Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
El vestido de Rin
Capítulo 20
Había sido inevitable el besarla, sus deseos se habían convertido en una necesidad que ya no pudo contener, así que aprovechando la oportunidad, por fin probo el sabor de un beso suyo. Sus labios eran suaves, deliciosos, su cuerpo, a pesar de estar completamente mojado, emanaba un reconfortante calor que lo cubrió por completo, ella, tenía un sabor único que podía saborear con solo oler su cabello. Ella, era simplemente perfecta.
Rin por su parte, tardo un par de segundos para liberarse del peso que había impartido en ella y en cuanto tuvo libres sus manos, empujo a Kirinmaru alejándolo de su cuerpo.
- ¡Kirinmaru! – grito - ¿Qué es lo que sucede contigo?
- Solo te demostré que… - Kirinmaru no termino de hablar cuando de pronto, la voz de Sesshomaru, apareció
- Te advertí que no volvieras a tocarla - Y antes de que Rin o Kirinmaru pudieran reaccionar, Sesshomaru, golpeo en el rostro al joven pelirrojo.
Fue un golpe tras otro, lo que ocasiono que el joven, no pudiera siquiera reaccionar, provocando que al tercer impacto, cayera al suelo. Pero en esta ocasión, el peli plateado no dejaría pasar su acto, tampoco se detendría como la última vez, pues en cuanto lo vio caer al piso, se puso encima de él, y comenzó a golpearlo sin parar.
No solamente la repentina aparición de su novio la sorprendió, sino también la furia con la que Sesshomaru golpeaba a Kirinmaru. Parecía otra persona, decidido a golpearlo hasta dejarlo sin oxígeno. Era increíble la manera en como el rostro del joven pelirrojo, se pasaba de un lado a otro por cada golpe que recibía, sin poder defenderse, sin poder moverse.
Fue entonces que cuando los nudillos de Sesshomaru comenzaron a llenarse de sangre, Rin se percató de que su novio no se detendría.
Comenzó a pedirle que se detuviera, insistiendo que ya era suficiente, pero el joven parecía no escuchar, lo que ocasiono que la desesperación de la chica creciera, empezando a gritar.
- ¡Por favor Sesshomaru! Detente, ¿Acaso quieres matarlo? – pero él, continuaba golpeándolo
En un movimiento rápido, Rin se acercó, lo tomo del brazo y con los ojos llenos de lágrimas, imploro que dejara de golpearlo. Quizá acercarse así no era lo más apropiado, pero no había encontrado otra manera. Fue en ese momento que las frías y temblorosas manos de la chica, fueron las que lo ayudaron a regresar en sí, pues en cuanto las sintió, se detuvo en seco.
Volteo a verla, sus hermosos ojos café, estaban llenos de lágrimas, su rostro estaba aterrado y su cuerpo temblaba, igualmente volteó a Kirinmaru, observando que su rostro estaba llenó de sangre, hinchado por los golpes, sus ojos no se abrían y su cuerpo estaba inmóvil.
- ¡Oh no! – dijo Rin – No respira… Sesshomaru no respira
Sin pensarlo, alcanzo su bolso, saco su teléfono y al verlo apagado, lo aventó exasperada, metió las manos a los bolsillos del abrigo encontrando para su suerte, el teléfono de Kirinmaru, lo tomo, y enseguida, llamo una ambulancia.
- ¿Cómo pudiste hacerle eso Sesshomaru? – pregunto la chica, en cuanto colgó la llamada
- Lo vi Rin… vi cuando te beso y ¿Aun así preguntas cómo?
- Entiendo tu molestia pero no justifico este grado de agresividad… - replico – Esta inconsciente, posiblemente con una contusión cerebral y ¿Todo por un beso?
- Tú le diste la oportunidad Rin
- ¡¿Qué?! – expreso atónita - Si viste cuando me beso, entonces viste cuando lo empuje ¿Cierto? En esta ocasión no tienes motivos para…
- Te dije que no podías confiar en él – interrumpió severo - Mírate, ¿Por qué demonios traes puesto su abrigo Rin? – reprocho furioso
- Estaba lloviendo, me estaba mojando, él, solo me quiso ayudar, me trajo a casa es todo… - el joven, se limitó a mirarla – No es justo lo que me estás haciendo Sesshomaru ¿Realmente crees que me beso porque yo lo ocasione? – y su silencio, fue la respuesta de Rin
No podía creerlo, Sesshomaru no confiaba en ella y lo peor es que la culpaba de lo sucedido. De sus ojos, comenzaron a bajar lágrimas cual cascada, pero las sentía tan calientes, que parecía como si sus mejillas se quemaran, y una gran decepción, llego a su pecho como un agudo dolor que comenzaba a sofocarla.
- ¿No hablas en serio, verdad? – pronuncio ella, con la esperanza de que su novio cambiara de opinión, pero no fue así, pues él, solo desvió su mirada
Por suerte, justo en ese momento, llegó la ambulancia.
Los paramédicos que bajaron, de inmediato se sorprendieron al ver el estado de Kirinmaru, así que una mujer, no tardo en preguntar.
- ¿Qué fue lo que le paso?
- Lo golpee – respondió el peli plateado, con actitud fría
- Joven, ¿Pero cómo….?
