Disclaimer: KHR no es de mi propiedad. Podemos disfrutar de esta obra gracias a la gran Amano-san, yo solo escribo sin fines de lucro, meramente por diversión. Si fuera mío habría hecho a Haru la protagonista y con todo un harem(?) :v Lo único que me pertenece son los OC principales, los demás corresponden a sus respectivas creadoras C:
Notas Autora: ¡Hola! ¿Sigo viva? Sí, sigo viva xD quizás a nadie le importe pero igual vengo a actualizar despues de más de un año. Bueno, quienes me siguen en mis otras historias saben que en ocasiones me entra la inspiración de escribir y avanzó bien durante varios meses, pero de repente se esfuma la imaginación o las actividades me consumen y termino desapareciendo. En serio una enorme disculpa.
Ya no puedo poner ningún pretexto porque la verdad no tengo xD simplemente me puse a hacer un montón de otras cosas y deje de lado la escritura. Estoy trabajando en los capítulos finales de mi otro fic, pero aún no publicaré hasta que los tenga completos ya que no quiero más sufrimiento puesto que son los últimos tres. Solo me queda por escribir uno, los otros dos ya estan listo, pero igual esperaré hasta terminarlo para lanzar sin interrupción el fin de ese fic.
Mientras les dejo el capitulo de este fic y que contiene un OC muy hermoso que yo cree (les había avisado en el prologo, espero no lo hayan olvidado)
Sin más los dejo con la lectura. Nos leemos más abajito.
AVISO: Esta historia se basa en el juego otome My fake boyfriend desarrollado por Genius Inc. , sin embargo solo se trata de la idea base. Las situaciones, diálogos y los OC son todos venidos de mi cabecita, por lo que NO ES UNA ADAPTACIÓN.
Advertencia: Probablemente haya OOC (Out of Character) pero intentaré que no sea tan obvio.
Aclaraciones:
Cursiva- Flashback, Recuerdos, palabras extranjeras(?), etc...
«Pensamientos» ...
Fic dedicado a: mis queridas amiga Hiyori Ishida y Hitomi. ¡Las quiero un montón chicas! Gracias por apoyarme siempre :3
CAPÍTULO III
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Okawa Shito
Haru apoyó la cabeza en la mesa frente a ella. Aryana y Michael ya se habían marchado hacía un buen rato, pero ella continuaba pensando en lo que le habían dicho minutos antes.
¿Conseguir un novio falso? La idea sonaba descabellada y no solo eso, era casi imposible ya que no se imaginaba con alguien que no fuera Tsuna. Aunque dejara los términos claros desde el principio, no estaba convencida. Además, no entendía exactamente cuál era el papel de un novio falso.
— Esto es cortesía de la casa — la sonrisa de Shito apareció frente a ella. El joven había tomado lugar en su mesa y ahora la invitaba a tomarse un batido de fresa — llevas varios minutos con esa expresión Haru. Cuéntame que te ocurre.
— Pero si todo está bien Shi-chan — declaró rápidamente tomando la bebida. No quería preocupar a su querido amigo.
— Claro que no. Siempre que te preocupa algo arrugas tu rostro como abuelita — bromeó.
— ¡Hahi! Haru no hace eso~ desu — respondió ofendida por su comentario, pero con una sonrisa.
El ojirrojo rió con fuerza.
Acarició su cabeza, despeinando ligeramente su cabello.
— ¿Tienes algún problema? ¿Se trata de Tsuna? — al escucharlo Haru casi escupe su batido. ¿Cómo es que siempre sabía todo? — Sabes que puedes contarme lo que quieras — sonrió con cariño.
— B-Bueno es que Haru... — dudó un poco, pero sabía que podía confiar en su amigo de la infancia así que continuo: — quiero que Tsuna-san corresponda los sentimientos de Haru, pero por más esfuerzos que haga parece que él nunca se da cuenta~ desu.
— Ya veo... — el rostro de Shito se volvió serio — pero no creo que eso sea tu culpa Haru. Los chicos solemos ser algo despistados. Quizás Tsuna está demasiado ocupado con otra cosa, o en ocasiones alguien ya ocupa nuestra mente y es imposible que nos demos cuenta de los sentimientos que alguien tiene por nosotros.
— ¡Hahi! Entonces crees que Tsuna-san... — los ojos de Haru de repente se entristecieron y Shito se regañó mentalmente por decir aquello.
— N-No necesariamente. A lo que me refiero es que si realmente te gusta no deberías rendirte por algo tan pequeño, ¿no?
— Haru no se ha rendido~ desu, de hecho... — la castaña comenzó a contarle todo lo que sus amigos le habían sugerido acerca del novio falso, más que nada quería la opinión de alguien maduro como Shito. — ¿Crees que sea una buena idea?
Shito trato de contener la risa, pero era casi imposible.
— No escuches a Mike... — dijo finalmente después de reír un rato — lo conozco muy bien y en ocasiones sus consejos están fuera de lugar. ¿Cómo se le ocurrió que un novio falso es una buena idea? Tus sentimientos son lo más importante, solo debes asegurarte de transmitirlos de la forma correcta —la animó — el amor es un sentimiento que debe aprender a cultivarse, no nace de la noche a la mañana.
Los ojos de Haru se abrieron con sorpresa. Su amigo realmente era como un adulto, con palabras tan realistas para decirles a los demás. De repente sintió curiosidad por una pregunta que nunca le había hecho.
—¿Shi-chan ha estado enamorado alguna vez?
Debía admitir que la pregunta lo había tomado por sorpresa, pero la respuesta era clara.
