Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de RUMIKO TAKAHASHI. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
El vestido de Rin
Capítulo 35
Sesshomaru se encontraba en su oficina, pronto terminaría y por fin podría regresar a casa. Habían sido días de mucho trabajo en los que llegaba tan tarde que ya no veía despiertas a Rin y a sus hijas. Extrañaba pasar tiempo con ellas pero también era necesario, cada que tenía temporadas tan pesadas, los frutos eran abundantes. Y como lo había prometido a su esposa, el mes próximo saldrían de vacaciones.
Hawai era el lugar que Rin había elegido y aunque estaba hasta el otro lado del mundo, negarle algo a esa hermosa mujer, no era una opción. Lo mejor de todo, es que sus hijas estaban en la edad perfecta para disfrutar el viaje. Una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro. Con solo imaginar que pronto estaría disfrutando de la playa junto con su familia, lo llenaba de alegría.
Entonces, cuando se encontraba perdido en sus pensamientos, las insistentes notificaciones de su celular lo desconcentraron, llamando su atención. Tomo su teléfono en manos y viendo a la pantalla, sus ojos dorados se abrieron cual sorpresa.
- Maldito bastardo – pronuncio entre gruñidos, al ver la fotografía – Debí matarte cuando tuve la oportunidad …
Como todos, sabía que Kirinmaru tenía una novia, el tipo era lo suficientemente conocido como para anunciar su vida personal a los medios, pero nunca imagino que su prometida, sería la viva imagen de su madre. Tal vez con leves rasgos diferentes, pero estaba más que claro, que así lucia Irasue al menos unos veinticinco años atrás y que apostaba, era la edad de la chica.
Estaba consciente de la belleza de su madre, así como lo asediada que era por los hombres. Pero por más que fuera un modelo a seguir, el parecido era espeluznante. Si bien cuando su amigo le había confesado de niños, el desear casarse con una mujer que fuera como ella, en aquel momento no le había tomado importancia, él, también admiraba a su madre y al ser mencionado por su mejor amigo, no le encontró ningún motivo para tomarlo a mal.
Pero ahora era diferente, la apariencia de su prometida tenía un motivo, uno que no le gustaba, porque entre más pensaba, mas unía las piezas de ese rompecabezas.
Una ocasión en la universidad su amigo llego con un olor peculiar a perfume de mujer, uno muy similar al que su madre siempre usaba, pero antes de que pudiera sospechar algo, aquel perfume desapareció, justo después, la vida activa de Kirinmaru se puso al límite. Lo conocía, sabía que aunque no se lo dijera, estaba saliendo con una mujer y que volverse una casanova era su manera de intentar olvidarla, pero la posibilidad de que fuera su madre, nunca apareció en su mente. Al fin, era su "mejor amigo" nunca habría dudado de él.
- ¡Que imbécil!– se dijo
Quizá Kirinmaru había sido cuidadoso pero prácticamente, su madre se había delatado. Pues ¿Cómo es que había dejado pasar esas actitudes? Siempre le preguntaba por ese tipo, la sorpresa en su rostro al saber que ya no eran amigos, su insistencia por saber sobre el tema y aquel día de su graduación cuando su atención no estaba en su hijo, sino en alguien más. Aunque no solo eso, pues había estado al tanto de la manera en como esos dos se habían tratado en la bienvenida de la universidad y a pesar de que sintió el impulso de ir a partirle la cara a Kirinmaru, lo dejo pasar, pues su madre también había cooperado en el coqueteo, pero bueno, ese había sido su error.
Lo había notado en sus ojos, a Irasue le había llamado la atención el físico de Kirinmaru y él, era un jugador indomable que tomaba cada oportunidad que se le ponía en frente, sin mencionar que desde siempre había admirado la belleza de su madre. ¿Cómo no lo había visto venir? Esos dos, habían mantenido una relación en secreto.
