Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.


El vestido de Rin

Capítulo 32


Pasaron solo un par de días para que Kirinmaru regresara a la puerta de su casa, con rostro destrozado pero dispuesto a recuperarla. Y aunque insistió por meses, al final la frialdad e indiferencia de la mujer, terminaron por dar frutos, pues el joven no solo comprendió que ella solo lo había visto como un juego sino que también despreciaba y se burlaba de sus sentimientos porque para ella, no eran más que una ilusión.

¿De qué otra manera podría haberlo conseguido? Irasue sabía que hacerle creer al pelirrojo que fue un simple juego y que sin piedad pisoteaba sus sentimientos era una estrategia realmente cruel, pero también sabía que era la mejor. Conocía lo enamorado que estaba y ella misma, no podía permitirse sentir más de lo necesario por sus amantes. Mucho menos por él.

Inclusive, había utilizado el cariño y aprecio que le sentía a Sesshomaru. Sabía que lo veía más que como a un amigo, que su hijo para Kirinmaru, era alguien especial, como un hermano. Y mencionarle que la olvidará en nombre de su amistad con el peli plateado era una buena estrategia para terminar de convencerlo. Aunque de cierta manera no era solo una excusa.

En su vida, había amado a un solo hombre y este, la había traicionado, es por eso, que se había prometido a sí misma, no volver a permitir que le rompieran el corazón. Cerrarse la oportunidad de sentir sentimientos por alguien, era la mejor manera de protegerse a ella misma. Lamentablemente esa regla que hace años se había propuesto a cumplir, la había roto con Kirinmaru.

Algo existía en él, que la había hecho volver a sentir, volver a disfrutar y volver a ilusionarse. Era una lástima que fuera amigo de su hijo, que fuera dieciocho años más joven y que estuviera tan involucrado con la familia Taisho. No es que estuviera cansada de verlo o que hubiera llegado la hora de conocer nuevas personas, eso era una total mentira, la verdadera razón por la que había terminado esa "relación" era para evitarse a ella misma, enamorarse de él.

Lamentaba muchísimo que el, lastimado en todo esto fuera Kirinmaru, en parte sabía que era su culpa, pues ella consiente, había ignorado las primeras señales y gracias a eso, el joven termino por ilusionarse más de lo debido. Afortunadamente después de medio año, dejo de insistir, esa última vez en que asistió a su casa, fue un momento terrible, no solo por las palabras que le dijo, sino por lo que ella sintió.

- Ahora comprendo… - pronunció entre suspiros – Realmente solo fui un juego para ti y el haberme enamorado, no fue más que mi culpa pero… lo que quiero saber es ¿Por qué burlarte? ¿Por qué despreciar de esa manera mis sentimientos? - Irasue lo observaba inmutable por fuera, pero temblorosa por dentro - ¿Por qué la intención de lastimarme?

- Mi intención no era lastimarte, pero sí que comprendieras lo absurdo de tus sentimientos por mí – respondió firme – De otra manera nunca habrías comprendido

- Estaba dispuesto a hablar con Sesshomaru – dijo sincero

- Te habría matado – adelanto segura

El joven sonrió, si, quizá si hubiera pasado eso, pero por ella, estaba dispuesto a arriesgarse. Tristemente, debía dejarla ir, no podía seguir convenciéndose a sí mismo que el mejor sexo de su vida era una expresión de amor, así como lo había dicho ella. Si alguna vez llegaba a enamorarse, debía ser sin antes experimentar la pasión y así, sabría que es real, tal vez más de lo que en ese momento sentía por lady Irasue. A pesar de que el corazón le dolía estaba seguro que podría superarlo, al fin, ya había comprobado que ella, no le sentía el más mínimo sentimiento.

- Bueno… lamento todas las molestias que te cause. Nunca fue mi intención molestarte, por lo tanto, te prometo que este día, será el último en que sabrás de mi – Irasue contuvo un suspiro – Quizá lleguemos a vernos en otro momento pero, para cuando suceda no serás más que la madre de mi mejor amigo…

Dicho eso, dio media vuelta comenzando a bajar los escalones de la entrada a la mansión. Se detuvo antes de llegar al último, volteo a ella y como despedida, pronuncio:

- Te amo Irasue… - esa sería la última vez que lo diría – Adiós – después, por fin, se marchó.

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- Lo que sentí por ti, nunca fue una ilusión, te amaba, tanto o más que como amo a Rin ahora, pero tú me obligaste a olvidarte– Irasue lo observo – Tienen algo en común, ambas rechazaron mis sentimientos, sin embargo, a ti pude olvidarte – adelanto seguro – Pero a ella no.

Escuchar tal confesión, retumbo en el corazón de la mujer pero claro que nunca lo expresaría. Pues aunque había conseguido que Kirinmaru dejara de amarla, ella, no había corrido con la misma suerte. Por un instante se quedó sin palabras pero de inmediato comprendió que no podía dejarse ver fuera de su imperturbable personalidad.