— Sí, estoy enamorado — su respuesta firme y su mirada fija hicieron un extraño eco en Haru.
— ¡Hahi! — se paró repentinamente —¿cómo es que nunca se lo habías dicho a Haru? ¿Quién es?
El ojirrojo se rascó la cabeza con pena pues había respondido sin pensarlo demasiado y era claro que ella no había captado la intención de sus palabras.
— Creí que estábamos hablando de Tsuna — trató de desviar el tema.
— Pero lo problemas de Shi-chan también son importantes para Haru — declaró volviéndose a sentar y tomando sus manos con firmeza — deseo ayudar a mi amigo.
《Amigo》pensó en un suspiro el joven.
— No importa de quien se trata... es algo que no va ocurrir — declaró con desánimo — porque ella quiere a alguien más.
Haru apretó sus manos, haciendo que la mirara.
— ¿Quién fue el que dijo que no hay que rendirse por algo tan pequeño? Ella debe ver lo perfecto que es Shi-chan — la animosidad de la castaña había subido de golpe. — Haru no permitirá que Shi-chan sufra~ desu.
Las palabras de la chica lo consolaron. Una pequeña sonrisa apareció en su rostro y acarició las manos de ella.
— Haru ha tomado una decisión —elevó la voz con energía — Haru será la novia falsa de Shi-chan y lo ayudará a conquistar a esa chica.
Los ojos de Shito se abrieron con sorpresa.
— ¿Q-Qué dices Haru...? No es...
— Haru no acepta un no por respuesta — estaba decidida y su amigo no se lo impediría — Shi-chan también me ayudara, así ambos podremos estar con la persona que queremos.
El joven negó con la cabeza, tendría que hablar muy seriamente con Michael.
— Será imposible que te olvides de esa locura, ¿verdad? — preguntó resignado.
La sonrisa de la castaña se ensanchó de oreja a oreja. Con esto matarían dos pájaros de un tiro y ella estaba dispuesta a intentarlo como fuera.
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Una de las cosas que Gokudera siempre le reclamaba era el hecho de "perseguir" a Tsuna en cada oportunidad que se le presentaba, pero era obvio que eso no era verdad. Sin embargo, los últimos días se sentía como si realmente estuviera acosando a Shito, pues desde que había comenzado a trazar su plan no le quitaba el ojo de encima en ningún momento.
De hecho, gracias a eso había confirmado una cosa: Shito era muy popular.
Siempre que estaba en la cafetería podía ver como las chicas iban y venían siempre en la búsqueda de su amigo y mantenían los ojos puestos en él.
Le lanzaban algún comentario halagador, siempre sonriéndole y aprovechando cualquier oportunidad para hablar con él mientras las atendía. Por supuesto, Haru sabía que Shito era alguien guapo, con aquella piel de porcelana, cabello castaño oscuro y mirada rojiza, era imposible que las chicas no lo buscaran.
— Uff... por fin es mi descanso —con un suspiro aliviado, Shito fue hasta la mesa de Haru para tomar un respiro.
— No sabía que Shi-chan tenía tantas fans.
— No son fans — negó con la cabeza — es solo que hoy tenemos más gente que de costumbre.
La castaña le lanzó una mirada dudosa.
— Hay muchas chicas guapas a tu alrededor Shi-chan... pero no les prestas atención por la chica que te gusta, ¿no es así? — clavó sus ojos chocolate en él — ¿Qué es lo que te gusta de ella?
El chico resopló, acomodándose en su lugar.
— Me gusta porque es ella misma — una sonrisa cariñosa apareció en su rostro —porque es natural e imperactiva. Siempre está dispuesta a ayudar a los demás, además tiene la sonrisa más bonita del mundo.
Haru se quedó maravillada por la respuesta que le dio. ¿Acaso le gustaba tanto?
— Debe ser tan bonito que alguien sienta eso por uno~ desu — suspiró colocando su mentón sobre su mano derecha mientras observaba a las personas que pasaban por la ventana. — Ojalá Haru tuviera alguien así.
Shito la miró sin decir una palabra. A veces esa persona estaba más cerca de lo esperado, pero simplemente no se daban cuenta.
— Dijiste que serías mi novia, ¿no, Haru? —la castaña se sobresaltó al escucharlo hablar de repente — Entonces, ¿me dejarías tratarte como si fueras ella? Hay muchos lugares a los que me gustaría ir en su compañía.
— ¡Hahi! Claro que Haru lo hará, pero... — dudó por un momento. ¿Eso funcionaría para que Shito conquistara a aquella chica misteriosa?
— Insististe en seguir el consejo de Mike para "ganar experiencia en el amor" — hizo un ademán con las manos — así que esto es parte de ello, ¿no? Yo tampoco tengo experiencia, así que aprovecharé esta oportunidad.
Haru sonrió ante la buena disposición de su amigo. Seguramente se había convencido de que era el momento de conquistar a su chica.
— Esta bien Shi-chan — sonrió satisfecha.
— Entonces me gustaría que este fin de semana me acompañaras a una presentación musical — la emoción que irradiaba en su rostro la sorprendió — mi violinista favorita estará en la ciudad dando un pequeño concierto. Escucharla me ayudará a terminar la melodía que estoy componiendo.
La idea era singular y la castaña lo comprendía bien. Sabía lo mucho que a su amigo le gustaba la música, no por nada pertenecía a ese mismo club en su escuela.
— El sábado por la tarde estoy libre, puedo pasar a recogerte.
