Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
El vestido de Rin
Capítulo 17
Era la primera vez en su vida que una chica lo rechazaba, así mismo, la primera vez en que había hecho algo así: presentarse frente a una mujer, sosteniendo en sus manos, no sólo un ramo de flores, sino sus sentimientos, sus intenciones, su corazón, estando dispuesto, a entregárselos sólo a ella. Nunca había tenido que hacerlo, pues hasta ese momento, nadie le había importado tanto como Rin. Nadie le había roto el corazón, sólo Rin.
Y aunque todo su cuerpo le incitaba ir tras ella, debía cumplir su deseo aceptando lo que le pedía "no volver a buscarla" después de ese humillante rechazo, Kirinmaru intentó aceptar lo sucedido, alejándose de Rin, así como de Sesshomaru pues obviamente, entre ellos esa amistad que alguna vez existió, había terminado definitivamente.
Pasaron los meses y aquel incómodo momento, solo se había quedado en un recuerdo, pues después de ese día, Rin no volvió a saber nada sobre el carismático pelirrojo, ni siquiera volvió a verlo por el campus. Hubiese llegado a pensar que se había cambiado de universidad, pero por los comentarios que llegaba a escuchar de los estudiantes, estaba claro que seguía ahí, solo que ya no se dejaba ver, tanto para ella como para su novio.
Así mismo, su reputación no cambió a pesar de lo sucedido, pues gracias a lo rápido que volaban los rumores, se decía que el rechazado joven aceptó el consuelo de todas aquellas chicas que le ofrecieron sus brazos.
El sentirse mal por quien fue su amigo, duro hasta ese momento de escuchar los constantes consuelos que tuvo el joven, no porque sintiera celos o porque fuera tan vanidosa para creerlo suyo, sino porque le hizo entender que esos sentimientos que tanto declaró por ella, no eran reales, pues ¿Quién se iría a los brazos de tantas mujeres cuando sólo amas a una? Es por eso, que con esa conclusión, se quedó más tranquila, pues ella continuaría con su vida a lado de su novio y Kirinmaru, con las diversiones a las que estaba acostumbrado.
Pará suerte de la pareja, lo sucedido con Kirinmaru, no afecto en lo más mínimo su relación, incluso, el hecho de que se desapareciera, sólo contribuyó a su tranquilidad y el aumento de confianza entre ambos.
Durante esos meses, para Rin y Sesshomaru no fueron más que alegrías y hermosos momentos en pareja, lo cierto es que eran conocidos en todo el campus y aunque a ninguno le importaba, estaba claro para todos que eran la pareja más estable de la universidad.
El día de las graduaciones había llegado más rápido de lo esperado y obviamente, no sólo Sesshomaru saldría de la universidad con calificaciones perfectas, sino que en la ceremonia, estaba presentes su hermano, su padre, su madre y su hermosa novia. Aunque sus padres llevaban divorciados hace mucho tiempo, no evitaba el hecho de asistir a la graduación de su hijo, incluso aunque este no lo haya mencionado.
Faltaba poco para que Rin y Sesshomaru cumplieran un año de relación y la chica ya conocía y convivía con sus padres, causando una excelente impresión, junto con la novia de Inuyasha, una joven hermosa y alegre con quien la castaña no tenía mucho contacto pero sí estaba segura de su encantadora personalidad.
Pará cuándo pasó Sesshomaru a recoger sus documentos todo iba perfecto, los aplausos, el orgullo y la sonrisa que Rin le ofrecía, fue más que suficiente para él, sin embargo, cuando llegó el momento de que Kirinmaru subiera, contemplar de frente, esa felicidad en Rin, solo ayudó a reabrir la herida en su pecho, pues aunque los meses restantes se la había pasado compartiendo calor con innumerables chicas, aún no había podido olvidarla.
Una sensación de celos y envidia invadió su cuerpo, pues aún seguía deseando ser él, el dueño de esas sonrisas, de esas miradas sonrojadas, de sus besos y por supuesto, de su escultural cuerpo. Pero las palabras de Rin habían sido claras, ella amaba a Sesshomaru y aunque le doliera dimitirlo, debía aceptar su decisión.
Kirinmaru pensó, en que quizá, si no hubiese sido tan impulsivo, tal vez, aun conservaría la amistad de la chica, pues a pesar de todo, le gustaba estar a su lado y compartir con ella, esas increíbles conversaciones. Por lo tanto llego a su mente una idea, tomaría a su favor las graduaciones para volver a buscarla, pero esta vez, no sería en busca de su corazón, sino de su amistad. Rin era una chica con buen corazón, por lo tanto, no dudaba en qué; con las palabras correctas, lograría su perdón y una segunda oportunidad.
xxxxx
La graduación de Sesshomaru mas el inicio al cien por ciento de su vida laboral, no fue un obstáculo para que la pareja continuara con su hermosa relación, en realidad, acomodar sus horarios entre llamadas y citas, ayudaba a mantener su estabilidad. Por lo tanto, los fines de semana, eran los únicos días en los que podían estar juntos así como poder salir, es por eso que esos dos días se volvieron realmente preciados para ambos.
