Para todos aquellos que pidieron una continuación del "amor por contrato", aquí está un segundo one-shot.

=D

Disclaimer: Bleach es de TiteKubo y las canciones de Taylor Momsen son propiedad de ella y su maravillosa banda The Pretty Reckless.


Noviazgo por contrato = aumento de popularidad.

En el mundo de la farándula cualquier jugoso detalle de la vida privada de las estrellas vende más, muchísimo más que cualquier trabajo que dichas estrellas se dediquen a realizar. Dicho de otra manera, lo que venden más que su trabajo es su imagen. Lo cual no deja de ser triste, pero vamos que a nadie le gusta un excelente actor con caracter de mier... que diga, con una personalidad pobre. La gente es así de quisquillosa. A veces tanto, que para ponerle un poco de sabor a cada historia se inventan los rumores, y de los rumores vienen los juicios, y de los juicios...

Bueno, de los juicios depende el que te cancelen o no.

El hype de "Yuki" o "Zanshi" (todavía no se definía bien el nombre del ship) duró cerca de un mes, antes de que las voces en contra comenzaran a elevarse por encima de los que apoyaban. Aunque según Isane y Uryuu, era mejor estar en el centro de un chisme que estar en ninguno siempre y cuando supieras el momento exacto para retirarte. No querían, por tanto, seguir avivando una llama que terminaría convirtiendo el fuego en tragedia y no en las llamas de MOE que esperaban. Por lo que decidieron aconsejar el "alejarse" el uno del otro en lo que se determinaba el mejor curso a seguir; de momento bastaba con que la noticia de que ahora se seguían el uno al otro en sus cuentas de instagram era más que suficiente.

Desde luego que, no es nunca de extrañarse que al pedir algo a alguien se reciba exactamente lo contrario.


Choque

Kuchiki Rukia había sido el epítome de la obediencia y la pulcritud. Al menos mientras había sido la princesa de la noble familia Kuchiki, la cual se sabía estaba relacionada con la familia real japonesa. Shirayuki por el contrario era una fuerza arrasadora que no le gustaba que le dieran órdenes.

Year one was lots of fun
But nothin' lasts forever in my dreams

Nadie jamás podría concebir el que una de las herederas de tan noble familia pudiese pertenecer al mundo de la farándula, y menos como una cantante de rock pesado con la mediocre reputación que precede a todas las estrellas del rock, "sex, drugs and rock&roll" justo como decía una de las canciones de la banda de la chica en cuestión.

Por lo que desde siempre usó un alias, y en principio un disfraz.

And two, I followed you
Because you knew the way or so it seemed

Originalmente debutó como una muñequita rubia de ojos azul marino oscuro. Para su segundo álbum, tras un año de lograr posicionarse como una banda de rock legítima, el rubio se había deslavado hasta ser casi blanco y sus ojos ya no estaban ocultos tras un par de pupilentes; esto la hizo verse muchísimo más atractiva que al inicio. Para entonces tenía ya 18 años y su cuerpo, si no bien curvilineo, tenía ya la figura de una mujer en formación. Para su tercer álbum, las raíces de su color natural, negro, se asomaron gustosas revelando así la imagen natural de la chica.

And three, I still believed
That we would be becoming destiny

La familia Kuchiki se escandalizó al ver esto, aunque no habían podido hacer mucho; para entonces Kuchiki Rukia era más un misterio incluso para algunos miembros de la familia. El problema vino cuando, igual que su canción, Shirayuki había comenzado a experimentar con las drogas de la mano de otro cantante y actor, Grimmjow Jaegerjaquez. Y ahí, incluso si seguía siendo un misterio para el mundo, la familia Kuchiki no pudo quedarse callada por más tiempo.

And four, I wanted more

But you were movin' on to better things

La relación había sido tormentosa en sí misma, en un ir y venir constante. Rompían, se reconciliaban, volvían a romper, se volvían a reconciliar, de repente tenían una relación abierta, de repente ya no se soportaban, de repente Shirayuki ya no tenía fe en los hombres y se le había visto "salir" con otra actriz (?). No estaba claro en sí qué había pasado entonces; pero lo que estaba claro era que los juicios que cayeron sobre ella no cayeron por igual sobre su compañero. Se había hecho de una muy mala fama. Y cuando Grimmojow se descubrió en tratos con la mafia japonesa...

Digamos que hasta ahí había llegado su relación.