— Haru prefiere encontrarse contigo en algún lugar de la ciudad —negó — papá estará haciendo unas reparaciones en la casa, y probablemente te entretenga demasiado tiempo si te ve llegar.
Shito rió ante su comentario. Se llevaba muy bien con los padres de Haru y conocía perfectamente a lo que se refería.
Después de acordar la hora y el lugar, Haru se marchó a casa. Luego de cenar y platicar con sus padres subió a su habitación. Al recostarse en su cama pensó en su cita del fin de semana; aunque había salido muchas veces con su amigo, esta ocasión sería diferente pues saldrían como "novios" oficialmente. ¿Cómo se comportaba una autentica novia?
— ¡Hahi! Haru olvidó preguntar cómo debía vestirse para la ocasión — chilló angustiada, tanto que su madre alcanzó a escucharla al ir por el pasillo.
— ¿Sucede algo cariño? — preguntó asomando su cabeza por la puerta medio abierta.
— Mamá, Haru necesita tu opinión~ desu — acudió a ella invitándola a entrar. Ambas se sentaron en la orilla de la cama — Haru irá a una presentación musical el fin de semana. ¿Qué ropa crees que Haru debería usar?
— Aww, mi niña va a tener una cita — gritó emocionada su madre.
— N-No es una cita... — susurró avergonzada — Haru va a acompañar a Shi-chan.
— Ya era hora de que Shito actuara — le guiñó un ojo de manera picara. Haru rodó los ojos, su mamá siempre inventaba historias en su cabeza — Pero siendo sincera, no tengo idea cariño. Shito siempre ha mostrado gustos elegantes, si es una especie de concierto... — su madre pareció dudosa — ¿quieres que echemos un vistazo en internet?
Haru asintió y ambas se acercaron al computador. Ya que se trataba de una violinista famosa, ambas concordaron en que debía ser un evento al que debía ir lo más presentable posible. Quizás un vestido de noche era demasiado, pero Haru estaba segura de tener entre su guardarropa un elegante vestido en tono rosa pálido y encaje que luciría muy bien.
Con algunos consejos de su madre terminó por decidir cuál sería su look de ese día y sonrió satisfecha. Ya hasta se comportaba como una novia que pasaba horas eligiendo el conjunto para su cita, y eso era un sentimiento nuevo que le daba felicidad de alguna manera.
El fin de semana llegó rápidamente y Haru terminó de arreglarse, viendo su reflejo en el espejo con satisfacción. Había optado por dejar su cabello suelto y colocarse solo un listón sencillo.
Después de tomar su bolso y despedirse de sus padres tomó el camino para encontrarse con su amigo. Se sentía un poco rara, pero con el paso de los minutos se acostumbraría.
— Décimo, no debe hacer caso a las tonterías que dice el idiota del beisbol...
— Uh... no creo que sean tonterías Gokudera-kun...
Haru reconoció la voz de aquellas dos personas incluso en la distancia. Acomodó su vestido y se observó rápidamente en el espejo. ¿Qué impresión le daría a Tsuna? Tan solo pensarlo la emocionó.
Después de unos segundos, los tres jóvenes se encontraron en medio de la calle.
— ¡Qué sorpresa~ desu! — les saludó enérgica.
Se percató primero de la mirada esmeralda que recayó sobre ella, pero inmediatamente se concentró en la de Tsuna que la miraba con una sonrisa.
Gokudera la recorrió de arriba abajo.
¿Lucía tan bonita que los había dejado sin palabras?
— ¡Ja! El patito feo quiere convertirse en cisne — fueron las palabras de Gokudera, que lograron en Haru una mirada asesina.
— Gokudera-san es de lo peor — le recriminó — al menos Haru no tiene... n-no... ¡no tiene esa estúpida cabeza de pulpo! — gritó a la defensiva.
Ambos comenzaron una pelea con Tsuna en medio de ellos.
— Haru, no hagas caso de Gokudera-kun — por fin los tranquilizó — luches muy bien hoy — expresó con una sonrisa en el rostro.
Y con aquella simple frase Haru se alegró, ignorando a Gokudera.
— ¿De verdad Tsuna-san? — volvió a preguntar recibiendo un asentimiento del chico.
— ¿Por fin conseguiste un novio para dejar de acosar al décimo? — soltó con cierto recelo el peliplata.
— ¡Hahi! Haru solo saldrá a pasear con Shi-chan — se defendió. No quería que Tsuna malinterpretara las cosas.
— Jum, pues solo al idiota se le... — Tsuna calló a Gokudera colocando una mano en su boca. No quería que comenzaran otra pelea.
— L-Lo siento Haru... n-nos vemos luego... — se despidió rápidamente.
Haru soltó un suspiró al verlos marchar. Por las tonterías de Gokudera no había tenido tiempo de que conversar con Tsuna y mostrarle lo bien que estaba progresando para conquistarle.
Continuo con su camino hasta llegar al lugar donde Shito ya la esperaba. Desde la distancia a la que se encontraba pudo ver al joven vestido de manera casual, con una chaqueta y pantalones negros, y una camisa roja. Se volvió a mirar a sí misma, quizás había exagerado con su vestido...
Con algo de pena se acercó a él.
— Haru, te ves realmente linda — dijo casi en un susurro el ojirrojo.
Sus palabras, por alguna razón, la sonrojaron.
— ¿Haru no se ve ridícula? No te pregunte como debía vestirme, y por alguna razón Haru pensó que debía ser muy elegante.
Shito negó con la cabeza.
