Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


El vestido de Rin

Capítulo 29


Kirinmaru, la conocía por ser la madre de su mejor amigo, y a pesar de ser tan solo un niño, siempre le pareció una mujer increíblemente hermosa, guardándose para él, la satisfacción de ir a casa de Sesshomaru solo con la ilusión de encontrarse con Lady Irasue pues la tenía a ella, como el modelo perfecto de la mujer con la que deseaba casarse algún día.

Lamentablemente, a sus diez años, dejo de frecuentar aquella mansión pues fue justo cuando Toga Taisho, se llevó a vivir con él, a su hijo mayor. El motivo era claro, Irasue siempre fue una mujer de espíritu libre, incluso divorciarse a los dos años de haberse casado, no le fue de mucha importancia, al fin, su matrimonio había sido por, conveniencia.

Saber que Toga la había engañado con otra mujer, procreando a otro hijo con ella, le tomo sin cuidado, mientras siguiese manteniendo su estatus social, cosa que Taisho siempre cumplió, pues al tener con ella a su hijo Sesshomaru, lo alentaba para darle la mejor vida posible.

La decisión de llevarse a Sesshomaru, fue influenciada por varios motivos, los principales, porque su madre, parecía nunca tener tiempo para él, llevándolo a criarse por los sirvientes de la casa. Toga sabía que era una mujer joven, con muchos sueños en mente, pero no justificaba su ausencia para con su hijo, fue por eso que en un acuerdo mutuo, se lo llevó.

Sesshomaru no estaba de acuerdo, pues aunque esa mujer llamada Izayoi ya era legitima esposa de su padre, la idea de vivir con ella y con ese hijo suyo Inuyasha, le parecía despreciable. Pero por otro lado, ver la disponibilidad de su propia madre, al dejarlo ir, fue algo que marco su infancia, dejando a un niño de diez años, vivir con su padre, como la única opción que tenía.

Afortunadamente, su amistad con Kirinmaru continuo como siempre, siendo el único en quien podía confiar.

Pasaron seis años desde que el peli plateado se mudo a vivir a casa de su padre y su segunda familia, y aunque los años le había ayudado a conocer junto con admitir que esa mujer Izayoi era un encanto, llevarse bien con Inuyasha era algo que veía imposible. Así mismo, esos seis años, eran los mismos en que su madre, nunca había mostrado interés por ir a visitarlo o incluso preguntar de vez en cuando por su estado.

Pero no era algo que le importara demasiado, había comprendido la actitud de su madre, actuando de la misma manera, pues si ella no se interesaba en él, ¿Por qué no hacer lo mismo? Lo cierto es que lo mejor que pudo sucederle, fue irse a vivir con su padre, además y aunque no lo admitiera abiertamente, Izayoi había remplazado por completo a Irasue.

Pero cuando la satisfacción de sentirse dentro de una familia, estaba en su mejor punto, esa dulce mujer, murió, a manos de una terrible enfermedad que ni todo el dinero de su esposo, pudo mejorar. Dejando destrozado, no solo a Toga Taisho sino a su hijo Inuyasha así como a Sesshomaru, aunque este último, no lo dijera. De cualquier forma, su padre ya lo había percibido, desde hace años.

Después de la muerte de su amada esposa y madre, la felicidad que existía en las paredes de esa gran mansión, desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Taisho, con la intensión de que el ambiente de su casa volviera a tener vida, ordeno a sus hijos tener al menos una vez al mes, una cena familiar donde los tres, compartirían una agradable comida y conversaciones civilizadas, teniendo como tema aspectos personales. De esa manera estarían al tanto de lo sucedido en las vidas de cada uno.

Pero, lamentablemente, no funcionaba su idea, pues siempre que se sentaban a la mesa, Inuyasha y Sesshomaru, discutían sin parar, provocando en Toga, la decepción de no volver a tener la paz que existía cuando su mujer estaba a su lado.

Después de dos años, Sesshomaru decidió mudarse a su propio departamento, esto para no seguir soportando a su medio hermano y los constantes reproches de su padre, lo mejor de todo es que había tomado la decisión justo al momento de entrar a la universidad. Que mejor que entrar al Campus más grande de la ciudad en compañía de su mejor amigo Kirinmaru.

Para cuando el joven peli plateado, volvió a encontrase con su madre, fue en el evento de bienvenida que el Campus ofreció, invitando como cortesía a los familiares de las nuevos alumnos, dando un trato especial a quienes habían entrado con el mejor puntaje, por lo tanto, Sesshomaru, era el centro de atención. Sabía que su padre no estaría presente por motivos de trabajo, pero realmente no le molestaba, en realidad, le parecía mejor, que no estuviese ahí.

Fue entonces que mientras disfrutaba de las distintas bellezas que se paseaban frente a él y su gran amigo, la presencia de su madre, aprecio de pronto, frente a ellos.

- ¡Sesshomaru! – dijo la mujer, acercándose con una gran sonrisa – Y… ¿Del Alba? – pronuncio sorprendida, al ver al joven que años atrás era tan solo un niño

- Madre… - soltó Sesshomaru con frialdad, aunque realmente le sorprendía verla ahí

- Lady Irasue – suspiro Kirinmaru impactado por su belleza

- ¿Qué haces aquí? – adelanto su hijo

- ¿Acaso tu padre no te lo menciono? – respondió – Me pidió que viniera… "es el evento de bienvenida de Sesshomaru y no podré estar presente, ¿Podrías ir en mi representación?" – dijo sarcástica, imitando con voz burla la de su ex esposo – Admito que fue divertido verlo como un padre preocupado pero…

- No debiste venir - inteerumpio severo

- Pero… - continuo con mirada seria – Aunque no me lo hubiese pedido, habría venido, si tan solo me hubieses avisado

- ¿Por qué tendría que haberte dicho? – cuestiono

- No empieces Sesshomaru, no es lugar, ni momento para tener este tipo de conversaciones – aclaró firme – Ya estoy aquí, y por lo visto, mi presencia es bastante llamativa, así que por favor, intenta quitar esa cara de malhumorado. Disfrutemos del evento ¿Qué opinas tú, Kirinmaru?

