Buenos días!

Hoy me toca turno de noche, asi que pensé que era mejor si subía el capítulo antes de irme a trabajar en vez de dejarles esperando hasta mañana. El capítulo anterior tuvo muuuchas reacciones, la verdad es que me entretuve bastante leyendo sus reviews, he logrado impresionarlos y eso es lo que importa jiji. Muchas gracias a aquellos que se han dado el tiempito de dejar un mensaje:

- Bel Arias: Inu esta bastante enfadado :C siento que Kag ha traicionado su confianza y eso le duele demasiado, la conversacion va a estar intensa en este cap. Somos colegasss! me encanta. Gracias por tu review, espero este cap te agrade tanto como el anterior :3

- yancyarguetaf: Me alegra demasiado que te haya gustado, este se viene bastante cargado igual, espero que te guste. Un abrazo!

- fabiola200190: Inu va a estar enojado con ella :c pero se le pasará pronto, lo prometo jsdfn aqui esta la actualizacion para ti, disfrutala!

- Chechy14: AAAA aqui está la actualización para tu ansiedad jsdfnsj muchas gracias por leerme y siempre comentarme, amo saber que emociones produce cada cap en ustedes.

- Rey0109: Muchas graciaas! tanta felicitación me alegra el corazoncito y me da ganas de seguir escribiendo. Espero este cap te agrade :c la verdad es que empatizo con ambas partes, entiendo a Kag, pero tambien comprendo el enojo de Inu, para él es una falta máxima a su confianza.

- julietasarard: Muchas muchas gracias ;-; el estar en tu lista de fanfics favoritos es suficiente para mi, porque significa que cada esfuerzo ha valido la pena. Que rico que has adoptado a un cachorro!, la verdad es que los animales son siempre necesarios para alegrarnos la vida, hace poco perdí a mi perrito que me acompañó durante 13 años y la verdad había sentido un vacío en mi corazón, el que poco a poco he ido superando. Espero esta actualización te encante tanto como el cap anterior, nos vemos en el próximo!

- Bombi-Chan: djgndj amo leer todo lo que ha provocado el cap en tus emociones XD, me encanta dar giros inesperados en la historia, siento que nos mantiene expectantes, incluso a mi, mientras la escribo. Naraku murió, al menos ese es un problema menos. aún nos quedan Kikyo, Ryu y la familia mafiosa de los Nakamura :c asi que esta compleja la cosa. Te dejo una nueva actualización para que la disfrutes apenas puedas, muchas gracias por tus comentarios bella, espero leerte pronto!

- Paula Valadez: Tengo todas mis esperanzas en la segunda temporada :c la verdad es que me gusta la pareja de SesshxRin y obvio que amo a las gemelas, pero no lo suficiente como para seguir una trama completa solo de ellos, necesitaba a mi InuxKag, necesitaba reconciliaciones y reencuentros :c asi que por mientras me consuelo escribiendo. Creo que nadie se esperaba lo de Ryu, ni siquiera yo XD es algo que tenía planeado, pero no confirmado, necesitaba algo que los impactara lo suficiente, y bueh, lo he logrado, ya se explicaran esos cabos sueltos que quedan aún en los siguientes caps, para que esten preparados ajajaj. Muchas gracias por leerme, la verdad es que si, estamos cerca del final, pero de todas maneras he pensado en si hacer una especie de segunda temporada eventualmente o comenzar con una historia nueva (o ambas), aun lo estoy meditando. Pero quedate tranquila que al menos tendrás unos 5 caps más para leer.

- Lupitamix: De nada cariño, la verdad es que cada uno de sus comentarios me alegran la vida, los leo siempre con mucha atención, independiente de si tenga días muy ajetreados, siempre me doy el tiempo. AMO MUCHO cuando Inu le dice cachorro a sus hijos en los fanfics jdsnf la verdad es que lo encuentro muy de piel, con mucho amor y como instinto paternal, simplemente me mata.

- darkness1617: SIIII estará compleja la situación, la verdad es que Inu esta bastante enojado y se dejará ver en este cap XD pero tranquila, que las cosas van a tomar su curso natural con el tiempo. Muchas gracias por leerme bella, un abrazo!

- Lita Mar: Ha terminado la esperaaa yaaay, Inu va a mostrar su lado enfadado en este cap, pero creeme que todo va a solucionarse tarde o temprano, Muchas gracias por tus reviews y por leerme, nos estamos viendo :3

- Rodriguez Fuentes: Aqui traigo la actualizacion para tiiii, espero alegre tu día jiji. Se viene un cap complejo, pero todo con calma que se soluciona. Un abrazo y espero leerte en la proxima actualización!