Soltó aire, se llevó una mano a la cabeza y justo antes de que pudiera pensar otra cosa, un inesperado saludo, apareció frente a sus ojos:
- ¡Hola Sesshomaru! – pronuncio la elegante mujer que entraba por la puerta de su oficina
- ¡Madre! – menciono sorprendido, por la coincidencia de su presencia
- Linda oficina – comento – Aunque muy pequeña para mi gusto, deberías…
- ¿Qué se te ofrece? – adelanto, ignorando sus criticas
- ¿No puedo venir a visitar a mi hijo a su oficina? – cuestiono sarcástica. Sesshomaru frunció el ceño – Esta bien… si así lo quieres, iré al punto. Sesshomaru, me iré a Londres.
Sesshomaru no comprendió, su madre no era de avisar sobre sus viajes, además no era algo que le importara pero… por la manera en que había suspirado al decirlo, sospecho algo más que un simple viaje.
- ¿A Londres?
- Así es…
- ¿Sera por mucho? ¿Necesitas que me encargue de tu mansión? – indago curioso
- No, la pondré en venta – el peli plateado, abrió los ojos – Y es porque… no pienso regresar Sesshomaru – confeso
- ¿Qué?
- Compre una nueva residencia en Londres y pienso irme a vivir ahí – su hijo, aun no entendía el motivo, así que explicarle aunque era molesto, también era necesario, pues por alguna razón había ido a notificarle su partida – Sabes que siempre he querido irme del país, y de todas las ciudades que visite, Londres es mi favorita. Además… - suspiro – Ya no tengo nada que hacer aquí
Esa última frase cuestiono a Sesshomaru ¿A qué se refería exactamente?
- ¿Ya no tienes nada que hacer aquí? ¿Qué te ha detenido? Desde hace años, dejaste claro que tu relación con mi padre ya no es de tu importancia y tampoco creo que haya sido yo – afirmo
- No seas tan literal Sesshomaru. Solo lo dije en sentido figurado – el hombre levanto una ceja – Bien… ese fue el motivo por el que vine, deberías agradecer que me tome la molestia de anunciarte mi partida ya que no volveré, así que si necesitas a tu madre, tendrás que viajar hasta Inglaterra…
- Ya veo– interrumpió pensativo - ¿Tú lo supiste primero?
- ¿Qué?
- ¿Sobre la boda de Kirinmaru? – cuestiono y la mujer, no pudo evitar sorprenderse
- ¿De que estas hablando? ¿Cuál Kirinmaru? – evadió desviando la mirada, su hijo había heredado su persuasión, así que verlo a los ojos en ese momento, sería un problema
- Sabes bien de quien hablo
- ¿Te refieres al reportero? ¿El que solía ser tu mejor amigo? – el peli plateado, solo la observo - ¿Se va a casar? ¿Te invito a su boda a pesar de que tú no lo invitaste a él? – burlo divertida
Sesshomaru conocía a su madre, sabía que burlarse era su manera de evadir sus sentimientos, así mismo, lo había advertido en sus ojos, el verdadero motivo para irse, no era simplemente por un capricho. Vender su mansión y comprar una en Londres con tal rapidez; era un escape.
- ¿Lo haces por Kirinmaru madre? – pregunto firme sin darle importancia a sus intentos de desviar la atención - ¿Te vas… por él?
Escuchar sus preguntas la paralizaron, acaso ¿Sesshomaru lo sabía? Y si así era ¿Desde hace cuánto tiempo? Siempre creyó que cuando su hijo se enterara de la relación que mantuvo con su mejor amigo, se molestaría a tal grado que lo buscaría para matarlo pero… por la manera en que le había preguntado, parecía más bien, preocupado.
Quizá, había pasado por alto su inteligencia al actuar de manera en que ella misma se había delatado, por lo tanto, él ya lo sabía. Pero no comprendía su actitud, acaso ¿Le preocupaba que su madre se sintiera lastimada? ¡Tonterías! – Se dijo – Hace mucho tiempo, Kirinmaru había salido de su vida, que se casara no tenía por qué importarle, aunque eso significara sentir el corazón roto.
- ¿Qué estupideces estás hablando Sesshomaru? – respondió furiosa - ¿Qué tienen que ver las decisiones de mi vida con ese amigo tuyo? – Y con esa respuesta, supo que ella no lo aceptaría. Él, soltó un suspiro.
