Hola, ¿qué tal va su día, excelente? Espero que si, o al menos digerible.
Si, yo aquí de nuevo. Aclaraciones :
Uno, este one-shot es un AU.
Dos, ¡Jade, GIP!
Tres, de repente abra ¿violencia? —Creen que pueda escribir eso.
Cuatro, aquí habrá amor entre chicaxchica... aunque eso ya lo sabes, ¿no?
Finalmente, esperando les guste. Nos vemos abajo.
Desclemier : Victorious NO me pertenece, derechos y créditos a sus respectivos. A mi solo se me ocurrió esta idea.
Titulo : ¿Se puede arreglar el pasado?
Capitulo # 1 : El pasado, ¿lo mejor?
Pov. General.
Hace 9 años antes.
La lluvia resonaba en todo el lugar, impidiendo a mucho escuchar mas haya de su cercanía. Algo que un par de chicas pasaba. Sonoros gemido rebotaba y retumbaban la mente de una castaña en especial. Que aun en sus sueños quería aquello... solo sentía asco. Mientras que una pelinegra embestía con mas fuerza su parte en la intimidad de una mitad latina que hacia mucho había dejado de replicar, y aunque en una parte de la ojiverde ver aquellas lagrimas le apretaban el corazón; la bebida, en la que se había excedido, solo eran momentos en los que reaccionaba. Y aunque lo negara, el amor que sentía por aquella mujer era parte de su deseo no acabar; al punto de revelar un secreto.
.
.
.
.
.
Hoy. Departamento de Jade West. 7:30 a.m.
— Nunca hables de esto con nadie.
Otra vez ese sueño, conciencia hoy no es el día en que debas molestarme.
—Mierda. —Bufo Jade que miro su reloj.
—Oye, no grites tan temprano.—Dijo una rubia que se giro para quedar tapada de nuevo.
—Y yo, que te habías ido.—Dijo Jade que entro al baño para ducharse.
—Oh, vamos...—Canturrio la mujer que se levanto, dejando notar sus curvas y con una sonrisa entrando en la ducha.—Tú amigo, debe querer seguir la fiesta de anoche.
—La regla es que no debo verte en el día.—Reclamo antes de soltar un ladrido.
—Eres aburrida.—Dijo la mujer que agarro la toalla para secarse.
—No, tú y yo no somos nada, solo un encuentro casual.—Explico agarrando la otra toalla, y saliendo del baño a buscar lo que iba a ponerse.—Así que vete antes de que termine de cambiarme o buscare a otra persona.
No presto atención pues le interesaba irse, y tendría suerte si el transito no se interponía en su camino. Pero el portazo de su puerta le saco una sonrisa.
...
Avenida Past Record. The Vegas food; 4:25 p.m.
— Entonces a araña lo pica y en la mañana siguiente el se vuelve poderoso... hasta su lentes se vuelven inútiles, se vuelve un chico cool...—Dijo un niño que enseñaba las paginas de aquel comic e sus manos. Pero una castaña le había agarrado la nariz con fuerza.
—Cariño, tú eres mi Clark Kent favorito así que por ahora confórmate con las gafas.—Dijo la mujer de unos 30 años, besando la frente de niño.
—Tía Tri, no me bien con ellas.—Chillo el menor que se pasaba la manga de su camisa en su frente.— Te he dicho que no me gusta me trates como un niño.—Agrego inflando sus mejillas.
—Mejor vuelve con tus revistas a la mesa, te llevo en unos minutos tu batido favorito.—Dijo Trina tras suspirar, este niño había salido a sus madres sin duda. En físico, como en actitudes, hablaba para si mientras lo veía alejarse.
... Mientras, por fuera ...
—Gracias por acercarme.—Dijo Jade que guardaba su tableta en su bolsa.
—Para eso están las amigas, ademas tengo algo que hacer.—Dijo Cat que se terminaba de soltar el cabello y ponerse algo de maquillaje.