- GabyO13: El amor de Inuyasha por Kag es enorme, la verdad es que si esta muuy enojado, pero su amor es mas grande :c eventualmente va a perdonarla. Amo que ames mi historia, espero este cap te encante tanto como los anteriores y muchas gracias pro siempre escribirme!

- Ichibancat: Amo que te encanteeee, me hace muy feliz, tu tranquila que puedes leer cuando tengas un poquito de tiempo, siempre es agradable leerte en los reviews, sea tarde o temprano. Ai lov yuuu nos vemos pronto!.

- Nicole Fray: Diooos amo cuando escriben esto ;-; la verdad es que me esfuerzo mucho por que todo se lea perfecto, que transmita algo lo suficientemente importante para mis lectores, asi que me haces muy feliz. Aqui está la actualización, para que la leas con calma porque recuerda que debes esperar una semana mas :c sjdfnsj pero ya nos volveremos a encontrar. UN ABRAZO GIGANTE AAA

El próximo cap estará disponible el martes 15, el miercoles tengo turno de día y llegaré demasiado tarde para actualizar, asi que intentare y me esforzaré por tenerlo listo para el martes. Espero verlos aquí para entonces. Un abrazo virtual, gracias por tanto cariño, gracias por todo, la verdad es que he disfrutado mucho este camino con ustedes.

Frani.


'

Capítulo 28.- No siempre hay sol después de la tormenta.

(Perspectiva de Inuyasha)

Inuyasha… – La voz de Noah me hizo enojar.

¡QUÉ! – grité sin mirarlo, mientras ponía toda mi atención en la chica que amaba.

Antes de perder el conocimiento Kagome ha mencionado algo sobre un bebé, no sé si estaba delirando, pero…

¿Un bebé? Aquello hizo mi corazón apretarse de forma dolorosa. Tuve un resumen mental rápido de las últimas semanas, los síntomas de Kag habían sido demasiado evidentes y yo no me había dado cuenta, la rabia me embargó cuando comprendí que si era real, ella me lo había ocultado a propósito, ella lo sabía.

Tuve ganas de recriminárselo, pero seguía inconsciente, me consolé en el hecho de que ya tendría tiempo de hacerlo cuando estuviera despierta.

Me preocupé de escuchar latir su corazón, sentirlo débil fue suficiente para dejarme respirar y me puse de pie.

Llévenla con mi padre, allí la atenderán como corresponde.

La rabia me carcomió, pero la preocupación por su bienestar fue más grande. Me mantuve a su lado a pesar de todo.

A decir verdad podía perdonar infinitas cosas, era un chico bastante comprensivo cuando se trataba de los arrebatos inmaduros de Kagome, pero si realmente estaba embarazada y había decidido arriesgarlo todo por acabar con Naraku… eso sería difícil de perdonar, considerando que eso significaba que no sólo había puesto en riesgo su vida, si no también la de mi cachorro.


'

Al llegar a la mansión todo fue un caos, si bien habíamos acabado con el objetivo principal, aún quedaban otros dos; después de todo nos habíamos esforzado por una última batalla que terminó siendo una más del montón.

Cargué a Kagome hasta dejarla en la sala de cuidados intensivos que mi padre tenía. Fui un inútil espectador mientras un equipo médico se encargaba de ella, conectándole un montón de máquinas cuyo pitido innecesario me estresó aún más.

Necesito que salga de aquí señor Taisho. – La voz de una doctora sonó lejana para mi, decidí ignorarla, mientras veía como usaban un desfibrilador en Kag; eso significaba que en algún momento su corazón se había fatigado. - Señor…

No voy a salir de aquí. – Exclamé en un tono neutro. – … Pero de todas formas puedes intentar sacarme si quieres.

La miré desde mi altura, fui consciente de como su rostro cambió a uno de miedo. Luego de ello sentí una mano en mi hombro, acompañada por el aroma de mi padre.

No estás ayudando demasiado, Inuyasha.

Me giré con rabia para enfrentarlo, sentí mis ojos arder, sin embargo a diferencia de la doctora, mi padre ni siquiera se inmutó. Sentí un golpe eléctrico recorrerme cuando volvieron a usar la máquina en Kag.

Si no dejas trabajar al equipo médico ella no va a sobrevivir. – Continuó.

