Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


El vestido de Rin

Capítulo 9


Sesshomaru no detuvo a su esposa, estaba lo suficientemente molesto como seguir discutiendo con ella, por suerte, Rin tenía la capacidad de cortar las discusiones antes de hacerlas más grandes. La vio dirigirse a la mesa donde Inuyasha y Kagome parecían haber presenciado todo, frunció el ceño, acaso ¿No podían evitar meterse en lo que no les incumbía? Pero en fin, la conocía, sabía que pediría disculpas por lo sucedido, así que dio media vuelta y prefirió quedarse afuera un poco más.

No paso mucho tiempo para que Sesshomaru comprendiera la molestia de su esposa, claramente, culparla no había tenido ningún sentido, más que nada, porque ella no tenía la culpa. Soltó un suspiro, sabía que su actitud para con ella, había sido de un idita celoso pero… aunque sabía que no tenía excusa, era inevitable.

Pues aunque nunca lo aceptara, Kirinmaru no solo le provocaba actuar así, solo por su descarado interés por su esposa, sino que su traición tenía mucho que ver. Era el único a quien había llamado amigo, y desde sus intenciones de quitarle a la mujer que amaba, todo había cambiado, convirtiéndolos en enemigos.

Volteo la mirada a donde se encontraba la fiesta de su hermano, ya había llegado el momento de la inauguración, estaba seguro que el idiota de Inuyasha lo requería ahí, por lo tanto debía entrar, así mismo, debía ir a pedirle una disculpa a su esposa. Así que, decidido, se dirigió dentro.

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Kirinmaru frunció el ceño, no era algo que se esperaba, pero tampoco que pudiera haber evitado, pues los horarios variaban mucho, lo que le sorprendía mas, era estar presenciando justo el momento en que llegando a la universidad, Sesshomaru bajaba de su auto, acompañado por la hermosa chica que se había convertido en su objetivo.

A primera impresión pudo confirmar que su amigo no le había mentido al decirle que esa chica realmente le interesaba, pues lo conocía lo suficiente como para saber que demostraciones de afecto en público no eran lo suyo, y por la manera en que trataba a Rin, era claro que no ocultaba sus sentimientos.

Por otro lado, ella lucia radiante, observaba al joven peli plateado con ilusión en los ojos, mientras alzándose de puntillas le plantaba dulces besos.

La escena no solo era incomoda, sino que verlos juntos, había causado en él, algo mayor que solo celos. Pues solo había confirmado sus sentimientos por ella, si, Sesshomaru era su mejor amigo, el único que tenía, y quizá la mejor opción que debía tomar, era alejarse de la chica, olvidar sus intenciones y continuar con su vida pero… realmente no quería hacer eso. No podía, la deseaba para él, aunque tuviese que pelear con Sesshomaru por ella.

Por la manera en que Rin le había rechazado su invitación a salir, concluyo que quizá, Sesshomaru ya estaba involucrado, pues no estaba loco, desde un principio ella le había correspondido a sus coqueteos, por lo tanto, estaba seguro que entre ambos existía algo más que una amistad, así que de ahí partiría, se encargaría de demostrarle a Rin, que existía algo entre ellos, lo suficientemente fuerte como para hacerla dudar sobre su relación y al final, elegir a quien se haya ganado por completo, su corazón.

No tardo en ponerse en marcha, en cada oportunidad que tenia de verla y acercarse a ella, lo hacía, sin dejar de llenarla de halagos, de palabras tiernas y acciones que de a poco fueran entrando en su corazón. Por la actitud de Rin al recibir tales actos, Kirinmaru aseguraba estar ganando terreno en sus sentimientos, pero la realidad era otra, pues la hermosa castaña, lo veía de distinta manera.

Si bien admitía que era un joven muy apuesto y que desde conocerlo había llamado su atención coqueteándole sin remordimiento, desde su encuentro con Sesshomaru todo había cambiado, por más carismático que fuera, ya no tenía ojos para nadie más. Por eso mismo, con la invitación a salir, llego a pensar que una amistad entre ellos nunca se podría, pero después todo cambio, pues la actitud de Kirinmaru le demostró que estaba equivocada.

De un momento a otro, parecía estar más dispuesto a escucharla, a compartir sus pensamientos y a ser la persona con la que ella podía confiar, cosa que ninguna de sus amigas había logrado. Pensó que quizá, esa intención de conquistarse mutuamente no había funcionado para ninguno, intentar una sincera amistad era lo más apropiado y a ella le encantaba.

Así que se encontraba feliz, pues no solo tenía como novio a un hombre que la volvía loca, sino que también, formaba un vínculo de amistad con un joven increíble. O eso pensó hasta que el guapo pelirrojo le confeso sus sentimientos.