At 25 and still alive
Much longer than expected for a man

Y entonces, el entonces heredero (ahora líder) de la familia Kuchiki decidió intervenir al fin. Él fue quien había conseguido sacar "limpia" a su hermana de aquél conflicto, él había sido quien se había encargado de tanto salvarla como de protegerla; pero ni siquiera él podía seguir justificando por siempre la inmadurez de su hermana. De modo que había sido él también, quien le había pedido a Isane el sobrellevar la imagen de Rukia para ocultar que él había tenido algo que ver en que de pronto su nombre no se volviese a mencionar junto al de Jaegerjaquez.

At 25, all hope has died
And the glass of my intentions turns to sand
And shatters in my hand

-¿¡Dónde rayos estás?! -Gritó una evidentemente enojada Isane, hasta parecía que se saldría de la pantalla del celular.

Rukia, que en ese momento caminaba hacia la salida del aeropuerto, y quien había estado cantando algo que prometía ser la letra de una nueva canción, suspiró con irritación antes de contestar.

-Relájate Isane, sólo salí a tomar un poco de aire.

-¿¡Fuera de Tokyo?!

La cabeza le retumbó a la moren.

-Gosh, puedes dejar de gritar, te escucho perfectamente bien.

Había sido una excelente idea el usar el manos libres o de otro modo más de alguno ya habría escuchado los gritos de su compañera.

-No cambies el tema Kuchiki. Se supone que tendrías que estar aquí para una sesión fotográfica.

-Bueno, pues tendrás que reagendarla o cancelarla en su defecto. -Contestó molesta.

Isane parecía a punto de estallar, pero tras contener la bomba de su enojo acabó por suspirar, sintiéndose vencida.

-Rukia, nadie va a volver a relacionarlo contigo.

La morena le ignoró.

Justo ése día y tras meses de la aprehensión, sería el juicio final de Grimmjow Jaeguerjaquez. Y Rukia, incluso si no lo decía en voz alta, estaba asustada.

-Reagendaré la cita para dentro de dos semanas -le dijo Isane, al darse cuenta de que la morena no respondería- pero más te vale estar de vuelta para entonces.

Rukia gruñó. Distraida como estaba se subió al taxi que tenía en frente, alguien acababa de abrir la puerta del pasajero y por alguna razón que se le escapaba pensó que era para ella.

-No prometo nada, pero haré el intento -contestó antes de colgar.

-¡¿Te importa!? -gritó alguien molesto a su lado.

-¿Qué? -Rukia, exaltada, miró al hombre que, aún fuera del vehículo, le miraba con evidente molestia.

-Yo llegué primero, este es mi taxi. -Continuó el hombre. -No sé de dónde vengas, pero está mal abordar un vehículo que alguien más pidió y aparte pagó por adelantado.

El hombre seguía y seguía, y Rukia no podía dejar de mirarlo, detrás de sus gafas negras. ¿Dónde lo había visto?

-¿No vas a decir nada? -Cuestionó él, elevando la voz una octava, al ver que ella no reaccionaba.

Cabello naranja, pensó ella, ¡naranja!, le reconoció al fin.

El joven estaba a punto de volver a decir algo, aún más irritado cuando la pequeña mujer le dejó sin aliento.

-¿Zanguetsu?

-¿Eh?

Rukia se quitó las gafas y la gorra entonces, deshaciéndose también de la bufanda que le cubría parte del rostro.

-Soy yo, Shirayuki -le dijo.

-Rukia...! -le reconoció él.

-¿Qué haces todavía allá afuera? Anda entra para que podamos irnos -le dijo palmeando el asiento a su lado.

-¿D-de qué rayos hablas? -cuestionó él con las mejillas rojas.

-No seas difícil y súbete de una buena vez -ordenó.

Aquello a él no le pareció del todo.

-¿Desde cuándo me das órdenes? -gruñó, pero subiéndose igualmente al vehículo.

"Desde que te dejas", quiso contestar ella, pero no lo hizo, algunas batallas conviene mejor perderlas.

Inadvertido para ellos, el flash de una cámara de celular parpadeó varias veces.

Para la noche el #Zanshidevacaciones ya era tendencia.


El pasado

Ichigo tenía un bloqueo de escritor.

Los que escriben entenderán la tragedia tan terrible que esto representa. Había hecho ya prácticamente todo lo que alguien podía hacer tanto de trabajo como de sus tiempos de ocio, y nada, NADA, había conseguido inspirarlo. Las pocas líneas que había logrado escribir, eran tan patéticas que bien hubiera sido mejor no escribir nada.