- Ahí estaré si necesitan mi declaración – después de eso, se retiró sin mirar atrás y sin dedicarle una última palabra a la chica
- Solo, solo fue un malentendido – adelanto Rin – Ellos… son amigos…
Y aunque no le creyeron del todo, nadie más dijo otra palabra. Mientras tanto, Rin vio marcharse a Sesshomaru, sintiendo en sus manos, los pedazos de su corazón.
Para cuando se llevaron a Kirinmaru, la castaña tuvo que aguantarse la vergüenza de indicar que no podía acompañar al joven en la ambulancia pero si aseguro que en cuanto pudiera, estaría en el hospital. Pues aunque acompañarlo era lo correcto, el estado en que se encontraba no era el más apropiado.
Sabía que no era momento para ponerse a llorar, pero también era inevitable, en cuanto entro a su casa, se dejó caer al suelo y con las manos en el pecho, comenzó a sollozar entre hipos. Por fortuna, sus padres y su hermano, estaban de viaje, así que lo sucedido, solo quedo en ella.
Sin poder desahogar todas sus emociones, se limpió el rostro, se puso en pie y subió a su habitación para darse una ducha. En cuanto termino, se abrigo bien y se encamino al hospital. Afortunadamente, Kirinmaru no había sufrido nada grave, pero si debía permanecer hospitalizado unos días hasta recuperarse de los golpes. Mientras tanto, no podía pasar a verlo, así que lo mejor era, regresar a casa y volver otro día.
Pasaron dos días para que Rin pudiera ir a visitar a Kirinmaru, así mismo, dos días en que no sabía nada de su novio. Era sábado, así que en cuanto se levantó en la mañana, se alisto para ir a verlo, sus padres regresaban ese día, así que no sería una visita larga, ya después, podría ir con más tiempo.
Abrió la puerta de salida y justo en frente, se encontró a Sesshomaru.
- Rin… - soltó en un suspiro
- Sesshomaru… – pronuncio ella, de la misma manera. Pero rápidamente, cambio su expresión - ¿Qué haces aquí?
- Necesitamos hablar – expreso serio
- ¿Sobre qué Sesshomaru? – pregunto molesta – ¿Sobre cómo me dejaste aquí sola - articulo sarcástica
- Lo sé, no debí irme y dejarte con esa responsabilidad – acepto sincero
- Pero no vienes hablar sobre eso ¿Cierto?
- Debes entender, que haberle dado una oportunidad a Kirinmaru fue…
- Yo no le di ninguna oportunidad, simplemente acepte su ayuda, que él se aprovechara de eso, no es culpa mía – Sesshomaru bajo la mirada - Dijiste que confiabas en mi…
- Así es… pero nunca incluí a Kirinmaru
- Lo sé, lo que quiero decir es… si realmente confiaras en mí, sabrías que no hice nada para alentar las acciones de Kirinmaru. Estuviste presenté, en ningún momento planee corresponderle
- Solo vi cuanto ese bastardo te beso Rin – aclaro – No sé qué paso antes de que llegara – y fueron esas palabras, las que colmaron la paciencia de la chica
- ¿Sesshomaru? – pronuncio con incredulidad, pues le parecía imposible que su novio, pensara de esa manera
- Escucha Rin…
- ¡No! – adelanto furiosa – Es suficiente, ya no quiero hablar de esto y ya no quiero seguir con esto. Vete… necesito que te vayas – el joven no ocultó su sorpresa pero tampoco respondió, y Rin al ver esa actitud, prosiguió - Bien, si quieres quédate aquí, yo voy de salida
Dicho eso, cerró la puerta de su casa y se encamino a la calle, pues su taxi ya la estaba esperando. Entonces, después de dar tres pasos, el joven peli plateado, la tomo del brazo.
- ¿Adónde vas? – pregunto, sintiendo un vacío en el estómago, pues ya presentía a donde se dirigía su novia
- Iré a visitar a Kirinmaru – respondió fría. Quizá ya se lo esperaba, pero escucharla decirlo, solo le hizo hervir la sangre.
- No – soltó autoritario
- Y ¿Por qué no? – Sesshomaru no quería responder, pero fue inevitable, su furia y sus celos, lo hicieron hablar
- Si vas, solo me estarás confirmando lo que sientes por él – la sorpresa en el rostro de la chica fue tan obvia, como su gran decepción
- ¿Sabes qué Sesshomaru? – suspiro - Piensa lo quieras, de cualquier forma siempre lo haces. Ahora, suéltame por favor
Ambos se quedaron viéndose directamente a los ojos, cada uno con un dolor diferente golpeado su pecho. Al final, la actitud decidida de Rin, incitó a Sesshomaru a soltarle el brazo. La chica, dio media vuelta y se marchó en dirección al hospital, mientras que el joven, tomo su auto y se fue de ahí.
Comentarios de la Autora:
Y aquí yo les pregunto ¿Qué hubieran hecho ustedes? Jajaja no, en serio, díganme su opinión, ¿Quién tuvo la culpa, hicieron bien los personajes al reaccionar así? ¿Qué creen que pasara? Ya saben que espero muy emocionada leer sus Reviews.
Muchísimas gracias por su constante apoyo y por su participación en la historia al comentarme su opinión, eso solo me dice que les gusta tanto como a mí.
Bueno, nos leemos en la siguiente actualización. Un abrazo fuerte, saludos.
PD: no habrá curiosidades en este capítulo sino hasta el siguiente.