- Que tiene usted toda la razón mi Lady – comento galante, con su natural y encantadora sonrisa

- ¿Qué dices, me llevas a recorrer el lugar?

- Claro que si – contesto entusiasmado, ofreciendo el brazo a la mujer que de inmediato correspondió

- No pienso participar en estas estupideces – replico Sesshomaru, dando media vuelta y marchándose de ahí

Kirinmaru, quien comprendió por completo la actitud de su amigo, desvió la tensión, indicando a la mujer que lo mejor era dejarlo pasar, pues él, personalmente se encargaría de hacerla disfrutar el evento.

No todos los días se podía tomar una oportunidad como esa, si bien, había cambiado con el paso del tiempo, volviéndose un joven soberbio y conquistador, la impactante presencia de Lady Irasue seguía cautivándolo por completo. Aunque para ese entonces, nunca imagino que ese encuentro marcaría su manera de ver a la madre de su mejor amigo.

- Veo que, has cambiado mucho… - comento la mujer – Los años no han pasado en baldé contigo Del Alba

- Me arriesgare a ser pretencioso con usted y responderle que en efecto, vuelve a tener razón

- Lo único que no ha cambiado de ti, es tu encantadora manera de dirigirte a mí – añadió – No me sorprendería que cualquier mujer a la que le hables de la misma manera, caiga rendida a tus pies

- No hace falta hablarles de esta manera – alardeo entre risitas coquetas – Aunque… realmente, solo le hablo así, a usted mi Lady – aseguro galante, dedicándole una mirada provocativa

La elegante mujer, soltó pequeñas risitas y sin responder a su coqueteo, continuo caminando de su brazo.

Realmente, no le había mentido, efectivamente Kirinmaru había cambiado en mucho, ya no parecía un niño, ni en lo más nominó, ahora, lucia como un apuesto joven con el cuerpo perfectamente marcado para dar a imaginar la capacidad que tenia de ser un buen amante. Además, por su manera de hablar, reflejaba que a sus dieciocho, tenía la experiencia suficiente.

Ciertamente, nunca hubiera imaginado reencontrase con ese joven y quedar tan impresionada, lo suficiente que por un momento, olvido que ese mismo, había sido el mejor amigo de su hijo, desde la infancia.

Por otro lado, Kirinmaru, simplemente actuaba y hablaba como de costumbre solía hacerlo con alguna mujer hermosa, pero en ningún momento, se había imaginado las verdaderas intenciones de Lady Irasue, pues fue hasta un comentario, que su manera de verla, dio un giro completo.

- ¿Y bien, que es lo que piensas estudiar? – indago

- Publicidad y comunicación

- ¡Guau! Completamente diferente a Sesshomaru ¿Cómo es que ustedes dos pueden ser amigos? – expreso sincera

- Lo mismo me pregunto pero…

- Quizá… si no fueran amigos – interrumpió entre suspiros – Te vería de manera diferente

- ¿Diferente? ¿En qué sentido? – cuestiono curioso

- En… absolutamente todos… - respondió segura, al mismo tiempo de posar una de sus manos en el fuerte pecho del joven

Aquello, no solo paralizo los sentidos de Kirnmaru, sino que con eso, lo incitó a pensar algo que nunca hubiera imaginado. Después de ese comentario, pasó saliva sintiendo la boca seca, no supo cómo responder, así que lo único que hizo, fue seguir caminado.

El evento dio fin y fue el joven pelirrojo quien se encargó de despedir a Lady Irasue, ya que Sesshomaru no volvió a aparecer.

- Lamento lo sucedido con Sesshomaru – comento

- Descuida, sé que él es así – suspiro resignada – Bien – adelanto – Me retiro

- Fue un placer volver a verla mi Lady, igualmente ser su escolta durante todo el evento – aseguro, besándo la mano de la mujer. Ella, sonrió complacida

- Espero volver a verte… muy pronto, Kirinmaru – y sin dejarlo responder, se retiró.


Comentarios de la Autora:

Debo confesarles que este pasado de la infancia y adolescencia de Sesshomaru, lo pensé desde el principio de la historia, así que incluirlo de esta manera es como se me ocurrió ¿Qué opinan? Además, también quisiera saber ¿Qué opinan de lo sucedido? ¿Qué se vendrá en los siguientes capítulos? Espero me lo puedan compartir con sus hermosos Reviews.

Agradezco a: , ElizaAgreste27, StarMoon15 Y NKrisshnaa quienes me alegraron el día al recibir sus opiniones, me encanta el apoyo que me dan, estoy muy feliz y agradecida.

Bueno… nos leemos hasta la próxima actualización, les mando un fuerte abrazo. Saludos.

Curiosidades de la historia.

Aun cuando se menciona que Sesshomaru e Inuyasha no se llamaban bien, en realidad mantenían una relación agradable, pues Izayoi influía mucho en ellos.