—¿Alguien nuevo?—Pregunto Jade con una ceja alzada. Pero antes de recibir respuesta, un olor la hizo girar la cabeza.—Huele rico.—Dijo notando un restaurante en la esquina, algo grande y con un interior visible, dejando ver que era colorido pese a imitar el estilo ochentero. ¿Cómo no lo había notado?
—¿Entramos?—Pregunto la pelirroja que pensaba entrar acompañada o no.
—Pagare yo por el aventon.—Dijo la pelinegra que ignoraba su vida cambiaría una vez pasara por esas puertas. Así que bajo tras tomar sus cosa., y se puso unos lentes para disimular un poco quien era; aunque en su calle la conocían bien y no tenia problemas con ellos.
—Bienvenidas, en un momento les atienden.—Dijo una joven con una sonrisa en la entrada, que guió a las mujeres a la única mesa libre. Para luego retirarse.
—No había notado esto, si es bueno volveré todos los días.— Comento Jade que saco su libro, unas plumas y algunos post-it.
—¿Sigues buscando huecos?—Pregunto Cat que por su parte revisaba un mensaje que le acababa de llegar.
—Si, mi editorial quiere una secuela, pero no estoy convencida les pedí un mes para ver si era posible. O entregarles un libro nuevo, pero sabes que ando seca de ideas.—Respondió Jade que no despegaba la vista de su lectura.
—¿Y por qué no usas tu tablet?—Pregunto Cat que a veces olvida cosas, y Jade lo sabia, así que suspiro, para sonreír.
—Porque esto se puede hakear, y no quiero que nadie vea mis notas antes.—Respondió viendo al fin a su amiga. De las pocas con las que seguía en contacto, en parte porque trabajan juntas.
Sonrió.—Sabes, este lugar lo conozco de hace mucho, pero es mi lugar secreto.—Confeso Cat que veía a cercarse a su mesera favorita.
—¿Por qué?—Pregunto aunque supuso la respuesta.
—Fans y camarógrafos; necesito un poco de paz en mi vida.—Dijo aun tras entender que la misma Jade se había respondido.
—Entiendo, pero seria buena publicidad.—Dijo con una sonrisa y queriendo volver a su libro.
—Eso es lo ultimo que nos importa. Aquí nos agrada que coma gente con gusto a la comida, en especial la mexicana.—Dijo una castaña que no podía evita fruncir su ceño.
—Jade, ¿recuerdas a Trina?—La cuestionada solo asintió y extendió su mano.—Mi novia, desde hace un par de años.—Aquella información consiguió sorprender a Jade no paraba de mirar a ambas.
—Vaya, a pasado algo de tiempo, ¿cómo estás?—Pregunto algo nerviosa, sabia que para Cat era una hermana, y de la misma forma ella lo veía; pero no esperaba aquella noticia, ya que ella nunca la corrigió cuando bromeaba con que cambiaba de chico cada semana.
—Apunto de ser 10 años.—Dijo Trina que solo había relajado un poco el rostro.—Estoy bien.—Respondió al ver que Cat le pedía con la mirada que fuera amable.
—Es bueno verte.—Dijo Jade que no entendía que pasaba, pero sentía que sobraba.
—La bruja del oeste, amable... ¿un mal día?—Pregunto bajando al fin de su bandeja un vaso de agua para cada una.
—Un poco.— Dijo recibiendo el menú.
—Conozco lo que Cat quiere, pero tendrás que decirme lo tuyo.—Dijo cuando acabo de escribir.
—Dame unos minutos, pero igual iré a otra mesa para que hablen.—Comento al notar la tensión, y tomando sus cosas a exceptuando su mochila.
—Andamos llenos, ya en la noche hablaremos con calma.—Dijo Triana mostrando sus mesas.
—Mira iré con ese niño,—la mirada de ambas mujeres no pasado desapercibida—sera en lo que aparecen sus padres.—La mirada de Trina se había vuelto mas atemorizante, pero no le daría el gusto.— Prometo portarme bien, siempre y cuando trates bien a mi hermanita.—Dijo y sin esperar alguna palabra se alejo.
