Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


El vestido de Rin

Capítulo 14


La mejor decisión que había tomado era marcharse del campus, no solo porque deseaba ir a buscar a Kirinmaru y sin la intervención de Rin, destrozarle la cara a golpes, sino que también, quedarse, significaba verla a ella, y hablar sobre algo que no quería escuchar. Así que lo mejor que podía hacer, era ir a su casa y desquitar en el saco de boxeo toda su frustración.

Pero… parecía que su propia mente disfrutaba en torturarlo, pues no paraba de mostrarle aquellas imágenes de Rin, parada frente a Kirinmaru, mientras este, tocándola con sus asquerosas manos, intentaba robarle de sus labios un beso. Y lo peor de todo, era que ella, la hermosa chica que podía dominarlo con tan solo una mirada, parecía estar dispuesta a recibir ese beso.

Sin importarle que sus nudillos le sangraban, soltó un golpe lleno de rabia, después, sostuvo el saco y recargo su cabeza, intento evadir el dolor que le causaba recordar esa escena. Nunca antes había sentido algo así, eran tantos sentimientos, que la presión en su pecho parecía robarle el aire, quizá llevaba poco tiempo con Rin, pero la conocía lo suficiente como para saber que era una chica sincera, por lo tanto, la duda que había visto en ella, era real.

Sesshomaru, realmente no sabía que era lo peor: saberse un idiota por no anticipar las intenciones de Kirinmaru al traicionarlo de esa manera o que la chica que amaba, sintiera dudas sobre sus sentimientos por él y por quien antes llego a llamar, su mejor amigo.

Le llevo todo el fin de semana llegar a una conclusión, porque aunque lo supo en cuanto dejo la universidad ese día, aceptarla había sido más que difícil.

La amaba, de manera irrevocable, por lo tanto, no podía hacer otra cosa, si Rin realmente sentía dudas, él no sería un impedimento, pues le daría a la hermosa castaña, el espacio suficiente para decidir a quién elegiría. Tal vez, en el pasado, aquella estúpida decisión hubiese sido imposible siquiera de pensar pero ¿Qué hacer? Estaba tan enamorado, que sería capaz de dejarla ir, si ella se lo pedía.

El lunes por fin había llegado, el joven salió de su gimnasio, se dio un baño y se encamino a su auto para dirigirse a la universidad. Hasta el momento en que entro a su auto, fue que se percató de que no había hecho más que llegar y estacionarlo, pues su chaqueta y su celular habían permanecido ahí, todo el fin de semana. Tomo su teléfono, había llamadas y mensajes de Rin, así como de Inuyasha, levanto una ceja, al parecer su hermano no era tan inútil como pensaba. Soltó un suspiro y se marchó.

Al final de las clases, se encamino a la biblioteca y espero a que Rin saliera, era momento de hablar con ella, pero al verla salir, tan hermosa, tan radiante como siempre, solo le ocasiono más dolor así como aumentar la dificultad de decirle lo que había decidido.

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Escuchar aquellas palabras, pronunciadas por Sesshomaru, le cortaron la respiración, pues no solo le daba potestad de elegir a uno de ellos, sino que de alguna manera, estaba terminando con ella. Lo peor de todo, es que su actitud demostraba tanta seguridad que sintió un profundo dolor en el pecho.

¿Cómo había llegado a esa decisión? Se preguntaba la chica ¿Tanto lo había decepcionado, que está dispuesto a dejarla ir con su amigo? Quizá. Pero ella no, pues se aseguraría de dejarle en claro que era él, al único a quien amaba.

- ¿Sesshomaru que estás haciendo? – pregunto con la voz temblorosa

- Solamente darte espacio, si es lo que necesitas

- No… - afirmo -No, no quiero espacio, no necesito pensar nada, no estoy confundida. Sesshomaru, yo te amo solo a ti – y la mirada ausente del joven, fue lo que termino con su paciencia - ¿Por qué haces esto? ¿Así de fácil tomas este tipo de decisiones? ¿Sin siquiera darme la oportunidad de explicarte? – cuestiono, soltándose a llorar

Y fue esa reacción en Rin, la que lo paralizo por completo, porque no solo era la primera vez que la veía llorar, sino que también había descubierto, no soportar verla de esa manera. Quizá parecería un idiota, pero era más que suficiente, ya no podía continuar con la falsa postura de tranquilidad, porque aunque no fuera cierto, le creía. Creía en sus palabras, en sus sentimientos, creía en ella.

- Rin… - pronuncio conmovido

- No siento nada por Kirinmaru – continuo ella - Y no planeaba corresponder ni a su beso, ni a sus sentimientos. Si, llegaste en mal momento, pero no significa que lo que viste sea todo lo necesario para crear juicios…

- Rin… - insistió en voz baja - ¿Crees que ofrecerte la libertad de elegir entre él y yo, fue fácil para mí? No soporto la idea de perderte – explico, tomando su rostro con ambas manos – Y aunque lo hubieras aceptado… ¿Realmente crees que me quedaría de brazos cruzados? Haría lo imposible para recuperarte, y solo me alejaría de ti, si tú me lo pidieras – y con eso, no hizo falta nada más, Sesshomaru seco las lágrimas que bajaban por las mejillas de Rin y después de pedirle perdón, la beso.