— Eres la chica más bonita que he visto... — declaró. Haru levantó la mirada dándose cuenta del ligero sonrojo del chico — Creo que debí decirte que ella va a tocar en la plaza pública. No es un concierto formal, más bien es una demostración a la que todas las personas tendrán acceso. Después dará una conferencia de una academia que ofrece clases gratuitas para personas que quieran asistir y no tienen posibilidades.
— ¡Hahi! Así que de eso se trataba — hizo un puchero.
— Estas perfecta así Haru, no te preocupes — Shito le guiñó un ojo y tomando su mano ambos se dirigieron al lugar.
Al llegar la cantidad de personas no era demasiado alto, por lo que habían encontrado un lugar en la parte de enfrente. Cuando las melodías comenzaron a sonar, el número de espectadores creció, casi abarrotando el lugar.
La violinista era Midori Goto, una artista reconocida por su talento innato, su delicada tecnica y sus hermosas notas. Con cada sonido parecía transportar a las personas a un lugar majestuosos y tranquilo, como si pertenecieran a otro mundo.
Haru se dejó llevar por aquellas armoniosas melodías, y pudo ver la emoción que emanaba de los ojos de Shito. Su mirada brillaba mucho más intensamente que cualquier otra ocasión que ella hubiera apreciado. Después de algunas piezas, dio comienzo su conferencia y luego la violinista invitó a alguien del auditorio que quisiera pasar a tocar algo.
— Todos son libres de tocar lo que gusten — les invitó.
Después de algunos minutos de silencio, Haru observó a Shito ponerse de pie y caminar al centro.
— Muy bien — Midori cedió su violín al joven — ¿puedo saber que pieza tocarás?
Shito respiró profundamente.
— Es una melodía que estoy componiendo ahora mismo así que aún no está terminada — confesó con cierta pena — está dedicada a la persona de la que estoy enamorado, y refleja el anhelo de esperarla — esta vez, Shito miró fijamente a Haru, quien de pronto sintió su corazon latiendo fuertemente. — Se titula "L´ inverno diventa primavera"
La castaña centro su vista en Shito, el cual acomodó su violín sobre su hombro y comenzó a tocar con delicadeza. El talento desbordante del joven cautivó de inmediato a la audiencia, era una suave melodía que por momentos tomaba más fuerza. Durante unos segundos dejó de escuchar el resto de sonidos y fue envuelta por las cálidas notas que salían de Shito, como si solo ellos dos estuvieran en ese lugar.
Durante un momento, los ojos de Shito se abrieron para mirarla y sonreírle, logrando una extraña emoción en el interior de Haru.
¿Quién era capaz de despertar aquellos sentimientos en su amigo? Incluso Haru podía sentir en su corazón, que era algo intenso y fuerte. Y por alguna razón, se sintió celosa de aquella persona a la que le pertenecía el corazón de Shito.
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Su siguiente cita fue en el cine.
Haru observó los boletos en la mano de Shito con una mueca de desconfianza. Por alguna razón le daba mala espina la sonrisa e insistencia del chico por ver aquella película.
Shito había insistido una y otra vez en que una cita en el cine era parte básica de un noviazgo, y Haru no lo contradecía, solo que ella era la que deseaba escoger la película. Sin embargo, el ojirrojo le aseguró que tenía todo bajo control.
— Si me dejas elegir — le había dicho —te compensaré llevándote a comer un delicioso pastel, ¿qué dices?
Los ojos de Haru habían brillado ante la propuesta. Por alguna razón Shito siempre tenía el poder para convencer a todo el mundo.
Así que ahora estaban allí, ambos con boletos en mano. La castaña alcanzó a leer el título escrito en el boleto: "Al final de la escalera". Quizás ella estaba exagerando, pues el titulo no se escuchaba tan mal, así que Haru esperaba que al menos valiera la pena.
Al entrar a la sala, Haru pudo darse cuenta que solo unas cuantas personas estaban dentro, y Shito había elegido los asientos que estaban em la parte de arriba, donde solo ellos dos ocupaban la fila.
Todo había ido bien al comienzo, la película se desarrollaba en una hermosa casa en medio de un paisaje natural, donde árboles enormes eran la principal vista. Era una casa alejada de la ciudad, donde su único contacto con otras personas era una familia que vivia en una pequeña cabaña. Chico conoce a chica y parecía que la historia sería un tranquilo romance... sino es que porque conforme avanzaban los minutos comenzaron a suceder extraños movimientos dentro de la casa y con música tétrica apareció una criatura espantosa en la pantalla.
— ¡Hahi! — Haru había saltado en su lugar, aferrándose al brazo del chico.
Las escenas siguieron avanzando, con persecuciones y muertes de por medio. Después de varios gritos, la escena culminante que mostraba un rostro diabólico, hizo que Haru se abrazara del ojirrojo.
— Shi-chan no le dijo a Haru que era una película de terror~ desu — reprochó, escondiendo el rostro en su pecho.
— ¿No te lo dije? Parece que lo olvide... — soltó con frescura.
Los gritos de la película hicieron que Haru se apretara más a Shito.
— Shi-chan eres un mentiroso — se quejó — lo hiciste a propósito para burlarte de Haru~ desu.
Shito comenzó a reír de repente cuando sintió que la castaña le dio un puño en el pecho.
— Lo siento Haru, no puedo evitarlo — se disculpó. De pronto, Haru sintió como los brazos del chico la rodearon, proporcionándole protección — una película de terror es la excusa perfecta para abrazar a mi novia — susurró en su oído.