- Si te afecto a tal grado como para mudarte de país ¿Qué te hace penar que estando lejos todo va cambiar? Tu soledad solo va a recordártelo
- Te equivocas hijo mío – adelanto – Yo disfruto de la soledad pero… también de las buenas oportunidades ¿Aun no te has preguntado porque me gusta tanto Londres? Ahí no hay manera de que pueda aburrirme
- Entonces… lo que buscas es mantener tu mente distraída – afirmo
- ¡Ya basta Sesshomaru! – exalto molesta – Deja de insinuar tonterías. Tome la decisión de marcharme y punto. No hay motivo, no hay razón, simplemente me iré.
Dicho eso, dio media vuelta para dirigirse a la salida, estaba segura que si continuaba, Sesshomaru la haría confesar aquello que por tantos años había ocultado.
Su madre, era la única mujer a quien nunca había podido comprender a la hora de demostrar sus sentimientos. ¿No era muy obvio? Kirinmaru prácticamente la había reemplazado con una copia de ella. Estaba claro que no había podido olvidarla, mucho menos superarla, ¿Por qué aun sabiéndolo, insistía en marcharse?
La conocía, sabía que tenía miedo de volver a ser lastimada por un hombre, así que fue sencillo deducir que en cuanto su corazón estuvo en juego, prefirió abandonarlo, ya que solo sintiendo algo por el imbécil es que habría actuado así. Debía admitir que provocar esos actos en Irasue le daba a pensar que algo había hecho bien.
Y aunque no era de su agrado enterarse de la cosa, al verla actuar por motivos de un corazón roto, lo había hecho apaciguar sus intenciones de buscar a Kirinmaru y romperle los huesos a golpes. Ese bastardo tenía mucha suerte, enterarse hasta ese momento le había salvado la vida.
No estaba de acuerdo, no lo aceptaba y no le gustaba. Pero…
- No dudes en llamarme - pronuncio el hombre, deteniendo los pasos de su madre – Para cualquier cosa que necesites…
La apoyaría con su huida, no mencionaría nada si es que ella así lo quería, pero estaría al pendiente de ella, al fin, hace tiempo había aprendido a dejar el pasado atrás.
La mujer, volteo por encima de su hombro, comprendiendo por completo y regalándole una cálida sonrisa, salió de la oficina.
Esa misma noche seria su vuelo, así que al salir de ese gran edificio del que su hijo era dueño, se dirigió al aeropuerto. Entro a su auto, le indicó a su chofer y comenzando a avanzar, volteo su mirada a la ventana de su izquierda para susurrar entre suspiros:
- Espero que con ella, puedas tener a esa hija que siempre deseaste y que puedas ponerle ese extraño nombre "Rion" que tanto te gustaba… Kirinmaru.
Comentarios de la Autora:
¿Creían que Sesshomaru nunca lo sabría? Pues no… tenía que saberlo jajaja ¿Qué les pareció el capítulo? Este lo hice un poquito más largo, también abajo dejare algunas curiosidades que les explicaran mejor algunos huecos. Y ¿Por qué no? Para este capítulo, me inspiré en la nueva obra de Hisako Sato con Sesshomaru y Rin en la playa. Así que espero les haya gustado y me lo hagan saber con sus hermosos Reviews.
Les anuncio que el siguiente capítulo, será el último de la historia. Saben que las quiero muchísimo, nos leemos en el cierre, mientras tanto, les mando un abrazo. Saludos.
Curiosidades de la historia:
1. Como se menciona en el capítulo, era imposible que Sesshomaru supiera desde antes sobre la relación de Irasue y Kirinmaru.
2. No se tenía planeado dejar juntos a Irasue y a Kirinmaru
3. Irasue nunca pudo olvidar a Krinmaru, pero aun así, continuó adelante con la elección que tomo y fue, vivir sin involucrarse en una relación.
4. El verdadero y único amor de Kirinmaru fue Irasue no Rin. Es por eso que su prometida es idéntica a la mujer, pero eso no es algo de lo que él sea consiente.
5. Irasue se enteró desde mucho antes sobre su compromiso ya que seguía viéndose con Kirinmaru, pero sus encuentros terminaron cuando él mismo, le confeso que se casaría. Es por eso que tuvo el tiempo suficiente de arreglar todo para mudarse a Londres.