Por fortuna, su conversación se había quedado solo en un susto provocado por una decisión adelantada, Sesshomaru había aceptado su error disculpándose con Rin, y con seguridad, le afirmo que algo como eso, nunca más volvería suceder. Después de tomarla entre sus brazos, sintió que el alama regresaba a su cuerpo, la lleno de besos y por fin se marcharon del parque.

Sin embargo Rin, aún tenía la duda de lo mencionado por Kirinamriu, pero prefirió tomar el tema, en otro momento. Puesto que existía la posibilidad de que lo dicho, no fuera real, pues, por lo sucedido, era conveniente limpiar su imagen, además, le parecía extraño, ya que el hombre descrito no era el Sesshomaru que ella conocía, aun así, debía quitarse las dudas de la cabeza y hablar lo antes posible, con su novio.

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Habían pasado un par de días después de su conversación con Sesshomaru y aunque todo estaba bien, no sabía cómo mencionarle lo que Kirinmaru le había dicho, además, tampoco había aclarado sus sentimientos con su amigo, así que era probable que en cualquier momento, el joven peli rojo la fuera a buscar, más que nada cuando estuviera sola y lo que menos quería Rin, era otro mal entendido.

Mientras caminaba por el campus pensando en cómo sacar el tema con su novio, alzo la vista y vio frente a ella a Inuyasha, así que sin pensarlo, se encamino a él.

- ¡Inuyasha! – saludo entusiasta, alcanzándolo

- Ah, Rin… - dijo él, un poco sorprendido

- Ah… solo quería agradecerte por llevarme a casa el viernes pasado – Inuyasha levanto una ceja – Prácticamente soy una extraña y aun así, te portaste muy amable conmigo

- No eres una extraña – adelanto firme – Eres la novia de mi hermano. Aunque tampoco vayas a pesar que lo he hecho con todas las chicas con quien salió – Rin desvió su mirada – Sé que tú eres diferente, es por eso que… - suspiro - Fui yo quien le informo a Sesshomaru donde estabas

- ¿Que?

- ¿Ya no crees que soy amable, cierto? – la chica no respondió – Lamento si te cause problemas con Seshsomaru pero… él debía saberlo, no podía dejar que Kirinamru se aprovechar de ti – ella parpadeo

- ¿Aprovecharse de mí? – dudo tímida – No creo que esas fueran sus intenciones

Inuyasha sonrió, quizá ya entendía porque Sesshomaru parecía un idiota enamorado, Rin no solamente era encantadora sino que poseía un corazón puro ¿Quién hubiera pensado que Rin compartiría eso con Kagome?

- La verdad Rin… es que Kirinmaru nunca fue un tipo confiable – confeso

- No lo entiendo – dijo sincera – ¿Por qué Sesshomaru tendría como amigo a una persona en la que no se puede confiar? A menos que… no fueran realmente amigos

- No, si lo eran – afirmo Inuyasha – Y al igual que tú, siempre me lo pregunte

- ¿Siempre? Entonces ¿Hace cuánto que son amigos?

- Hace años Rin. Desde que eran niños

- ¡Oh! Ya veo – dijo Rin, sin saber que más decir

No tenía mucho sentido, si Kirinmaru era tan desconfiable como decía Inuyasha ¿Por qué había sido amigo de Sesshomaru por tantos años? Y no solo eso, sino ser su mejor amigo. Ciertamente, todo eso, le daba mucho en que pensar. Soltó un suspiro, no encontraría respuestas analizando por ella misma. Es por eso que había llegado el momento, esa misma tarde hablaría con Sesshomaru. Así que con la excusa de llegar temprano a clases, se retiró, despidiéndose de Inuyasha.

Mientras tanto el menor de los Taisho, tenía una idea más clara que se había reprimido de comentarle a Rin, y es que, sabía que de alguna manera, su hermano siempre fue consiente de quién era realmente Kirinmaru, e hiciera lo que hiciera, a él, no le importaba pues, siempre había sido indiferente ante los asuntos de los demás.

Por lo tanto, su amigo pelirrojo, no era una amenaza para él, pero los años de conocerse, manteniendo una amistad, tal vez, lo habían hecho confiar. Aunque fuera increíble, Sesshomaru apreciaba a Kirnmaru e Inuyasha pensaba que viceversa, pero con la traición que le había hecho a su hermano, confirmaba que ese tipo, era la peor escoria.


Comentarios de la Autora:

Lamento la tardanza pero debía poner pausa a esta historia para poder terminar con "Atracción" por cierto ¿Ya la leyeron? En fin, regreso y continuare actualizando lo más pronto que pueda, tanto "El vestido de Rin" como "Sesshomaru el frio Yokai" así que estén al pendiente.

Muchas gracias por su apoyo, paciencia y espero leerlos, saben que amo sus Reviews. Saludos y un fuerte abrazo.

Curiosidades de la historia:

¿Sabías que? En algunos capítulos se presta atención a la vestimenta de Rin, siendo "un vestido" lo que casi siempre trae puesto, esto lo hago a conciencia, para mantener el motivo del título de la historia. Y por si fuera poco, sí, todo lo he planeado meticulosamente.