—¡Jade!—Llamaron ambas, pero tampoco lo querían gritar y alterar a la gente.
—Catherine.—Dijo Trina lo más calmada que podía.
—No me digas así.—Chillo la pelirroja algo asustada, pues escuchar su primer nombre de su novia no era nada bueno.—Lo siento.—Agrego mirando con tristeza a la ojicafé.
—Hablamos de esto, y tú misma me dijiste que era mala idea. Que no le interesaría esto.—Dijo sonriendo lo mejor que podía.
—Han pasado cosas y creo que esto la ayudara. Te aseguro que ha cambiado... poco a poco, pero no es la misma.— Dijo sin querer explicar más pues si alguien las reconocía y escuchaba la información personal de alguna pasarían días horribles ; y la mujer que entendía aquello tenia que mantener la calma por ambas.
—Confió en ti.—Dijo suspirando con algo de frustración.— Pero Tori me lo encargó, así que lo siento, pero si siento amenazado su salud física o emocional, nuestra relación entrara en riesgo.—Finalizo para volver a notar en su libreta. Porque si veía la expresión de su novia saltaría a besarle y cambiaría de opinión.
—Me arriesgare.—Dijo la pelirroja que miraba interactuar a aquellos dos.
... en la otra mesa...
— Hola caballerito, ¿dejas que me siente?—Pregunto Jade que realmente hacia eso por cortecia no porque le importara la respuesta.
—Mientras no invadas mi espacio, esta bien.—Dijo el muchacho que sabia que debía ceder el asiento a los clientes.
—Me parece justo.—Dijo Jade que miro el menú y debatía las dos cosas que llamaban su atención.
—Espero no te moleste, pero no me gusta guardarme las cosas. Pero me gusta tu estilo, es genial.—Dijo con una pequeña sonrisa.
—El negro es lo mejor.—Explico con cierto orgullo, ya que llevaba años vistiendo ese color.
—Lo es. —Dijo el niño con un brillo que hizo a Jade erigirse.— Pero mi tía no me deja. —Agrego haciendo un puchero.
—¿Tus padres piensan igual?—Pregunto no tan sorprendida de que mucha gente pensara que el negro era solo para eventos, o relacionándolo con cosas negativas.
— Mamá, salio de viaje, y no he tenido un padre nunca.— Dijo el menor con cierto dolor, algo que no paso por alto para la escritora.
—Hey, entonces eres especial.— Dijo la mujer que no entendía ese impulso por querer ver sonreír al niño. Y cuando consiguió su atención se asusto, pero las palabras querían salir.— Sabes, ¿por qué?— Pregunto a lo que obtuvo una negativa por parte del niño.— Porque entonces seras una persona fuerte a lo que la vida te ponga. Veras estas pequeños "detalles" con un afilador que van sacando filo en ti, para cortar lo que sea.
—Que interesante.— Dijo el niño que aunque le causo gracia, había entendido que su tía explicaba muchas veces de una forma mas poética.— Me gusta tú visión.
— Entonces tu tía escoge por ti, ya que es tu titular. —Comento más para si, al entender. Pero el niño le sacudía la cabeza en afirmativa.— ¿Es un libro de barcos... de guerra?— Pregunto algo sorprendida de un niño que rondaba los 9. Pero estaba segura era un libro muy técnico.
— Sí, es lo único que no asusta a mi tía; pero yo se que puedo con más. Me llama querer saber más de tijeras.— Dijo el niño que no podía negar se sentía confundido al impulso de querer hablar, pues el era desconfiado. Pero esta mujer no le causa eso.— Ves porque me gusto tu ejemplo.
— Pues si no te molesta, choca el puño.—Dijo Jade que sonrió feliz, na sabia porque pero le lleno de alegría aquel comentario, tal vez porque no había mucha gente que gustara de eso por moda.