Aunque la castaña extrañaba entrar y salir del campus, tomada de la mano de su novio este, nunca dejo de procurarla ya que hacia lo imposible para pasar por ella a su casa, dejarla en la universidad y después ir a buscarla en el horario final. Sesshomaru, hacia todo lo posible para hacerla feliz, para hacerla sentir segura, la amaba, y estaba dispuesto a esperar con paciencia los tres años que le faltaban a la chica para terminar su carrera.
Igualmente, el apoyo que recibía de la hermosa chica, era completamente maravilloso, pues lo hacía sentir que no necesitaba más que la mano de Rin para poder realizar lo que siempre planeo. Fundar su propio buffet de contadores.
Tenía tres meses que habían comenzado las clases, así mismo, el segundo año para Rin, afortunadamente, las miradas y constantes murmureos que la acompañaban, terminaron en cuanto inicio el nuevo siclo, quizá porque ya no era necesario, los dos guapos jóvenes involucrados en un trio amoroso, ya no estaban en el campus, o tal vez, por las miradas de odio que Sesshomaru se encargó de repartir antes de marcharse. Pero no solo eso.
Pues parecía que Inuyasha también había tomado su lugar, para cuidarla dentro de la universidad, pues con más frecuencia lo veía, así mismo, Rin llego a ser testigo de las amenazantes miradas que su cuñado le lanzaba a cualquiera que se atreviera a mirarla. Era gracioso por parte de los hermanos Taisho, ponerse de acuerdo para hacer tales cosas, pero en fin, a la castaña no le molestaba, es más, le parecía tierno.
El segundo año de Rin iba justamente la mitad, para ese momento, nada podía ser mejor, sus calificaciones eran excelentes, su amistad con su cuñado era cada vez más estrecha, a pesar de verse en pocas ocasiones, siempre se detenían a conversar y aunque intercambiaban un par de palabras, siempre era agradable para ambos. ¿Y qué decir de su relación con Sesshomaru? era simplemente perfecta, él, era perfecto.
Un día como cualquier otro, la castaña se dirigía a la biblioteca, cuando escucho un alboroto entre las chicas del campus, parecían emocionadas y la mayoría se dirigía a paso apresurado a la biblioteca, cosa que le sorprendió a Rin, pues ese edificio no era el más visitado en la universidad. Aun así, no quiso arriesgarse y se apresuró a llegar, descubriendo con sorpresa, al causante del tumulto.
Se detuvo en seco, soltó un suspiro e intento no gesticular su sorpresa, pues él, ya la estaba mirando, lucia diferente, con un aire más atractivo, un poco más alto o quizá era por el tiempo en que no lo había vuelto a ver. Su sonrisa era la misma, encantadora, carismática y sus ojos, tan verdes como el primer día en que lo vio. Rin no supo si sintió felicidad al verlo o un poco de incomodidad, pero lo que si sabía es que su destino a la biblioteca no debía detenerse por Kirinmaru.
Desvió la mirada y planeo continuar cuando el joven pelirrojo, se colocó frente a ella y la saludo gustoso.
- ¡Hola Preciosa! – la chica se limitó a contestar – Te estaba buscando…
Comentarios de la Autora:
Y aquí está un nuevo capítulo… no me lo van a creer pero, justo lo acabo de terminar de escribir y fue porque del lunes al martes me sentía morir. Fui a ponerme la vacuna del Covi- (jeje) y me dio de todo. Afortunadamente solo fueron dos días, pero para retomar mi rutina me tarde casi otros dos días mas, así que ni modo.
Este capítulo no tiene casi nada de diálogos, pero es necesario, pues esta pequeña introducción nos llevara a lo que continua en la historia, aún faltan algunos acontecimientos que explicar, espero que les esté gustando la manera en cómo va la historia y me lo hagan saber, saben que amo los Reviews que me dejan.
Les agradezco mucho su apoyo y paciencia, de verdad que me hace muy feliz saber que les gusta mi trabajo, ya que lo hago con todo mi cariño. Les mando un fuerte abrazo, saludos.
Pregunta: ¿Qué creen que es lo que realmente siente Kirinmaru por Rin? ¿Amor u obsesión?
Curiosidades de la historia:
La edad en la que Rin y Sesshomaru se casaron fue de: la castaña de 25 y el peli plateado de 29, lo que nos lleva a una relación de noviazgo con duración de 7 años. ¿Por qué habrán tardado tanto en casarse?
