Ranma ½ y sus personajes pertenecen a su creadora, Rumiko Takahashi, solo los estoy tomando prestados un rato.
Quemaduras de amor
Akane
Desde hace un par de días vengo notando ciertos cambios en Ranma, su cuerpo está cambiando, está dejando de ser un adolescente para dar paso a un hombre, es extraño porque no me había dado cuenta hasta que mis amigas lo mencionaron, fue cuando empecé a verlo con más detenimiento y descubrí que tenían toda la razón, está un poco más alto, con músculos más definidos, su voz es un poco más gruesa, incluso ha empezado a salirle un poco de barba y bigote.
Pasamos tanto tiempo juntos que mi mente simplemente pasó por alto esas pequeñas diferencias, pero a partir de ese día, sin importar el lugar donde nos encontremos, no puedo dejar de mirarlo para tratar de descubrir cada nuevo detalle.
"Tierra a Akane, llamando, tierra a Akane" – una mano pasa frente a mis ojos
"¿Qué sucede?" – pregunto con un poco de molestia por la interrupción
"Hemos estado tratando de llamar tu atención los últimos 20 minutos, pero ha sido imposible" – se ríen Yuka y Sayuri
"¿De qué hablan?" – volteo a mirarlas confundida
"Desde que empezó la clase de educación física, no has dejado de mirar intensamente a Ranma, pensamos que estabas a punto de hacer combustión espontánea" – ríen nuevamente
"Yo no he estado mirando…" – ellas me miran levantando las cejas y cruzadas de brazos
"Buenos, quizá sí, un poco" – siento como mis mejillas se ponen rojas
"¿Un poco? si prácticamente lo estabas desnudando con la mirada, aunque no te culpo amiga, cada día que pasa tu prometido se pone más bueno" – exclama Yuka mordiéndose los labios mientras lo observa de pies a cabeza
"¡Oye!" – me pongo en frente de ella para tapar su visión
"Egoísta" – se cruza de brazos – "Mira que yo no me enojo si quieres echarle una mirada a Hiroshi"
"O a Daisuke" – añade Sayuri
Las tres empezamos a reír divertidas y regresamos nuestra atención a los chicos, que se encuentran jugando un reñido partido de fútbol, como nuestra profesora está enferma y ésta es la última lección del día, decidimos quedarnos para ver el partido.
En el campo, Ranma es el que más sobresale y no lo digo porque sea mi prometido, sino porque es el mejor de su equipo, su fuerza y velocidad lo hacen un jugador excepcional, eso sin contar que es el más atractivo, no puedo evitar seguirlo con la mirada, no pasa mucho tiempo para que todo lo que hay a mi alrededor desaparezca y en mi mundo solo exista él.
"Oigan, deberíamos alentar al equipo de los chicos" – comenta Sayuri
"Tienes razón, no podemos dejar que esas" – señala a un grupo de chicas del otro lado de la cancha alentando al equipo contrario – "nos ganen, si ellas pueden gritar por sus novios, nosotras también" – exclama decidida Yuka
Nos levantamos y empezamos a alentar al equipo de Ranma, algunas chicas que se encontraban cerca se contagian de nuestro entusiasmo y se ponen a animar con nosotras. Cuando escucha mi voz gritando con fuerza su nombre, él voltea a verme y una gran sonrisa ilumina su rostro, me cierra el ojo y señala con su mano la portería y luego a mí.
"Awwww que dulce, te va a dedicar un gol" – exclaman mis amigas suspirando
Justo en ese momento Ranma logra anotar, nosotras gritamos y aplaudimos, mientras él corre por toda la cancha junto con sus compañeros de equipo haciendo una especie de baile de celebración, no puedo evitar la gran sonrisa en mi rostro al verlo hacer eso, amo cuando la pasa bien haciendo algo tan sencillo como jugar en la clase de educación física.
A partir de ese momento el partido toma intensidad, sin embargo, ningún equipo logra anotar nuevamente y gracias al gol de Ranma, su equipo resulta ganador. Los chicos se felicitan entre ellos por un buen juego y comienzan a recoger sus cosas para ir a las duchas.