—Bueno.—Dijo el niño antes de corresponder aquella acción, y es que no tenia amigas así que hacer eso por una vez se sintió bien.
—Bien, doctor, sera mejor que no use sus conocimientos para el mal.—Dijo Jede entre susurros como si aquello fuera importante.—Así que deja te cuiden la espalda mientras pueden.—Agrego para guiñar el ojo.
—Lo pensare.—Dijo con una pose mafioso. Pues había logrado ver algunas, cuando tenia acceso al internet.
—Cariño, terminaste la tarea. Sí no, ve a terminarla.—Indico Trina en español, y no ingles como hace rato.
—Pero me estoy divirtiendo. —Respondió el niño que hablo en la misma lengua que su familiar.— Sabes que eso es raro.—Recalco el menor que sonreí para esclarecer su punto.
—Lo se. Pero mañana tienes clases, a acabar la tarea.—Volvió a decir sin dejar de lanzar esa mirada de "no discutas".—Otro día se podrán ver.—Dijo en tono mas calmado.
—¿Cómo sabes?—Pregunto el niño que volvió al ingles.
—Es amiga de tú tía Cat.—Respondió Trina que seguía con el español.
—¿Enserio?—Pregunto sorprendido, pues se notaba que eran opuestos.
—Si.—Dijo entendiendo su duda.
—Tengo que irme.—Dijo extendiendo su mano.—Espero vernos pronto, por cierto me llamo Jaden Vega.
—Jade West.—Dijo apretando la mano del niño, sin perder la sonrisa, pero estaba sintiendo un escalofrió recorrer su cuerpo. Jaden, sonrió una vez más y se retiro.
—Sí, es mi sobrino. Hijo de Tori.—Dijo al ver que la gótica no se movía.
—¿Dónde esta ella?— Pregunto Jade que estaba consternada al ver que su amor secreto hubiera avanzado más rápido que ella.
—Esta de viaje, no se encontraba bien; así que me pidió lo cuidara hasta que volviera.—Respondió Trina que por dentro sentía arder su garganta.— Así que cuida de mi ángel, o te quedaras sin alas demonio; porque tampoco pienso quitarle a una amiga, —dijo para que la otra entendiera porque la amenazaba— le has simpatizado.
—Vaya.—Dijo Jade con una mirada molesta.— La verdad no veía a Tori siendo irresponsable, huyendo con algún hombre.—Comento esperando así quitarse esa mirada que quiera perforar su se dio cuanta se había equivocado de estrategia.
—Sí quieres poner un pie aquí, será mejor cuides tú actitud, y el respeto a mi familia.—Dijo Trina poniendo la punta de su pluma en el brazo de la menor a comparación suya.—Y más si quieres volver a verlo, porque no dejare le metas ideas negativas de su madre. Ella esta sola en su aventura, después de terminar con el padre de Jaden, no volvió a salir con nadie.—Termino quitando el lapicero de la mano de la escritora que hasta ahora no se había movido.
—Lamento mi mala actitud. Volveré con Cat.—Dijo tomando sus cosas con una sonrisa y yendo con su amiga. Y es que ella nunca pide disculpas; pero su instinto le pedía acercarse mas a ese enano. Y en parte ella tenia curiosidad.
—¿Jade?—Llamo Cat que noto algo perdida a su amiga.
—Cat, espero que esta comida sea buena.—Dijo conservando su enojo, ya en casa sola, se dejaría llevar por sus emociones.
—Lo es.—Dijo con una sonrisa complacida y pasando su cabellos atrás.—Pedí, por ti.
—Lo imagine.—Se limito a decir y centrándose de lleno en su libro.
.
.
.
9 años atrás.
—¡Salud!—Gritaron un grupo de estudiantes, todos con traje.
