Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
El vestido de Rin
Capítulo 23
Era sábado, Rin sabía que Sesshomaru solo trabajaba entre semana, así que estaba segura de que lo encontraría en su departamento, era temprano y quizá a esa hora aun continuaría dormido, pero esperaba que para cuando llegara, pudiera encontrarlo despierto y así, podrían hablar tranquilamente. Tomo su bolso y salió de casa, dispuesta a arreglar su relación.
Cerró la puerta y comenzó a caminar, con la vista enfocada en su bolso, pues estaba guardando las llaves, cuando por fin termino, levanto la mirada y como si se hubiese topado con un muro, se detuvo en seco, sus grandes ojos café, se abrieron cual asombro y en su pecho, contuvo un suspiro que le erizo la piel. Pues frente a ella, estaba Sesshomaru, quien justo llegando, la observo penetrante, con sus manos sosteniendo un ramo de peonias rosas.
A pesar de que había reconocido su error desde dar media vuelta, tenía que admitir que su padre tenía razón. Había puesto su orgullo primero, antes de darle la oportunidad a Rin, de explicar lo sucedido, se había dejado dominar por sus celos, por su rencor a Kirinmaru y por la maldita idea de que Rin sentía algo por ese bastardo.
Y a pesar de que Rin siempre dejaba en claro sus sentimientos por él, no era sencillo sacarse eso de la mente, más que nada porque se trataba de Kirinmaru, el único a quien había considera su hermano y a Rin, la única chica que había logrado tenerlo a sus pies.
Aun así, no tenía justificación, había actuado como un imbécil hasta el punto de no limitarse con sus acusaciones. Se sintió avergonzado, había pasado más de una semana y no tenía planeado hablar con ella, pues la sola idea de recordar la escena le enfurecía, además, una parte de él, temía que si hablaba con ella, le confesara tener sentimientos por ese imbécil.
Pero especular no serviría de nada, su padre había sido claro, debía resolver sus problemas con madurez, lo que incluía ir a buscarla, hablar con ella, y lo más importante, pedirle perdón. La amaba, así que no se permitirá perderla.
Es por eso que el sábado en la mañana, había decidido ir a verla, no sin antes, llevarle esas flores que tanto le gustaban. Recién iba llegando cuando la vio aparecer, fue entonces que sus brillantes ojos ámbar se dilataron, pues su belleza era increíble, hermosa de pies a cabeza, no supo que decir así que solo pronunció su nombre.
- Rin – suspiro
- Sesshomaru – dijo ella, de la misma manera
Ambos se compartieron una mirada de satisfacción, porque de inmediato advirtieron la intención del otro, así que si hubiese sido por ellos, esa sonrisa que se dibujó en su rostro, habría sido suficiente, para que todo lo vivido, quedara en el pasado, pero, ambos sabían que debían hablarlo.
Así que Sesshomaru, tomando la delantera, hablo, acercándose a Rin:
- ¿Podemos hablar? – pregunto con voz aterciopelada, ofreciéndole a la chica el ramo de flores.
Ella sonrió, tomo entre sus manos el detalle y con voz suave, acepto.
El joven peli plateado, le ofreció tomar asiento en la jardinera que se encontraba afuera de su casa, pero la castaña prefirió ir a otro lugar, pues sus padres estaban en casa, así que para tener más tranquilidad, sugirió ir al parque, al fin, estaba cerca y podían llegar caminando.
Una vez ahí, comenzaron con su conversación:
- Sesshomaru – adelanto Rin – Lo que paso con Kirinmaru…
- No fue tu culpa – interrumpió él, sorprendiendo a la chica – Me equivoque, nunca debí culparte, ni dudar de esa manera. Fui un imbécil por intentar desquitarme contigo, cuando sabía perfectamente que Kirinmaru lo había provocado todo
Rin lo observo, y a pesar de sentirse satisfecha por sus palabras, de parte de ella también debía salir una disculpa.
- Kirinmaru no fue el único culpable – agrego, bajando la mirada – También fui yo… al creer que realmente estaba arrepentido y que deseaba enmendarlo. Pero me equivoque, lo siento…
- ¿Por qué tendrías que disculparte de dar segundas oportunidades? - Cuestiono, levantando con delicadeza el mentón de la chica
- Porque tú me lo dijiste y no te escuche, y porque fue a propósito – confeso – No quise escucharte porque quería comprobar que Kirinmaru si podía verme solo como una amiga y, al hacerlo, quizá… ustedes podrían recuperar su amistad – Sesshomaru guardo silencio y después de unos segundos, hablo:
- Eso es imposible Rin
- Ahora lo sé… Aunque debí imaginarlo desde un principio – suspiro, causando curiosidad en el joven
- ¿Realmente querías eso Rin? – pregunto sorprendido
- Quería arreglar lo que destruí – el peli plateado, alzo una ceja – Porque… se bien que fui yo, quien causo la ruptura de su amistad…
Sesshomaru estaba sorprendido, pues nunca había pasado por su mente que Rin se sintiera responsable de lo sucedido con Kirinmaru y aunque ya había comprendido que su novia había aceptado esa amistad solo por bondad, aquella confesión lo había hecho comprender mejor, la decisión de la chica.