Mi mirada se centra nuevamente en mi prometido, no pierdo detalle de cada uno de sus movimientos, cuando lo veo quitarse la camisa, siento como me invade una oleada de calor, ver su atlético cuerpo sudado, esos pectorales tan marcados, ese rostro tan varonil con esa barba casi imperceptible que le dan ese aire tan adulto, tan de hombre, me muerdo los labios.
Tenía todas las intenciones de agradecerle a Ranma por el gol que me dedicó, aún voy a hacerlo, pero creo que lo haré en un lugar más privado.
Ranma
Me encanta la clase de educación física, es el único momento del día que puedo relajarme, divertirme con mis amigos y de paso, ganarme una buena nota.
Hoy nos tocó practicar fútbol, como soy uno de los mejores atletas del salón, el profesor me escogió para ser el capitán de uno de los equipos con derecho a escoger a los demás miembros, me vino excelente porque, si hay algo que me caracteriza es mi competitividad, armé mi grupo basado en velocidad, puntería, agilidad y claro, amistad. No pude dejar por fuera a mis mejores amigos, Hiroshi y Daisuke no serán los mejores en la cancha, pero si son buenos amigos, además hoy es un día especial, las chicas al tener libre podían haberse ido a casa, pero decidieron quedarse a observar el partido, quiero que se luzcan con sus chicas.
El primer tiempo es algo flojo, ambos equipos simplemente persiguiendo la bola sin ningún entusiasmo, el único con algún tipo de interés en este partido soy yo, aunque confieso que eso es debido a Akane, desde que empezó el encuentro, he sentido su intensa mirada atenta a cada uno de mis movimientos, eso es algo que me excita y me empuja a lucirme cada vez más, no me importa si al final soy el único tonto que se está matando.
De pronto escucho como algunas chicas empiezan a alentar a los del otro equipo, lo que hace que por fin empiecen a tomar en serio el partido, no pasa mucho tiempo cuando escuchamos a nuestras amigas empezar a gritar por nosotros también, cuando escucho la inconfundible voz de Akane gritar con fuerza mi nombre, no puedo evitar la gran sonrisa que se instala en mi rostro, volteo a verla, le cierro el ojo, la señalo a ella y luego a la portería, definitivamente voy a anotar para ella.
Mis esfuerzos dan frutos y logro meter un gol, celebro con mis amigos y lanzo una mirada hacia ella que me está mirando con una gran sonrisa, eso es todo lo que necesito para seguir esforzándome hasta el final.
El partido se puso intenso, pero no hubo más anotaciones, así que entre todos me nombraron el jugador más valioso, claro, el gran Ranma Saotome es el mejor en cualquier rama, nos felicitamos por un buen juego y empezamos a recoger nuestras cosas, para bañarnos e irnos a casa.
El ejercicio estuvo tan bueno, que estoy sudando exageradamente, me quito la camisa y me seco un poco el sudor, cuando voy caminando hacia los vestidores, siento una mano que me jala hacia la bodega de los implementos deportivos.
"Oye, ¿qué te pasa?" – exclamo enojado
"Sshhh, soy yo Ranma" – murmura Akane
Antes de que pueda preguntarle la razón de traerme a este lugar, me empuja contra la pared, coloca sus manos en mi cuello y me atrae hacia ella para besarme, mis manos instintivamente se cierran sobre su cintura, su boca tiene un sabor tan dulce y único, que lo único que quiero hacer es perderme en ella, quiero devorarla completamente hasta quedar completamente saciado, sus manos se hunden en mi cabello y me tira cada vez más hacia ella, el beso se vuelve cada vez más profundo, como si quisiéramos fundirnos en uno solo.
Nos besamos por varios minutos, podría pasarme la vida besándola, perdiéndome en ella, pero la falta de oxígeno nos obliga a separarnos.