Aquella frase dolió como una puñalada en mi corazón, me giré para mirarla inconsciente una última vez y asentí, sin volver a mirar atrás mientras más me alejaba de ella. Al salir me apoyé en la pared, bajando mi peso hasta el suelo mientras me abrazaba a mi mismo, sintiendo cada golpe de corriente que recorría el cuerpo de ella. Sentí unos pasos acercarse con cautela, segundos después Sesshomaru se sentó a mi lado.

Asi que estaba embarazada.

No me lo recuerdes. – Exclamé.

¡¿Qué?!

Ambos nos giramos hacia nuestro padre, quien nos miraba incrédulo por lo que acababa de escuchar.

Lo que has escuchado, Kagome nos engañó a todos con demasiada facilidad.

Esperaba un reto de su parte, sobre cómo había sido estúpido por no cuidar suficiente a mi nueva y prematura familia. Sin embargo contra todas mis expectativas vi como la empatía se reflejó en sus ojos, podía apostar a que ahora comprendía por qué no quería alejarme de ella.

Todo va a estar bien, has encontrado una compañera muy fuerte. – Me sonrió intentando subir mi ánimo, no lo logró.

El silencio se hizo presente, en el interior de la habitación todo pareció calmarse, no supe si considerar eso algo bueno o algo malo, pero mi cuerpo no dio indicios de que mi compañera hubiera muerto, de hecho, aún podía sentirla.

Tenemos un problema. – Exclamó Sesshomaru.

¿Otro más? – Pregunté sarcástico.

Kikyo y Ryu siguen vivos.

Lo sé.

Creo que querrán vengarse.

También lo sé, pero por ahora no me importa.

Luego de unos minutos la doctora a la que había desafiado salió, interrumpiendo a mi hermano.

¿Podemos hablar un segundo? – Preguntó mirándome.

Asentí con pocos ánimos, poniéndome de pie. Miré de reojo hacia el interior de la habitación, pude verla allí tendida en la cama, con una mascarilla de oxígeno, rodeada por un montón de enfermeras.

Logramos estabilizarla un poco. – Exclamó caminando delante de mí. – Pero aún depende de oxigenación mecánica, deberá permanecer aquí algunos días.

Necesito que confirmes algo... – Exclamé.

¿Lo del embarazo? ya lo he confirmado. – Asentí. – Y el embrión está aún implantado en el útero, sin modificaciones por ahora. – Aquello me sacó un peso de encima.

Noah apareció a nuestro lado, extendió su mano y me entregó un par de balas.

Deberías hacer que las analicen, si tienen veneno podría necesitar tratamiento adicional.

Me encargaré de eso. – Respondió la chica por mi y se alejó para seguir con lo suyo.

Noah permaneció a mi lado.

Lo siento Inuyasha. Si hubiera sabido q…

No es tu culpa, da igual.

Pero…

¿Sabías de su embarazo?

No.

Entonces da igual, ¿y sabes por qué? – Pregunté sonriendo de forma irónica. – Porque ninguno de nosotros, pobres estúpidos de mierda, fue capaz de dilucidar que ella estaba embarazada, ni siquiera yo, que convivo con ella casi las 24 horas del día, incluso unido por marca, no fui capaz. Eso me hace sentir aún más imbécil.

No te culpes por ello, debe haberse esforzado bastante para ocultarlo, nos engañó a todos.

Me dio las señales suficientes, sólo no fui capaz de interpretarlas.

Los vómitos y náuseas, los vasos de alcohol sin beber, su fatiga crónica e incluso su última frase antes de separarnos.

'

*flashback*

Nos vemos cuando todo esto haya terminado. – Ella asintió.

Tienes prohibido dejarme plantada.

Sonreí y acerqué mis labios a los suyos, cerrando el espacio con un beso apasionado en el que intenté resumir todo lo que sentía por ella. Intenté evitar que se sintiera como una despedida, pero no lo logré.

Tenemos… cosas de que hablar cuando todo esto termine. – Musitó entre besos cortos. – Asi que no te pierdas ¿vale?

Vale.

La vi tomar su arco y prepararse para atacar a la distancia. Cuando la perdí de vista de pronto me sentí vacío.

*fin de flashback*

'

Noah guardó silencio y suspiró.

Solo queda esperar a que se recupere. Cuando eso suceda y recupere la conciencia, intenta no juzgarla por ocultarlo, en su mente era lo mejor, no quería dejarte solo.

Me reí.