Entonces, la tomo de las mejillas, la acaricio con delicadeza y dijo con voz firme:
- No, no destruiste nada Rin… - la castaña, lo observo atenta – No existe amistad cuando una persona, traiciona a la otra sin inmutarse. Si eso es lo que te preocupa, no perdí nada valioso si se trata de alguien como Kirinmaru – aclaro seguro – En cambio – continuo, recargando su frente con la de ella - Si te perdiera a ti… seria como quedarme sin vida. Tu eres lo más valioso para mi Rin - Rin lo acaricio con dulzura - Fui un cobarde al hacerte llorar, por favor, perdóname…
- Tú también lo eres para mi, mi amor – respondió conmovida, acariciando su varonil rostro – Pero debo confesarte que… tengo un poco de miedo
- ¿Miedo a que? – pregunto confundido
- A que nuestra estabilidad, dependa de Kirinmaru
Rin le comento a Sesshomaru sobre su conversación con el pelirrojo en el hospital, explicándole que a pesar de todo, no se sentía segura de que el mencionado dejara sus intenciones atrás, en realidad su persistencia era lo que más le preocupaba, por lo tanto, que volviera a aparecer podía perjudicar nuevamente su relación.
El joven peli plateado comprendió la preocupación de su novia, ciertamente volver a ver a Kirinmaru le haría hervir la sangre pero también sabía que algo como lo sucedido, no tenía que regresar, no solo ir a hablar con Rin era para disculparse de su actitud, sino porque también estaba arrepentido y porque sabía que si sus celos volvían a enloquecerlo, podía llegar a perderla.
Es por eso, que tomando de las manos a la chica, la vio fijamente y con sinceridad le aclaro:
- No volverá a suceder Rin… lo prometo
Dicho eso, Rin soltó un suspiro, sabía que Sesshomaru hablaba en serio, además, no tardo en asegurarle que pondría todo su esfuerzo en no volver a cometer el ese error, la amaba, lo suficiente que podía dejar su orgullo a un lado, solo por ella.
Después de aquella conversación, cerraron el tema con un confortable abrazo.
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Habían pasado días y aún continuaba pensando en las palabras mencionadas por Rin. No podía negar que había generado una obsesión por la chica pero eso no significaba que no la amara con la intensidad con que lo hacía, si, tal vez era egoísta, posesivo pero no era diferente a Sesshomaru, aquí la cuestión era que; él era Kirinmaru, y por mala suerte, no era el hombre que Rin amaba.
Aunque aceptarlo le había hecho sentir quedarse sin corazón, era lo mejor que podía hacer, a pesar de que todo su cuerpo pedía ir a buscarla, luchar por ella, también debía mantener su orgullo, si es que aun tenia, debía preservarlo y hacer lo que Rin había dicho.
Dejarla ser feliz con el hombre que amaba, teniendo como prioridad su felicidad, aunque esta implicara sentirse agonizando.
Quizá, su ausencia, sería la mejor manera de demostrarle que sus sentimientos eran reales, porque lo eran. Mientras tanto, mantendría su distancia, enfocándose por completo en su carrera, en su trabajo, en su futuro, y si es que el destino los querría juntos, le daría la oportunidad de encontrarse con ella, pero liberada de la sombra de Sesshomaru.
La verdad es que, no creía que fueran a durar tanto tiempo, conocía a ese tipo, tener una relación larga no era lo suyo, pues sus objetivos en la vida siempre fueron encontrar la supremacía y para llegar a ella, no incluía una mujer, así que esperaría paciente, en algún momento, Rin quedaría sola y justo ahí, es cuando llegaría a consolarle el corazón.
Comentarios de la Autora:
Lamento la tardanza, si algunos no lo saben, soy mama y pues… mi bebe se enfermó, así que estuve cuidándolo. Ya saben, ante todo, debo cuidar a mi hijo, es por eso que pospuse mi tiempo para escribir. Afortunadamente ya se encuentra mejor, es por eso que en cuanto pude, me dispuse a terminar este capítulo.
Espero que les haya gustado y me puedan compartir sus hermosos Reviews que saben, amo leer. Les mando un abrazo súper fuerte. Saludos.
Curiosidades de la historia.
Si bien, muchos ya sabrán que esta historia se formó a partir de dos pequeños capítulos (que quise continuar agregando una trama un poco más amplia) también está conformada por diferentes one-shots que tenía planeado escribir. Así es, son capítulos, pero estos los compartiré en la siguiente curiosidad.