"Akane, no creas que estoy quejándome, pero ¿a qué se debe esta demostración espontánea de afecto?" – le pregunto sonriendo mientras le acaricio sus enrojecidas mejillas
"No sé" – exclama avergonzada – "Es solo que te veías tan…y yo pues…"
"¿Cómo me veía? ¿sexy? ¿irresistible? ¿Como un Dios griego?" – no puedo evitar molestarla
"Eres un bobo" – me contesta ocultando su cara en mi pecho
"Oye, no hagas eso, estoy sudado" – la aparto un poco
"No me importa" – contesta frunciendo el ceño
"A mí sí, me siento incómodo" - le confieso
Ella se aparta de mí y me observa intensamente, con sus manos recorre mi rostro, mi cuello, y acaricia uno a uno los músculos de mi pecho bajando hasta llegar a mi estómago, cuando intenta seguir bajando le tomo la manos
"No, no, señorita traviesa, no es momento para eso"
Cambio nuestras posiciones, la empujo contra la pared, subo sus manos por encima de su cabeza y se las inmovilizo con una de las mías, ella me mira con un brillo especial en sus ojos, no puedo aguantar más y la beso con intensidad, nuestras lenguas se entrelazan y bailan al compás que marcan nuestras agitadas respiraciones, dejo su boca y comienzo a besar su cuello, con mi mano libre abro los primeros botones de su blusa y comienzo a acariciar su delicada piel con mis labios.
Akane comienza a lanzar pequeños gemidos, lo que hace endurecer aun más mi excitada masculinidad, empujo mi cuerpo contra el de ella y puedo sentir las erguidas puntas de sus senos rozar mi pecho desnudo, una ráfaga de energía me recorre el cuerpo y no puedo más que gruñir y morder su cuello.
"Chicos, ¿saben a dónde fueron Ranma y Akane? Se desaparecieron de repente" – se escuchan unas voces afuera de la bodega
Nos miramos asustados, nos soltamos y rápidamente nos escondemos detrás de unas colchonetas, cuando pasan varios minutos y ya no se escucha ningún ruido proveniente desde fuera, empezamos a reírnos de los nervios
"Debemos dejar de hacer esto en público" – dice ella riendo como niña traviesa
Yo le levanto la ceja y ella se sonroja de manera tierna, después de todas las cosas que hemos hecho juntos, me encanta que siga teniendo esos pequeños momentos de timidez, es como una caja de sorpresas, puede ser atrevida y sensual pero también tierna y tímida, la amo de todas las formas, me quedo observando embobado como se acomoda la blusa, cuando noto unas marcas en su cuello, su rostro y en el inicio de sus senos.
"Espera Akane, ¿qué es esto?" – le acaricio los lugares donde noto las pequeñas marcas – "¿es una especie de alergia?"
Ella saca del bolsillo de su mochila un espejo, se observa detenidamente y una sonrisa pícara adorna su rostro.
"No es alergia, creo que estas marquitas se deben a esto" – dice mientras me acaricia el rostro – "Es por tu creciente candadito"
"¿Yo te hice esto?" – me alejo un poco de ella para aclarar mis pensamientos
"Si, pero no te preocupes, esto no es nada" – intenta acercarse, pero doy un par de pasos hacia atrás, tenerla tan cerca no me deja pensar
No puedo dejar de ver su delicada piel con esas marcas rojas, marcas que YO le causé
"Debo ir a bañarme, sigo estando sudado y estoy empezando a apestar un poco" – le digo como excusa mientras me doy la vuelta y me apresuro hasta la puerta
"Espera, Ranma" – corre detrás de mi
"Nos vemos en casa" – le digo acelerando mis pasos y dirigiéndome hacia los vestidores de hombres
Akane
Suspiro agotada, lo he buscado por todas partes y no he logrado dar con él, creo que es hora de regresar a casa y esperar a que aparezca. No sé si reírme por lo tonto de la situación o llorar de frustración, no puedo creer que Ranma se haya preocupado tanto por estas tontas marcas, ni siquiera me dejó explicarle que se quitarían pronto, es tan tierno que se preocupe tanto por mí, nunca pensé que estar con él sería así, en algunos momentos es un egocéntrico de lo peor, pero al siguiente puede ser el más dulce de todos los hombres, y su ingenuidad es tan adorable que quiero abrazarlo y no dejarlo ir nunca.