Había pasado el tiempo suficiente, Rin y Kirinmaru se habían vuelto cercanos, su manera de hablarse era con extrema confianza, creando en el corazón del joven, la esperanza de haber conseguido su objetivo, ignorando por completo los sentimientos que realmente ella sentía. Igualmente, no era su culpa, no solo ese tiempo acercándose a Rin había funcionado para crear un lazo entre ambos, sino que también había afectado su corazón, pues para ese punto, no podía amarla con más intensidad.

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Se había dado a la tarea de memorizar los horarios de Sesshomaru, por lo tanto, le era más fácil, poder encontrarse con Rin, sin que su amigo estorbara. Ya había llegado el momento, se sentía lo suficientemente seguro como para confesar sus sentimientos, así que decidido, se encamino a ella.

- ¡Hola preciosa! – saludo como siempre, compartiéndole una encantadora sonrisa

- ¡Kirin! ¡Hola! – respondió ella con alegría - ¿Sucede algo? Te ves… nervioso

El joven negó con la cabeza pero tampoco intento ocultar que algo se aproximaba.

- Rin, necesito hablar contigo, ¿Podrías acompañarme? – propuso ofreciendo su mano para llevarla a un lugar menos concurrido

Obviamente Rin acepto, pues temía que algo sucediera con su amigo, así que sin objeciones se fue con él.

El campus era un lugar enorme, donde fácilmente podías perderte, así mismo, era hermoso por su variedad de jardines, abundantes en flores y perfectos escondites para los amantes de la universidad, así que llevarla detrás de los rosales era una buena estrategia.

- ¿Es tan grave? – pregunto la castaña, pues le sorprendía la elección de su amigo. Ese lugar, estaba lo suficientemente alejado como para que nadie los escuchara

- No, no te preocupes – aclaro tranquilo – No es nada grave, pero si es importante

- Bien… dime

Controlar sus impulsos durante todo ese tiempo ya era demasiado, deseaba sentir su piel, deseaba tocar su cintura y ya no resistía más el deseo de probar sus labios, así que cambiando totalmente su semblante, se acercó a ella y hablo:

- Rin…

Había planeado halagarla, decirle una por una de sus hermosas cualidades, de explicarle con detalle porque era perfecta y como es que había logrado enamorarse de ella, pero al ver sus ojos cafés, viéndolo directamente, lo paralizo, ocasionando que confesara la verdad absoluta.

- Desde el primer momento en que te vi, dejarme impresionado fue poco, después cuando me acerque a ti, mis intenciones fueron claras, y nunca dude en mencionarte lo hermosa que eres. Luego… cuando intente invitarte a salir y me negaste la oportunidad, supe que quizá, debía alejarme, y si, aun quería estar cerca de ti, debía ser como tu amigo… Pero no funciono, porque entonces… te conocí. Conocí quien eres realmente

Kirinmaru no le había mentido, en algún punto, cruzo por su cabeza desertar, pues disfrutaba tanto su relación de amistad con Rin que quizá, lo mejor era apartarse y dejar a Sesshomaru con la chica, pero entre más cerca la tenía, entre más la conocía, sus sentimientos por ella, crecían tanto, que no podía evitar morirse de celos, por no ser él, quien tenía su permiso para poseerla.

- Kirinmaru… ¿A qué e refieres?

- A que estoy enamorado de ti Rin… perdidamente loco y enamorado de ti … - soltó paralizando por completo a la chica

Por su expresión, supuso que estaba confundida, así que con delicadeza, comenzó acercarse, pues lo que menos quería era incomodarla.

- Rin… - susurro, tomándola de las manos

- ¿Kirinmaru? – suspiro sin saber aún como es que debía actuar

Entonces, aprovechando el momento, Kirinmaru dio un paso a ella, la tomo del rostro y planeó por fin, robarle un beso.

- Por favor… no te muevas – imploro cerrando los ojos, sintiendo su aliento a tan solo centímetros

- ¿Qué demonios haces Kirinmaru? – escucho de pronto pero justo al mismo tiempo en que de manera brusca, Sesshomaru lo aparto de Rin.


Curiosidades de la historia:

Pido perdón.

Además de estar envuelta en un par de problemas personales, tuve un bloqueo creativo y ya no supe como continuar pero… no se preocupen ya estoy de vuelta, espero que les gustara el capítulo y me dejen sus hermosos Reviews que amo leer.

PD: recuerden que esta historia tiene capítulos cortitos, fáciles de leer, así que no se enojen, ¿De acuerdo? Además, a partir de este capítulo, comenzare a dejarles curiosidades de la historia, es solo una dinámica que se me ocurrió, espero que les guste.

Curiosidades de la historia:

¿Sabías que? ¿La historia "El vestido de Rin" puede leerle de diferentes maneras, sin seguir exclusivamente el patrón del capítulo 1 y continuación¿ Pero las diferentes maneras de leerlo, se las diré, en cuanto termine la historia. Los sorprenderé.