Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


El vestido de Rin

Capítulo 10


Su relación como hermanos nunca había sido buena, es por eso que ninguno admitiría que entre ambos siempre existiría un lazo que los unía más allá de la sangre, uno lo suficientemente fuerte como para tenerse lealtad uno con el otro, y ese día, Inuyasha lo fortaleció, al ver algo extraño cerca de los jardines.

Ya hacía tiempo en que se había percatado de que la novia de su hermano era muy frecuentada por Kirinmaru, el supuesto mejor amigo de Sesshomaru. Hasta ese momento, nada le había parecido extraño, pues su relación no parecía más que una simple amistad y Rin, siempre había demostrado ser una chica pura y sincera en todos los sentidos. Así que entablar una amistad con ese sujeto, no parecía fuera de normal.

Y aunque le parecía curioso que los tres nunca estuvieran juntos en el mismo momento, de cualquier forma, suponía que estaban conectados.

Pero ese día, al observarlos nuevamente juntos a los dos, pudo percatarse de algo diferente, pues el pelirrojo tenía una mirada inquietante, como si estuviera ocultándose de alguien, y esa actitud mientras se adentraba atrás de los rosales con Rin, ya no era algo debía pasar por alto, así que sin dudarlo, le llamo a su hermano.

- ¡Ey Sesshomaru! – dijo Inuyasha sin perder de vista a los dos jóvenes – ¿Tu novia y Kirinmaru son muy cercanos?

- ¿Qué? – cuestiono confundido

- Si… tu chica, ¿Es amiga cercana de tu amigo el imbécil? Porque… están juntos en este momento y se dirigen atrás de los rosales del lado Este del campus

- ¿Rosales? ¡Maldita sea! Inuyasha, no los pierdas de vista... voy para allá – y fue esa reacción de Sesshomaru, que lo hizo entender que no estaba enterado de esa amistad, y por la fama de Kirinmaru, Rin corría peligro.

Porque si, en ningún momento paso por su mente que ella, fuera participe de una traición, mientras que del imbécil de Kirinmaru, podía esperarse cualquier cosa, de cualquier forma, desde que lo conoció, nunca había confiado en él. Así que sin pensarlo dos veces, se dispuesto a ayudar a Sesshomaru.

Tal vez, había llegado el momento de pagarle ese "favor" que le debía, ya que su hermano, había sido su principal motivación para poder acercarse a Kagome.

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Desde hace mucho tiempo, había planeado hablarle, aunque fuese por la escusa más tonta, pero sus nervios le evitaban hacerlo ¿Por qué? Nunca antes se le había dificultado hablar con una chica que le llamara la atención, ¿Por qué con Kagome era diferente? Había algo en ella que no solo le gustaba, sino que era capaz de volverlo un idiota cada que sus ojos la veían cerca.

Era hermosa, quizá la chica más bella que había visto, su sonrisa era cautivadora, sus ojos brillaban como las estrellas en el cielo, su cabello… abundante, negro como la noche y sus piernas ¡por Dios! Sus piernas le cortaban la respiración, deseando poder obtener su permiso para pasearse por ellas.

Pero ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo acercársele sin temor a tartamudear y parecer un idiota? Le llenaba de furia saber que esa chica, era la única que sin intentarlo, había logrado ponerlo de esa manera, y al mismo tiempo, era algo que lo enloquecía aún más.

Soltó un suspiro, mientras de lejos, contemplaba a la azabache que sonreía gustosa acompañada por sus amigas. Entonces, cuando creyó que ese sería un día más sin poder hacer algo útil, una irritante voz lo desconcentro.

- ¿Seguirás viéndola como un imbécil o te acercaras a hablarle? – volteo la mirada dirigiéndose de inmediato a donde escucho aquello y fue entonces que se encontró a su hermano

- ¿Sesshomaru? – preguntó confundido

- Tu hermano tiene razón Inuyasha – añadió Kirinmaru – Deberías dar el paso, antes de que alguien más lo haga por ti… la chica es realmente hermosa

Fue la actitud y las palabras del imbécil pelirrojo, una razón más para detestarlo. Desde hace tiempo conocía que él y su hermano eran amigos pero nunca le había agradado, así mismo le parecía una persona en la que no se podía confiar, mucho menos que Sesshomaru.