Las luces del dojo están apagadas, es algo raro ya que a esta hora siempre están todos en casa, entro con cuidado y veo en la mesa de la entrada una nota de Kasumi, otra vez nos han dejado solos, ya no saben que inventar para intentar juntarnos, si tan solo supieran que estamos juntos desde hace tiempo, no puedo evitar sonreír ante esto, no puedo más que agradecer que mi familia sea tan entrometida.
Subo a mi cuarto a cambiarme, decido ponerme un short y una camiseta, de pronto escucho ruidos provenientes del baño, tomo mi espada de madera y me acerco silenciosamente, la puerta está entreabierta, por la pequeña hendija veo a Ranma sin camisa, con la cara llena de espuma de afeitar mirando con seriedad su reflejo.
Una sensación de emoción me recorre de pies a cabeza, desde pequeña he visto a mi papá rasurarse y nunca llamó mi atención, pero ver a Ranma hacerlo, es como un regalo para mi sedienta vista, ver el reflejo de su torso desnudo mostrando sus trabajados músculos, sus fuertes brazos, su amplia espalda, es la imagen más sensual que he visto en mi vida.
"Vamos Ranma, puedes hacerlo" – lo escucho murmurar
Toma la navajilla y se la pasa bruscamente por la mejilla, da un salto y un grito de frustración, se nota que no sabe como hacerlo, decido arriesgarme y acercarme
"Ranma…" – murmuro
Su cuerpo se pone rígido, me acerco y lo abrazo por la espalda, él relaja su postura, deja la navajilla encima del mueble y coloca sus manos sobre las mías
"No tienes que hacer esto, estas marcas son temporales y a mí no me importan" – murmuro contra su espalda
"A mí sí" – responde firme, pero luego añade suspirando derrotado - "Pero soy un inútil y no sé cómo hacerlo"
"No digas eso" – lo suelto y lo obligo a darse la vuelta para quedar frente a frente – "Es normal que no sepas, es tu primera vez haciendo esto" – se me ocurre una idea y una gran sonrisa felina se instala en mi rostro – "Si estás seguro" – asiente – "entonces, déjame ayudarte"
"¿Qué? Te refieres a…" – hace el gesto de rasurarse con la mano, a lo que yo afirmo con la cabeza – "Pero…" – dice inseguro
"Me prometiste todas tus primeras veces, ¿recuerdas?" – él sonríe nervioso – "Esta es una de ellas, permíteme hacerlo"
"Sabes que cuando me miras así no puedo negarte nada" – acepta resignado, pero con una gran sonrisa en el rostro – "Sabía que algún día esa frase regresaría a morderme en el trasero"
"Eres un tonto" – le golpeo el pecho juguetonamente
Recorro con la vista el cuarto de baño, buscando todo lo que necesito, tomo un pequeño recipiente que lleno con agua tibia y lo coloco en el lavabo junto con una toalla limpia y la navajilla, Ranma se queda observando con curiosidad, pero yo sigo en mi labor de prepararlo todo, quiero que esta sea una buena experiencia para él
"Ummm sabes, cuando era pequeña, una vez vi a mi mamá hacer esto con mi papá" – comento mientras acerco una silla y la coloco a la par del lavabo
"Siéntate" – le indico
Una vez que está sentado, me siento a horcajadas sobre él
"Creí que ibas a rasurarme" – dice levantando la ceja coqueto, mientras coloca sus manos en mi cadera para acomodarme mejor, puedo sentir como su miembro responde al movimiento
"Ranma, compórtate" – lo regaño riendo
"Cómo quieres que me comporte, cuando te sientas con este sexy short en mi regazo, me pides lo imposible"
"Debes aguantar hasta que termine" – muevo mi cadera contra su pelvis y él lanza un sexy gruñido
Empujo su cabeza un poco hacia atrás, tomo la navajilla y empiezo a pasarla con cuidado por su rostro, sus profundos ojos azules me observan con detenimiento