Lo que era peor, su editora era alguien mucho más estricta que Uryuu y mucho más espeluznante que su maestro de kendo. Se llamaba Retsu Unohana y más valía el que sus ojos permaneciesen casi cerrados si no querías conocer a tu creador.

La realidad era que Ichigo había huido.

-¿Qué quieres decir con que no estás en Tokyo?

Uryuu no gritaba, definitivamente gritar sería algo que jamás haría y menos aún si se encontraba en la oficina. No, Uryuu simplemente elevaba la voz hasta simular que gritaba.

-Caí en cuenta de que hace mucho que no salgo de vacaciones. -Contestó el pelinaranjo por su cuenta como quien habla del clima.

-¿Y qué te hace pensar que puedes irte cuando tienes que entregar un manuscrito?

El naranjo se removió incómodo, acababa de pagar el taxi que lo llevaría a la que sería su próximo escondite, que diga, casa de retiro.

-Sí, bueno, pues verás... El manuscrito tendrá que esperar.

El moreno casi se ahoga con sus palabras.

-¿¡Cómo que espe-?! ... ¿qué le dirás a Unohana san? -soltó controlando su enojo.

Silencio.

-¿Ichigo?

Silencio.

Uryuu sudó frío.

-¡No esperarás que yo la vea!

-Gracias por ofrecerte -contestó al fin el escritor, con una sonrisa de oreja a oreja

-¡¿Qué?!

-sabía que podía contar contigo ya que eres mi agente-

-Estás demente si piensas que voy a ir en tu lugar-!

-Déjame saber cómo te va y cuándo queda la nueva fecha de entrega-!

-¡No te atrevas a colgar Kurosaki!

-Ja na!

Y colgó.

De éso hacía ya dos horas. Ahora estaba en un Resort en Okinawa en una especie de cabaña privada que aparentemente estaba oculta del resto del hotel. Originalmente su hospedaje había sido otro pero tras encontrarse con Rukia, su destino había cambiado radicalmente.

"Rukia", pensó.

La morena había salido a "ajustar" algunos detalles de "su" estadía, porque sí, la morena había decidido que compartirían aquella cabaña privada. No era que le molestara, a decir verdad aquello le emocionaba; pero ése era justamente el problema. Y es que, Ichigo, a pesar del mundo en el que se movía era demasiado mojigato para ese tipo de situaciones. No que fuese inexperto, simplemente nunca había sido lo suyo.

Se dejó caer sobre el respaldo de la cama. La habitación estaba fresca gracias al aire acondicionado y dormir se antojaba bastante. Con la mirada perdida en el techo, el muchacho pensó en las cirscunstancias que lo habían llevado hasta ese punto. De chico jamás había pensado que su sueño de ser escritor vendría después de hacerse una carrera en el modelaje, pero había sido, sino lo más fácil, la única opción posible en aquél entonces.

Sin darse cuenta, los ojos comenzaron a cerrársele, hasta que de a poco el sueño lo dominó.

...

"Onichan... tengo miedo."

...

Había ocurrido cuando tenía 15 años, por esas "casualidades" de la vida que vienen a convertirse en maldición. Entonces vivían en un vecindario tranquilo, con una casa amplia.

Resultó que entonces había un enfrentamiento muy fuerte entre dos bandas japonesas de la mafia. Había un encargo para un líder de uno de los grupos delictivos, que casualmente, vivía en la casa contigua a la de la familia de Ichigo.

Había sido un error... un error que había costado la vida de su madre, quien se encontraba sola aquella fatídica tarde.

-Todo va a estar bien, encontraremos el modo de solucionarlo. -Había prometido a sus hermanas entonces, las dos apenas de 10 años...

Lo peor de todo, fue que de alguna manera retorcida, su padre había sido acusado falsamente.

-¡Es ridículo! ¡Mi padre sería incapaz de tal cosa!

Permanecieron solos durante aquella primera semana.

-¿Kuukaku?

Hasta que la familia de su padre había respondido por ellos.

-Se quedarán con nosotros a partir de ahora, Ichigo. Es lo mejor. Encontraremos la manera de ayudarlo, no te preocupes. -Le había prometido ella.

Pero siendo la mafia a quien se enfrentaba, limpiar aquél terrible malentendido le llevaría demasiado tiempo, incluso años. Aún con la ayuda de la familia Shiba, no sería suficiente.

-Estas cosas llevan tiempo. -Le decían constantemente los abogados.

Aquello no tardó en hacer mella en la psique del chico, quien había terminado involucrándose (aunque sin realmente quererlo) con pandillas delictivas. Se sentía desesperado, debía hacer algo para apoyar a su familia.