Estuvo muerta por unos segundos Noah, a causa de su mala y egoísta decisión estuvo a punto de dejarme solo de todas formas, a un segundo de arrebatarme todo. Lo peor de la situación es que no es la primera vez que sucede, ya en una oportunidad sus arrebatos también le arrancaron la vida, esta es la segunda vez que piensa sólo en ella, es injusto.

Lo hizo por ti…

¡NO, esto no fue por mi! – Grité exasperado. – …Y ella lo sabía, jamás le habría permitido luchar a mi lado sabiendo de su estado, es por eso que me lo ha ocultado, sólo era una oportunidad para demostrarse a sí misma que era capaz.

Me miró con empatía por unos segundos y comprendió a qué me refería.

Bueno, son cosas que tienen que conversar. – Se apoyó en la pared más cercana antes de seguir hablando. – Supongo que ya te enteraste de lo de Ryu y Kikyo…

Si, otra mala noticia ¿Vas a idear un nuevo plan? – Él asintió. – Asumo que considerarás el hecho de que desde ya Kagome queda fuera. – Volvió a asentir. – Perfecto, avísame cuando todo esté armado, voy a disfrutar arrancando sus corazones por pedazos.

Dio una última palmada de apoyo en mi hombro y me sonrió.

Todo va a estar bien.

Eso espero.

Caminé hacia la habitación donde ella se encontraba y me senté justo afuera, esperando a que despertara.

Mi madre apareció unas horas después y se sentó a mi lado sin decir nada, sabiendo que no necesitaba conversar, sino sólo su compañía. Recargue mi cabeza en su hombro y cerré mis ojos, en un intento de borrar la situación como si fuera un mal sueño.


'

Tres días después

(Perspectiva de Kagome)

"Te lo dije, te dije que era una mala idea."

La voz de mi madre resonó en aquel lugar oscuro, sin nada por delante, luego de eso sentí invadirme poco a poco el aroma que amaba, una mezcla perfecta de tierra mojada y perfume varonil.

Abrí mis ojos poco a poco, me costó varios segundos de esfuerzo enfocar lo suficiente. Intenté moverme y con ello recordé mis heridas, cuando dolieron instantáneamente.

No lo hagas. – La voz de Inuyasha sonó autoritaria a mi lado, me giré a mirarlo asustada.

Estás aquí… – Una sonrisa apenas visible surcó mi rostro. Miré a mi alrededor. – ¿Dónde estoy?

En la mansión Taisho, has dormido algunos días.

Le sonreí por tenerlo cerca, sin embargo su rostro no me respondió de la misma manera.

¿Pasa algo?

No lo sé, eso podrías decírmelo tú… – Musitó acercándose a mi, con su rostro cada vez más enfadado, mientras el dorado pasaba a anaranjado sutilmente. – …Digo, aparte del hecho de que estuviste muerta por algunos minutos, de que me mentiste con un descaro que aún me sorprende y de que estás embarazada.

Ah… ahora lo comprendía, eso explicaba su enojo. Llevé mis manos de forma instantánea a mi abdomen, el pánico me embargó.

Está fuera de riesgo, por si es que ahora te interesa un poco su bienestar. – Musitó adivinando mis preocupaciones.

Lo miré molesta y sentí mis ojos arder.

Siempre me ha importado.

Mentirosa, nunca paras de mentir.

Me miró con odio y aquello me destrozó el corazón.

Okey, siento haberte mentido, pero no podía dejarte solo en la pelea más importante, ibas a dejarme fuera de la misión.

¡Por supuesto que te habría dejado fuera!, eso era lo correcto Kagome, permanecer fuera del conflicto, fuera de peligro, por ti y por nuestro bebé.

Si, pero…

NO, NO HAY PEROS, NO HAY NINGUNA EXCUSA LO SUFICIENTEMENTE BUENA QUE AVALE LO QUE HAS HECHO. – Su voz en un tono alto y claro me asustó y mi corazón aumentó sus latidos de forma automática.

¡NO ME GRITES!

YO HAGO LO QUE SE ME DA LA JODIDA GANA ¿ Y SABES POR QUÉ? – Exclamó acercándose a mi, indicándome con uno de sus dedos. – PORQUE ESTA VEZ NO SÓLO PUSISTE EN RIESGO TU VIDA, SI NO TAMBIÉN LA DE NUESTRO CACHORRO Y ESA NO ERA UNA DECISIÓN QUE TE CORRESPONDIERA SÓLO A TI, DEBISTE DECIRME, MERECÍA SABERLO.