- ¡Vaya! – suspiro – ¿Qué fue lo que te hizo esa chica para que no pudieras olvidarla a pesar de tantos años? – pregunto eso ultimo con un aire de desprecio - ¿Acaso te dio algo especial? – indago curiosa

- Entre ella y yo, nunca sucedió nada… - adelanto

- Lo supuse, Rin no se ve como esa clase de chicas, puedo jurar que mi hijo fue el primero en su vida – Kirinmaru bajo la mirada – ¿Entonces… que te dio a ti? ¿Un par de besos? – pregunto burlona, pero al ver el rostro del joven, comprobó su duda – ¡Por Dios! Nunca imagine esto de mi nuera… - comento entre risitas - Acaso ¿Tuvo la suerte de elegir entre tú y Sesshomaru?

- Si… pero no de la manera en que lo imaginas. Yo le di esa opción, creyendo que tenía una oportunidad con ella, cuando en realidad, nunca me vio como una opción. Lo peor es que continúe insistiendo aun cuando me rechazo frente a todo el campus – la mujer, levanto una ceja

- Si fue así… entonces ¿Cómo es que llegaron a besarse?

- Yo la bese…. Prácticamente la acorrale y le robe un beso. Pero, de inmediato me rechazo, me empujo e incluso la vi con intenciones de abofetearme – sin poder evitarlo, ella soltó risitas, quizá ya conocía un poco más, el motivo por el que su hijo estaba tan enamorado de ella. No era tan dulce como aparentaba – Para su suerte, y mala la mía, llego Sesshomaru

- Y fue ahí, cuando te mando al hospital – burlo divertida. Kirinmaru rodando los ojos, se limitó a responder – Supongo que después de esa paliza, decidiste dejarla tranquila ¿No?

- No del todo – suspiro – Me aleje porque ella me lo pidió, pero, eso no significa que haya dejado de esperarla. Me convencí a mí mismo que su relación terminaría en algún momento y que cuando pasara… yo podría llegar y consolándola, ganarme su corazón

Irasue lo observo, por sus palabras, sabía que no había cambiado. Era el mismo joven insistente y obstinado de hace años. Tenía la esperanza que después de ella, esas actitudes maduraran pero, en realidad solo las fortaleció, causándole dolor y agonía durante todos esos años. Escucharlo confesar todo eso, le sofoco el pecho, era un buen hombre, no merecía sufrir tanto por amor.

- ¿Y viviste con esa falsa ilusión durante todos estos años? – cuestiono seria

- ¿Que? ¿Falsa?

- Así es… porque no vas a negarme que en el fondo, sabías que esos dos, nunca se separarían. Hasta un ciego podría notar que entre Sesshomaru y Rin, existe una conexión que va más allá del amor – explico dejando atónito al joven - No suelo ser romántica pero… ellos provocan ese sentimiento en las personas que los ven juntos – Kirinmaru soltó una risita

- Supongo que tienes razón – suspiro - Pero eso no significa que la deje de amar o que deje de doler…

- Aceptar tu derrota es lo primero que debes hacer – el pelirrojo, no dijo nada - Bueno… andado – indico – Deja esa botella y vámonos de aquí

- ¿Vámonos? No tienes una fiesta a la cual asistir

- No deseo sentarme en la misma mesa que Taisho – pronuncio girando los ojos, pues su nuera, había acomodado el orden de las mesas. A veces su inocencia era muy molesta – Además… - agrego – No me agrada asistir a ese tipo de eventos… prefiero, tener otro tipo de entretenimientos

Kirinmaru la observo fijo, conocía a la perfección la actitud y manera de hablar que Irasue adoptaba cuando decía algo con otras intenciones. Pero… lo extraño de todo era el ¿Por qué? No dijo nada, la sorpresa en su rostro era clara, no supo que hacer, así que la mujer se acercó a él y lo tomo de la mano.

- Ven conmigo, hoy te ayudare a olvidarte de ella – el joven suspiro - Tranquilo solo será esta noche…


Comentarios de la Autora:

Me ha costado un poco de trabajo traerles dos capítulos por semana, así que espero me comprendan, no dejare de actualizar, solo que será una vez por semana, al fin, ese es el tiempo que siempre utilice.

Bueno… espero que les haya gustado el último capítulo de la historia de Irasue y Kirinmaru. Si tienen algunas dudas, las estaré aclarando en los siguientes capítulos. Espero me puedan apoyar con sus Reviews, eso me llena de alegría y me motiva a seguir escribiendo.

Les mando un fuerte abrazo a quienes llegaron hasta aquí y nos leemos en la siguiente actualización.

Curiosidades de la historia:

Si, Iraue también se enamoró de Kirinmaru.