a Yagami y resolver lo que fuera que estaba pasando entre ellos dos.

¿Pero porqué resultaba más difícil hablar con Iori, que enfrentarse con Rugal o Orochi?

Dejó escapar un suspiro mientras miraba el área de los yogures. Kensou había dicho que Iori y él tenían muchas cosas en común y que por eso creía que podrían ser amigos si dejaban de lado sus diferencias. ¿Cosas en común con Yagami? ¡Yagami no se parecía en nada a él! Yagami era apático, frío, indolente, obstinado, impasible y tenía un genio de los mil demonios tan volátil como su propio fuego.

Tomó un yogurt de fresa y volvió a colocarlo en el estante sin prestarle realmente mucha atención a lo que estaba haciendo. ¿Qué cosas tenía en común con Yagami? Continuó pensando, a Iori le gustaba tocar el bajo, Kyo recordó que no había tocado su guitarra en años ¿Recordaría como tocar? Quizás debía retomar el hobby. ¡Bueno ahí estaba, tenían algo en común, la música!

Tomó otro yogurt y lo miró con expresión distraída, a Iori le gustaba el Jazz, pero Kyo prefería el Heavy Metal o el rock, de repente se sintió curioso por saber, porqué a Iori le gustaba el jazz, la música jazz era extrañamente calmada para alguien tan loco como él. ¿No sería más lógico que a Iori le gustara el Metal?

Imaginaba que a alguien como Iori el estilo del Jrock Visual Kei*, iría más acorde con su personalidad, si pensaba en Iori en términos musicales, se imaginaba que podría estar en una banda como Malicer Mizer*, por el contrario, si pensaba en si mismo en una banda, él encajaría más en el concepto de The Pillows*. Quizás debería ir a una de las presentaciones de la banda de Iori ¿Pero no terminaría Iori quemando algo en la tarima si él se aparecía entre el público?

Se encontró mirando los onigiris y recordó el comentario de Iori cuando lo había invitado a comer a ese elegante restaurante francés, Kyo arrugó el ceño y agarró varios onigiris con relleno de salmón y atún.

Ahora que lo pensaba, tampoco se hubiera imaginado nunca que almorzaría en un restaurante Francés con él, habían tantas cosas que nunca se habría imaginado que pasarían a su lado que, la idea de que pudiesen llegar a ser amigos, comenzaba a ser menos extraordinaria entre más lo pensaba. ¿Pero como romper el hielo? Kyo sabía que entre los dos existía una pared invisible, una tensión que siempre surgía cuando estaban en un mismo lugar, era como si una aura pesada y densa los rodeara cuando sus miradas se encontraban. Como si estuviesen a punto de estallar en llamas en cualquier momento.

¿Por qué demonios no podían tener una conversación casual como el resto del mundo?

- ¿Necesita calentarlos? – La voz de la muchacha que atendía en el 7/11 lo sacó de sus cavilaciones – El microondas está al fondo – Le indicó apuntando con una mano, Kyo se había dado cuenta que aún sostenía los onigiris fríos en sus manos.

Finalmente Iori había regresado al hotel, se la había pasado dando vueltas al a ciudad sin rumbo fijo escuchando un album de Jazz experimental japonés de los 80s, el ritmo ilógico y los patrones aleatorios y sin aparente conexión alguna entre los instrumentos, reflejaba perfectamente el estado de sus pensamientos. Iban siendo las 6 de la tarde y se le había ido el tiempo sin darse cuenta, en el fondo, no quería volver al hotel y quedarse encerrado en la habitación, quizás estaba procastinando lo inevitable, o simplemente necesitaba un momento de quietud y paz para procesar toda la información.

El pulsante dolor en la nariz era un constante recuerdo de lo que habían hecho en la noche, en cierta forma ese dolor le hacía desear volver a besarlo. Era como una cicatriz de guerra.

Deslizó la tarjeta magnética en la puerta de la habitación y entró en ella arrastrando la maleta aún sumido en sus pensamientos. Tardó unos momentos en notar a Kyo.

¿Qué demonios?

Se quedó de pie a medio camino entre la puerta y la salita de la suite, Kyo había reorganizado los sofás y había puesto uno al frente del otro con el escritorio en donde originalmente se encontraba una planta, el teléfono y las utilerías del hotel, ahora en medio de los sofás, el escritorio se encontraba lleno de... ¿onigiris?

- Bienvenido a mi restaurante – Dijo Kyo rompiendo el silencio y Iori parpadeó sin que su cerebro pudiese procesar lo que estaba viendo.

¿Estaba teniendo otra ilusión causada por Orochi?

Continuara