Los observo a ambos, parecía que se habían tomado el tiempo para verlo y criticar su manera de llevar las cosas, así que irritado, les contesto:

- Nadie les pidió su opinión, así que lárguense y déjenme en paz

El joven de largos risos rojos, accedió a su petición y se encamino lejos, realmente le parecía una pérdida de tiempo continuar ahí, mientras que Sesshomaru, sin apartar su mirada insistió:

- Si la chica te gusta, haz algo, Kirinmaru tiene razón…

- ¿De que hablas? ¿Estas intentando darme un consejo? ¿Desde cuándo te interesa algo que yo haga? – cuestiono furioso

- No te equivoques Inuyasha, no me interesa lo que hagas, si te menciono esto, es para que dejes de actuar como un completo imbécil. Tómalo como un acto de caridad, aunque no me agrade tenemos la misma sangre y es molesto saber que no te puedes acercar a una mujer, deja de hacer quedar mal el apellido…

Y con eso último, el mayor de los Taisho, se marchó, dejando a Inuyasha sin nada que decir.

¿Entonces era humíllate para Sesshomaru tener un hermano que no podía acercarse a una chica? ¿Era eso? ¿Su enorme arrogancia y fama de conseguir a la mujer que deseara, era lo que le incomodaba manchar por culpa de Inuyasha?

El joven frunció el ceño y después de un gruñido apretó los puños, lleno de rabia.

- ¿Acto de caridad? Maldito Sesshomaru, ¿Quién te crees que eres? Infeliz – mencionaba, siguiéndolo con la mirada

Entonces, en un impulso y sin pensar bien las cosas, se encamino a Kagome, quien charlaba con sus amigas.

Rápidamente la chica se percató de que el guapo joven de melena plateada se acercaba a su dirección, no era un secreto que desde hace mucho tiempo, se encontraba perdidamente enamorada de él, pero nunca encontraba la manera de cruzar sus caminos o crear una excusa para poder hablarle, pues su sola presencia la llenaba de nervios, y pensar en tener cerca esos ojos dorados le hacían temblar las piernas.

Es por eso que sus intenciones se quedaban sin proceder, esperando que en algún momento, él se fijara en ella, no por nada siempre buscaba lugares donde Inuyasha estuviera cerca, para que quizá, de esa manera, pudiera provocar en él, la iniciativa de acercársele.

Por lo tanto, verlo cada vez más cerca de llegar, le ocasiono el acelerar de su corazón. Sus amigas comenzaron a murmurar y a preguntarse si sus intenciones eran hablar con Kagome, pero ninguna pudo decir más, pues en poco tiempo, Inuyasha llego, colocándose frente a ellas.

- ¿Señorita Higurashi? - pregunto pasando saliva

- ¿Si…? – suspiro incrédula

¿Cómo demonios había llegado a ese momento? Se preguntaba el joven quien ya no sabía que decir, pero por más que intentara, retroceder las cosas, ya estaba ahí y debía hacer algo, así que simplemente lo dijo:

- ¿Te gustaría salir conmigo? - el rostro sorprendido de la chica, lo hizo pensar que tal vez lo había hecho mal, era un idiota, así que sin mucho ánimo, espero su respuesta

Esa era manera extraña de llegar, pero por mas inusual que fuera ¿Cómo podría decirle un no? Esos sonrojos la habían matado, esa voz, de cerca era más que sensual, y esos ojos… eran increíblemente cautivadores, así que sin hacerlo esperar, le respondió:

- Claro, me encantaría


Comentarios de la autora:

¿Nadie dudo en cómo es que Sesshomaru supo exactamente donde estaban su novia y Kirinmaru? Lo pregunto porque nadie me lo comento, de cualquier forma, ya lo saben, Inuyasha ayudo.

Bueno, espero que les gustara el capítulo de hoy, yo sé que les dije que en esta historia, por sus capítulos cortitos, estaría actualizando cada tres días, pero como no he tenido mucho tiempo, lo retrasare a subir un capitulo por semana, espero me puedan comprender y de ante mano, agradezco muchísimo su apoyo.

Les mando un fuerte abrazo y como siempre espero leer sus Reviews.

Curiosidades de la historia:

¿Sabías que? Si Rin hubiese aceptado salir con Kirinmaru, la hubiera llevado a bailar, como una buena estrategia para poder tocarla mientras bailaban, así mismo, planeaba robarle un beso y si todo salía bien, llevarla a su departamento. En cambio Sesshomaru la llevo a una cafetería como un tipo homenaje a la primera vez que se hablaron. Ahora pregunto: ¿Les gusto la cita con Sessomaru? ¿Les hubiese gustado la cita con Kirinmaru?