"Deja de mirarme de esa forma, me desconcentras" – le suplico, a lo que él solo sonríe y cierra sus ojos
Por varios minutos, me dedico a pasar la navajilla por toda el área de la barba y el bigote con sumo cuidado, estando así de cerca comienzo a notar esos pequeños cambios, su quijada ha perdido un poco la redondez de la juventud para dar paso a rasgos más fuertes y definidos, cuando termino, tomo la toalla, la humedezco en el agua tibia y limpio los restos de la crema de afeitar, luego tomo otra y le seco el rostro, con mis manos recorro cada centímetro para verificar que no queda nada y su piel es nuevamente suave al tacto
"Ya estás listo" – lo beso suavemente en los labios
Él sonríe con los ojos aun cerrados y mueve mis caderas de forma que nuestras intimidades se rozan, de forma casi automática las puntas de mis senos se endurecen
"Eso es obvio desde que te sentaste en mi regazo" – abre los ojos y se sonríe travieso
"Tonto" – palmeo su pecho cuando me doy cuenta de lo que quiso decir
"¿Qué tal quedé?" – me pregunta mientras se pasa las manos por el rostro
"Quedaste muy bien" – le sonrío mientras acaricio su rostro
"¿Ah sí?" – responde ronco mientras mete sus manos por debajo de mi camisa y comienza a acariciar mi espalda
"Si" – respondo agitada, moviendo mis caderas lentamente
"Ahhh Akane…"
Comienzo a besar todo el contorno de su barbilla, recorriendo todos los lugares donde pasé antes la navajilla de afeitar
"Te veías tan sexy con tu candado…deberías dejártelo la próxima vez" – le digo sensualmente antes de morder el lóbulo de su oreja, mientras yo me entretengo besando su cuello, él coloca sus manos en mi trasero y comienza a masajearlo
"Me encanta tu trasero Akane" – lo aprieta con fuerza y empuja mi cuerpo contra su erección
Mis caderas se mueven en un suave vaivén, haciendo que nuestras intimidades se rocen completamente, ambos jadeamos de placer, mis manos se enredan en su trenza y mi boca busca la suya con deseo, cada vez que nuestros labios se tocan y nuestras lenguas se enredan entre ellas, siento como si estuviera volando, nunca es suficiente, siempre quiero más y más de él
Ranma me jala suavemente del cabello y mueve mi cabeza hacia un lado, de forma que mi cuello queda expuesto para él, que se lanza a besarlo, chuparlo y morderlo con ansiedad, mis brazos rodean su cuello y mis caderas se restriegan con más fuerza sobre su endurecido miembro
"Akane…" – me murmura ronco – "siento tu humedad en mis pantalones"
Diciendo esto sus manos se posan en mi trasero nuevamente y comienza a dirigir mis movimientos, haciendo que mi intimidad se roce con más fuerza sobre su masculinidad, nuestros gemidos se intensifican y nuestros cuerpos se mueven por sí solos buscando alivio en los brazos del otro, sin embargo, esto no es suficiente, necesito más
"Ranma… Necesito sentirte…" – murmuro en su cuello
Nos separamos y nos miramos a los ojos, él me hace la pregunta que ha estado entre nosotros desde que empezamos a descubrirnos como pareja
"¿Quieres llegar hasta el final?" - siento que aún no estoy lista para ese último paso, niego con la cabeza
Él solo sonríe y me besa dulcemente en los labios, desde el principio estuvimos de acuerdo que solo lo haríamos hasta que los dos estemos preparados, sin embargo, eso no impide que exploremos otras formas de demostrarnos lo mucho que nos queremos y deseamos, con dificultad logro separarme de él y levantarme de su cómodo regazo, rápidamente recogemos el baño y lo dejamos limpio, nos vamos a mi cuarto y cerramos la puerta con seguro.