Pero era débil, y cada que hacía algún progreso fácilmente terminaba derrotado una y otra vez al instante siguiente.

-Hey, ¿estás bien?

Aquella noche, había estado a punto de morir...

"Hey"

Sino hubiera sido por...

...

-¡Hey!

Ichigo abrió los ojos de golpe.

-¿Estás bien, Ichigo?

Rukia le miraba con preocupación, de cerca sus ojos parecían constelaciones de estrellas azules y violetas.

-De-¡Demasiado cerca! -gritó alejándose.

Estaban sobre la cama, y Rukia había estado mirándole desde arriba, con el rostro paralelo al suyo, ahora le miraba con el asomo de una sonrisa.

-No esperaba que fueras tan pudoroso. -Se burló, sonriendo en el orgullo del chico.

-Pues yo no esperaba que fueras tan confianzuda -refutó él, consiguiendo el que ella se molestara.

-Tampoco es como te haya brincado encima. Ni que estuvieras tan bueno-murmuró.

Ichigo sintió una punzada de culpabilidad tras escuchar aquello, la verdad era que se estaba comportando como un crío.

-Perdona.

Rukia le miró un instante antes de deshacerse en una sonrisa.

-Está bien. No fue para tanto.

Aunque se sintió ligeramente incómodo, el sentimiento no duró tanto. Y en menos de lo que se imaginó posible, ambos se habían relajado en la compañía del otro al grado de dar la impresión de que eran amigos de toda la vida. Había una camaradería con ella que no había sentido con nadie más. Era extraño, casi como si la conociese de antes.

Rukia le explicó el acuerdo al que había llegado con el personal del Resort. Nadie los molestaría, en ésa cabaña, en esa área secluida del hotel, no los molestarían durante toda la semana. Los de limpieza, los camareros, el botones, sólo irían cuando ellos los solicitasen; después de todo la privacidad era clave durante el proceso creativo, había dicho ella.

Ichigo estaba agradecido, lo cierto era que se había sentido sofocado y el saber que alguien más se había encargado de ordenar todos esos detalles por los que él prefería tener asistente, le quitaba un gran peso de encima. Si no fuera porque sabía la procedencia de la morena, sin duda estaría asombrado.

...

Aquella primera tarde cada uno se hizo compañía, es decir, compartían el mismo espacio aunque sin interactuar entre ellos. La dinámica se interrumpió, sin embargo, cuando Rukia decidió que era hora de cenar. Había salido ella misma a traer la comida, y vuelto con el carrito lleno y una dotación de cervezas que sin duda les durarían por lo menos durante un día. Una botella de vino tinto descansaba dentro de una cubeta llena de hielo.

Hablaron de todo un poco mientras cenaban. Cuando la noche entró de lleno, oscureciendo el cielo en un lienzo negro, y ya sólo bebían el vino en amplias copas, Ichigo se atrevió a preguntar lo que le había estado carcomiendo durante todo el trayecto.

-¿Y?, ¿de qué estás huyendo tú?

Sin saber que aquella simple pregunta había desatado una cadena de recuerdos en el centro de Rukia.

-¿Huyendo? -cuestionó ella, intentando sacarle la vuelta, esperando él se retractara.

-Sí, huyendo -repitió él mirándola fijamente.

Quizá fuera el efecto de la luz, pero bajo aquella intensa mirada, Rukia recordó el rostro de quien había sido su primer amor.

-Hey, princesa

'Princesa' había sido el apelativo que él había usado siempre con ella. En un principio una burla por su procedencia, después un apodo que expresaba su cariño hacia ella.

-Grimm

Rukia, tan joven e inexperta, había caído embelesada a los brazos de aquél hombre que había acabado por romperle el corazón.

-Es complicado -Contestó, rehuyendo la mirada.

Por un momento, sólo el sonido del mar y las cigarras se escuchó.

-Perdona, pregunté algo que no me incumbe -dijo Ichigo, evidentemente arrepentido.

El corazón de Rukia se encogió.

-No fue tan malo -Dijo. -Fue mi primer amor, es todo.

Como todo buen escritor, el pelinaranjo fue capaz de entender la complejidad de una historia así.

-¿Has escrito sobre eso? -Preguntó con interés.

Saber de ella, cualquier mínimo detalle, era una aventura en sí misma; y él quería leerla toda.

-Le dediqué un par de canciones -dijo, sonriendo de medio lado.