Guardó silencio sin quitarme la mirada y sentí su respiración agitada, mientras sus ojos en rojo me enfocaban con desprecio.

Lo sé… lo siento, quería una vida tranquila juntos, sin gente esperando por nuestra muerte. – La voz se me quebró y sólo en ese instante su mirada volvió al dorado.

¿Por qué no confiaste en mi? ¿Por qué no me lo dijiste? – El dolor en sus ojos me partió el alma, realmente había logrado herirlo con mis mentiras, incluso su voz sonó repentinamente rota.

Por supuesto que confío en ti, siempre lo he hecho. – Bajé mi mirada, incapaz de soportar el cómo me juzgaba. – Pero dijiste que el hecho de que no pudiera tener hijos era una ventaja y…

No me importa. – Interrumpió y me miró con atención por unos segundos, escaneando mi cuerpo por completo, como si quisiera comprobar que estaba bien, luego se movió hacia la salida.

Justo antes de salir se giró levemente para hablar.

Felicitaciones, si había algo de confianza recuperada entre los dos, te has encargado de destruirla por completo. – Exclamó sarcástico.

No me dio la oportunidad de contestar, se esfumó antes de ello. Me vi ahí, encerrada entre esas cuatro paredes altas y blancas, conectada a un montón de cables y completamente sola. La depresión me embargó cuando caí en cuenta de que mi esfuerzo ni siquiera había servido de algo… Kikyo y Ryu habían logrado escapar. Mi vista se volvió borrosa nuevamente cuando las lágrimas se agolparon en mis ojos.

Ne pleure pas kag… (No llores Kag) – Noah apareció por la puerta. – Il finira par comprendre. (Él va a entenderlo eventualmente)

Lo miré y un sollozo escapó de mis labios.

Soy la peor. – Sollocé mientras tapaba mi rostro con mis manos. – Él me odia, va a odiarme por siempre.

No te odia, sólo está muy enfadado… a decir verdad lo has preocupado bastante. – Se sentó a mi lado y me abrazó, acariciando mis cabellos. – …A pesar de eso ha estado aquí a tu lado durante días completos, esperando a que despertaras.

Intenté inspirar profundamente y calmarme con ello, la idea de que la persona que más amaba en el mundo no quisiera verme me aterraba. Mis latidos comenzaron poco a poco a acelerarse.

No hiperventiles, por favor. – Rogó Noah.

Tengo que salir de aquí, tengo que hablar con él. – Exclamé mientras tironeaba de un par de cables.

Okey, no, eso es una pésima idea. – Lo ignoré hasta que me detuvo con una de sus manos. – Tu bebé necesita que te quedes justo donde estás, tranquila y sin estresarte.

Bien, en eso tenía razón.

¿Puedes decirle a Inuyasha que vuelva aquí?

No estoy seguro de si…

Gracias. – Me di media vuelta y me cobijé a mi misma, poniéndome en posición fetal.

Noah no volvió a hablar, sólo escuché un suspiro justo antes de ponerse de pie y caminar hacia la puerta.


'

(Perspectiva de Inuyasha)

Permanecí sentado en el jardín, mirando enojado el como las flores parecían bailar con el viento.

No puedes estar enfadado para siempre con ella. – La voz de mi madre sonó a mis espaldas. – ¿Tanto esperaste a que despertara, sólo para recriminarle sus errores?

La miré incrédulo, de todas las personas, esperaba que mi madre me comprendiera.

¿Acaso nadie puede comprender que sus decisiones también me han dolido a mi? – Pregunté, mientras lanzaba piedras a la nada. – El que estuviera embarazada es algo que merecía saber, debió confiar en mí.

Y te ha pedido perdón por su error, deja de castigarla, probablemente esté muy estresada ahora, eso también afecta a tu bebé.

Me estás manipulando. – Musité. – No voy a caer en ello.

Preocúpate por el bienestar de tu cachorro, por eso ha iniciado todo esto ¿no? – Caminó para quedar de frente a mi. – Kagome será tu compañera por marca de aquí en adelante, si vas a solucionar los conflictos de este modo te espera una vida de malos ratos.

Mientras ella siga ocultándome cosas los malos ratos estarán sí o sí. – Respondí mirándole fijo. – He sido completamente honesto con ella, incluso en las cosas más mínimas, sin embargo ella me ocultó algo demasiado importante, no me dejó protegerla, no me dejó proteger a nuestro pequeño, no es justo.