Al sentir su aliento en su oreja, Haru se estremeció. ¿Cómo se le ocurría decir eso? Un sonrojo se apoderó de sus mejillas.
Por un momento Haru dejó atrás la película y se concentró en la respiración del chico. ¿Siempre había olido tan bien? Pero no solo eso, también podía sentir como su corazón latía con más rapidez. Alzó la vista para verlo, aunque su mirada rojiza estaba concentrada en la pantalla, Haru se percató del leve sonrojo que tenía. También sintió como él acariciaba sus brazos con ternura. ¿Por qué se sentía tan bien estando con él?
La atmósfera se rompió cuando de repente la pantalla y todas las luces se apagaron. Haru se aferró con más fuerza a Shito, e intento agudizar su vista, pero era imposible con toda esa oscuridad.
— Les pedimos que guarden la calma. Hemos tenido problemas con las luces de emergencia, pero lo estamos solucionando — escucharon a través del altavoz.
El miedo de Haru fue peor ahora que no escuchaba nada.
— Juro que esto no estaba en el plan — susurró Shito con diversión.
— Cállate Shi-chan.
Al menos las ocurrencias de su amigo la animaban, ya que no los dejaban salir.
Continuaron un par de minutos más en silencio, y el problema no parecía solucionarse.
— ¿Sabes que este ambiente es perfecto para algo más? — susurró de nuevo el joven, esta vez Haru volvió a sentirlo cerca de su oreja. Se estremeció al pensar en lo que diría a continuación: — un beso.
Los nervios se apoderaron de ella. ¿Había dicho "beso"?
Aunque no podía verle, Haru sintió lentamente la mano de Shito sosteniendo su mejilla, mientras que con la otra pasaba un mecho de su cabello por detrás de su oreja. Su rostro fue atraído suavemente por él mientras sentía su respiración más cerca de ella, él se inclinó ligeramente y después de unos segundos sus labios se tocaron. Era un beso suave y... muy dulce. Su mente se apagó por un momento, dejándose llevar por el movimiento de sus labios.
Shito se separó ligeramente, causando cierta decepción en Haru. Por un momento deseo que aquel beso fuera más largo. Ni siquiera podía respirar de la emoción. Un segundo beso la tomó desprevenida, pero no se negó y en su lugar se aferró a él pasando las manos por detrás de su cuello.
Nunca hubiera imaginado que un beso se sentiría así de bien. Y eso la empujó a aferrarse con más fuerza al joven y profundizar su beso.
De pronto las luces iluminaron de nuevo la sala, Haru por fin pudo ver el rostro de Shito, y sentía sus cálidos labios unidos a los de ella. La voz del encargado de la sala los regresó a la realidad. Ambos tuvieron que separarse, ligeramente incómodos.
— Les ofrecemos una disculpa por los inconvenientes, ya que hubo un fallo en la cinta por el apagón, les reembolsaremos sus boletos para que puedan venir a verla otro día — declaró con monotonía el hombre, saliendo de la sala.
Haru tosió ligeramente, esquivando la mirada de Shito. Ahora no sabía cómo verlo a los ojos después de lo que había ocurrido un momento atrás.
— ¿Qué dices Haru, quieres volver a ver la película? — soltó el chico con una sonrisa pícara, haciendo sonrojar más a la castaña.
— Shi-chan eres un tonto~ desu — dijo aún sin mirarlo, con una sonrisa en el rostro, mientras su corazón latía con fuerza.
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— Mmm... ¿estas segura de que es una buena idea? — Shito miró todos los utensilios puestos sobre la mesa. Haru estaba de pie frente a él con las manos puestas en la cintura.
— ¡Por supuesto que sí, Shi-chan! — afirmó con una gran sonrisa — es tu castigo por lo del cine.
Shito se rascó la cabeza con vergüenza. Había prometido que le daría un pastel, pero la idea era comprarlo, no hacerlo él mismo.
— Sabes que no soy bueno en la cocina, que tal si...
— Nada de pretextos — negó con un dedo rodeando la mesa y llegando hasta él con un mandil.
Haru colocó el mandil sobre su cabeza y después paso sus manos detrás de su cintura para amarrarlo. Admitía que se sentía nerviosa estando tan cerca de él, pero por alguna razón la satisfacción era más grande.
Shito tenía una sonrisa en el rostro, sintiéndose tan cerca de ella.
— Cof... cof... — la voz de la madre de Haru los tomó por sorpresa, separándolos — Cariño, mamá tiene que salir, asegúrate de dejar la cocina limpia cuando terminen — la castaña asintió, después su vista fue dirigida al chico: — Shito, te encargo a mi niña.
— Sí, señora — sonrió.
Su madre les lanzó una mirada traviesa, avergonzando de paso a Haru. Shito rió un poco y después de despeinar los cabellos de la joven comenzó a prepararse.
Haru le mostró una receta que había sacado de internet y ambos empezaron a preparar los ingredientes.
— ¿Esta es la cantidad correcta de harina? — Shito echo un vistazo por encima de su hombro —Sabes que en mi casa el que cocina es Denev, así que estoy un poco dudoso.
— Vamos Shi-chan, no es tan difícil~ desu — se burló al ver su expresión preocupada — ahora tienes que mezclar con el polvo para hornear y la sal.
Shito escuchó atento las indicaciones de la joven. Lucía bastante concentrado en su labor. Haru seguía agregando los ingredientes uno a uno mientras leía en voz alta y Shito se encargaba de batir la mezcla.
— ¿No crees que luce un poco... líquida? — señalo Shito con la cuchara.