Ichigo podía imaginar de qué tipo. Incluso si no prestaba atención a los chismes de farándula, dado el medio en el que se movía no podía evitarlos totalmente. Y el GrimmShi había sido tendencia durante los cuatro años que la pareja había estado on and off en su relación. Aquello había parecido una novela, un libro en sí mismo, del que el fandom esperaba con ansías terminara en un 'acepto'; sin importar lo tóxica que su relación había sido dados los malos pasos de Grimmjow y sus múltiples engaños a Rukia.

-¿Despecho?

Ella rió por lo bajo.

-En su mayoría. -Asintió.

Aquella sonrisa era agridulce.

-¿Y algo sincero?

-¡Eso fue sincero! -Soltó ella algo ofendida, porque ella no mentía en cuanto a sus sentimientos.

Ambos se sostuvieron la mirada durante un largo instante.

-Me refiero al amor que sentías -dijo él al fin, tras debatir consigo mismo durante ese instante, consiguiendo el que sus palabras movieran la tierra bajo los pies de ella, -que aparentemente aún sientes.

La joven volvió a rehuirle la mirada, dándole la razón con ese gesto.

-Es natural... él fue mi primer amor. -Se excusó.

Era la segunda vez que decía aquello. Ichigo se preguntó si acaso ella estaba tratando de convencerse a sí misma de que así había sido. Era evidente que debió sentirlo como cierto al inicio, pero quizá en algún punto debió preguntarse si aquello había sido realmente amor. Él podía entenderlo... al menos hasta cierto punto.

-¿Te gustaría escribir de eso? - Propuso.

Rukia soltó una risa burlona.

-Creo que el que tiene que escribir es otro.

Ichigo puso los ojos en blanco.

-Ni me lo menciones. -Gruñó, dejándose caer de lleno de espaldas al suelo, se recostó para mirar el cielo fuera de la terraza.

Rukia lo observó entonces. Durante el último año había pasado noches enteras soñando con conocer al autor del libro que había sido una revelación en la vida de Rukia. Quizá era un poco ridículo elevarlo tan alto, pero aquella historia había tocado una fibra interna de sí misma, una parte que llevaba bastante tiempo dormida. Una que no respondía ni a la rockera ni a la perfecta doncella de la familia Kuchiki.

Una que simplemente era ella.

Rukia.

Sin duda había esperado que el escritor fuese atractivo, sino bien joven, pero se había dado la sorpresa de su vida tras descubrir que el modelo favorito de Calvin Klein había sido nada más y nada menos que su hombre soñado. Años atrás, ella no se habría comportado como lo había hecho ahora, pero una vida de la mano de Grimmjow, y años tratando de liberarse de las cadenas de los elders, la habían obligado a crear esa fachada, que de a poco se resbalaba y dejaba a una versión más natural y libre de ella misma.

Sobraba decir que Ichigo la intrigaba.

-¿Qué hay de ti? ¿Alguna vez te has enamorado?

La mirada del muchacho se desenfocó del cielo para perderse en algún punto distante del techo. Era obvio que estaba considerando la pregunta.

-No estoy seguro. -Dijo. -Quiero decir, supongo que sí, pero nunca nada tan intenso.

Ella se debatió entre creerle o no. Al mismo tiempo en que deseaba que el mismo fuese verdaderamente soltero y libre en ese momento. Toda su imagen pública chocaba con lo que ella estaba descubriendo de él en ese día.

-¿Qué te hizo ser modelo? -Soltó de la nada.

Entonces él la miró.

La miró de verdad.

Rukia parpadeó ante la intensidad de aquella mirada, se irguió al sentir la necesidad de hacerlo al ser observada. El color miel en los ojos de su compañero parecía ser oro puro.

-Fuiste tú -Declaró él con seriedad.

-¿Uh?

Ella no daba crédito a sus palabras. Sintió deseos de reír y desechar lo que había dicho como si se tratase de una broma. Pero la intensidad con la que él le miraba, le impidió hacerlo.

Así que Ichigo le contó la historia de cómo se conocieron, una vez más...


La Coincidencia

-Hey, ¿estás bien?

A duras penas Ichigo consiguió abrir los ojos. Aunque al inicio su vista estaba nublada, de a poco pudo comenzar a distinguir los contornos de aquella imagen.

Era una chica pequeñita la que tenía enfrente, pero era obvio que era una adolescente igual que él.

-¡Rukia tenemos que irnos...!

Por detrás de ella, había un chico alto, pelirrojo. Miraba a su compañera con aprehensión, mientras cuidaba que nadie de la calle principal tomase consciencia de ellos o de lo que había pasada en ese callejón.