Este pequeño grupo se encontraba en su after-party tras el evento de graduación de su preparatoria, y la fiesta por parte de la escuela; todos decididos en lo que querían estudiar. El primero un chico, Beck Oliver, de cabello alborotado y castaño, y todo "un galán"—según las chicas— deseaba ser actor, algo que casi tenia en el bolsillo pues trabajo como modelo por dos años, y la gente se le acercaba. Sumando los cursos que tomaba. El segundo chico, Andre Harris, un amante de la música, y desde siempre canta-autor, igual con muchas oportunidad, solo cumpliese la mayoría de edad. Porque no pensaba dejar de cuidar de su abuela —aunque a veces resultaba cansado—. El ultimo chico de este grupo, Robbie Shapiro, un muchacho de cabello afro y lentes, uno de los callados y listos, pero en confianza era un buen platicador —si ignorabas a su amigo de apoyo—, el deseaba ser un gran programador, y con Andre había agarrado oído para la música, así que a veces hacia de DJ. Una de las chicas; deseaba ser actriz, su nombre Cat Valentine para los amigos, una chica que a mitad del curso empezó a pintarse el cabello de rojos, un poco loca, y muy distraída. La segunda amiga, Tori Vega, era bella cuando se arreglaba, y aunque tardo en agarrar confianza se decido por cantante ya que siempre que podía ayuda a los chicos con sus proyectos; inteligente, una de las que más se esforzó para tener opciones; cabellos castaños, al igual que sus ojos, y mitad latina, usando sus lentes, positiva y alegre. Y de ultima, pero no menos importante, Jade West; pelinegra con mechas verdes, de ojos color verde, rebelde sin causa y en muchas ocaciones mala, sobre todo si le caías mal, con un amigo entre las piernas —por eso nunca salio con nadie, para cuidar que la molestara después— y distinguida por vestir de negro. Uno de los grupitos mas completos y con opuestos de extremo a extremo.
Todos reían, y cada cuanto alzaban su copa para brindar por sus recuerdos, o por su "mañana". Todos con una sonrisa, y con celulares apagados. Así fue la noche, hasta que miraron su reloj... 03 de la mañana.
—La ultima, ya llegaran otros dia.—Dijo Jade quien con Beck era como los jefes, así que enseguida todos guardaron silencio.— Fue bueno vivir esta aventura con cada uno de ustedes, y si estamos aquí, quiere decir que el futuro que queremos esta más cerca que nunca. ¡Salud!—Grito y alzo su vas que no tardo en sonar con muchos clic.
—Yo espero, que nos reunamos y que sin remordimiento nos veamos; aun cuando alguno tome un destino diferente al que tiene hoy. Sabemos que la vida es difícil.—Agrego Beck que no tardo en alzar su copa.
—Miren, si se puede excelente, todos son talentosos y estamos informados, preparados hasta los huesos. Vamos por ello.—Dijo Robbi que ya llevaba muchas cervezas y tenia una actitud que a mas de uno causo gracias. Sobre todo el como estaría mañana.
—Chicos, chicas, si ocupan algo no duden en pedirlo.—Dijo Andre que ya se empezaba a sentir mareado.
—Los voy a extrañar, porque todos somos uno, y uno es igual a todos.—Dijo la pelirroja que aunque consiguió unas miradas de leve molestia tenia que decirlo.—No olvidemos de donde venimos, y porque vamos.—Finalizo para al fin chocar su copa con las demás.
—Yo, saben que tengo dos ideas en la cabeza, igual soy paranoica o poco confiada... pero deseo que todos consigan lo que desean; y si la vida no lo permite, al menos tengan una vida cómoda y con lo que necesitan, cuando lo necesiten.—Dijo la castaña al ver que todas la miraban, jugando con su vaso.—Los quiero.
—Bien, ¿Alguien le pido taxi?—Pregunto Jade que enseguida vio un par de manos.
—Pasare antes a tu baño.—Dijo Tori con una sonrisa nerviosa.
—Esta bien.—Dijo sin mucha importancia y volviendo a lo importante.