Haru le miró con duda y después una sonrisa apareció en su rostro. Una idea le había pasado por la cabeza.
— Solo hay una manera de comprobarlo — al ver que Shito alzaba la vista para verla, ella aprovechó para lanzarle un poco de mezcla en la cara. — Creo que tienes razón Shi-chan, es muy líquida — estalló en risas después de verlo embarrado.
Shito le miró con ligero reproche, limpiándose parte de la cara. Entrecerró los ojos, y de manera lenta tomó un poco de la mezcla con su mano, amenazando a Haru.
— ¡Hahi! Shi-chan no debe ser vengativo — respondió dando la vuelta a la mesa para impedir que la manchara.
Una persecución comenzó en medio de la cocina, entre risas y bromas. Haru trataba de impedir que Shito la alcanzara, y por un momento lo logró, pero al tropezar con la pata de una silla, cayó de frente sobre Shito.
Ambos rostros quedaron a escasos centímetros. Al verse a los ojos rieron y entonces Shito levantó un poco su rostro, logrando darle un breve y rápido beso.
— ¡Hahi! Shi-chan es un aprovechado-desu —recriminó en burla, sin embargo, ella le regresó el beso, esta vez un poco más profundo —pero esta vez Haru te perdona.
Después de su breve incidente, la tarde pasó sin mayores contratiempos. Aunque no había resultado como esperaban, el pastel era rescatable. Así que después de limpiar y comerlo, Shito fue prácticamente echado de su casa, pues Haru no quería que se encontrara con sus padres y la avergonzaran de nuevo con ideas raras. Al menos, no delante de Shito.
— ¿Cómo estuvo tu tarde, cariño? — la primera en llegar había sido su madre, quien podría ver en su hija la sonrisa que en las últimas semanas aparecía constantemente en su rostro.
Haru lucía más radiante y contenta, y eso la tenía satisfecha. Desde su llegada hasta que terminaron de cenar, Haru no había parado de contar todas las aventuras que pasaba con su amigo. Desde su tiempo en la cafetería hasta cuando salían de paseo. Era un constante Shito esto... Shito lo otro...
— ¿Q-Qué pasa? ¿Haru tiene algo en la cara? —preguntó cuando vio a su madre con una sonrisa y el mentón recargado sobre una mano.
— Me da gusto que por fin le dieras una oportunidad a Shito. Parece que te gusta mucho.
— ¡Hahi! E-Eso no... — Haru se tocó las mejillas sonrojadas. ¿Gustarle Shito?
Era verdad que como era su amigo de la infancia se llevaban bien. Habían pasado algún tiempo juntos y se sentía cómoda a su lado, su acercamiento ahora era de otra manera. Y claro que despertaba ciertos sentimientos, pero...
Llevó una mano al pecho con una extraña emoción, ¿ese sentimiento era amor? Porque sin duda, era diferente a lo que Tsuna le provocaba.
《Tsuna-san》 pensó por un momento. La verdad era que desde su primera cita ni siquiera había vuelto a pensar en el chico Vongola.
Al irse a la cama, las palabras de su madre llegaron a su mente nuevamente.
— Entonces a Haru le gusta Shi-chan... — susurró antes de quedarse dormida.
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— Seamos claras una vez más Haru — Aryana casi amenazó a Haru con cuchara en mano —¿Dices que estas enamorada de Shito?
Haru se sonrojo antes de asentir a sus palabras.
— ¿O sea que si este día estas en mi casa para hacer chocolate de San Valentín, es para Shito y no para Tsunayoshi?
— Haru ya está decidida — declaró con energía.
— ¡Por fin! Después de un año completo escuchando el nombre de Tsunayoshi puedo ver que mi amiga se ha dado cuenta lo que de verdad es el amor — festejó la pelirroja. Parecía uincluso más contenta que Haru.
— ¡Que exagerada~ desu! —reprochó de manera infantil — ¿a quién le darás tu chocolate Ary-chan?
Ambas estaban sumergidas en la tarea de preparar chocolate casero.
— Es un s-e-c-r-e-t-o —fue el argumento de la chica, logrando que Haru inflara las mejillas. Siempre se guardaba todo para ella misma.
Haru conversó un buen rato con Aryana sobre lo que había sucedido en las últimas semanas, los motivos por los que poco a poco había comenzado a despertar sentimientos por Shito. Sin embargo, Aryana objetaba una y otra vez en que ella estaba segura que era así desde hace mucho tiempo, solo que no se había dado cuenta.
En medio de las risas y anécdotas, el celular de Haru sonó.
— ¡Hola Shi-chan! — saludó, y la mirada de su amiga rápidamente se posó en Haru —estoy en casa de Ary-chan.
— Que bien, salúdala de mi parte. ¿Estas muy ocupada? ¿Qué hacen?
— ¡Hahi! P-Pues... — de repente se puso nerviosa, no quería decirle que preparaba su confesión del día siguiente — e-estamos viendo una película, ¿y tú?
Aryana reprimió una risa al ver la torpeza de su amiga.
— Aún estoy en el club de música... — durante unos segundos Haru escuchó el silencio del otro lado — pero estaba pensando en ti y de repente me sentí algo solo. Así que quise escuchar tu voz.
Haru no pudo evitar sonrojarse. Ahora parecía que cada palabra dicha por Shito podía causarle un ataque al corazón.
— Shi-chan... mañana... ¿Haru pude pasar por tu escuela? — preguntó con cierta timidez.
Era la primera vez que se presentaría allí.
— Claro, mañana no tendré actividades en el club así que saldré temprano. Te espero entonces — la suave voz de Shito hizo que Haru imaginara su rostro sonriente.