Una vez ahí, Ranma me empuja hacia la cama, me quita la camiseta, el sujetador y los shorts, dejando solo mis pequeñas braguitas de encaje, su mirada es tan intensa que hace que una oleada de humedad se concentre en mi ya de por sí empapada entrepierna, se pasa la lengua por los labios, coloca sus grandes manos sobre mis pechos y comienza a masajearlos suavemente. No puedo evitar el gemido de placer que se escapa de mis labios, cierro mis ojos y me dejo llevar por las sensaciones de sentir sus manos sobre mi piel desnuda.
Mis ojos se abren de repente cuando siento el cálido aliento de su boca reemplazar su mano en mi seno izquierdo, devorando con fervor mi endurecida punta, alternando entre pequeños mordiscos y fuertes succiones y lamidas, con una de sus manos acaricia el otro dándole especial atención a mi otro pezón, la sensación de su húmeda lengua y su mano, acariciando con tanta devoción esas sensibles partes de mi cuerpo, es demasiado para mis sentidos, mis manos comienzan a juguetear con su trenza y acariciar su espalda desesperadamente.
Conforme siento que sus succiones se intensifican, la necesidad de sentir esa habilidosa lengua en otras partes de mi cuerpo también, con mis manos dirijo su cabeza hacia mi otro seno y él comienza a brindarle el mismo tratamiento, en tanto su otra mano continúa la labor para no dejar desatendido mi mojado pezón, mis gemidos no se hacen esperar y la humedad entre mis piernas tampoco.
"Eres tan deliciosa Akane" – murmura sobre mi piel – "Nunca había estado tan excitado..."
"Ranma… tócame…" – le suplico tomando su mano y dirigiéndola a mi intimidad
Él abandona mis senos y empieza a subir por mi cuerpo besando cada espacio a su paso hasta llegar a mi boca, el beso es tan intenso como caliente y sensual, como si intentara fusionar nuestros cuerpos en uno solo.
Su mano se introduce en mis bragas y sus dedos acarician mi intimidad de arriba hacia abajo con lentos movimientos que me vuelven loca, quiero más, necesito más
"Por favor, Ranma" – jadeo empujando mi cadera contra su mano, estoy tan excitada y mojada, que sus dedos se deslizan fácilmente dentro de mi cavidad
"Dios…estás tan mojada" – gruñe introduciendo sus dedos más profundamente en mi interior
Un gemido de auténtico placer se escapa de mi boca, y no puedo evitar empujar mi cadera contra sus dedos.
"Oh siiiii…"
Las primeras veces que Ranma me penetró con sus dedos, la sensación se me hacía bastante incómoda, por un momento tuve miedo de lo que sentiría cuando los reemplazara por su largo y duro miembro, pero conforme hemos ido experimentado, ese sentimiento ha cambiado a ser uno de auténtica necesidad, lo que me hace sentir cada vez que se introduce en mi interior es tan increíblemente placentero que cada vez necesito más, creo que muy pronto estaré lista para recibirlo por completo.
"Un poco más Ranma, solo un poco más" – empujo mi cadera contra sus dedos, intentando que lleguen más profundo, justo al lugar donde los necesito, atendiendo mi necesidad, introduce sus dedos más profundamente hasta encontrar ese punto especial donde puedo ver las estrellas, una vez que lo encuentra se dedica a introducir sus dedos con un ritmo enloquecedor, teniendo en cuenta siempre rozar ese punto específico.
Mi cuerpo está vibrando de excitación, siento la presión concentrarse en mi bajo vientre, mis manos se aferran a las sábanas y mi cabeza se mueve de un lado a otro sin control, mis gemidos se vuelven más fuertes, siento una corriente recorrerme desde la punta de mis dedos hasta mi cabeza, mi visión se empieza a nublar
"Ranma…" – grito ahogada mientras mi cuerpo se empuja contra su mano
"Vamos Akane, explota para mí" - murmura con una voz tan sexy que no puedo evitar estallar en ese momento
"Ranmaaaaaaaaa"
Él continúa penetrándome lentamente, y va bajando la velocidad poco a poco, luego saca sus dedos y masajea mi intimidad por encima suavemente hasta que mi respiración vuelve a la normalidad, sus manos acarician mi cuerpo dulcemente y hunde su cabeza en mi cuello, murmurando palabras de amor, amo que se comporte así en estos momentos, pero no puedo quedarme tranquila, ahora es mi turno de hacerlo enloquecer.