Por supuesto que no lo es, pero tienes la oportunidad de hacerlo ahora, por favor no la desperdicies.

Si no estoy en esa habitación con ella es porque no quiero volver a gritarle, la rabia me consume ahora…

Inuy…

Madre, no. – La miré fijo y sentí un nudo en la garganta, ella sólo se acercó para abrazarme, mientras sus manos se deslizaban por mi cabello. La mezcla de rabia y tristeza me superó por completo. – Todo este tiempo pensé que ella no podía tener hijos, y cuando de pronto un milagro ocurre, casi lo he perdido sin conocerlo… casi la he perdido a ella por segunda vez.

La voz se me quebró. Eso era lo que me dolía, su nula confianza en mí, su casi muerte. Ya no quería pasar esos miedos, quería una vida tranquila.

Sentí el aroma de Noah acercarse, de forma inmediata me separé de mi madre y miré hacia otro lado, en un intento de ocultar mis ojos llorosos.

Siento molestarte, pero Kagome me ha pedido que venga a buscarte.

Miré a mi madre, ella me dijo todo sin palabras, sólo suspiré… Estaba tan cansado.

No voy a volver ahí, no por ahora, estoy demasiado molesto. – Caminé hacia mi auto. – Pero estoy seguro de que tú querrás consolarla ¿no?

No recibí respuesta del chico, me subí al auto y encendí el motor, necesitaba escapar de la gente y sus consejos moralmente correctos.


'

Al llegar al departamento me lancé sobre el sofá y cerré los ojos, intentando olvidar cada problema, cada enemigo que me jodia la vida.

Fue varias horas mas tarde que mi celular sonó. Al ver la pantalla el nombre de Miroku destacaba.

Qué quieres. – Contesté con voz somnolienta.

Estoy aquí en la mansión con Sango, pensé que te encontraría, pero…

Estoy en el departamento.

¿Y no vendrás? Kag…

No, no voy a ir. – Exclamé interrumpiéndolo, completamente seguro de mis decisiones.

Sólo escuché silencio del otro lado.

¿Quieres que hablemos?

Quiero estar solo.

Bien, iré a tu departamento.

Fantástico, no voy a abrirte.

Eso lo veremos. – Y cortó.

Lancé el teléfono lejos y volví a dormirme. El timbre sonó cuando el sol ya se había escondido, me encontré a mi mismo sumergido en la penumbra del departamento sin luces prendidas.

INUYASHA, ÁBREME LA PUTA PUERTA. – La voz de Miroku sonaba enfadada.

Jódete. – Exclamé desde adentro.

Tengo cosas importantes que decir… sobre Kag y su estado.

Guardé silencio, apreté mis puños intentando contener mis ganas de abrir, sin embargo a los segundos me rendí y abrí la puerta de golpe.

Que hay con eso…

¿Vas a dejarme pasar? – Puse los ojos en blanco y me hice a un lado.

Lo miré de brazos cruzados esperando a que dijera algo.

Llegó el análisis toxicológico de las balas.

¿Tenían veneno después de todo? – Miroku asintió.

Y uno de los más mortales, Kag tuvo la suerte de que Noah quitara los proyectiles con rapidez.

Sonreí con amargura, siempre era Noah quien estaba para ella, y yo ni siquiera había sido capaz de protegerla ¿Y por qué? Simplemente porque ella no me lo había permitido.

¿Ella está bien? – Pregunté.

Estable, aunque la enfermera ha dicho a Sango que hoy ha sangrado un poco, cuando me fui estaban comprobando que todo estuviera en orden con su embarazo. – El pecho se me apretó de forma instantánea. – Tienes que estar con ella… parte de su recuperación es tenerte a su lado.

Todos repiten el mismo discurso…

Seguro, pero no todos son tu mejor amigo. – Sentí su mano en mi hombro. – Entiendo tu enojo, yo estaría quizás aún más cabreado, pero creo que es mejor no demostrarlo mientras ella esté débil, ya podrás decirle todo lo que se te ocurra cuando la tengas de vuelta en casa, pero no cuando hay agujas y cables unidos a su cuerpo, sólo le hará más daño, hoy ni siquiera nos ha prestado atención… Te necesita a ti, no a nosotros.

Suspiré y me senté en el sofá. Quizás ahora mismo esperaba por mi, quizás le estaba costando trabajo dormir.

Piénsalo, ella está en riesgo de perder a su bebé y sabe que es su responsabilidad, definitivamente va a estar feliz de verte. – Asentí y busqué las llaves. Miroku me sonrió. – Es la decisión correcta. – Exclamó.