Después de un intercambio de algunas frases más terminaron la llamada mientras su amiga levantaba los pulgares en señal de aprobación.
Haru soltó un gran suspiró y volvió a poner manos a la obra. Trabajó toda la tarde sin descanso hasta hacer el chocolate perfecto y decorarlo, y finalmente se fue de la casa de su amiga para descansar.
Al día siguiente, aún nerviosa, pasó la mañana tratando de concentrarse en sus clases. Durante el receso pudo ver a sus amigos rodeados de chicas que querían entregarles sus chocolates, y un fastidiado Gokudera que trataba de huir. Para el final del día, Haru ya se encontraba preparada en la entrada del instituto al que asistía Shito.
Respiro profundamente pues la hora de la verdad se acercaba. Espero un par de minutos que se le hicieron eternos, cuando observó a un grupo de chicas salir mientras hablaban entre ellas.
— Es una pena que Okawa-senpai no haya aceptado nuestro obsequio — al escuchar el apellido de Shito, Haru no pudo evitar seguir el hilo de la conversación.
Las chicas parecían bastante desanimadas.
— Al menos lo intentamos Yumi... — otra de ellas consolaba a la que se veía más afligida.
— Pero es natural... no estamos a la altura de esas chicas... — otra más se expresó de manera triste —Senpai siempre está junto a Hitomi-san y Xui Mei, incluso es probable que una de ellas sea su novia, no hay duda de lo que vi hoy. Es natural el rechazo...
Después de eso Haru no pudo escuchar más, eso había bastado para regresarla a la realidad. En primer lugar, si habían comenzado una falsa relación era porque Shito tenía alguien a quien quería y esta era su oportunidad para conquistarla. ¿Por qué es que había olvidado ese pequeño detalle?
Se había concentrado tanto en ellos dos que no recordaba que Shito ya tenía alguien en su corazón.
Durante un segundo sus hombros cayeron con decepción, pero al escuchar la voz de su amigo que se acercaba a la entrada, se escondió tras un árbol rápidamente. Shito venía acompañado de dos guapas chicas, una elegante joven de cabello negro y brillante mirada esmeralda y otra de cabello más corto con un mechón morado y ojos azules. Los tres reían animadamente y parecían bromear entre ellos.
¿Por qué es que Shito tenía que llevarse bien con todo el mundo?
《Haru no tiene derecho a estar celosa...》 pensó viéndoles desde su escondite.
¿Alguna de ellas sería la chica de la que Shito estaba enamorado? No lo sabía, pero estaba de acuerdo en que ambas estaban a otro nivel.
Por fin Shito se despidió de las jóvenes, dio un vistazo a su reloj y comenzó a buscar a la castaña con la mirada. Vio su cabeza asomarse desde el árbol y con una sonrisa se acercó lentamente para poder asustarla.
— ¿Qué haces aquí escondida? — preguntó luego de darse cuenta de que su broma no había surtido efecto.
— Haru no estaba haciendo nada — respondió con seriedad.
Su respuesta sorprendió a Shito, sin embargo, prefirió pasarlo por alto. Con su energía natural, tomó la mano de Haru invitándola a seguirlo.
— ¿Qué tienes planeado para hoy? —preguntó expectante sin dejar de ver el paquete que Haru traía en una pequeña bolsa.
Haru tragó en seco. Aunque intentara ocultarlo era lógico que él ya sabía sus intenciones.
— Haru quiere ir al parque~ desu — respondió finalmente.
Shito sonrió y tomó el camino más corto para llegar. El lugar se encontraba relativamente vacío, así que pudieron encontrar una banca sola para poder sentarse juntos.
Animadamente el joven le contó su día a Haru, como lo hacía normalmente. Ella lo escuchó atenta y poco a poco se fue relajando hasta unirse a la plática. Se había esforzado tanto haciendo su chocolate y no lo desperdiciaría.
Juntando todas sus fuerzas por fin habló: — H-Haru hizo esto para Shi-chan — extendió el paquete frente al joven. Shito lo tomó con clara emoción, encontrándose con un bello chocolate decorado con frutas.
— Muchas gracias Haru — dijo envolviéndola en un cálido abrazo. Por un momento Haru se dejó llevar, pero la duda seguía creciendo en ella.
Era hora de hacer una importante pregunta.
— S-Shi-chan... — titubeó por un momento. Shito la miró con aquellos bonitos ojos rojos invitándola a continuar: — ¿quién es la chica que te gusta?
Los ojos de Shito se abrieron ante su pregunta. Era lógico que no se lo esperaba.
— ¿Por qué quieres saberlo ahora? — respondió el joven con otra cuestión. Él sabía que de su respuesta dependería todo lo que vendría continuación.
Haru le miró con cierto recelo. ¿Acaso le costaba tanto decírselo?
— Haru preguntó primero — terminó por decir enfadada — ¿Acaso es algo que no debo saber?
Él negó suavemente.
— No se trata de eso. Quiero saber si hay algún motivo por el que haces esta pregunta, quiero saber si lo que tu sientes es... — sostuvo su mano, guardando una pequeña esperanza dentro de él.
Sin embargo, para Haru fue como si no confiara en ella. ¿Era porque él si se había concentrado en declararse a la chica que quería mientras ella solo pensaba en él? Tal vez ese era su defecto más grande, concentrarse demasiado en una sola persona.
Haru terminó alejando su mano de la de Shito.
— Si Shi-chan no quiere decírmelo, no importa. Haru tiene algo que hacer...