Empujo su cuerpo para que se acueste en la cama y ahora soy yo la que se encuentra encima, él intenta decir algo, pero coloco mi dedo índice en su boca para silenciarlo, le doy un beso intenso que lo deja respirando agitadamente y empiezo a recorrer con mis manos su cuerpo, con mis dedos trazo el contorno de cada uno de sus pectorales, cuando rozo sin querer uno de sus pezones, él da un respingo, eso es algo nuevo para mí porque no sabía que los hombres podían ser sensibles en esa área también, así que me dedico a acariciarlos hasta que se endurecen.
Acerco mi boca e introduzco uno de sus pezones, envolviendo la erguida punta con mi lengua, puedo sentir la respuesta a mis caricias rozando mi trasero, por varios minutos me dedico a lamer, succionar y morder cada uno, hasta que ambos están mojados y erectos por completo, sigo bajando por su estómago lamiendo cada parte por donde paso
"Me estás volviendo loco" – empuja su cadera y puedo sentir su dura masculinidad
Con mis dientes tomo el borde de su pantalón y me ayudo con las manos para quitárselo, dejándolo en bóxer, restriego mi rostro en su entrepierna y él lanza un sexy sonido que me excita nuevamente, abro mi boca y recorro con mi lengua todo el largo de su endurecido miembro encima de la delgada prenda
"Quiero sentir tus manos en mi piel" – murmura en mi oído roncamente
Me siento a horcajadas en su cadera, bajo su bóxer y cuando su masculinidad se libera y se queda erecta frente a mí, no puedo evitar morder mis labios, mis manos se aferran inmediatamente y comienzan a recorrerlo de arriba hacia abajo, apretando y acariciando cada centímetro. Aprovecho que de su punta está saliendo algo de líquido producto de su elevada excitación, para ayudarme a deslizar con más facilidad mis manos sobre su extensa longitud, desde la base a la punta, él empieza a mover su cadera empujándola lentamente contra mi mano.
"Más duro, apriétame más duro" – murmura enloquecido moviendo sus caderas con más velocidad, mis manos responden apretando con fuerza y él lanza gruñidos de placer
Nunca lo había escuchado gemir de esta forma tan… carnal antes, esos sonidos hacen que mi intimidad vuelva a humedecerse completamente, no puedo evitarlo, necesito sentir esa dureza en mi parte más sensible, suelto su miembro y me posiciono encima de él de tal forma que mi intimidad está alineada con la de él, coloco mis manos en su pecho y comienzo a mover mis caderas hacia adelante y hacia atrás, mi húmeda cavidad se desliza por toda su longitud, haciendo que ambos jadeemos ahogadamente
Él coloca sus manos en mi cadera y guía mis movimientos, hasta que logramos encontrar el ritmo que nos satisface a los dos, el cuarto se llena de jadeos y gemidos de intenso placer, la velocidad cambia y la fuerza con la que rozamos nuestros cuerpos también
"Estoy a punto de llegar Akane…" – murmura roncamente
"Yo también…" – contesto con dificultad
Ranma levanta un poco su cuerpo y me atrae hacia él, nos besamos de forma que parece que vamos a devorarnos, con la boca abierta, entrelazando nuestras lenguas en esa danza de puro placer, un par de rápidos y salvajes movimientos más y ambos caemos rendidos presas de un intenso clímax.
Ranma
Después de esa intensa experiencia, decidimos bañarnos y cambiarnos de ropa, ahora ya estamos acostados en la cama de Akane, en nuestra posición favorita, con ella acurrucada en mi pecho y yo acariciando su cabello.