—¿Sera que me pueda quedar?
—No, Beck. Mi padre es agente del FBI no hagas que vaya por ti. Ademas no me interesas.—Dijo Jade que sabia a donde iría esa conversación. Y es que solo quedaban ellos y Tori que se estaba tardando mucho.
—Eres increíble, ¿por qué te niegas?—Pregunto el joven algo molesto.
—Te lo he dicho solo te veo como amigo...—Beck tomo el brazo de jade y lo apretó, pero en esos momentos llego su taxi, y molesto subió al vehículo.
—Tori, ¿te pido tu taxi?—Pregunto Jade que le estaba costando ocultar los efectos que sintió por aquello que hubiera estado en su bebida. No recibió respuesta, pero igual pensó que la lluvia que empezaba a caer, era razón de su sordera. Cerro con seguro por si a Beck se le ocurría volver a ver si su plan había funcionado. Puso su mano en la cabeza al sentir que ardía.
—Jade, antes de irme me gustaría decirte algo... ¿estas bien?—Pregunto preocupada la mitad latina al verla caer.
—Si, una ves te vayas iré a descansar.—Dijo al sentir a su secreto moverse, claro como el otro no sabia eso, esperaba la golpeara rápido, pero tardo más.
—Déjame llevarte a tu cuarto, yo me encargo de pedir mi transporte y cerrar para que este segura.—Dijo agarrándola pues casi caía al piso. Quería negarse, pero estaba guardando la compostura, así que tuvo que asentir. El peor error de su vida.
De vuelta al hoy.
— ¿Y que tal?—Pregunto Trina al ver que ambas mujeres había acabado.
—Sin duda una comida que vale la pena.—Respondió Jade que se sintió interrumpida entre sus memorias.
—Bueno, espero verte pronto.—Dijo quitando los platos.—¿Algo más?—Pregunto una pequeña sonrisa.
—Mi postre.—Dijo con emoción Cat.
—Yo estoy bien.—Dijo la pelinegra al ver que ahora la miraban a ella.
—Vuelvo en cinco.—Dijo antes de desaparecer la mitad latina.
—Por cierto, ¿de que hablaron?—Pregunto Jade que necesitaba dejar de recordar un raro.
—Se enojo por haberla presentado así, una cena, solo nosotras hubiera sido mejor... he igual conocieras a Jaden, de una forma tan simple.—Dijo Cat que al saber que no mentía bien, tuvo que buscar las palabras mas cercanas a la verdad.
—¿Tu sabes algo de Tori?—Pregunto al recordar que ellas dos eran unidas, es mas llego a sentir celos aunque en su momento lo negó. Deseaba poder pedirle disculpas como debía.
—No, Trina desconoce su ubicación, solo sebe que esta bien por unas postales. Pero mientras sea feliz, no le exigirá volver.—Dijo Cat que sonrió ampliamente.
—Que complicas son mujeres.—Dijo Jade suspirando de cansancio.
—Tu también lo eres.—Reprocho Cat cruzándose de brazos.
—Sabes que no me considero una, ni tampoco hombre.—Agrego por la mirada furiosa de su pelirroja favorita.
—Si, pastel.—Festejo Cat al ver a Trina dejando su plato.
—¿Debería dejar de consentirte?—Pregunto Trina "a si" en voz alta.
—No seas mala con tu Cat favorita.—Dijo haciendo en gesto de un gato.
—Eres muy tierna.—Comento con una sonrisa para pasar a apretar las mejillas de su novia.
—Tía, acabe.—Dijo Jaden que con sus ojos cafés tras las gafas hacia la mirada de cachorro.—¿Puedo ver la televisión?
—No, Jaden.—Dijo la mayor que sabia el truco del menor.—Mejor acaba el libro que empezaste la semana pasada.—Indico al pequeño estante que había cerca de la mesa que el niño utilizaba.
—No es bueno, sabes que no me gusta leer, algo malo. Se vuelve aburrido en segundos.—Dijo el niño sacando un par de lagrimas.