-Dame un minuto Renji -pidió ella.

Ichigo aun cuando no tenía fuerzas, fue capaz de sentir cuando le levantaron del suelo.

-No tenemos tanto tiempo...! -Refutó él y luego se detuvo al ver lo que su compañera hacía. -¿Qué haces?! -Se quejó.

Rukia rodó los ojos.

-Lo llevo con nosotros, así será más fácil.

-¿¡Estás loca?!

-Dijiste que no teníamos tanto tiempo, así lo aprovecharemos. -Explicó.

El muchacho se debatió un instante, en donde ella por supuesto ganó la contienda de miradas.

-¡Olvídalo! Haz lo que quieras. -Soltó, pero ayudándola igualmente a cargar el casi inconsciente cuerpo de Ichigo.

...

Lo habían llevado con ellos a un pequeño hotel en la zona de Shibuya, estaban a dos horas de Karakura. La pequeña suite apenas y tenía una cama. Ichigo había deambulado entre el sueño y la realidad durante cerca de una hora. Tiempo en el que Rukia había atendido la fiebre que le había aquejado, así como limpiado y curado sus heridas.

Pasaron otra hora, en la que Rukia y Renji, como descubrió se llamaba el muchacho que la acompañaba, había sido quienes llevaron la mayor parte de la conversación. Cuando Ichigo por fin había podido mantenerse de pie sin marearse, Renji había decidido salir por comida. Durante esa media hora, Rukia se había pasado viendo un canal de música, Ichigo había permanecido en silencio.

Cuando Renji volvió los tres comieron en aparente calma, con una conversación floja. Luego Rukia había preparado café. Y Renji estuvo pegado al teléfono con una expresión entre pánico y preocupación.

...

Fue entonces cuando finalmente Ichigo habló. Tras haberse calmado y reflexionar sobre todo lo que había pasado durante ese último mes, el muchacho se sentía como un estúpido. Era momento de volver a la realidad.

-Agradezco la ayuda pero debo volver a casa. -Dijo. Les explicó entonces, muy por encima, lo que había estado atravesando durante los últimos días y cómo había sido que había terminado golpeado en aquél callejón. -Cuanto antes me vaya, mejor.

Por su parte Rukia lo ignoró.

-Eres bastante atractivo. -Le dijo, sin dejar de analizarlo.

-¡Eh? -él por supuesto se escandalizó.

En aquél entonces, él había sido un lienzo en blanco, incapaz de ocultar lo que sentía.

Ella por su parte, siempre había tenido una mente propia, iba un paso adelante y no se distraía con detalles sin importancia.

-¿No te gustaría trabajar como modelo? -Propuso.

-¿Qué? -Él más confuso que molesto por haber sido ignorado, sinceramente trataba de entender las palabras de la chica que tenía enfrente. Después de todo le habían salvado la vida, no podía ser grosero con ella.

-Dices que necesitas dinero -soltó a modo de explicación-, y conozco a una agente en necesidad urgente de una cara nueva, y eres bastante atractivo.

Ichigo se ahogó con las palabras. Aquello sonaba tan ajeno a él.

-No creo que... no soy bueno para esas cosas.

-¿Cómo sabes si nunca lo has intentado? -Le cuestionó, dejándolo mudo. -Yo creo que mereces darte una oportunidad. Además esto es lo que pagan...

En ese momento Rukia le enseñó en la pantalla de su teléfono, la información del empleo en cuestión. Los números de la cantidad a pagar sobresalían del resto de la información al estar remarcados en negritas.

El muchacho lo consideró, no era tan mala paga, se dijo.

-¿Por todo el trabajo? -Inquirió.

-Por hora. -Soltó ella.

-¡¿NANI?!

La silla cayó al suelo tan pronto él se levantó con tanta prisa.

Rukia le sonrió.

-Entonces, ¿qué dices? -Ichigo la miró inseguro, era más, mucho más de lo que había estado mendigando, se dio cuenta. -Puede que no te guste el medio, pero al menos es dinero limpio. -Él se removió incómodo. -Anda, que no estoy juzgándote. -Le aseguró con una sonrisa. -Pero si firmas contrato con mi amiga, estoy segura de que cuando menos tendrás cerca de cuatro meses de paga segura, muy buena paga que podrás administrar para solventar tu situación y la de tus hermanas.

La verdad era que sería un tonto, el más grande de los tontos, si la rechazaba.

-¿Sólo tengo que llamarla?