"Ranma, ¿por qué te pusiste así al ver las marcas de tu barba en mi cuerpo?" – pregunta mientras acaricia mi barbilla con su mano
"No me gustó pensar que algo podría lastimar tu delicada piel, aun si ese algo soy yo mismo" – contesto sincero, sé que es una inmadurez de mi parte, pero no puedo evitarlo
"¿Recuerdas que te mencioné que una vez vi a mi mamá ayudar a mi papá a rasurarse?"
"Sí, lo recuerdo"
"Mi mamá de vez en cuando también solía tener esas marcas, ella solía llamarlas quemaduras de amor" – comenta con emoción
"¿Quemaduras de amor?" – pregunto mientras esa frase da vueltas en mi cabeza
"Si, no te parece que en vez de verlo como algo negativo, podrías verlo como una muestra más de nuestro amor" – me mira con sus ojos brillantes y una hermosa sonrisa
"Creo que podría llegar a verlo de esa forma, aunque…"
"¿Aunque?" – levanta la ceja
"Quizá deberíamos esperar a que todos sepan de nuestra relación, antes de que andes por ahí mostrando mis marcas de amor" – toco su nariz con mi dedo y ella sonríe divertida
"Creo que tienes razón, harían demasiadas preguntas"
"Mientras tanto, tu y yo podemos seguir practicando…" – me muerdo el labio inferior y ella se queda observando fijamente mi boca – "digo, hasta que aprenda a rasurarme yo solo, o ¿pensaste en otro tipo de práctica?"
"¡Tonto!" – golpea mi pecho con la mano, mientras su rostro se pone adorablemente rojo
"Y luego dices que el pervertido soy yo" – me río mientras le hago cosquillas
"Cállate bobo" – se ríe feliz
Después de una buena sesión de risas, conversamos un poco más acerca de lo que planeamos hacer, ambos acordamos que pronto le diremos a nuestros padres lo nuestro, aunque sospecho que ya lo saben, no es normal que nos dejen solos todo el tiempo, aunque conociendo a nuestra familia, es posible que sea un loco plan para juntarnos, no me quejo, nos ha servido para fortalecer nuestra relación.
"Ranma" – murmura Akane con la voz baja
"umm" – le acaricio el cabello
"No puedo esperar a que todos sepan lo nuestro, realmente te veías muy sexy con ese candado" – dice antes de quedarse dormida
Yo cierro los ojos con una enorme sonrisa en el rostro.
Fin
Notas:
Como diría Kuzco, ¡Boom Baby! estoy de regreso.
Hace tiempo que he estado alejada por razones personales y de salud, tanto es así que lo he comentado en mis redes sociales que siento que perdí mi mojo, esta historia, por ejemplo, tiene 5 diferentes versiones, sin embargo, esta es la que sentí era la menos floja de todas, aunque igual siento que quedó meh, pero la necesitaba para reactivarme.
Decidí publicarla, porque Setiembre es mi mes de cumpleaños, y quiero celebrarlo en grande, tengo muchas ideas en mente y quisiera nuevamente auto-retarme y publicar tantas historias como pueda, puede ser que solo sea uno o dos más, pero siento que necesito ese empujón extra. Este nuevo reto llevará por nombre #Sexlebration, recibo regalitos también, si quieren participar conmigo en mi celebración únanse a este reto (los lemon nunca están de más)
Como siempre, pido disculpas por cualquier falta, espero no se me hayan ido demasiados errores y hayan disfrutado de la lectura.
Muchas gracias a:
* Los que me dejaron review en el último capítulo, especialmente a shiratoe, Esmeralda Yasmin, Alexandraaa417, natty jk uchiha, ziari27, HowellSao, Benani0125, Emiilu, Wergar82, DanisitaM, arianne luna, , Niomei, Riyadas0712, Bayby Face, Shojoranko, Nancy reyes, emmmaandranma, kittytaisho.15, kariiim, Otokani, Chechy14, Night 37, Saritanimelove y los guest.
* Los que comentaron, dieron «me gusta» y dejaron sus comentarios en Instagram, Twitter y Facebook.
* Y a todos los que le dieron follow a esta historia.
¡Nos vemos en la siguiente entrega!
Sin más por el momento
Kaysachan