—Y yo te he dicho que todo vale.—Replico acariciando sus cabellos.—Si quieres ir de escritor, debes conocer lo bueno como malo. Pregúntale a Jade.—Aquello hizo a Trina querer cortar su lengua, pues realmente le molestaba la idea de que Jade entrara en la vida de su sobrino. Pero se dejo llevar por estar con Cat.
—¿Jade, es escritora?—Pregunto con emoción y mirado a la pelinegra con una gran sonrisa.
—Si, lo soy.—Dijo la otra divertida.—Aunque me dedico mas a guiones para obras.—Explico mejor. Ya que sus dos libros, hasta ahora, no competían contras sus 40 guiones.
—¿Piensas que es necesario leer de todo, aunque sea malo?—Pregunto el joven niño que hizo a Jade sentir una chispa en su corazón. Y haciendo ver que la respuesta que dijera sera ley de ahora en adelante.
—Hablando de mi experiencia; trato de hacerlo, pero no viéndolos como "malas obras", si no, como ese profesor de lo que no debes hacer.—Miro confusión, pero a la vez un interés por escuchar más en aquel niño que se había ganado su corazón, algo que hasta ahora solo su hermano tenia el privilegio de presumir.—Te explico, —dijo girándose a él— lees prestando atención, viendo que es lo que vuelve a la obra aburrida; vas anotando, para que al final concretes ideas, y sin olvidar sacar lo bueno así sea algún cliché que personalmente te guste. Ademas, que bajo tu criterio es "mala" porque ya te "aburrió". Pero todo autor tiene algo que aportar a este rama.
—Es difícil...
—Ve con calma, pero no le niegas la oportunidad a nadie, ya cuando acabes, y de verdad resulto se pésima, borralo y busca un libro que llene algún agujero de tu curiosidad.—Dijo tomando la nariz del niño al ver que iba a decir algo negativo. —Miro su reloj y recordó que había algo que hacer en su lo que restaba de su día.—¿cuanto va a ser?—Pregunto guardando sus cosas.
—Nada. A menos de que este pequeño no lea su libro, ahí te cobrare doble la próxima vez que vengas.—Dijo Trina abrazando por el hombro a quien para ella era su hijo.
—Tía, no me digas pequeño, me avergüenzas.—Replico el niño completamente rojo.
—Bueno esta es propina, comprale al menos una camiseta negra.—Dijo Jade guiñando el ojo al pequeño.
—Gracias.—Dijo abrazando con fuerza a la mujer que correspondió enseguida.
—Me voy.—Dijo lista para correr.
—Niño.—Reprocho por aquel comentario, y es que haba expresado lo que Trina no le daba.
—Tú me has dicho que se debe ser cortes.—Dijo corriendo al librero, tomar el libro del que hablaba y huir a su cuarto.
—Trina, tengo una sesión de fotografías. Te veo en la noche, hermosa.—Dijo Cat que sabia debía huir de ahí, y esperar que las aguas se calmaran.
—Cuídate.—Dijo en tono rendido y regresando a la cocina.
Pero eso sera historia de otro día. O tal vez, nunca.
Bien, yo quedo aquí. ¿Qué les pareció? Espero de verdad les gustara.
En mi caso cualquier apoyo que des a esta historia es más que suficiente para hacerme feliz y saber si en un futuro traer más. Ya sera el apoyo, tiempo y mi imaginación quienes decidirán si me aparece de nuevo por aquí con algo nuevo. Que piensan, ¿quieren leer lo que sigue? Tu opinión es importante.
Cinco reviews, para desbloquear el siguiente capitulo.
Observaciones, sugerencias y comentarios son recibidos...
Mil disculpas si hay algún error ortográfico... pero estoy acabando a la una de la madrugada y esto lo empece a las 2 de la tarde, mis ojos están agotados.
Sin más, me despido; excelente día.
By : E.Y.79