Sin esperarlo, Haru dio media vuelta dejando a Shito con la palabra en la boca.
¿Por qué se había comportado así? Lo único que debía hacer era apoyar a su amigo, esa se supone que era su principal meta. Por el contrario, Haru se sentía miserable, quizás porque se daba cuenta que no servía para el amor. Tsuna nunca se había fijado en ella, y ahora Shito había logrado estar con la persona que quería y seguramente también la dejaría de lado.
Tan concentrada estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que Tsuna pasaba a su lado hasta que este la detuvo agarrando su mano.
— ¡Hahi! Tsuna-san... — le miró con sorpresa.
— Haru... ¿estás bien? —el castaño se preocupó al verla en ese estado.
La chica pudo ver de reojo como Shito la seguía, así que sin pensarlo tomó la mano de Tsuna y acercándose a él, le sonrió.
— Vamos Tsuna-san — y con una expresión de confusión arrastró al castaño con ella, dejando a Shito en aquel lugar.
Al fin y al cabo, cada uno debía tomar su camino.
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Un mes había pasado y Haru cada vez se convencía más de que las cosas seguirían igual para ella. Había evitado encontrarse a toda costa con Shito, pues a pesar de todo, no quería arruinar la felicidad de su amigo.
Sabía que en el momento en que ella lo volviera a ver sería imposible no confesarle lo que sentía por él y no quería ser una carga emocional para Shito.
Y el hecho de que él tampoco hiciera el esfuerzo por encontrarse con ella le daban por sentado que la relación con aquella chica había funcionado.
Suspiró mientras veía caer las hojas de un árbol por la ventana. Desde el comienzo de su día esperaba que las clases finalizaran para poder marcharse a casa. Ni siquiera las palabras de Aryana lograban convencerla de buscar a Shito.
Salió tan pronto como escuchó el timbre, sin esperar a nadie. Se había vuelta demasiado melancólica para su gusto.
Pero al atravesar la puerta tuvo que tallarse los ojos para comprobar si lo que veía era cierto.
Frente a la puerta se encontraba Shito, de pie y en silencio, con un estuche en una mano y un ramo de flores en la otra. Su traje blanco era impecable.
El joven caminó despacio hasta llegar a ella y colocando su estuche en el piso, acarició con cariño su cabeza.
— Hola Haru, ¿me has extrañado? — preguntó en tono de broma con una leve sonrisa.
Pero Haru mordió su labio inferior tratando de controlar sus lágrimas. Él vió su expresión y entonces extendió el ramo frente a ella haciendo una pequeña reverencia.
— ¿Shi-chan...? — el acto la tomó por sorpresa.
— Perdóname por no decirte nada aquel día — le escuchó decir, aun sin levantar la cabeza — y por venir hasta ahora. Pero finalmente he terminado de componer la melodía perfecta para ti.
— ¡Hahi! ¿Qué...?
《Es una melodía dedica a la persona de la que estoy enamorado》 recordó las palabras que había dicho en su primera cita.
Por fin la miró nuevamente a los ojos, con un sonrojo incapaz de ocultar.
— Te quiero Haru...
Por un momento dudó de haberlo escuchado bien, pero la determinación en aquellos ojos rojos le demostraron que hablaba muy en serio.
— La realidad es que siempre he estado enamorado de ti, desde que éramos niños. No quiero ser tu "novio falso" ... quiero ser la persona que pueda estar a tu lado siempre — declaró.
Haru sintió latir su corazón con fuerza. Entonces... ¿siempre había sido ella?
— No fui capaz de decirlo antes pero hoy, en el día blanco, quiero expresarte mis sentimientos a través de la música.
Shito tomó el estuche sacando su violin y comenzando a tocar. Las suaves y dulces notas estremecieron el corazón de Haru.
《Refleja el anhelo de esperarla...》 era lo que había dicho aquel día.
Y entonces comprendió que Shito era quien siempre la había esperado. Era ella quien despertaba todos esos sentimientos en él, y jamás se había dado cuenta al estar concentrada todo el tiempo en Tsuna.
No pudo evitar que las lágrimas salieran de sus ojos.
Shito terminó de tocar, y entonces se acercó limpiando sus lágrimas con cariño.
— Gracias por llegar en el momento justo — susurró colocando su frente contra la de ella. — ¿me dejaras permanecer a tu lado?
Haru volvió a llorar, y abrazándolo plantó su suave beso en los labios del joven.
Ninguno necesito más palabras. Ambos sabían que aquel amor era el esperado.
Un amor por el que ninguno de los dos se rendiría nunca más.
NOTAS FINALES: Bien, pues si terminaron de leer el capítulo les agradezco mucho su apoyo continuo. Para quienes no tienen la oportunidad de conocer a este bello OC, pueden pasar a leer mi fic en donde él es el protagonista, llamado: L inverno diventa primavera (y del cual hay segunda parte que es la historia a la que le faltan tres capitulos para finalizar)
Todo lo que necesiten saber de él lo encontrarán allá. O pueden agregarme en fb y visitar el grupo creado para dar a conocer a todos los personas del fic de los cuales tenemos fanart realizados por mi amiga Hiyori Ishida.
Espero que les haya gustado el capitulo cursi que me avente :P
Y como se me acabaron las ideas, me despido.
PD: Espero traer pronto el capitulo dedicado a Dino y Enma xD
Especial agradecimiento a: Marce15, gracias por tus comentarios bella :3 ya te agrege en FB, por si algún día gustas platicar conmigo ;) ¡No muerdo!