'

Fue al llegar de vuelta a la mansión que los pasos se me hicieron eternos hasta su habitación. Cuando entré la encontré hecha bolita y escondida bajo las mantas de la cama, temblando mientras las máquinas no paraban de pitar a su alrededor. Fue unos segundos después que percibió mi aroma, lo supe porque se giró a mirarme. Kag tenía sus ojos hinchados y vidriosos, como si hubiera estado llorando toda la tarde. Ninguna palabra salió de su boca, pero su mentón tembló sutilmente, como indicio de que estaba a punto de explotar. Me acerqué con rapidez para abrazarla, mientras ella parecía trizarse poco a poco, en un nivel de tristeza que no había visto antes, completamente superada.

Lo siento tanto. – Sollozó. – Lo siento.

Las máquinas sonaron siguiendo su latido cardiaco, aumentando su velocidad.

Shh… lo sé. – Susurré contra sus cabellos mientras intentaba cobijarla. La sentí hipar mientras escondía su rostro en mi pecho. – Tienes que calmarte…

¡No paro de sangrar y no entiendo por qué! – Musitó mientras se aferraba a mi camisa. – Se suponía que estaba bien, me dijiste que estaba bien.

Su voz sonaba desesperada y aquello logró quebrarme. Tuve que inspirar bastante profundo para volver a hablar sin demostrarlo.

Todo va a estar bien si te calmas… todo este estrés también le afecta.

La sentí respirar más profundo, como si realmente estuviera intentando calmarse sólo por ese motivo. Su cuerpo dio pequeños saltitos con cada gimoteo que daba intentando controlar su llanto.

Puse todo mi esfuerzo para mantenerme de una sola pieza y ser de apoyo para ella, a pesar de que verla tan triste me destrozaba poco a poco.

La rabia no se fue de mi corazón, pero el amor que le tenía la opacó lo suficiente.

Las horas pasaron, de vez en cuando aparecía una enfermera para tomarle exámenes clínicos rápidos, yo no la solté en ningún momento.

Fue a mitad de la madrugada que la sentí removerse incómoda entre mis brazos, mientras su corazón aumentaba sus latidos y las máquinas sonaban a la par.

Kag…

No me dijo nada, sin embargo sus garras perforaron mi pecho cuando se aferró con fuerza. Me puse de pie y noté en las mantas una mancha de sangre lo suficientemente grande como para asustarme.

Corrí para llamar a la doctora, quien tardó poco en llegar, pero para mi fue una espera eterna.

Kagome entró en pánico, lo supe cuando enfocó su mirada en mí, una mirada similar a la de un ciervo, preparado para huir en cualquier momento. Me acerqué para abrazarla y contenerla, pude sentir un extraño dolor en mi abdomen, similar a un calambre, que de seguro provenía de ella.

Haremos una eco transvaginal. – Exclamó mientras acercaba un ecógrafo a la camilla. – Debo ser honesta de todas formas contigo Kag… el sangrado es mal augurio con los embarazos y…

La miré con odio y ella comprendió que debía dejar de hablar. Sólo prosiguió con su trabajo, mientras de vez en cuando las manos de Kag me apretaban por el dolor. Di besos cortos en el inicio de sus cabellos intentando calmarla.

Okey, voy a presionarte un poco el abdomen ¿si? Para saber si tienes hipersensibilidad.

Asintió mientras se aferraba a mí y la mujer prosiguió. Apenas hundió levemente los dedos en su piel un grito ahogado de Kag me dejó con el corazón en la garganta.

La doctora se quitó los guantes y me miró seria. Esperé lo peor, a pesar de que no estaba preparado.

Hay bastante sangrado y dolor, pero en la ecografía no veo mas señales de un aborto espontáneo, sorprendentemente aún se ve bien implantado en el útero. – Sentí como aquella frase nos relajó a ambos. – De todas formas te advierto desde ya que vas a tener un primer trimestre complejo. Nada más de emociones fuertes ni movimientos bruscos, vas a necesitar reposo absoluto al menos por los primeros meses si queremos mantener al bebé sin problemas ¿Queda claro?

Yo asentí de inmediato, me encargaría de ello.

Colocaron en Kag un par de medicamentos intravenosos, asumí que para el dolor, ya que pronto volvió a dormir entre mis brazos. Por primera vez fui consciente de lo indefensa que podía llegar a ser y el miedo creció en mí, cuando recordé que aún había enemigos a nuestro alrededor, esperando por atacar. Si por algún motivo se enteraban de su embarazo, en definitiva iban a usarlo en su contra.