-Dile que Kuchiki Rukia te recomendó.

Entonces Renji entró corriendo, teléfono en mano.

-¡Rukia!

-¡Ya voy! ¡No seas tan molesto, Renji! -Le gruñó. El pelirrojo se apresuró a explicarle que tenían que irse si no querían ser atrapados por "ya sabía quién", y comenzó a empacar sus pocas pertenencias de nueva cuenta. Años después, Ichigo dedujo que ese quién, había sido el hermano de la morena que entonces ya era el heredero y líder de la familia Kuchiki. -Tengo que irme, pero me dio gusto conocerte, aunque haya sido por coincidencia.

-Lo mismo digo, gracias por todo y...

¿Qué más podía decir? Nunca había sido alguien muy social, para su fortuna ella se le adelantó.

-Ni lo menciones, yo también estoy tratando de hacer un nombre por mí misma, ¿sabes? -Confesó. -Quizá si decides convertirte en profesional, volvamos a coincidir en el futuro. Sería interesante ver quién de los dos consigue ser más exitoso.

-¡Rukia! -Volvió a llamarla Renji.

-¡Ya voy, maldita sea! -Gritó ésta, avanzando a la salida, volteó a despedirse de él antes de salir de su vida entonces. -Bye, bye

Quién diría que años después volverían a encontrarse, y aún más de qué manera...

...

De vuelta al presente, Ichigo concluía la historia con la misma frase con la que iniciara.

-Fuiste tú.

Ella le miraba incrédula.

-No way...! -Susurró, al tiempo en que los recuerdos volvían a ella de prisa.

Y entonces de la nada.

-¡Aaaahh!

Rukia gritó poniéndose de pie al hacerlo, y sacándole el alma a su compañero.

-¡¿Qué, qué haces?! -Cuestionó, todavía en el suelo.

-Entonces, ¿significa que te salve? -Volvió a cuestionar.

Él volvió a enseriarse tras sobreponerse al susto.

-Aa. -Asintió.

Rukia entonces sonrió, y luego se soltó en risas, una risa cantarina que era como música para el joven escritor.


Lo inevitable

-¡¿Qué demonios hiciste?! -preguntaron a gritos tanto Uryuu como Isane a sus respectivos jefes.

Y es que, tras una semana de estar jugando a la Isla de Guilligan (si entienden a lo que me refiero), una horda de paparazzis finalmente habían conseguido dar con ellos, justo cuando salían del Resort, los habían seguido hasta el aeropuerto donde habían quedado arrinconados "contra la espada y la pared".

¿Están saliendo juntos?

¿Es cierto que se fueron de vacaciones juntos para celebrar el inicio de su relación?

¿Hace cuánto que salen oficialmente?

¿Qué hay de los rumores de que tenían una relación a escondidas?

Tanto Uryuu como Isane estaban al borde del enojo ya que poco había faltado para que se arruinaran las imágenes públicas de ambos. Sin saber cómo, habían terminando dando una improvisada conferencia a la entrada del aeropuerto.

...

-Estamos trabajando en un nuevo video musical -Había soltado de pronto un atolondrado y nervioso Ichigo, que no había encontrado otra forma de justificar el que ambos hubiesen pasado juntos una semana entera encerrados en una cabaña privada.

Para su buena suerte, la mente de Rukia parecía estar en sincronía con la de él, pues le había seguido el juego, sin reprochar, al instante.

-¿Podemos asumir que será una colaboración?

-¡Por supuesto! -asintieron ambos.

-Llevo tiempo trabajando en este proyecto desde hace más de esta semana y acordamos juntarnos a trabajar en este tiempo libre -había 'confesado' el pelinaranjo.

...

-¡Trabajando en qué?! ¡¿Y cuál tiempo libre!? -Gruñó Uryuu al televisor -¡Deberías estar terminando el manuscrito!

...

-¿Entonces Zangetsu será parte del video?

-Así es. -Había asentido Rukia. -Él será el modelo que usaré para mi nuevo sencillo.

...

-¡Nuevo sencillo! -Gritó Isane a punto de golpear el televisor, -¡Ni siquiera has terminado la gira del anterior álbum!

...

-¿Cuál es el nombre? -cuestionó uno de los reporteros.

-Mad / -Love -Dijeron ambos al tiempo.

Ambos se dedicaron una mirada antes de contestar otra vez, corrigiendo su respuesta anterior.

-Love / Mad -Soltaron de nuevo juntos.