No pude dormir el resto de la noche, pero me conformé con que ella lo lograra. Tanto estrés y preocupación debían de agotarla demasiado.


'

(Perspectiva de Kagome)

Desperté cobijada entre unos brazos protectores, otra vez estaba allí mi aroma favorito. Me pegué más a su pecho y cerré los ojos, en un intento de volver a dormir.

¿Has logrado descansar? – La voz de Inuyasha hizo cosquillas en mi cabeza, cuando su aliento rozó mi cabello.

Si, muchas gracias.

Moví mi cabeza para mirarlo hacia arriba, unas sutiles ojeras violetas enmarcaban la parte inferior de sus ojos, algo que jamás había visto. Llevé mis manos a la zona y la acaricié con suavidad.

Lamento preocuparte tanto… – Susurré.

No importa. – Exclamó.

Desvió su mirada, intentando esquivarme y lo comprendí.

Sigues molesto… – Sólo asintió.

Intenté alejarme en un intento de no obligarlo a permanecer allí, sin embargo me lo impidió apretando más su agarre a mi alrededor.

Que esté enfadado no significa que no quiera estar aquí contigo, el enojo no quita mi amor por ti.

Un nudo en la garganta me hizo temblar. Después de mentirle tanto no merecía su cariño y aún así me lo entregaba.

De todas maneras tenemos cosas de las que hablar cuando estés más estable. – Musitó pegando su mentón a mi cabeza. – No voy a olvidarlo.

Asentí y escondí mi rostro en su pecho. Intenté permanecer allí todo el tiempo posible, sin embargo cada hora llegaba una enfermera distinta para examinarme.

Te amo. – Susurré cuando volvimos a estar solos.

Yo también a ti, no tienes idea de cuanto.

Llevó sus manos con lentitud y cautela hacia mi abdomen. Sus garras rozaron mi piel con suavidad, con toda la precaución de no dañarme. Suspiré tranquila cuando su tacto no dolió como la noche anterior y al contrario, su calidez me hizo sentir mejor.

Todo eso era tan utópico que me costó trabajo convencerme de que era real.

¿Cómo es posible? – Preguntó, haciendo alusión a mi embarazo.

No lo sé, simplemente sucedió… en un pésimo momento.

Su risa ronca me relajó, mientras sentía la yema de sus dedos trazar círculos sobre mi piel.

Espero que estés consciente de que cuando volvamos a casa voy a mantenerte amarrada a la cama si es necesario. – Suspiré.

Lo sé. ¿Qué pasará con Ryu y Kikyo?

Yo me encargaré de solucionar eso.

Y la familia Takamura… Lin…

Todos esos son problemas de los que yo me haré cargo, tú sólo vas a preocuparte por hacer el reposo correspondiente y no exponerte. ¿Queda claro?

Suspiré, no estaba en posición de rebatirlo, ya había arruinado todo con mis ideas.

Deja a tu padre hacerse cargo y quédate conmigo… no estaré tranquila si sé que tienes otros enfrentamientos por delante en los que no podré ayudarte.

Es un asunto pendiente para mi, no puedo ignorarlo. Ryu y Kikyo estuvieron a segundos de arrebatarte de mis brazos Kag.

Lo sé, pero…

No hay peros. Seré yo quien se encargará de mandarlos al infierno, fin de la conversación.

Guardé silencio y asentí.

En lo único que voy a pedirte ayuda es en ocultar tu embarazo hasta que nos libremos de ellos. Nada de conversaciones en público ni por teléfono, sólo hablaremos de ello en la seguridad de nuestro departamento.

¿Y si es que ya lo saben?

Si es así sólo me queda protegerte…

Me abrazó y pude sentir un deje de miedo en el gesto, realmente estaba asustado, a pesar de no querer demostrarlo. Sus manos permanecieron abrazándome con delicadeza por el vientre mientras depositaba un beso corto sobre mi hombro.

Nadie va a tocar un solo cabello de tu cabeza otra vez y aquel que se atreva a intentarlo deseará no haberlo hecho.

El tono de voz ronco y similar a un gruñido en aquella frase me asustó. Me estiré para dar un beso corto sobre sus labios, el que luego de unos segundos me correspondió. Rogué internamente porque nuestros enemigos aún no supieran nada sobre la pequeña criatura que crecía dentro de mi.