Y una vez más volvieron a mirarse, esta vez por espacio de dos segundos, tiempo en el que ambos llegaron a un acuerdo.

-"Mad Love"

...

-Qué puedo decir, fue inevitable. -Respondieron ambos, cada uno en su respectiva casa en Tokyo a sus respectivos representantes.


El video ...y los rumores que levantó.

Mad Love

Love!

El trabajo que siguió a los siguientes días se podía describir como caótico. No sólo Ichigo había tenido que completar el manuscrito en un tiempo récord (lo cual no había resultado ser tan difícil tras una semana de retiro con quien ahora consideraba su musa -incluso si no lo había confesado a nadie), sino que él y Rukia habían tenido que reunirse a trabajar la letra de la ficticia canción que habían anunciado durante su improvisada conferencia.

Your love
Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me

Apenas tres semanas después la canción se estrenaba en la radio, al tiempo en que se comenzó la grabación del susodicho video musical. La canción en sí misma no era precisamente una obra de arte, pero épico del asunto radicaba en que a veces se dice más en menos.

Like all of the orphans
I got none of the friends
I was alone until
You came and went
Now there's someone inside me
I think it's you
Won't let you go, babe

Until I am through with

El #ZanShi se había vuelto tendencia otra vez, entrando en una batalla contra el #GrimmShi, quien se había anunciado volvería a cantar y grabar tras haber salido con éxito de su juicio. Isane había tenido que morderse las uñas antes de volver a pedir ayuda al líder Kuchiki, ella misma entendía que el mismo truco no funcionaría dos veces y que lejos de ayudar terminaría por afectar la imagen de su protegida.

Your love
Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me
Your love
Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me
Love

Por su parte ambas celebridades experimentaron un aumento en popularidad, llegando incluso a romper un récord de seguidores en instagram. Todas las historias y las capturas afortunadas que algunos fans conseguían, estaban llenas de teorías sobre que la nueva canción era una declaración del tórrido romance que ambos artistas estaban experimentando. Por supuesto que había quien estaba en contra.

All of these voices
Debate in my head
One thinks I'm crazy
One thinks I'm dead
I am alive when I battle with you
You think you amaze me
I think that it's true
That

Pero el verdadero hyppe entró en vigor, cuando el video se estrenó una semana después de que la canción invadiera la radio y se posicionase en el top 20 de Japón. El internet estalló en teorías y llamas de MOE cuando la expresión de aquél nuevo romance se reveló en el video musical, el cual se coronó en el puesto número 1 durante casi cinco meses.

Your love
Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me
Your love
Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me

El video... Era algo así:

Imagina un mundo colorido con un Adonis caminando por las calles de Tokyo, en un traje a rayas y con sombrero cubriéndole el rostro, mientras pasa por una tienda llena de televisores en los aparadores en donde se proyecta en todas las pantallas una sexy petite Rukia cantando mientras pareciera hacerle el amor a aquél largo micrófono estilo de los 50's.

When you come around
I lose my mind from the sound
Of your voice and your laughter
I'll come right after
Your love

Dividido entre escenas en las que Ichigo interpreta la letra de cada estrofa con su actuación. Incluida una donde se encuentra desnudo bajo la regadera, para pasar a una escena de Rukia en el mismo lugar en las mismas condiciones, un poco más abajo de donde está él (claro que todo estaba censurado -pero kamisama! qué calor!) En la segunda estrofa, el modelo incluso debatía con versiones oscuras de sí mismo, una de ellas totalmente blanca y de ojos amarillos; la otra una versión formal de un sujeto que parecía un renegado. Incluso había una escena animada donde una versión de ambos en anime peleaba usando katanas, sobra decir que el vestuario era sexy, al mismo tiempo que elegante.

That your love
Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me
Your love

Y desde luego estaban las escenas en las que finalmente se encontraban cara a cara (ya que todas las anteriores hacían alusión a un enajenamiento en el que no podía dejar de pensar en el otro), donde incluso si nunca llegaban a besarse en los labios, sí habían depositado besos mariposa por la piel del otro... ya fuera el cuello, las manos, los brazos, las piernas (Ichigo a Rukia), el pecho y la espalda.

Ain't got nothin' on me
It's just a fantasy
Ain't got nothin' on me
Got nothin' on me
Ain't got nothin' on me
Love got nothin' on me
Got nothin' on me
Ain't got nothin' on me
Love got nothin' on me

"¿Cuánto más antes de que hagan oficial su relación?" Era la pregunta que inundaba el internet.


A/N: Tengo ganas de escribir más de esta historia pero no sé... xD